6 Reproducción
Te explicamos qué es la reproducción y los tipos que existen. Además, la
reproducción animal, la humana y por qué es tan importante.
Se conoce como reproducción a una de las etapas del ciclo vital de los seres
vivos, junto al nacimiento, crecimiento y la muerte. Se trata de un proceso
biológico mediante el cual los organismos vivos crean nuevos organismos, más o
menos similares a ellos mismos, perpetuando así la especie y garantizando su
supervivencia en el tiempo.
Todos los seres vivos están capacitados de una forma u otra para la reproducción,
aunque no todos la lleven a cabo de manera exitosa o no todos deseen hacerlo,
en el caso de la humanidad. De hecho, la etapa vital de la maduración de las
especies implica alcanzar el desarrollo necesario para permitir la eventual
reproducción. A dicho estadio se le conoce también como madurez sexual, al
menos en las especies animales.
La reproducción implica un conjunto de procesos más o menos complejos, que a
un nivel más amplio permiten la generación de nuevos individuos, pero que
también ocurre cuando las células del cuerpo de un mismo individuo se regeneran,
es decir, son reemplazadas por células más jóvenes. Es de este modo que los
tejidos se reparan, por ejemplo.
Tipos de reproducción
La reproducción de los seres vivos, a grandes rasgos, puede ser de dos tipos:
sexual y asexual, tomando en cuenta la información genética de los nuevos
individuos formados.
Reproducción asexual. Esta es la forma de reproducción más
primitiva, típica de los organismos unicelulares. En ella un individuo
maduro, que ha alcanzado las condiciones idóneas y se encuentra en
un medio ambiente propicio para reproducirse, inicia algún tipo de
bipartición, fisión o replicación que arroja como resultado un individuo
nuevo, joven, pero cuya información genética es idéntica a la de
su progenitor. Este proceso permite poca variabilidad genética, como no
sea a través de mutaciones. Algunos ejemplos de reproducción asexual
son la gemación, la bipartición, la fragmentación, la esporulación y la
partenogénesis.
Reproducción sexual. Mucho más compleja desde un punto de vista
genético, este modo de reproducción permite el intercambio genético y
una alta tasa de variedad, ya que consiste en la creación de células
reproductivas o gametos, cada uno de los cuales posee la mitad de la
carga genética completa de un progenitor maduro. Dos de estos
gametos deben encontrarse y unirse (fecundación) para dar así origen a
un individuo nuevo, cuya información genética es propia y única,
diferente de la de sus progenitores. Este modo de reproducción se llama
sexual porque los progenitores deben ser organismos sexuados: macho
y hembra respectivamente, para poder reproducirse.
Reproducción animal
Los animales, en su mayoría, se reproducen de manera sexual, por lo que nacen
con distinción sexual: machos y hembras. Esto implica que debe haber un proceso
de cortejo, en el cual los machos generalmente se disputan una hembra y el
derecho a aparearse con ella, y luego una cópula, en que el vencedor o el elegido
puede juntarse con la hembra y fecundarla. En algunos casos esta fecundación es
interna, o sea, tiene lugar dentro del cuerpo de la hembra, donde luego se
desarrollan los nuevos individuos y son expulsados en el momento debido; en
otros casos, la fecundación es externa, o sea, tiene lugar en el medio ambiente, ya
sea bajo el cuidado de los progenitores, o no.
En los casos en que la fecundación es interna, las especies pueden clasificarse de
acuerdo al método empleado para que las crías emerjan del cuerpo materno, de la
siguiente manera:
Animales ovíparos. La hembra fecundada produce huevos que son
luego depositados en un nido o algún lugar adecuado, y generalmente
custodiados por sus progenitores. Dentro de ellos se da un proceso de
cambio y emergen eventualmente las crías, ya sea en un estadio
incompleto (como en el caso de los anfibios o los insectos, en que las
crías luego deben atravesar una metamorfosis para hacerse adultas) o
en un estadio completo (como en el caso de los reptiles, cuyas crías son
idénticas a los adultos pero más pequeñas).
Animales vivíparos. Aquellos en que la hembra fecundada da a luz a
sus crías ya desarrolladas, listas para existir de manera independiente,
aunque bajo la custodia de sus progenitores. En estos casos no se
producen huevos, sino que la o las crías se gestan dentro del cuerpo
materno hasta que estén listos y luego son paridos.
Sin embargo, en algunos casos, los animales pueden alternar entre reproducción
sexual y asexual, dependiendo de las condiciones. Es el caso, por ejemplo, de las
estrellas de mar, que pueden regenerar un individuo completo a partir de un
fragmento lo suficientemente grande de tejido, como un miembro cercenado.
Otro proceso asexual semejante es la gemación, en el que un progenitor produce
un bulto o yema, del cual se forma un individuo completo e idéntico. Es un
mecanismo de reproducción usual entre esponjas y corales.
Reproducción humana
La reproducción humana es exclusivamente de tipo sexual (a menos que se
consideren dentro de “reproducción” técnicas artificiales como la clonación), por lo
que involucra siempre a dos progenitores: femenino y masculino. Cuando
alcanzan la madurez sexual, cada uno produce sus gametos o células
reproductivas: óvulos en el caso femenino y espermatozoides en el caso
masculino, cada una con la mitad de la carga genética total del individuo.
