TECTÓNICA
1. INTRODUCCIÓN
• La corteza terrestre no es algo estático,
está en continuo proceso de
deformación, aunque a escala humana
no sea perceptible.
• Esta deformación queda patente al
observar las rocas sedimentarias, cuya
disposición original era horizontal
• El simple examen de la estratificación
de las rocas sedimentarias permite
establecer que existe zonas de la
superficie terrestre estables, plegadas
por compresión, y fracturadas por
extensión.
• La morfología de la superficie de la
tierra nos obliga a admitir
deformaciones “recientes” de la corteza
terrestre.
1. INTRODUCCIÓN
1. INTRODUCCIÓN
• La simple observación de la deformación interna de las rocas, actualmente en
superficie, indica que la intensidad de ésta es muy variable y se ha producido a
temperaturas muy elevadas. Estas temperaturas prueban que las rocas se han
deformado plásticamente a gran profundidad, lo que contrasta con su rigidez actual
en superficie, debida a un posterior ascenso, seguido de una fuerte erosión.
2. LA DEFORMACIÓN
2.1. Esfuerzo y deformación
• Esfuerzo: Es la fuerza que actúa sobre una superficie o unidad de roca
para cambiar su forma o volumen, o ambas cosas.
• Deformación: Es el cambio de forma o de volumen, o ambas cosas, de una
unidad de roca, causado por el esfuerzo.
• El análisis de los esfuerzos que han originado la deformación de la roca, se realiza considerando tres
esfuerzos principales y de manera que:
y se orientan de manera que la deformación se cuantifica a lo largo de tres ejes principales x, y z,
donde x es la dirección de alargamiento máximo, z la de acortamiento máximo e y el eje intermedio.
Se pueden aplicar de manera uniforme en todas las direcciones (isótropo), o no uniforme en
direcciones diferentes (elipsoide de esfuerzos).
2. LA DEFORMACIÓN
2.2. Estado de esfuerzos de las rocas en la corteza terrestre
• En placas estables: Un elemento de roca situado a gran profundidad solo está
sometido al peso de las rocas suprayacentes (si la densidad de la roca es 2,5
Tn/m3 y está a 6.000 m de profundidad, la presión a la que está sometida es de
1.250 kg/cm2).
En este caso, la presión en las diferentes direcciones no varía de forma
significativa. La roca está sometida a un esfuerzo de tipo hidrostático o confinante,
llamado litostático y que aumenta con la profundidad.
• En zonas sometidas a un esfuerzo tectónico: El esfuerzo es triaxial y caracterizado
por y Este elipsoide de deformación es el resultado del esfuerzo
litostático y del tectónico.
La orientación de los ejes y en una zona de la corteza es función de la
dirección de los esfuerzos.
En la figura siguiente pueden observase estos conceptos:
2. LA DEFORMACIÓN
2.2. Estado de esfuerzos de las rocas en la corteza terrestre
• Esfuerzos compresivos horizontales
• Esfuerzos distensivos horizontales
• Caso general
2. LA DEFORMACIÓN
2.3. Relación esfuerzo-deformación. Tipos de deformación
• Cuando la relación entre esfuerzo y deformación es constante, el cuerpo es
elástico, y recupera la forma al cesar el esfuerzo.
• Cuando dicha relación no es constante, el cuerpo se deforma plásticamente y
aunque cese el esfuerzo queda deformado permanentemente.
• Cuando la relación entre esfuerzo y deformación es constante, y no se recupera la
deformación al cesar el esfuerzo (a diferencia del elástico), el cuerpo es viscoso.
• En la práctica, en el caso más general, los cuerpos tienen un comportamiento
elástico, plástico y viscoso.
• La relación esfuerzo-deformación viene definida por una curva cuya forma varía
según las condiciones: presión, temperatura, composición de la roca, textura y
estructura interna, etc.
