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Dial 1

El documento analiza la representación de la dictadura en la narrativa hispanoamericana, destacando obras clave como 'El matadero' de Esteban Echeverría y 'El Señor Presidente' de Miguel Ángel Asturias. Se discute cómo estos textos reflejan la violencia y corrupción del poder, así como la fascinación que los dictadores ejercen sobre sus víctimas. A través de personajes como Rosas y el tirano de Asturias, se exploran temas de barbarie, servilismo y la lucha por la libertad en el contexto latinoamericano.

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Dial 1

El documento analiza la representación de la dictadura en la narrativa hispanoamericana, destacando obras clave como 'El matadero' de Esteban Echeverría y 'El Señor Presidente' de Miguel Ángel Asturias. Se discute cómo estos textos reflejan la violencia y corrupción del poder, así como la fascinación que los dictadores ejercen sobre sus víctimas. A través de personajes como Rosas y el tirano de Asturias, se exploran temas de barbarie, servilismo y la lucha por la libertad en el contexto latinoamericano.

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tirano del Paraguay.

Pero la figura cumbre de la dictadura hispanoameri


cana, que insidfa la recien conquistada independencia argentina, es
Rosas. En su contra se levanta el grupo de los "Proscriptos", En El
matadero Esteban Echeverria fija para siempre en el tiempo una hora
tragica de la nation argentina, en una dunsima protesta contra la
violencia de la dictadura, que configura un aspecto destinado a tener
cada vez mayor importancia en la narrativa de America. En Amalia Jose
Marmol amplfa, a pesar de todo desequilibrio artistico, el cuadro de las
fechon'as de Rosas, y en finDomingo Faustino Sarmiento, denunciando
en Facundo el conflicto insanable entre civilization y barbarie, entre
libertad y dictadura, ofrece a las generaciones sucesivas un texto-sfm
bolo de valor permanente.
Con Sarmiento el personaje del dictador empieza a tener bulto.
Ya es protagonista de carne y hueso y en la trayectoria que Ueva al siglo
XX su concretion es [Link] narrador ya no ofrece solo al lector
la description de un ambiente de violencia y corruption, sino que
introduce la barbara presencia de quien es el origen de toda violencia y
de toda corruption. Sin olvidar la gran fascination que el hombre
barbaro ejerce sobre sus mismas vfctimas. Sarmiento denuncia y
condena, pero no se escapa a la fascination del "hombre fuerte". Lo
mismo les ocurrira en general a los escritores sucesivos.

2.- En la narrativa hispanoamericana del siglo XX una obra se


presenta destinada a permanecer por su valor artistico y su significado
de denuncia de una situation ampliamente generalizada en los anos
anteriores a la segunda guerramundial, El Senor Presidente de Miguel
Angel Asturias. El tema ejerce su atraccion tambien en otros au tores
hasta fuera de America: en 1904 Joseph Conrad publica Nostromo, en
1926 Francis de Miomandre edita Le dictadeur, y en 1926 Ramon
Maria del Valle-Inclan su Tirano Banderas. Cada uno de los novelistas
mencionados trata de ofrecer una sfntesis convincente de America, esa
"republica comprensiva de Hispanoamerica" de la que trata Seymour
Menton (2). El libro de Miguel Angel Asturias aparece en 1946 y es la
mas genuina de estas representaciones. En 1949 Alejo Carpentier
publica El reino de este mundo, que tambien va considerado aqui. Anos
mas tarde aparecera el tema en un narrador espanol del destierro,
Francisco Ayala, con implicaciones que en otra ocasion senalamos (3).
Hasta que en arlos recientes, de 1973 a 1975, la novela hispanoameri
cana nos ofrece inesperadamente una serie de grandes novelas sobre la
dictadura, desde El secuestro del general de Demetrio Aguilera Malta,
hasta El otono del Patriarca, de Gabriel Garcia Marquez
Las rafces del tema de la dictadura en la novela hispanoamericana
del siglo XX ahondan y se ramifican en otras numerosas obras, a partir
de las novelas de Martin Luis Guzman, para llegar a las de Ciro Alegna,
Jorge Icaza, Alfredo Pareja Diez-Canseco, Aguilera Malta, Gallegos...
Con frecuencia en la novela hispanoamericana el caudillaje y el

