0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas22 páginas

Guía Completa sobre Biopsias Médicas

La biopsia es un procedimiento diagnóstico invasivo que permite obtener muestras de tejido para analizar posibles enfermedades, incluyendo cáncer y trastornos inflamatorios. Existen varios tipos de biopsia, como la quirúrgica, por aspiración y líquida, cada una indicada según la situación clínica. Aunque es un procedimiento generalmente seguro, puede conllevar riesgos como sangrado e infección.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas22 páginas

Guía Completa sobre Biopsias Médicas

La biopsia es un procedimiento diagnóstico invasivo que permite obtener muestras de tejido para analizar posibles enfermedades, incluyendo cáncer y trastornos inflamatorios. Existen varios tipos de biopsia, como la quirúrgica, por aspiración y líquida, cada una indicada según la situación clínica. Aunque es un procedimiento generalmente seguro, puede conllevar riesgos como sangrado e infección.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Biopsia

La biopsia es un método diagnóstico invasivo que


consiste en tomar una muestra de tejido del cuerpo
para analizarla en el laboratorio. Con este estudio
se detectan alteraciones en la cantidad, la forma, el
tamaño, la estructura o el comportamiento de las
células que pueden ser indicativo de una
enfermedad.
Es posible que escuche el término "biopsia" y piense en "cáncer", pero los
proveedores realizan biopsias para diagnosticar muchas afecciones médicas,
como:

• Trastornos inflamatorios, como en el riñón (nefritis) o el hígado ( hepatitis ).


• Infecciones, como la tuberculosis .
• Trastornos inmunológicos, como la pancreatitis crónica .
• Enfermedad ulcerosa péptica .
• Endometriosis .
 Diagnosticar cáncer: Es la única forma segura de
confirmar la presencia de cáncer en un área
sospechosa.

 Identificar otras enfermedades: Se utiliza para


detectar infecciones, desórdenes autoinmunes, o
evaluar el rechazo de un órgano trasplantado.

 Verificar un diagnóstico: Confirma la naturaleza de


una lesión o tumor (benigno o maligno).
Dependiendo de la técnica utilizada para obtener la muestra de tejido, se habla de varios tipos
de biopsia:

Biopsia quirúrgica: se lleva a cabo una cirugía para obtener el material tisular necesario para
hacer el análisis en el laboratorio y determinar si es benigno o canceroso.

Biopsia incisional: se practica una incisión en la piel para tomar una parte del tejido
sospechoso y, posteriormente, observarlo con el microscopio.

Biopsia escisional: se extirpa la lesión o el quiste en su totalidad, por lo que el diagnóstico


suele ser muy preciso, ya que permite analizar exhaustivamente la muestra en el laboratorio.
Es habitual que también se tome una muestra del tejido circundante.
Biopsia por aspiración: se utiliza una aguja que llega
hasta el área anormal para aspirar parte del tejido o del
líquido del interior del quiste con ayuda de una jeringa.
No es necesaria una cirugía y, en muchos casos, se
puede tener un diagnóstico en el mismo día.
Biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF): la aguja hueca es muy fina. Es un
procedimiento sencillo y rápido, pero es posible que diagnostique un falso negativo si la
aguja no llega hasta las células malignas o no obtiene la cantidad suficiente como para
hacer todas las pruebas de laboratorio.

Biopsia por aspiración con aguja gruesa (BAG): en este caso, se utiliza una aguja
hueca más gruesa, por lo que se extrae más tejido.
Biopsia líquida: estudia líquidos corporales, como
sangre u orina, para detectar células cancerosas. Es una
técnica de alta sensibilidad que permite determinar si un
paciente tiene cáncer.
Punción lumbar: se introduce la aguja entre dos vértebras lumbares y se
toma una muestra del líquido cefalorraquídeo presente en la médula espinal.
Es habitual que en este procedimiento intervengan varios facultativos, ya que
un médico experto en el órgano que se precisa estudiar o en la enfermedad
que se sospecha es el encargado de tomar la muestra mientras que del
análisis se encarga un especialista en anatomía patológica.
Biopsia endoscópica
Se utiliza un endoscopio (un tubo largo y flexible con una cámara) para llegar a órganos
internos y extraer muestras de tejido.
Uso: Se usa en el tracto digestivo, las vías respiratorias u otras cavidades corporales.
Biopsia de médula ósea
Se extrae una pequeña muestra de tejido esponjoso del interior de los huesos,
generalmente de la pelvis.
Uso: Se usa para diagnosticar anemias, leucemia y otras afecciones de la
sangre o la médula.
Biopsia de piel
Se extrae una muestra de piel para analizarla y determinar si hay una
afección benigna o maligna, o para extirpar tejido anormal.
Uso: Se emplea para diagnosticar y tratar diversas enfermedades de la
piel, como el cáncer de piel.
¿Cuándo está indicada?
La biopsia es la única técnica que diferencia entre células cancerosas y benignas, por lo que se
utiliza siempre que existe la posibilidad de que un tumor sea maligno. Además, es útil para
identificar el origen de una infección o una inflamación.

