DIANA BELTRAN
ALE RUIZ
FERNANDA CAMARGO
KARLA MORALES
JORGE GAYTAN
ERNESTO
Parte terminal de la extremidad inferior que se apoya en el suelo
y soporta el peso del cuerpo.
Retropie : Astragalo y Calcaneo
Mesopie: Escafoides o Navicular , cuboides y las tres cuñas
Retropie: 14 huesos de los dedos, 5 metatarsianos y los huesos
sesamoideos mediales y laterales
Articulaciones del Retropie: TibioPeronea , Tibioastragaliana,
subastragaliana
Articulaciones del Mesopie: medias del tarso
Articulaciones del Antepie: tarsometatarsianas,
Metatarsofalangicas, Interfalangicas
Músculos intrínsecos: aquellos que tienen origen y terminación o
inserción distal en el mismo pié. Consiguen los movimientos de los
dedos: flexión, extensión, abducción y aducción.
músculos extrínsecos: encargados del movimiento de tobillo y pie.
Aunque están en la pierna, ejercen su tracción tirando de las
inserciones óseas de tobillo y pie. Consiguen los movimientos de flexión
dorsal, flexión plantar, inversión y eversión del pie. Se originan en los
huesos de la pierna.
Su origen: superficie superior distal del
calcaneo
Su función: extensión de los primero 4 dedos
Su Origen: Tuberosidad del calcaneo
Su Función: flexion de las articuliones Metotarsofalangicas e
Interfalangica proximal
Su Origen:Superficies lateral y superior distal del calcaneo
Su Función:
Su Origen: Superficie Plantar del cuboides y tercera cuña
Su Función: flexion Metotarsofalangicas del dedo gordo
Su Origen: Mediante dos cabezas en la cara plantar del calcaneo
Su Función: ayuda a estabilizar el tendón del flexor largo de los de
dedos
Su origen: Tuberosidad del calcáneo y aponeurosis plantar
Su función: Abducción del dedo gordo
Su origen: Base del 2, 3 y 4 metatarsiano y ligamentos platares
profundos
Su función: Flexion y abducción de la articulacion Metotarsofalangicas
del dedo gordo
Su origen: Lado interno y adyacente del tendón del flexor largo de los
dedos en cada dedo lateral
Su función: Flexión de la articulación Metotarsofalangicas que
extiende al mismo tiempo las articulaciones interfalangicas.
Su origen: Base y lado medial del tercer metatarsiano
Su función: Aduccion de los dedos
Su origen: Base y lado medial del cuarto metatarsiano
Su función:
Su origen: Base y lado medial del Quinto metatarsiano
Su función:
Su origen Primero y segundo Metatarsiano :
Su función: abducción de los dedos 2 y 4
Su origen: Segunda y tercera metatarsiana
Su función:
Su origen: Cuarto y Quinto metatarsiana
Su función:
Su origen: Cuarto y Quinto Metatarsiano
Su función:
Su origen: Lado externo del 5 metatarsiano
Su Función: Abducción del 5 dedo
Su origen: Cóndilos medial y lateral del fémur
Su función: Flexión plantar , flexión de la rodilla
Su origen: Cresta supracondilea lateral del fémur
Su función: Flexión plantar, flexión de la rodilla
Su origen: Cabeza del peroné tercio proximal
de la diáfisis, línea del soleo y parte medial de
la diáfisis de la cara posterior de la tibia
Su función: Flexión plantar
Su origen: Distal al cóndilo lateral de la tibia, mitad proximal de la cara
externa de la diáfisis de la tibia y membrana interósea
Su función: Flexión Dorsal , inversión
Su origen: Superficie posterior de la tibia, dos tercios proximales de la
cara posterior del peroné y membrana interósea.
