¿Qué es el aparato digestivo?
El aparato digestivo está formado por el tracto gastrointestinal, también llamado
tracto digestivo, y el hígado, el páncreas y la vesícula biliar. El tracto gastrointestinal es
una serie de órganos huecos unidos en un tubo largo y retorcido que va desde la boca
hasta el ano. Los órganos huecos que componen el tracto gastrointestinal son la boca,
el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso y el ano. El hígado, el
páncreas y la vesícula biliar son los órganos sólidos del aparato digestivo.
El intestino delgado tiene tres partes. La primera parte se llama duodeno. El yeyuno
está en el medio y el íleon está al final. El intestino grueso incluye el apéndice, el ciego,
el colon y el recto. El apéndice es una bolsita con forma de dedo unida al ciego. El
ciego es la primera parte del intestino grueso. El colon es el siguiente. El recto es el
final del intestino grueso.
El aparato digestivo
Las bacterias en el tracto gastrointestinal, también llamadas flora intestinal o
microbiota, ayudan con la digestión. Partes de los sistemas nerviosos y circulatorios
también ayudan. Trabajando juntos, los nervios, las hormonas, las bacterias, la sangre
y los órganos del aparato digestivo digieren los alimentos y líquidos que una persona
come o bebe cada día.
¿Por qué es importante la digestión?
La digestión es importante porque el cuerpo necesita los nutrientes provenientes de los
alimentos y bebidas para funcionar correctamente y mantenerse sano. Las proteínas, las
grasas, los carbohidratos, las vitaminas Enlace externo del NIH, los minerales Enlace externo
del NIH y el agua son nutrientes. El aparato digestivo descompone químicamente los
nutrientes en partes lo suficientemente pequeñas como para que el cuerpo pueda absorber
los nutrientes y usarlos para la energía, crecimiento y reparación de las células.
Las proteínas se descomponen químicamente en aminoácidos
Las grasas se descomponen químicamente en ácidos grasos y glicerol
Los carbohidratos se descomponen químicamente en azúcares simples
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El aparato digestivo descompone
químicamente los nutrientes en partes que son lo suficientemente pequeñas como para
que el cuerpo las absorba.
¿Cómo funciona el aparato digestivo?
Cada parte del aparato digestivo ayuda a transportar los alimentos y líquidos a través del
tracto gastrointestinal, a descomponer químicamente los alimentos y líquidos en partes más
pequeñas, o ambas cosas. Una vez que los alimentos han sido descompuestos químicamente
en partes lo suficientemente pequeñas, el cuerpo puede absorber y transportar los
nutrientes adonde se necesitan. El intestino grueso absorbe agua y los productos de
desecho de la digestión se convierten en heces. Los nervios y las hormonas ayudan a
controlar el proceso digestivo.
El proceso digestivo
Jugos Partículas de
digestivos alimentos que son
Órgano Movimiento
que son descompuestos
añadidos químicamente
Almidones, un tipo
Boca Masticar Saliva
de carbohidrato
Esófago Peristalsis Ninguno Ninguno
Estómago El músculo superior Ácido Proteínas
en el estómago se estomacal y
relaja para permitir la enzimas
entrada de los digestivas
alimentos y el
músculo inferior
mezcla los alimentos
Jugos Partículas de
digestivos alimentos que son
Órgano Movimiento
que son descompuestos
añadidos químicamente
con el jugo digestivo
Jugo
Intestino digestivo del Harinas, proteínas y
Peristalsis
delgado intestino carbohidratos
delgado
Jugo Carbohidratos,
Páncreas Ninguno
pancreático grasas y proteínas
Hígado Ninguno Bilis Grasas
Las bacterias en el
intestino grueso
Intestino también pueden
Peristalsis Ninguno
grueso descomponer
químicamente los
alimentos.
¿Cómo se transportan los alimentos a través del tracto gastrointestinal?
Los alimentos son transportados a través del tracto gastrointestinal mediante un proceso
llamado peristalsis. Los órganos grandes y huecos del tracto gastrointestinal contienen una
capa muscular que permite que sus paredes se muevan. El movimiento empuja los alimentos
y los líquidos a través del tracto gastrointestinal y mezcla el contenido dentro de cada
órgano. El músculo detrás de los alimentos se contrae y empuja los alimentos hacia
adelante, mientras que el músculo que está frente a los alimentos se relaja para permitir
que los alimentos se movilicen.
El proceso digestivo empieza cuando una persona se pone comida en la boca.
