La Influencia Del Entorno
Familiar Y Comunitario
Para poder afrontar esa
tarea con éxito, resulta
fundamental tener en
cuenta que el niño es
una persona en
formación y que, por lo
tanto, su cuidado debe
afrontarse desde tres
dimensiones al mismo
tiempo:
1. El niño como un ser situado en el mundo, lo que le confiere
unas características biológicas específicas, que exigen a sus
mayores (padres y demás familiares) estar pendientes de
hacerlo evaluar periódicamente para vigilar cada una de las
etapas de su proceso de
crecimiento y desarrollo adoptar en su cuidado diferentes
pautas de atención, alimentación, inmunización y
estimulación, entre otras, teniendo en cuenta sus
antecedentes genéticos, las condiciones de salud y las de su
madre, para que pueda adaptarse a su medio y crecer en las
mejores condiciones posibles.
El niño como un ser en compañía de otros, lo que implica que las características de la red de relaciones que se
tejen dentro de su familia, y específicamente en torno a él, determinan la forma como se va perfilando su
personalidad y al mismo tiempo condicionan de manera importante su desarrollo físico.
El niño como un ser “hacia”, es decir, un ser proyecto en permanente construcción, con una identidad propia
aunque se parezca a algún miembro de su familia; un ser trascendente, en relación con el Absoluto (cualquiera
que sea la idea que se tenga de Él), capaz de superarse aún en las condiciones de vida más difíciles.
Es así como se puede encontrar niños que están creciendo en ambientes de relaciones hostiles, violentas, de
rechazo o en condiciones de abandono, que no ganan suficiente peso y talla para su edad y sus condiciones
genéticas o que no logran desarrollar adecuadamente su motricidad gruesa o fina, que, además, comienzan
a adquirir rasgos de personalidad que dificultan severamente su proceso de socialización, lo que más
adelante se puede manifestar como una verdadera incapacidad para relacionarse sanamente con los demás y
para interactuar con éxito en la sociedad
Esta dimensión es al mismo tiempo un reto y una fuente de esperanza. Un reto, porque exige a la familia
respetar sus características propias, su identidad y su individualidad, ese absolutamente otro que hay en su
interior y concentrar sus esfuerzos en conocerlo, reconocerlo y orientarlo para que sea el mismo y no lo que
quieren de él. Y es una esperanza, porque aún en las circunstancias de crianza más adversas puede lograr
niveles adecuados de desarrollo, si se le ofrecen desde algún otro lugar las alternativas necesarias para que
pueda superarse, de tal manera que, un niño que crece con limitaciones físicas, emocionales o morales,
siempre podrá superarse si encuentra un espacio adecuado para lograrlo.
Una familia es mucho más que resolver las necesidades básicas de los niños como la alimentación y el
vestido, pues tiene una gran incidencia en el desarrollo social y emocional de todos los seres humanos. Allí
adquirimos las habilidades necesarias para afrontar la vida de adultos y desarrollar todo nuestro potencial.
Nuestras familias nos conducen en formas de ver el mundo, pensar, comportarnos y valorar la vida y la de
los otros.
La familia le ayuda a los niños y niñas a aprender quienes son, desarollar su personalidad y les brinda
apoyo emocional. El ambiente en que crecen los niños define elementos fundamentales para el resto de su
vida.
ROLES BÁSICOS DE LA FAMILIA EN EL PROCESO DE DESARROLLO DEL NIÑO Y LA NIÑA
Mediadora de las experiencias de aprendizaje.
Responsable de la seguridad emocional (vínculos de apego). Desarrollo adecuado de autoestima.
Transmisora de creencias y valores (actitudes y conductas) que la sociedad considera indispensables para una buena
convivencia. Roles sexuales.
Regida por herencia cultural y familiar (propias pautas y prácticas de crianza).
Eladultoactúacomounmediadorqueintervieneentreel niño y el ambiente. Es quién lo apoya en la organización de su
sistema de pensamiento y facilita la aplicación de los nuevos conocimientos a las situaciones que se le presentan en
su quehacer cotidiano.
Cada familia se organiza de acuerdo a sus propias pautas y prácticas de crianza y éstas a su vez se encuentran regidas
por la heren ciafamiliarycultural.
La familia termina porser el patróno mol de que todoniñoyniñatomadebaseparasu Desarrollo personal.
