CURSO :
LA CIUDAD MODERNA
CÁTEDRA:
● Haydee Manuela Grandez
Alejos
INTEGRANTES:
● Kiara Isabela Prieto Santa
Cruz - 100%
● Sergio Aron Hernández
Núñez - 100%
● Fernando Abdón Cipriano
chirito 100%
CONTEXTO HISTORICO
La Arquitectura Moderna se desarrolló en el Perú tardíamente, aproximadamente 20 años
después de que se construyeran los primeros antecedentes europeos.
Para finales de la década de 1920 Le Corbusier había definido sus cinco puntos de la
arquitectura moderna plasmados posteriormente en la Villa Savoye, y Mies van der Rohe ya
había hecho lo propio demostrado las cualidades de una nueva arquitectura en el Pabellón
Alemán para la Exposición Universal de Barcelona, en 1929. Sin embargo, en el Perú, se
desarrollaba una arquitectura con estilos básicamente “neocoloniales” y “californianos” que
permanecieron inamovibles hasta finales de la década de 1940.
Según historiadores, durante la década de 1930, el Perú logra una aproximación a esta
modernidad - llamados por algunos “estilo internacional” - con algunas construcciones en la
ciudad de Lima que correspondían a una tendencia a la que se le llamó “Estilo Buque”,
estilo que se practicó de manera eventual, dejando en todo momento la supremacía del
neocolonialismo existente.
Para mediados de la década de 1940 los arquitectos peruanos empiezan a vincularse con la
arquitectura moderna. Las visitas de arquitectos como Richard Neutra, José Luís Sert y
Walter Gropius en estos años sirvieron para sentar las bases del movimiento moderno en el
Perú.
Dentro de las primeras manifestaciones modernas en proyectos de arquitectos peruanos
llama la atención, por la fecha de su proyección, la modernidad con la que el Arquitecto
Santiago Agurto presenta su tesis de grado publicada en 1945 por la revista
“El Arquitecto Peruano”.
LA REVISTA
EL ARQUITECTO PERUANO
Fundada por el arquitecto Fernando Belaunde Terry en 1937, es la publicación más
importante en temas arquitectónicos y urbanos en el Perú en el siglo XX. Bajo la dirección
de Fernando Belaúnde (1937-1963), la revista publicó un total de 202 números. Hasta 1950,
fue una publicación mensual; luego, apareció cada dos meses y, desde 1958, cada cuatro.
Los años que Belaúnde dirigió la publicación coinciden con la primera fase de las grandes
migraciones internas, el hecho demográfico más importante de la historia de nuestro país (y
de Lima), que modificó el patrón histórico de ocupación del territorio. El Perú, básicamente
rural y serrano hasta el censo de 1940, pasó a ser un país urbano y costeño.
La planificación implica la noción de una autoridad que impone prioridades que se hallan
por encima de los intereses económicos individuales y por encima también de las reglas del
libre mercado.
En las elecciones de 1945, en las que triunfó la opción reformista de Bustamante y Rivero,
Belaúnde Terry salió elegido diputado por Lima. En esta primera responsabilidad política, el
joven arquitecto impulsó, desde el Congreso, e inspirado en las ideas de su revista, cuatro
importante leyes:
1. La propiedad horizontal del suelo.-De acuerdo a la ley vigente, solo podía haber un
dueño por edificio, por lo que los departamentos solo podían alquilarse (por ello, había
pocos en Lima). La nueva ley autorizaba al propietario de un departamento a inscribir su
propiedad en forma independiente y compartir el suelo con los dueños de los otros
departamentos de su edificio. Esta norma fue un mecanismo indispensable para estimular
los edificios por departamentos en nuestra ciudad.
2. La constitución de la Oficina Nacional para la Planificación Urbana (ONPU).- Era la
oficina del estado encargada de la formulación de los planes de desarrollo urbano de todas
las ciudades del país, empezando por Lima; así, el estado se involucraba directamente en el
desarrollo nacional. Esta institución fue el antecedente del Instituto Nacional de
Planificación.
