LABORES DE MANTENIMIENTO MEDIANTE PODAS
Conocimientos Básicos de Poda
Para podar y aplicar los
cortes en el lugar y momento adecuado, es
imprescindible tener unos conocimientos básicos, no
sólo en lo que se refiere a las herramientas y su
manejo, sino de la propia forma de crecimiento de las
plantas.
APRENDER A LEER LAS PLANTAS
Una de las dificultades mayores que a los seres
humanos nos genera la comprensión del mundo de las
plantas es su distinto ritmo de crecimiento.
A menudo en los documentales sobre el mundo vegetal
se utilizan técnicas de cámara rápida para poder explicar
muchos de los fenómenos que se producen durante el
desarrollo de los vegetales. En la vida real, la cámara
rápida no existe, por lo que resulta de gran interés ser
capaces de reconocer qué le pasó a la planta que tenemos
delante y qué le pasará si no hacemos nada o si aplicamos
una determinada técnica de poda. A esta capacidad para
conocer la vida pasada y futura de una planta por su
aspecto actual se puede denominar saber “leer las
plantas”.
Para saberlas leer es imprescindible conocerlas: su
ciclo de vida anual, en qué tipo de ramas producen las
flores, vigor y capacidad de regeneración, resistencia
a las enfermedades,… Cada especie es diferente y,
teniendo en cuenta que en jardinería se manejan miles de
ellas, es por lo que resulta un campo amplísimo.
La poda es un mal necesario. Todo corte es una herida
y una herida permite la entrada de patógenos, lo que
puede llevar a deteriorar mucho al vegetal.
1. EL CRECIMIENTO
El crecimiento de las plantas sólo es posible en un
tipo de tejido del vegetal: el tejido meristemático. Los
meristemos son masas de células que siguen creciendo
mientras el vegetal les pueda aportar savia elaborada,
la que posee azúcares y sustancias nutritivas.
Los meristemos aparecen en las yemas y en el
cambium. Conocerlos es imprescindible para saber aplicar
una buena poda.
El crecimiento en grosor de las ramas se produce
gracias al cambium. El cambium es el tejido que hay bajo
la corteza y se puede ver al despegarla de la rama.
En realidad, lo que estamos despegando es corteza
pero también floema, que es el tejido formado por haces
vasculares que transportan la savia elaborada. La
superficie de la madera que hemos desnudado al despegar
la corteza está formada por una sola capa de células
meristemáticas, el cambium, y por debajo de él están las
células de xilema, los haces vasculares que transportan
la savia bruta.
Cuando se efectúa un corte en una rama, la planta
trata de cerrar la herida con el único tejido que puede
crecer, el cambium. Este comienza a formar una especie
de labio, visible en cualquier árbol al que se le haya
efectuado un corte de varios centímetros, y que trata de
crecer por encima de la superficie cortada. A este labio
perimetral lo denominamos callo cicatricial y es
fundamental favorecer su formación para evitar que los
patógenos ataquen la madera muerta expuesta.
El crecimiento en longitud de las ramas se produce
gracias a las yemas.
Las yemas del año se sitúan en las axilas de las
hojas o en el ápice de la rama y brotan o no en función
del equilibrio hormonal existente en la rama a la que
pertenecen. Cualquier corte hace variar ese equilibrio
hormonal.
Las yemas del año que no brotan se quedan embebidas
en la madera y se convierten en yemas durmientes. Son
yemas que pueden brotar si el vegetal se encuentra en
una situación crítica, con una carencia de ramaje
excesiva, lo que haría que no sintetizara el alimento
necesario para su supervivencia. No están sujetas a
equilibrio hormonal como las yemas del año, por lo que
su brotación es más desordenada.
No todas las yemas de una misma planta son iguales
y tienen la misma función.
Hay yemas que al crecer sólo darán tejido
vegetativo, llamadas por ello yemas vegetativas, y otras
que darán flor, llamadas por ello yemas florales.