La influencia dela familia en el proceso de educación y desarrollo de los niños y las niñas se evidenciará en las
diferentes dimensiones evolutivas (agresividad vs no- agresividad, logro escolar vs fracaso, motivación de logro vs
desmotivación, etc.) y a su vez, estas características propias, adquiridas en cada familia, se interconectarán con los
contextos socializadores externos como lo son la escuela y el grupo de iguales
Ciertamente, el hecho que el ámbito comunitario se conforme como un espacio social donde
circulan relaciones, saberes y prácticas asociadas al cuidado no significa que en dicho ámbito nunca
se efectuaron prestaciones de dicho carácter. Muy por el contrario, como ya se ha señalado, el
ámbito comunitario históricamente ha provisto de diversas y variadas funciones relacionadas -en
menor o mayor medida- con el cuidado en la primera infancia (comedores, apoyo escolar, "copa de
leche"). Sin embargo, lo particular de los últimos años se vincula con la especificidad que han
adoptado algunas organizaciones exclusivamente dedicadas al cuidado, muchas de ellas.
transformando sus formas institucionales preexistentes (nueva infraestructura, estética, organización
de los tiempos y del espacio, nuevos actores involucrados), otras siendo el "cuidado" el motivo
fundacional de su creación ante la demanda creciente en los barrios. En ambos casos, el sistema
educativo inicial se presenta siempre como modelo a seguir, de allí que se intenten adoptar sus
formas institucionales y organizativas: llevan adelante registros narrativos sobre los niños,
planificaciones, el contacto con las familias se mantiene a través del cuaderno de comunicaciones y
las reuniones, recrean rituales escolares (por ejemplo, saludo a la bandera), en algunos casos
incorporan talleres especiales (expresión corporal, artística), las cuidadoras trabajan en modalidad de
"pareja pedagógica" para una mejor atención de los niños.
LOS LÍMITES EN EL CUIDADO
Según los expertos, los límites, en las manos amorosas de los padres, son maneras de cuidar, de
orientar y de educar. Dejar a los hijos librados a su propia suerte o a su propia decisión en todo
momento es dejarlos expuestos al "límite" del afuera, que seguro será más duro e intransigente
que el que pueden fijar los padres
Padres e hijos no somos iguales, ni debemos serlo. El vínculo debe ser vertical, y debe estar
basado en la autoridad del adulto para que el chico encuentre allí, en "los grandes", protección y
seguridad. Si un niño se ve obligado a manejar las riendas se angustia, se desorienta. El límite, en
cambio, lo estructura y lo tranquiliza. "A los chicos hay que cuidarlos y mimarlos, pero necesitan
límites y conducción. Necesitan poder confiar en el adulto. Cuando el chico hace lo que quiere
está solo, desvalido. Creo que en algunos casos hay exceso de explicaciones: hay razones que
tienen que ver con que uno es adulto y decide. No hay que sentir culpa por eso. Es una manera de
cuidar".
Cómo construir una autoridad duradera
• Acuerde con su pareja: es fundamental que los responsables de plantear las normas (madre, padre, adulto a cargo) estén de
acuerdo entre sí y transmitan las mismas pautas.
• Diferencie los roles: los chicos son chicos, los adultos son adultos. Y cada uno tiene -por sus características, edad,
personalidad- diferentes derechos y obligaciones.
• Establezca pautas claras: las normas no pueden cambiar constantemente. Deben ser firmes y sostenidas. Pueden ser
flexibles una vez establecidas como rutina. La rigidez no siempre suma.
• Sea coherente: no se puede plantear la necesidad de hacer silencio a los gritos, ni educar en la verdad con mentiras.
Sostenga en la vida cotidiana aquellos valores que desee inculcar.
• No se exceda con los no: Si todo es "no" entrará en una guerra de deseos que no suma. Lo más constructivo es proponerle
al niño reflexionar sobre aquellas cosas que sí puede.
• Establezca rutinas y orden: desde bebés, los niños necesitan rutinas que les aporten seguridad y contención, como
• horarios para dormir, para alimentarse y para bañarse. Luego, momentos dedicados a las tareas, a los juegos y al descanso.
Dé el ejemplo: sostener conductas saludables, ser sincero, amable y solidario, enseñan más que mil discursos.
• Explique sin exagerar: el no "porque no" no es recomendable. Pero tampoco lo es la explicación excesiva. Las
justificaciones deben ser adecuadas a cada edad y a cada circunstancia.
• Adelántese: las pautas deben darse antes de que los hechos ocurran. Esté atento al crecimiento de los chicos: prevenir es el
mejor modo de educar.
• Converse: busque y promueva espacios para debatir, discutir, disentir y acordar con los hijos.