Boca—Los alimentos comienzan a movilizarse a través del tracto gastrointestinal
cuando una persona come. Cuando la persona traga, la lengua empuja los
alimentos hacia la garganta. Un pequeño colgajo de tejido, llamado epiglotis, se
pliega sobre la tráquea para evitar que la persona se ahogue y así los alimentos
pasan al esófago.
Esófago— Una vez que la persona comienza a tragar, el proceso se vuelve
automático. El cerebro envía señales a los músculos del esófago y la peristalsis
empieza.
Esfínter esofágico inferior—Cuando los alimentos llegan al final del esófago, un
anillo muscular llamado el esfínter esofágico inferior se relaja y permite que los
alimentos pasen al estómago. Este esfínter usualmente permanece cerrado para
evitar que lo que está en el estómago fluya de regreso al esófago.
Estómago—Después de que los alimentos entran al estómago, los músculos del
estómago mezclan los alimentos y el líquido con jugos digestivos. El estómago
vacía lentamente su contenido, llamado quimo, en el intestino delgado.
Intestino delgado—Los músculos del intestino delgado mezclan los alimentos con jugos
digestivos del páncreas, hígado e intestino y empujan la mezcla hacia adelante para
continuar el proceso de digestión. Las paredes del intestino delgado absorben el agua y los
nutrientes digeridos incorporándolos al torrente sanguíneo. A medida que continúa la
peristalsis, los productos de desecho del proceso digestivo pasan al intestino grueso.
Intestino grueso—Los productos de desecho del proceso digestivo incluyen partes no
digeridas de alimentos, líquidos y células viejas del revestimiento del tracto gastrointestinal.
El intestino grueso absorbe agua y cambia los desechos de líquidos a heces. La peristalsis
ayuda a movilizar las heces hacia el recto.
Recto—El extremo inferior del intestino grueso, el recto, almacena las heces hasta que las
empuja fuera del ano durante la defecación.
¿Cómo funciona el aparato digestivo para descomponer químicamente los alimentos en pequeñas partes que el
cuerpo puede usar?
A medida que los alimentos se transportan a través del tracto gastrointestinal, los órganos digestivos descomponen
químicamente los alimentos en partes más pequeñas usando:
movimientos, como masticar, exprimir y mezclar
jugos digestivos, como ácido estomacal, bilis y enzimas
Boca—El proceso digestivo comienza en la boca cuando una persona mastica. Las glándulas salivales producen
saliva, un jugo digestivo que humedece los alimentos para transportarlos más fácilmente por el esófago hacia el
estómago. La saliva también tiene una enzima que comienza a descomponer químicamente los almidones en los
alimentos.
Esófago—Después de tragar, la peristalsis empuja la comida por el esófago hacia el estómago.
Estómago—Las glándulas situadas en el revestimiento del estómago producen ácidos estomacales y enzimas que
descomponen químicamente los alimentos. Los músculos del estómago mezclan la comida con estos jugos
digestivos.
Páncreas—El páncreas produce un jugo digestivo que tiene enzimas que descomponen químicamente los
carbohidratos, grasas y proteínas. El páncreas suministra el jugo digestivo al intestino delgado a través de pequeños
tubos llamados conductos.
Hígado—El hígado produce un jugo digestivo llamado bilis que ayuda a digerir las grasas y algunas vitaminas. Los
conductos biliares transportan la bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar para ser almacenada o hasta el
intestino delgado para ser usada.
Vesícula biliar—La vesícula biliar almacena la bilis entre comidas. Cuando una persona come, la vesícula biliar
exprime bilis hacia el intestino delgado a través de los conductos biliares.
Intestino delgado—El intestino delgado produce un jugo digestivo, el cual se mezcla con la bilis y un jugo
pancreático para completar la descomposición química de proteínas, carbohidratos y grasas. Las bacterias en el
intestino delgado producen algunas de las enzimas necesarias para digerir los carbohidratos. El intestino delgado
transporta agua del torrente sanguíneo al tracto gastrointestinal para ayudar a descomponer químicamente los
alimentos. El intestino delgado también absorbe agua con otros nutrientes.
Intestino grueso—En el intestino grueso, más agua se transporta desde el tracto gastrointestinal hasta el torrente
sanguíneo. Las bacterias en el intestino grueso ayudan a descomponer químicamente los nutrientes restantes y
producen vitamina K Enlace externo del NIH. Los productos de desecho de la digestión, inclusive las partes de los
alimentos que aún son demasiado grandes, se convierten en heces.
