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Fundamentos de la Economía Política

El manual de economía política de P. Nikitin explora cómo la producción de bienes materiales es fundamental para el desarrollo de la sociedad, destacando la importancia del trabajo humano y los medios de producción. Se analizan las fuerzas productivas y las relaciones de producción, enfatizando que estas últimas determinan la estructura social y económica, así como la lucha de clases en diferentes formaciones socioeconómicas. Además, se discuten las leyes económicas que rigen el desarrollo social, subrayando la necesidad de que las relaciones de producción se correspondan con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas para evitar crisis y promover el progreso.

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Fundamentos de la Economía Política

El manual de economía política de P. Nikitin explora cómo la producción de bienes materiales es fundamental para el desarrollo de la sociedad, destacando la importancia del trabajo humano y los medios de producción. Se analizan las fuerzas productivas y las relaciones de producción, enfatizando que estas últimas determinan la estructura social y económica, así como la lucha de clases en diferentes formaciones socioeconómicas. Además, se discuten las leyes económicas que rigen el desarrollo social, subrayando la necesidad de que las relaciones de producción se correspondan con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas para evitar crisis y promover el progreso.

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MANUAL DE ECONOMÍA POLÍTICA

P. NIKITIN

QUÉ ESTUDIA LA ECONOMÍA


POLÍTICA
La producción de bienes materiales es la base de la vida de la sociedad

 Hace ya mucho tiempo que surgió el problema de móvil que hace progresar a la sociedad
humana. A este respecto se han expuesto distintos criterios. Por ejemplo, los representantes
de la religión vienen afirmando que el desarrollo se produce obedeciendo a la voluntad
divina. Sin embargo, la ciencia y la práctica han demostrado que no existen fuerzas
sobrenaturales. También se ha difundido la opinión, compartida hoy todavía por muchos
hombres de ciencia burguesa, de que el desarrollo de la sociedad depende en grado decisivo
del medio geográfico es decir, de determinadas condiciones naturales (clima, suelo,
minerales, etc.). Claro que el medio geográfico es una de las condiciones indispensables
para el desarrollo de la sociedad, pero no la determinante. A lo largo de tres mil años, por
ejemplo, se han sucedido en Europa tres regímenes sociales distintos, y en Europa Central y
Oriental, incluso cuatro. Mientras tanto, durante el mismo período, las condiciones
geográficas de Europa no experimentaron cambio alguno, y si se produjo fue tan
insignificante que la geografía apenas lo registra. Hay quien considera que la marcha de la
historia depende de la voluntad de personalidades eminentes: hombres de Estado, jefes
militares, etc. En realidad, las personalidades eminentes aceleran o retardan el
advenimiento de uno u otro acontecimiento, pero no pueden cambiar el curso de la Historia.
 ¿Cuáles son, pues, las fuerzas determinantes del desarrollo de la sociedad? Marx fue el primero en
responder a esta pregunta.
 Para vivir, los hombres necesitan alimentos, vestido, calzado, vivienda y otros bienes materiales. Y
para poseer estos bienes, tienen que producirlos, tienen que trabajar. Cualquier sociedad está
condenada a desaparecer si deja de producir bienes materiales. Por eso, la producción de los bienes
materiales es, como enseña Marx, la base de la vida y del desarrollo de cualquier sociedad.
 ¿Qué se debe entender, pues, por producción de bienes materiales? En el proceso de producción de
los bienes materiales concurren el trabajo del hombre, los medios de trabajo y el objeto que ha de
ser elaborado.
 El trabajo es la actividad racional del hombre encaminada a la producción de bienes materiales.
En el proceso del trabajo, el hombre ejerce su influjo sobre la naturaleza para adaptar los objetos
de ésta a sus necesidades. El trabajo es patrimonio exclusivo del hombre, una eterna necesidad
natural y la primera condición de toda la vida humana. Según expresión de Engels, el trabajo ha
creado al propio hombre.
 El proceso de la producción es inconcebible sin los medios de trabajo. Medios de trabajo son todas las
cosas de que se sirve el hombre para actuar sobre los objetos que han de ser elaborados. Figuran entre
ellos las máquinas, el utillaje, instrumentos, instalaciones, edificios destinados a la producción, todos los
tipos de transporte, los canales, las líneas de conducción de energía eléctrica, etc. La tierra es también un
medio universal de trabajo. De todos estos medios de trabajo, corresponde el papel decisivo a los
instrumentos de producción. De los instrumentos de trabajo de que se vale el hombre depende
precisamente su poder sobre la naturaleza. Marx señala que las épocas económicas se distinguen unas de
otras no por lo que se produce, sino por los instrumentos que se emplean en la producción de bienes
materiales.
 Los hombres se valen de los instrumentos de producción para actuar sobre los objetos del trabajo, es
decir, aquello sobre lo que recae el trabajo del hombre. Y como el trabajo del hombre recae sobre la
naturaleza circundante, la propia naturaleza (la tierra y el subsuelo, las aguas) es objeto universal del
trabajo. Todos los objetos primarios del trabajo se encuentran en la naturaleza. El hombre debe
adaptarlos para satisfacer sus necesidades. Los medios y los objetos del trabajo forman, en conjunto, los
medios de producción. De por sí, los medios de producción, como es lógico, no pueden crear bienes
materiales. La maquinaria más perfecta es ineficaz si no interviene el hombre. De ahí que el factor
decisivo de toda producción sea el hombre, su fuerza de trabajo.
Las fuerzas productivas y las relaciones de producción