Si queremos que nuestras podas favorezcan la
vegetación o la floración debemos ser capaces de
distinguir entre unas y otras. En la mayoría de los casos
las yemas de flor son más gruesas y redondeadas aunque,
de nuevo, es imprescindible conocer la especie y sus
hábitos de crecimiento.
2. EL EQUILIBRIO ESTRUCTURAL
Las copas de los árboles que se han formado a
partir de yemas del año son copas estructuralmente
equilibradas, en donde la rama de un año se ve
soportada por una rama de 2 años, a su vez soportada
por otra de 3, etc. Esto hace que sean copas con el
peso muy bien distribuido, con las uniones entre ramas
fuertes por sus apoyos resistentes.
Las podas drásticas en las que se elimina todo el
ramaje más joven crean brotaciones desequilibradas con
ramas muy jóvenes sobre madera bastante más vieja, donde
los puntos de inserción son más débiles y con problemas
futuros, cuando las ramas jóvenes vayan adquiriendo
mayor peso, algo que harán con rapidez debido al aporte
intenso de savia.
3. LAS RESERVAS DE LA MADERA
La absorción de sustancias por las raíces conlleva
un esfuerzo considerable para la planta, lo que hace que,
al llegar el invierno en plantas de hoja caduca, las
reservas se conserven en el ramaje tras vaciar
literalmente las hojas antes de desprenderlas.
Las podas severas eliminan una cantidad muy
importante de reservas lo que, unido a la brotación
desordenada, hace que formen masas de ramas a menudo con
problemas de carencias que se visualizan fácilmente por
hojas con coloraciones anómalas, llamadas clorosis, y
que requieren de una aplicación inmediata, a ser posible
de forma foliar, de abonos ricos en macro y
micronutrientes. La debilidad que genera este tipo de
podas hace que la planta sea mucho más susceptible a los
ataques de plagas y enfermedades.
La idea general debe ser que los árboles y arbustos
se podan solo cuando es necesario y conveniente.
PODA DE ARBOLADO
NECESIDADES DE LA PODA
Cualquier especie arbórea si fue bien elegida en
cuanto al porte según su ubicación, medio de desarrollo
adecuado y su adaptación al mismo ha sido progresiva, no
sufriendo agresiones especiales, se le supone un
desarrollo sano y vigoroso, entonces los árboles no
necesitan poda, aparte de las podas de mantenimiento
preventivas para asegurar un mejor estado sanitario y
longevidad.
Otras razones que pueden justificar la poda son
estéticas, dirigiendo la silueta de un árbol hacia un
porte diferente al suyo propio, para reequilibrio entre
parte aérea y radicular y sanitarias para rebajes para
control de ataques de plagas u hongos.
CRITERIOS DE PODA
Las podas siempre son una agresión.
No todas las especies requieren de poda y
algunas no responden bien a una poda severa.
La poda es una labor que representa un coste
importante en el mantenimiento.
Las heridas pequeñas cicatrizan mejor que las
grandes.
Con las podas se busca armonizar la estructura
natural del árbol en consonancia con su
silueta y porte normal.
CLASIFICACIÓN DE LAS PODAS
1) Según los objetivos finales:
PODAS DE TRANSPLANTE
Se hace las frondosas y coníferas al realizar la
plantación o transplante sobre raíces y parte aérea,
haciendo cortes limpios que faciliten una buena
cicatrización y equilibrar el árbol.
El corte se efectúa 2 cm por encima de una yema para
evitar la formación de “tocones” que además de ser
focos de infección son antiestéticos.
PODAS FORMACIÓN
Son el conjunto de operaciones de poda cuyo objetivo sea
conseguir una determinada forma o mantener esta una vez
conseguida.
Recorte topiario
En las especies frutales, una vez formadas, se pretende
a veces con la poda establecer elementos productivos o
mantenerlos a lo largo del tiempo: a estas podas se les
llama de fructificación.
PODAS LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO
• Eliminación de ramas estructurales mal dispuestas,
ramas desgajadas, tocones, muertas, chupones, ramas que
impiden paso de luz al centro de la planta.
