SAPONIFICACIÓN
¿QUE ES LA SAPONIFICACION?
SAPONIFICACION: En términos muy sencillos podríamos definir la
saponificación como el proceso que convierte "mágicamente" la grasa o
el aceite en jabón limpiador. Esta transformación mágica no es otra cosa
que una reacción química muy común.
La reacción que tiene lugar es la saponificación y los productos son el
jabón y la glicerina:
La reacción típica es:
ÁCIDOS GRASOS + SOLUCIÓN ALCALINA = JABÓN + GLICERINA
SAPONIFICACIÓN DE UNA GRASA
La saponificación es una reacción química entre un
ácido graso (o un lipido saponificable, portador de
residuos de ácidos grasos) y una base o alcalino, la
que se obtiene como principal producto la sal de
dicho ácido y dicha base. Estos compuestos tiene la
particularidad de ser anfipaticos, es decir tiene una
parte polar y otra apolar (o no polar), con la cual
puede interactuar con substancias de propiedades
dispares. Por ejemplo, los jabones son sales de
ácidos grasos y metales alcalinos que se obtienen
mediante este proceso.
INDICE DE SAPONIFICACIÓN
El índice de saponificación es la cantidad en
miligramos de un alcali, específicamente
de hidróxido de potasio, que se necesita para
saponificar un gramo de determinado aceite o grasa.
Este varía para cada grasa o aceite en particular. Este
dato se obtiene a partir de complejos cálculos, que
se simplifican con el uso de tablas existentes.
En estas tablas se registran los índices de
saponificación de las sustancias, es decir la cantidad
en miligramos de hidróxido de sodio o potasio, que
necesitan para saponificar cada una de ellas, según
la sustancia utilizada en la obtención del jabón.
A continuación se muestra los índices de saponificación de
algunos de los aceites y grasas, empleados frecuentemente,
en la fabricación de jabones:
Sustancia Índice de saponificación Sustancia Índice de saponificación
Aceite de oliva 0,134 Aceite de coco 0,190
Aceite de palma 0,141 Aceite de girasol 0,134
Aceite de ricino 0,128 Aceite de Almendras Dulces 0,136
Aceite de aguacate 0,133 Aceite de soja 0,135
Aceite de maiz 0,136 Aceite de sésamo 0,133
Aceite de jojoba 0,069 Aceite de palmiste 0,156
Aceite de germen de trigo 0,132 Cera de abeja 0,069
Manteca de cacao 0,137 Aceite de Karité 0,128
¿CUÁL ES EL PROCESO DE PRODUCCIÓN DEL JABÓN?
Todos usamos jabón a diario y la verdad es que conocemos
muy poco los detalles de su fabricación, pero ese no es el
caso de quienes se dedican al estudio de la ingeniería
química.
Para los que estudian esta rama de la ingeniería, el proceso
de elaboración de jabón constituye un recorrido fascinante
y complejo que incluye reacciones químicas, diversos
materiales y maquinaria, así como la creación del producto
y de los subproductos que se puedan derivar.
Por eso, queremos dedicar ahora un artículo a detallar
cómo se elabora el jabón y te contamos todas sus fases.
La fundamental saponificación
En el proceso de elaboración de jabón la saponificación es un paso
fundamental. Se trata de un proceso químico que forma una reacción en la que
se crean los jabones y se produce a través de la separación de las grasas en un
contexto alcalino, para obtener ácidos grasos y glicerina.
Después de que se produzca esta reacción, es necesario que se produzca la
mezcla de los ácidos grasos de origen vegetal o animal con un ingrediente
alcalino.
Este ingrediente puede ser la potasa, que es capaz de conseguir un producto
blando, o la sosa cáustica mediante la que se obtiene más dureza. De esta misma
reacción también se logra la glicerina que, como habrás escuchado muchas
veces, posee un efecto suavizante.
Una vez que tienes todas las materias primas primordiales, debes colocarlas en
un recipiente que servirá para preparar el jabón. Los expertos indican que para
una cantidad de unos 600 kilogramos de jabón en pasta, se necesitarán 120
kilogramos de materias grasas, 100 litros de agua corriente y 120 kilos de sebo
puro.
Posteriormente, tienes que proceder a calentar la caldera vigilando que la
temperatura no sobrepase los 80 °C a los que debe mantenerse.
Una vez hecho esto se activa el mecanismo de agitación de la sartén que
favorecerá la correcta integración de los materiales y de inmediato, se añaden 41
litros de sosa cáustica, que previamente ha sido diluida a 38° en la escala
Beaumé. Esta disolución será vertida con lentitud mientras se agita firmemente,
y se conserva la temperatura de la caldera a 80 °C.
