CUIDADOS EN EL POSTOPERATORIO
CARMEN AMALIA CASTAÑO NORIEGA
INTRODUCCIÓN
Son lo cuidados que corresponden al periodo posterior a la
intervención quirúrgica, desde el momento en el que el
paciente ingresa en la unidad postanestésica o de
recuperación (URPA).
Algunos pacientes pasan directamente del quirófano a su
habitación e incluso a su domicilio, si han sido
intervenidos con anestésico local. Sin embargo, aquellos
intervenidos bajo anestesia general son llevados a estas
unidades para luego pasar a su habitación.
Objetivos del postoperatorio:
- Recuperación del equilibrio fisiológico.
- Prevención de complicaciones.
- Tratamiento del dolor.
- Restablecimiento del paciente.
ÍNDICE
1.- POSTOPERATORIO IMEDIATO.
1.1.- Protocolo de actuación en URPA.
1.2.- Criterio para dar de alta al paciente de la
URPA
2.- POSTOPERATORIO TARDÍO O MEDIATO.
2.1.- Periodo inicial.
2.2.- Cuidados posteriores.
1.- POSTOPERATORIO INMEDIATO.
Los cuidados en esta etapa se harán en la sala de
recuperación postanestésica, situada próxima al quirófano
para facilitar la asistencia inmediata en caso de
complicaciones.
Estos cuidados se van a centrar en:
-Valoración postoperatoria e intervenciones apropiadas.
-Vigilancia y tratamiento de cualquier complicación.
-Registro de signos y datos del paciente.
-Proporcionar el mayor confort: luz baja, ausencia de ruidos
y temperatura ambiental adecuada.
1.1.- Protocolo de actuación en URPA
El Auxiliar de Enfermería actuará en colaboración con la
enfermera de la Unidad. Las actuaciones a realizar son:
-Colocación del pulsioxímetro: para monitorizar la saturación
de oxígeno.
-Colocar monitor electrocardiográfico: se aplicarán los
electrodos en la posición correcta conectando con el monitor
de registro electrocardiográfico.
-Colocar adecuadamente sueros y comprobar la
permeabilidad de las vías venosas.
-Aplicar oxigenoterapia si estuviera prescrito
-Valorar al paciente siguiendo el TEST DE ALDRETE: cuando
al valorar se obtiene más de 7 puntos sobre 10 la persona
podrá ser trasladada a su habitación; si no llega a tal
puntuación permanecerá más tiempo en la URPA o será
llevado a la UCI si aumentan las complicaciones.
1.2.- Criterio para dar de alta al paciente
de la URPA
Los criterios que hay que tener en cuenta a la hora de
dar de alta a un paciente en la URPA son los siguientes:
- Los signos vitales son estables e indican que la función
respiratoria y circulatoria son adecuadas.
- El paciente está despierto o se despierta fácilmente,
pidiendo ayuda si la necesita.
- Se han evaluado las complicaciones postquirúrgicas y
están bajo control.
- Las funciones motrices sensoriales han retornado.
2.- POSTOPERATORIO TARDÍO O
MEDIATO
Antes de trasladar al paciente a su habitación, una vez
éste ha cumplido los criterios de alta en la URPA, el
equipo de enfermería debe comunicarlo al personal de
planta que va a recibir al paciente.
El Enfermo irá acompañado por un miembro del equipo
de enfermería, quien entregará en planta la historia
clínica y hoja perioperatoria donde se reflejará:
- Tipo de intervención.
- Tipo de anestésicos y medicación administrada.
- Estado general del paciente.
- Evolución postoperatoria en URPA.
- Existencia de apósitos, drenajes y catéteres y registro
de constantes en la URPA.
2.1.- Periodo inicial
Realización y registro de la valoración de:
- Signos vitales.
- Nivel de conciencia.
- Aspecto de la piel.
- Presencia y características del dolor.
- Náuseas o vómitos.
- Revisión de apósitos.
- Revisión de tubos y drenajes.
- Revisión de perfusiones intravenosas.
- Posición del paciente.
2.2.- Cuidados posteriores.
-Estado respiratorio: valorar frecuencia respiratoria; ejercicios
de respiración y expectoración; deambulación precoz y
cambios posturales; estimular la ingesta de líquidos para
fluidificar secreciones; aspiración si se precisa.
-Estado cardiovascular: Movilización y deambulación precoz;
medias antiambolia según prescripción médica.
-Ingestión y excreción de líquidos: dar pequeños sorbos de
agua o mojar los labios según prescripción médica;
administrar soluciones intravenosas prescritas; realizar aseo
bucal; realizar balance de líquidos.
-Nutrición: administrar dieta prescrita comprobando tolerancia;
estimular y observar la ingesta; vigilancia y cuidados
específicos ante alimentación enteral o parenteral.
-Eliminación fecal: estimular la deambulación y movilización
precoces; estimular y observar la ingesta; administrar enema o
supositorio según prescripción facultativa.
- Protección de la piel y cuidados de la herida quirúrgica:
aseo del paciente; arreglo adecuado de la cama;
prevención de úlceras por presión; observar técnicas
asépticas; cuidados específicos de la higiene.
- Tratamiento del dolor: administrar analgésicos o
colaborar en otros tratamientos aplicados por el médico;
método de distracción (televisión, visitas, aplicar frío-
calor ….); técnicas de relajación.
- Restablecimiento de la movilidad: movilización y
deambulación precoces y progresivas según
prescripción médica.
- Seguridad del paciente: necesidad de colocar
barandillas en la cama; timbre de llamada a su alcance.
.
BIBLIOGRAFÍA
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