Como la fecundación es interna, debe producirse un coito, durante el cual el
órgano sexual masculino (pene) se introduce en el femenino (vagina) hasta
alcanzar el nivel de excitación adecuado para que se produzca la eyaculación de
los gametos masculinos dentro de la vagina y el útero, donde se encontrarán con
el óvulo y se producirá la fecundación, dando origen así a un cigoto: un óvulo
fecundado que atraviesa una serie de divisiones celulares rápida y múltiple, dando
inicio al embarazo.
El embarazo humano tarda 9 meses en gestar nuevos individuos, que se
nutren del cuerpo materno a través del cordón umbilical. Una vez cumplido este
tiempo, se produce el parto, en el cual el útero inicia una serie de contracciones
que desplazan al feto hacia afuera, a través del canal de parto, que se ha
ensanchado para permitir su salida. Una vez fuera, el cordón umbilical deberá
cortarse y el recién nacido iniciará su existencia independiente.
Importancia de la reproducción
La reproducción es una etapa vital indispensable, dado que a todos los seres vivos
nos sobreviene inevitablemente la muerte. Los organismos crecen, envejecen y
sus probabilidades de continuar existiendo se hacen menores, pero siempre
puede reproducirse y traer al mundo otro u otros individuos nuevos que
prolongarán la especie cuando él ya haya desaparecido, y que a su vez se
reproducirán llegado el momento, en un ciclo vital que nunca termina.
Además, la reproducción permite la innovación genética, ya sea por la
combinatoria azarosa de la reproducción sexual, o mediante la posibilidad de
las mutaciones, lo cual introduce elementos nuevos a la información genética de la
especie, propiciando así la posibilidad de evolución y adaptaciones favorables,
que bien pueden salvar a toda la especie o, eventualmente, dar pie a una nueva y
mejor adaptada en su lugar. Del modo que sea, la vida siempre continúa
6.1 Reproducción asexual
Te explicamos qué es la reproducción asexual, los tipos que existen, sus ventajas
y desventajas. Además, qué es la clonación.
La reproducción asexual es aquella que requiere de un único organismo, que no
necesita aparearse para formar nuevos individuos. Dado que no hay intervención
de células sexuales, en la reproducción sexual no hay intercambio ni combinación
de información genética.
Cuando un organismo se reproduce de manera asexual, lo hace a través
de métodos que consisten en la replicación o duplicación de su contenido
genético, para dar origen a individuos nuevos genéticamente idénticos a sí mismo.
La reproducción consiste en la producción de nuevos individuos de la misma
especie que el progenitor, lo que permite multiplicar y perpetuar la especie. La
reproducción constituye una de las etapas principales en el ciclo de vida de
todo ser vivo y, si bien no es indispensable para que un individuo sobreviva, sí lo
es para que una especie permanezca en la Tierra.
Los organismos pueden reproducirse de diversas formas, que pueden agruparse
en dos tipos de reproducción: sexual o asexual, dependiendo de la cantidad de
individuos implicados y si la descendencia es genéticamente idéntica al organismo
u organismos parentales.
La reproducción sexual como la de los seres humanos, implica el contacto sexual
entre dos individuos, una hembra y un macho, cada uno de los cuales aporta un
gameto o célula sexual. La unión entre los gametos femenino y masculino (óvulo y
espermatozoide respectivamente) da lugar al embrión, que al desarrollarse
formará un nuevo individuo de la misma especie, cuyo material genético resultará
de la combinación de los de sus parentales. Así, en la reproducción sexual cada
progenitor aporta la mitad de la información genética, y se forma una
descendencia genéticamente distinta a sus progenitores.
La reproducción asexual es típica de los organismos unicelulares, como
los procariotas y protistas, y es común en los hongos, los invertebrados y plantas.
Si bien en las formas más complejas de vida, la reproducción sexual suele ser
más frecuente, también existen algunos casos puntuales de animales que se
reproducen asexualmente
Tipos de reproducción asexual
La reproducción asexual se puede dar a través de distintos mecanismos, entre los
cuales se encuentran los siguientes:
Gemación. Consiste en la producción de protuberancias o formaciones
de yemas en el cuerpo mismo del progenitor, de las cuales surge luego
un individuo independiente, capaz de desprenderse y vivir
autónomamente, o de permanecer adherido y comenzar una colonia. La
gemación es un proceso frecuente en poríferos, cnidarios y briozoos.
Además, algunos organismos unicelulares, como las levaduras y
algunas bacterias, se reproducen por este método.
Fragmentación. Consiste en la producción de nuevos individuos a partir
de fragmentos del cuerpo del progenitor, reconstruyendo así el cuerpo
entero a partir de un trozo significativo del mismo. Estas
fragmentaciones pueden ser intencionales o accidentales. La
fragmentación es un mecanismo de reproducción asexual presente en
muchos invertebrados, como las estrellas de mar, las ofiuras y las
planarias. Además de los animales, existen plantas que se pueden
reproducir por el mecanismo de fragmentación, dirigido por la
intervención humana, y que es más conocido como “multiplicación
vegetativa artificial”.
Es importante no confundir los procesos de regeneración por
fragmentación con los de reproducción asexual. Por ejemplo, algunas
lagartijas son capaces de regenerar su cola si la pierden
accidentalmente, pero este fenómeno no implica reproducción ya que no
conlleva la aparición de nuevos individuos.