Poda de limpieza (supresión de elementos no deseados
del árbol)
PODAS RENOVACIÓN, REJUVENECIMIENTO O EXCEPCIONALES
Suelen ser podas severas por ataques de plagas o
enfermedades donde no cabe otro tratamiento, si ha
habido daños físicos importantes en la copa o en frutales
si ha disminuido la actividad de producción.
2) Según el tipo de corte:
Podas por despunte (corta o larga)
Podas por aclareo
Poda por despunte de ramos, sobre yema, en pulgares cortos
A. Antes de la poda
B. Después de podar
Poda por despunte de ramos, sobre yema, en pulgares largos
(“varas”)
A. Antes de la poda
B. Después de podar
Poda de aclareo de un ramo, cortándolo por su inserción
A. Antes de la poda
B. Después de podar
Una tercera clasificación de los tipos de poda
corresponde a la época de realización:
HERRAMIENTAS DE PODA
Tijeras neumática de poda
SERRUCHOS DE PODA
Doble filo, cortan principalmente cuando se tracciona
Serrucho de poda de pértiga dentado japonés
Tijera pértiga
MOTOSIERRAS
CÓMO ARRANCAR UNA MOTOSIERRA
Paso 1: Leer detalladamente el manual de uso y
seguridad de la máquina. Todas las máquinas son
parecidas, pero no iguales.
Paso 2: Para poder trabajar con total seguridad, la
labor con una motosierra debe ir acompañada por un
equipo de protección adecuado: casco, auriculares,
pantalla (o gafas), botas (preferiblemente con
protección), y ropa y guantes anticorte.
Paso 3: Una vez hechos los pasos 1 y 2, retira la
funda de la espada, coloca el botón de encendido-
pare en posicion “ON”, activa el freno de cadena,
tira al máximo del estrangulador y pulsa 5-7 veces
la burbuja de cebado de gasolina, por último deposita
la motosierra en el suelo.
Paso 4: Sujetar firmemente la motosierra en el suelo
mientras se arranca. Para ello meter el pie derecho
a través de la empuñadura trasera y agarrar
firmemente la empuñadura delantera con la mano
izquierda. La motosierra debe estar sobre una
superficie plana, y la cadena no puede tener contacto
con el suelo, ya que, de otra manera, al arrancarla
se dañaría el filo.
.
Paso 5: Tirar suavemente con la mano derecha del
cordón de arranque, hasta que se sienta una pequeña
resistencia. En ese momento, tirar del cordón de
arranque con fuerza varias veces hasta que el motor
haga la primera explosión (al tirar de la cuerda,
trata de hacerlo verticalmente, sin que la cuerda
rasque la carcasa). A continuación, empujar hacia
adentro el estrangulador sin desplazar el
acelerador. La motosierra cuenta con un ajuste
automático del acelerador para el proceso de
arranque.
Nota: Si se acelera la motosiera sin devolver el estrangulador a su posición de
trabajo después de arrancar, la motosierra se “ahogará”.
Paso 6: Levantar la motosierra, desbloquear el
freno de cadena y accionar varias veces el
acelerador para acostumbrarse a la manera en que la
motosierra reacciona a la aceleración.
FORMAS DE REALIZAR LOS CORTES
Corte sobre yema o despunte:
a. Corte en posición correcta.
b. Corte largo, con “tocón” para protección contra el frio
c. Corte demasiado plano y cerca de la yema.
d. Corte demasiado sesgado. Demasiada superficie para cicatrizar.
e. Corte en posición invertida. Mala cicatrización.
Corte de desvío en la guía CCorte de desvío de rama
A. Antes de la poda.
B. Después de podar
Cuando se realiza un corte se provoca una herida,
la cubrición y cicatrización de la misma, se produce por
la formación de un “labio cicatrizante” denominado
vulgarmente callo, cuyo desarrollo es desde los bordes
del corte hacia el centro. La formación del labio
cicatrizante es consecuencia directa de la actividad del
cambium.
Hay que favorecer la cicatrización:
Cortes limpios y saneados, sin astillas.
Procurar no hacer cortes en ramas de gran diámetro
para eliminar riesgos de infección.