¿Qué les sucede a los alimentos digeridos?
El intestino delgado absorbe la mayoría de los nutrientes en los alimentos y el sistema
circulatorio los pasa a otras partes del cuerpo para almacenarlos o usarlos. Hay células
especiales que ayudan a que los nutrientes absorbidos crucen el revestimiento intestinal
para pasar al torrente sanguíneo. La sangre transporta azúcares simples, aminoácidos,
glicerol y algunas vitaminas y sales al hígado. El hígado almacena, procesa y distribuye
nutrientes al resto del cuerpo cuando es necesario.
El sistema linfático, una red de vasos sanguíneos que transportan glóbulos blancos y un
líquido llamado linfa a través del cuerpo para combatir las infecciones, absorbe los ácidos
grasos y las vitaminas.
El cuerpo usa azúcares, aminoácidos, ácidos grasos y glicerol para desarrollar las sustancias
necesarias para la energía, crecimiento y reparación de las células.
¿Cómo controla el cuerpo el proceso digestivo?
Las hormonas y los nervios trabajan juntos para ayudar a controlar el proceso digestivo.
Hay señales que fluyen dentro del tracto gastrointestinal y que van de ida y vuelta del tracto
gastrointestinal al cerebro.
Hormonas
Las células que recubren el estómago e intestino delgado producen y liberan hormonas que controlan el
funcionamiento del aparato digestivo. Estas hormonas le comunican al cuerpo cuándo debe producir jugos digestivos y
envían señales al cerebro indicando si una persona tiene hambre o está llena. El páncreas también produce hormonas
que son importantes para la digestión.
Nervios
El cuerpo tiene nervios que conectan el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) con el
aparato digestivo y controlan algunas funciones digestivas. Por ejemplo, cuando una persona ve o huele
comida, el cerebro envía una señal que hace que las glándulas salivales "le hagan la boca agua" para
prepararla para comer.
El cuerpo también tiene un sistema nervioso entérico (SNE), compuesto de nervios dentro de las
paredes del tracto gastrointestinal. Cuando los alimentos estiran las paredes del tracto gastrointestinal,
los nervios del SNE liberan muchas sustancias diferentes que aceleran o retrasan la movilización de los
alimentos y la producción de jugos digestivos. Los nervios envían señales para controlar las acciones de
los músculos del intestino de contraerse y relajarse con el fin de empujar los alimentos a través de los
intestinos.
¿Qué es una célula?
La célula es la unidad estructural y funcional de todos los organismos vivos.
Constituye la forma más pequeña y simple de organización biológica, es decir,
la estructura ordenada y viviente más pequeña que se conoce. Son ejemplos de células
los espermatozoides y las neuronas.
Tipos de célula
Las células se pueden clasificar según si tienen o no una membrana que rodea al núcleo, llamada
“membrana nuclear”. Según esta clasificación, las células pueden ser procariotas o eucariotas.
Células procariotas
Las células procariotas tienen una estructura básica sencilla, sin membrana nuclear, por lo que su
material genético se encuentra disperso, ocupando un espacio llamado nucleoide, y que está en contacto
directo con el resto del citoplasma.
Las células procariotas son pequeñas y tienen un tamaño de entre 1-5 µm. Fueron las primeras formas
de vida en la Tierra y hasta donde se conoce, todos los seres vivos formados por células procariotas son
unicelulares.
Ver también: Célula procariota
Células eucariotas
Las células eucariotas tienen una estructura más compleja que las procariotas. Tienen el núcleo
rodeado de una membrana nuclear, por lo que su material genético queda contenido en el núcleo.
Además, estas células poseen orgánulos (también llamados “organelas”) en su citoplasma que pueden
estar delimitados por membranas.
El tamaño de las células eucariotas varía entre 10-100 µm, por lo que son más grandes que las células
procariotas. En la historia evolutiva de la Tierra, las células eucariotas surgieron después que las
procariotas.
Ver también: Célula eucariota
Célula animal
Las células
de los animales son del tipo eucariota.
Están constituidas por una membrana plasmática y distintas organelas (complejo de Golgi, mitocondrias,
ribosomas, lisosomas, retículo endoplasmático liso y rugoso, entre otros).
El material genético se encuentra en un núcleo envuelto en una membrana nuclear.
No tienen pared celular y presentan formas muy diversas.
