DESARROLLO
COGNITIVO
Periodo sensoriomotor
Dos primeras etapas del período sensoriomotor (Nacimiento y los
cuatro meses aproximadamente): El desarrollo del bebé ciego es
bastante similar al del vidente. Como todo neonato dedica la mayor
parte de su actividad a ejercitar los reflejos de los que está dotado.
2 meses: El lactante ha conseguido adaptar sus reflejos para formar
sus primeras habilidades que están centradas en su propio cuerpo,
consigue coordinar succión y prensión, de manera que se lleva a la
boca todo lo que agarre y asocia la succión con las guías posturales.
Tercera etapa del período sensoriomotor (entre los cuatro y los
nueve meses): Es cuando comienza a diferenciarse de un bebé
vidente. El bebé ciego un retraso en el inicio de la automovilidad (el
gateo y la marcha).
19 meses: Inicia la marcha independiente que coincide con la
permanencia de los objetos. Además podrá acceder sin dificultades a
las siguientes etapas de la inteligencia sensoriomotora, caracterizadas
por la coordinación y aplicación a situaciones nuevas de esquemas ya
adquiridos y por el descubrimiento de nuevos esquemas por
experimentación activa.
Bigelow, 1986; Rogers y Puchalski, 1988) evidencian un retraso
considerable de entre 8 y 36 meses respecto a los niños videntes. Por
ello, la interacción del bebé con la madre o figura de apego es
determinante, pues el retraso en las adquisiciones representativas
puede deberse más a la pobreza de interacciones afectivas que a la
ceguera como tal.
Comienzos del
pensamiento
representativo
Uno de los principales problemas con el
que se encuentran los niños ciegos es la
adquisición de su propia imagen corporal,
manifestado tanto en el retraso en la
adquisición del pronombre de
autorreferencia («yo», «mi») como en las
dificultades para representarse a sí
mismos en el juego simbólico.
El escaso desarrollo imitativo hace pensar en la
existencia de un cierto desfase en la adquisición del
pensamiento representativo. La aparición, también
tardía, del juego simbólico y las dificultades que
tiene el niño privado de visión en el logro de las
discriminaciones concretas y funcionales de los
conceptos corroboran este desfase.
El pensamiento
concreto
Los niños tienen que elaborar, mediante representaciones y simbolizaciones, todas las
Podría decirse que los niños ciegos tienen sus capacidades
potenciales para el desarrollo operacional pero tienen
dificultades en la efectividad del mismo. El hecho de tener que
adquisiciones de las etapas anteriores. Hatwell en 1966 y Rosa&Ochaíta en los 80’ acceder a la información mediante el tacto genera una
secuencia evolutiva específica.
ponen de manifiesto que los niños deficientes visuales graves no adquieren las
La percepción táctil, precisa el contacto directo
operaciones concretas de forma homogénea y simultánea, sino que presentan cierto individual, siendo un proceso lento y analítico que nada tiene
que ver con la percepción figurativa espacial ofrecida por el
desfase evolutivo, así:
canal visual.
• En las tareas que tienen un soporte figurativo (operaciones infralógicas de espacio y
tiempo), el desfase se sitúa entre 4 y 6 años.
• En las tareas clásicas de conservación de la sustancia, el peso y el volumen, presentan
un retraso de 2 años para la conservación de la sustancia y 3 para el peso y el
volumen.
• En las tareas de operaciones lógicas (seriaciones y clasificaciones) con soporte
manipulativo, el desfase oscila entre 3 y 4 años.
El pensamiento formal
Se inicia entre los 11-12 años
o abstracto
Para los deficientes visuales puede
y concluye al final de la llegar a ser una época particularmente
adolescencia, aunque el crítica y difícil. El
proceso total puede «redescubrir» el alcance de sus
prolongarse hasta los 20 años limitaciones genera en muchos de ellos
un bajo autoconcepto, una pobre
aproximadamente.
autoestima y, en consecuencia,
verdaderos
problemas de integración social.
La carencia de una fuente
receptora tan importante como
la visión, a la hora de En el caso de los adolescentes ciegos se
organizar la información, es en plantea como hipótesis que en el
su caso suplida por establecimiento de los sistemas
procedimientos sensoriales operatorios, los progresos en el sector
y lingüísticos. verbal probablemente promueven la
evolución del pensamiento concreto.
