TEMA: HABITOS
DOCENTE : Espinoza Alvino Edgardo Florentino
CURSO : Ética y Filosofía para el pensamiento Crítico/Electivo II
ALUMNOS :
• Tasilla Chávez, Moisés
• Tinta Condori, Edgar Alex
• Espinoza Mendieta, Juan Carlos
• Tito Condori, Aurelio Avelino
• Vela Asencio, Jhon Cristian
• Villanueva Atero, Estefani Jhossy
• Ventura Ventura, Juan
AÑO
2023
HÁBITOS
El término "hábito"
Derivado del vocablo latino "habere",
que significa "tener", hace referencia al
sentido de conseguir algo no poseído
anteriormente: Es un modo de conducta
adquirido, una reacción aprendida, que
supone la tendencia a repetir y
reproducir ciertas acciones o actuar en
la misma forma general bajo las mismas
o similares circunstancias con creciente
facilidad y perfección.
FORMACIÓN DE HÁBITOS
La formación de hábitos constituye para nosotros un proceso en el que la persona va tomando conciencia de sus
acciones, les confiere significado, y se hacen un todo en el sujeto, cuya expresión alcanza un desarrollo cada día
más creativo, más social y más crítico. La acción ha de ser fruto de una reflexión.
"Formar prácticamente" a un profesor supone, sin duda alguna, "darle una forma" que no poseía anteriormente,
una forma que, una vez conseguida, podrá ser constatada a través de la actuación profesional.
Este "dar forma", por otra parte, no ha de entenderse como algo superficial, algo meramente aparencial,
fenomenológico, sino como algo más profundo ligado estrechamente a lo más específico del hombre.
Cualquiera que sea, sin embargo, la óptica interpretativa de este proceso, deberá asumirse la dimensión de
diálogo-comunicación del sujeto en acción con su entorno y consigo mismo.
No podemos tomar el hábito en el sentido de una repetición automática
de respuestas aprendidas ante determinados estímulos, en cuyo caso no
iríamos más allá de un mero adiestramiento --como ocurre en el caso de
animales sometidos a domesticación-.
Es evidente que junto a ese tipo de hábitos, constituidos por
actos que por sí mismos o por sus efectos tienen un valor
afectivo y que se corresponden con las "necesidades", hemos de
admitir otra serie de hábitos que son técnicas, medios en sí con
vistas a ciertos fines interesantes.
El logro adquirido, la repetición, el proceso de ejercicio
reflexivo y crítico, el desarrollo del pensamiento y de técnicas
de actuación, la cooperación y la integración de valores.
LOGRO ADQUIRIDO: Dos ideas podemos extraer de esta
expresión: en primer lugar, el hábito, tal y como han constatado
anteriormente distintas corrientes de pensamiento, no es algo
1 innato (aunque sí lo sea la tendencia a formarlos), no es algo
consustancial a la naturaleza humana y que se produce por
generación espontánea.
REPETICIÓN: La adquisición del hábito no se produce aquí y
ahora como si de una percepción sensorial se tratara; requiere
2 un proceso, más o menos largo, en función de la dificultad y
complejidad del mismo, en el que necesariamente interviene la
reiteración.
PROCESO DE EJERCICIO REFLEXIVO Y CRITICO: No basta con que el hábito sea
consciente; es necesario avanzar más: junto a esa consciencia debe figurar un control
3 intelectivo que juzgue la conveniencia o no del mismo y posibilite las oportunas
adaptaciones racionales a la realidad de cada momento.
DESARROLLO DEL PENSAMIENTO Y DE TÉCNICAS DE ACTUACIÓN: La
formación de hábitos del futuro maestro ha de afectar a toda la persona y no solamente
4 a una parcela, por lo que debe contemplar necesariamente dos vertientes: la del
pensamiento y la de la actuación.
COOPERACIÓN ACTIVA DEL SUJETO: Es evidente que el planteamiento que
5 estamos haciendo descarta la posibilidad de que el hábito pueda "aprenderse" de
forma mecánica por un receptor meramente pasivo.
INTEGRACIÓN DE VALORES: La selección de los hábitos no tiene carácter
6 aleatorio; no se trata de elegir al azar una serie indiscriminada deposibles
hábitos, sino cuestionarse previamente cuáles son aquellos que pueden
garantizar un adecuado ejercicio profesional.
CONCLUSIÓN
Finalmente el
discurso sobre cómo entender la formación y qué características
han de reunir los hábitos que han de estar presentes en la
formación práctica de los maestros no es suficiente para clarificar
toda la situación.
Nos queda aún dos interrogantes claves al que hemos de dar
respuesta:
¿QUÉ HÁBITOS FORMAR? ¿QUÉ HÁBITOS CONSTRUIR?
GRACIAS