La “arruga de la corteza” es una zona de madera muy
dura en la axila de la rama.
El emplazamiento ideal de un corte se sitúa en el
plano que une el exterior inmediato de la arruga de
corteza y la extremidad superior del cuello de la
rama, esto es así porque esta inclinación favorece
la formación de un callo circular.
Si el corte se hace lejos del tronco quedará tocón
de madera.
Si se realiza el corte a ras del tronco o de la rama
portadora, el callo se forma casi siempre en los
lados del corte, al estar el cambium del borde
superior e inferior estropeados.
CORTE RAMAS PESADAS
CICATRIZACIÓN CORTES RAMAS
Callo cicatrización bien cerrado en corte rama gruesa
Callo cicatrización incompleta
Masilla o Mastic de poda
Pasta mastic o pasta cicatrizante casera
Si bien la pasta mastic se puede adquirir en tiendas
especializadas de cultivo, también se puede hacer de forma casera.
De este modo, la pasta cicatrizante es más económica y es más
ecológica. Las recetas varían, nosotros incluimos aquí una
preparación que se utiliza en los bonsáis, pero que resulta útil
como cicatrizante de todo tipo de planta y árbol.
Los ingredientes para esta pasta son vaselina, canela en polvo, y
como tercer elemento, se puede optar por tabaco o artemisia.
Además, son necesarios elementos de preparación y conservación:
lata con tapa, cuchara, pinza y encendedor.
Para comenzar, se quema la artemisa dentro de la lata, logrando
así que la hierba desprenda sus aceites esenciales, los cuales
sirven a la mezcla y aportan cantidad de antiséptico. A estas
cenizas se le añade la vaselina, y se revuelve bien para que la
resina se integre.
A la vaselina y las cenizas de artemisa se le añade la canela,
que cumple un rol fungicida, y se vuelve a mezclar. La canela se
añade de a poco, para evitar los grumos. En caso de haber optado
por el uso de tabaco, el procedimiento es el mismo que para la
artemisa.
RECOGIDA Y TRITURADO RESTOS
PODA DE ARBUSTOS Y SETOS
Cuando un arbusto esté plantado al objeto de
apreciarlo libremente, en forma aislada o agrupada, se
debe procurar recortar lo menos posible mediante podas
moderadas para mantener su forma y renovar sus ramas
debilitadas por la floración.
Los factores a considerar son:
Su porte natural
La forma de florecer el arbusto, que es por lo
que se emplea en jardinería.
Si son de hoja perenne (admiten podas menos
severas), o caduca.
TIPOS DE PODA
PODA DE FORMACIÓN
Orientada a conseguir que el arbusto vaya adquiriendo al
crecer una forma que sea la más adecuada para conseguir
un máximo valor ornamental, esta forma deberá
aproximarse al porte natural del arbusto.
Con la poda de formación, se regulariza la vegetación y
se ayuda a la formación de ramas principales.
PODA DE CONSERVACIÓN
Se realiza en los ejemplares adultos bien formados. Tiene
por misión mantener el equilibrio entre las diferentes
partes del arbusto y evitar que las plantas tengan
demasiada espesura.
Se realiza conservando las ramas principales y
suprimiendo las del centro que impiden una buena
aireación por haberse desarrollado mucho.
Arbustos en cepa
Arbustos muy enmarañados
Airear y equilibrar el arbusto eliminado, incluso hasta
un 50%, los ramos que salen en exceso de la cepa,
mediante un corte limpio y liso.
Especies arbustivas variegadas
Variedades de hojas con bordes amarillos o plateados,
de brotes revertidos a la especie original de color verde
(Aucuba, Hedera, Evonymus, Eleagnus, Ligustrum, etc.).
Todos estos brotes deben ser eliminados cuidadosamente
por su inserción, pues como son más vigorosos que los de
la variedad mutada o desarrollada, pueden modificar el
aspecto y el valor ornamental del arbusto.