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despotismo dan materia al libro, sin que la figura del dictador aparezca
en primer termino. Pero ya en Canal Zone (1935), libro de dura
denuncia de la realidad panamena de comienzos del siglo, Aguilera
Malta nos ofrece concretamente un tipo de dictador artero y habil en su
conducta, enganador del pueblo, con instintivo ascendente sobre la
muchedumbre. "De pronto hubo un gran silencio. En el balcon habia
aparecido el Presidente. Lo acompanaban varias personas. Tenia el
ademan grave, solemne. Al asomarse, la multitud se entusiasmo. Y dio
un aplauso largo, caluroso [...]" (4).
Escribio Miguel Angel Asturias que en muchos paises centroa
mericanos de hondas raices miticas el ascendente brujo del dictador
sobre el pueblo es demostracion de la permanencia en el tiempo de la
sugestion del mismo mito. El protagonista de El senor Presidente lo
demuestra, como lo demuestra el Presidente de Canal Zone.
Otros narradores hispanoamericanos insisten sobre el servilismo
que rodea al poderoso y la taimada naturaleza del despota o su grotesca
esencia. En Los perros hambrientos (1939), Ciro Alegna denuncia la
retorica del oportunismo que hace de todo presidente peruano un
"Salvador de la republica", enjuicia duramente el sistema politico del
pais acusando al mismo pueblo: "A la corta lista de genios que ofrece la
humanidad, habia que agregar lamuy larga de los presidentes peruanos.
A todos los ha calificado asi, por servilismo o compulsion, un pueblo
presto a denigrarlos al dia siguiente de su caida. Uno se lo dejaron decir
sonriendo ladina y sardonicamente, pero alentando la adulation y los
compromisos que crea, como Leguia y otros se lo creyeron, haciendo
por esto ridiculos o dramaticos papeles" (5).
No olvidaremos la contribucion etica de Romulo Gallegos. En El
forastero (1947) el problema de la colaboracion con el despota se
resuelve en una negativa total, asi fuera al fin de obtener ventajas para
el pueblo' El "hombre isla" tiene un deber para con su
pueblo, el de
representar la esperanza en el triunfo de la libertad impidiendole
resignarse a la sumision. En la novela citada el escritor venezolano nos
presenta la gran comedia americana de losmandones "democratas", que
gobiernan por interpuesta persona; es el caso de don Parmenion,
"compradre de Hermenegildo Guaviare, persona interpuesta de este en
el gobierno del pueblo, que en realidad seguia ejerciendolo desde su
hato de "Sabana de Muerto", pero dandose asi, el soberano gusto de
imponerles a sus paisanos una autoridad de ningun modo licito
constituida en su persona (6).
La denuncia de la dictadura y el tirano semanifiesta durisima en
la narrativa hispanoamericana de nuestro siglo, pero ninguna novela
llega a una sintesis tan representativa de la situation americana como El
senorPresidente de Miguel Angel Asturias.

3.? Aunque tratar de la novela de Asturias implica siempre la


mention de Tirano Banderas de Valle-Inclan, donde aparece un interes

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de "extranjero" hacia el mundo americano. En su republica representa
tiva de Hispanoame'rica el escritor espanol nos ofrece un cuadro de gran
interes artistico, pero en definitiva exotico de un drama que califica "de
tierra caliente". Para dar un tono americano a su novela Valle-Inclan
acude, como se sabe, a una mezcla lingiustica de varias peculiaridades
de distintos paises hispanoamericanos. Ello hubiera debido ser represen
tative de Hispanoamerica, pero, a distancia de tiempo, aumenta el
sentido artificioso del expediente. Tirano Banderas es una gran novela,
representa un momento de extraordinario relieve en la narrativa de
Valle-Inclan, pero adolece de una evidente superficialidad en la
interpretation del drama y la condition americana. Su idea de la
dictadura es "esperpentica", una suerte de espectaculo deformado, en el
cual interviene con numerosas curiosidades, deteniendose en observa
ciones interesantes sobre el caracter de los "gachupines", de los
colaboradores del tirano, del cuerpo diplomatico, especialmente del
embajador de Espana y su homosexualidad. El lector sigue con interes
la narration, pero percibe inmediatamente que a Tirano Banderas le
falta algo que El Senor Presidente y las demas novelas hispanoameri
canas sobre el tema tienen; una experiencia directa de dolor. Valle-In
clan ve el drama desde afuera, no lo siente en carne viva; el panorama de
la dictadura es demasiado esquematico; el clima de violencia tiene algo
folletinesco a veces, como el gran final en el que Tirano Bandera, a
punto de ser vencido, mata a su hija idiota y luego semata a simismo.
Sobretodo no existe un ideal verdadero y la lucha contra el dictador
aparece mas como una lucha de intereses personales. Lo unico que esta
representado con eficacia verdadera es ia realidad brutal de la dictadura,
o sea la carcel, y la figura de Santos Banderas, medio brujo, medio
bandido, en su ejercicio cruel del poder. A pesar de lo cual no se llega a
entender si en el tiranomayor la sed de mando o el gusto de destruir a
sjj projimo. La figura lobrega del tirano domina eficazmente todo el
libro, en una repetition de imagenes obsesivas, desde el marco de una
ventana detras de la cual el dictador esta siempre avizorando el mundo,
como si mas que el temor de sorpresas le inquietara la libertad de un
universo natural que persiste a pesar de su voluntad. Caracteristica del
tirano es su aspecto sombno, un garabato de sino cruel, de aspecto
cadaverico, algo como lamuertesembrando muertos: "Inmovil y
taciturno, agaritado de perfil en una remota ventana, atento al relevo de
una calavera con
guardias en la campa barcina del convento, parece
antiparras negras y corbatin de clerigo (7). A partir del libro primero su
figura "con mueca de calavera" aparece concretamente, dominando con
su presencia fisica todas las paginas del libro. La ventana sigue siendo su
marco preferido; su vida se desarrolla en un convento-fortaleza y el gran
teatro del mundo lomueve unicamente su voluntad; crueldad y falta de
un gran
escrupulos se unen en el a una innata habilidad de jugador y
conocimiento de los hombres. El novelista lo representa eficazmente en
pocos rasgos, sobre el fondo servil de un sequito de personajes