Fisión binaria. Es el mecanismo de reproducción asexual más sencillo
y consiste en la duplicación del material genético (moléculas de ADN)
del progenitor, seguido de la división de sus orgánulos y finalmente la
escisión del citoplasma, obteniendo así dos células idénticas donde
antes había una sola. La fisión binaria es llevada a cabo por los
organismos procariotas, que incluyen a las bacterias las arqueas.
También existen algunos organismos eucariotas unicelulares que se
reproducen por un mecanismo similar: una célula da origen a dos
células hijas idénticas y de tamaños parecidos. Sin embargo, en estos
organismos la presencia de un núcleo celular verdadero hace que el
proceso sea un poco más complejo y elaborado.
Esporulación. Consiste en la reproducción mediante estructuras
resistentes, unicelulares, capaces de resistir a condiciones extremas,
llamadas esporas o endosporas. La esporulación puede ser parte del
ciclo de vida normal del organismo o, en algunos casos, ser favorecida o
desencadenada por circunstancias ambientales desfavorables. El
mecanismo de esporulación es una forma de división celular común en
hongos, plantas y cierto tipo de bacterias.
Apomixis. Este mecanismo es exclusivo de las plantas y consiste en
una forma de reproducción asexual mediante semillas, que no implica
fecundación ni meiosis. En las plantas que se reproducen por este
método el individuo produce semillas genéticamente idénticas a sí
mismo, que permiten extender la especie, pero poseen poca
adaptabilidad al entorno. Existen distintos tipos de apomixis en el reino
vegetal y es un tipo de reproducción asexual bastante frecuente en este
grupo de seres vivos.
Partenogénesis. Este modo de reproducción asexual implica el
desarrollo de células sexuales femeninas no fecundadas, es decir,
poseedoras del mismo material genético que su progenitora, mediante
una segmentación del óvulo no fecundado. Este mecanismo de
reproducción asexual está presente tanto en grupos de invertebrados
como de vertebrados: es un procedimiento usual en ciertos
peces, reptiles, insectos, crustáceos y anfibios, especialmente en
épocas de riesgo para la especie.
Poliembrionía. Consiste en una modalidad de reproducción en la cual
dos o más embriones se desarrollan a partir de un único cigoto. En
realidad, puede decirse que constituye una combinación de
reproducción sexual y asexual: la primera es necesaria para la
fecundación y formación del cigoto, y la segunda tiene lugar cuando el
embrión se divide en varios genéticamente idénticos, y da lugar a dos o
más individuos genéticamente idénticos entre sí, pero distintos a sus
progenitores. Según el número de embriones generados, la
poliembrionía puede ser simple o múltiple. Esta modalidad de
reproducción es frecuente en ciertos insectos, en plantas y
curiosamente en los armadillos, cuya camada es siempre monocigótica
(proviene de un mismo embrión). También puede darse en humanos,
como pasa en los gemelos univitelinos o idénticos, que provienen de un
mismo cigoto (y no deben confundirse con los gemelos dicigóticos).
Ventajas de la reproducción asexual
La reproducción asexual es rápida y simple, ya que no necesita la producción de
células especializadas (gametos), ni requiere gastar energía para lograr la
fecundación, ni otros esfuerzos semejantes. Así, este tipo de reproducción permite
que un individuo aislado pueda perfectamente dar lugar a nuevos descendientes,
a veces a muchos de ellos, aunque siempre genéticamente idénticos a sí mismo y
entre ellos.
Esto resulta particularmente útil en situaciones de riesgo biológico o de necesidad
de rápida expansión, por ejemplo, durante la colonización de un territorio o la
masificación de los especímenes frente a un peligro inminente.
Desventajas de la reproducción asexual
La gran desventaja de la reproducción asexual es su ausencia de variabilidad
genética, o sea, el hecho de que los descendientes sean idénticos al progenitor,
excepto en el caso de mutaciones imprevistas.
Así, la especie evoluciona a un ritmo mucho más lento y mucho menos efectivo ya
que la selección natural no puede favorecer a aquellos individuos más aptos. Esto
podría acabar con una colonia o incluso con una especie muy rápidamente, dado
que su menor variabilidad genética le puede impedir una rápida adaptación a un
entorno cambiante.
Clones y clonación
La clonación humana fue prohibida por la UNESCO en 1997.
En genética, se define a un clon como un conjunto de individuos genéticamente
idénticos, provenientes de otro individuo por mecanismos de reproducción
asexual. Si bien dichos procesos son muy frecuentes en la naturaleza (de hecho,
la reproducción asexual es muy anterior a la sexual), el término clon fue creado en
1903 por H. J. Weber, con la intención de contribuir al desarrollo del léxico de
la genética, ciencia que comenzaba a desarrollarse en esa época. En la
actualidad, puede llamarse reproducción clonal a la reproducción asexual, aunque
no es un uso muy extendido.
La clonación, que deriva del término clon, es la acción de producir una entidad
biológica genéticamente idéntica a otra, a partir de una existente. Si bien este
proceso puede llevarse a cabo sin mayores conocimientos técnicos (por ejemplo,
cuando se hace multiplicación vegetativa de plantas), cuando se habla de
clonación suele hacerse más en referencia a las técnicas artificiales utilizadas
en un laboratorio para producir individuos genéticamente idénticos.
En el caso de los vertebrados, la clonación artificial se basa en remover el núcleo
de un óvulo y sustituirlo por el de una célula adulta perteneciente al individuo que
se quiere clonar. Luego, este óvulo modificado (que ahora resulta equivalente a un
cigoto viable) es transferido al cuerpo de una hembra donde continuará su
desarrollo hasta su nacimiento. Esta técnica comenzó a aplicarse en ranas en
1952, pero recién fue exitosa en mamíferos en 1996 con la célebre oveja Dolly.
