El objetivo de este trabajo es
analizar los siguientes modelos
determinísticos de inventarios
para demanda independiente:
un solo lote, lote por lote,
cantidad económica de pedido.
Modelos para la
determinación
de los
inventarios.
Universidad Interamericana del
norte.
Eliud Berzosa
Introducción.
Los intercambios de bienes y servicios en todos los niveles, en todas las modalidades y
desde o hacia los rincones más apartados del planeta ya son una realidad gracias a la
globalización. Precisamente, la compra y venta de artículos en la cantidad, calidad y
tiempo de entrega deseado son un requisito sine qua non que le permite a las
empresas acumular los inventarios suficientes para satisfacer las demandas de sus
clientes.
En este sentido, el presente trabajo tiene como objetivo analizar los siguientes modelos
determinísticos de tamaño del lote: un solo lote, lote por lote, cantidad económica de
pedido (EOQ), algoritmo Silver–Meal (SM), costo unitario mínimo (CUM), balanceo de
periodo fragmentado (BPF) y algoritmo de Wagner–Whitin (WW), para el
aprovisionamiento de materiales como parte de la gestión de inventarios sujetos a
demanda independiente
Costos de los inventarios.
Los inventarios aglutinan el conjunto de bienes que las empresas requieren para
satisfacer la demanda de los productos o servicios que ofertan. Las principales razones
que justifican el mantenimiento de inventarios se centran en lograr economías de
escala, enfrentar la incertidumbre, especulación, prescindir de las inversiones en
tránsito, suavizar la variabilidad de la demanda, restricciones de la logística empresarial
y costos de los sistemas de control (Nahmias, 2007).
Las empresas comerciales, dedicadas a la compra–venta de productos tangibles,
mantienen inventarios de mercancías; las empresas industriales, dedicadas a la
compra–producción–venta de productos tangibles elaborados, tienen inventarios de
materiales y suministros, inventarios de productos en proceso e inventarios de
productos terminados; y las empresas de servicios, dedicadas a la prestación de
servicios o productos intangibles, "no mantienen inventarios de productos para la
venta"
La dimensión del inventario influye en la calidad e ingeniería del producto, los precios,
el tiempo extra de producción, la capacidad ociosa, la velocidad de respuesta al cliente,
el tiempo de anticipación del pedido y el rendimiento económico–financiero de la
empresa (Hansen y Mowen, 2003). Por eso, la inversión en inventarios tiene que ser
aquella que no permita niveles de inventarios escasos ni excesivos; en otras palabras,
la meta es conseguir un equilibrio óptimo entre estos dos extremos (Gayle, 1999).
Cuando los inventarios se agotan de improviso la producción se interrumpe y/o se
perjudica el servicio a los clientes o consumidores, mientras que los excedentes de
inventario están expuestos a la obsolescencia y a las inversiones baldías
Los costos de agotamiento o desabastecimiento surgen cuando por falta de existencias
no se puede proporcionar el producto al cliente o consumidor en el momento que lo
solicita. En caso de que estos costos sean el resultado de pedidos en tránsito, abarcan
los costos contables y/o por retrasos en la producción que pudieran sucederse; en caso
de que sean consecuencia de ventas frustradas, comprenden la utilidad perdida que se
hubiese obtenido de la venta realizada; en ambos casos, adicionalmente, pueden
incluir el costo de pérdida de buena voluntad, una medida de la satisfacción del cliente
que en la práctica es bastante difícil de estimar (Nahmias, 2007). Lamentablemente, no
todos estos costos son reconocidos por la contabilidad.
Aprovisionamiento y modelos de gestión de inventarios.
La función de aprovisionamiento consiste en procurarle a las empresas, en el momento
oportuno y a los costos más reducidos, todas las mercancías y/o materiales necesarios
para la ejecución de las tareas que involucran las diversas actividades a las que se
dedican (producción, prestación de servicios y/o ventas). Tradicionalmente, se ha
considerado el aprovisionamiento como sinónimo de compra o adquisición de bienes y
servicios, pero en la actualidad se considera que abarca mucho más. Esta función
incluye, además de las compras, el almacenamiento y la gestión de inventarios.
El objetivo, entonces, es mantener unas existencias lo más altas posibles, que impidan
en cualquier momento el retardo en la elaboración o disposición de los productos para
la venta por falta de los materiales o mercancías requeridos; al mismo tiempo,
minimizar el costo de abastecimiento y mantenimiento de las existencias en inventario
(Blanco, 2003). Para lograrlo, la función de aprovisionamiento se vale de modelos de
gestión de inventarios, los cuales están basados en procedimientos determinísticos y
probabilísticos de cálculo de las cantidades óptimas por solicitar y de los puntos de
pedido para cada uno de los ítems almacenados.
Los modelos de gestión de inventarios, aunque comprenden operaciones matemáticas
relativamente complejas, proporcionan la información que los directivos/gerentes
requieren para mantener las cantidades de existencias que conlleven al logro de
ventajas competitivas. Chase y Aquilano (1995: 642) definen estos modelos como "el
conjunto de políticas y controles que supervisa los niveles de inventario y determina
cuáles son los niveles que deben mantenerse, cuándo hay que reabastecerse el
inventario y de qué tamaño deben ser los pedidos".
En el siguiente cuadro² conceptual se muestran los diferentes modelos de gestión de
inventarios. En este artículo se desarrollarán los modelos determinísticos para
demanda independiente con el supuesto de que la demanda y plazos de entrega son
ciertos y constantes: cantidad económica de pedido (EOQ) y sus variantes; y con el
supuesto de que la demanda y plazos de entrega son ciertos y variables: sencillos (un
solo lote y lote por lote), óptimo (algoritmo de Wagner–Whitin [WW]) y heurísticos
(algoritmo Silver–Meal [SM], costo unitario mínimo [CUM]) y balanceo de periodo
fragmentado [BPF]).
Modelos determinísticos para demanda independiente
Los modelos para demanda independiente surgen del supuesto clave que la demanda
de un artículo que se lleva en inventario es independiente de la demanda de cualquier
otro artículo que se lleve también en dicho inventario. La demanda de estos artículos se
estima a partir de pronósticos o de pedidos reales de los clientes. Cuando la demanda
es conocida con cierto grado de certidumbre estamos en presencia de un modelo
determinístico.
Método de un solo lote
El método de pedir un solo lote es, frecuentemente, utilizado en las empresas porque el
costo anual de colocación de pedidos es inferior; sólo se hacen pocos pedidos a los
proveedores por grandes volúmenes de material, lo que a su vez permite aprovechar
descuentos en precio y en costo de transporte, implicando menores costos de
adquisición y menores costos de preparación de maquinaria y equipo (Gaither y
Frazier, 2000). Ballou (2004) afirma que la compra adelantada o anticipada puede
resultar ventajosa cuando se espera que los precios sean mayores en el futuro.
Conclusiones
El departamento de Publicaciones como ente encargado de la reproducción de
programas, exámenes, guías de estudio, textos elaborados por los profesores, material
publicitario para eventos y demás documentación formal que pudiera ser exigida por la
comunidad de la FACES, ya sea bibliohemerográfica o de cualquiera otra naturaleza,
tiene en el papel oficio y carta uno de sus principales insumos para la producción; por
ello, el aprovisionamiento de este material debe formar parte de las decisiones
estratégicas de esta Facultad. Por esta razón, la administración de la FACES debería
utilizar algún método de pronóstico con el fin de tratar de conocer la demanda y las
especificaciones de calidad, tiempo y costos de los productos elaborados por este
departamento.
Fuentes:
[Link]
6-10422012000300011
[Link]
[Link]