PROFECIA
La importancia en los Profetas menores
CONTENIDO
¿Qué es una profecía?
a. Etimología.
b. Concepto.
c. Origen de la profecía
d. Composición de la profecía
e. Contexto de la profecía
¿Cómo se manifiesta la profecía?
a. Tipos
b. Símbolos
c. Lenguaje figurado
d. Sueños y éxtasis
Hermenéutica de la profecía
a. Observaciones generales
b. Regla de interpretación
¿QUÉ ES UNA PROFECÍA?
Etimología “Se denomina etimología al estudio del origen de las palabras
individuales, de su cronología, de su incorporación a un idioma, así como de la fuente
y los detalles de sus cambios de forma y significado ”
Hebreo: nava – nabuah: Profecía o predicción.
Griego: Profeteia: Proclamación de la mente y consejo de Dios
Concepto:
Es un mensaje inspirado por Dios, lo cual es una revelación o proclamación de
la voluntad y propósito divino
Inspiración: Acción de introducir aire u otra sustancia gaseosa en los pulmones.
Revelación: Descubrimiento o manifestación de algo secreto, oculto o desconocido.
Iluminación: Adquisición de entendimiento
Origen de la profecía
La profecía tiene su origen en Dios no de la mente humana.
Amó 3:7
Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus
siervos los profetas.
Génesis 18:17-18
Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, habiendo de
ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en
él todas las naciones de la tierra?
Jeremías 23:22
Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras
a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la
maldad de sus obras.
2Pedro 1:21
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los
santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo.
Composición de la profecía
La profecía puede consistir en:
1. Una enseñanza moral inspirada
2. La expresión de un mandato
3. La expresión de un juicio divino
4. Una declaración de algo que ha de venir
Contexto de la profecía
Cada palabra que los profetas hablaron en nombre de Dios tenían un
contexto
a. Contexto histórico
b. Contexto Biblico
Contexto histórico de la biblia
Es la situación en la cual se encontraba la nación y su rey en el tiempo en el
que la profecía era dada por el profeta. Lo cual daba origen al exhortación
de parte de Dios.
Este contexto histórico esta estrechamente enlazado a los ciclos que Israel
vivía expresados en el libro de los Jueces
1. Desobediencia
2. Castigo
3. Arrepentimiento
4. Salvación
Contexto Bíblico
Esto habla de la base bíblica de la palabra dada por los profetas. La cual
estaba dentro del marco de lay que se encuentra en el pentateuco
División del contexto bíblico de la profecía
1. La idolatría: El principal problema del pueblo de Judá como el de Israel.
Ex 20:3-5, 23; 34:17; Lv 19:4; 20:1-5; 26:1; Dt 27:15; 20:1-5
2. La hechicería: Ex 22:18; Lv 19:31, 26-28; 20:6,27; Dt 18:10-14
3. La Inmoralidad Sexual: Lv 18:1-30; 20:10-24; Dt 23:17
4. La maldad contra el prójimo: Lv 19:9-10, 11,13-18,32-34,
a. La viuda y el huérfano: Ex 22:22
b. el extranjero Ex 22:21; Lv 19:34; Dt 10:19
c. La justicia e imparcialidad Lv 19:15,35-36; Dt 1:17;16:19; 24:17; 27:19
5. Cumplimiento de la ley. Del cual se generan las bendiciones y las
maldiciones
a. Bendiciones: Lv 26:1-13; Dt 28:1-14
b. Maldiciones: Lv 26:15-39; Dt 28:15-68
¿CÓMO SE MANIFIESTA LA PROFECÍA?
Además de la declaración profética vista en un sentido
literal, los eventos futuros fueron revelados por medio de
tipos, símbolos, parábolas, sueños y éxtasis proféticos.
Por lo tanto, la interpretación adecuada de las porciones
proféticas de las Sagradas Escrituras depende
mayormente del dominio de los principios y leyes del
lenguaje figurado, y de los tipos y símbolos.