Desde el punto de vista práctico, la clonación en humanos no debería tener a largo
plazo obstáculos técnicos insalvables. Sin embargo, la posibilidad de utilizar la
técnica en nuestra especie, que se denomina “clonación reproductiva” ha dado
lugar a un intenso debate ético, religioso, social y político del cual participan
múltiples actores y que está aún lejos de ser resuelto.
6.2 Reproducción sexual
Te explicamos qué es la reproducción sexual en biología, su proceso y cómo
ocurre en animales y humanos. Además, la reproducción asexual.
La reproducción sexual se da por la unión de células sexuales de ambos
progenitores.
¿Qué es la reproducción sexual?
En biología, la reproducción sexual es todo proceso de generación de
un individuo nuevo que involucra a dos individuos de la misma especie pero
distinto sexo. Se diferencia de la reproducción asexual porque implica la
combinación de los materiales genéticos de ambos progenitores para formar uno
nuevo.
La reproducción sexual es característica de los organismos eucariotas, o sea, de
aquellos cuyas células poseen núcleo bien definido, y sobre todo de los
pluricelulares.
Se da conforme a distintos mecanismos, que conducen siempre a la fecundación:
la unión de células sexuales provenientes de cada uno de los progenitores, para
iniciar un proceso de multiplicación acelerada y conformar un cigoto, que
posteriormente será embrión y finalmente un individuo nuevo de la especie, listo
para incorporarse al ecosistema.
El origen de la reproducción sexual constituye un misterio biológico, pero se
asume que surgió en nuestro planeta hace 1.200 millones de años, antes de que
existieran los primeros organismos pluricelulares.
Algunas teorías apuntan a que fue consecuencia de las infecciones virales, otras a
ciertos tipos de fagocitosis celular que permitieron la incorporación del ADN de las
células devoradas en el de la devoradora. En todo caso, permitió combatir el
empobrecimiento genético de las comunidades, y dio paso una
variación genética que no dependía de mutaciones esporádicas.
Selección sexual
La posibilidad de la reproducción sexual, es decir, de la combinación del material
genético de dos individuos de la misma especie para formar uno nuevo y único,
propició la aparición en los seres vivos sexuales. Es decir, surgió el dismorfismo
sexual: la diferenciación de los individuos en base a su sexo biológico (masculino
y femenino).
Dicha diferenciación es producto de la selección sexual: un proceso evolutivo
descrito por Charles Darwin en su obra El origen de las especies (1859), y que
supone el efecto de la presión competitiva, o sea, la selección natural, entre los
individuos de una misma especie, por acceder a la cópula, entiéndase, por
reproducirse.
Dicho de modo más simple: los individuos de una misma especie compiten entre
sí por reproducirse de modo eficaz, mediante distintos mecanismos que, con el
pasar del tiempo, fueron modificando y especializando sus propios cuerpos.
Así, el cuerpo de machos y hembras de las distintas especies comenzaron a
desarrollar características físicas y bioquímicas que les permitieran tener acceso al
acto sexual, como la especialización de ciertas partes del cuerpo con fines
reproductivos, o el desarrollo de otras para poder llevar adelante el cortejo y atraer
un compañero sexual, como los colores llamativos.
Proceso de la reproducción sexual
La reproducción sexual puede darse según distintos mecanismos, pero siempre
dentro de un esquema muy similar de procesos bioquímicos y celulares, que
podemos describir de la siguiente manera:
Gametogénesis. Los organismos generan células sexuales (gametos),
las cuales poseen la mitad del contenido genético de una célula
ordinaria y están diseñadas específicamente para la reproducción.
Dichas células se originan mediante un proceso llamado meiosis, en
glándulas y órganos especializados del cuerpo y son distintas
dependiendo del sexo. En el caso de los animales se trata de
espermatozoides (masculino) y óvulos (femenino).
Fecundación. Se llama así al encuentro entre los gametos femeninos y
masculinos, para fusionarse y producir un cigoto, es decir, una célula
nueva dotada de un material genético único e irrepetible, poseedora de
todo el potencial para convertirse en un individuo completo. Para que
dicha célula se produzca, se deben unir físicamente los gametos, lo cual
puede ocurrir en el medio ambiente (fecundación externa) o bien dentro
del organismo femenino (fecundación interna). Dependiendo de ello, se
deberá producir entonces un coito o acto sexual.
Desarrollo embrionario. En esta etapa el cigoto se multiplica, crece y
gana complejidad, atravesando numerosas etapas hasta producir un
embrión: un individuo nuevo de la especie de sus progenitores, que a
partir de entonces crecerá, se desarrollará y eventualmente estará listo
para iniciar una vida propia. Este desarrollo embrionario tendrá lugar
dentro del cuerpo materno (en el caso de la fecundación interna) dando
así origen al embarazo; o bien tendrá lugar dentro de huevos (en el caso
de la fecundación externa).
Nacimiento. Cuando el desarrollo embrionario está completo, el nuevo
individuo se asoma al mundo por primera vez, lo cual implica romper la
membrana del huevo o bien ser expulsado del cuerpo materno por el
canal de parto. A partir de entonces, habrá un nuevo individuo de la
especie en el mundo.