Desarrollo
afectivo
El «apego» inicial constituye el comienzo de una interacción cuyo resultado es el
establecimiento de una verdadera interacción hacia la sexta semana de vida.
El proceso global se denomina vínculo o vinculación. Por tanto, se entiende por vínculo o
vinculación la cualidad de la relación afectiva bilateral y recíproca entre la madre (o cuidador
primario) y el hijo, que se desarrolla durante el primer año de la vida.
Por tanto, se entiende por vínculo o vinculación la cualidad de la
relación afectiva bilateral y recíproca entre la madre (o cuidador
primario) y el hijo, que se desarrolla durante el primer año de la
vida.
I) Fase simbiótica: Con la maduración neurológica, el niño
Acercamient adquiere paralelamente el control cefálico y el control de
la mirada. A través de ellos puede buscar, frenar o evitar la
interacción. La sonrisa adquiere ya un valor operativo y
o al los sonidos guturales y vocalizaciones adquieren un valor
protoconversacional. En esta relación de dependencia casi
absoluta, el lactante vive la experiencia de fusión con la
proceso de madre.
vinculación
1ª. Subfase de diferenciación: Con la adquisición de la coordinación visomotora y la sedestación, el niño desplaza su
atención de la madre hacia los objetos. Se inician los juegos de aparición y desaparición y surgen en la órbita, todavía
simbiótica, aquellos objetos y fenómenos
llamados por Winnicott «transicionales».
II) Fase de 2ª. Subfase de prácticas: Como consecuencia de la diferenciación y con la aparición del lenguaje comprensivo y
individuación- gestual, el niño se adentra en lo que Mahler delimitó como subfase de prácticas (de los 9 a los 16 meses). Con la
capacidad de separarse activamente, mediante el gateo y la deambulación, el niño consigue determinar la cercanía o
separación: Alrededor
lejanía de su madre y puede empezar a explorar el mundo de alrededor.
del quinto mes
comienza, emergiendo
de la simbiosis
anterior, un largo y 3ª. Subíase de acercamiento: Mahler diferencia dos momentos en esta subfase:
penoso camino que a) Inicio de acercamiento: Abarca de los 16 a los 18 meses. El niño inicia ya el reconocimiento de la madre como
persona separada con la que compartir sus hallazgos y experiencias siendo muy susceptible de su aprobación o
lleva al bebé a la
reproche. La ansiedad predominante ya no es el miedo a perder a la madre, sino a que ella le retire su amor.
individuación
b) Crisis de acercamiento: Suele sobrevenir a los 17-18 meses y se observan una serie de conductas típicas:
definitiva a través del aparición de los berrinches, signos de mayor vulnerabilidad e impotencia; reaparición de la ansiedad ante el
cual llegará extraño; insatisfacción, insaciabilidad y cambios en el estado de ánimo.
necesariamente a la
constancia del objeto.
Se diferencian cuatro
subfases:
4ª. Subfase de consolidación de la individualidad y de los comienzos de la constancia objetal emocional: Se
establecen representaciones mentales del yo claramente separado de las del objeto emocional, consiguiendo la
autoidentidad y la constancia del objeto o imagen intrapsíquica de la madre, al final del tercer año. Esta imagen
proporciona al niño un sentido interno reconfortante que contribuye a su capacidad de experimentar la tolerancia a la
frustración y la ansiedad de separación.
El desarrollo del vínculo en
ausencia de la visión
La mirada representa el primer lenguaje social. A la madre del bebé ciego, le resulta difícil
A través de la mirada, el bebé vidente inicia, interactuar con él, no sólo por el trauma
mantiene, evita o concluye interacciones con los afectivo que su nacimiento haya podido
demás adultos y sobre todo, con la madre. Con provocar en el núcleo familiar sino también por
la mirada puede percibir incluso la distancia las pobres expectativas que suele tener ante el
física más adecuada para el sostenimiento y desarrollo de su hijo.
control de esa interacción.
Por la madre, puede darse la sensación de no
sentirse reconocida por el bebé pues aunque, el
bebé ciego tiene sus propios recursos para
conocer a su madre, ésta desconoce «el código
comunicativo» y se siente poco enlazada con su
hijo.