Revelación profética por medio de tipos.
¿Qué es un Tipo?
Modelo que reúne los caracteres esenciales de un conjunto y que sirve como pauta para
imitarlo, reproducirlo o copiarlo.
En la biblia
Un tipo en la profecía bíblica es una institución, evento histórico o una persona
establecida por Dios, que prefigura efectivamente alguna verdad relacionada con el
cristianismo; el cual debe tener una conexión divinamente determinada con su
cumplimiento.
Ejemplo. (Ex. 29:4).
“Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás
con agua.”
Aarón (tipo profético de Cristo) participa en el lavamiento (e. d. símbolo de la
regeneración [Véase Tit. 3:5; Jn. 3:5-6]): (1) porque necesita hacerlo (no así con Cristo
[Véase He. 7:26-28]); y (2) para tipificar la acción de Cristo quien recibió el bautismo
de Juan (cumplimiento del tipo profético), no por necesitarlo, sino para identificarse a
sí mismo con los pecadores y cumplir el tipo de Aarón. Tal como en el caso de Aarón,
la unción siguió al lavamiento (Véase Ex. 29:7 y compárese con Mt. 3:14-16).
Revelación profética por medio de símbolos.
¿Qué es un símbolo?
1. Signo que establece una relación de identidad con una realidad,
generalmente abstracta, a la que evoca o representa.
"el olivo es el símbolo de la paz en las culturas mediterráneas“
2. Figura retórica de pensamiento por medio de la cual una realidad o
concepto normalmente de carácter espiritual se expresa por medio de
una realidad o concepto diferente, entre los que se establece una
relación de correspondencia, de modo que al nombrar el concepto
simbólico se sugiere o se evoca el concepto real.
"en muchas poesías los ríos son símbolos de la vida, porque ambas
cosas son un largo camino que tiene indefectiblemente un final"
6 clases de símbolos en la biblia
Personas.
Instituciones.
Oficios.
Eventos.
Acciones.
Cosas.
Para interpretar los símbolos de la profecía bíblica
debemos considerar lo siguiente:
1. El punto de vista histórico del escritor o profeta.
2. El contexto que rodea al símbolo y su campo de acción.
3. La analogía y significado de los símbolos y figuras similares,
usados en otras partes de la Biblia.
Ejemplo. (Dn. 2:31-35; cf. Dn. 2:37-45).
31Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era
muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. 32La cabeza de esta imagen era de
oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; 33sus piernas, de hierro;
sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. 34Estabas mirando, hasta que una piedra fue
cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los
desmenuzó. 35Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el
oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro
alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.
En este ejemplo vemos que el profeta Daniel describe una imagen con la siguiente simbología:
Cabeza de oro. Simboliza el imperio babilónico, cuya gloria no se ha dado jamás en ningún otro
imperio.
Pechos y brazos de plata. Simboliza al imperio Medo-Persa, los cuales son dos imperios (dos brazos)
que se unieron para la conquista del mundo conocido en ese entonces.
Vientre y muslos de bronce. Representa al imperio griego (Alejandro Magno), de corta duración, tal y
como lo es el talle de la imagen.
Piernas de hierro. Representan al imperio romano, el cual tuvo una duración de 1000 años, es por ello
que es representado con la parte más larga de la imagen, y las dos piernas porque el imperio romano se
dividía en oriental cuya capital era Constantinopla y occidental cuya capital era Roma.
Pies de hierro con barro cocido. Representan el último imperio de la historia, la Unión Europea, la cual
se ha dado a partir de alianzas humanas pero sin mezclarse entre sí; es decir, estas naciones cooperan
entre sí pero en ningún momento se unen. Esta comunidad es hija del antiguo imperio romano (de hecho
el tratado que se hizo al establecer dicha comunidad tiene por nombre “Tratado de Roma”.
Revelación profética por medio del lenguaje figurado.