CUIDADO
Es la acción de cuidar (preservar, guardar, conservar, asistir). El cuidado implica
ayudarse a uno mismo o a otro ser vivo, tratar de incrementar su bienestar y evitar que
sufra algún perjuicio. También es posible cuidar objetos (como una casa) para impedir
que ocurran incidentes tales como daños y robos. El cuidado de los enfermos implica
controlar su estado con una cierta regularidad. Si una persona está internada, el individuo
que lo cuida debe estar atento para, ante cualquier complicación, llamar a un médico o al
profesional correspondiente; además, puede ser necesario que lo asista durante sus
ingestas y que lo ayude durante su higiene personal, dependiendo de la gravedad de su
estado.
En el caso del cuidado de niños, se trata de una actividad que debe ser llevada a cabo por
un adulto que pueda actuar con responsabilidad ante cualquier contingencia. Los niños
deben ser controlados en sus juegos y actividades cotidianas para evitar que se lastimen
y que pongan sus propias vidas en riesgo.
EL PROGRAMA CUIDANDO A LOS CUIDADORES
nace con el objetivo de fortalecer la habilidad de cuidado de los cuidadores familiares de personas con
enfermedad crónica general y sus componentes: conocimiento, valor y paciencia. Cuando se habla de
cuidador familiar se hace referencia a una persona adulta con vínculo de parentesco o cercanía que asume la
responsabilidad del cuidado de un ser querido que vive con enfermedad crónica y participa con él en la toma
de decisiones sobre su cuidado. El cuidador realiza, supervisa o apoya las actividades de la vida diaria del
receptor del cuidado. El receptor del cuidado es una persona con enfermedad crónica. Se asume para
considerarlo así, con la conceptualización propuesta por Newman,7,25 que establece la salud como un patrón
de totalidad que incluye expresiones de enfermedad y de no enfermedad y contempla al individuo como
totalidad expresada a través de un patrón. El conocimiento del patrón es útil para volverse más consciente de
su interacción con el todo. En ese sentido, este programa acepta que la vivencia de enfermedad crónica
discapacitante es aquella expresión de enfermedad que se percibe por el individuo y su entorno como una
disfunción para cumplir con su rol según parámetros esperados. Por lo general, esta situación es orgánica y
funcional, es permanente y progresiva. Para su identificación es preciso que se reconozca por parte de quienes
viven la experiencia que el patrón se ha movido en expresiones de enfermedad crónica por más de seis meses
y que la persona con la enfermedad requiere de cuidados especiales o paliativos, que ella o su cuidador
familiar se hayan visto abocados a modificar el estilo de vida para responder a los cuidados que se necesitan.
[Link]
LA FAMILIA COMO RED DE APOYO
El proyecto “La familia como red de apoyo” hace parte del proyecto transversal “Escuela de Padres” de la
Institución Educativa República de Argentina (IERA) El cual surge de una auto-evaluación institucional que
plantea necesidades inherentes al contexto socio-económico. Uno de los factores de riesgo que puede acarrear otros
problemas es la falta de comunicación entre padres e hijos, y la soledad que enfrentan algunos padres a la hora de la
crianza de sus hijos.
Por lo anterior, el proyecto “Redes de apoyo” es una iniciativa que surge a partir de la necesidad de fortalecer el
vínculo de comunicación entre los estudiantes, sus padres, y otros miembros de la familia, así como la
comunicación entre los padres y otros familiares o personas externas que sirvan como apoyo a la formación de sus
hijos.
Las relaciones se construyen a través de la confianza y el diálogo, por eso se pretende reflexionar en cuanto a la
importancia de fortalecer la comunicación entre los diferentes miembros de la familia. Además, dado que la
formación de los hijos es un proceso complejo es importante que los padres reconozcan la necesidad de crear tanto
para ellos como para sus hijos redes de apoyo.
A través de sesiones de reflexión con los estudiantes se pretende que identifiquen por sí mismos quienes son las
personas en las que más confían y se apoyan, y reflexionar en por qué es así. De igual forma, con los padres se
busca sensibilizarles sobre cuáles son sus redes de apoyo y cómo construirlas o fortalecerlas. El ejercicio permitirá,
de forma práctica y emotiva, participar en la construcción de redes de apoyo, siguiendo los acuerdos básicos para
una comunicación asertiva, trabajo colaborativo buscando hacer más efectivos los procesos formativos.
Familia y organización social
Serrano (2009) sostiene que para la comunidad gitana la familia es lo más importante, es su
institución fundamental, la base de su organización social. No es simplemente la suma de todos sus
miembros, sino como un todo, en la que el individuo no actúa de acuerdo con sus intereses
personales, sino con los de toda la familia en general.
