El tratamiento con líquidos intravenosos está indicado para tratar casos de “shock”.
El objetivo primario de la resucitación con líquidos es restablecer el volumen intravascular y, de este modo, la
perfusión de los tejidos.
SOLUCIONES ISOTÓNICAS DE SOLUCIONES CON
CRISTALOIDES COLOIDES
Las soluciones con coloides incluyen 5% de
Solucion salina fisiológica Ringer lactato albúmina, plasma congelado fresco, y
expansores plasmáticos sintéticos (p. ej.,
hetastarch, dextrán 40 y dextrán 60).
Líquidos iniciales preferidos para la reposición de
volumen durante el tratamiento del “shock” y no Las soluciones con coloides derivadas de la
provocan reacciones de sensibilidad. sangre pueden causar reacciones de
sensibilidad. Los coloides sintéticos pueden
Expanden de manera eficaz el espacio extravascular causar coagulopatías; generalmente se limita su
(intersticial) y corrigen el déficit de sodio. uso de 20 a 40 ml/kg.
Después de administrar de 20 a 60 ml/kg de cristaloides isotónicos, si se indica líquido adicional, considere la administración
de coloides. También es posible que se indiquen coloides en el caso de niños que tienen una predisposición subyacente a la
disminución de la presión oncótica del plasma (p. ej., desnutrición, hipoproteinemia, síndrome nefrótico).
Comience la resucitación con líquidos para tratar el “shock” con 20 ml/kg de cristaloides isotónicos administrados en bolo
durante 5 a 20 minutos. Luego administre bolos repetidos de 20 ml/kg según sea necesario para restablecer la presión
arterial y la perfusión.
Administre bolos rápidos para corregir el
“shock” hipotensivo y el séptico.
La resucitación de la mayoría de los niños
con “shock” hipotensivo o séptico puede
requerir por lo menos de 40 a 80 ml/kg
de solución isotónica con cristaloides
durante la(s) primera(s) hora(s) de
tratamiento;
Volúmenes más pequeños de líquidos y
más lentamente si observa o sospecha
disfunción miocárdica o “shock”
obstructivo.
La mejora en el estado clínico puede indicarse mediante la mejora de la perfusión y la presión arterial, la disminución de
la frecuencia cardiaca y la frecuencia respiratoria (hacia un valor normal), el aumento de la diuresis y un mejor estado
mental.
INDICACIÓN PARA LOS
HEMODERIVADOS
Se recomienda utilizar sangre para reponer la pérdida de
volumen en víctimas pediátricas de traumatismos que presentan 10 ml/kg de concentrado de hematíes
una perfusión inadecuada pese a haber recibido de 2 a 3 bolos
de 20 ml/kg de cristaloides isotónicos.
COMPLICACIONES
Hipotermia
Disfunción miocárdica
Disminución del calcio ionizado
Minimizar estos problemas, la sangre y los hemoderivados deberían entibiarse si es posible antes o durante la administración IV
SIEMPRE MONITORIZAR LA CONCENTRACIÓN DE GLUCOSA EN SANGRE
En todos los lactantes y niños con coma, “shock” o insuficiencia respiratoria.
HIPOGLUCEMIA---- Lesión cerebral La dextrosa IV comúnmente se administra como dextrosa al 25%
en agua (2 a 4 ml/kg) o dextrosa al 10% en agua (5 a 10
H sintomática se define por la presencia ml/kg, o 0,5 a 1 g/kg).
de síntomas clínicos tales como la
alteración del estado mental, la
sudoración, la taquicardia o la disminución
de la perfusión.
HIPERGLUCEMIA---- Resistencia relativa
a la insulina inducido por Niveles altos
de catecolaminas endogenas e
hidrocortisona.
MANEJO DEL “SHOCK” HIPOVOLÉMICO
Los niños con “shock” hipovolémico que reciben un volumen apropiado de líquidos en la primera hora de resucitación
tienen una óptima posibilidad de supervivencia y recuperación.
Componentes necesarios para el tratamiento efectivo del “shock” hipovolémico son los siguientes:
• Identificar el tipo de pérdida de volumen (no hemorrágico frente a hemorrágico)
• Reponer el déficit del volumen intravascular y extracelular
• Prevenir las pérdidas continuas (p. ej., sangrado)
• Restablecer el equilibrio ácido-base
• Corregir los trastornos metabólicos
La resucitación con líquidos adecuada en el “shock” hipovolémico está determinada por:
• El grado de depleción de volumen
• Tipo de pérdida de volumen (p. ej., sangre, líquidos que contienen electrolitos o líquidos que contienen electrolitos y
proteínas)
Las fuentes comunes de pérdidas no hemorrágicas de líquidos son gastrointestinales (es decir, vómitos y diarrea),
urinarias (p. ej., la cetoacidosis diabética) y la filtración capilar (p. ej., quemaduras).
ETAPAS Y SIGNOS DE DESHIDRATACIÓN
MANEJO
Infunda bolos de 20 ml/kg de cristaloides isotónicos
rápidamente para tratar efectivamente a niños con “shock”
hipovolémico secundario a deshidratación.
Si el niño no mejora después de haber administrado por lo menos 3 bolos (60 ml/kg) de cristaloides
isotónicos, esto indica que:
• Es posible que se haya subestimado la magnitud de la pérdida de líquidos
• Es posible que se necesite modificar el tipo de reposición de líquidos (p. ej., que se necesite suministrar
coloides o sangre)
• Hay continuas pérdidas de líquidos (p. ej., sangrado oculto)
• La etiología del “shock” puede ser mas compleja o distinta de lo que supuso en un
primer momento
SHOCK HIPOVOLEMICO HEMORRAGICO
El “shock” hipovolémico hemorrágico se clasifica basándose en el porcentaje
estimado de la pérdida de volumen de sangre total
Se necesitan aproximadamente 3 ml de cristaloides por 1 ml de
sangre perdida.
Infusión rápida de cristaloides isotónicos administrados en bolos de 20 ml/kg. Dado que
los cristaloides isotónicos se distribuyen en todo el agua extracelular (25% en el espacio
intravascular y 75% en el espacio extravascular), puede ser necesario administrar 3
bolos de 20 ml/kg (o un total de 60 ml/kg de líquidos) para reponer un 25% de
pérdida del volumen de sangre.
Es posible que ninos con “shock” hipovolemico profundo e hipotension requieran que se les administren agentes
vasoactivos a corto plazo como adrenalina (epinefrina) a fin de restablecer la contractilidad cardiaca y el tono
vascular hasta que se le proporcione una resucitacion con liquidos adecuada
MANEJO DEL “SHOCK” DISTRIBUTIVO
El tratamiento del “shock” distributivo está orientado a expandir el volumen intravascular para
corregir la hipovolemia y llenar el espacio vascular expandido a causa de la venodilatación.
Shock” Shock” Shock”
séptico anafiláctico neurogénico