Llamamos lenguaje figurado al uso de una palabra o expresión con un significado
distinto al que habitualmente se le asigna.
La relación de del término utilizado con la idea que se busca representar puede ser:
de una semejanza real (en la oración Esta casa es un horno, se refiere a que la
casa es caliente como un horno) o imaginaria (en la oración Su amigo la está
poniendo verde la expresión poner verde no tiene ninguna relación de significado
con hablar mal de alguien).
Lenguaje figurado mas usados
1. Metáfora
2. Símil
3. Parábola
4. Alegoría
La Metáfora
sirve para identificar a dos términos entre los cuales existe alguna clase de
semejanza. Una comparación que da a entender una cosa por otra
Ejemplos:
Tu labios rojos de fresa.
Si vuelas cúal ave viajera, romperás mi corazón en mil pedazos, pero me beberé el
néctar de tú recuerdo.
Tus ojos son dos esmeraldas.
Tus cabellos son de oro.
Mateo 5:14
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede
esconder.
Oseas 7:8
Efraín se ha mezclado con los demás pueblos; Efraín fue torta no volteada.
Símil
Es una figura literaria o retórica que consiste en la comparación de dos términos
que comparten una cualidad. A diferencia de la metáfora, el símil precisa del
uso de conectores, entre los cuales destacan: como, cual, que, similar
a, parecido a, semejante a, etc.
Ejemplos:
Luis es tan esquivo como un gato.
Sus ojos son como dos luceros.
Temblaba como gelatina.
Luisa es cobarde como un ratón.
Son tan parecidos como dos gotas de agua.
José es valiente como un león.
Duerme como un bebé.
En palabras mas sencillas el símil indica que es parecido o semejante a otro.
2 Timoteo. 2:3
"Tú, pues, sufre trabajos, como fiel soldado de Jesucristo“.
Mateo. 28:3
se dice del ángel que movió la piedra de la puerta del sepulcro,
que "su aspecto era como un relámpago y su vestido blanco
como la nieve"..
1 Pedro 1:24
Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del
hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se
cae;
Parábola
Del griego «pará» = junto a + «bállein» = arrojar o echar,
«parábola» significa, pues, «colocar una cosa al lado de otra, a fin
de comparar ambas».
Narración breve y simbólica de la que se extrae una enseñanza
moral.
la parábola es un símil continuado.
Ejemplo. (Mt. 24:32-34).
32De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan
las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33Así también vosotros, cuando
veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. 34De cierto os
digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
En esta parábola el Señor usa algunos elementos que son claves: “la
higuera”, “el verano”, “a las puertas” y “esta generación”.
La higuera representa al pueblo de Israel; el verano representa al Señor
Jesucristo; a las puertas se refiere a la cercanía de Su venida; y por último, ésta
generación, que representa a la generación que viera a la higuera reverdecer.
Parte de esta profecía ya se ha cumplido, porque la higuera (Israel), después de
haber sufrido la diáspora y el exilio por tantos años, el 14 de mayo de 1948
declara su independencia y se inicia el retorno del pueblo israelí,
cumpliéndose así Neh. 1:9; Is. 43:5; Jer. 30:3; Ez. 36:24; Ez. 37:12; Ez.
37:21; Sof. 3:20; etc.
Entonces, la generación que viera reverdecer o renacer a la nación de Israel
(la higuera) sería la que estaría muy cerca (a las puertas) de ver al Rey de
Reyes y Señor de Señores, venir con gran poder y gloria (la llegada del
verano).
La hipocatástasis.
Esta figura es semejante al símil ya la metáfora, pero se distingue de dichas figuras en que, en
la hipocatástasis, la semejanza (o la representación) se hallan solamente implícitas, con lo que
la figura resulta más vívida que las anteriores. Por ejemplo:
si decimos: «eres como una bestia», tenemos un símil; si decimos: «eres una bestia», es una
metáfora; pero si decimos simplemente: «¡Bestia!», tenemos entonces una hipocatástasis (del
griego «hypá» = debajo + «katá» + abajo + «stásis» = colocación; por consiguiente = colocar
abajo en profundidad).
