Domingo: Día del Señor
Oración Inicial
Te suplicamos, gran Madre de Dios, que nos enseñes a imitar tus
virtudes, particularmente la angelical modestia, la humildad profunda
y la ardiente caridad, a fin de que, por cuanto es posible, con tu
presencia, con nuestras palabras y con nuestro ejemplo,
representemos, en medio del mundo, a tu Hijo, Jesús, logremos que te
conozcan y amen y podamos, llegar a salvar muchas almas.
Haz, ¡oh María Auxiliadora! que todos permanezcamos reunidos bajo
tu maternal manto; haz que en las tentaciones te invoquemos con
toda confianza; y en fin, el pensamiento de que eres tan buena, tan
amable y tan amada, el recuerdo del amor que tienes a tus devotos,
nos aliente de tal modo, que salgamos victoriosos contra el enemigo
de nuestra alma, en la vida y en la muerte, para que podamos
formarte una corona en el Paraíso. Amén.
El día del Señor ha tenido siempre, en la historia de la
Iglesia, una consideración privilegiada por su estrecha
relación con el núcleo mismo del misterio cristiano.
En efecto, el domingo recuerda, en la sucesión semanal
del tiempo, el día de la resurrección de Cristo.
El Concilio Vaticano II dice: “ La Iglesia, desde la
tradición apostólica que tiene su origen en el mismo día
de la resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual
cada ocho días, en el día que se llama con razón "día del
Señor" o domingo”.
Cuando el domingo pierde el significado originario y se
reduce a un puro “fin de semana”, puede suceder que
el hombre quede encerrado en un horizonte tan
restringido que no le permite ya ver el cielo.
Este es un día que constituye el centro mismo de la
vida cristiana.
El deber de santificar el domingo se comprende bien si
se tienen presentes las múltiples dimensiones de ese
día.
Dies Dies
Dierum Domini
Carta
Apostólica:
Dies Domini
Dies Dies
Hominis Christi
Dies
Ecclesiae
Dies Domini
Celebración de la obra del Creador
Por medio de la Al principio
Palabra se hizo creó Dios el
todo (Jn 1, 3) cielo y la tierra
El “Shabbat”: Bendijo Dios el
gozoso descanso día séptimo y lo
del Creador. santificó
Del Sábado al Domingo
• Los cristianos, percibiendo la originalidad del
tiempo nuevo y definitivo inaugurado por
Cristo, han asumido como festivo el primer
día después del sábado, porque en él tuvo
lugar la resurrección del Señor.
Dies Christi
El día del Señor resucitado y el don del Espíritu
• Pascual Semanal • El día de Cristo-luz
• El primer día de la • El día del don del
semana Espíritu
• Diferencia progresiva • El día de la fe
del sábado • Un día irrenunciable
• El día de la nueva
creación
• El octavo día
Dies Ecclesiae
La asamblea eucarística, centro del domingo
• La presencia del • Banquete pascual y
Resucitado encuentro fraterno
• La asamblea eucarística • De la Misa a la “misión”
• La Eucaristía dominical • Celebración gozosa y
• El día de la Iglesia animada por el canto
• Pueblo peregrino • Asambleas dominicales
sin sacerdote
• La mesa de la Palabra
• Transmisión por radio y
• La mesa del Cuerpo de
televisión
Cristo
Dies Hominis
El domingo día de alegría, descanso y solidaridad
La alegría plena de
Cristo
Día de la La observancia del
solidaridad sábado
El día del descanso
Dies Dierum
El domingo fiesta primordial, reveladora del sentido del
tiempo
• Cristo Alfa y Omega del • El domingo en el año
tiempo litúrgico
“Que los hombres y las mujeres del tercer Milenio,
encontrándose con la Iglesia que cada domingo
celebra gozosamente el misterio del que fluye toda
su vida, puedan encontrar también al mismo Cristo
resucitado. Y que sus discípulos, renovándose
constantemente en el memorial semanal de la
Pascua, sean anunciadores cada vez más creíbles
del Evangelio y constructores activos de la
civilización del amor.”
San Juan Pablo II