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absolutamente anonimos: "Tirano Banderas, con paso de rata fisgona,
seguido por los compadritos, abandono el juego de la rana. Al cruzar
por el claustro, un grupo de uniformes, que choteaba en el fondo,
guardo repentino silencio. Al pasar, lamomia escruto el grupo [...]" (8).
El tirano es hombre de mal agiiero y Valle?Inclan lo acerca
siempre a la imagen de un pajarraco: "Tirano Banderas, sumido en el
hueco de la ventana, tenia siempre el prestigio de un pajaro nochariego
[...]"; "Tirano Banderas, agaritado en la ventana, inmovil y distante,
acrecentaba su prestigio de pajaro sagrado (10). Frente a el un mundo
de basura humana estudiado hondamente en su bajeza, digno contorno
a la dictadura; una humanidad abolida cuyas carencias espirituales,
precisamente, permiten que el tirano prospere. Valle-Inclan va constru
yendo su figura a traves de detalles no siempre negativos, como puede
verse en el acto de valor con que el dictador mata a su hija y semata. El
personaje acaba por sugestionar al escritor y frente a la falta de todo
ideal en sus adversarios Tirano Banderas es el unico personaje de la
novela verdaderamente interesante.

4.- Muy distinto es el procedimiento y el resultado de Miguel


Angel Asturias en El Senor Presidente, libro que en su redaction
remonta a anos anteriores 1946, fecha en la que se publica, y que ya
estaba terminando en 1932. Las razones de esta dilation en la
publication de la novela las expuse hace tiempo (11). El libro adquiere
inmediatamente categon'a ejemplar en America Latina, dando al tema
de la dictadura resonancia continental, aunque se referfa en concreto al
dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera, contra quien Arevalo
Martinez publica en el mismo ano 1946 una tremenda reconstruction
bibliografica en Ecce Pericles. La ausencia, en la novela de Asturias, de
datos que faciliten una identification concreta de personajes y lugares,
la falta de indicaciones temporales, transformaEl Senor Presidente en
un libro de denuncia contra toda dictadura. Y aunque es evidente que la
lection esperpentica de Valla-Inclan esta bien aprendida por Asturias,
igual que la del superrealismo, la novela del escritor guatemalteco se
aventaja sobre la del novelista espanol por originalidad de expresion y
materiales lingiiisticos, y por ser producto de una pasion vivida
directamente desde los anos juveniles, cuando la lucha contra Estrada
Cabrera le vio activo participante.
Entre mito y realidad la figuradel dictador domina las paginas de
El Senor Presidente, pero la sustancia del libro se presenta totalmente
opuesta a la de Tirano Banderas, a pesar del repetirse de ciertos
elementos, que sin embargo asumen significados nuevos. Es el caso de la
familiaridad de los "altos grados" de la dictadura con el prostibulo. En
Tirano Banderas la casa del placer es unicamente un detalle pintoresco,
algo que complica la trama con elementos hibridos y un erotismo fina
si mismo, mientras que en El Senor Presidente se trata de un elemento
indispensable que califica y destruye la aparente dignidad de la