Para mejor notar la fuerza de esta figura, veamos la diferencia entre los dos textos siguientes:
1) Jer 49:19, donde se dice del rey de Babilonia, que viene contra Edom. "He aquí que como
león subirá de la espesura del Jordán, ...."; tenemos, pues, un símil.
2) Jer 4:7 " EL león sube de la espesura"; esto es una hipocátasis. Otros ejemplos:
Sal 22:16 "Porque perros me han rodeado" No se dice que sus enemigos sean como perros, ni
que sus enemigos sean perros, sino que, al no mencionar el vocablo "enemigos", el término
"perros" cobra mayor fuerza, pues los enemigos son descritos simplemente, mediante la figura
prosopopeya, como "perros". La frase siguiente aclara el sentido: "Me ha cercado una banda
de malhechores. " V. también en paronomasia.
La alegoria.
Así como la parábola es un símil continuado, así también la alegoría es una metáfora
continuada o extendida.
La alegoría, pues, se divide en dos clases: metáfora continuada, como en el Sal. 23; e
hipocatástasis continuada, como en el Sal 80:8-15.
Ejemplos
La alegoria de la vejez en Eclesiastés. 12:3‑7
Is 28:20 es igualmente una alegoría (hipocatástasis continuada), en la que se
mencionan la cama y la manta, pero no la gente a la que se refieren. El profeta está
hablando del pánico que se apoderará de los habitantes de Judá ante la rápida
invasión de Senaquerib, pero preferirán ser dejados en su falsa seguridad. Por medio
de esta bella alegoría, se les hace saber que su reposo será interrumpido, y que se
sueño será perturbado.
Isa 5:1-6. En esta porción tenemos una alegoría que combina las dos formas
expresadas. La alegoría comienza por aludir implícitamente a Judá y Jerusalén
(puesto que a ellas va dirigida la profecía, v. Isa 1:1), con lo que tenemos una
hipocatástasis continuada; y, en los vv. Isa 5.3-7, procede a sustituirlas, con lo que
tenemos una metáfora continuada.
Revelación profética por medio de sueños y éxtasis.
En los períodos primeros de la revelación profética, ésta fue dada
frecuentemente por medio de sueños y trances extáticos. En Nm. 12:6 dice: “Y
él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de
Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.”
El sueño es notablemente prominente entre las formas primitivas de recibir
revelación divina (AT), pero llega a ser menos frecuente en el período posterior
(NT). Veamos algunos casos notables:
El de Jacob en Bethel (Gen. 28:12); el de Salomón (1 R. 3:5, 9:2); los de
Nabucodonosor (Dn. Cap. 2 y 4); el de Daniel (Dn, 7:1); el de José (Mt. 1:20,
2:13-14); el de los magos del oriente (Mt. 2:12). La “visión nocturna” parece
tener esencialmente la misma naturaleza del sueño (comp. Dn. 2:19; 8:1; Hch.
16:9; 18:9; 18:23).
Pero observamos que los sueños fueron más bien las formas primitivas e
inferiores de la revelación divina. Una forma más elevada fue la del éxtasis
profético, en que el espíritu del vidente era poseído por el Espíritu de Dios y,
mientras aún retenía su conciencia humana, y podía experimentar emociones
humanas, era arrebatado por visiones del Altísimo y se hacía conocedor de
palabras y cosas que ningún mortal podía percibir en lo natural (2 Co. 12:2-4).
HERMENÉUTICA DE LA PROFECÍA
Observaciones Generales
Características de la profecía.
1. La profecía puede aparecer como un solo evento, pero en realidad puede haber un cumplimiento
doble, triple o cuádruple.
