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Prevención y factores de riesgo del suicidio

El suicidio es la principal causa de muerte externa en muchos países, especialmente entre adolescentes, con cifras alarmantes en España. Los factores de riesgo incluyen demográficos, sociales, familiares, individuales y psicológicos, mientras que los factores de protección son cognitivos, afectivos y sociales. La prevención y la intervención son cruciales, abarcando desde la inaccesibilidad a medios letales hasta terapias psicológicas específicas como la Terapia Dialéctico Conductual Adaptada para adolescentes.
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Prevención y factores de riesgo del suicidio

El suicidio es la principal causa de muerte externa en muchos países, especialmente entre adolescentes, con cifras alarmantes en España. Los factores de riesgo incluyen demográficos, sociales, familiares, individuales y psicológicos, mientras que los factores de protección son cognitivos, afectivos y sociales. La prevención y la intervención son cruciales, abarcando desde la inaccesibilidad a medios letales hasta terapias psicológicas específicas como la Terapia Dialéctico Conductual Adaptada para adolescentes.
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Prevalencia

• El suicidio consumado es la primera causa de muerte


externa en muchos países del mundo y una de las primeras
causas de muerte en adolescentes y personas en edad
productiva. Por ejemplo, entre la población de 15 a 24 años
el suicidio consumado, a nivel mundial, se situa en la
segunda causa de muerte (Gore et al., 2011). En España,
cada año mueren por suicidio entre 3500 y 3700 personas
• En el año 2018, de acuerdo con las cifras disponibles en la
página web del INE, un total de 3.539 personas fallecieron
en España por suicidio, 268 tenía entre 15 y 29 años.
Factores de riesgo de suicidio
• FACTORES DEMOGRÁFICOS
• Entre 15-24 años
• Varón
• Mujeres más tentativas

• FACTORES SOCIALES Y FAMILIARES


• Entorno familiar con dificultades socioeconómicas
• Trastornos psiquiátricos, suicidio o abuso de sustancias en progenitores
• Hogar disfuncional
• Relación distante entre padres e hijos
• Abusos sexuales
• Aislamiento social
• FACTORES INDIVIDUALES
• Problemas de salud repetidos (fatiga, dolor abdominal, pesadillas) y
ciertas enfermedades somáticas: asma , diabetes , obesidad, epilepsia...
se relacionan con mayor riesgo de depresión, y por ello, mayor riesgo de
suicidio.
• Enuresis nocturna se ha relacionado con mayor riesgo de suicidio en la
adolescencia.
• Retraso del control de los esfínteres más allá de los 3 años.
• La comorbilidad psiquiátrica. Estudios muestran que de un 59 a 91% de
adolescentes fallecidos padecían un trastorno mental, frecuentemente
un trastorno del estado de ánimo, aislado o asociado a trastorno de
conducta y/o abuso de sustancias.
• Intento previo de suicidio como uno de los principales factores de riesgo
Explorando la comorbilidad
psiquiátrica
• La depresión como el trastorno más frecuente en pacientes con suicidio
consumado. El trastorno bipolar se ha asociado a riesgo elevado de
intento de suicidio, 1/3 de los pacientes tienen tentativas de suicidio
con mayor riesgo aquellos con episodios mixtos, cicladores rápidos,
síntomas psicóticos y con trastorno bipolar tipo I.
• Un estudio relacionó significativamente el Trastorno de estrés
postraumático con incremento de riesgo de suicidio (se explica por la
frecuente asociación de este trastorno con abusos sexuales, trastornos
comórbidos de personalidad de Cluster B y trastorno depresivo.
• Relación de trastornos de personalidad, especialmente el límite y de
trastornos alimentarios con mayor riesgo de conductas autolesivas. La
distorsión corporal como una variable de riesgo.
Factores de riesgo psicológicos
• La rabia hacia los demás o hacia sí mismo, sentimientos
de abandono, pertenencia frustrada, baja autoestima, o
desesperanza (mejor predictor de conducta suicida y de
abandono del tratamiento en pacientes con depresión).
• Impulsividad, baja tolerancia a la frustración y
distorsiones cognitivas (especialmente relacionadas con
el reconocimiento afectivo)
• Sentimiento de ser una carga
Factores de protección