 En cualquier fase de desarrollo que se hallara, la producción siempre ha tenido dos aspectos: las fuerzas
productivas y las relaciones de producción.
 Las fuerzas productivas son los medios de producción y, ante todo, los instrumentos de trabajo creador
por la sociedad, así como los hombres que producen bienes materiales. Precisamente los hombres, gracias
a su experiencia y hábitos de trabajo, son los que accionan los instrumentos de producción, los
perfeccionan, inventan máquinas y amplían sus propios conocimientos científicos. Con ello se asegura el
desarrollo continuo de las fuerzas productivas y se despliega la producción de bienes materiales en medida
creciente.
 Sin embargo, los hombres no producen los bienes materiales trabajando aisladamente, sino en común, en
grupos o en sociedades. Tomemos, a título de ejemplo, una fábrica de calzado de nuestros días. ¿Cuántos
hombres trabajan en ella para producir una clase de mercancía: el calzado? Centenares e incluso millares,
todavía trabajan más personas para esta empresa en la fabricación de máquinas, el curtido de pieles, la
producción de hilos, agujas, etc. Por consiguiente, en el proceso de la producción de bienes materiales, los
hombres se hallan vinculados entre sí, dependen los unos de los otros y contraen determinadas relaciones.
 Marx dio el nombre de relaciones de producción o económicas a las que
surgen entre los hombres en el proceso de la producción, el cambio y la
distribución de los bienes materiales. Las relaciones de producción pueden
ser relaciones de cooperación y ayuda mutua de hombres libres de la
explotación o bien relaciones de explotación del hombre por el hombre.
Esto depende de quien es el propietario de los medios de producción: la
tierra y el subsuelo, los bosques, las fábricas, los instrumentos de trabajo,
etc. Cuando los medios de producción son propiedad privada y no
pertenecen a toda la sociedad, sino a determinadas personas, grupos o
clases sociales, se establecen relaciones de explotación del hombre por el
hombre, relaciones de dominación y subordinación. Bajo el capitalismo,
los obreros carecen de medios de producción y por eso, precisamente, se
ven forzados a trabajar para los capitalistas
 Las relaciones entre los hombres y los medios de producción determinan la situación y el lugar que
ocupan los hombres en la producción y los medios de distribución de los productos del trabajo. Por
ejemplo, en el capitalismo, la burguesía, que es la propietaria de los medios de producción, dispone
de todos los productos del trabajo de los obreros, mientras la mayoría de estos últimos vive sumida en
la miseria. En el socialismo, en el que los medios de producción pertenecen al pueblo (son propiedad
social), la distribución de los artículos de consumo se efectúa según el trabajo y se asegura la
elevación constante del nivel de vida material y cultural de todos los trabajadores. Este es el
contenido de las relaciones de producción (económicas) entre los hombres.
 La historia del desarrollo de la sociedad humana conoce cinco tipos fundamentales de relaciones de
producción: el de la comunidad primitiva, el esclavista, el feudal, el capitalista y el socialista,
correspondiente a la primera fase del comunismo. Cada uno de ellos tiene por base una forma
determinada de propiedad de los instrumentos y medios de producción. Así, la base de las relaciones
de producción de los regímenes esclavista, feudal y capitalista es la propiedad privada de los medios
de producción que siempre ha originado y origina inevitablemente la división de la sociedad en clases
hostiles, en explotadores y explotados. Por eso, el rasgo fundamental de la esclavitud, el feudalismo y
el capitalismo es la encarnizada lucha de clases. Únicamente no hay lucha de clases en el socialismo,
en el que la base de las relaciones de producción es la propiedad social, socialista, sobre los medios
de producción; la sociedad consta de clases amigas: obreros, campesinos y la capa social formada
por los intelectuales.
 Las fuerzas productivas sumadas a las relaciones de producción forman conjuntamente el modo de
producción.
 Las fuerzas productivas constituyen el elemento más dinámico del modo de producción, se modifica
continuamente debido a que los hombres perfeccionan sin cesar los instrumentos de trabajo y acumulan
experiencia productiva. Por lo que respecta a las relaciones de producción, cambian según va cambiando
el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y ejercen, a su vez, su influjo sobre el desarrollo de
éstas.
 Cuando las relaciones de producción corresponden al nivel de desarrollo de las fuerzas productivas,
éstas progresan con todo éxito. Los países socialistas, donde la producción se desarrolla
intensamente, sin crisis ni paro forzoso, porque se basa en la propiedad social sobre los medios de
producción, ofrecen un ejemplo de correspondencia de las relaciones de producción con el nivel de
las fuerzas productivas. Cuando las relaciones de producción no corresponden al nivel de desarrollo
de las fuerzas productivas, constituyen un freno para el desarrollo de la producción. Los países
capitalistas ofrecen un ejemplo de falta de correspondencia de las relaciones de producción con el
nivel de desarrollo de las fuerzas productivas. En ellos la producción progresa lentamente, durante
las crisis económicas llega incluso a retroceder, y muchos millones de trabajadores pierden el empleo
y van a engrosar las filas de los parados. Esto se debe a que en la sociedad burguesa domina la
propiedad privada capitalista sobre los medios de producción, lo que constituye un impedimento para
el progreso de las fuerzas productivas.
Cada nivel determinado de desarrollo de las fuerzas productivas requiere las
correspondientes relaciones de producción. En ello consiste la ley económica de la
correspondencia de las relaciones de producción con las fuerzas productivas, descubierta por
Marx. Dicha ley pone al desnudo la base económica de las revoluciones sociales. Cuando las
relaciones de producción se retrasan respecto al desarrollo de las fuerzas productivas y frenan
su progreso, forzosamente tienen que ceder su lugar a otras nuevas. En la sociedad dividida en
clases hostiles el cambio de las relaciones de producción se opera siempre mediante la
revolución social.
 Sólo en la sociedad socialista, donde no existen clases hostiles, el desarrollo de las relaciones
de producción no se realiza a base de revoluciones sociales, sino mediante su modificación
armónica según van progresando las fuerzas productivas.
 Del modo de producción en conjunto debe distinguirse la base de la sociedad. Se entiende
por base el conjunto de las relaciones de producción dominantes en la sociedad de que se trate,
vinculadas a un determinado nivel de las fuerzas productivas. La base de la sociedad puede ser
antagónica y no antagónica. Las bases de las sociedades esclavista, feudal y capitalista son
antagónicas, ya que sus cimientos son la propiedad privada sobre los medios de producción y
las relaciones de dominación y subordinación, de explotación del hombre por el hombre.
 La base engendra la correspondiente superestructura y determina su desarrollo. Se entienden por
superestructura los conceptos políticos, filosóficos, jurídicos, artísticos, religiosos, etc., de la sociedad y los
institutos que les corresponden. En la sociedad dividida en clases, la superestructura tiene un carácter clasista.
La clase dominante crea a tenor con sus conceptos, los institutos llamados a defender sus intereses clasistas.
 Tanto la base como la superestructura sólo existen durante un período determinado. Al cambiar la base
cambia también la superestructura. Así, el cambio de la base feudal y su sustitución por la capitalista tuvo
como consecuencia la sustitución de la de la superestructura feudal por la capitalista; la aparición de la base
socialista hizo aparecer la superestructura socialista y destruyó la capitalista. Si bien la superestructura es, en
conjunto, engendrada por la base, algunos elementos de la nueva superestructura pueden surgir en las
entrañas de la vieja sociedad, ya que en ella aparecen ideas y conceptos inherentes a la clase de vanguardia.
Por ejemplo, en la sociedad capitalista surge la ideología proletaria, correspondiente a la nueva clase
revolucionaria, el proletariado.
 El modo de producción de los bienes materiales, como unidad de las fuerzas productivas y las relaciones de
producción, conjuntamente con la superestructura correspondiente, constituyen la formación económico-
social.
 La historia conoce cinco formaciones económico-sociales: la de la comunidad primitiva, la esclavista, la
feudal, la capitalista y la comunista, cuya primera fase es el socialismo. A cada una de ellas corresponde su
propia economía, sus conceptos, ideas e institutos. El desarrollo de las formaciones económico-sociales
comienza por la inferior y progresa hacia la superior. Así, el feudalismo cedió su lugar al capitalismo, y éste,
el socialismo, fase inferior del comunismo. La raíz del surgimiento, desarrollo y destrucción de las
formaciones económico-sociales se halla en las leyes del desarrollo de la sociedad.
Las leyes económicas del desarrollo de la sociedad

