Karl Popper
Falsacionismo y crítica objetiva
Límites del positivismo
• Problema de la inducción. Ninguna justificación lógica.
• No hay criterios firmes de sentido ni de demarcación entre metafísica
y ciencia.
• Determinación del lenguaje observacional por la teoría
• Reducción de la filosofía a una metodología o un filosofía
naturalizada. Negación de la especulación filosófica
Estudió en la Universidad de Viena
Trabajó en la Universidad de Canterbury, en
Christchurch, Nueva Zelanda.
y el London School of Economics en Inglaterra
Obras:
- La lógica de la Investigación científica. 1934
- La sociedad abierta y sus enemigos. 1945
- La miseria del historicismo. 1966
- Conjeturas y refutaciones. 1963
- Conocimiento objetivo. 1972
Karl Raimund Popper. Austria 1905 – Londres 1994 - Búsqueda sin Término: una Autobiografía
Intelectual. 1976
Crítica objetiva
Acepto la tesis de que sólo debemos llamar «real» a un estado de cosas si (y solo
si) el enunciado que lo describe es verdadero. Pero sería un grave error concluir de
esto que la incerteza de una teoría, es decir, su carácter hipotético o conjetural,
disminuye de algún modo su aspiración implícita a describir algo real. En segundo
lugar, si es falso, entonces contradice a un estado de cosas real. Además, si
ponemos a prueba nuestra conjetura y logramos refutarla, vemos muy claramente
que había una realidad, algo con lo cual podía entrar en conflicto. Nuestras
refutaciones, por ende, nos indican los puntos en los que hemos tocado la realidad,
por decir así. (Conjeturas y refutaciones)
Para Popper la racionalidad supone fundamentalmente un carácter crítico.
Este consiste en examinar con métodos objetivos a las teorías, sean las
formales de la ciencia o las informales del conocimiento común. La manera
de realizar esa crítica supone contrastar mediante un razonamiento
deductivo las consecuencias extraídas de la teoría con la experiencia.
Es un esfuerzo crítico porque no se trata de verificar o salvar las teorías sino
encontrar sus contradicciones con la realidad y por tanto mostrar que son
erróneas. Por otra parte, es objetivo porque consiste en realizar esa crítica
no de manera individual y subjetiva, por ejemplo decir “no me gusta esta
teoría”, sino de manera objetiva bajo reglas y métodos que cualquiera
pueda seguir y que produzca un resultado que puede ser aceptado por
todos
Más allá de la ciencia
Este método, que para Popper supone además una actitud ética, le sirve para ir más allá
del campo de la ciencia y la epistemología y criticar las ideologías y formas de gobierno
totalitarias. Eso ha convertido a Popper en un importante defensor de las libertades
individuales (políticas, económicas, de derechos humanos).
El centro de su concepción es que los grupos sociales que tienen un concepto
dogmáticos de sus teorías sobre cómo debe ser la sociedad, van a tratar de imponerla
sobre los otros que no las comparten y que según esos grupos están en un error o
ignorancia. Eso va a generar represión y medidas coercitivas para obligar a seguirlas.
Más allá de la ciencia
En cambio los grupos sociales o políticos y las sociedades que tengan concepciones de la
realidad más “débiles” van a ser más tolerantes con los que piensan distintos a ellos y,
más importante aún, estarán siempre dispuestos a discutir con los oponentes e incluso
aceptar, mediante el intercambio de argumentos, que están equivocadas y que el otro
tiene la razón.
Esto da como resultado sociedades más democráticas y tolerantes
Popper: La lógica de la investigación
científica
El hombre de ciencia, ya sea teórico o experimental, propone enunciados -o
sistemas de enunciados- y los contrasta paso a paso. En particular, en el
campo de las ciencias empíricas construye hipótesis -o sistemas de teorías-
y las contrasta con la experiencia por medio de observaciones y
experimentos.
Según mi opinión, la tarea de la lógica de la investigación científica -o lógica
del conocimiento- es ofrecer un análisis lógico de tal modo de proceder:
esto es, analizar el método de las ciencias empíricas.
De acuerdo con una tesis que tiene gran aceptación —y a la que nos opondremos en este
libro—, las ciencias empíricas pueden caracterizarse por el hecho de que emplean los
llamados «métodos inductivos»: según esta tesis, la lógica de la investigación científica
sería idéntica a la lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos.