PODA DE REJUVENECIMIENTO
Cuando un arbusto ha alcanzado gran desarrollo con la
edad, a veces necesita una poda fuerte. Se realiza ésta
conservando, siempre que sea posible, las ramillas
jóvenes que brotan de la base y eliminando a ras todas
o algunas de las ramas más vigorosas.
Las ramillas que se conserven deben tener una longitud
de un metro aproximadamente.
Esta poda se realiza cada varios años dependiendo de la
especie.
PODA DE FLORACIÓN
Poda de los arbustos de floración estival u otoñal
Las flores se desarrollan sobre los brotes que han
crecido el mismo año, sobre madera del año anterior.
Si se quiere una floración abundante, la poda se realiza
a 3 o 5 yemas, si se pretende una floración limitada con
flores más grandes, es preciso reducir la cantidad de
ramas, podando más corto, a 1 o 2 yemas.
A veces, es conveniente podar por segunda vez o eliminar
flores que se han marchitado, sobre todo, en variedades
que reflorecen.
Cortar la madera vieja, puesto que solo las ramas que se
desarrollarán después de la poda llevarán flores. Una
poda tardía retarda la floración.
Poda de arbustos de floración invernal o primaveral
Sus botones florales se forman en otoño y florecen en
invierno o primavera. La floración depende entonces del
ramaje del año anterior. Se podan cuando la floración ha
terminado. Es una poda menos severa que los arbustos de
floración estival.
Se eliminan chupones y madera vieja.
ÉPOCA PODA ARBUSTOS
Arbustos decorativos por sus hojas
Arbustos de hoja perenne
La mejor época de poda es al inicio de la vegetación
(febrero y marzo).Algunos de estos arbustos como
Laurel y Aucuba, reaccionan mal a las podas anuales
y sólo se les debe aplicar una poda de
rejuvenecimiento.
Arbustos con hojas coloreadas
La mayoría de ellos tienen hojas caducas y se podan
en invierno. Una poda severa favorece el desarrollo
de ramas con hojas mucho más coloreadas.
Los eventuales retoños verdes deben ser eliminados.
Arbustos decorativos por sus frutos
Se deben de podar cada cuatro a cinco años para que
los frutos produzcan todo el efecto decorativo que
se espera de ellos. Ejemplo: Cotoneaster, Crataegus
y Pyracantha.
Podas después de fuertes heladas
Después de inviernos rigurosos, las ramas pueden ser
destruidas por las heladas. Hay que eliminar
inmediatamente toda la madera afectada por una poda
de despunte o rebaje, dependiendo de la intensidad
de las heladas.
Arbustos decorativos por sus flores
Las especies que florecen con la planta en plena
vegetación (verano-otoño) y sobre ramas del mismo año,
se podan durante el reposo de la misma.
En el caso de arbustos de hoja caduca, se realiza la
poda en el periodo otoño-invierno, si los arbustos son
de hoja perenne, se podan algo más tarde a principios
de primavera.
Las especies que abren sus flores cuando empieza a
mover la savia, sobre ramas del año precedente o sobre
ramas más viejas, se podan en plena vegetación, tan
pronto como el periodo de floración ha terminado
(primavera avanzada), tanto para arbustos de hoja
caduca o perenne.
CASOS PARTICULARES DE PODA
Poda de arbustos trepadores
Poda de limpieza
Una vez que la trepadora ya está formada y es adulta,
se hace necesario una poda cada año de limpieza o
mantenimiento. TODAS las especies la necesitan. Podrá
ser será más o menos intensa según el caso, pero el
repaso anual siempre es necesario, tanto por estética
como por salud.
La época para efectuarla es el invierno (reposo). En
las zonas de más frío es mejor esperar a finales de
invierno.
La Poda de Limpieza consiste en eliminar los siguientes
elementos:
• Ramas que estén muertas, secas, rotas o enfermas.
• Tocones secos (trozos de ramas que no tiene brotes y
están muertos).
• Rebrotes del pie del arbusto que sean débiles o mal
situados y no nos interese que se desarrollen más.
• Ramas cruzadas, mal orientadas o que enmarañan mucho.
