Diagnóstico y Fenotipos del Asma
Diagnóstico y Fenotipos del Asma
Los síntomas del asma incluyen sibilancias, dificultad respiratoria, opresión torácica y tos, que generalmente varían de intensidad a lo largo del tiempo. Estos síntomas suelen empeorar por la noche o al despertar, y a menudo son desencadenados por el ejercicio, la risa, los alérgenos, el aire frío, y pueden aparecer o empeorar con infecciones virales .
La limitación fija del flujo aéreo en pacientes con una larga evolución del asma es una complicación que se cree está relacionada con el remodelado de las paredes de las vías aéreas. Esta condición se caracteriza porque, a diferencia de los síntomas variables del asma, el flujo aéreo se mantiene limitado de manera persistente, implicando cambios estructurales en las vías respiratorias .
La gravedad del asma se evalúa inicialmente para seleccionar el tratamiento adecuado, considerando el número y la intensidad de los síntomas presentes. Posteriormente, en consultas sucesivas, se evalúa el control del asma, es decir, el grado en el que las manifestaciones de la enfermedad se reducen o están ausentes debido al tratamiento. Estas evaluaciones son cruciales ya que guían los ajustes terapéuticos necesarios para mantener el control óptimo del asma, evitando exacerbaciones y minimizando los efectos secundarios del tratamiento .
La espirometría es fundamental en el diagnóstico del asma, siendo el parámetro más valioso el FEV1. Esta prueba ayuda a determinar la variable en el flujo espiratorio que caracteriza al asma. Se considera un incremento significativo del FEV1 tras la administración de un β-agonista de acción corta, lo que apoya el diagnóstico. Además, la variabilidad de aproximadamente un 20% en el PEF también es un indicador significativo en el proceso de diagnóstico del asma .
La variabilidad excesiva de la función pulmonar se documenta mediante pruebas como el aumento del FEV1 de más del 12% y más de 200 mL después de la administración de un broncodilatador en adultos, y a través de un aumento significativo de la función pulmonar después de 4 semanas de tratamiento antiinflamatorio. Esta variabilidad es crucial para confirmar un diagnóstico seguro de asma, ya que cuanto mayor sea la variación documentada, más confiable es el diagnóstico. Además, se observa una variabilidad diaria promedio en los valores PEF diurnos y la capacidad de respuesta a la prueba de broncodilatador o provocación bronquial .
La prueba de provocación pulmonar es útil para causar una respuesta asmática típica a través de la inducción de broncoconstricción, utilizando agentes como la histamina o metacolina. A pesar de su sensibilidad para detectar hiperrespuesta en condiciones como el asma, fibrosis quística y rinitis alérgica, la prueba no es específica para el asma. Esto significa que aunque pueda identificar una hiperrespuesta de las vías aéreas, la misma puede no ser exclusiva del asma, limitando su especificidad diagnóstica .
El asma de inicio tardío generalmente afecta a adultos, especialmente mujeres, que presentan asma por primera vez en la vida adulta. Los pacientes con este tipo de asma tienden a ser no alérgicos y, con frecuencia, requieren dosis más altas de corticosteroides inhalados o son relativamente refractarios al tratamiento. Esta diferencia es notable en comparación con otros fenotipos, como el asma alérgica, que típicamente se inicia en la infancia y responde bien al tratamiento convencional .
En la evaluación clínica del asma, se consideran cruciales factores genéticos, epigenéticos y psicológicos. Los determinantes genéticos pueden influir en la susceptibilidad a desarrollar asma. Los factores epigenéticos pueden afectar la expresión genética y, en consecuencia, la respuesta asmática. Además, los componentes psicológicos pueden impactar el control y la gravedad del asma, influyendo en la adherencia al tratamiento y la percepción de los síntomas .
La historia clínica dirigida hacia la sintomatología alérgica es fundamental para identificar posibles antecedentes personales o familiares de atopia, dermatitis atópica o rinitis, los cuales son relevantes en el contexto de diagnóstico del asma alérgica. Este enfoque permite evaluar síntomas respiratorios específicos e investigar la presencia de alergias diagnosticadas previamente, lo cual puede guiar el diagnóstico y el tratamiento de manera más precisa .
El asma alérgica se asocia con antecedentes personales o familiares de enfermedades alérgicas como eccema o rinitis alérgica y suele mostrar una inflamación eosinofílica en el esputo inducido. Los pacientes con este fenotipo generalmente responden bien al tratamiento con corticosteroides inhalados (ICS). Por otra parte, el asma no alérgica, que no se asocia con alergias, puede mostrar un perfil celular del esputo de tipo neutrofílico, eosinofílico o con pocas células inflamatorias, y los pacientes suelen responder menos favorablemente a los ICS .