Enunciados Universales Hipótesis o teorías
Inferencia inductiva
Descripciones de los
resultados de
Enunciados singulares Enunciados singulares Enunciados singulares
observaciones o
experimentos
Ahora bien, desde un punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos
justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, por
elevado que sea su número; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo
corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de
ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión
de que todos los cisnes sean blancos.
Se conoce con el nombre del problema de la inducción la cuestión acerca de si están
justificadas las inferencias inductivas, o de bajo qué condiciones lo están.
Principio de Inducción
Si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas,
hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de
inducción. Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda
pudiéramos presentar dichas inferencias de una forma lógicamente
aceptable.
Principio de Inducción
“Este principio —dice Reichenbach— determina la verdad de las teorías
científicas; eliminarlo de la ciencia significaría nada menos que privar a
ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o falsedad de sus
teorías; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de
distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la
imaginación del poeta”.
El principio de inducción tendría la forma de “Es válido hacer inferencias
inductivas” o “Dado que la naturaleza se ha comportado regularmente,
es confiable seguir esas regularidades”
Principio de Inducción
Formal, analítico No puede ser una verdad lógica
Principio de Inducción
Sintético, empírico ¿Cómo aceptar la verdad de ese
enunciado?
Principio de Inducción
El principio de inducción tiene que ser un enunciado universal. Así pues, si
intentamos afirmar que sabemos por experiencia que es verdadero,
reaparecen de nuevo justamente los mismos problemas que motivaron su
introducción: para justificarlo tenemos que utilizar inferencias inductivas;
para justificar éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden
superior, y así sucesivamente.
Principio de Inducción
Por mi parte, considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar
de la lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con
la doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no
siendo «estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de
«seguridad» o de «probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias
inductivas son «inferencias probables»
Método deductivo de contrastar
La teoría que desarrollaremos en las páginas que siguen se opone
directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de una lógica
inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de
contrastar o como la opinión de que una hipótesis sólo puede contrastarse
empíricamente —y únicamente después de que ha sido formulada.
Necesidad de discutir cuál es el método adecuado de la ciencias. Validez
para la reflexión filosófica
Crítica al psicologismo o ¿Cuál es la labor de la filosofía de la
ciencia?
Distinguiré netamente entre el proceso de concebir una idea nueva
(cuestión de hecho quid facti) y los métodos y resultados de su examen
lógico (cuestión de derecho quid juris).
Si lo que se trata de reconstruir son los procesos que tienen lugar durante
el estímulo y formación de inspiraciones, me niego a aceptar semejante
cosa como tarea de la lógica del conocimiento: tales procesos son asunto
de la psicología empírica, pero difícilmente de la lógica.
Crítica al psicologismo o ¿Cuál es la labor de la filosofía de la
ciencia?
Otra cosa es que queramos reconstruir racionalmente las contrastaciones
subsiguientes, mediante las que se puede descubrir que cierta inspiración
fue un descubrimiento, o se puede reconocer como un conocimiento. En la
medida en que el científico juzga críticamente, modifica o desecha su
propia inspiración, podemos considerar —si así nos place— que el análisis
metodológico emprendido en esta obra es una especie de «reconstrucción
racional» de los procesos intelectuales correspondientes.
Contrastación deductiva de las teorías
- Una vez presentada a título provisional una nueva idea, aún no justificada
en absoluto —sea una anticipación, una hipótesis, un sistema teórico o lo
que se quiera—, se extraen conclusiones de ella por medio de una
deducción lógica
- Estas conclusiones se comparan entre sí y con otros enunciados
pertinentes, con objeto de hallar las relaciones lógicas (tales como
equivalencia, deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que
existan entre ellas.
Contrastación deductiva de las teorías
Hipótesis, Sistema
Teórico. Principios o Leyes
Estos enunciados
más generales
universales que se
asumen como
premisas
Conclusiones de menor
universalidad. Por ejemplo
Ley específica
Leyes específicas o
teoremas
Comparaciones
entre sí Enunciados singulares
Contraste con enunciados
singulares empíricos.
