El Geoide de Referencia
La Tierra no es siquiera un objeto esférico sino que su forma se
aproxima a un elipsoide o esferoide ligeramente achatado en los polos
Esta aproximación tampoco es válida cuando se desciende al detalle ya que
la Tierra incluye numerosas irregularidades, se habla por tanto de Geoide
para hacer referencia a la Tierra como objeto geométrico irregular.
Geodesia es la ciencia que estudia la forma y tamaño de la Tierra y las posiciones sobre la misma. La Geodesia
define el Geoide como una superficie en la que todos sus puntos experimentan la misma atracción gravitatoria
siendo esta equivalente a la experimentada al nivel del mar. Debido a las diferentes densidades de los materiales
que componen la corteza y el manto terreste y a alteraciones debidas a los movimientos isostáticos, esta
superficie no es regular sino que contiene ondulaciones que alteran los cálculos de localizaciones y distancias.
El formato del geoide, por lo tanto, puede establecerse a partir
de medir la magnitud de la intensidad de la gravedad en
diversos puntos de la superficie. Tomando en cuenta que la
aceleración de la gravedad aumenta desde el ecuador hacia los
polos.
Tipos de alturas y superficies de referencia.
Para la determinación del nivel medio del mar (MSL), tenemos
que decidir previamente que tipo de altura queremos obtener:
- Altura ortométrica (H). Que es la altura de un punto medida a
lo largo de la vertical astronómica a partir de la superficie
equipotencial de referencia o geoide.
- Altura elipsoidal (h). Que es la altura de un punto medida a
lo largo de la vertical episódica a partir de la superficie de
referencia llamada elipsoide.
La diferencia entre estas dos alturas en un punto es lo que conocemos como ondulación del geoide (N). Ésta va
variando para cada punto de la superficie terrestre. De esta forma necesitamos conocer un modelo de geoide que nos
indique la ondulación en cada punto para poder pasar de un tipo de altura a otro.
Las alturas ortométricas son las que
utilizamos habitualmente, ya que
están basadas en el campo gravífico
de la tierra. Las redes de nivelación
nacional suelen utilizar este tipo de
alturas.
Las alturas elipsoidales se utilizan
generalmente cuando trabajamos
con geodesia espacial. Estas tienen
una base puramente geométrica.
Determinación del Geoide
Para definir el geoide, se adopta arbitrariamente el valor de potencial cuyo geoide asociado se aproxima más a la
superficie de los océanos (la superficie media del mar, prescindiendo del oleaje, las mareas, las corrientes y la rotación
terrestre, coincide casi exactamente con una superficie equipotencial). La forma del geoide no coincide
necesariamente con la topografía terrestre, modelada por fuerzas endógenas (tectónica de placas) y exógenas
(agentes geomorfológicos). Geométricamente, el geoide es parecido a un esferoide (esfera achatada por los polos).
La forma del geoide puede determinarse por medio de:
1. Medidas de las anomalías gravitatorias midiendo la magnitud de la intensidad de la gravedad en numerosos
puntos de la superficie terrestre. Dado que es similar a un esferoide (esfera achatada por los polos) la aceleración
de la gravedad va aumentando desde el ecuador hasta los polos. Estas mediciones de la gravedad terrestre tienen
que ser corregidas para eliminar las anomalías locales debido a variaciones de la densidad.
2. Mediciones astronómicas: Se fundan en medir la vertical del lugar y ver sus variaciones. Esta variación se
relaciona con su forma.
3. Medición de las deformaciones producidas en la órbita de los satélites causadas porque la Tierra no es
homogénea. Así se ha determinado un geoide con decenas de abultamientos o depresiones respecto al esferoide
teórico. Estas irregularidades son menores de 100 metros.