El Cerro Sabio
kapia
Hace mucho tiempo, cuando los pueblos de
Yunguyo y Pomata recién comenzaban a formarse,
existía un cerro muy alto y sabio llamado Cerro
Kapia. Desde su cima se podía ver el hermoso lago
Titicaca y los pueblos que crecían a su alrededor.
El cerro no era un cerro cualquiera. Tenía
espíritu y corazón. De noche, cuando el
viento soplaba fuerte, se podía escuchar
su voz que hablaba con las estrellas.
Decían los abuelos que el Kapia protegía a
los pobladores y a los animales del frío, la
lluvia y las sequias
El Joven Valiente
Un día, un joven curioso
llamado Inti subió hasta la cima
del cerro. Quería descubrir el
secreto del Kapia. Caminó por
horas, cruzando rocas y arbustos,
hasta que escuchó una voz
profunda que decía:
—"Joven, ¿por qué subes tan
alto?"
Asustado pero valiente, Inti
respondió:
—"Quiero aprender de ti, gran
La Sabiduría del Cerro
El cerro sonrió y el suelo
tembló suavemente.
Entonces, el Kapia le dijo:
—"Si quieres proteger a tu
gente, debes amar la tierra,
cuidar el agua y respetar a los
espíritus del lago. Así, tu
corazón será fuerte como la
piedra y limpio como el cielo."
Desde ese día, Inti bajó del
cerro con una nueva
sabiduría. Enseñó a su pueblo
a sembrar con respeto, a no
ensuciar el lago y a agradecer
La Prosperidad del
Pueblo
Los años pasaron, y el
pueblo prosperó. Cuando
alguien miraba el Cerro
Kapia, recordaba las
palabras del cerro sabio.
La comunidad aprendió a
vivir en armonía con la
naturaleza, respetando
cada elemento de
la Pachamama y siguiendo
las enseñanzas ancestrales
El Guardián Eterno
Y hasta hoy, se dice
que en las noches de
luna llena, el Kapia
aún susurra al viento,
cuidando
silenciosamente a
todos los que viven a
Moraleja:
sus pies. El respeto por la
naturaleza y la sabiduría
ancestral nos enseñan a vivir
en armonía con nuestro
entorno.