Factores Cognitivos • Afectivos Conductuale Personalidad


internos s
 Autoconcep  HH  Control de  Sentido del
to positivo regulación los impulsos humor
 Flexibilidad emocional  HH para  Empatía
cognitiva  Esperanza pedir ayuda  Búsqueda
 Estilo  Autoestima  Expresión del sentido
atribucional  Gratitud emocional de la vida
positivo  Perseveranc  Gestión de
 Razones ia hacia las conflictos
para vivir metas a
pesar de la
adversidad
Factores de protección
Factores  Apoyo  Relaciones  Dificultad de  Disponibilid
externos social e positivas acceso a ad y fácil
mocional con métodos de acceso a
familia, suicidio salud
 Sentido compañer  Redes mental y
de perte os de sociales comunitari
nencia instituto y estructurada a
a un profesores s  Formación
grupo  Exp. en
 Activism Tempranas diversidad
o social de sexual y
Resolución étnica en
de conflictos profesional
entre iguales es
PRECIPITANTES
• Existen una serie de eventos o situaciones que pueden
provocar un estrés intenso en un determinado momento
de una persona, y precipitar un acto suicida. Algunos
son comunes en los distintos grupos de edad, y otros
son específicos en una etapa de la vida.
• INFANCIA
• Maltrato físico, emocional o sexual: El abuso infantil se asocia con una mayor
predisposición a la desregulación emocional, impulsividad y dificultades en las
relaciones interpersonales, aumentando el riesgo de conductas suicidas en etapas
posteriores.
• Conflictos familiares intensos: La exposición a discusiones frecuentes,
violencia doméstica o separación de los padres puede generar un ambiente
estresante que afecte la salud mental del niño.
• Pérdida de un ser querido: El fallecimiento de familiares cercanos puede ser un
evento traumático difícil de procesar para un niño, especialmente si no cuenta con
el apoyo adecuado.
• Acoso escolar (bullying): Ser víctima de acoso por parte de compañeros puede
generar sentimientos de aislamiento y desesperanza.
• Fracaso escolar: Las dificultades académicas pueden afectar la autoestima y
generar estrés significativo.
ADOLESCENCIA:
– Discordancia entre el sexo sentido y el que fue asignado al nacer.
– Debut enfermedad mental.
– Abuso sexual, violaciones, acoso, humillaciones, maltrato.
– Cambios habituales de residencia, o que impliquen pérdida de la órbita social habitual (amigos/as o
compañeros/as).
– Desengaño amoroso.
– Embarazo prematuro.
– Problemas disciplinarios escolares. Presión/Fracaso escolar. Períodos de exámenes.
– Entorno suicida. Presión para cometer suicidio.
– Separación de los padres o graves conflictos conyugales, con instrumentalización del hijo o hija.
– Muerte de un ser querido.
PREVENCION
• La prevención de la conducta suicida atiende a la ideación, las amenazas, los
gestos o las tentativas suicidas
• La intervención que ha demostrado una mayor reducción de los suicidios
consumados es la inaccesibilidad a los medios letales
• Recomendaciones OMS:
a) hacer inaccesibles los medios letales
b) tener disponible información responsable sobre el suicidio en los medios de
comunicación
c) desarrollar habilidades socioemocionales
d) identificar, evaluar, manejar y realizar un seguimiento de las personas que
manifiesten conductas suicidas.