• Ramas que sobresalen mucho del arbusto por su exceso
de vigor (se llaman chupones).
• Flores y frutos pasados. Afean y consumen energías.
El tener las trepadoras saneadas y no muy densas de
ramas, se facilita que entre la luz en su interior y
que no envejezca antes de tiempo.
Si no se hace limpieza durante varios años, aparecerá
el temido enmarañamiento, además de mantener elementos
indeseables (flores pasadas, chupones, rebrotes,
tocones secos, etc.). Luego, limpiar por dentro puede
costar bastante trabajo y ya habrá muchas ramas
interiores secas.
Poda de floración
Las trepadoras interesantes por sus flores, además de la
Poda de Formación y de la de Limpieza, necesitan una Poda
de Floración. La Hiedra o la Parra virgen, por ejemplo,
no reciben este tipo de poda puesto que no tiene flores
ornamentales. No obstante, en la Hiedra, es aconsejable
darle recortes de vez en cuando para conseguir una masa
tupida y con hojas más jóvenes y brillantes.
Se distinguen dos casos en Poda de Floración:
a) Trepadoras que echan las flores al final de la
primavera y durante el verano en los brotes que han
surgido esa misma primavera Rosal
trepador, Campsis (Campsis
radicans), Bignonia (Bignonia jasminoides), etc..
En invierno, se recortan todos los ramos del año
anterior, excepto las que prolongan el
esqueleto, dejando pulgares con 3, 4 ó 5 yemas laterales,
para que den brotes con flores.
En especies muy vigorosas, sobre todo si son de floración
temprana, puede ser interesante realizar una segunda
poda después de pasarse la flor, aclarando el exceso de
vegetación y acortando los brotes del año.
b) Trepadoras que echan las flores al principio de
primavera en ramos que surgieron el año anterior
Jazmín (algunos), Madreselva, algunas Clemátides, etc..
Florecen en primavera y se podan después de acabar la
floración. No coincide con la Poda de Limpieza del
invierno como en el caso anterior.
Nada más terminar la floración los ramos florecidos se
podan muy fuerte, dejando 2 ó 3 yemas por cada uno. De
ahí saldrán nuevos brotes que portarán las flores el año
siguiente.
Poda de renovación
Una trepadora que no se haya podado nunca o muy poco,
crecerá sin ningún control y lo más probable es que
forme una masa grande, densa, enmarañada y muy pesada.
En estos casos de abandono, se hace necesaria una Poda
de Renovación.
1. Si la trepadora tiene las ramas principales (el
esqueleto) sanas, la Poda de Renovación consiste
en eliminar toda la copa, dejando el esqueleto limpio a
la vista, pelado. Es decir, quedarían las ramas gordas
desnudas y nada más. De ese esqueleto surgirán brotes
nuevos que formarán una nueva copa de hojas.
2. Si por el contrario las ramas principales están
envejecidas, débiles o muy dañadas, es mejor ir
renovando dichas ramas en varios años. Un año se
eliminan algunas y al siguiente otras.
3. Por último, el peor caso es que la planta esté muy
vieja o en lamentable estado por plagas, heladas u
cualquier otra causa. En esta situación, se
puede desmochar muy abajo, cortando casi a ras del
suelo y empezar de cero. Surgirán nuevos y vigorosos
brotes. Un ejemplo, el caso de Buganvillas o Campsis
cuando se han helado, que se recurre a esta medida
Poda de setos
Poda de formación que se realiza desde que se planta
hasta que alcanza la altura, espesor y forma
deseada.
Poda de conservación con dos tipos de operaciones:
Labor de vigorización y limpieza: Debe realizarse
antes del comienzo del movimiento de la savia.
Labor de recorte: Para mantener el equilibrio,
normalmente, dos veces al año, por ejemplo, según
especies, en mayo y agosto.
Los vegetales de hoja caduca son podados más
severamente que los de hoja persistente y las
coníferas.
¿Cómo se poda un seto?
Para setos normales, con tijera cortasetos.