2. La profecía se presenta a simple vista como múltiples hechos individuales, lo cual, a veces
puede aparecer como si algunas predicciones particulares (profecías) se contradijesen entre sí,
cuando en realidad son solo partes en las cuales las ideas reveladas están separadas; como es el
caso de los aparentes contrastes que surgen al ver al Mesías primeramente en un estado sufriente
y luego en un estado de gloria.
3. La profecía puede aún ser revocada. Véase el caso de Jonás al declarar la profecía de juicio que
se avecinaba sobre Nínive.
4. Muchas profecías, especialmente aquellas que tratan acerca de Cristo, se cumplen literalmente.
5. Las profecías frecuentemente forman parte de un todo y, por lo tanto, deben compararse unas
con otras.
6. El profeta ve juntas las cosas que están considerablemente separadas en su cumplimiento.
El elemento TIEMPO en la profecía.
1. Los profetas hablaron de cosas pertenecientes al futuro como si estuviesen
presentes a su vista (Is. 9:6).
2. Hablaron de cosas futuras como si hubieran pasado (Is. 53).
La ley del doble cumplimiento.
Dos eventos considerablemente separados en cuanto al tiempo de cumplimiento,
pueden juntarse alrededor de una profecía. Esto es así por cuanto el profeta tenía
un mensaje para su propio día y también para algún tiempo futuro. Las profecías
tienen frecuentemente un significado doble, y se refieren a eventos diferentes, uno
cercano y otro remoto; uno temporal y el otro espiritual o eterno. Lo que no se ha
cumplido en el primero, debemos aplicarlo al segundo; y lo que ya se ha cumplido
en el primero, frecuentemente puede considerarse como tipo o típico de lo que
falta por cumplirse. Vemos también que las profecías dadas para cumplimiento
remoto, venían acompañadas de otras profecías o promesas a cumplirse en sus
propios días y en su propia generación con el propósito de confirmar la fe de los
hombres, así se demostraba que si la cercana era verdadera entonces la remota
tendría también su cabal cumplimiento. Así, por ejemplo, el nacimiento de Isaac
bajo las más raras circunstancias ayudaría a Abraham a creer que en su simiente
serían benditas todas las familias de la tierra.
Profecías condicionales.
Las predicciones que anuncian juicios venideros, no declaran por sí
mismas el futuro absoluto del evento, sino que solo declaran lo que
deben esperar las personas a quienes fueron hechas, y lo que
ciertamente acontecerá, a menos que Dios mediante su misericordia
se interponga entre la advertencia y el evento. Esto se ilustra por
medio de la profecía de juicio sobre Nínive, cuyo cumplimiento
estaba condicionado a la respuesta de ellos.
¿Podría decirse que todas las declaraciones proféticas son
condicionales? De ninguna manera. Hay algunas cosas tocantes a las
cuales “Juró Jehová, y no se arrepentirá” (Sal. 110:4).
Reglas para la interpretación de la profecía.
Interprete la profecía literalmente siempre que sea posible.
Se debe leer al profeta literalmente; considerar que el significado
literal es el significado; el profeta se está moviendo entre
realidades, no entre símbolos; entre cosas concretas como
personas, no entre cosas abstractas como nuestra iglesia, nuestro
mundo, etc. Por regla general podemos aceptar la biblia
literalmente; Dios hace obvias las ocasiones en que Él quiere que
interpretemos algo simbólicamente. Como muchas de las
profecías del AT ya se han cumplido de forma literal, como por
ejemplo cuando Dios transformó el agua en sangre (Ex. 4:9; 7:17-
21), no debe ser difícil imaginar que los eventos proféticos
futuros se cumplan literalmente en el momento apropiado. Solo
cuando los símbolos o las figuras del lenguaje no tienen ningún
sentido al interpretarlos literalmente, debe buscarse otra forma de
interpretación que no sea literal.
Interprete de acuerdo con la armonía de la profecía.