*Formación de gatekeepers “agentes sociales” es actualmente una de las


intervenciones comunitarias
Evaluación
• La evaluación trata de identificar y detectar el riesgo suicida con la
finalidad de implementar medidas de intervención eficaces.
• La evaluación ha de ser holística y centrada en la persona, y tiene
que recabar información de diversas fuentes, informantes (allegados)
y métodos (entrevista clínica, escalas).
• Se deberá tener en cuenta asimismo posibles factores de riesgo, de
protección y precipitantes, así como del estado de salud mental
(exploración psicopatológica) ya que son piezas fundamentales para
guiar la posterior intervención
• De entre los instrumentos existentes, puede ser de gran ayuda para
el psicólogo la Escala Columbia para evaluar la gravedad de la
ideación suicida (Columbia-Suicide Severity Rating Scale, C-SSRS)
(Posner et al., 2011).
Evaluación
• Adicionalmente, de entre todos los instrumentos existentes para la
evaluación de la conducta suicida -o el riesgo suicida- cabe destacar la
Escala Paykel de Suicidio baremada para la población adolescente española
(Fonseca-Pedrero y Pérez-Albéniz, 2020)
• 5 preguntas dicotómicas (Sí/No)
• 1.¿Has sentido que la vida no merece la pena?
• 2.¿Has deseado estar muerto? Por ejemplo, ir a dormir y desear no
levantarse.
• 3.¿Has pensado en quitarte la vida, aunque realmente no lo fueras a hacer?
• 4.¿Has llegado al punto en el que consideraras realmente quitarte la vida o
hiciste planes sobre cómo lo harías?
• 5.¿Alguna vez has intentado quitarte la vida?
Evaluación
• El riesgo autolítico es uno de los aspectos clave de la
evaluación y se deben de tener en cuenta diferentes
dimensiones:
• Letalidad del método utilizado
• Rescatabilidad (posibilidad de ser descubierto)
• Reacción ante el fracaso del intento (grado de alivio o no al
ser salvado)
• Intencionalidad (propósito instrumental o no del acto)
• Planificación (grado de estructuración)
• Circunstancias (existencia de estresores, desencadenantes)
INTERVENCIÓN
• La revisión realizada por Carrasco y sus colegas (2023)
muestra que las intervenciones psicológicas para el
tratamiento de la conducta suicida tienen una eficacia
significativa con efectos de bajos a moderados. A pesar
de ello, la psicoterapia parece ser la elección como
tratamiento para el abordaje de la conducta suicida
entre menores (Fonseca-Pedrero et al., 2022).
• Terapia dialéctico conductual adaptada a adolescentes
(DBT-A)
• Terapia cognitivo conductual (TCC)
ADAPTACIONES A LA INFANCIA
• Participación activa de la familia: Es fundamental involucrar a
los padres o tutores en el proceso terapéutico para mejorar la
comunicación y el apoyo emocional.
• Intervenciones lúdicas y adaptadas al nivel cognitivo:
Utilizar juegos, cuentos y actividades creativas que permitan al
niño expresar sus emociones y pensamientos de manera segura.
• Colaboración con el entorno escolar: Trabajar conjuntamente
con maestros y orientadores para crear un ambiente escolar
seguro y detectar señales de alerta.
• Enfoque en la prevención y educación emocional:
Implementar programas que enseñen habilidades de
afrontamiento y regulación emocional desde edades tempranas.
ADAPTACIONES A LA ADOLESCENCIA
• Fomentar la autonomía y la participación activa:
Involucrar al adolescente en la toma de decisiones sobre su
tratamiento para promover la responsabilidad y el compromiso.
• Abordar temas relevantes para el adolescente: Tratar
cuestiones como la identidad, las relaciones interpersonales y la
presión social, que pueden influir en su bienestar emocional.
• Utilizar tecnologías y medios digitales: Integrar
herramientas digitales que resuenen con los adolescentes y
faciliten la comunicación y el seguimiento terapéutico.
• Crear espacios seguros de expresión: Establecer entornos
donde el adolescente se sienta escuchado y comprendido sin
juicio.
TCC
• Modificación de la conducta disfuncional y de los
pensamientos desadaptativos (autorregistro de
pensamientos y reestructuración cognitiva)
• Habilidades de comunicación efectiva
• Habilidades de solución de problemas
• Fortalecimiento de las relaciones interpersonales