Tijera cortasetos mango extensible
Cuando se trata de longitudes importantes, se
necesita un cortasetos a motor de 2T, de gasolina,
para más autonomía.
Para conseguir unos trazados rectos el proceso
sería:
Empezar por podar las caras verticales.
Mirar con frecuencia, alejándose algo del seto, para
llevar los niveles, incluso colocar cuerdas.
Se recorta el seto por la parte superior.
Es recomendable que la máquina recortasetos tenga
empuñadura ajustable y que gire para cortar mejor
lateralmente.
Limpiar filtro con regularidad y lubricar la espada
con aceite pulverizable después de varios usos,
aparte de limpiar los dientes de restos a fondo
antes de almacenar.
Recortasetos de pértiga para setos altos.
Poda de rosales
Rosal Bajo
Este tipo de rosal forma gruesas solitarias en el
extremo del tallo. La forma clásica de poda es en vaso,
limpiando el centro y, según su vigor, se dejan de 3 a
6 ramas bien situadas.
Según el vigor del rosal, se pode cada rama a 2 o 5
yemas, procurando que al dar el corte se salve una yema
orientada para afuera, y así evitar el cruce de rama en
el interior.
Rosal enano Polyantha
Estos rosales dan numerosas flores pequeñas en
ramilletes, se le da una poda más severa que al rosal
bajo de 3 ó 4 ramas como máximo y cada rama 3 ó 4 yemas.
Una poda más larga aumenta el número de flores pero
disminuye su belleza y las da más pequeñas.
Rosal miniatura
Este rosal, de una altura de 20 cm. da numerosas flores
pequeñas.
Se elimina primero las ramas mal formadas, mal situadas
o muertas y se cortan a la mitad el resto de las ramas.
Rosal sarmentoso trepador
Estos rosales poseen ramas que tienen entre 2 y 4 m. de
longitud y se coloca sobre un muro, pérgola, arco, etc.
Las flores las echa en las ramas secundarias.
Se suprimen las ramas viejas, muertas o inútiles y se
respetan las ramas más vigorosas. Las ramas secundarias
se podan a tres o cinco yemas, según vigor. Las
vigorosas, arqueándolas dan más flores.
Rosales de pie alto
PODA DE PALMERAS
Estructura palmera
Washingtonia: precisa poda. Palmera Canaria: precisa poda
Las palmeras en jardinería se podan por razones de
seguridad y de estética:
Cuando vemos una palmera llena de hojas secas da
sensación de abandono, de no-mantenimiento: luce
más si está limpia y toda verde.
Las hojas secas se desprenden y pueden caerle a
las personas.
Existe un riesgo de incendio del follaje seco.
Favorece el anidamiento de ratas. Solución:
colocar alrededor del tronco una chapa metálica y
así no podrán trepar hasta arriba. (Ver foto
inferior)
Se deben eliminar las hojas afectadas por
hongos para evitar que se propague a hojas sanas.
Palmera Canaria con la copa en forma de paraguas; más poda
no sería correcto. Placa metálica en el fuste para evitar
el ascenso de ratas.
Época de poda
Normalmente se poda cada 2 ó 3 años.
En climas cálidos, puede efectuarse en cualquier
época del año. Ten en cuenta que hablamos
principalmente de quitar hojas secas.
Si es un clima en el que se producen heladas
ocasionales (temperatura por debajo de 0ºC), es
mejor esperar a que pase el frío y hacer la poda
incluso en verano. El hecho de tener las hojas
secas le servirá como protección para el frío.
Fundamentos
* Eliminar las hojas secas; nunca hojas verdes,
aunque estén algo deterioradas. Es falsa esa idea
de que cuantas más hojas se quiten, la planta se
“estirará” más. Todo lo contrario, supone una
reducción de su capacidad de fabricar nutrientes y
el crecimiento será menor, tanto en altura como en
grosor de tronco o estípite, que quedará más
estrecho.