Su función: Flexión plantar , Inversión
Su origen: Cóndilo lateral de la tibia, cabeza y dos tercios proximales
del peroné
Su función: Eversión , Flexión plantar
Su origen: Dos tercios distales de la cara externa de la diáfisis del
peroné
Su función: Flexión plantar , eversión
Su origen: Dos tercios distales posteriores del peroné
Su función: Flexión del dedo gordo , Flexión plantar , inversión
Su origen: Tres quintos medios de la cara posterior de la tibia
Su función: flexion de los dedos 2 y 5
Su origen: Mitad medial de la cara anterior de la diáfisis del peroné
Su función: Extensión del dedo gordo , Flexión Dorsal
Su origen: Cóndilo lateral de la tibia, superficie anterior proximal de la
diáfisis del peroné
Su función: Extensión de los dedos 2 y 5, Flexión dorsal , Eversión
Es una artrosis primaria de la articulación
metatarsofalángica del dedo grueso que se
caracteriza por dolor y pérdida progresiva
del movimiento, en la que pueden formarse
osteófitos dorsales prominentes en la base
de la falange y sobre la cabeza del
metatarsiano.
Hallux rigidus es artritis de la articulación del
dedo gordo. Es la afección artrítica más
común del pie y la segunda más común con
respecto al hallux valgus (juanete), o
desviación del dedo gordo hacia fuera, como
una afección asociada con el dedo gordo. De
todos los grupos etarios, las mujeres son más
afectadas que los hombres, y la afección
normalmente se desarrolla en los adultos
entre los 30 y 60 años.
La mayoría de los pacientes se queja de sentir dolor
en la articulación del dedo gordo mientras realizan
actividades, en especial cuando dan el primer paso
para caminar. Otras personas advierten hinchazón
y rigidez en torno a la articulación del dedo gordo
del pie o incapacidad para doblar el dedo hacia
arriba o abajo. Se puede desarrollar un bulto, como
un juanete o un espolón óseo, encima de la
articulación del dedo gordo y esto puede empeorar
con el roce contra el interior del calzado.
La verdadera causa del hallux rigidus se desconoce. No
obstante, se han identificado diversos factores de
riesgo e incluyen un primer hueso del pie
anormalmente largo y elevado (metatarsiano),
diferencias en la anatomía del pie, lesión traumática
previa en el dedo gordo del pie y antecedentes
familiares. La mayoría de estos factores de riesgo
provocan daños en las superficies del hueso y
conducen a un desgaste y desgarro de la articulación,
lo cual, a su vez, conduce a la artritis.
La articulación del dedo
gordo conecta la cabeza del
primer hueso del pie
(metatarsiano) con la base
del primer hueso del dedo del
pie (falange proximal) y los
dos huesos pequeños
(sesamoideos) por debajo de
la cabeza del primer hueso
del pie (metatarsiano). Esta
articulación del dedo gordo
del pie se denomina
articulación
metatarsofalángica del hallux.
En muchos casos, el diagnóstico del hallux rigidus
puede realizarlo un médico con solo un examen
físico. El médico examinará el pie buscando
evidencia de espolones óseos y controlará la
articulación MTF moviéndola hacia arriba y hacia
abajo para determinar cuánto se puede mover sin
dolor. Se pueden tomar radiografías para ayudar a
entender la extensión de la degeneración de la
articulación y mostrar la ubicación y el tamaño de
los espolones óseos.
El manejo no quirúrgico siempre es el tratamiento
primario de esta afección. Un médico puede sugerir
analgésicos y medicamentos antiinflamatorios,
colocación de hielo o compresas calientes; o bien,
incluso inyecciones en la articulación para reducir el
dolor y la rigidez. También se pueden sugerir cambios
en el calzado, incluso se puede recomendar evitar el
calzado de suela delgada o los tacones altos, usar
calzado más amplio con la suela curva (de base
redondeada), o incluso incorporar plantillas ortopédicas
que limiten el movimiento en la articulación MTF.
Aunque estos tratamientos pueden ayudar a disminuir
los síntomas, no detienen el progreso de la afección.
En las fases iniciales pueden ser
efectivas medidas conservadoras como
colocar un balancín en la suela del
calzado, las plantillas ortopédicas.