El niño ciego es, a su vez, menos capaz de incitar una respuesta
materna pues al no proporcionar de forma clara pautas de
inicio, suelen verse frustradas las experiencias de diálogo entre
ambos. Como no puede controlar lo que ocurre a su alrededor
ni imitar la conducta de los demás, le resulta sumamente difícil
la anticipación de las situaciones interactivas. Poco a poco se va
aislando, abandonado a sus propias sensaciones y realizando
conductas repetitivas de forma inevitable y por largos períodos
de tiempo (estereotipias).
Las señales comunicativas
del bebé ciego
Movimientos de la cabeza Expresiones faciales La sonrisa
El modo en que el bebé sostiene o dirige la cabeza En los lactantes ciegos se pueden observar las • A partir de los 3 meses, esta sonrisa como
puede constituir una importante señal social para expresiones de emociones básicas pero sus respuesta a la voz de la madre o de personas
el adulto. manifestaciones presentan un carácter menos conocidas, se va haciendo más frecuente
Pero el giro de cabeza en el bebé ciego, que realiza marcado, de menor expresividad y de duración aunque todavía carece de a regularidad de la
muy precozmente y que es en él una postura más corta que en el niño vidente. sonrisa del bebé vidente ante el rostro humano.
adaptativa para recoger más fácilmente la Es preciso que los niños toquen la cara de la madre • Entre los 6 y los 11 meses, la sonrisa del ciego
información sonora del entorno, puede ser y de los adultos próximos a la vez que éstos parece no evolucionar. Sigue
malinterpretado por la madre como una conducta efectúan sonidos y gestos correlativos e • siendo una sonrisa inestable y no se perfila
de evitación. Respecto a la postura de bajar la inmediatamente después, la madre o el adulto irán todavía como un indicador de los progresos
cabeza y/o ladearla ligeramente, el bebé ciego perfilando suavemente en el rostro del niño el vinculativos.
adopta esta posición en momentos de gran alerta o modelo ofrecido, a fin de ayudarle a interiorizar Este detalle debe tener una consideración especial
interés por las voces o sonidos del entorno, o las posturas y los movimientos de las distintas para los padres pues deben
cuando está concentrado en una actividad táctil. partes de su cara. aprender a atribuir significación social a la sonrisa
de su hijo ciego, aunque ésta
se genere como respuesta a un tipo de
estimulación diferente.
Aparición del concepto de madre como
Reacciones ante extraños
objeto emocional
Entre los 7 y los 15 meses de edad, el lactante ciego, En el período comprendido entre los 10 y los 16 meses, los niños ciegos
al igual que el vidente, muestra signos de miedo a los demuestran por primera vez conductas de «búsqueda de proximidad» en
extraños: rechaza sus abrazos y sus atenciones, llora relación con la madre cuando no existe una relación táctil.
en señal de protesta y sólo se tranquiliza ante la voz y El gesto prototípico de esta búsqueda en el caso de los ciegos no se
el abrazo de su madre. consigue hasta el último trimestre del primer año, cuando inician la
Los bebés exploran detenidamente con sus manos las conducta adaptativa de coordinación oído-mano.
caras de sus familiares más allegados, mientras que Los sistemas sensoriales sustitutivos que necesita utilizar el niño ciego
esta exploración la realizan brevemente si las caras condicionan no sólo su relación con el mundo sino también sus
pertenecen a personas desconocidas. manifestaciones hacia las personas. Es preciso que los adultos de su entorno
sean capaces de interpretar las vías alternativas de relación que posee este
niño y sepan reaccionar consecuentemente a sus demandas.
Desarrollo del
lenguaje
La adquisición del lenguaje «comienza» antes de que el niño exprese su primer habla léxico-
gramatical. Comienza cuando la madre y el niño crean una estructura predecible de acción
recíproca que puede servir como un microcosmos para comunicarse y para constituir una
realidad compartida. Las transacciones que se dan dentro de esta estructura constituyen la
entrada o «input» a partir del cual el niño conoce la gramática, la forma de referir y de significar
y la forma de realizar sus intenciones comunicativas (Brunner, 1986).
Comunicación preverbal
A pesar de que el bebé ciego posee un buen número de Si los adultos que rodean al niño aprenden a comprender
conductas alternativas que pueden vehiculizar su sus señales comunicativas es posible que el bebé ciego
comunicación, es posible que el adulto no sea capaz de pueda establecer su sistema de comunicación preverbal
interpretarlas o adaptarse a ellas, y por tanto, no pueda guiar basándose en experiencias auditivas y táctiles, aunque la
la comunicación. La ceguera condiciona el «diálogo» iniciativa, en estas primeras etapas, tenga que partir
preverbal en el proceso de comunicación sobre el mundo siempre de los adultos
externo.