Cada tipo de biopsia está indicada en un momento distinto:

Biopsia escisional: es la mejor opción cuando el nódulo es de tamaño pequeño o si otro tipo de
biopsias previas no han sido concluyentes. Es habitual ante la sospecha de un linfoma y en
alteraciones dermatológicas, especialmente, un melanoma.

Biopsia incisional: se aplica en lesiones cutáneas profundas o tumoraciones en partes blandas de


difícil acceso, así como en casos de procesos difusos no tumorales. Se suele usar para el análisis
de ganglios con riesgo de linfoma.

Biopsia por aspiración con aguja fina: es adecuada en quistes cercanos a la superficie (quistes o
nódulos en la tiroides o la mama), así como en alteraciones del hígado.
Biopsia por aspiración con aguja gruesa: suele utilizarse cuando el bulto detectado
está cerca de la piel y se precisa tomar una cantidad mayor de tejido. Es útil en los
casos de cáncer de mama y en aquellos quistes con microcalcificaciones.

Biopsia líquida: en los últimos años, se ha descubierto que un porcentaje alto de


pacientes con tumores sólidos, presentan alteraciones genómicas que se pueden
detectar mediante una biopsia de sangre. Como los resultados son más rápidos, está
indicada en aquellos casos en que se precise tener un diagnóstico lo antes posible.
Además, la toma de la muestra es menos invasiva.

Punción lumbar: está indicada en personas con sospecha de linfoma o de que este
haya llegado al cerebro, así como de tumor cerebral. Además, es útil para detectar
meningitis, esclerosis múltiple u otras patologías del sistema nervioso central.
¿Cómo se realiza?
La biopsia es un procedimiento invasivo con un protocolo diferente dependiendo del tipo que se
practique:

Biopsia escisional o incisional: es un procedimiento quirúrgico en el que se utiliza anestesia,


ya sea local o general. Una vez preparada la zona, se practica una incisión en la piel y se extrae
parte del tejido o el tumor por completo. Normalmente, el cierre de la incisión requiere puntos de
sutura.

Biopsia por aspiración: no es necesario acudir a un quirófano, aunque suele practicarse en


una sala esterilizada cercana al laboratorio, ya que los patólogos comprueban en el acto si la
muestra es viable o si es preciso volverla a tomar. Esta técnica no necesita anestesia. Antes de
introducir la aguja, se desinfecta la piel y, después, se procede al aspirado.

Biopsia líquida: basta con tomar una muestra del líquido que se va a analizar: una extracción
de sangre de una vena del brazo, recolección de orina en un bote esterilizado o aspiración de
líquido pleural o cefalorraquídeo. En este último caso, se precisa un procedimiento diferenciado.
Punción lumbar: es habitual que se aplique anestesia local para reducir las molestias. El
especialista introduce una aguja en la parte inferior de la columna, normalmente, entre las
vértebras L3 y L4. Después de medir la presión del líquido cefalorraquídeo, se extrae la
muestra y se coloca un apósito estéril en el lugar de la punción.
En los primeros 30 minutos después de la extracción, la muestra se fija con formaldehído
(CH2O), normalmente conocido como formol, para evitar que se degraden las células y el
resto de componentes internos. Después, se recomienda tamponar para que no se oxide.
En ocasiones, se recomienda conservarlas en frío o congeladas.

Para observar con el microscopio, te toman secciones muy finas y se colocan en un


portaobjetos de vidrio. En este análisis, se determina si las neoplasias son de origen
canceroso. De ser así, el estudio patológico determina el tipo de cáncer (el órgano donde
se originó) y el grado en el que se encuentra.
Riesgos

Someterse a una biopsia es seguro. No obstante, al tratarse de un


procedimiento invasivo y, en ocasiones, quirúrgico, pueden producirse
algunas complicaciones como:

 Sangrado en el punto de introducción de la aguja o en la incisión.