• Dependiendo del desarrollo de la componente elástica o plástica de la curva, los
materiales rocosos pueden considerarse elástico-plásticos o plástico-elásticos.
2. LA DEFORMACIÓN
2.3. Relación esfuerzo-deformación. Tipos de deformación
• Cuando las rocas alcanzan su
punto de rotura (R) en el
dominio elástico, o al comienzo
del dominio plástico son
frágiles.
• Cuando las rocas se deforman,
presentando un cierto
desarrollo del dominio plástico
se dice que son dúctiles o
incompetentes.
2. LA DEFORMACIÓN
2.4. Factores que influyen en la deformación
• El tiempo de actuación del esfuerzo
• La velocidad de deformación • La aplicación de un esfuerzo a muy
pequeña velocidad y mantenido en el
tiempo a escala geológica, suele
llevarnos a un comportamiento del
material en el dominio plástico o
elasto-plástico.
• Ese mismo material frente a un
esfuerzo aplicado rápidamente por un
breve espacio de tiempo suele dar
comportamiento frágil.
• La presión confinante. Las rocas sometidas a presiones
confinantes () crecientes aumentan la deformación
plástica sin llegar a la rotura, es decir, las rocas son
más dúctiles cuanto mayor es la presión confinante y la
profundidad a la que se encuentran.
Depende:
– Composición de la roca
– Esfuerzo compresivo-distensivo
• La temperatura. Para un determinado tipo de roca, cuanto mayor es la temperatura,
mayor es la deformación que precede al punto de rotura, es decir, la temperatura
facilita la deformación y hace la roca más dúctil.
• La profundidad (actuación de presión confinante y temperatura crecientes)
El límite de rotura aumenta con la profundidad, es decir la roca se hace más dúctil
con la profundidad, si bien el comportamiento dependerá del tipo de roca ya que hay
ciertos casos
que al aumentar la profundidad este
límite disminuye, perdiendo la roca su
ductilidad.
En definitiva cada roca está
caracterizada por una curva de
pendiente variable que separa un
dominio estable (deformación plástica)
y un dominio inestable (rotura)
• La presencia de agua: La mayoría de las rocas tienen una estructura susceptible de
almacenar fluidos como lo atestiguan los sondeos de petróleo, agua y gas.
Estos fluidos generan presiones
superiores a las que tendrían esas rocas
si estuviesen próximas a la superficie,
de tal forma que la presión del fluido es,
generalmente, del orden del 95% de la
presión litostática y tienen una gran
influencia en la deformación. Así, por
ejemplo, una caliza es más fácilmente
deformable cuanto menor es el
contenido en agua, y cambia de
comportamiento, pasando de dúctil
con pequeñas presiones de fluido, a
frágil con grandes presiones.
• La anisotropía de las rocas. Generalmente, la estratificación de las rocas sedimentarias
introduce anisotropía. Las curvas esfuerzo-deformación son diferentes según el ángulo
que forma con el plano de anisotropía (fracturación, diaclasas, fracturas,
esquistosidad etc)
3. TECTÓNICA BÁSICA
3.1. Introducción
• La deformación se manifiesta bajo aspectos muy variables. En principio se adopta
una clasificación totalmente descriptiva, examinando sucesivamente:
– La deformación discontinua que se manifiesta a través de planos de fractura.
– La deformación continua, que es esencialmente el dominio de los pliegues
– Formas combinadas de deformación entre fracturas y pliegues
• A su vez, existen los estados intermedios entre fracturas: se habla de falla cuando
existe movimiento (desde mm a decenas de kms) entre los dos bloques separados
por una superficie de fractura. Se habla de diaclasa, cuando el desplazamiento
relativo es muy pequeño o nulo. Existen todos los casos intermedios.
3.2. Fracturas
3.2.1. Fallas
• Definición: Una falla es una superficie en la que
los bloques contiguos se deslizan unos respecto
a otro siguiendo la superficie de falla. El plano o
zona de falla es la banda de deformación frágil,
frágil-dúctil ó ductil que separa dos bloques
contiguos.