Adquisición del
lenguaje oral
Fonología y morfosintaxis: A los 18 meses se
pone en marcha la construcción y el
descubrimiento del sistema fonológico que
Hacia los doce meses durará, aproximadamente, hasta los 6 años.
aproximadamente, los Para él, los niños no adquieren unos fonemas
niños empiezan a tras otros, como postulan las teorías
estructuralistas (Jacobson, 1973,1974;
expresar sus Moskowitz, 1973), sino por el contrario unos
intenciones con otros, poniendo en marcha tres
comunicativas a través miniprocesos:
de las palabras. Este a) Sustitución: es el cambio o modificación
de un fonema por otro (ej. «piecha» por
comienzo es, durante flecha).
los primeros meses, b) Asimilación: cuando un sonido es
lento y paulatino, pero influido por otro dentro de la palabra (ej.
«papo» por pato).
a partir de los 18-24 c) Simplificación de la estructura
meses, se convierte en fonológica: se produce al reducir las
uno de los fenómenos palabras a la estructura básica (ej.
más espectaculares del omisión de sílabas o de fonemas
consonanticos complejos, /pl-bl/).
desarrollo infantil.
Etapas relevantes del desarrollo fonológico
0-6 meses 6-9 meses
Vocalizaciones no lingüísticas relacionadas Vocalizaciones no lingüísticas: gorjeos...
con hambre, dolor, placer. que pueden formar parte de las
protoconversaciones con el adulto.
9-18 meses
Balbuceo constante, curvas de entonación, 18 meses-6 años
ritmo y tono de voz variados y Posible aparición de segmentos de
aparentemente lingüísticos. vocalización que parecen corresponder a
las palabras.
La mayoría de los investigadores coinciden en señalar que el desarrollo fonológico del niño ciego puede situarse en los límites
normales, si bien es cierto que algunos de ellos han hecho referencia a las «peculiaridades» que puede presentar. Así, Mills (1983,1988)
y Mulford (1988) en estudios concretos sobre el desarrollo fonológico del niño ciego, citan como peculiaridades las que a continuación
se especifican:
• los niños ciegos tienden a sustituir fonemas de una determinada categoría visual (o punto de articulación) por otros de categoría
visual distinta (por ejemplo, labiales por nasales).
• los primeros elementos fonológicos emitidos por los niños ciegos son generalmente fonemas de articulación no observable
(palatales y dentales) mientras que los videntes emiten más fonemas de articulación observable (labiales).
Léxico y semántica Función comunicativa o
pragmática
Las primeras palabras que emite el niño se refieren a
objetos de su espacio próximo. Nelson (1973), en un Los diversos autores han propuesto a su vez diferentes
estudio sobre las primeras palabras emitidas por un modelos de las funciones comunicativas y su
grupo de niños, encontró que las categorías más desarrollo, pero hay en todos una coincidencia en
frecuentes se referían a comida, ropa, personas destacar, como más importantes, las siguientes:
familiares, juguetes, objetos domésticos, animales y 1. Función reguladora: con ella se trata de controlar
vehículos. Pero sus significados no se corresponden la conducta del interlocutor. La expresión de
exactamente con los del adulto, pues utiliza deseos, la demanda de atención y la ejecución de
sobreextensiones (etiquetar con una palabra más una conducta concreta por parte del otro serían
referentes que los que posee en el código adulto; Ej. ejemplos de esta función.
utilizar el término «guauguau» no sólo para los perros, 2. Función declarativa o informativa: su objetivo es
sino para cualquier animal de cuatro patas) y/o transmitir y compartir la información. Identificar
sobrediscriminaciones (utilizar una palabra con objetos, describir sucesos, informar acerca de
referencias más restrictivas que las consideradas en el emociones, explicar razones, causas o
lenguaje adulto; Ej. utilizar el término «guau-guau» justificaciones pertenecerían a esta función.
sólo para hacer referencia a su propio perro). 3. Función interrogativa o heurística: se pretende
investigar sobre la realidad, dirigiéndose al
interlocutor para buscar información.