3. La creación de la Corporación Nacional de Vivienda (CNV).- Tenía como propósito la
construcción de viviendas para los sectores medios y populares. La principal obra, en estos
años, de la CNV fue el proyecto global de las unidades vecinales.
4. Los centros climáticos de invierno.- Bajo esta ley se construyó la colonia vacacional de
Huampaní.
Esta etapa se inició con los postulados de la Agrupación Espacio y terminó con la irrupción
de las sólidas construcciones del brutalismo arquitectónico. Anchas vías -Av. Tacna y Av.
Wilson- dieron inicio a una nueva geografía urbana conformada por edificios de oficinas y
comercios que representaban lo moderno. Alrededor se levantaron una serie de
edificaciones, que dejaban atrás los estilos neocoloniales o republicanos que habían
caracterizado las construcciones limeñas, y ahora exhibían sus estructuras y formas mucho
más aéreas y funcionales, con distintos niveles, ventanas corridas, aleros y terrazas. Así se
reproducían aquí las nuevas corrientes arquitectónicas de moda en Europa y en otras
ciudades de América Latina, como Buenos Aires, Santiago o Sao Paulo. Un período de gran
vitalidad constructiva, cuando se levantaron en el país hospitales, aeropuertos, mercados,
unidades vecinales, estadios, oficinas y gran número de viviendas privadas. Obras
de notables arquitectos como Fernando Belaunde Terry, Enrique Seoane, Paul Linder,
Miró Quesada, Héctor Velarde, entre otros. En pocas palabras, un serio intento por renovar
la arquitectura peruana.
La mayoría de estas construcciones ya llegó al medio siglo. Obras de gran calidad
arquitectónica que han sido diseñadas por verdaderos maestros de la arquitectura peruana;
sin embargo, no se encuentran protegidas por ninguna legislación. No son
consideradas históricas. Así, la historia ha sido distinta para cada edificio: los que se
conservan en buen estado, como el edificio El Sol, El Diagonal y El Pacífico, lo están por
suerte gracias al esfuerzo de sus propietarios. Por otro lado, hay los que lamentablemente
han sido remodelados en su totalidad sin respetar los diseños originales, como sucedió con
dos símbolos de este período: el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y el
Estadio Nacional. Mientras que algunos edificios han sido demolidos como el antiguo
Banco Comercial; o el edificio Limatambo, cuya existencia icónica era parte de nuestra
memoria en la ciudad. En otros casos, existen los de futuro incierto como el majestuoso
cine Tauro que hoy se encuentra en venta esperando que quien lo adquiera lo valore. Una
muestra del desprotegido destino de la arquitectura moderna en el Perú.
La reforma estudiantil de 1946. En 1946, tanto alumnos como profesores de la Escuela de
Ingenieros se organizaron para llevar a cabo una reforma estudiantil que nivele la enseñanza
arquitectónica en relación a la nueva arquitectura desarrollada en el ámbito internacional.
El cambio en los estudios estuvo complementado con las visitas de distintos arquitectos
extranjeros entre quienes se contó a Walter Gropius y Josep Lluís Sert en 1953. En 1955,
con la transformación de la Escuela Nacional de Ingenieros en Universidad Nacional de
Ingeniería, el Departamento de Arquitectura quedó convertido en Facultad. La construcción
de la actual Facultad de Arquitectura tuvo inicio en 1951 gracias a la participación del
Estado, la empresa privada, profesores y alumnos. El edificio fue uno de los primeros en ser
construidos en el campus, su diseño arquitectónico fue realizado por el arquitecto italiano
Mario Bianco y su ejecución gracias a un esmerado y destacable esfuerzo conjunto liderado
por el arquitecto Fernando Belaúnde, en ese entonces jefe del Departamento.
La Agrupación Espacio. En Mayo de 1947, un grupo de jóvenes estudiantes de
arquitectura de la Escuela Nacional de Ingenieros, lideran a un grupo de intelectuales,
arquitectos y artistas. Adoptan el nombre ESPACIO y, a la manera de las vanguardias
europeas, lanzan un Manifiesto que marcará el inicio de sus actividades y de los cambios
que propugnan.