Reproducción sexual en animales
La gran mayoría de los animales se reproducen sexualmente, por lo que
presentan también dismorfismo sexual: diferencias físicas entre machos y
hembras. Sin embargo, no todos se reproducen de idéntica manera, ya que
existen:
Animales ovíparos. Aquellos que se reproducen sexualmente, ya sea a
través de un coito (fecundación interna) o de la liberación de gametos
(fecundación externa), pero siempre a través de huevos que deposita la
hembra. Dichos huevos son fecundados dentro o fuera de la hembra por
el esperma del macho y dan origen cada uno a un nuevo individuo de la
especie (o varios). Son ejemplo de animales ovíparos: los insectos, los
peces, los reptiles y las aves.
Animales vivíparos. Aquellos que se reproducen sexualmente y
mediante coito, es decir, con fecundación interna, por lo que atraviesan
una gestación o embarazo, al término del cual se expulsan vivos a los
nuevos individuos, ya formados, listos para llevar una vida
independiente. Son ejemplo de animales vivíparos: los mamíferos y
el ser humano.
Animales ovovivíparos. Aquellos que se reproducen sexualmente y
mediante coito, y mediante una puesta de huevos, pero esta última
ocurre dentro del cuerpo de la madre, del cual saldrán posteriormente
los individuos formados. Se trata de una opción intermedia entre las dos
anteriores. Son ejemplo de animales ovovivíparos: los tiburones, las
rayas y ciertos tipos de serpiente.
Reproducción sexual humana
Los seres humanos pasamos por un embarazo prolongado, de 9 meses.
Los seres humanos, en tanto mamíferos, nos reproducimos de manera sexual y
mediante coito, con fecundación interna de la hembra, que luego atraviesa un
período de gravidez o embarazo prolongado, durante 9 meses aproximadamente.
Durante dicho proceso el vientre materno se abulta a medida que el cigoto se
convierte en embrión y este último en feto, para finalmente ser expulsado por el
canal de parto.
Sin embargo, a diferencia de otras especies animales, los seres humanos
tenemos una infancia prolongada y vulnerable, especialmente en los primeros
meses de vida, ya que el desarrollo de nuestro cerebro es posterior al parto. De
otro modo sería muy difícil que la cabeza rígida de un niño atravesara el canal de
parto.
6.3 Sistema reproductor femenino
Los órganos del aparato reproductor femenino constan de genitales internos y
externos. Juntos comprenden el sistema reproductor o sistema reproductivo
femenino, permitiendo las actividades sexuales y reproductivas. Los órganos
genitales externos, o vulva, están sostenidos por el periné (perineo) femenino. Estos
son el monte del pubis (monte de Venus), los labios mayores y menores, el clítoris,
el vestíbulo de la vagina, el bulbo del vestíbulo y las glándulas vestibulares.
La vagina, el útero, los ovarios y las trompas uterinas componen los órganos
genitales internos.
Los órganos reproductores femeninos experimentan importantes cambios
estructurales y funcionales cada mes. Estos cambios no sólo están ahí para
complicar la vida de las mujeres, sino que también tienen una función crucial en el
inicio del embarazo. Si no se produce el embarazo, el revestimiento endometrial
proliferado se rompe y se desprende, saliendo por la vagina como sangre
menstrual. Estas actividades ocurren bajo la influencia de hormonas secretadas por
los órganos sexuales femeninos (ovarios), según lo determina el sistema endocrino.
Las hormonas sexuales femeninas también tienen un papel importante en la
maduración sexual
Genitales internos
Los genitales internos son los órganos reproductores femeninos que se encuentran
dentro de la cavidad pélvica. Incluyen lo siguiente:
Vagina
Útero
Trompas uterinas (trompas de Falopio)
Ovarios
Vagina
La vagina es el órgano sexual femenino interno que se encuentra más hacia el
exterior. Se extiende desde el útero hasta la vulva (genitales externos).
Funcionalmente, facilita la menstruación, las relaciones sexuales y el parto. La
vagina se encuentra de forma posterior a la vejiga urinaria y la uretra; y de forma
anterior al recto.
El extremo superior de la vagina está unido al cuello del útero (cérvix uterino). Estas
estructuras forman una bolsa (fondo de saco vaginal o fórnix de la vagina) que tiene
partes anterior, posterior y lateral. El extremo inferior de la vagina (orificio vaginal)
se abre hacia el vestíbulo de la vagina justo detrás del orificio uretral. El orificio
vaginal puede estar parcialmente cubierto con una membrana llamada himen.
La vagina está irrigada por ramas de la arteria ilíaca interna; arterias uterinas,
vaginales y pudendas internas. El drenaje venoso de la vagina lo proporcionan las
venas vaginales que fluyen hacia las venas ilíacas internas. El suministro nervioso
se deriva de:
Plexo hipogástrico inferior a través del plexo uterovaginal: las fibras
simpáticas y parasimpáticas son transportadas por los nervios toracolumbar
(T12-L1) y esplácnicos pélvicos (S2-S4), respectivamente.
Nervio pudendo a través del nervio perineal profundo.
El drenaje linfático ocurre desde la vagina hacia los ganglios
linfáticos ilíacos e inguinales superficiales.
Útero
El útero (matriz) es un órgano muscular hueco ubicado en lo profundo de la
cavidad pélvica. El útero se ubica de forma anterior al recto y de forma
posterosuperior a la vejiga urinaria, y además se encuentra normalmente en una
posición de anteversión (inclinado hacia la pared abdominal anterior)
y anteflexión (inclinado hacia adelante en relación al cuello del útero).