 El marxismo-leninismo enseña que no se debe concebir la naturaleza y la sociedad como una aglomeración
fortuita de fenómenos aislados, exentos de relaciones mutuas. Al contrario, todos los fenómenos de la
naturaleza y la sociedad guardan relación entre sí y se condicionan mutuamente. Esa profunda relación entre
los fenómenos se expresa en las leyes del desarrollo de la naturaleza y la sociedad. La misión de la ciencia es
descubrir dichas leyes.
 El desarrollo de la sociedad tiene por base las leyes económicas que expresan toda la diversidad de las
relaciones sociales de producción, distribución, cambio y consumo. Para la Economía política, como ciencia,
tiene mucha importancia el descubrimiento de las leyes económicas que rigen el desarrollo de la sociedad.
 Las leyes de la naturaleza y la sociedad poseen un rasgo común: su carácter objetivo, es decir, surgen y
actúan independientemente de que las conozcamos o no, de que sea deseable o no una u otra ley. Ello quiere
decir que los hombres no pueden crear nuevas leyes. Lo único que pueden hacer es descubrirlas. Ahora bien,
el que las leyes sean objetivas no quiere decir que los hombres se vean impotentes ante ellas. Pueden
conocerlas y aprovecharlas en beneficio de la sociedad.
 A diferencia de las leyes de la naturaleza, las leyes económicas poseen varias peculiaridades. La primera peculiaridad
consiste en que no son muy duraderas y actúan en el curso de un determinado período histórico. Los móviles
fundamentales de la vigencia de las leyes económicas son las condiciones económicas concretas, es decir, las relaciones
de producción, la base de la sociedad. Al pasar de una formación a otra, las viejas relaciones de producción se liquidan y
son reemplazadas por otras. Esto determina, precisamente, la desaparición de unas leyes económicas de la palestra
histórica y el surgimiento de otras.
 Por ejemplo, en los países socialistas, a resultas de la liquidación de la propiedad privada capitalista de los medios de
producción, surgieron nuevas leyes económicas, mientras que las viejas perdieron su vigor.
 En cada formación económico-social actúan muchas leyes económicas. Las que no rigen más que en una formación sola
se denominan leyes económicas específicas. Entre ellas destaca la ley económica fundamental, que determina el objetivo
de la sociedad y los medios a emplear para lograrlo.
 Además de las específicas existen leyes inherentes a todas las formaciones económico-sociales. Figura entre ellas, por
ejemplo, la ley de la correspondencia de las relaciones de producción con las fuerzas productivas. Dicha ley expresa los
vínculos indispensables y la interdependencia de los dos aspectos de la producción social, o sea, las fuerzas productivas y
las relaciones de producción.
 La segunda peculiaridad de las leyes económicas se refiere a su aplicación en la sociedad. Se trata de que, a diferencia de
las leyes de la naturaleza, en la que el descubrimiento y la aplicación de una nueva ley transcurren de un modo más o
menos suave, en la esfera económica el descubrimiento y la aplicación de una nueva ley tropiezan con la mayor
resistencia por parte de las fuerzas condenadas a desaparecer. La aplicación de las leyes económicas en la sociedad
dividida en clases tiene un carácter clasista.
Estas son las peculiaridades de las leyes económicas que las distinguen de las leyes de la
naturaleza.
 En todos los modos de producción las leyes económicas pueden actuar y manifestarse de modo
espontáneo o como “una necesidad hecha conciencia”, es decir, aplicarse de modo consciente.
 En las formaciones económico-sociales antagónicas, donde impera la propiedad privada de los
medios de producción, las leyes económicas actúan de modo espontáneo, independientemente de
que sean conocidas o no. Por ejemplo, bajo el capitalismo proceso de producción tiene carácter
social, todas las ramas están vinculadas entre sí y dependen la una de la otra. Pero este carácter
social del proceso de producción se basa en la propiedad privada, es decir, cada capitalista persigue
en su empresa sus fines de lucro egoístas, trata de obtener el máximo de ganancia. Los vínculos y
proporciones necesarios entre las ramas de la producción se plasman espontáneamente,
experimentando constantes e innumerables fluctuaciones: hoy abundan unas mercancías, mañana
pueden escasear y así sucesivamente. De este modo se explica que las fuerzas económicas actúen
respecto a cada capitalista como una fuerza que se halla por encima de él, que no se deja dominar.
Como es lógico, unos u otros capitalistas pueden conocer las leyes económicas del capitalismo, pero
son impotentes para cambiar el carácter espontáneo de esas leyes.
Definición del objeto de la Economía política