 Inflamación del área afectada.
 Infección causada por la cirugía o por la aparición de microorganismos en
los puntos de sutura.
 Lesión de las estructuras que rodean la zona donde se practica la biopsia.
 Fiebre.
Qué esperar de una biopsia

El día de la cita, se recomienda acudir con ropa cómoda y fácil de quitar. Antes del
procedimiento, el paciente debe firmar un consentimiento informado.

Biopsia quirúrgica: el paciente se acuesta en una camilla en la posición adecuada para que
el cirujano acceda más fácilmente al tumor. Una vez colocado, se aplica la anestesia. Cuando
se utiliza anestesia local, se suele administrar un sedante para que permanezca relajado
durante todo el procedimiento. Posteriormente, se espera un tiempo de recuperación antes
de abandonar el centro. Es posible retomar la rutina al día siguiente con algunas
precauciones para que la incisión cicatrice correctamente. Es habitual percibir molestias o un
ligero dolor, para lo que pueden tomarse analgésicos. Pasados unos días, se deben retirar los
puntos de sutura. El proceso dura entre 30 y 45 minutos.

Biopsia por aspiración: el especialista indica la posición adecuada para tener acceso al
quiste. Será necesario permanecer quieto y seguir sus indicaciones durante el procedimiento,
que dura unos 30 minutos. En este caso, se puede volver a la rutina de forma inmediata.
Biopsia líquida: la toma de muestras de orina o sangre sigue el mismo procedimiento
que en los casos de análisis rutinarios. Para obtener líquido pleural, se aplica anestesia
local y se utiliza una aguja para aspirarlo, como en el caso anterior.

Punción lumbar: el paciente debe adoptar una posición fetal, acostado de lado y con
las rodillas pegadas al pecho, en el momento de poner la anestesia local. Una vez que
ha hecho efecto, se nota una presión en el momento en que se introduce la aguja, pero
no es doloroso. Durante la extracción, es posible que el paciente deba cambiar de
postura. Tiene una duración de alrededor de 45 minutos. Se recomienda permanecer
acostado durante unos minutos después del procedimiento y recuperar la rutina poco a
poco, sin actividad física exigente durante el primer día. Se pueden tomar analgésicos si
se produce dolor de cabeza, aunque si se intensifica hay que acudir a urgencias.

En algunos casos, los resultados están disponibles el mismo día de la toma de


muestras. No obstante, lo más habitual es que tarden unos días.
Especialidades en las que se solicita una biopsia

Son muchos los especialistas que solicitan una biopsia para que los
patólogos analicen una muestra de tejido en el laboratorio.
Normalmente, oncólogos, ginecólogos, neurólogos, dermatólogos,
hematólogos o especialistas en aparato digestivo.
¿Cómo se realiza?

Preparación: El médico puede pedir dejar de tomar ciertos


medicamentos (como anticoagulantes) o no comer ni beber antes
del procedimiento.

Procedimiento: Se aplica anestesia local para adormecer el


área, y se utiliza una aguja o un bisturí para obtener la muestra.

Análisis en laboratorio: El patólogo examina la muestra bajo el


microscopio para analizar las células y tejidos.

Resultados: Se envía un informe completo al médico, lo que


puede tardar varios días.
Cómo se realiza una Biopsia?

La técnica varía según el tipo de biopsia:

Biopsia con aguja. Se administra anestesia local en la zona afectada. Con la ayuda de guía
por imagen (ecografía, TAC o mamografía), se introduce la aguja en la zona sospechosa y se
extrae una muestra de tejido.

Biopsia quirúrgica. Se realiza bajo anestesia local o general, según la ubicación de la zona
de interés. El cirujano extrae una parte o la totalidad de la lesión sospechosa.

Biopsia endoscópica. Se lleva a cabo introduciendo un endoscopio a través de una cavidad


corporal para recoger muestras de tejido. Suele requerir sedación profunda.

Biopsia de médula ósea. Consiste en extraer una pequeña muestra de médula ósea, que es
el tejido esponjoso que se encuentra en el interior de ciertos huesos. Normalmente, la muestra
se toma del hueso de la pelvis (en la parte superior de la cadera). Para ello, se utiliza un
instrumento especial que permite perforar la piel y la grasa hasta llegar al hueso. Esta prueba
se realiza en un quirófano, con sedación y anestesia local, de manera que el paciente está
relajado y la zona queda dormida para evitar el dolor durante el procedimiento.

También podría gustarte