Para la cultura gitana el matrimonio es una institución básica que les diferencia de otras culturas, es
una de las más representativas y visibles. Entre los gitanos el matrimonio abre las puertas a la edad
adulta, al estado de rom y romí, de hombre y mujer gitana de pleno derecho. Ese nuevo estatus de
persona adulta/casada no se consagra hasta la llegada de los hijos puesto que si no hay hijos en el
matrimonio significa que este no se llega consumar; no estar casado es tener una identidad a medias.
Por norma general, una vez casadas, las mujeres gitanas comienzan a tener hijos mucho antes que las
no gitanas, normalmente tienen su primer hijo en la adolescencia y continúan teniéndolos hasta bien
entrada la treintena e incluso la cuarentena. Las mujeres gitanas tienen por término medio un número
mayor de hijos que las no gitanas y sus pautas reproductivas son también diferentes.
LA MUJER EN LA CULTURA
Si la comunidad gitana ha sido y es víctima de exclusión social, la mujer lo ha sido aún
más. A lo largo de los siglos, la mujer gitana ha permanecido a la sombra del varón y
recluida en su casa para dedicarse en exclusiva al cuidado de su marido y de sus hijos. A
pesar de que las mujeres gitanas son ciudadanas de pleno derecho, durante mucho tiempo
ha sido sólo en la teoría, pues en la práctica no han podido disfrutar de muchos de sus
derechos como es el caso del derecho a la educación, considerado como el punto de partida
para disfrutar del resto de sus derechos. En la actualidad la situación de las mujeres
gitanas está en pleno proceso de cambio, puesto que se les está reconociendo el importante
papel que desempeñan tanto dentro de su cultura, como en la sociedad en general. Sin
embargo es necesario que el cambio continúe y que la cultura mayoritaria deseche los
prejuicios y los estereotipos que durante siglos han mantenido, y mantienen hacia la mujer
gitana y hacia su cultura.
EDUCACIÓN
Esta área es de vital importancia a trabajar con mujeres gitanas puesto que, a pesar de que la educación
es obligatoria para todas las personas hasta los dieciséis años, las mujeres gitanas han sido siempre las
principales protagonistas del abandono escolar prematuro debido a las obligaciones que acarrean a partir
de la adolescencia, donde sus prioridades son el cuidado de los hermanos y mayores y posteriormente el
de su marido e hijos a partir de que se casan. Esta área está destinada a paliar las desigualdades a las
que se han podido ver sometidas anteriormente y a situarlas en una situación de igualdad con respecto al
resto de la población para poder optar a conseguir un empleo ya que actualmente cada vez son más las
dificultades para encontrar un trabajo y es imprescindible tener un mínimo de formación. Se pretende
trabajar con ellas para que puedan terminar la ESO y plantearse la posibilidad de continuar estudiando
ya sea algún ciclo formativo o programa de Formación Profesional, o incluso, acceder a la Universidad.
Es importante trabajar la educación con las mujeres gitanas ya que son las mujeres las que se
encuentran con más dificultades para estudiar y sin embargo son mayoría las mujeres gitanas que
acceden a la universidad que los hombres. Por ello es necesario proporcionarles la ayuda que necesiten
para que puedan retomar sus estudios ya que está demostrado que es mayor el número de mujeres
gitanas que terminan los estudios que el de hombres gitanos.
ORIENTACIÓN LABORAL
Esta área tiene como objetivo ayudar y orientar a las usuarias a emplearse y a decidir sobre el
trabajo que les gustaría desempeñar y sobre todo a acabar con las desigualdades que sufren las
mujeres en el mercado laboral así como facilitarlas el acceso a cursar estudios de Formación
Profesional.
A lo largo de la historia, las mujeres gitanas han realizado diversos trabajos pero ninguno de ellos
precisaba de algún tipo de formación académico-profesional; además, esos trabajos tenían que
compaginarlos con el cuidado de la casa y de los hijos e hijas, lo que les impedía - - plantearse la
posibilidad de estudiar o buscar otros empleos por miedo a descuidar sus obligaciones. En esta área
se pretende elaborar itinerarios formativos individualizados en función de las necesidades o
intereses de las usuarias a la hora de encontrar un empleo. Se trata de que tengan una primera toma
de contacto con la profesión que les gustaría desempeñar para que vean realmente en qué consiste y
tomen la decisión de seguir adelante a través de formación que les permita acceder a esos puestos
de trabajo o por el contrario decidan que no es lo que buscaban y cambien de intereses.