El revestimiento endometrial del útero prolifera cada mes en preparación para la
implantación del embrión. Si ocurre la fertilización, el útero actúa para albergar al
feto en crecimiento y su placenta. Si no se produce el embarazo, el revestimiento
endometrial se desprende durante la menstruación.
El útero se divide en tres partes principales:
Cuerpo: la parte principal del útero, conectada a las trompas uterinas (de
Falopio) a través de los cuernos uterinos. El cuerpo tiene una base (fondo)
y una cámara interna (cavidad uterina).
Istmo: la parte contraída del útero, ubicada entre el cuerpo y el cuello
uterino.
Cuello del útero (cérvix uterino): la parte inferior del útero. Consta de
dos partes (supravaginal y vaginal), dos orificios (orificio interno y orificio
externo) y un canal cervical.
El útero está parcialmente cubierto por peritoneo. A medida que se refleja desde el
útero hasta el recto y la vejiga urinaria, se forman dos pliegues: el saco
rectouterino (de Douglas) y el saco vesicouterino, respectivamente.
Varios ligamentos peritoneales sostienen el útero y lo mantienen en su lugar:
ligamento ancho, ligamento redondo, ligamento cardinal, ligamento recto-uterino
(uterosacro) y ligamento pubocervical.
El útero está irrigado principalmente por la arteria uterina; la cual surge de la
arteria ilíaca interna. La rama superior de la arteria uterina irriga el cuerpo y el
fondo del útero, mientras que la rama inferior irriga el cuello del útero. La sangre
venosa del útero se drena a través del plexo venoso uterino hacia la vena ilíaca
interna.
El útero recibe inervación del plexo hipogástrico inferior a través del plexo nervioso
uterovaginal, similar a la vagina. El drenaje linfático del útero se realiza en los
ganglios linfáticos lumbares, inguinales superficiales, ilíacos (internos, externos) y
sacros.
Ovarios
Los ovarios son gónadas femeninas bilaterales y equivalentes a
los testículos masculinos. Liberan el óvulo (huevo) con el propósito de facilitar su
fertilización. Además, actúan como glándulas endocrinas, secretando diversas
hormonas necesarias para la fertilidad, la menstruación y la maduración sexual de
la mujer.
Cada ovario está ubicado en la fosa ovárica de la pelvis verdadera, adyacente al
útero y debajo de las trompas uterinas. El ovario contiene cuatro
superficies (anterior, posterior, medial, lateral) y dos polos (superior, inferior). Se
mantiene en su posición normal mediante varios ligamentos emparejados:
ligamento suspensorio del ovario, ligamentos ováricos propios (ligamento del
ovario) y mesovario.
Los ovarios reciben su irrigación arterial de las arterias ováricas, que surgen de
la aorta abdominal. Estos vasos sanguíneos llegan a las gónadas viajando dentro
de los ligamentos suspensorios.
La sangre venosa de los ovarios es drenada por el plexo pampiniforme. Estas
venas luego se fusionan y forman las venas ováricas. La vena ovárica derecha
drena hacia la vena cava inferior, mientras que la vena ovárica izquierda drena
hacia la vena renal izquierda. Los ovarios están inervados por el plexo nervioso
ovárico que recibe fibras de los plexos aórtico, renal e hipogástrico (superior,
inferior). Las fibras simpáticas se derivan de los nervios esplácnicos
menores (T10-T11).
La inervación parasimpática surge de los nervios esplácnicos pélvicos (S2-S4).
Los ganglios linfáticos lumbares son responsables del drenaje linfático de los
ovarios.
Trompas uterinas (trompas de Falopio)
Las trompas uterinas (de Falopio) son órganos musculares bilaterales que se
extienden desde los cuernos uterinos hasta los polos superiores de los ovarios.
Las trompas uterinas son el sitio habitual para la fertilización del óvulo. También
transportan el cigoto resultante al útero para su implantación.
Las trompas uterinas son órganos intraperitoneales, cubiertos completamente por
una parte del ligamento ancho del útero llamado mesosálpinx. Constan de cuatro
partes principales:
Infundíbulo: la parte distal de la trompa uterina que se abre hacia la cavidad
peritoneal a través del orificio (ostium) abdominal. El infundíbulo contiene
proyecciones en forma de dedos llamadas fimbrias que se extienden sobre
la superficie medial de los ovarios.
Ampolla: es la parte más larga y ancha de la trompa uterina. Es el sitio más
común de fertilización.
Istmo: es la parte más estrecha de la trompa uterina.
Parte intramural (uterina): se comunica directamente con la cavidad uterina
a través del orificio (ostium) uterino.
Las trompas uterinas reciben irrigación arterial de las arterias uterina y ovárica. La
primera es una rama de la arteria ilíaca interna y la segunda surge de la aorta
abdominal. El drenaje venoso de las trompas uterinas está mediado por las venas
tubáricas. Estos drenan hacia los plexos venosos uterino y pampiniforme.
Las trompas uterinas reciben inervación simpática del plexo hipogástrico
superior (T10-L2) a través del nervio hipogástrico. La inervación parasimpática
proviene de los nervios esplácnicos pélvicos y del nervio vago. La linfa se drena
desde las trompas uterinas hasta los ganglios paraaórticos, ilíacos internos e
inguinales.