Enunciados básicos Enunciados singulares
empíricos
Existen cuatro tipos de contrastación
1. Comparación lógica de las
conclusiones unas con otras: con Teoría Tautológica o analítica
lo cual se somete a contraste la -Matemáticas
coherencia interna del sistema -Lógica
2. Estudio de la forma
lógica de la teoría, con
objeto de determinar su
carácter si es
Teoría Empírica o Sintético
Teoría empírica
3. La comparación con otras teorías,
que tiene por principal mira la de 4. Finalmente, viene el contrastarla por medio de la
averiguar si la teoría examinada aplicación empírica de las conclusiones que pueden
constituiría un adelanto científico en deducirse de ella. Falsación
caso de que sobreviviera a las
diferentes contrastaciones a que la Teoría
sometemos
Deducción
Teoría que nos dice más, o sea, que
contiene mayor cantidad de información
o contenido empírico; que es Enunciado Enunciado singular
lógicamente más fuerte; que tiene singular empírico
mayor poder explicativo y predictivo; y deducido
que, por ende, puede ser testada más de la
severamente comparando los hechos teoría:
predichos con las observaciones. Predicción
Experiencia
Corroboradas
Falsación
Lo que se pretende con el último tipo de contraste mencionado es descubrir hasta qué punto satisfarán las
nuevas consecuencias de la teoría —sea cual fuere la novedad de sus asertos— a los requerimientos de la
práctica, ya provengan éstos de experimentos puramente científicos o de aplicaciones tecnológicas
prácticas.
Con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados (Condiciones iniciales) se deducen de la teoría a
contrastar ciertos enunciados singulares —-que podremos denominar «predicciones»—; en especial,
predicciones que sean fácilmente contrastables o aplicables.
A continuación tratamos de decidir en lo que se refiere a estos enunciados deducidos (y a otros),
comparándolos con los resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos.
Si la decisión es positiva, esto es, si las conclusiones singulares resultan ser aceptables, o verificadas, la
teoría a que nos referimos ha pasado con éxito las contrastaciones (por esta vez) : no hemos encontrado
razones para desecharla. Pero si la decisión es negativa, o sea, si las conclusiones han sido falsadas, esta
falsación revela que la teoría de la que se han deducido lógicamente es también falsa.
Teoría Condiciones iniciales
Enunciados universales Enunciados singulares
Deducción
Predicción Enunciado Básico
Enunciado singular Contrastación con enunciado Enunciado singular
deducido de la empírico empírico que
teoría describe la
experiencia por
ejemplo un
Si la predicción es experimento
Si la predicción es falsada confirmada, la teoría
por el enunciado básico, es corroborada. Es
entonces ella hace que decir hasta ahora a
sea falsada la teoría. resistido. Realidad
El problema de la demarcación
¿Qué es el criterio de demarcación?
Al rechazar el método de la inducción —podría decirse— privo a la ciencia
empírica de lo que parece ser su característica más importante; esto
quiere decir que hago desaparecer las barreras que separan la ciencia de
la especulación metafísica.
Llamo problema de la demarcación al de encontrar un criterio que nos
permita distinguir entre las ciencias empíricas, por un lado, y los sistemas
«metafísicos», por otro.
El problema de Kant
Concepción positivista de la demarcación
Los positivistas, están dispuestos a admitir únicamente como científicos o
legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o
«atómicos») de experiencia —a «juicios de percepción», «proposiciones
atómicas», «cláusulas protocolarias» o como los quieran llamar—. No
cabe duda de que el criterio de demarcación implicado de este modo se
identifica con la lógica inductiva que piden.
Concepción positivista de la demarcación
Los positivistas suelen interpretar el problema de la demarcación de un
modo naturalista: como si fuese un problema de la ciencia natural. En
lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de proponer una
convención apropiada, creen que tienen que descubrir una diferencia —
que existiría, por decirlo así, en la naturaleza de las cosas— entre la
ciencia empírica por una parte y la metafísica por otra. Tratan
constantemente de demostrar que la metafísica, por su misma naturaleza,
no es sino un parloteo absurdo —«sofistería e ilusión», como dice Hume,
que deberíamos «arrojar al fuego»
Crítica de Popper
Los positivistas, en sus ansias de aniquilar la metafísica, aniquilan
juntamente con ella la ciencia natural. Pues tampoco las leyes científicas
pueden reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia.
No considero que haya de ocuparme en derribar la metafísica, sino, en vez
de semejante cosa, en formular una caracterización apropiada de la ciencia
empírica, o en definir los conceptos de «ciencia empírica» y de «metafísica»
de tal manera que, ante un sistema dado de enunciados, seamos capaces de
decir si es asunto o no de la ciencia empírica el estudiarlo más de cerca.
Mi criterio de demarcación, por tanto, ha de considerarse como una
propuesta para un acuerdo o convención.