• Geometría:
– P: Plano de falla definido por su dirección y
buzamiento. Generalmente se corresponde con
una superficie curva.
– AB: Salto: Desplazamiento relativo entre los dos
bloques.
– AD: Salto en buzamiento, medido según la
máxima pendiente del plano. Se descompone en:
• AE (salto vertical): Diferencia de altura entre los dos
bloques.
• ED (salto horizontal): Indica el acortamiento o
alargamiento cortical.
– AC: Salto en dirección, medido según la
horizontal.
– Cabeceo: Angulo entre AC y AB en el plano de
falla
Tipos de fallas:
• Se corresponden con los distintos tipos de movimientos relativos de
los dos bloques
– 1. Falla normal
– 2. Falla inversa
– 3. Falla en dirección sinistral
– 4. Falla en dirección dextral
• Fallas conjugadas • Campo de fallas
• Campo de fallas
normales conjugadas
• Con frecuencia se
comprueba que las capas
se deforman en la
proximidad del plano de
falla, de manera diferente
según sea la falla normal o
inversa
Zonas Extensionales (tectónica distensiva)
• Forma y buzamiento de las
fallas normales : Normalmente
buzan de 40 a 70º y además
este buzamiento es variable.
Una misma falla muy vertical
en superficie puede ser casi
horizontal en profundidad, tanto
a pequeña como a gran escala.
• Las fallas que pasan
progresivamente de verticales
a horizontales a grandes
profundidades se denominan
lístricas.
Las variaciones en el
buzamiento son función de la
litología y de la anisotropía
del macizo rocoso. Así, la
falla es menos inclinada
cuanto más plástico es el
material afectado.
• Estructuras distensivas a escala regional: Los sistemas de fallas normales, en
una tectónica distensiva dan lugar a una serie de estructuras como las
siguientes:
– Graben o fosa de hundimiento: Bloque limitado por fallas normales que
queda hundido con relación a los compartimentos vecinos.
– Horst: Bloque que aparecen levantados respecto a los anteriores.
A ambos lados de los graben o horst, las fallas tienen buzamientos opuestos.
– Semigrabens o Semihorsts: En este caso las fallas tienen el mismo
buzamiento a ambos lados.
Fallas lístricas : Abanico lístrico y Duplex extensional
a
Abanico lístrico
Escamas (horses)
Dúplex extensional
Fallas lístricas : fallas de transferencia
Esquema ilustrativo de un conjunto de fallas lístricas cortadas perpendicularmente por fallas de
transferencia que permiten acomodar los movimientos diferenciales a lo largo del escarpe. (borde oriental
de la dorsal atlántica a los 25º de latitud N)
Zonas compresivas (tectónica compresiva)
• Forma y buzamiento de las fallas inversas Su aspecto varía en función de la litología
y de la profundidad.
– Las fallas inversas en dominios menos profundos presentan buzamientos desde
45 a 70º. Las fallas casi verticales, en profundidad se vuelven horizontales y
llegan a producir cabalgamientos planos.
– Influencia de la litología: Si la anisotropía no interviene, las fallas son tanto más
verticales cuanto más resistentes a la rotura sean las rocas.
– Influencia de la profundidad: Las fallas inversas que se originan a gran
profundidad, al presentar los materiales una deformación plástica, tienen
buzamientos pequeños que llegan a ser horizontales.
– Si las rocas son anisótropas, las fallas inversas se disponen paralelas a este
plano de anisotropía cuando éste se encuentra a menos de 30º de la posición
teórica del plano de rotura. Así, las fallas inversas en una parte del trayecto con
paralelas a la estratificación y difícilmente son vistas al no existir una
superposición anormal.
Zonas transcurrentes (fallas en dirección o de desgarre)
• Las grandes fallas con
componente dominante de
movimiento lateral suelen
presentar rasgos
estructurales más sencillos.