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dictadura.
En el mundo sobre el que reina Tirano Banderas no existe valor
humano realmente positivo, a no ser la figura aislada del indio que
ayuda en su fuga al coronelito de la Gandara. Moralmente nadie se
salva. En la novela de Asturias, por el contrario, enmedio del terrory la
delation, del atropello y la violencia cruel, sobreviven los valores
humanos, representados en la serie infinita de los que sufren, criaturas
humildes en general, todo un pueblo que, a pesar del infierno que lo
rodea, no ha perdido su dignidad: los presos que en procesion incesante
pasan cargados de cadenas camino de la carcel, la atormentada "nina"
Fedina, las mismas mujeres del burdel de la dona Chon, mas humanas
en sumiseria que cualquier exponente de la dictadura, el estudiante en
la prision proclama el valor de la action contra la resignation de la
oration.
este infierno humano en el que actuan los seres mas
Sobre
repugnantes, entre ellos el favorito del Presidente, Cara de Angel,
domina un hombre del cual Asturias no nos ofrece ni apellido ni
facciones, un ser enigmatico, cruel y fno, que incute temor y un
respeto instintivohasta en sus enemigos, pervivencia de la sujestion del
mito, o como escribe el novelista, del "hombre-mito, el ser-superior
(porque es eso, aunque no querramos), el que llena las funciones de jefe
tribal en las sociedades primitivas, ungido por poderes sacros, invisible
como Dios, pues entre menos corporal aparezca, mas mitologico se le
considerara. La fascination que ejerce en todos, aun en sus enemigos, el
halo de ser sobrenatural que lo rodea, todo concurre a la reactualizacion
de lo fabuloso, fuera de un tiempo cronologico (12). En su novela
Miguel Angel Asturias mira sobre todo a presentar el poder deformante
y disgregador de la dictadura, la generalization de un climax en el que la
personalidad humana se anula frente al temor, hacia el poder. El mismo
Cara de Angel experimenta este resultado ultimo de un sistema al que
por varios anos ha dado su apoyo: "vivir, lo que se llama vivir,que no es
este estarse repitiendo a toda hora, pienso con la cabeza del Sefior
Presidente, luego existo, pienso con la cabeza del Senor Presidente,
luego existo..." (13). La sombra del hombre nefasto incumbe por gran
parte de la novela y cuando en el capitulo V de la primera parte, al fin
aparece es una pobre cosa sin caracteres humanos. Asturias no se
demora en largas descriptions, sino que presenta al dictador a traves de *
rasgos borrosos, una especie de titere cruel vestido de luto: "El
Presidente vestia como siempre de luto riguroso: negros los zapatos,
negro el traje, negra la corbata, negro el sombrero que nunca se quitaba;
en los bigotes canos, peinados sobre las comisuras de los labios,
disimulaba las encias sin dientes, ten/a los carrillos pellejudos y los
parpados como pellizcados"(14).
En la presentation del dictador Asturias adopta un procedimiento
distinto del de Valle-Inclan: no construye a su personaje sino que lo va
gradualmente destruyendo, presentandolo a mano a mano en sus