Ayudas ortésicas: plantillas y
modificaciones en el calzado
La suela en balancín incorporada al
calzado, a la que se asocia en
ocasiones un tacón tipo Sachs, tiene
como objetivo disminuir la movilidad al
nivel de la primera articulación
metatarsofalángica.
Las plantillas realizan una descarga
funcional de la articulación
metatarsofalángica, lo que proporciona
un alivio de las molestias
Los tratamientos quirúrgicos del hallux rigidus se
determinan según el fracaso del tratamiento no
quirúrgico y la extensión de la artritis y deformidad
del pie.
Queilectomía
Para el tipo menos grave de hallux rigidus, cuando el
daño es leve a moderado, es suficiente rasurar el
espolón óseo en la parte superior del metatarsiano
(queilectomía). La eliminación del espolón óseo crea
más espacio para que el dedo del pie pueda doblarse y
alivia el dolor que se genera cuando se empuja el
dedo del pie al dar un paso. Las ventajas de este
procedimiento es que conserva la articulación,
preserva su movimiento y mantiene su estabilidad.
La recuperación depende del tipo de cirugía que se
realiza. Para la queilectomía y la artroplastia de
interposición, la mayoría de los cirujanos recomienda
usar una sandalia de suela dura y permitir soportar
peso según se tolere durante alrededor de dos
semanas antes de regresar gradualmente a los
calzados normales. Para los procedimientos relativos
a la artrodesis, se puede inmovilizar el pie con un
yeso durante seis a ocho semanas y se puede
soportar peso corporal de manera limitada con
muletas por dos a tres meses. Debe preverse
hinchazón en el pie del paciente durante varios
meses luego del procedimiento.
Se trata de una deformidad del dedo gordo del
pie. Se forma cuando el metatarsiano del dedo
gordo del pie comienza a girar hacia el interior,
causando lo que se denomina hallux valgus.
Como el dedo del pie se desplaza hacia el
interior, hacia el dedo meñique, se forma un
bulto llamado juanete. Es una desviación lateral
del primer metatarso y la consiguiente
inclinación de la falange distal hacia el segundo
dedo, se deduce que los dos huesos ya no están
alineados como deberían y se asocia a menudo
con otras deformidades de los dedos.
El pie, como la rodilla, puede tener una
desviación en valgo, es decir, el primer
metatarsiano está en varo y la falange distal en
valgo. El hallux valgus, con más de 30°, se
acompaña de una rotación de la falange y del
primer metatarsiano, y es a menudo acompañado
por una deformidad de los otros dedos que se
convierten en dedos en martillo del segundo al
quinto. Mientras esto ocurre, actividades tales
como caminar, correr y subir o bajar escaleras
puede ser doloroso. En los casos más
significativos, la cirugía de juanete es necesario.
Hay un componente genético
ya que muchos niños tienen
padres o abuelos que también
han tenido la misma
deformidad. Este aspecto
genético también puede estar
relacionada con la
biomecánica del pie
hereditario. Las personas que
tienen un pie plano o
pronador son mucho más
propensos a desarrollar un
hallux valgus. Porque los pies
en pronación también tienen
un componente genético, esto
puede ser una razón parcial
de por qué esta enfermedad
es hereditaria.
El uso de zapatos con punta
puntiaguda es una de las
razones por la que más mujeres
que hombres desarrollan
juanetes. Además, los zapatos
que ayudan a mantener un pie
plano o pronador lleva a
aumentar la fuerza en el dedo
gordo del pie, provocando el
desarrollo de la deformidad.
Pero, hay que tener en cuenta
que los zapatos estrechos y con
tacón alto no son realmente la
causa de la deformidad pero
pueden ser el elemento
causante de los síntomas
debido a la presión y la fricción
provocando el dolor.
El principal síntoma del hallux valgus es el dolor
con los zapatos y con la presión, la intensidad no es
alta, es soportable. El dolor se basa inicialmente en
la zona inflamada, entonces se puede ampliar en la
planta del pie. Otra cosa que se nota es la pérdida
de estebilidad estabilidad en condiciones de falta
de equilibrio.
