Modelos celulares
Célula procariota
La célula procariota se caracteriza por su estructura simple, donde el núcleo delimitado está
ausente. En su lugar, el material genético, generalmente ADN circular, se localiza en una región
denominada nucleoide. Estas células tienen un tamaño que varía de 1 a 10 micrómetros y están
envueltas por una pared celular. A diferencia de las plantas y los hongos, la pared celular de las
células procariotas posee una composición única basada en azúcares y péptidos, entre otros
componentes orgánicos.
Solo los reinos Eubacterias y Arqueobacterias tienen organismos conformados por células
procariotas. Su tipo de reproducción es asexual, a través de un proceso conocido como fisión
binaria. Dentro de este grupo, existe diversidad de formas de movilidad; algunas bacterias son
estacionarias o sésiles, mientras que otras cuentan con flagelos que les permiten desplazarse.
En cuanto a su nutrición, pueden ser autótrofas, utilizando la luz solar o reacciones químicas
para producir su alimento, o heterótrofas, alimentándose de compuestos orgánicos producidos
por otros seres vivos.
Debido a su naturaleza unicelular y
microscópica, no son visibles al ojo
humano sin la ayuda de un
microscopio. Aun cuando carecen de
organelos membranosos, las células
procariotas contienen elementos
esenciales como la membrana
plasmática, citoplasma, material
genético y ribosomas para la síntesis
de proteínas. Las bacterias habitan en
una amplia gama de ambientes en el
planeta, desde los más extremos hasta
aquellos comunes en la vida diaria,
incluso dentro y fuera del cuerpo
humano. Existen bacterias que son
beneficiosas para el ecosistema,
reciclando materiales, como el
nitrógeno, y también encontramos
bacterias que causan enfermedad, como la salmonelosis, que ocurre al consumir productos de
pollo crudo.
Teoría de plegamiento de la membrana
Esta teoría propone una explicación para la evolución de las células eucariotas a partir de
ancestros procariotas, como podría ser una arqueobacteria. Se sugiere que las complejas
estructuras internas de las células eucariotas, como el núcleo, aparato de Golgi y retículo
endoplasmático, se originaron por la invaginación o plegamiento hacia dentro de la membrana
plasmática, produciendo compartimentos internos. Estos compartimientos podrían haber
proporcionado el entorno necesario para albergar y mantener eficazmente organelos internos,
incluyendo aquellos adquiridos por endosimbiosis. Existe debate aún, pero posiblemente este
evento fue previo o, al menos, paralelo al evento de endosimbiosis.
Teoría endosimbiótica
Esta teoría ayuda a explicar la transición de células sin núcleo (procariotas) a células con núcleo
(eucariotas), conocido como el proceso de eucariogénesis, un evento muy importante en la
historia evolutiva de la vida en la Tierra. Esta teoría fue ampliamente desarrollada y promovida
por la científica Lynn Margulis, quien propuso que la aparición de las células eucariotas fue
resultado de un proceso de endosimbiosis, donde organismos unicelulares más pequeños fueron
incorporados por otros de mayor tamaño, estableciendo una relación simbiótica mutualista
beneficiosa para ambos. El de mayor tamaño
proporcionaba protección y los de menor
tamaño, alimento y energía.
Según esta teoría, algunas de las células
fagocitadas, a través del tiempo, evolucionaron
hasta convertirse en orgánulos intracelulares
como las mitocondrias y, en el caso de las
células fotosintéticas, los cloroplastos. Ambos
organelos son críticos para la función celular, las
mitocondrias en la generación de energía y los
cloroplastos en la fotosíntesis. Las evidencias
que apoyan la teoría endosimbiótica incluyen:
• ADN propio: Tanto mitocondrias como
cloroplastos contienen su propio ADN, que
es circular y se asemeja al de las bacterias
procariotas.