Genitales externos
Los genitales externos (vulva) son los órganos del sistema reproductor femenino
ubicados en el periné (perineo), fuera de la pelvis. Incluyen las siguientes
estructuras anatómicas:
Monte del pubis (monte de Venus)
Labios mayores
Labios menores
Clítoris
Vestíbulo de la vagina
Bulbo del vestíbulo
Glándulas vestibulares
Monte del pubis (monte de Venus)
El monte del pubis es una masa de tejido adiposo subcutáneo ubicada anterior a
la sínfisis púbica. La piel que recubre el monte del pubis (monte de Venus o mons
pubis) está cubierta con un parche triangular de vello púbico.
Labios mayores
Los labios mayores son dos pliegues cutáneos longitudinales cubiertos de vello
púbico. Son la parte más lateral de la vulva y se extienden desde el monte del
pubis hasta el periné. La hendidura entre los labios mayores se llama hendidura
pudenda. Contiene los labios menores y el vestíbulo de la vagina. Los dos labios
mayores se fusionan anteriormente (comisura anterior) y posteriormente (comisura
posterior). Los labios mayores son homólogos al escroto del hombre.
Labios menores
Los labios menores son dos pliegues cutáneos longitudinales, delgados y sin pelo
que se encuentran entre los labios mayores. Rodean el vestíbulo de la vagina y
sus orificios uretral y vaginal. Los labios menores contribuyen a la formación
del prepucio y el frenillo del clítoris.
Clítoris
El clítoris es un órgano eréctil, responsable de las sensaciones sexuales. Es
análogo al pene masculino. Situado en la parte más superior del vestíbulo de la
vagina, el clítoris está rodeado por la parte anterior de los labios menores. Tiene
tres partes: tallo, cuerpo y glande. El cuerpo consta de dos cuerpos cavernosos y
dos puntos de unión (pilares).
Vestíbulo de la vagina
La región entre los labios menores se llama vestíbulo de la vagina. Esta zona
perineal contiene el orificio vaginal, la abertura de la uretra femenina y las
aberturas para los conductos excretores de las glándulas vestibulares mayor y
menor.
Glándulas vestibulares
Hay tres tipos de glándulas que drenan hacia el vestíbulo de la vagina:
Las glándulas vestibulares mayores (de Bartolino): se encuentran a cada
lado del vestíbulo de la vagina. Son homólogas a las glándulas
bulbouretrales del hombre y sirven para lubricar la vulva durante las
relaciones sexuales.
Las glándulas vestibulares menores se encuentran entre los orificios uretral
y vaginal. Estas glándulas son homólogas a la próstata masculina.
Bulbo del vestíbulo
Los bulbos del vestíbulo son un par de tejidos eréctiles subcutáneos análogos al
bulbo del pene y al cuerpo esponjoso en los hombres. Se extienden a cada lado
del vestíbulo de la vagina y se unen frente a los orificios uretrales.
Irrigación sanguínea e inervación
Los genitales externos son irrigados por las arterias pudendas (internas, externas)
que son ramas de las arterias ilíaca interna y femoral, respectivamente. El drenaje
venoso está mediado por las venas pudendas internas y externas.
La cara anterior de la vulva recibe inervación sensorial del nervio ilioinguinal y
del nervio genitofemoral. La cara posterior está inervada por el nervio pudendo y
el nervio cutáneo posterior del muslo. El bulbo del vestíbulo y el clítoris reciben
Ciclo menstrual
El ciclo menstrual ocasiona una serie de cambios cada mes (en circunstancias
normales) que se producen por la acción de las hormonas en los órganos
reproductores femeninos. Implica dos ciclos que interactúan y se superponen; el
ciclo ovárico y el ciclo uterino. El ciclo ovárico pasa por tres fases: folicular,
ovulación y lútea. El conjunto de estas fases permite la maduración y liberación del
óvulo.
6.4 Aparato reproductor masculino
Los órganos sexuales masculinos están constituidos por una compleja disposición
de órganos genitales internos y externos. Su función es la reproducción y el placer
sexual. Los órganos genitales internos son las gónadas masculinas (testículos),
el epidídimo, una variedad de conductos y las glándulas accesorias. El pene y
el escroto conforman los órganos sexuales externos.
La fascinación universal por los órganos sexuales masculinos es tan antigua como
la propia humanidad, convirtiéndolo en un tema siempre presente en todos los
aspectos culturales y sociales de nuestra sociedad, desde chistes tontos hasta
representaciones o formas fálicas. La misión de este artículo es revisar uno por uno
los órganos reproductores masculinos desde su anatomía hasta su función.
Funciones
El sistema reproductor masculino, también conocido como el aparato reproductor
masculino, es el responsable de la reproducción, es decir: la producción de
gametos para la fecundación del óvulo (huevo o gameto) de la mujer. De manera
similar a otros sistemas del cuerpo humano, el sistema reproductor masculino está
constituido por órganos, pero además, también de algunas glándulas y conductos.
Las funciones del aparato reproductor de los hombres, incluye:
Producir, mantener, almacenar y transportar los espermatozoides (células
reproductoras masculinas) y el líquido de soporte de estas células: el
semen
Descargar esas células reproductoras en el tracto reproductor femenino,
durante las relaciones sexuales
Producir y secretar las hormonas sexuales masculinas responsables del
mantenimiento del sistema reproductor masculino
Pene
Anatomía
El pene es el órgano copulador de los genitales externos masculinos. Sus
funciones son dar salida a la orina y al líquido seminal a través de la uretra.