• A pesar de ello, pueden dar
lugar a elevaciones y
hundimientos en dos tipos de
zonas :
– Relevo o puente entre
dos fallas
– Giro o doblamiento de
falla
Las cuencas así creadas se
denominan puss-up y
pull-apart, formándose
unas u otras en función
del sentido del
movimiento relativo y de
la posición de la zona de
relevo.
3.2. Fracturas
3.2.2. Diaclasas
• Son fracturas sin salto, que pueden presentar separación o no, con rellenos de
otros materiales, y como característica principal, siempre forman sistemas
complejos o familias.
• En el caso de esfuerzos distensivos, la familia más neta es generalmente
perpendicular a la dirección de alargamiento, y se asocian habitualmente dos
familias conjugadas, paralelas a las fallas normales (1).
• En el caso de esfuerzos compresivos, además de las diaclasas conjugadas
paralelas al plano de falla, aparece una familia de planos en la dirección del
acortamiento (2).
3.2. Fracturas
3.2.2. Diaclasas: Rotura sin deplazamiento
• Afectan a cualquier tipo de rocas y suelen agruparse en
familias.
• Es muy común la existencia de familias con orientaciones
distintas (formación de cuñas)
• Las diaclasas no siempre se deben a esfuerzos tectónicos. Son
también comunes las diaclasas debidas a la relajación de
esfuerzos, al enfriamiento (disyunción columnar), etc.
Disyunción columnar en
basaltos
Calizas. Valltorta
• El comportamiento mecánico de un macizo
rocoso, está condicionado por la presencia de
discontinuidades
• El número de familias de discontinuidades
condiciona el aspecto y el comportamiento del
macizo rocoso, por lo que se deben
caracterizar cuidadosamente (censado)
Granitos y diques de lamprófidos. Aiguabrava (Girona)
3. TECTÓNICA BÁSICA
3.3. Pliegues
• Se dice que una roca se pliega cuando una de superficie definida como plana antes
del plegamiento, se transforma en una superficie curva. Por tanto, es necesario tener
superficies de referencia, como son los planos de estratificación en el caso de las
rocas sedimentarias.
Las rocas cristalinas, tales como los granitos, no presentan ningún elemento planar,
por lo que el plegamiento solo puede ponerse en evidencia con la ayuda de otras
superficies de referencia, como filones, que existían antes del plegamiento.
3. TECTÓNICA BÁSICA
3.3. Pliegues
• Elementos geométricos
(considerando una única
superficie plegada)
– Línea de cresta: formada por
los puntos más elevados del
pliegue.
– Línea de surco o valle:
formada por los puntos más
bajos del pliegue.
– Flancos: Superficie plegada situada a ambos lados de la charnela.
– Línea de inflexión: Formada por los puntos en los que se produce el cambio del sentido de
la curvatura en el flanco.
– Amplitud del pliegue: Altura entre la línea que une los puntos de inflexión de varios
pliegues y la cresta o surco.
– Longitud de onda: Distancia entre dos puntos de inflexión contiguos y equidistantes.
– Ángulo de abertura: Es el ángulo formado por las líneas tangentes a los puntos de
inflexión.
– Eje de pliegue (charnela): Línea que contiene los puntos de curvatura máxima.
• Elementos geométricos (considerando varias superficies plegadas)
– Superficie o plano axial: Es la superficie que contiene todos los ejes de cada una de
las superficies plegadas.
– Traza axial: Es la intersección del plano axial con la superficie topográfica.
– Inmersión: Es el ángulo contenido en un plano vertical entre el eje del pliegue y la
horizontal (Fig. 3 nº 1)
– Cabeceo: Es el ángulo medido en el plano axial, entre la línea de charnela y la
horizontal (fig. 3. nº 2)
– Vergencia: Es la dirección hacia la que se inclinan los planos axiales (dirección
contraria al buzamiento del plano axial).