 Como se ha señalado ya, la base de la vida y del progreso de la sociedad es la producción de bienes
materiales, el modo de producción. Ahora bien, la Economía política no estudia la producción más que
desde el punto de vista de las relaciones entre los hombres en el proceso de la producción. Estudia la base
de la sociedad. “La Economía política no se ocupa en modo alguno de la “producción”, sino de las
relaciones sociales de los hombres en la producción, del régimen social de la producción, escribía V. Lenin.
Al mismo tiempo, la Economía política no puede por menos de tener en cuenta la interdependencia de las
fuerzas productivas y las relaciones de producción. Tampoco puede desentenderse en absoluto de la
superestructura, ya que ésta nace de la base y ejerce un gran influjo sobre la base.
 La Economía política estudia, por consiguiente, las relaciones de producción (económicas) entre los
hombres. Entre ellas figuran: las formas de propiedad de los medios de producción; la posición que ocupan
los distintos grupos sociales en la producción y las relaciones mutuas entre ellos; las formas de distribución
de los bienes materiales.
 La Economía política estudia la base del desarrollo de la sociedad.
 Así, la Economía política es la ciencia del desarrollo de las relaciones sociales de producción, es decir, de
las relaciones económicas entre los hombres. Estudia las leyes que gobiernan la producción y la
distribución de los bienes materiales en la sociedad humana a lo largo de las diversas fases de su desarrollo.
 La Economía política es una ciencia clasista, con espíritu de partido, trata de las relaciones entre los
hombres entre las clases, y se ocupa de sus intereses vitales.
 ¿Es inevitable el hundimiento del capitalismo y el triunfo del comunismo? Como es lógico, la Economía
política burguesa da una respuesta negativa a esta pregunta, ya que expresa los intereses de la clase
capitalista.
 Los economistas burgueses sólo se hallaban en condiciones de analizar más o menos objetivamente la
realidad mientras la burguesía era una clase ascendente, mientras el desarrollo del capitalismo correspondía
a los intereses del desarrollo de la sociedad. A ello se debe que en su tiempo se destacaran en la economía
burguesa eminentes hombres de ciencia, como A. Smith y D. Ricardo, que hicieron un análisis científico de
las relaciones de producción de la sociedad burguesa.
 Pero hace ya mucho que han pasado esos tiempos. Desde que la clase obrera comenzó a actuar como
fuerza independiente, opuesta a la burguesía, y el progreso de la lucha de clases llegó a ser ya un prenuncio
del hundimiento del capitalismo, la Economía política burguesa perdió su carácter científico. Pasó a
ocuparse únicamente de la defensa por todos los medios del capitalismo caduco y a luchar contra la
ideología de la clases obrera.
 La elaboración de la Economía política sobre bases verdaderamente científicas se debe a Marx, Engels y
Lenin, los jefes de la clase obrera.
 En la obra principal de Marx –El Capital- está concentrado todo lo que ha dado el marxismo antes de
Lenin en la esfera de la Economía política. En dicho trabajo, a base de un análisis del régimen capitalista se
demuestra científicamente que son inevitables el hundimiento del capitalismo y la victoria del comunismo.
 La teoría económica marxista-leninista se desarrolla con espíritu creador en las resoluciones del Partido
Comunista de la Unión Soviética, de los partidos comunistas y obreros de otros países y en las obras de los
discípulos de Lenin. Vemos un ejemplo de desarrollo creador de todo el marxismo leninismo, y particularmente
de la Economía política marxista-leninista, en la elaboración que ha aportado el XXII Congreso del PCUS de
problemas tan cardinales como el de las dos fases del desenvolvimiento de la sociedad comunista y las leyes del
desarrollo y transformación del socialismo en comunismo; la creación de la base técnica y material del
comunismo; la creación de la base técnica y material del comunismo, las vías de fomento y aproximación de las
dos formas de propiedad socialista, la supresión de las diferencias clasistas y la consolidación de la igualdad
social; la formación de las relaciones sociales comunistas; las condiciones de aplicación del principio
fundamental del comunismo: “de cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades”, la
culminación de la revolución cultural y la educación del hombre nuevo. Se enfocan todos los aspectos del
problema de la organización política de la sociedad durante su tránsito al comunismo. ¿Cuál es, pues, la
importancia de la Economía política?
 La importancia de la Economía política marxista-leninista consiste en que pertrecha a la clase obrera y a todos
los trabajadores con el conocimiento de las leyes del desarrollo económico de la sociedad y permite a los
trabajadores dar la solución más acertada a los problemas que se plantean ante ellos. A los trabajadores de los
países capitalistas muestra las causas de su esclavitud, miseria y privaciones. Muestra que la opresión y el
empobrecimiento de la clase obrera y de todos los trabajadores no dependen de tal o cual elemento fortuito ni de
los caprichos de uno u otro capitalista, sino de todo el sistema capitalista. Por eso únicamente la inconciliable
lucha de clases, la liquidación del capitalismo y la instauración de la dictadura del proletariado liberan a los
trabajadores de las cadenas de la explotación.
CAPÍTULO I