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aspectos mas negativos. Ya vimos la piltrafa de hombre que es; su
crueldad no procede de una extrinsecacion violenta de sus instintos,
como en Tirano Banderas, sino de una fna indiferencia hacia los
hombres; su poder es absoluto, pero no se funda en su verdadera fuerza
de ser violento sino mas bien en una pura apariencia de fuerza, que
esconde un alma vulgar y debil, facil al miedo, y que solo lamaldad de
sus partidarios y la falta de valor de losmuchos sostienen. El proceso de
destruction del personaje, al que aludi en otras ocasiones (15), tipico
de las novelas del escritor guatemalteco, se aplica al Sefior Presidente en
una serie numerosa de elementos que tienden a poner en relieve la
indignidad del dictador y al mismo tiempo lo absurdo de su poder, que
solo se justifica por la fascination instintiva que el hombre nefasto
ejerce, desde su escondite de palacio, sobre un pueblo todavia apegado
al mito. Es lo que Asturias aprendio de Faulkner, segiin su propia
confesion (16). La figura del presidente se construye sobre una serie
unicamente de elementos negativos; su crueldad deriva de un deseo de
venganza por una infancia de privaciones y humillaciones; vive en un
palacio fno y de paredes desnudas; lo rodea el servilismo y el terror;
tratos ha tenido hasta con el prostibulo. La suya es una comedia vulgar
y la description del personaje concluye con el triunfo de lo animal,
cuando, en el capitulo XXXII, lo vemos emborracharse y vomitar sobre
su ex-favorito, con el que se congratula el Subsecretario por la evidente
senal de reconquistado favor.
En esta escena se hunden varios pianos del "edificio" dictatorial:
el Senor Presidente queda reducido a pura animalidad; el ex-favorito
sale destruido en su dignidad de hombre; el estado aparece entidad sin
ningun valor, representado solo por el escudo al fondo de una
palangana, en la que el mandatario vomita; el mismo Subsecretario es,
en su abyeccion, el representante de una clase que vegeta sin dignidad a
la sombra de la dictadura y la sostiene. Personajes todos de un infierno
en el que, como diablo mayor, reina un ser lobrego y cruel, rodeado de
un enjambre de sabandijas serviles que lo adulan, lo celebran y que el
desprecia profundamente.
El vigor de la novela de Miguel Angel Asturias reside en la
profunda caracterizacion de los personajes en sentido negativo, en la
denuncia de una realidad oscura que se repite en toda dictadura, sin que
por ello falte una salida hacia la esperanza. El dictador y su sistema
salen condenados para siempre como una germination monstruosa del
mal, algo totalmente indigno de la naturaleza humana.

5.- En todas las novelas hispanoamericanas de la dictadura el


mandatario se nos present a sustancialmente rodeado de soledad. Es la
violencia del poder la que produce en torno del tirano la soledad. En El
siglo de las luces (1962) Alejo Carpentier nos representa con rara
eficacia la soledad de Victor Hugues, el mandatario frances de la epoca
de la Convention en el Caribe. Pero con mayor interes para nuestro

33
tema el mismo Carpentier nos ofrecio, anteriormente a esta novela, en
El reino de este mundo (1949), una representation escalofriante de la
grandeza, soledad y muerte de otro despota, el negro haitiano Henri
Christophe, que en tiempos de Napoleon se proclamo rey de su isla, "el
primer rey negro del Nuevo Mundo". Sin embargo hay que aclarar de
inmediato que, a diferencia de El Senor Presidente de Asturias, El reino
de este mundo no llega a transformarse en libro?sfmbolo sobre el tema
de la dictadura. Lo "real maravilloso" (17) es lo que mas se impone en
la novela de Carpentier, y ademas le resta universalidad el haber situado
la action en un tiempo exactamente definido, y por demas del pasado,
y haberle dado a su protagonista contornos netamente identificables en
la realidad historica de Haiti. El narrador cubano destaca en la novela
un destino de soledad, que por otra parte ya denunciaba Asturias en su
protagonista. La crueldad, lamegalomania, el afan de grandeza de Henri
Christophe nos inmite, en una nueva categon'a del tirano en las Antillas,
la del negro pseudo-emancipado que transforma su reino y su corte en
un ridiculo remedo de Versalles, mientras actiia contra sus compatriotas
como un despota traditional, fundandose en la violencia, el trabajo
forzado, la policia, acentuando asi cada vez mas su soledad y
provocando su propia ruina.
Frente al sucederse vertiginoso de los acontecimientos, cuando ya
el pueblo esta a punto de rebelarse, cansado de tanto vejamenes y de
tanta locura, mientras el sonido del tambor difunde la rebelion, se
verifica la desbandada de los soldados, los dignatarios y los criados, y al
rey no le queda mas que pegarse un tiro en el suntuoso palacio de
Sans-Souci. Su cadaver, Uevado a la ciudadela que como ultimo y ya
inservible reducto ha levantado en un lugar inaccesible del monte, es
enterrado en la argamasa aiin fresca de una plazoleta para piezas de
artillen'a. Carpentier destaca el limite del poder del dictador, su
position desamparada frente a la muerte, la cosa miserable que es el
hombre que se creyo omnipotente y muere solo, en el aislamiento que
su obra aberrante la he creado en torno: "Por fin se cerro la argamasa
sobre los ojos de Henri Christophe, que proseguia, ahora, su lento viaje
en descenso, en la entrana misma de una humedad que se iba haciendo
menos envolvente. Al fin el cadaver, hecho uno con la piedra que lo
apresaba" (18).
En su novela Alejo Carpentier no entiende solamente relatar la
historia de un hombre como el rey negro de Haiti, sino destacar
tambien la condition recurrente de la dictadura: antes eran los
franceses, la sociedad criolla esclavista; luego la rebelion y la fundacion
del reino de Henri Christophe parecio abrirel camino a la esperanza de
libertad. El pobre Ti Noel llegara a viejo sin haberla encontrado nunca
en su pais; su sorpresa frente al latigo, que despues de los blancos
emplean los negros contra sus companeros de raza para que trabajen en
la construction de La ciudadela, ya no es tal frente a la dictadura de los
mulatos cuando la caida y muerte del rey. La conclusion es que la

