0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas2 páginas

Proceso Contable

La contabilidad se basa en el registro de operaciones mediante la partida doble, que incluye el debe y el haber para determinar el saldo de las cuentas. El saldo puede ser deudor o acreedor, dependiendo de si los ingresos y gastos aumentan o disminuyen. Para realizar asientos contables, es esencial identificar las cuentas involucradas y su naturaleza, lo que permite un seguimiento preciso de las actividades financieras del emprendimiento.

Cargado por

holasoyelxokas
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas2 páginas

Proceso Contable

La contabilidad se basa en el registro de operaciones mediante la partida doble, que incluye el debe y el haber para determinar el saldo de las cuentas. El saldo puede ser deudor o acreedor, dependiendo de si los ingresos y gastos aumentan o disminuyen. Para realizar asientos contables, es esencial identificar las cuentas involucradas y su naturaleza, lo que permite un seguimiento preciso de las actividades financieras del emprendimiento.

Cargado por

holasoyelxokas
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Proceso contable: la partida doble

La contabilidad es el registro de las operaciones que realiza la empresa con lo que se puede
determinar el resultado obtenido, positivo o negativo, en un ejercicio económico.
Las cuentas son el instrumento contable con el que se representan las variaciones de los gastos e
ingresos. Así se determina en cada momento su saldo. Este proceso se conoce como la “T” contable
y permite conocer el movimiento de cada cuenta. Consta de dos partes: el debe y el haber.

El debe y el haber recogen los distintos movimientos de una cuenta contable, según se produzca un
incremento o una disminución de su valor.

Saldo
Es la diferencia entre el debe y el haber. El saldo puede ser deudor o acreedor.

Saldo deudor. Se obtiene si la suma de los importes anotados en el debe de la cuenta es superior a
la suma de los importes anotados en su haber. La mayoría de las cuentas contables de activos (lo
que posee el emprendimiento) y gastos tiene saldo deudor. Es decir, un activo y un gasto aumenta
por el debe y disminuye por el haber.
Saldo acreedor. Se obtiene si la suma de los importes anotados en el debe de la cuenta es inferior a
la suma de los importes anotados en su haber. Las cuentas de pasivos (lo que se adeuda a un
tercero), patrimonio (lo que se adeuda a los dueños) e ingresos tienen saldo acreedor; es decir, los
pasivos, el patrimonio y los ingresos aumentan por el haber y disminuyen por el debe.

Se considera que una cuenta está saldada si la suma de los rubros en el debe y la suma de los rubros
en el haber son iguales y, por lo tanto, su saldo es cero.
El debe y el haber son los apuntes agrupados que relacionan dos o más cuentas entre sí, y que
tienen origen en la misma operación. Estos apuntes se registran en orden cronológico en el libro
diario, siendo el primer asiento el “asiento de apertura”. Así quedan representados los elementos
iniciales del patrimonio del emprendimiento.

Para realizar los asientos contables es necesario:


• Distinguir la clase de cuenta. Esto es, saber claramente qué cuentas intervienen según sea el caso.
Veremos más adelante si pueden ser del activo, pasivo, patrimonio, ingresos, gastos o costos.
• La dinámica de las cuentas. Permite saber la naturaleza o saldo débito o crédito que
correspondan, así:

Ejemplo. Una emprendedora aporta el 1 de octubre de 2018, al nuevo emprendimiento, un valor de


$ 100 para gastos iniciales. Realiza un registro contable.
Solución. En esta transacción intervienen las cuentas caja y capital, por lo que a cada una le
correspondería un libro diario. Las cuentas representadas en un esquema serían:
El manejo diestro del concepto y la técnica de la partida doble, le facilita al emprendimiento realizar
un seguimiento detallado y siempre actualizado de sus actividades financieras.
Recuerda que todos estos instrumentos pueden ser aplicados sin importar la dimensión o naturaleza
del emprendimiento.

También podría gustarte