LOS MODOS PRECAPITALISTAS DE PRODUCCIÓN

En este capítulo examinaremos someramente el surgimiento, el desarrollo y las causas de la desaparición de los modos de producción de
la comunidad primitiva, y de los regímenes esclavista y feudal.

1. El modo de producción de la comunidad primitiva

 La vida surgió en la Tierra hace unos 900 millones de años, y los primeros hombres aparecieron hace menos de un millón de años.
 La primera formación económico-social fue el régimen de la comunidad primitiva, que duró muchos cientos de miles de años. Con él
comienza el desarrollo de la sociedad. Al principio los hombres eran semisalvajes y se hallaban indefensos ante las fuerzas de la
naturaleza. Se alimentaban principalmente de los vegetales que encontraban en la naturaleza: raíces, frutos silvestres, nueces, etc.
 Los primeros instrumentos del hombre fueron la piedra, labrada toscamente a golpe, y el palo. Posteriormente, al adquirir poco a poco
experiencia, los hombres aprendieron a construir instrumentos sencillos, útiles para golpear, cortar y cavar.
 En la lucha contra la naturaleza tuvo mucha importancia el descubrimiento del fuego, que permitió variar los alimentos del hombre
primitivo. El invento del arco y la flecha constituyó una nueva época en el desarrollo de las fuerzas productivas del hombre primitivo.
Gracias a ello los hombres pudieron dedicarse más a la caza de animales. A la alimentación se sumaba cada vez más la carne de las fieras
cazadas. El desarrollo de la caza dio lugar al surgimiento de la ganadería primitiva. Los cazadores comenzaron a domesticar animales.
 La agricultura se mantuvo durante mucho tiempo a un nivel muy bajo. El empleo de las bestias como fuerza de tiro hizo más productivo
el trabajo del agricultor, y la agricultura dispuso de una base firme para su progreso. El hombre primitivo comenzó a pasar a la vida
sedentaria.
 Las relaciones de producción en la sociedad primitiva se veían determinadas por el estado de las fuerzas productivas. La
base de las relaciones de producción era la propiedad colectiva de las distintas comunidades sobre los primitivos
instrumentos de trabajo y medios de producción. La propiedad colectiva correspondía al nivel de desarrollo de las fuerzas
productivas de aquel período. Los instrumentos de trabajo de la comunidad primitiva eran tan toscos que no permitían al
hombre primitivo luchar solo contra las fuerzas de la naturaleza y las fieras. Por eso, los hombres vivían en grupos o
comunidades y administraban colectivamente su hacienda (la caza, la pesca, la preparación de la comida).
 A la par con la propiedad comunal de los medios de producción existía la propiedad personal de los miembros de la
comunidad sobre algunos instrumentos de trabajo que eran, al mismo tiempo, armas para defenderse de las fieras.
 En la sociedad primitiva el trabajo era muy poco productivo y no creaba excedente alguno, sino lo más indispensable
para la vida. La actividad laboral se basaba en la cooperación simple, es decir, muchas personas ejecutaban un mismo
trabajo. Allí no había explotación del hombre por el hombre y se practicaba la distribución igualitaria de los escasos
alimentos entre los miembros de la comunidad.
 Mientras se operaba el proceso de separación del hombre del mundo animal, los hombres vivían en manadas.
Posteriormente, al formarse la hacienda fue constituyéndose poco a poco la organización gentilicia de la sociedad, es decir,
sólo se agrupaban para el trabajo conjunto los hombres unidos por vínculos de parentesco. Al principio, la gens se
componía de unas decenas de personas, pero luego pasó a contar con varios centenares. Al perfeccionarse los instrumentos
de trabajo surgió en la gens la división natural del trabajo. Entre los hombres y las mujeres, entre los adultos, los niños y
los ancianos. La especialización de los hombres en la esfera de la caza y de las mujeres en la recolección de alimentos
vegetales dio lugar a cierto aumento de la productividad del trabajo.
 Al pasar a la ganadería o pastoreo y al cultivo de la tierra se produjo la división social del trabajo, es decir, una parte de la
sociedad empezó a dedicarse a la agricultura, y la otra, a la ganadería. Esta división en tribus pastoras y agricultores
constituyó en la historia la primera gran división social del trabajo.
 La primera división social del trabajo elevó la productividad del mismo. En las comunidades apareció cierto excedente de unos
productos y la demanda de otros. Esto creó la base para el intercambio entre las tribus agricultoras y las ganaderas. Con
posterioridad –cuando los hombres aprendieron a fundir las menas metálicas, el cobre y el estaño (se aprendió a fundir el hierro
algo más tarde), y a fabricar instrumentos, armas y vasijas de bronce, y el invento del telar de mano alivió sensiblemente la
producción de tejidos y de ropa- comenzaron a destacarse poco a poco en las comunidades unos miembros que se dedicaron a
dichos oficios, y los productos de artesanía pasaron a ser objeto de cambio.
 El progreso de las fuerzas productivas elevó considerablemente la productividad del trabajo del hombre y su poder sobre la
naturaleza y le proporcionó más artículos de consumo. Pero estas nuevas fuerzas productivas desbordaban ya el marco de las
relaciones de producción existentes. El estrecho marco de la propiedad comunal y la distribución igualitaria de los productos del
trabajo trabaron el desarrollo de las fuerzas productivas. Desapareció la necesidad del trabajo conjunto y apareció la necesidad
del trabajo individual, ya que éste se hizo más productivo. El trabajo colectivo exigía la propiedad colectiva de los medios de
producción, mientras que el individual engendraba la propiedad privada. Surge la propiedad privada de los medios de
producción, y con ella, la desigualdad patrimonial entre los hombres, tanto las distintas gens como dentro de cada una de ellas.
Los hombres comienzan a dividirse en ricos y pobres.
 Al progresar las fuerzas productivas, el hombre comenzó a obtener ya más medios de subsistencia de los necesarios para su
vida. En tales condiciones se hizo posible el empleo del trabajo de otras personas en la hacienda propia, ya que ese trabajo ajeno
rendía cierto excedente de productos, que podía acumularse para cambiar por productos que no se obtenían en la hacienda. Esos
trabajadores los suministraba la guerra: los prisioneros se convertían en esclavos. Al principio, la esclavitud tenía un carácter
patriarcal (doméstico), pero luego se convirtió en el modo principal de existencia del nuevo régimen. El trabajo de los esclavos
acentuaba cada vez más la desigualdad, las haciendas que empleaban el trabajo de los esclavos se enriquecían con mucha
rapidez. Posteriormente, al incrementarse la desigualdad patrimonial, los ricos pasaron a convertir en esclavos no sólo a los
prisioneros, sino también a los miembros de sus propias tribus empobrecidos o empeñados. Así surgió la primera división
clasista de la sociedad en esclavistas y esclavos. Apareció la explotación del hombre por el hombre. Desde ese período toda la
historia de la humanidad hasta la construcción del socialismo es la historia de la lucha de clases, de la lucha entre los explotados
y los explotadores.
La creciente desigualdad entre los hombres dio lugar a la formación del Estado como órgano de opresión de la clase explotada
por la explotadora. Así nació la esclavitud sobre las ruinas del modo de producción de la comunidad primitiva
2. El modo esclavista de producción