34
dictadura es una enfermedad perpetua para el hombre. Aunque el viejo
descubre, a ultima hora, el valor de la vida del hombre, el misterio de su
permanencia, su significado en la tierra: "[...] Y comprendia, ahora, que
el hombre nunca sabe para quien padece y espera. Padece y espera y
trabaja para gentes que nunca conocera, y que a su vez padeceran y
esperaran y trabajaran para otros que tambien no seran felices, pues el
hombre ansia siempre una felicidad situada mas alia de la position que
le es otorgada. Pero la grandeza del hombre esta precisamente en querer
mejorar lo que es. En imponerse Tareas. El en Reino de los Cielos no
hay grandeza que conquistar, puesto que alia todo es jerarquia
establecida, incognita despejada, existir sin termino, imposibilidad de
sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y Tareas, hermoso
dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas; el hombre
solo puede hallar su grandeza, sumaxima medida en el Reino de este
Mundo" (19).
La novela de Ajelo Carpentier no es solamente la denuncia de un
sistema, sino la exaltation lirica de la grandeza del hombre en la tierra.
Frente a esta exaltation la crueldad del sistema hasta pasa a un segundo
piano y no resulta tan incisiva como la denuncia de Asturias enEl Senor
Presidente, a pesar de la categon'a artistica de El Reino de esteMundo,
cuya originalidad e independencia se afirma evidente.
6.- La sombra de El Senor Presidente se proyecta poderosa
sobre toda la novela hispanoamericana posterior, hasta la llamada
"nueva novela", que por otra parte, justo es afirmarlo una vez mas, el
libro del escritor guatemalteco claramente anuncia por novedad de
estructura, el manejo original del tiempo, lamodernidad de las tecnicas
expresivas, la conciencia de estilo.
Es natural que en un mundo como el americano donde el sistema
personalista, o dictatorial a secas, esta continuamente presente el
narrador lo considere en su obra y lo denuncie. Aunque no han
dedicado ninguna novela especificamente al tema de la dictadura, su
condena asoma en las obras de Rulfo, de Fuentes, de Jose Maria
Arguedas, del mismo Sabato, de Vargas Llosa.
Por su parte Gabriel Garcia Marquez presente ya en el protago
nista de Cien anos de soledad (1967), el coronel Aureliano Buendia las
caracteristicas violentas, esta vez, de un mandatario cruel, rodeado de
soledad. Para Garcia Marquez el poder es algo que destruye al mismo
que lo ejerce. En elmomento mismo en que todos reconocen como jefe
al coronel Aureliano este experimenta, sin darse cuenta, un extrano
efecto: "Un fno interior que le rayaba los huesos y lo mortificaba
inclusive a pleno sol [...]. La embriaguez del poder empezo a
descomponerse en rafagas de desazon [...]. Extraviado en la soledad de
su inmenso poder, empezo a perder el rumbo" (20).
En el coronel Buendia, Garcia Marquez demuestra como el poder
llega a aislar al hombre, como ya lo demostro Asturias en su novela, y a
transformarlo en algo aberrante; "asomado al abismo de las grandezas"

35
(21). Aureliano Buendia pierde su equilibrio, si alguna vez lo tuvo, y se
autocondena a unaislamientoque en lugar de protegerle lo destruye, y
es cuando decide que nadie pueda acercarsele a menos de tresmetros,
encerrandose en el circulo que sus edecanes trazan con una tiza en el
suelo, dondequiera que el llegue. Es el aislamiento que mantiene el
terror, simbolo de la perdida de todo contacto del hombre que detiene
el poder con lo humano y de su completa destruction interior. La
advertencia del coronel Gerineldo Marquez es significativa: "Cuidate el
corazon, Aureliano [...]. Te estas pudriendo vivo" (22).
La figura de Aureliano Buendia es naturalmente nueva en su
esencia. Pero por lo que atane al tema, al "momento dictatorial" del
personaje, es posible encontrar en ella la huella El Senor Presidente.
^Acaso no es en esta etapa de su vida Aureliano un ser despiadado
como el protagonista infernalde Asturias? Lo que de el emana es terror
y violencia; ya se han perdido los sentimientos; sus facciones parecen
borrarse y cada vez mas acercarse a la "momia" funebre que es el
Presidente del escritor guatemalteco. Aunque el tema tendra su
desarrollo mas amplio en El otono del Patriarca, que aparece en 1975.