* En el caso de tener que cortar hojas verdes, se
elimina una sola corona de hojas. Esto se hace a
veces para alargar el tiempo en volver a podar,
pero no es lo adecuado. En las imágenes inferiores
vemos una Palmera Canaria con su porte natural
(foto izquierda) y que aún no necesita poda, sin
embargo es común que se haga en esta situación,
por estética y para que haya más luz en el suelo,
pero técnicamente se debería esperar a la seca
completa de hojas.
En estas dos fotografías se aprecian ejemplos de
poda excesiva.
Washingtonia robusta. Palmera datilera
* Las hojas verdes sólo se deben eliminar en casos
excepcionales:
Después de un trasplante para reducir la
transpiración.
Cuando haya perdido una parte importante de sus
raíces. Por ejemplo, con la apertura de una
zanja.
* Suprime, si las hubiera, hojas enfermas atacadas por
hongos para evitar que se propaguen las esporas a hojas
sanas.
* Los racimos de frutos suelen ser decorativos y unas
veces se cortan y otras no, según gustos. Hay que tener
en cuenta dos cosas respecto a los frutos:
- Consume energía de la planta. Si los eliminas crecerá
un poco más ese año puesto que toda su energía (agua y
nutrientes) se concentrará en las hojas.
- Algunas especies, como Syagrus romanzoffiana, los
tira al suelo y es molesto en un sitio de paso.
Herramientas y equipo para podar palmeras
La poda es un trabajo duro y peligroso y extremar las
medidas de seguridad es fundamental, especialmente en
trabajos en altura.
Usa herramientas y materiales de calidad: “lo barato
sale caro”.
Las herramientas de corte y materiales que se utilizan
son:
Trabajo con motosierra
• Márcola o cuchilla de palmero: es frecuente entre los
palmeros (podadores de palmeras) del Sur de España.
Sólo con esta herramienta se puede hacer todo el
trabajo de poda: limpiar el tronco, cortar hojas por el
peciolo, cortar frutos y para hacer el acabado de la
balona.
• Corvellot: es una herramienta similar a la márcola.
Se emplea mucho en el Levante español.
• Hacha: también la usan muchos podadores para cortar
hojas y las "pencas" (base del peciolo); luego, el
afinado de la balona es preciso hacerlo con la márcola
o con el corvellot.
• Motosierra: la hay pequeña de mano y sirve para
cortar hojas y lo grueso.
• Serrucho: para lo mismo que la motosierra, para
cortar hojas por el peciolo. Se emplea poco.
• Casco con pantalla protectora: para proteger los ojos
de las astillas.
• Mascarilla o pañuelo: para el polvo y el polen.
• Guantes anti-corte.
• Chaqueta y pantalón con protección anticorte: están
relleno de unas fibras que al contacto con la
motosierra bloquea la cadena de ésta.
• Botas: lo ideal es que sean de material anti-corte y
con puntera de acero.
• Arnés.
• Eslinga de acero inoxidable con mordaza: se usa para
rodear el tronco y mantenerse en esa posición.
• Espuelas: las espuelas se han usado y se siguen
usando, pero son dañinas porque agujerean los troncos.
Además, por ahí pueden entrar patógenos.
Agujeros producidos por las espuelas
• Bicicleta:
Este artilugio es el mejor considerado por los
especialistas para realizar la poda de palmeras con
seguridad y sin dañar al ejemplar como se hace con las
espuelas. Puedes verlo en la imagen que hay más arriba,
en la que se ve la márcola.
• Escalera: se usa al menos para los primeros metros.
Escalera
• Grúa: en las ciudades, la poda de muchos ejemplares
compensa sobradamente el uso de una grúa con cesta.
Grúa
Dos consejos de seguridad:
1. Siempre debe haber otra persona con el podador por
si le ocurriera un accidente: bajadas de tensión y
pérdida de la consciencia, cortes, pinchazos,
lesiones musculares, daños oculares, etc.
2. Antes de subir hay que inspeccionar el tronco o
estípite golpeándolo con una maza de madera para
descubrir oquedades, pudriciones, grietas que
pudieran afectar el equilibrio del ejemplar una
vez arriba. La inspección se va efectuando a
medida que se asciende, en espiral.