 La esclavitud es la primera forma de explotación, la más burda y descarada habiendo existido en la historia de casi todos los pueblos.
 El paso de la sociedad primitiva al esclavismo tiene por base el crecimiento de las fuerzas productivas, el desarrollo de la división social
del trabajo y el cambio.
 En la época del régimen esclavista, por haberse aprendido a fundir el hierro, comenzaron a predominar los instrumentos de dicho metal,
que ayudaron a ampliar el marco de la actividad laboral del hombre. El hacha de hierro permitió talar bosques y desarraigar arbustos para
dedicar los campos al cultivo; el arado con reja de hierro hizo posible el cultivo de terrenos relativamente grandes. La agricultura no sólo
producía ya cereales y legumbres, sino también vino y aceite. La fabricación de instrumentos metálicos originó la aparición de un grupo
de hombres aparte, los artesanos, cuyo trabajo fue adquiriendo un carácter cada vez más independiente. Se produjo la segunda gran
división social del trabajo: los oficios se separaron de la agricultura.
 Al separarse los oficios de la agricultura prosiguió el desarrollo del cambio. En la medida en que se ampliaba el cambio fue apareciendo
el dinero, la mercancía universal por medio de la cual se valoran todas las demás mercancías y que sirve de intermediario en el cambio. El
progreso de la división del trabajo y del cambio dio lugar a la aparición de personas dedicadas a comprar y vender mercancías. Se produjo
la tercera gran división social del trabajo: la segregación de los mercaderes. Estos se aprovechaban de que los pequeños productores
estaban separados del mercado, les compraban sus mercancías a bajo precio y las vendían en el mercado a precios elevados. El desarrollo
de los oficios y el cambio originó la parición de las ciudades. Al principio, la ciudad se distinguía poco de la aldea, pero gradualmente
comenzaron a concentrarse en las ciudades los oficios y el comercio. Así comenzó la ciudad a separarse del campo.
 El desarrollo de las fuerzas productivas, la sucesiva división social del trabajo y el cambio acentuaron aún más la desigualdad
patrimonial. De una parte estaban los ricos, que habían concentrado en sus manos el ganado de labor, los instrumentos de producción y el
dinero. De la otra parte se hallaban los pobres, que se arruinaban más y más y se veían forzados a recurrir al préstamo de los ricos.
Hicieron su aparición la usura, el deudor y el acreedor, “La lucha de clases del mundo antiguo reviste primordialmente la forma de una
lucha entre acreedores y deudores, terminando en Roma con la desaparición del deudor plebeyo, sustituido por el esclavo”. Apareció la
gran hacienda esclavista. Los esclavistas ricos pasaron a poseer centenares y miles de esclavos. Se apoderaban de enormes extensiones de
tierra y creaban grandes haciendas esclavistas, que en la Roma antigua se denominaban latifundios. En dichas fincas trabajaban enormes
masas de esclavos.
 Las relaciones de producción de la sociedad esclavista tenían como base la propiedad del esclavista tanto de los medios
de producción (la tierra, los aperos, etc.), como de los trabajadores, o sea, los esclavos. Estos se consideraban como un
objeto que pertenecía entera y totalmente al propietario. Se decía que el esclavo era un apero que hablaba. En la sociedad
esclavista, el esclavo no se distinguía del hacha o del buey más que por el don de la palabra. En todos los demás aspectos
era propiedad de su señor, lo mismo que el ganado, la casa, la tierra o los aperos.
 La explotación de los esclavos fue adquiriendo formas excepcionalmente crueles. Se les trataba peor que al ganado. Los
conducían al trabajo a latigazos, y por los más insignificantes errores les imponían rigurosos castigos que incluso les
costaba la vida. El esclavista no respondía ante nadie por la muerte de un esclavo. Se apropiaba de todo el producto del
trabajo del esclavo. Este recibía una cantidad insignificante de medios de subsistencia, lo suficiente para no morirse de
hambre y poder seguir trabajando en provecho del amo.
 A base del trabajo de los esclavos, el mundo antiguo alcanzó un auge considerable económico y cultural. Sobre los huesos
de innumerables generaciones de esclavos floreció la cultura. Muchas ramas del saber (las matemáticas y la astronomía, la
mecánica y la arquitectura) prosperaron en medida considerable. Pero el modo esclavista de producción, pese a todos los
progresos conseguidos en comparación con el régimen de la comunidad, era una traba en el camino del progreso sucesivo
de la humanidad.
 El modo esclavista de producción llevaba en sus entrañas profundas e inconciliables contradicciones, que fueron la causa
de su desaparición. Ante todo, la forma esclavista de explotación exterminaba a los propios esclavos, la principal fuerza
productiva de la sociedad. Esta es la razón de las frecuentes sublevaciones de los esclavos contra las bárbaras formas de
explotación. Además, constituían la base de la hacienda esclavista los esclavos obtenidos mediante la guerra en otros
países. La principal fuerza para librar las guerras la constituían los campesinos y los artesanos, que engrosaban las filas de
los ejércitos y cargaban con todo el peso de los impuestos indispensables para hacer las guerras. Pero, debido a la
competencia de la gran producción, basada en el trabajo barato de los esclavos, se arruinaban las haciendas de los
campesinos y los artesanos. Esto minaba el poderío económico, político y militar de los Estados esclavistas. Las derrotas
fueron sucediendo a las victorias y se agotó la fuente constante de esclavos baratos. Todo ello originó la decadencia general
de la producción.
 “Empobrecimiento general; retroceso del comercio, de los oficios manuales y del arte; disminución de la población;
decadencia de las ciudades; descenso de la agricultura a un grado inferior: tales fueron los últimos resultados de la
dominación romana universal”.
 Al hacer su aparición, el modo esclavista de producción contribuyó al crecimiento de las fuerzas productivas. Su desarrollo
posterior, como hemos visto, causó la destrucción de las fuerzas productivas. Por eso, las relaciones de producción basadas
en el trabajo del esclavo se convirtieron en una traba para el progreso de las fuerzas productivas de la sociedad. El trabajo de
los esclavos que carecían en absoluto de interés por los resultados de la producción, ya no tenía razón de existir. Surgió la
necesidad histórica de sustituir las relaciones de producción esclavistas por otras que cambiasen la situación de los esclavos,
la principal fuerza productiva de la sociedad.
 Al producirse la ruina de las grandes haciendas basadas en el trabajo de los esclavos se fue haciendo más ventajosa la
hacienda pequeña. Por eso aumentó el número de esclavos manumitidos, registrándose al mismo tiempo el fraccionamiento
de los latifundios en pequeños campos cultivados por colonos. El colono ya no es esclavo, sino agricultor que adquiere en
usufructo vitalicio una determinada superficie de tierra por la cual abona cierta cantidad de dinero o de productos. El colono
no es un arrendatario libre, sino que está adscrito a la parcela: no puede abandonarla, pero puede ser vendido junto con ella.
Los colonos fueron los antecesores de los campesinos siervos medievales.
 Así en las entrañas del régimen esclavista comenzó a engendrarse el modo nuevo, el modo feudal de producción.
Paralelamente al desarrollo de la economía esclavista se iba agudizando más y más la lucha de clases entre oprimidos y
opresores. Dicha lucha desembocaba en sublevaciones de esclavos contra los esclavistas. A los esclavos sublevados se
adherían campesinos y artesanos libres explotados por los grandes propietarios de tierras y el Estado esclavista. De las
numerosas sublevaciones de esclavos, la más importante fue la acaudillada por Espartaco (años 74-71 a de n.e).
 Los golpes internos se fueron entrelazando cada vez más con los asestados desde fuera, lo que originó el hundimiento
definitivo del régimen esclavista.
3. El modo feudal de producción