7- Curiosamente, aunque en realidad no tanto, pero debido a


la situation poh'tica latinoamericana, en los ultimos anos aparecen
tambien varias novelas sobre el tema de la dictadura: en 1973 El
secuestro del general, del ecuatoriano Demetrio Aguilera Malta, en
1974 El recurso del metodo, de Alejo Carpentier, en el mismo ano Yo
el Supremo, del paraguayo Augusto Roa Bastos, y en 1975 el ya
mencionado El otono del Patriarca, del colombiano Gabriel Garcia
Marquez. En esta vuelta al tema lafuncion de simbolo El Senor
Presidente de Asturias se afirrna. ^Quien duda que los autores citados
tuvieron presente la gran novela del escritor guatemalteco al momento
de escribir sus libros? Era imposible olvidarla, por el significado
intrinseco de ella como obra de arte y el puesto que ocupa dentro de la
novela hispanoamericana. Con esto no se quiere afirmarque hay a en los
novelistas mencionados una voluntad de imitation si no muy por el
contrario una intention de superacion afirmando una originalidad
propia en el tema.
El Secuestro del General es una de las novelas mas interesantes del
grupo y de las mas logradas de Demetrio Aguilera Malta, novelista que
se afirmo con obras como Don Goyo, Canal-Zone, La Isla virgen,Siete
hinas y siete serpientes, uno de los iniciadores del realismo magico",
singular inventor de mitos y denunciador de una desgarradora realidad
americana. En El secuestro del general el novelista asombra de repente
al lector por la novedad de su estilo, el poder incansable de su fantasia,
la novedad absoluta de su denuncia de la dictadura. Es un nuevo
momento de su arte narrativo en el que lamagia linda continuamente
con el trastorno. Su mundo es aberrante, deforme, distorsionado,
duramente real a pesar del predominio de la fantasia. Pero El Senor

36
Presidente de Asturias ha ensefiado algo; en efecto, siguiendo al
Maestro, acertadamente, Aguilera Malta elimina los datos geograficos de
su infierno, situandolo en un trastornante pais de Babelandia, y
tambien elimina toda referenda concreta a personas, quie disffaza
originalmente bajo eficaces nombres-simbolo, en los que ya define en
su interioridad al personaje.
En esquematico resumen la trama se concentra sobre el secuestro
de un general, Jonas Pitecantropo, del cual en Babelandia depende la
existencia misma del dictador -el Oseo, alias Esqueleto?disfrazado-de
?hombre, alias Verbofilia, alias Calcareo, alias Holofernes y por los
l'ntimos Holo-, de parte del capitan guerrillero Fulgido Estrella y su
ayuclante, Eneas Roturante. El acontecimiento revuelve la vida de Babe,
la capital. El rescate pedido para liberar al general es singulars la libertad
de los presos poh'ticos, trescientos entierros de primera elegidos por los
guerrilleros, una libra de los huesos del dictador. Es la segunda de estas
condiciones que preocupa a los altos rangos de la dictadura y cada uno
intenta salvarse pactando con los guerrilleros y vendiendo a los demas.
Pero la radio guerrillera difunde por todo el pais sus palabras en el
momento mismo en vque las pronuncian, y el resultado es el triunfo de
la revolution y la condena de todos los culpables de rjarte del pueblo,
porque "La muerte no es castigo" (23).
Dentro de la trama expuesta se cruzan dos novelistas de amor, la
de Fulgido con Maria y de Eneas con Ludivinia. El amor de los
primeros triunfa, a pesar de las malas intenciones del padrastro
enamorado de la joven; el de los segundos fracasa por intervention del
cura de Laberinto, Poh'gamo, que se apodera de lamuchacha. Esta al
finalmuere, dando a luz un diablo.
Estamos, como se ha dicho, en un mundo abnorme en el que se
afirma, sin embargo, la denuncia del novelista y su originalidad. La
dictadura en Babelandia se mantiene sobre un mundo espantosamente
animal. El cascajo oseo que es el dictador esta sometido al poder del
general secuestrado, el cual experimenta continuos y violentos arredros
hacia sus on'genes de hombre de la selva, de simio. La bestializacion de
la fuerza es total. El mandatario esta rodeado de seres serviles, como
Baco-Alfombra, alias Rastreante, alias Bueno-para-todo, el cual
cuando entra al llamado del jefe en el salon se acuesta boca abajo, estira
la lengua y la pasa "por el empeine de las extremidades inferioresde su
jefe" (24). 0 bien como el Secretarto de Defensa, Equino Cascabel, con
irresistible vocation a cabalgadura del general Pitecantropo todopode
roso: "Ya le estaba creciendo la quijada. Por mas que lo intentase,
jinutil! Pies y manos se le convertian en cascos. La esclavitud ?infeliz
caballo esclavo- le clavaba sus cadenas mas adentro. Le nacia la
ondulante cola, jinutil! jTodo inutil! Siento que me curvo" (25). 0
como el joven Secretario de Gobierno, Cerdo Rigoleto, "albondiga con
cabeza de merengue (26). O el Almirante Neptuno Rio-del?Rio, o
Panfilo Alas-Rotas, Comandante de la destartalada Fuerza Aerea o

