MICROBIOLOGIA Y
PARASITOLOGIA II
Dra. Alma González
Mayo/2017 - UPAP
Conceptos básicos de la
Respuesta Inmunitaria
Inmunidad
Capacidad que tienen los seres vivos de resistir a la
agresión de los agentes infecciosos.
INNATA: Defensa inespecífica del hospedador que no se
adquiere a través de contacto con un antígeno. Incluye
barreras cutánea y mucosa contra agentes infecciosos y
diversos factores inmunológicos inespecíficos.
ADAPTATIVA: Protección adquirida por introducción
deliberada de un antígeno en un hospedador que
presenta respuesta. La inmunidad activa es específica y
es mediada por anticuerpos o células linfoides (o
ambas).
Inmunidad
INNATA (NATURAL)
ADAPTATIVA (ADQUIRIDA)
Activa
Enfermedades Vacunas
Pasiva
Naturales: anticuerpos materos
Artificiales: Suero antitóxicos.
Inmunidad innata
La inmunidad innata es la resistencia preexistente y
que no se adquirió a través del contacto con una
entidad no propia (extraña), a lo que se conoce como
antígeno. Es inespecífica e incluye barreras a los
agentes infecciosos, por ejemplo, piel y mucosas,
células fagocíticas, mediadores inflamatorios y
componentes del complemento.
Inmunidad Adaptativa
Ocurre después de la exposición a un antígeno (p. ej., un
agente infeccioso) es específica y está mediada por
anticuerpos o por linfocitos. Puede ser activa o pasiva.
A. Inmunidad pasiva
La inmunidad pasiva se transmite por medio de
anticuerpos por linfocitos preformados en otro hospedador.
La administración pasiva de anticuerpos (antisuero) contra
ciertos virus (p. ej., hepatitis B) puede ser útil durante el
periodo de incubación para limitar la multiplicación viral,
por ejemplo, después de una lesión por punción con aguja a
alguien que no ha recibido la vacuna.
B. Inmunidad activa
La inmunidad activa se induce después del contacto
con antígenos extraños (p. ej., microorganismos o sus
productos). Este contacto puede consistir en la
infección clínica o subclínica, inmunización con
agentes infecciosos vivos o desactivados o con sus
antígenos, la exposición a productos microbianos (p.
ej., toxinas, toxoides) o trasplante de células extrañas.
En todos estos casos el hospedador produce
anticuerpos de manera activa y los linfocitos adquieren
la capacidad de responder a los antígenos.
Mecanismos de Inmunidad Innata
El sistema de inmunidad innata utiliza receptores de
reconocimiento de patrones (PRR, pattern
recognition receptors) tanto solubles como unidos a
la membrana, para “percibir” la presencia de
microorganismos invasores. Tales receptores incluyen
moléculas como los receptores de tipo toll (TLR,
toll-like receptors) que reconocen moléculas muy
conservadas de los patógenos, como los
lipopolisacáridos que se encuentran en las bacterias
gramnegativas.
Un macrófago (amarillo) sobre la superficie de un vaso sanguíneo (rojo) se
une a bacterias (anaranjado) y las fagocita. [Dennis Kunkel Microscopy,
Inc./Visuals Unlimited, Inc.]
Respuesta Adaptativa
Puede ser mediadas por anticuerpos (humoral), por células (celular) o ambas.
Hasta la entrada de un patógeno potencial en el hospedador y después de su
interacción con el sistema de defensa no adaptativo, que se acaba de describir,
sus principales antígenos son captados por las células presentadoras de
antígeno (APC, antigen-presenting cells), por ejemplo, macrófagos, células
dendríticas, etc. Los antígenos extraños reaparecen en la superficie de las APC,
formando complejos con proteínas codificadas por el complejo de
histocompatibilidad mayor (MHC, major histocompatibility complex) y son
presentadas a clonas de linfocitos T. Los complejos MHC-antígeno son
reconocidos por receptores específicos en la superficie de linfocitos T y tales
células producen diversas citocinas que inducen la proliferación de linfocitos.
De manera simultánea se presentan dos tipos de respuesta inmunitaria:
respuesta celular y respuesta humoral.
Anticuerpos
Los anticuerpos (inmunoglobulinas) son
producidos por los linfocitos B. Cada individuo tiene
una gran reserva de diferentes linfocitos B (casi 10¹¹)
con una vida de días o semanas y se encuentran en la
médula ósea, ganglios linfáticos y tejido linfoide
relacionado con el intestino (p. ej., amígdalas,
apéndice cecal).
Los linfocitos B presentan moléculas de
inmunoglobulina en su superficie (105/célula). Tales
inmunoglobulinas sirven como receptores para
antígenos específicos, de forma que cada linfocito B
pueda responder sólo a un antígeno o a un grupo de
antígenos con relación estrecha. Todas las células B
inmaduras portan inmunoglobulinas M en su
superficie, y la mayor parte portan IgD; también
tienen receptores de superficie para la porción Fc de
las inmunoglobulinas y para varios componentes del
complemento.
El antígeno se une a este receptor y el linfocito B es
estimulado para dividirse y formar clonas (selección
clonal). Tales linfocitos B selectos pronto se
transforman en células plasmáticas y secretan
anticuerpos.