 El régimen feudal ha existido, con unas u otras peculiaridades, en casi todos los países. La época del feudalismo se prolongó
un largo período. En China, por ejemplo, el régimen feudal duró más de 2.000 años. En los países de Europa Occidental, el
feudalismo existió desde los tiempos del derrumbamiento del Imperio Romano (siglo V) hasta el siglo XVIII en Inglaterra, y
hasta el siglo XVIII en Francia. En Rusia subsistió el feudalismo desde el siglo IX hasta la abolición de la servidumbre en
1861.
 Las relaciones de producción de la sociedad feudal tenían por base la propiedad privada del señor feudal respecto a la tierra
y la propiedad parcial respecto al campesinado siervo. Este no era esclavo y poseía hacienda propia. A la par de la propiedad
de los señores feudales existía la propiedad de los campesinos y artesanos respecto a los instrumentos de trabajo y su
hacienda privada. La pequeña hacienda campesina y la producción de los pequeños artesanos se basaba en el trabajo personal.
Toda la producción tenía un carácter natural en lo fundamental, es decir, los productos del trabajo se destinaban en su masa
principal al consumo personal y no al cambio. La gran propiedad feudal de la tierra servía de base para la explotación de los
campesinos por los terratenientes, los feudales. Una parte de la tierra constituía la finca feudal y el resto se entregaba en
condiciones leoninas a los campesinos. La parcela que se destinaba al campesino le aseguraba al terrateniente la mano de
obra necesaria. Poseyendo la parcela en usufructo hereditario, el campesino estaba obligado a trabajar las tierras del señor con
sus propios aperos (prestación personal) o a entregar al terrateniente una parte de sus productos en especie (renta en especie),
o bien estaba obligado a lo uno y a lo otro. Este sistema de administración de la hacienda no sólo daba lugar a formas
descaradas de explotación, sino que colocaba inevitablemente al campesino en una situación de dependencia personal para
con el terrateniente. El señor feudal no podía matar al campesino, pero podía venderlo en ocasiones.
 El tiempo de trabajo del campesino siervo se dividía en dos partes: necesario y adicional. Durante el tiempo de trabajo
necesario, el campesino creaba el producto indispensable para su propia existencia y la de su familia. Durante el tiempo de
trabajo adicional creaba el plusproducto, del que se apropiaba el señor feudal en forma de renta del suelo (renta en trabajo,
renta en especie y dinero). La explotación de los campesinos por los señores feudales bajo la forma de renta del suelo
constituyó el rasgo fundamental del feudalismo en la historia de todos los pueblos.
 Además de la población rural existía la urbana. Las ciudades, donde vivían principalmente los
artesanos y mercaderes, se hallaban bajo la férula de los señores feudales en cuyas tierras se
encontraban aquellas. La población urbana sostenía constantes luchas por su liberación, y en muchos
casos conquistaba su independencia. El progreso de las ciudades y el desarrollo del comercio
ejercían un gran influjo en el agro feudal. La hacienda de los feudales fue incorporándose al
intercambio mercantil. Los señores feudales necesitaban dinero para comprar artículos de lujo. Con
tal motivo comenzaron a pasar de la renta en trabajo y en especie a la renta en dinero. Con el paso a
la renta en dinero se hizo mayor la explotación feudal, mientras que se fue agudizando más y más la
lucha entre los feudales y los campesinos.
4. Descomposición y desaparición del feudalismo.
Surgimiento de las relaciones capitalistas en las entrañas del régimen feudal