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Placido Ruedas, Secretario de Obras Piiblicas, o en fin el Jefe del
Protocolo, Narciso Vaselina: "los envidiosos lo llamaban la vaselina del
protoculo" (27).
La reunion de emergencia a consecuencia del secuestro del general
ve presentarse en Palacio a un deformado mundo, que el novelista nos
e ironia, que
presenta a traves de un intenso juego de humorismo
denuncia al sis tema haciendolo naufragar en lo grotesco: "[...]. Los
altos funcionarios lo rodearon (al Dictador), aves de rapina ante escasa
mortecina. Iban llegando en formas diferentes. Unos, con bozal. Otros,
en cuatro. Varios, de rodillas. Muy pocos, erectos y tranquilos, sobre
sus dos extremidades. Ya estaba el Gabinete, en pleno. La crema y nata
del Ejercito, la Aviation y la Marina. La fofa burocracia que digeria,
como siempre, los banquetes opiparos del Presupuesto. Por su parte
Baco Alfombra -ardilla prodigiosa- daba saltos de un lado para otro,
realizando multiples funciones [...]" (28).
La tecnica de la destruction del personaje llega a su mas alto
a traves de un juego inventivo
grado, en El secuestro del general,
inagotable. La ironia tiene siempre como efecto provocar en la novela
lo grotesco. La critica de Demetrio Aguilera Malta a la sociedad sobre la
Babelandia es
que se rige la dictadura no tiene medida ni compasion.
el "pais poliglota. Donde cada babelandense, usando el mismo idioma,
habla de un lenguaje diferente. Donde la comunicacion es un tabu
perenne: nadie se entiende con nadie... (29). Asi lo expresa el Dictador,
el cual ha hecho del poder "un negocio", del pais su "hacienda propia",
de sus habit antes "peones con cadenas" (30); un pais donde "jSu
esta formado por "hombres?camaleo
palabra es la ley! ", el Congreso
nes" que emiten, en vez de "vocablos polifonicos", "ronquidos
peristalicos" (31).
Babelandia es, en sustancia, el "paraiso de los confundidos y de
los incomunicados" (32). En la ocasion de festejar al Dictador por
haber escapado hacia tiempo a un atentado, el acto publico sube a
ofrecerselo un hombre-animal, un buey. Recuerdese, a este proposito,
el papel de la "Lengua de vaca", en ocasion semejante, en El Senor
Presidente. En la novela de Asturias era solo un motivo, pero
la completa
significativo; Aguilera Malta elabora la escena, la redonda,
hasta alcanzar la nota grotesca de la completa animalizacion con un
efecto destructivo originalisimo. 6n la novela de Asturias la "Lengua de
vaca" hilvanaba un discurso incomprensible, vacio y desconectado en la
de Aguilera Malta el "buey" que ofrece el acto hace solo elmovimiento
de hablar, mueve lasmandibulas. Sobre elmismo tema candente, pues,
las dos novelas se diferencian por estilo y estructura, la distintamanera
de enfocar elmismo drama: con un arranque de inmediata participation
de las tragicas
Miguel Angel Asturias, que le lleva a la description cruda
escenas de la dictadura; con ironia, humorismo destructivo, el uso del
grotesco Demetrio Aguilera Malta; y el punto de referencia,El Senor
Presidente, no sofoca, sino que acentiia en el novelista ecuatoriano las

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