Litiasis Urinaria: Causas y Tratamiento
Litiasis Urinaria: Causas y Tratamiento
La nefrolitotomía percutánea es un procedimiento mediante el cual se ubican, fragmentan y extraen cálculos renales a través de una nefrostomía percutánea, usando un equipo endoscópico denominado nefroscopio y diversos instrumentos de fragmentación. Este procedimiento se emplea típicamente en el tratamiento de cálculos renales de gran tamaño o que no pueden ser manejados por métodos menos invasivos como la litotricia extracorpórea por ondas de choque .
En casos de cólico nefrítico donde persisten síntomas a pesar del tratamiento inicial, se pueden emplear analgésicos opiáceos, como tramadol y fentanyl, cuando los AINES no opiáceos no controlan adecuadamente el dolor. Asimismo, pueden utilizarse antieméticos, antiespasmódicos, antipiréticos, ansiolíticos y antibióticos para aliviar síntomas asociados y prevenir complicaciones. Es esencial asegurar una perfusión adecuada y vigilar atentamente al paciente para decidir si es necesario proceder a desobstrucción u otros métodos más invasivos .
Para el tratamiento de la litiasis urinaria, existen varios procedimientos mínimamente invasivos como el tratamiento endourológico, que incluye la extracción endoscópica de cálculos mediante ureteroscopia semirrígida o flexible, y la nefrolitotomía percutánea mínimamente invasiva. Además, la litotricia extracorpórea por ondas de choque se utiliza para romper los cálculos en fragmentos pequeños que pueden ser expulsados más fácilmente. Estos procedimientos ofrecen ventajas como menor dolor postoperatorio, recuperación más rápida y reducción de complicaciones en comparación con métodos quirúrgicos más invasivos .
La litiasis urinaria se clasifica principalmente en litiasis renal y litiasis ureteral. La litiasis renal se refiere a la presencia de cálculos de diferentes composiciones y tamaños en los cálices renales, infundíbulos caliciales y la pelvis renal. Los cálculos pueden tener formas específicas, como el cálculo coraliforme, que imita la forma de los corales. La litiasis ureteral, por otro lado, se refiere a la presencia de cálculos a lo largo del uréter, desde la unión pielo-ureteral hasta la unión ureterovesical. Estos cálculos se dividen para tratamiento en cálculos del tercio proximal, medio o distal del uréter .
El cólico nefrítico es una manifestación clínica común de la litiasis renoureteral, que es la causa del 90% de los casos. Está provocado por la obstrucción del tracto urinario superior debido a un cálculo que se desplaza desde el riñón hacia la vejiga. Para el diagnóstico por imagen, se emplean ecografías y la combinación con rayos X simples de abdomen para incrementar la sensibilidad. La TC no contrastada helicoidal es la prueba de elección actual por su mayor sensibilidad y especificidad en comparación con los pielogramas intravenosos y radiografías simples .
Las complicaciones severas que pueden surgir de una obstrucción del uréter incluyen obstrucción completa que conduce a la disminución de la filtración urinaria, lo que si persiste más de 48 horas, puede provocar reducción de la perfusión renal y pérdida irreversible de la función renal. También puede desarrollarse cistitis, pielonefritis o pionefrosis, debido a sobreinfección de la orina. La sepsis de origen urinario es una causa crítica de morbimortalidad, y en tales casos es necesaria la desobstrucción urgente de las vías urinarias para prevenir mayores complicaciones .
Los tipos de cálculos renales más comunes son los de oxalato de calcio y fosfato de calcio, representando el 80% de los casos de nefrolitiasis de origen cálcico. Otros tipos importantes incluyen los cálculos de ácido úrico, estruvita (compuestos por fosfato de magnesio y amonio) y los cálculos de cistina. Estos difieren principalmente por su composición química, donde, por ejemplo, los de oxalato de calcio son los más frecuentes, mientras que los de estruvita se asocian habitualmente con infecciones urinarias .
El cólico nefrítico se presenta con dolor paroxístico y agudamente intenso, que crece en intensidad y es intermitente. Se localiza clásicamente en la fosa lumbar y se irradia hacia la región inguinal homolateral, cara interna de los muslos, testículo en el hombre, y vulva en la mujer. A menudo, el dolor es tan intenso que el paciente no puede quedarse quieto. Se agrava frecuentemente durante la noche o las primeras horas del día, especialmente en los meses de verano y en adultos a partir de los 30-40 años. Cuando el cálculo se encuentra cercano a la vejiga, aparecen síntomas irritativos urinarios como urgencia, polaquiuria y disuria .
En el manejo inicial de un cálculo ureteral recién diagnosticado y menor a 10 mm, se deben considerar factores como el tamaño del cálculo, grado de obstrucción, síntomas del paciente, respuesta al manejo del dolor y sospecha de infección asociada. La observación con evaluación periódica puede ser una opción inicial, siempre que los síntomas estén controlados y no haya infección ni afectación de la función renal. Es importante el tratamiento médico adecuado para facilitar el paso del cálculo junto con el control del dolor. El seguimiento incluye estudios de imagen periódicos para vigilar la posición del cálculo y posibles complicaciones como la hidronefrosis .
En el tratamiento ambulatorio de la litiasis urinaria, la dieta juega un papel crucial. Se recomienda la ingesta abundante de agua, entre 3 a 3.5 litros diarios, para ayudar a diluir la orina y facilitar la expulsión de los cálculos. Además, se pueden hacer modificaciones dietéticas basadas en el tipo de cálculo identificado, como restringir alimentos ricos en oxalatos, en casos de hipercalciuria, o indicar la administración de citrato potásico y el consumo de limonada en pacientes con hipocitraturia para prevenir la formación de nuevos cálculos .