Dos concepciones de la ciencia
Positivista: “quienquiera que plantee un sistema de enunciados
absolutamente ciertos, irrevocablemente verdaderos, como finalidad de la
ciencia, es seguro que rechazará las propuestas que voy a hacer aquí. Y lo
mismo harán quienes ven «la esencia de la ciencia... en su dignidad», que
consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y
esencialidad reales»”
La concepción popperiana: “No alcanzo a ver más que una sola vía para
argumentar racionalmente en apoyo de mis propuestas: la de analizar sus
consecuencias lógicas —señalar su fertilidad, o sea, su poder de elucidar los
problemas de la teoría del conocimiento”.
La experiencia como método
Definición aceptable de la ciencia empírica:
En ocasiones se describe esta situación diciendo que existen muchísimos
«mundos lógicamente posibles» —posiblemente un número infinito de
ellos—. Y, con todo, se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica»
represente únicamente un mundo: el «mundo real» o «mundo de nuestra
experiencia»
La experiencia como método
Podemos distinguir tres requisitos que nuestro sistema teórico empírico
tendrá que satisfacer.
1. Primero, ha de ser sintético, de suerte que pueda representar un mundo
no contradictorio, posible.
2. En segundo lugar, debe satisfacer el criterio de demarcación es decir, no
será metafísico, sino representará un mundo de experiencia posible.
3. En tercer termino, es menester que sea un sistema que se distinga —de
alguna manera— de otros sistemas semejantes por ser el que represente
nuestro mundo de experiencia.
La experiencia como método
¿Cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro mundo de
experiencia?
He aquí la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y
ha resistido las contrastaciones. Esto quiere decir que se le ha de distinguir
aplicándole el método deductivo que pretendo analizar y describir.
La experiencia como método
Según esta opinión, la «experiencia» resulta ser un método distintivo
mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de otros; con lo
cual la ciencia empírica se caracteriza —al parecer— no sólo por su forma
lógica, sino por su método de distinción.
Por tanto, puede describirse la teoría del conocimiento, cuya tarea es el
análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica, como
una teoría del método empírico —una teoría de lo que normalmente se
llama experiencia
La falsabilidad como criterio de demarcación
El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva —esto es,
el dogma positivista del significado o sentido [en ingl., meaning]-
equivale a exigir que todos los enunciados de la ciencia empírica (o,
todos los enunciados «con sentido») sean susceptibles de una
decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad.
«Si no es posible determinar si un enunciado es verdadero, entonces
carece enteramente de sentido: pues el sentido de un enunciado es
el método de su verificación»
Waismann (1930)
La falsabilidad como criterio de demarcación
Ahora bien; en mi opinión, no existe nada que pueda llamarse
inducción. Por tanto, será lógicamente inadmisible la inferencia de
teorías a partir de enunciados singulares que estén «verificados por
la experiencia»
Así pues, las teorías no son nunca verificables empíricamente.
Si queremos evitar el error positivista de que nuestro criterio de
demarcación elimine los sistemas teóricos de la ciencia natural,
debemos elegir un criterio que nos permita admitir en el dominio de
la ciencia empírica incluso enunciados que no puedan verificarse.
La falsabilidad como criterio de demarcación
Pero, ciertamente, sólo admitiré un sistema entre los científicos o
empíricos si es susceptible de ser contrastado por la experiencia.
Estas consideraciones nos sugieren que el criterio de demarcación que
hemos de adoptar no es el de la verificabilidad, sino el de la falsabilidad
de los sistemas. Dicho de otro modo: no exigiré que un sistema científico
pueda ser seleccionado, de una vez para siempre, en un sentido
positivo; pero sí que sea susceptible de selección en un sentido negativo
por medio de contrastes y pruebas empíricas:
ha de ser posible refutar por la experiencia un sistema científico empírico
La falsabilidad como criterio de demarcación
Mi propuesta está basada en una asimetría entre la -verificabilidad y
la falsabilidad: asimetría que se deriva de la forma lógica de los
enunciados universales. Pues éstos no son jamás deductibles de
enunciados singulares, pero sí pueden estar en contradicción con
estos últimos. En consecuencia, por medio de inferencias puramente
deductivas (valiéndose del modus Tollens de la lógica clásica) es
posible argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de
enunciados universales.