Depuración y nueva saponificación
Tras dejar la preparación en reposo durante 12 horas,
notarás que se ha enfriado, y también advertirás que se
formaron un par de capas, una que es el jabón sólido o
pasta neutra que se encuentra en la parte superior de la
masa, y por debajo de ella notarás la sal o lejías y la
glicerina, que se apartarán del resto mediante un canal
especial que tiene la caldera.
Al separar totalmente estos subproductos de la primera
fase de saponificación quedará la masa del jabón en la
caldera, que volverás a encender a 80 °C, hasta notar que la
pasta se vuelve maleable. Finalmente llevarás el preparado
al tanque de secado, desde donde pasará a unos rodillos de
acero que crearán tiras de masa, que serán colocadas en un
recipiente y pasarán por un rodillo con dientes que las irá
partiendo. Más adelante la máquina procederá a cortar las
piezas en pastillas.
APLICACIONES EN LA INDUSTRIA FARMACEUTICA
La saponificación se utiliza en la fabricación de estearatos
las cuales son sales orgánicas utilizadas como lubricantes,
como en tableteado y como tensoactivos por ejemplo en la
elaboración de jabones.
Durante la saponificación para la obtención del ácido
esteárico, se generan subproductos de reacción como la
glicerina y otros ácidos grasos, principalmente insaturados,
cuya consistencia es líquida. La presencia en mayor o
menor grado de éstos subproductos en el ácido esteárico,
disminuye la pureza de esta sustancia, por lo tanto es
necesario llevar a cabo la extrusión mecánica por presión
mediante la técnica denominada prensado, de la mezcla
obtenida, a fin de que las impurezas líquidas puedan ser
removidas.
Saponificación inicial: En la saponificación se logra convertir las materias primas
(cuerpo graso) en una masa de jabón en estado líquido, elevándolo a una temperatura
de 95° C mediante vapor de agua en una caldera.
Reposo y enfriado: Durante todo el proceso de saponificación se remueve y agita la
salmuera. Es por eso que en este proceso se deja reposar todo el contenido
disminuyéndole la temperatura por sí solo. De este modo se logra conseguir eliminar
el exceso de lejía.
Purgado: Aquí se realiza la formación de dos fases después del reposo y enfriado. La
primera fase (la parte superior) está constituida por el jabón solidificado y la segunda
fase (parte inferior) con sales en su mayoría lejías, las cuales serán eliminadas por el
dispositivo de purga.
Saponificación: final Por segunda vez se le aplica al contenido, vapor para la
saponificación y se repite el proceso hasta que se termine.
Secado: Mediante el secado, las tiras de jabón se elevan por una correa de transición
con piezas cruzadas y se dejan caer por una caja sobre ruedas donde se recepciona
para el picado.
Picado: A través de un rodillo con dientes de sierra, las tiras de jabón se rompen a una
medida de media pulgada de ancho.
Mezclado: En este proceso se mezclan todos los aditivos como colorantes y
sustancias aromáticas junto con las tiras de jabón para que se disuelvan en agua
caliente y se pueda unificar el olor del jabón.
Molienda: Se produce la molienda del producto cortando nuevamente el jabón en
tiras.
En este proceso todas las tiras se unen perfectamente mediante la presión que ejerce
un tornillo espiral. El producto obtenido consiste en una barra rectangular de jabón
con un ancho y grueso determinado por el tamaño de las pastillas del jabón
Cortado: La máquina de cortada automática procede al corte en pastillas
Prensado: Mediante la máquina troqueladora, las pastillas logran su forma definitiva
con la marca determinada
Empaquetado: Las piezas terminadas pasan por la máquina empaquetadora de
donde sale el producto terminado.
CÓMO HACER JABONES CASEROS
(PROCESO EN FRÍO)
Los dos métodos mas usados en la elaboración de jabones caseros son: el “proceso en
caliente” y el “proceso en frío“. En este post nos centraremos en el proceso en frío.
¿Sabes en qué consiste?
El proceso en frío conlleva que el jabón una vez desmoldado y cortado necesite entre
4-6 semanas más para madurar. En este tiempo se seca, se endurece y el pH baja a
valores entre 8,5-9,5.
Un jabón artesanal se compone de tres componentes:
Agua
Aceite
Sosa cáustica (NaOH)
Ten en cuenta que dependiendo del tipo de aceite o manteca utilices, obtendrás
diferentes resultados. Aceites que hacen que el jabón sale más duro son,
por ejemplo, el aceite de oliva, palma, coco, manteca de cacao y karité. Por el
contrario, aceites como el aceite de girasol o el de pepita de uva (aceites con un índice
de yodo más alto) hacen el jabón más blando. Aceites como el babasu, coco, oliva y
ricino hacen el jabón más espumoso.
Es importante que las proporciones entre aceites duros y blandos en una receta estén
equilibradas.
Para desarrollar una receta de un jabón casero hay que saber la cantidad de Sosa
Caustica que tenemos que usar y, para poder calcularla, es importante conocer los
índices de saponificación de cada tipo de aceite.