Hay mujeres que tienen un juanete severo, que se
superpone al segundo dedo del pie, o que el
segundo dedo del pie empuja al tercero, y no
sienten dolor. El hallux valgus es visible a simple
vista, si el paciente decide someterse a la cirugía es
necesario rayos X que muestra la posición de los
huesos y del ángulo valgus
De primordial importancia es la selección de zapatos. No
hay paciente que mejore su dolor sin que haya cambios
en su selección de zapatos. El uso de zapatos adecuados
se debe hacer en todo momento, no sólo cuando exista
patología.
Para los pies en pronación, las zapatillas de correr son
generalmente el mejor calzado para controlar el
movimiento excesivo del pie y minimizar el estrés del
tejido. Las zapatillas de deporte que se etiquetan como
"control de movimiento" o "estabilidad" son generalmente
las mejores para los pies en pronación. El objetivo en la
selección de calzado adecuado es encontrar un zapato
que sea más rígido o duro, no un calzado con
amortiguación.
El tratamiento conservador debe incluir terapia
del hielo, los cambios en el calzado, y, el uso de
unas plantillas o protectores de silicona. La
fisioterapia también es útil en la mejora de la
movilidad y la fuerza del pie de manera que
ayude a minimizar el estrés del dedo gordo.
El tratamiento conservador no hará que el
aspecto estético cambie. Sin embargo, si usted
tiene la deformidad y no tienen ningún tipo de
dolor, usted será capaz de funcionar con
normalidad. Esto por supuesto es el objetivo
número uno.
La cirugía de juanete es el medio
quirúrgico para corregir esta
deformidad y reducir el dolor de
pies en las articulaciones
asociadas. Se pueden utilizar
una gran variedad de enfoques
quirúrgicos, dependiendo de la
gravedad del hallux valgus.
Aunque es raro, algunos
abordajes quirúrgicos trata
simplemente de limar el hueso
del metatarso con el fin de
minimizar el bulto que se ha
formado. La elección de la
técnica quirúrgica va a depende
del profesional y de cada caso
en particular.
Los objetivos de la
fisioterapia incluye ayudar
a reducir la inflamación,
mejorar la cicatrización de
la incisión, y mejorar la
movilidad articular.
En casa para ayudar en la
cicatrización de la incisión
se puede masajear la
incisión con vitamina E.
Tomar una pastilla de gel
de vitamina E y perforar
con un alfiler. Exprimir el
gel y utilizarlo para dar
masajes a lo largo de la
incisión.
El rango de movimiento del dedo gordo es
muy importante para restaurar la función en
la marcha. En general, hay que trabajar
sobre todo la fuerza de los flexores de los
dedos y el rango de movimiento de la
extensión de los pies.
El retorno a la función completa puede
tardar semanas e incluso meses,
dependiendo del tipo específico de cirugía
llevada a cabo.
El hallux valgus es una desviación angular del
metatarsiano que se desplaza de la linea media,
sobresaliendo en el borde medial del pie, lo que
ocasiona un conflicto con el zapato y un
sobrecrecimiento óseo medial, a diferencia del hallux
rigidus en el que le metatarsiano no se desvia de la
linea media, produce en sus fases más tardias una
exostosis dorsal y no medial por choque de la falange
contra la cabeza metatarsiana, y es característica la
pérdida de movilidad progresiva del dedo gordo,
mientras que en el hallux valgus la movilidad está
aumentada por regla general y sólo se pierde en
fases muy avanzadas o cuando se asocia a procesos
reumáticos
Los sesamoideos son dos huesos pequeños
situados bajo la cabeza del primer
metatarsiano, articulación del dedo del pie.
En el pie los sesamoideos están conectados al
músculo flexor corto del dedo gordo.
Ésta es una lesión que involucra una
inflamación crónica de los huesos
sesamoideos y los tendones involucrados con
estos huesos a causa de traumatismos
repetidos.