• Similitudes enzimáticas: Las enzimas
presentes en las membranas de las mitocondrias comparten similitudes con aquellas
encontradas en las células procariotas.
• Secuencias genéticas: Se ha observado que algunos genes mitocondriales guardan una
estrecha relación con los genes de ciertas bacterias procariotas.
• Origen de los cloroplastos: De manera similar a las mitocondrias, se propone que los
cloroplastos derivan de cianobacterias que fueron incorporadas por células hospedadoras
más grandes. Este evento se refleja en la presencia de ADN propio en los cloroplastos y en
la observación de protistas actuales que mantienen cianobacterias dentro de sus células.
Célula eucariota o con núcleo definido
Las células eucariotas son las unidades básicas de la vida que conforman a los organismos
eucariontes, como los animales, plantas, hongos y protozoos. Se caracterizan por poseer un
núcleo verdadero, delimitado por una membrana nuclear, y por tener orgánulos especializados
que realizan funciones específicas. Aunque estas células comparten la mayoría de los organelos,
presentan diferencias distintivas que son cruciales para sus funciones y adaptaciones únicas. Las
células eucariotas se presentan en una diversidad de formas y tamaños, cada una adaptada a
funciones especializadas.
En general, el tamaño de las células eucariotas es mayor que el de las procariotas. A
continuación, se pueden observar los tamaños relativos de partículas y diferentes células:
Principales organelos eucariontes
Las células eucariotas, unidades fundamentales de la vida, están
compuestas por diversos organelos que cumplen funciones específicas,
esenciales para el mantenimiento y la actividad celular. A
continuación, se detallan los componentes principales y sus roles:
Barrera y comunicación
Membrana Celular: Actúa como barrera selectiva controlando el flujo
de sustancias entre el interior celular y su entorno. Facilita la
comunicación y adhesión con otras células. Existen diferentes
mecanismos de transporte de moléculas.
Soporte estructural y movilidad
Citoesqueleto: Proporciona soporte estructural, ayuda en la división
celular, y facilita el movimiento celular e intracelular a través de los
microtúbulos, microfilamentos y filamentos intermedios.
Cilios y Flagelos: Estructuras especializadas en el movimiento de la
célula o de líquidos sobre su superficie. Importantes en la locomoción y
en funciones sensoriales.
Pared Celular: (en plantas, hongos y algunas bacterias) Ofrece
soporte y protección adicional, manteniendo la forma de la célula.
Información genética y control celular
Núcleo: Contiene el material genético (ADN), que controla las
actividades celulares mediante la regulación de la expresión génica. Es
responsable de la transmisión de la información genética a las nuevas células mediante la
división celular.
Almacenamiento, transporte y modificación de moléculas
Retículo Endoplásmico: (Rugoso y Liso) Sintetiza y procesa proteínas (rugoso) y lípidos (liso),
respectivamente.
Aparato de Golgi: Modifica, empaqueta y distribuye proteínas y lípidos para su transporte
dentro y fuera de la célula.
Vacuolas: Almacenan sustancias diversas y contribuyen a la turgencia en células vegetales.
Energía y metabolismo
Mitocondrias: Producen ATP (adenosín trifosfato), mediante una serie de reacciones en la
respiración celular. Sin esta molécula, las células no tendrían energía.
Cloroplastos: (solo en plantas y algunos protistas) Transforman la energía solar en energía
química almacenada, a través de las reacciones de la fotosíntesis.
Peroxisomas: Participan en diversas reacciones metabólicas, incluyendo la degradación de
ácidos grasos y la detoxificación.
Síntesis de proteínas
Ribosomas: Sintetizan proteínas a partir de la información genética que llega del núcleo. Se
encuentran libres en el citoplasma o adheridos al retículo endoplásmico rugoso.
Digestión y reciclaje
Lisosomas: Contienen enzimas que degradan macromoléculas, organelos dañados y patógenos,
facilitando el reciclaje de componentes celulares.