Poseen lisosomas (organelas exclusivas de las células animales), que son vesículas que contienen
enzimas digestivas y se dedican a degradar ciertos compuestos químicos y estructuras celulares.
Poseen centríolos (organelas exclusivas de las células animales), que tienen una función muy importante
en la división celular.
Ver además: Célula animal
Célula vegetal
Las células de las plantas son del tipo eucariota.
Tienen un núcleo rodeado de membrana nuclear donde se encuentra el material genético.
Poseen una pared celular rígida compuesta principalmente por celulosa. Esta estructura le da forma a la
célula y le otorga sostén a la planta (los organismos vegetales no tienen esqueletos como los animales).
Poseen cloroplastos (organelas exclusivas de las células vegetales), que son organelos que llevan a cabo
la fotosíntesis, proceso mediante el cual se utiliza la luz solar para sintetizar compuestos orgánicos a
partir de compuestos inorgánicos.
Ver también: Célula vegetal
Partes de la célula
1. Membrana plasmática o citoplasmática (presente en células eucariotas y procariotas). Es una
membrana que divide la parte exterior de la parte interior de la célula. Está formada por una doble capa
continua de fosfolípidos y proteínas intercaladas o adheridas a su superficie. Las funciones de esta
membrana son dar forma y estabilidad a la célula, separar el contenido interno de la célula del medio que
la rodea, permitir la entrada y la salida de sustancias a la célula e intervenir en la interacción entre células.
2. Pared celular (presente en células procariotas y en células eucariotas de plantas, hongos y algas). Es
una capa gruesa y bastante rígida que está localizada en la parte externa de la membrana plasmática. Le
confiere resistencia y estabilidad a la célula. Su composición varía según el tipo de célula, por ejemplo, en
las plantas la pared celular está compuesta principalmente por celulosa, mientras que en
las bacterias está formada por peptidoglicano (copolímero formado formado por azúcares y aminoácidos).
3. Núcleo (presente en células eucariotas). Contiene casi todo el material genético (ADN) de la célula y está
rodeado por una envoltura nuclear que contiene poros. Sus principales funciones son almacenar
la información genética, controlar las actividades de todos los orgánulos y coordinar la reproducción
celular.
4. Nucleoide (presente en células procariotas). Es una región en la que se encuentra el ADN, que en las
células procariotas es una única molécula con forma circular y cerrada. A diferencia del núcleo en células
eucariotas, el nucleoide no tiene envoltura nuclear.
5. Citoplasma (presente en células eucariotas y procariotas). Es la parte de la célula que se ubica entre la
membrana citoplasmática y el núcleo. Está constituido por una parte líquida llamada “citosol”, que se
compone de agua, iones y proteínas. En el citosol están sumergidos todos los orgánulos. La función
principal del citoplasma es servir de soporte para los orgánulos de la célula y ayudar en los procesos
metabólicos que ocurren dentro de ella.
En el citoplasma se encuentran inmersos los orgánulos, que son estructuras que cumplen una o varias
funciones determinadas. Se denominan “orgánulos” por analogía con el término “órganos”. Los orgánulos
son los pequeños órganos en el interior de la célula.
Algunos orgánulos son:
Mitocondrias. Están presentes en células eucariotas de animales y plantas. Son las estructuras
donde se realiza la respiración celular, proceso que le permite a la célula obtener energía en forma
de ATP. Por lo general, las mitocondrias se localizan en los sitios de las células por donde ingresa el
oxígeno. Una célula puede tener hasta miles de mitocondrias según la actividad que realice.
Lisosomas. Están presentes en células eucariotas de animales. Son vesículas rodeadas de
membrana que se originan en el aparato de Golgi. Tienen enzimas digestivas e hidrolíticas (enzimas
que aceleran la hidrólisis de los enlaces químicos) en su interior que pueden digerir una gran
cantidad de moléculas. Por otra parte, pueden digerir otro orgánulo del interior de la célula y devolver
sus componentes al citosol para que sean reutilizados por la célula (proceso que se llama “autofagia”,
y digerir una célula entera (proceso que se llama “autólisis”). Si los componentes que digieren los
lisosomas provienen del exterior de la célula, el proceso se llama “heterofagia”.
Ribosomas. Están presentes en células eucariotas y procariotas. Son los encargados de la síntesis
de proteínas. En las células eucariotas estos orgánulos están constituidos por dos subunidades que
se forman por separado en el nucléolo (un cuerpo ubicado dentro del núcleo) y se unen en el
citoplasma para sintetizar proteínas. Por otra parte, en las células eucariotas, estos orgánulos se
encuentran en la membrana nuclear, en el retículo endoplasmático rugoso, en el citosol, en las
mitocondrias y en los cloroplastos (en el caso de las plantas). En las células procariotas los
ribosomas se encuentran en el citosol.
