Tuberculosis
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por un tipo de bacteria y que
suele afectar a los pulmones. Se propaga por el aire cuando una persona infectada
tose, estornuda o escupe.
La tuberculosis se puede prevenir y curar.
Se estima que alrededor de una cuarta parte de la población mundial se ha infectado
con el bacilo de la tuberculosis.
Hepatitis
La hepatitis es una inflamación del hígado. Puede ser causada por una variedad de
toxinas (como drogas o alcohol), enfermedades autoinmunes o patógenos (incluidos
virus, bacterias o parásitos). La hepatitis viral es causada por una familia de virus
etiquetados como A, B, C, D y E.
Los síntomas pueden ser aparición súbita de fiebre, malestar, inapetencia, náuseas,
dolor de estómago, orina oscura e ictericia (coloración amarilla de la piel y la parte
blanca del ojo). La enfermedad rara vez es fatal y la mayoría de las personas se
recupera en pocas semanas, sin complicaciones.
Difteria
Infección aguda de la nariz y la garganta que se puede prevenir fácilmente con una
vacuna. Una película de una sustancia espesa y gris cubre la parte posterior de la
garganta y dificulta la respiración. Los síntomas son dolor de garganta, fiebre,
inflamación de los ganglios linfáticos y debilidad. El tratamiento incluye el uso de
antibióticos y una antitoxina que neutraliza la toxina diftérica. La vacuna existe y se
encuentra disponible.
Tétano
Infección bacteriana grave que ocasiona espasmos musculares dolorosos y puede
provocar la [Link] tétano es una infección bacteriana potencialmente mortal que
afecta a los nervios. Una vacuna puede prevenir fácilmente esta enfermedad que no
tiene cura.
Sarampión
El sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa. Se propaga fácilmente cuando
una persona infectada respira, tose o estornuda. Puede provocar una enfermedad
grave, complicaciones o la muerte.
El sarampión puede afectar a cualquier persona, pero es más común entre los niños.
Rubeola
Infección viral contagiosa que se puede prevenir con una vacuna y es conocida por su
característico sarpullido rojo.
La enfermedad puede contagiarse mediante el contacto directo con la saliva o la
mucosa de una persona infectada, o a través del aire por las pequeñas gotas de saliva
al toser o estornudar.
Poliomielitis
Virus que puede provocar parálisis, pero que puede prevenirse fácilmente mediante la
vacuna de la poliomielitis.
La poliomielitis se transmite mediante el agua y los alimentos contaminados, o por el
contacto con una persona infectada.
Muchas personas infectadas con el poliovirus no se enferman y no presentan síntomas.
Sin embargo, quienes sí se enferman desarrollan una parálisis que puede ser mortal.