• X no lograron tener una visión más optimista sobre el


futuro
DBT-A
• considerada el mejor tratamiento psicológico para el abordaje
de la conducta suicida entre la población adolescente
• Incluye individuales, semanales familiares y grupales, apoyo
telefónico y supervisión del equipo de tratamiento.
• desarrollo de una conciencia o atención plena sobre la
experiencia presente sin evaluarla o juzgarla (Mindfulness)
• Trabaja en HH específicas para mejorar la regulación
emocional
• Mejora en la eficacia interpersonal a través de las relaciones
personales
• Aumento de la tolerancia al malestar
DBT-A
• Conocer las emociones y su funcionalidad tanto las agradables como
desagradables. Fomentar identificación y expresión emocional
• Trabajar habilidades qué y habilidades cómo traer la atención al aquí y
ahora, por ejemplo, a través de los sentidos, fomentar la conexión con las
actividades que hacemos. Conciencia plena.
• Trabajar concepto de mente emocional, mente racional y mente sabia,
promover esta, incrementar emociones positivas, cambiar la emoción con la
acción opuesta...
• Trabajar HH para tolerar emociones desagradables, cómo mejorar el
momento actual, afrontar crisis (ej. Plan de seguridad, caja con objetos
significativos)
• Trabajo específico en HH sociales, situaciones interpersonales conflictivas
• HH específicas de regulación emocional, establecimiento de un lugar
seguro...
Farmacología
• El manejo de la conducta suicida a través de los
fármacos se ha explicado tratando las patologías base
(Martínez-Aguayo et al., 2015), ya que el 90% de las
personas que consuman el suicidio presentan un
trastorno psicológico (Navarro-Gómez, 2014).
• Como expone Martínez-Aguayo y colaboradores (2015)
abordar el trastorno psicológico no implica una
resolución total la de conducta suicida.
CÓMO INTERVENIR
• (1) No dramatizar y saber contener la situación: ser receptivo, no culpabilizar y escuchar,
pero sobre todo no minimizar ni despreciar lo que se expresa ni a quién lo expresa.
• (2) Cualquier actuación de tipo terapéutico debe ser presentada como:
• No culpabilizadora
• No es un castigo
• Representa una posibilidad de ayuda a determinadas dificultades
• Como una posibilidad de acercarse a un tipo de comprensión distinta de la problemática
existente
• Las figuras parentales deben revisar, al menos, semanalmente las actividades de sus hijos
con el teléfono móvil o en el ordenador.
• (3) Realizar una historia clínica detenida y completa, tanto de los Antecedentes Personales
como Familiares, pero reca-bando una especial información sobre los siguientes aspectos:
• (a) Aspectos relacionales y causas que se pueden considerar como desencadenantes,
• (b) Antecedentes psiquiátricos y/o de otros cuadros suicidarios,
• (c) Historia precedentes de fugas, impulsividad,
CÓMO INTERVENIR
• (d) Tipo de convivencia con la familia, ruptura familiar, institución
• (e) Quejas principales sobre la conducta y comportamiento del adolescente y de su
familia,
• (f) Reincidencia en el consumo de alcohol/drogas en un plazo de tiempo ([Link]., los
últimos seis-doce meses),
• (g) Consumo/dependencia de las pantallas (móvil, tablet, ordenador),
• (h) Presencia de acoso y/o ciberacoso,
• (i) Orientación y/o identidad sexuales.
• (4) Recabar información de otras instituciones en las que se desarrolla la vida del
adolescente, como puede ser el contexto escolar: conducta, fracaso/éxito escolar,
preocupación por el tema de la muerte, tipo de relaciones interpersonales, conducta
social.
• (5) Información del medio social: tipo de amistades, empleo del tiempo libre.
• (6) Si evaluado el conjunto de la situación aparecen factores que inducen a pensar en
sumación de varios riesgos: Remitir a un Servicio Especializado de Atención de Salud
¿Cómo intervenir?
• Ante toda tentativa de suicidio en la infancia y adolescencia
es preciso recoger en la Historia Clínica datos pormenorizados
que den respuesta a los siguientes interrogantes: ¿Cómo?
¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Con qué? ¿Quién descubre la tentativa?
¿En qué circunstancias se descubre? ¿Qué se hace?
• Una vez realizado el menor al acceso al sistema sanitario:
• 1. Valoración del estado somático (intoxicaciones, lesiones
físicas...)
• 2. Indicaciones de hospitalización (en función del riesgo para
el menor, capacidad de autocontención, factores protectores)
• Abordar la problemática familiar que pudiera aparecer, no solo con las
figuras parentales sino también con los hermanos. Para ello es
fundamental ofrecer una disponibilidad de los dispositivos asistenciales, no
precipitando la intervención, pero vigilando y realizando un seguimiento
cercano de la situación recordando que puede Ser utilizada la ayuda a
libre demanda de la familia y/o si tras un período prudencial de tiempo no
se consiguen superar algún tipo de dificultades desencadenadas por el
suicidio consumado de uno de los adolescentes. En la escuela, la
intervención será fundamentalmente sobre los profesores y/o compañeros.
Debe formar parte de programas de tipo preventivo, teniendo en cuenta
que este tipo de prevención actúa a medio y largo plazo, pudiendo ser una
prevención para actos suicidarios en la vida adulta.

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