Fig. 1
Fig. 3
Fig. 2
• Tipos de pliegues
– Considerando la apertura de los flancos: ANTIFORMAS, SINFORMAS Y NEUTROS
– Conociendo la edad relativa de los diferentes estratos que componen el pliegue se
denominan: ANTICLINALES (las capas más antiguas aparecen el núcleo o centro del
pliegue), SINCLINALES (caso inverso) y MONOCLINALES (cuando las capas de un
pliegue no buzan más que en un único sentido.
En ciertos casos, los anticlinales pueden presentarse como sinformas, y los sinclinales como
antiformas.
Cuando se superponen varias fases de plegamiento, es necesario aislar los pliegues de cada
una de las fases.
Tipos de pliegues
Considerando los planos axiales, los pliegues
pueden ser:
- Rectos: Si el plano axial es vertical.
- Inclinados: Si el plano axial está inclinado y los
dos flancos del pliegue siguen buzando en
direcciones opuestas.
- Tumbados: Cuando el plano axial presenta una
inclinación tal que los dos flancos buzan en la
misma dirección, es decir uno de los flancos
presenta un buzamiento invertido.
- En abanico: Cuando el pliegue presenta planos
axiales con vergencias en direcciones
opuestas.
3. TECTÓNICA BÁSICA
3.3. Pliegues
• Tipos de pliegues
Considerando la geometría de detalle del pliegue, es decir,
considerando
• La forma de los estratos.
• Las isógonas (las líneas que unen los puntos de
igual pendiente en las superficies de referencia).
• La potencia de los estratos.
pueden ser:
1. Isopacos: Conservan la potencia de los estratos,
cualquiera que sea la zona del pliegue. Las
isógonas son divergentes hacia arriba en los
anticlinales.
2. Similares: Conservan la forma de cualquiera de las
superficies de referencia consideradas. En este
caso las isógonas corresponden a rectas paralelas
y conserva la potencia de los estratos medida
paralelamente al plano axial, pero no conserva la
potencia real.
3. Anisopacos: No se conserva la potencia de los
estratos y las isógonas son convergentes hacia
arriba en las antiformas.
• Tipos de pliegues
– Considerando su asociación con fallas simultáneas al plegamiento:
• Pliegue-falla: Cuando las fallas acompañan al pliegue, de manera que es la falla
la que produce la fractura del flanco del pliegue.
• Escama: Cuando predominan las fracturas en uno de los flancos plegados.
• Cabalgamiento: Cuando el pliegue presenta una vergencia muy clara, de tal
manera que la serie estratigráfica más antigua cabalga sobre otra más reciente.
Cabalgamient
o
• Tipos de pliegues
– Considerando su asociación con fallas simultáneas al plegamiento:
• Mantos de corrimiento: Son cabalgamientos que alcanzan varios kilómetros. El
material que cabalga se denomina alóctono y se deposita sobre otros
denominados autóctonos.
• Si el manto está limitado por una falla inversa plana, llamada de contacto
anormal, la erosión posterior del manto, puede hacer que aparezcan ventanas
tectónicas en las que afloran los materiales autóctonos.
• Igualmente pueden originarse klippes, que son afloramientos del manto.
• Tipos de pliegues
– Sin plano axial:
• Domos y cubetas. Son pliegues con estratos de suaves buzamientos en los que
no se puede encontrar una charnela e individualizar el plano axial. Tampoco se
puede definir las líneas de cresta y valle porque los buzamientos convergen en
un punto (cubetas) o divergen a partir de un punto (domos).
• Según sus dimensiones:
Micropliegues o pliegues menores: De dimensiones decimétricas.
Anticlinorios y sinclinorios: Son estructuras de grandes dimensiones, formadas por una
gran cantidad de pliegues, con forma de anticlinal o sinclinal respectivamente.