Aparato de Golgi. Está presente en la mayoría de las células eucariotas. Se encarga de transportar
y modificar las proteínas que son sintetizadas en los ribosomas adheridos al retículo endoplasmático
rugoso.
Retículo endoplasmático. Está presente en las células eucariotas. Es un conjunto de membranas
que se extiende desde la membrana nuclear hasta el citoplasma. Existen dos tipos de retículo
endoplasmático:
Retículo endoplasmático rugoso (RER). Es una estructura ubicada a continuación de la
membrana nuclear. La superficie del RER está cubierta de ribosomas (orgánulos
responsables de la síntesis de proteínas).
Retículo endoplasmático liso (REL). Es una estructura que se extiende desde el RER. La
superficie del REL no contiene ribosomas, por lo que no se sintetizan proteínas en su
estructura, pero sí se sintetizan ácidos grasos y esteroides.
Centrosoma. Está presente en células eucariotas de animales. Este orgánulo está formado por
centríolos y material pericentriolar (conjunto de proteínas que rodea a los centríolos). Los centríolos
son estructuras formadas por microtúbulos rodeados de material pericentriolar, que está formado por
complejos de la proteína tubulina. Los complejos de tubulina son los centros de organización para el
crecimiento del huso mitótico (el conjunto de microtúbulos que participan en la división celular).
Citoesqueleto. Está presente en células eucariotas y tiene una estructura análoga en procariotas.
Consiste en un conjunto de filamentos de proteínas que se extienden por el citosol. Sirve para
establecer la forma de la célula y organizar el contenido en su interior. Además, ayuda al movimiento
de los orgánulos dentro de la célula, de los cromosomas en la división celular y de células enteras.
Cilios. Están presentes en células procariotas y en células eucariotas de animales y algunas algas.
Son extensiones de la membrana plasmática, similares a los pelos. Los cilios realizan un movimiento
parecido a un remo para mover el líquido que rodea a la célula.
Flagelos. Están presentes en células procariotas y en eucariotas de animales y algunas algas.
Tienen estructura similar a los cilios, pero son más largos. Los flagelos mueven las células enteras,
como si fuesen pequeños propulsores que les infieren movimiento. La única célula con flagelo en el
cuerpo humano es el espermatozoide.
Cloroplastos. Están presentes en células eucariotas de plantas y algas verdes. Están formados por
dos membranas que contienen vesículas, clorofila y tilacoides en su interior. En los tilacoides ocurre
la reacción que absorbe los fotones de la luz solar para realizar la fotosíntesis. Aunque los
cloroplastos son exclusivos de las células de plantas y algas, existe un molusco llamado babosa
esmeralda (Elysia chlorotica) que se alimenta de los cloroplastos del alga Vaucheria litore. Así,
utilizando los cloroplastos del alga, este molusco es capaz de realizar fotosíntesis.
Vacuolas. Están presentes en todas las células eucariotas vegetales y en algunas de animales.
Además, pueden estar presentes en algunas células procariotas. Estos orgánulos son vesículas
formadas por membrana plasmática. Su función es almacenar agua, moléculas y nutrientes.
Cromoplastos. Están presentes en las células eucariotas vegetales. Estos orgánulos almacenan
carotenos, que son los pigmentos que le confieren los colores a las raíces, flores y frutos.
Leucoplastos. Están presentes en las células eucariotas de las plantas. Almacenan sustancias poco
coloreadas y contribuyen a la conversión de azúcares en polisacáridos, grasas y proteínas.
Pili. Están presentes en células procariotas. Los pili son extensiones con forma de pelos constituidas
por la proteína pilina. Están ubicados en la superficie de ciertas bacterias y les permiten transferir su
material genético a otras bacterias.
Funciones de una célula
Las funciones de las células están determinadas por el tipo de célula. Algunas de sus funciones
fundamentales son:
Funciones estructurales. Las células pueden formar tejidos, como el tejido adiposo (grasa), el tejido
muscular y el tejido óseo (huesos), que dan soporte al cuerpo de los animales y a sus órganos. Por
ejemplo: los osteoblastos son células que se encuentran en los huesos y forman nuevo tejido óseo.