Desde mediados de los años cuarenta, Lima vivía una vorágine modernizante auspiciada
por la difusión de las imágenes de la modernidad, el fin de la segunda guerra mundial y por
el optimista ambiente existente luego de la elección de José Luis Bustamante y Rivero
como expresión de nuevos vientos en el país.
La radical transformación de la plaza de armas de Lima y los ensanches en las calles
importantes de su centro histórico, testimoniaban el espíritu que animaba a los cambios
promovidos, emulando lo ocurrido en otras metrópolis. Desde esa perspectiva, los
paradigmas del cambio se mantenían marcadamente desactualizados.
El arte y la arquitectura transitaban los caminos signados por la pasiva mirada al pasado,
aislados de los acontecimientos arquitectónicos prevalecientes en el mundo. Un mundo que
salía de la segunda gran guerra y veía consolidar a Norteamérica como principal potencia.
Un mundo que había vivido -décadas atrás-, el entusiasmo por la renovación total del arte y
la arquitectura, y que pocos años después planteaba ya un cuestionamiento a las radicales
formulaciones vanguardistas, vivía el inesperado viraje de los grandes maestros de la
arquitectura y el surgimiento de propuestas abiertas, frescas e incluyentes.
En esta doble y contradictoria realidad, la de dos mundos paralelos y diacrónicos, se forma
en el Perú una agrupación de intelectuales: artistas, estudiantes y profesionales, dispuestos a
enfrentar a los defensores del adormecimiento de las manifestaciones culturales de nuestra
sociedad. Reunidos en torno a la estimulante figura de Luis Miró Quesada, un grupo de
jóvenes estudiantes de arquitectura de la Escuela Nacional de Ingenieros -la actual
Universidad Nacional de Ingeniería-, surge hace medio siglo, la Agrupación ESPACIO,
vehículo de las expectativas de algunos círculos de encuentro y discusión como
manifestación específica de una sociedad preocupada por el presente y el futuro.
ESPACIO, se propone marcar distancias, señalando un derrotero; se plantea la tarea de
repensar el arte del Perú y se enfrenta al dilema de combatir el origen de su propio estatus,
revisando y cuestionando el desarrollo de nuestra cultura, entendiendo la misma de manera
integral, como manifestación de un momento determinado, y de un hombre nuevo. Se
constituye entonces en uno de los movimientos más importantes de nuestra modernidad y
sin lugar a dudas, en el más conocido y trascendental en el mundo artístico. La arquitectura,
asumiría en dicho proceso un decidido liderazgo.
Para cumplir su misión organizan conferencias, exposiciones y publicaciones. Editan la
revista ESPACIO y publican una sección en el diario EL COMERCIO. Pero sobre todo
producirán, harán arte. Rápidamente, la aceptación del arte moderno se hace patente en la
década del cincuenta, al final de la cual, los más activos miembros de la Agrupación, han
arribado al campo político, persuadidos seguramente de la necesidad de modernizar
también el país. Transcurrido el tiempo, el Perú ha cambiado notoriamente. Lima y el
país han crecido y se han transformado. El mundo en la era post-moderna, lejos de ser el
mismo vuelve a mirar hacia sus más cercanos orígenes: los de la modernidad. Hace un
alto y se formula una serie de inquietantes interrogantes: tradición, cambio,
globalización, pasado, futuro, país, nación…….; tratando de contestarlas en esta
oportunidad a través de las manifestaciones del arte, estimuladas y realizadas por la
Agrupación ESPACIO.
PRIMERAS OBRAS Y PROYECTOS DE ARQUITECTURA
MODERNA EN EL PERÚ
• CLUB DE TIRO EN AREQUIPA, Cordova - Williams - Polar,1946
• CASA WIRACOCHA, Lima - 1948. Luis Miroquesada, arquitecto.
• UNIDAD VENICAL N° 3, Lima – 1949. Pryectistas: A. Dammert, C. Morales M.,
M. Valega, L. Dorich, E. Montagne, J. Benites, F. Belaúnde.
• EDIFICIO DE DEPARTAMENTOS EN CALLE ROMA, Lima – 1950.
• FACULTAD DE ARQUITECTURA, UNI. LIMA – 1951. Mario Bianco,
arquitecto.