SALUD
Esta área está destinada a aquellas mujeres gitanas que vivan en condiciones de exclusión social y
que por ello su salud se haya visto resentida por sus condiciones de vida. La mujer gitana ha sido
siempre una víctima de la exclusión y su salud se ha visto más afectada que la de los varones
debido a los forzosos trabajos que ha tenido que realizar tanto dentro como fuera de casa, el
cuidado de los menores, debido al número de embarazos desde edades tempranas y en ocasiones
debido a la falta de asistencia por parte de los Servicios Sanitarios.
También influye el hecho de que se haya dedicado exclusivamente al cuidado de su familia -
descuidando su propia salud tanto física como psicológica no pudiendo asumir el papel de enferma
y dejando de cuidar de los demás para que la cuiden a ella. Se trata de promover hábitos de vida
saludables, que las mujeres conozcan su propio cuerpo y no pasen por alto las señales que indican
que algo no va bien sin que lleguen hasta el punto en que vean mermadas sus posibilidades. Se
trabajaría con ellas la Educación Sexual y la importancia de las consultas ginecológicas, dietas
saludables, orientaciones para acudir al médico, cuidados en la maternidad, deportes, salud
bucodental, etc.
VIDA FAMILIAR Y VIVIENDA
Actualmente la situación del pueblo gitano ha cambiado, sin embargo la imagen que la sociedad mayoritaria tiene de ellos sigue
siendo equivocada.
La mayoría de la población sigue pensando que el colectivo gitano vive en pésimas condiciones de marginalidad cuando la realidad
es muy distinta, siendo una minoría el colectivo gitano que vive en esa situación, ya que la mayoría se encuentra plenamente
integrada en la sociedad y conviven con la sociedad mayoritaria.
En esta área se pretenden trabajar aspectos como las relaciones entre los miembros de la familia, de manera que las mujeres tomen
conciencia de la importancia del papel que desempeñan en sus familias y en su comunidad, aunque la situación de cada una de ellas
sea diferente.
También se pretende eliminar prejuicios y estereotipos que la comunidad gitana mantiene hacia la paya y acabar con esos miedos
que tienen algunas veces de que sus hijos y sobre todo hijas se relacionen con personas que no sean gitanas y que salgan del círculo
en el que se relacionan y adquieran una visión diferente de la vida. Además, en el caso de aquellas mujeres gitanas jóvenes que no
se han casado y no quieren hacerlo o aquellas que una vez casadas no quieren llevar una vida sumisa junto a su marido, sino que
quieren realizarse como personas, tomar sus propias decisiones y no depender económicamente de su marido.
Es una intervención destinada a conseguir que las familias apoyen a sus hijas a estudiar o a trabajar. Favorecer que sean las
mujeres las que elijan la vida que desean vivir y no se vean condicionadas por unos valores que pueden seguir respetando pero con
otras formas de actuar. Deben abrirse a conocer otras formas de vida y a relacionarse sin miedo a “apayarse” puesto que en muchas
ocasiones esa supuesta rivalidad entre payos y gitanos y las formas tan opuestas de actuar parece que obedecen más a una lucha de
culturas, por ver que actitudes y prácticas son mejores y para marcar una clara diferencia entre unas y otras, entre el bien y el mal.
LA MUJER EN EL SECTOR POPULAR
URBANO. AMERICA LATINA Y EL
CARIBE
Entre las variables de la transformación social de la región en los últimos decenios, una de las más sobresalientes es el
incremento de la población con sus consecuencias sobre la disponibilidad de recursos, el desarrollo del sistema
económico y la diversificación de actividades.
El proceso acelerado de urbanización —de magnitud tal que define a la región como urbana o en proceso de serlo a corto
plazo— influye sobre la forma de constitución de las unidades nacionales ya que parece favorecer una .
mayor interacción que —en teoría al menos— haría posible una mayor participación y movilización sociales; surgen
tendencias a la integración de un sistema de valores común a la población que afectan o incluso destruyen parcial o
totalmente identidades culturales indígenas o formas culturales locales.
La transformación del sector agrícola, que se traduce comúnmente en la migración, tiende a desestructurar a un vasto
sector del campesinado, hace aflorar nuevos grupos sociales y esfuma los límites anteriormente nítidos entre las
sociedades rurales y las urbanas en muchos países de la región. La transformación de la estructura económica, de diverso
grado según el país, ha sido importante en general por las modificaciones que ha provocado en la fuerza de trabajo, el
desarrollo de un mercado de bienes de consumo, la formación de grandes unidades de producción y la creación de
industrias de bienes que han hecho aparecer algunos rasgos cualitativamente distintos en la sociedad.
Frechilla Molina, M. (2015). La mujer gitana como agente de cambio. Intervención desde la Educación Social.