Funciones secretoras. Las células pueden sintetizar sustancias que luego secretan al medio
extracelular, ya sea porque estas sustancias realizan funciones en el exterior de la célula o porque son
sustancias de desecho. Por ejemplo: las células epiteliales secretoras de acino, que se encuentran en las
glándulas salivales del ser humano y secretan la primera saliva.
Funciones metabólicas. Las células llevan a cabo reacciones químicas necesarias para obtener energía
y las sustancias necesarias para realizar sus distintas funciones. En este sentido, pueden
sintetizar compuestos químicos o descomponerlos. Por ejemplo: en el citosol de las células ocurren
reacciones de síntesis de proteínas y en las mitocondrias ocurre la respiración celular.
Funciones defensivas. Algunos tipos de células contribuyen a eliminar patógenos y combatir
enfermedades. Por ejemplo: los linfocitos T son células que reconocen de manera específica ciertos
antígenos, que luego destruyen. También destruyen células propias del cuerpo que fueron infectadas.
Funciones de interacción o relación. Las células reaccionan a estímulos tanto internos como externos,
y generan una respuesta. Por ejemplo: los termorreceptores son células de la piel que se activan ante
cambios bruscos de temperatura.
Funciones reproductoras. Las células eucariotas se pueden dividir por mitosis (células somáticas) y por
meiosis (células germinales), mientras que las células procariotas se pueden dividir por fisión binaria. Por
ejemplo: los espermatozoides son células que se originan de células germinales cuando se dividen por
meiosis.
Reproducción celular
El proceso de división celular en las células eucariotas puede ocurrir por mitosis o meiosis.
La mitosis
La mitosis es el proceso de división nuclear de las células somáticas, mientras que la división de su
citoplasma se denomina “citocinesis”.
La división celular por mitosis produce dos células idénticas con el mismo tipo y número de
cromosomas que la célula original. Este tipo de reproducción permite el reemplazo de células muertas y
la generación de células nuevas durante el crecimiento tisular. También permite la sustitución de células
dañadas.
La meiosis
La meiosis es el proceso de división nuclear mediante el que las células germinales producen gametos.
La división celular por meiosis produce cuatro células con la mitad de los cromosomas que la célula
original. Durante la meiosis ocurre una recombinación de cromosomas homólogos, es decir, hay
intercambio de información genética.
Para tener en cuenta:
Las células somáticas (no germinales) son las vinculadas al crecimiento de los tejidos y órganos de los
organismos pluricelulares. Son células diploides, es decir, tienen todos los juegos de cromosomas
homólogos.
Las células germinales pueden producir otras células germinales mediante mitosis. También producen
gametos (óvulos y espermatozoides en el caso del ser humano, por ejemplo) mediante meiosis. Los
gametos son células haploides, es decir, tienen la mitad de los pares de cromosomas.
La fisión binaria
Las células procariotas se dividen por fisión binaria. La fisión binaria consiste en la replicación del
ADN circular procariota para generar dos nuevas moléculas de ADN idénticas, salvo algunas
excepciones.
Además, se replica el citoplasma y las proteínas del citoesqueleto se organizan para generar las nuevas
paredes celulares y membranas citoplasmáticas, lo que da origen a dos células hijas idénticas.
Teoría celular
La teoría celular explica el papel que tienen las células en la formación y en las características de los
seres vivos, así como en la constitución de la vida.
Según esta teoría, la célula es la unidad morfológica y fisiológica que forma cada ser vivo, y para
fundamentar esta afirmación, se basa en los postulados:
Todos los organismos vivos están formados por células o por sus sustancias de secreción. Los
organismos vivos se pueden clasificar según la cantidad de células que los forman en:
Organismos unicelulares. Son organismos constituidos por una sola célula. Por ejemplo:
las bacterias, las arqueas y algunos hongos (como las levaduras).
Organismos pluricelulares. Son organismos constituidos por varias células. Las células de
estos organismos están especializadas para realizar diversas funciones. Por ejemplo: los
animales, las plantas y los hongos del tipo setas.
La célula es la unidad funcional de todos los seres vivos porque las funciones vitales de estos
(nutrición, crecimiento, reproducción, respuesta a estímulos) ocurren dentro de la célula o en sus
proximidades.
Todas las células provienen de otra célula, es decir, no existen células que se originan a partir de
materia inanimada.
Todas las células contienen la información hereditaria que les permite realizar y controlar sus
funciones, así como transmitir la información genética a las posteriores generaciones celulares.