Modus tollens
[El modo que al negar, niega]
Es un argumento de la lógica proposicional válido
P Q
-Q
-P
Que se lee: si P implica Q y Q es negada, entonces P es negada
La falsabilidad como criterio de demarcación
De acuerdo con mi propuesta, lo que caracteriza al método empírico
es su manera de exponer a falsación el sistema que ha de
contrastarse: justamente de todos los modos imaginables.
Su meta no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles, sino, por
el contrario, elegir el que comparativamente sea más apto,
sometiendo a todos a la más áspera lucha por la supervivencia.
El problema de la base empírica
Nos hemos dado cuenta que para Popper todo el sistema de la
ciencia empírica se basa en la contrastación negativa de las teorías
en la experiencia.
De modo que la experiencia es la base de todo el método de las
ciencias empíricas, es decir, de la Lógica de la investigación
científica.
Así pues que determinar la base empírica es el fundamento del
método. Veíamos que según Carnap los enunciados singulares
empíricos son un suelo firme porque no debemos dudar de ellos.
El problema de la base empírica
Se ha considerado con frecuencia que las experiencias perceptivas
proporcionan algo así como una justificación de los enunciados
básicos: se ha mantenido que estos enunciados están «basados
sobre» tales experiencias, que mediante éstas se «manifiesta por
inspección» la verdad de aquéllos, o que dicha verdad se hace
«patente» en las experiencias mencionadas.
Con todo, se tenía la impresión (exacta) de que los enunciados sólo
pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados: por ello,
la conexión entre las percepciones y los enunciados permanecía
obscura,
El problema de la base empírica
También en este caso puede encontrarse una solución, según creo, si
separamos claramente los aspectos psicológicos del problema de los
lógicos y metodológicos. Hemos de distinguir, por una parte,
nuestras experiencias subjetivas o nuestros sentimientos de
convicción, que no pueden jamás justificar enunciado alguno (aun
cuando pueden ser objeto de investigación psicológica), y, por otra,
las relaciones lógicas objetivas existentes entre los diversos sistemas
de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos.
Objetividad científica y convicción subjetiva
Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos
cargados de una pesada herencia de usos contradictorios y de
discusiones interminables y nunca concluyentes.
Kant utiliza la palabra «objetivo» para indicar que el conocimiento
científico ha de ser justificable, independientemente de los caprichos
de nadie: una justificación es «objetiva» si en principio puede ser
contrastada y comprendida por cualquier persona. «Si algo es válido
—escribe— para quienquiera que esté en uso de razón, entonces su
fundamento es objetivo y suficiente»
Objetividad científica y convicción subjetiva
Ahora bien ; yo mantengo que las teorías científicas no son nunca
enteramente justificables o verificables, pero que son, no obstante,
contrastables. Diré, por tanto, que la objetividad de los enunciados
científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse
intersubjetivamente.
Subjetivo es el sentimiento de convicción que tenemos de que algo
es verdadero o falso.
Objetividad científica y convicción subjetiva
Objetivo: Sólo cuando se da la recurrencia de ciertos
acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades —y así
sucede con los experimentos repetibles— pueden ser contrastadas
nuestras observaciones por cualquiera.
Por tanto no podemos fundamentar la verdad y objetividad de
ningún enunciado en nuestras experiencias y los enunciados que
describen nuestras experiencias (cláusulas protocolarias o lenguaje
observacional)
Objetividad científica y convicción subjetiva
Si los enunciados solo pueden ser objetivos al contrastarse mediante
reglas con otros enunciados también los enunciados básicos
(enunciados singulares empíricos) deben poder ser contrastados por
otros enunciados.
Esto significa que no hay enunciados últimos o indiscutibles en la
ciencia. Todo enunciado debe poder ser justificado si se considera
necesario. La cadena de justificación será así potencialmente infinita
y se detendrá solamente cuando se considere satisfactorio el
enunciado en cuestión
La base empírica de la ciencia objetiva, pues, no tiene nada de
«absoluta»; la ciencia no está cimentada sobre roca: por el contrario,
podríamos decir que la atrevida estructura de sus teorías se eleva
sobre un terreno pantanoso, es como un edificio levantado sobre
pilotes. Estos se introducen desde arriba en la ciénaga, pero en
modo alguno hasta alcanzar ningún basamento natural o «dado»;
cuando interrumpimos nuestros intentos de introducirlos hasta un
estrato más profundo, ello no se debe a que hayamos topado con
terreno firme: paramos simplemente porque nos basta que tengan
firmeza suficiente para soportar la estructura, al menos por el
momento.