Esto lo vemos aplicado en 2 P. 1:20-21, donde el autor afirma que
ninguna profecía es de interpretación privada. La profecía debe
interpretarse en armonía con todo el programa profético. Esto
requerirá un estudio cuidadoso, no solo de los temas generales
de la profecía, sino también de todos los pasajes relacionados
con cualquier tema dado para que se logre una vista
armonizada, ya que una predicción con frecuencia arrojará luz
sobre otra.
Observe la perspectiva de la profecía.
Los eventos que tiene relación unos con otros y que son partes
de un programa, o algún evento típico de otro, pueden unirse
en una sola profecía, de manera que halla una doble
referencia, aun cuando estén grandemente separados en su
cumplimiento. Esto es particularmente cierto en las
predicciones de los así llamados “profetas mayores”, donde
muchas veces las profecías concernientes al cautiverio
babilónico, los eventos del día del Señor, el regreso de
babilonia, la diáspora, y su futura reunión desde todos los
rincones de la tierra, se presentan aparentemente juntos en
forma casi indiscriminada.
Observe las relaciones del tiempo.
Los eventos que están grandemente separados, en cuanto al
tiempo de cumplimiento, pueden ser tratados dentro de una
profecía. Esto es particularmente cierto en las profecías
relacionadas con Cristo, donde eventos del primero y del
segundo advenimiento se mencionan juntos como si fueran a
realizarse al mismo tiempo. Es importante observar que el
profeta puede mirar eventos grandemente separados como
continuos, o cosas futuras como pasadas o presentes.
Interprete la profecía según la cristología. El tema central de
toda profecía es el Señor Jesucristo. Su persona y su obra son el
gran tema de la historia profética (1 P. 1:10-11; Ap. 19:10).
Interprete históricamente. Es necesario conocer el fondo
histórico del profeta y de la profecía. Este fondo histórico
incluirá: el sentido completo y la significación de todos los
nombres propios, eventos, referencias geográficas, referencias a
usos y costumbres (parábola de las diez vírgenes de Mt. 25:1-
13) y referencias a la flora y la fauna (parábola del trigo y la
cizaña de Mt. 13:24-30).
Interprete gramaticalmente. Se menciona solo este punto para
recordar al intérprete de la profecía que las reglas estrictas que
gobiernan la interpretación gramatical deben aplicarse a este
campo de estudio con no menos cuidado.
Interprete de acuerdo con la ley del doble cumplimiento.
En este punto es suficiente recordar que muchas veces puede
haber en una profecía un aspecto cercano y otro lejano.
Las profecías sobre Israel y sobre la iglesia no deben
confundirse. Las promesas de Dios para Israel que se
cumplirán en los “postreros días”, en particular las que se
refieren al castigo de Israel durante la tribulación, no tienen
nada que ver con la iglesia. La Biblia realiza promesas
específicas a la iglesia en el sentido de que será arrebatada al
cielo antes de la tribulación (Jn. 14: 2-3; 1 Co. 15:51-52; 1
Ts. 4:13-18).
Para los pasajes simbólicos, comparar Escritura con
Escritura.
La Biblia no se contradice. Aun cuando la escribieron muchos
hombres inspirados divinamente en un periodo de 1600 años, es
sobrenaturalmente congruente en su terminología. Por ejemplo,
la palabra “bestia” se usa 35 veces en Apocalipsis y muchas
otras en otros pasajes de las Escrituras. Daniel explica que la
palabra es símbolo de un rey o de un reino (Ver Dn. 7:8). Al
examinar los contextos en Apocalipsis y Daniel, descubriremos
que “bestia” tiene el mismo significado en ambos libros.
Muchos otros símbolos de Apocalipsis fueron tomados
directamente del AT. Estos incluyen el “árbol de la vida” (Ap.
2:7; 22:2,14), el “libro de la vida” (Ap. 3:5) y Babilonia (Ap.
14:8).