Metodistas
Su origen está en la Low Church de la Iglesia de
Inglaterra y en el presbítero anglicano John Wesley
(1703-1791), predicador itinerante que animaba a una
vida cristiana más intensa y comprometida,
especialmente entre los universitarios. No era su
pretensión crear una escisión de la Iglesia de Inglaterra,
pero después de su muerte sus discípulos se separaron
del anglicanismo. Exigía un plan de oración diaria,
lectura de las Escrituras y de los santos Padres,
caridad y penitencia. Por eso recibieron el nombre de
metodistas.
La Iglesia anglicana rechazó el movimiento
metodista. La escisión comenzó a producirse en 1784,
en Estados Unidos: ante la negativa del clero
anglicano a atender las comunidades metodistas,
Wesley consagró a Thomas Cooke y lo envió a
Norteamérica. Cooke ordenó a nuevos ministros
metodistas y, muerto Wesley, los metodistas se
desgajaron de la Iglesia anglicana.
La estructura del metodismo ayudaria a su extraordinaria
expansion. La unidad base es la ≪clase≫ (class
meeíing), grupo de unas diez personas; varias clases
constituyen una ≪sociedad≫, cuyo pastor o
≪predicador itinerante≫ debe visitar las distintas
≪clases locales≫. Varias sociedades forman el
≪circuito≫, gobernado por el ≪superintendente≫,
que en América toma el nombre de ≪obispo≫. Los
≪sínodos≫ reúnen anualmente a los predicadores
itinerantes, a los superintendentes y al elemento laico con
gran representatividad en el mundo metodista.
El metodismo se extendió por Estados Unidos, Alemania,
Suiza y Finlandia.
Las creencias básicas del metodismo son las de los reformadores del
siglo XVI interpretadas por Wesley. La autoridad suprema en
materia de fe y vida reside en la Escritura interpretada por cada
individuo. Creen en la Trinidad y en Cristo. Subrayan la
depravación de la naturaleza humana. A diferencia del
protestantismo histórico, el metodismo insta a la cooperación del
creyente en la vida cristiana, además de fomentar la meditación
y la contemplación. Cuentan con una notable literatura espiritual y
leen, por ejemplo, a san Juan de Ávila. Su liturgia realza la
predicación de la Palabra y el canto de los himnos.
Aunque han experimentado algunas divisiones internas, todas sus
comunidades se encuentran integradas en la Conferencia Metodista
Ecuménica, que ahora se llama Conferencia Metodista Mundial. Las
Iglesias metodistas cuentan con unos 50 millones de fieles.
Adventistas
Es una Iglesia surgida a mediados del siglo XIX que
subraya en su predicación la segunda venida de
Jesucristo; de ahí su nombre. William Miller (1782-
1849) es el iniciador del adventismo
contemporáneo. Miembro de una comunidad
baptista, llegó a concluir que el retorno de Cristo a
la tierra se produciría en 1843. Al no acertar, anunció
una nueva fecha, en 1844, pero volvió a fallar.
Expulsado de la Iglesia baptista, fundó una
comunidad adventista.
Pero el movimiento adventista recibió su impulso definitivo
con Ellen Gould Harmon, más conocida como la señora
White, esposa del predicador adventista James White.
Su doctrina básica es estar en una vigilia a la espera de la
inminente parusía. Coinciden con el espíritu de la reforma
protestante en dar gran importancia a la Escritura y exigir
el cumplimiento estricto de los diez mandamientos. Su día
de fiesta semanal es el sábado en lugar del domingo.
Consideran que solo es inmortal el alma de los justos. Y
deducen que, al ser el cuerpo templo del Espíritu Santo,
resulta obligatoria una alimentación vegetariana y
abstenerse de café, té, carne de cerdo, bebidas alcohólica y
tabaco. Observan la entrega del diezmo a la comunidad.
En esta Iglesia se han dado varias divisiones: la Iglesia Adventista del
séptimo día, en 1860, la Iglesia Adventista cristiana (1860), la Iglesia
de Dios (1888), etc. Pero se encuentran coordinadas por la Conferencia
general del Adventismo del séptimo día. Son en torno a diez millones de
fieles.
Los Adventistas del Séptimo Dia son Después del retorno de Cristo a la
evangélicamente conservadores. Reconocen tierra, los fieles vivirán con Cristo un
como única regla de fe la Sagrada Escritura y reino milenario en el cielo, durante el
profesan casi todas las verdades cristianas cual la tierra quedara vacía. Solo al
dentro del espiritu de la Reforma protestante: final de este milenio, los justos
Trinidad, divinidad de Jesucristo, justificación volverán del cielo con Cristo. Entonces
por la fe, pero ofrecen algunas originalidades, y los que hubieran muerto en el
no solo en el terreno de las doctrinas, que les pecado resucitaran para asistir al
hacen aparecer a algunos especialistas como juicio universal. Los justos habitaran
verdadera secta. en la nueva Jerusalén edificada en la
tierra, mientras que los impios seran
La inminente vuelta de Jesucristo a la tierra es definitivamente aniquilados.
parte central de la revelación bíblica. La
proximidad de su segunda venida es en realidad La estricta observancia de los diez
la única esperanza del mundo. mandamientos obliga a los
adventistas a celebrar el Sabbat
El final de los justos y de los impíos es bíblico en el séptimo día de la
diferente. En esta afirmación coincidirían con semana, y no en el domingo como se
gran parte del cristianismo. Pero la explicación viene haciendo tradicionalmente en
adventista difiere sustancialmente. El alma todas las Iglesias cristianas.
humana no es inmortal, solo los justos reciben
la inmortalidad como don, mientras que los
impíos serán destruidos.
