Gastronomía es un término de origen griego que hace referencia al estudio de la
relación del ser humano con su alimentación y su entorno físico y social, es decir, que
además de la comida incluye aspectos de tipo ambiental y factores económicos,
sociales, religiosos y culturales.
Cocinar es una práctica habitual que se realiza desde la antigüedad y que es una
característica que define y condiciona a los humanos. Hoy en día, la Gastronomía está
de plena actualidad y se ha convertido en un fenómeno social que crea tendencias.
Pero ya desde la antigua Grecia se asumía la repercusión de la composición de la
dieta en el estado de salud. Así Hipócrates manifestaba: “Que tu medicina sea tu
alimento y el alimento tu medicina”.
En nuestro entorno actual, la Gastronomía ha de dar respuesta a
una población que demanda platos saludables de calidad con
contenido nutricional suficiente y variado para mantener un óptimo
estado de salud. En este sentido, los retos de la Gastronomía son
muchos, y relacionados con la promoción de la salud y la
prevención de patologías prevalentes como la malnutrición. La
Gastronomía se percibe como un fenómeno social que ha
irrumpido con mucha fuerza en los medios de comunicación y que
nos obliga a abordarla con interés por el importante papel que
representa para mantener un buen estado de salud.
El objetivo de la Gastronomía es la inclusión de alimentos saludables que
desde un punto de vista científico sabemos que nos hacen vivir mejor sin descuidar
la vertiente más gastronómica con alimentos que nos gustan y potenciando el rico
patrimonio en recetas y elaboraciones.
La gastronomía en cada sociedad se basaba en pautas alimenticias transmitidas de
generación en generación utilizando, habitualmente, productos del entorno y de
temporada mediante una sabia combinación de alimentos con una repercusión directa en
la salud. Los cambios recientes en nuestra sociedad con nuevos ritmos y modos de vida,
así como en los sistemas de transporte y de conservación de los alimentos han ocasionado
una ruptura en la enseñanza de las tradiciones alimenticias. Todo ello ha generado un
estado de “transición nutricional”, en ocasiones, asociado a desorientación, falta de
pautas en las que basar la organización de la comida diaria, una gran oferta de alimentos,
falta de conocimiento global sobre la alimentación, errores y mitos que rodean a la
nutrición. A ello se une, últimamente, el acceso a alimentos que nunca habían llegado a
nuestro entorno y que han sido incluidos en las nuevas recetas. Otro factor es la constante
reformulación de los productos existentes en el mercado. ( revistadiavetes.org2023 ).