Pese a que no existe una causa principal para
este tipo de lesión sí es muy común en
atletas y personas que practican deportes de
alto impacto o bailarinas de clásico que
soportan mucho peso de puntillas.
Los pequeños traumatismos continuados y
los golpes en la zona pueden producir
sesamoiditis.
Los signos y síntomas principales de la
sesamoiditis son rigidez y dolor agudo en el
dedo del pie que se incrementa al caminar o
correr. Además puede ir acompañada de
inflamación en la zona lesionada.
El doctor examinará el pie, enfocándose en la
articulación del dedo gordo. Presionará el
dedo gordo, moviéndolo hacia arriba y hacia
abajo, evaluará la forma de caminar del px y
el patrón de desgaste en los zapatos del
paciente junto con las imágenes de una
radiografía o una resonancia magnética
pueden determinar la presencia de una
sesamoiditis.
Puede incluir una o más de las siguientes
opciones, dependiendo de la lesión y de la
gravedad:
◦ Relleno con almohadillas, sujeción con cintas o
esparadrapo.
◦ Inmovilización y no aplicación de peso.
◦ Medicaciones orales.
◦ Terapia física.
◦ Inyecciones de esteroides.
◦ Dispositivos ortotésicos.
◦ Cirugía.
El fisioterapeuta buscará disminuir el dolor y
la inflamación a través de la utilización de frío
(crioterapia), corrientes eléctricas y
ultrasonidos; inmovilización del antepié o
empleo de órtesis (una órtesis que mantenga
un acolchonamiento debajo del dedo gordo
puede ayudar a aliviar el dolor).
Es la flexión aislada e la interfalangica distal.
Suele afectarse un solo dedo del pie.
Calzado no adecuado
Congénito o Neurológico
Síntomas
Dolor
Valoración
del Medico
Radiografías
Calzado adecuado.
Limar callos y callosidades.
Usar almohadillas en el dedo
Cirugía
Zapatos adecuados(Tacones bajos con
suficiente espacio para dedos).
Ejercicios para fortalecer dedos y evitar que
las articulaciones se vuelvan rigidas.
Recoger canicas y liberarlas.
Estiramientos de dedos con bandas.
Patología que causa dolor en la planta de los pies,
exactamente en los huesos metatarsianos que se localizan
cerca del inicio de los dedos. Este dolor que aumenta al
caminar, correr o al llevar zapatos oprimidos puede
deberse a múltiples causas y suele afectar al primer,
segundo, tercer y cuarto metatarsiano.
puede estar acompañado por algunas patologías como
hallux valgus, dedos en martillo o en el pie plano, pero a
menudo aparece en personas con pies normales.
Marcha biomecánica.
Deformidades del pie.
Calzado.
Personas con sobrepeso.
Ejercicios de alto impacto.
La forma del pie y de los dedos del pie.
Enfermedades como la diabetes, juanete,
acumulación de líquido en los pie.
Los síntomas pueden variar desde un dolor leve a más
grave, y por lo general se hacen más evidentes cuando
el individuo se encuentra de pie. Entre algunos de sus
síntomas se encuentran;
Sensación quemante en la parte anterior del pie cercano
a los dedos, y que aumenta al caminar, al estar de pie
con los pies descalzos o caminando sobre una superficie
dura. En la mayoría de los casos, el dolor se acompaña
de durezas en la zona plantar.
Sensación de hormigueo en los dedos de los pies.
Neuroma de Morton en el 3º espacio interdigital
por la compresión del nervio.
Que aparezca un dolor en otro lugar del cuerpo
debido a la cojera causada por el dolor en el pie.
El fisioterapeuta realizará una exploración física para
determinar cuáles serán las técnicas más convenientes
para cada paciente
Limitar el entrenamiento hasta que los síntomas
desaparezcan.
Masaje del pie con pelota.
Masajes de la fascia plantar.
Masaje de los dedos y zona anterior de los pies.
Electroterapia.
Agentes físicos.