Comunidades Pentecostales
El movimiento de santificación de finales del
siglo XIX en Estados Unidos también estuvo en
el origen del movimiento pentecostal, integrado
por personas que querían experimentar un nuevo
Pentecostés, una vuelta a los primeros cristianos
y a la santidad de los primeros tiempos.
Rechazados por sus denominaciones originarias,
estos grupos renovadores se vieron forzados a
crear organizaciones separadas.
En 1911 nace la Pentecostal Holiness
Church. Años antes, el predicador J. Seymour
bautizaba en el Espíritu a muchos cristianos
para hacerles revivir un nuevo Pentecostés.
El movimiento pentecostal comenzó a
expandirse, pero no todos sus grupos se
autodenominaban pentecostales.
Desde hace unos decenios, además, la
experiencia carismática de los pentecostales se
ha hecho común también en Iglesias
luteranas, presbiterianas, episcopalianas e,
incluso, en ámbitos católicos.
El movimiento pentecostal incluye a grupos diferentes, pero que ponen el acento en la
acción del Espíritu Santo sobre los creyentes. Insisten en la obra santificadora del
Espíritu y manifestada en carismas como el don de lenguas, la sanación y la profecía.
Aceptan la infalibilidad literal de la Biblia. Admiten solo dos sacramentos: bautismo y
la santa cena como memorial de la muerte de Cristo. Es también destacable su
demonología y escatología.
No existe una federación pentecostal que coordine estos grupos.
Cuáqueros
Los cuáqueros es el nombre común de los miembros
de la denominada Sociedad Religiosa de los Amigos,
una comunidad cristiana fundada en Inglaterra en
1652 por George Fox (1624-1691).
Decepcionado por la poca práctica religiosa entre los
anglicanos, Fox animaba a tener una auténtica
relación con Dios, sin ninguna mediación sacerdotal
o sacramental. Se autodenominaban amigos, pero
eran más conocidos por quakers (tembladores),
porque Fox predicaba a sus fieles que debían temblar
ante la Palabra de Dios.
Su organización es mínima y no aceptan
dogmas. Ni siquiera la Biblia es norma de
fe, convencidos de que el Espíritu inspira a
cada persona. Es lógico, por tanto, que
convivan diferentes tendencias cuáqueras.
Se oponen a cualquier forma de
proselitismo y buscan retornar a la más
pura simplicidad, por lo que consideran
innecesarios elementos externos o
mediaciones como sacramentos, la misma
Iglesia o la liturgia. Su culto está basado en
el silencio, la meditación y la adoración.
También es nota característica su pacifismo
radical.
Características
Carácter adogmatico. Nunca han profesado dogmas especiales, aunque sus sencillas
posiciones teológicas se contienen en las 15 tesis de la apología, redactadas por Robert
Barclay (1648-1690). A pesar de sus raíces trinitarias, la corriente unitaria ha estado
presente en muchos momentos de la historia cuaquera.
Admiten, en lo mas profundo del hombre, la luz interior o chispa del Espíritu de Dios.
Esta luz habita en cada hombre y mujer, pero se tiene conciencia de su existencia solo en el
silencioso recogimiento y en la plegaria escondida.
• Buscan retornar a la mas pura simplicidad en las relaciones con Dios, por ello juzgan
innecesarios los elementos externos o mediaciones como los sacramentos del bautismo y de la
eucaristia, el sacerdocio ministerial, el sentido de Iglesia como sacramento fontal, el culto
liturgico a la palabra, etc. En esta búsqueda de la inmediatez divina tienen planteado un
problema: el significado de la Biblia. Aigermissen ha dicho que
≪la Biblia no es para los cuaqueros la norma y regla ultima de fe. Estan convencidos de que
el mismo Espiritu divino que inspiro a los escritores de la Sagrada Biblia ilumina tambien a
todo hombre que este dispuesto a seguirlo...≫.
Parece ser que la luz interior vendria a ocupar el puesto que la Biblia tiene en otras formas del
cristianismo.
• No tienen liturgia especial ni ministros ordenados. Cualquier hombre o mujer es
considerado ministro y en las reuniones regulares de culto, basadas en el silencio, la
meditacion y la adoracion, puede espontaneamente comunicar a los demas palabras de
amor y paz segun su propia inspiracion.