 En la época del feudalismo se alcanzó un nivel más elevado de las fuerzas productivas que en la esclavitud.
En la agricultura se elevó la técnica de producción, empleándose en gran escala el arado de hiero y otros
aperos de este metal. Surgieron nuevas ramas de cultivo de la tierra y se desarrollaron considerablemente la
vinicultura y la horticultura. Progresaron la ganadería y las ramas vinculadas a ella; la fabricación de
mantequilla y queso. Se ampliaron y mejoraron los prados y pastizales.
 En la esfera de los oficios se perfeccionaron paulatinamente en la ciudad los instrumentos de trabajo, los
procedimientos de tratamiento de la materia prima y la especialización de los oficios. Aparecieron nuevas
industrias artesanas: de armas, clavos y cuchillos; la cerrajería, zapatería, talabartería, etc. Se perfeccionaron
la fundición y el tratamiento del hierro. En el siglo XV aparecieron los altos hornos. A la misma época
corresponden el invento de la brújula y los grandes descubrimientos geográficos.
 Sin embargo, el régimen feudal, en cuyas entrañas surgieron estas nuevas fuerzas productivas, frenaba su
desarrollo sucesivo; las fuerzas productivas tropezaron con el estrecho marco de las relaciones feudales de
producción. El campesinado, sometido al yugo de la explotación feudal, no podía aumentar la producción
agrícola, ya que era muy baja la productividad del trabajo de los siervos. En la ciudad, el crecimiento de la
productividad del trabajo de los artesanos tropezaba con los obstáculos que levantaba la reglamentación
gremial. Todo ellos exigía que se pusiera fin a las viejas relaciones de producción y que se establecieran otras
nuevas, libres de los grilletes del feudalismo. En las entrañas del feudalismo.
 El surgimiento del capitalismo siguió, además, otro camino. El capital comercial, personificado por los
mercaderes, pasó a someter a su poder la producción de los campesinos y los artesanos. Al principio, el capital
comercial actuó como intermediario en el proceso de cambio de mercancías, pero más tarde pasó a comprar
con regularidad las mercancías de los pequeños productores, a suministrarles materias primas y a prestarles
dinero. De este modo, los pequeños productores caían bajo la férula económica del mercader. El paso
siguiente del capital comercial fue la agrupación de los distintos artesanos en un local común, donde
trabajaban ya como obreros asalariados. El capital comercial se transformó en capital industrial, y el
mercader, en capitalista industrial.
 El proceso de surgimiento del capitalismo se operó también en el campo. Al desarrollarse la producción
mercantil creció el poder del dinero. Esta es la razón de que los señores feudales empezaran a pasar a la renta
en dinero. El progreso de las relaciones monetarias impulsó la diferenciación del campesinado en burguesía
rural y campesinos arruinados.
 De esta suerte, en las entrañas del feudalismo surgió la producción capitalista en la ciudad y en el campo. La
supresión del feudalismo se convirtió en una necesidad histórica.
 Durante toda la historia del feudalismo se libró una encarnizada lucha de clase entre los campesinos y los
señores feudales. Dicha lucha se enconó sobre todo al final de la época feudal, al llegar a su límite la
explotación de los siervos. Las sublevaciones campesinas hicieron tambalearse al régimen feudal y causaron
su derrumbamiento. Al frente de la lucha contra el feudalismo se puso la burguesía, sirviéndose de las
sublevaciones de los campesinos siervos contra los señores feudales para tomar en sus manos el Poder político
y convertirse en clase dominante.

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