El pene se divide en tres porciones: la raíz, el cuerpo y el glande. La raíz se
encuentra en el compartimento superficial del periné, uniendo el pene al periné.
Esta contiene el bulbo del pene, así como dos pilares del pene, uno a cada lado.
El cuerpo del pene consta de tres tejidos eréctiles: un cuerpo esponjoso y dos
cuerpos cavernosos. Estos tres cuerpos eréctiles se encuentran protegidos por
tres capas de fascia: la túnica albugínea, la fascia profunda del pene (fascia de
Buck) y la fascia superficial del pene (fascia dartos del pene).
El glande del pene es la porción más distal del cuerpo esponjoso. Una extensión
de piel llamada prepucio rodea al glande y lo protege. La punta del glande
contiene al orificio externo de la uretra.
Vascularización e inervación
El pene es irrigado por ramas de la arteria pudenda interna, mientras que la
sangre venosa es drenada por la vena pudenda externa superficial. En cuanto a la
inervación del pene, esta es proporcionada por tres nervios principales:
Nervio pudendo: proporciona la inervación sensitiva y simpática que
participa en la eyaculación
Nervios esplácnicos pélvicos: proporcionan la inervación parasimpática que
juega un papel importante en la función eréctil a través del plexo prostático
Nervio ilioinguinal: inerva la piel de la raíz del pene
Escroto
El escroto es una bolsa cutánea que contiene a los testículos y a las partes
inferiores del cordón espermático. Está constituido de dos capas: la piel (en su
superficie) y la fascia dartos del escroto (profunda). Las fibras musculares lisas del
músculo dartos atraviesan y se dispersan en la fascia dartos del escroto. La
contracción del músculo dartos da al escroto su aspecto arrugado.
Anatomía del escroto y cordón espermático
Es de suma importancia destacar que el escroto permite que los testículos se
sitúen fuera del cuerpo. La función principal del escroto es mantener la
temperatura adecuada para que los testículos puedan producir esperma
(aproximadamente 2 grados menos que la temperatura corporal). Esto se logra
debido al trabajo de dos músculos: el músculo dartos del escroto, el cual regula la
superficie del escroto al contraer o arrugar la piel y el músculo cremáster, cuya
contracción acerca los testículos al cuerpo cuando la temperatura exterior es muy
baja. La irrigación al escroto es proporcionada por las ramas escrotales de las
arterias pudenda interna y externa. En cuanto a su inervación, los ramos del plexo
sacro inervan la porción anterior del escroto, mientras que el plexo lumbar inerva
la región posterior.
Próstata
Testículos, epidídimo y cordón espermático
Anatomía de los testículos
Los testículos son dos órganos genitales internos masculinos de forma ovalada
que se encuentran dentro del escroto. Su función es producir esperma y la
hormona testosterona.
Testículo y estructuras adyacentes
Los testículos se encuentran formados por una red de túbulos, los túbulos
seminíferos contorneados y la red del testículo, y por células secretoras, las
células de Leydig y de Sertoli. Cada una de estas células juega un rol fundamental
en la espermatogénesis. Los espermatozoides son transportados desde los
testículos a través del epidídimo y su continuación: el conducto deferente. El
conducto deferente emerge del escroto atravesando el cordón espermático.
Los testículos y epidídimos son irrigados por las arterias testiculares. El drenaje
venoso lo proporcionan el plexo pampiniforme y las venas testiculares. Se
encuentran inervados por el plexo testicular autónomo.
Epidídimo
El epidídimo se encuentra en la cara posterior del testículo. Es formado por
diversos conductos y su función principal es el almacenamiento y la maduración
de los espermatozoides. El epidídimo se divide en tres partes:
la cabeza (conectada a los conductillos eferentes del testículo), el cuerpo y la cola.
La cola del epidídimo continúa distalmente como el conducto deferente.
Cordón espermático
El cordón espermático transporta el paquete neurovascular de los testículos y los
suspende en el escroto. El paquete neurovascular contiene arterias, nervios, al
plexo pampiniforme, conducto deferente, vasos linfáticos, túnica vaginal de los
testículos y al músculo cremáster. Tres capas tisulares rodean todas estas
estructuras neurovasculares: la fascia espermática externa, el músculo cremáster
y la fascia espermática interna.
7.1 salud sexual y reproductiva
Salud y derechos sexuales en el curso de vida
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud sexual es:
«...un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad, la
cual no es la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. La salud sexual
requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones
sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y
seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia. Para que la salud
sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas
deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud.» (OMS, 2006a)
Existe un consenso según el cual la salud sexual no se puede alcanzar y
mantener sin el respeto y la protección de algunos derechos humanos. «Los
derechos sexuales constituyen la aplicación de los derechos humanos existentes a
la sexualidad y a la salud sexual. Protegen el derecho de todas las personas a
satisfacer y expresar su sexualidad y a disfrutar de la salud sexual, con el debido
respeto por los derechos de los demás, dentro de un marco de protección frente a
la discriminación» (OMS, 2006a, actualizado en 2010).
Acceda a la Declaración de Derechos Sexuales de la World Association for
Sexual Health (WAS)
Acceda a la Declaración sobre el placer sexual de la WAS
El disfrute responsable de los derechos humanos exige que todas las personas
respeten los derechos de los demás.
Salud y derechos reproductivos
Garantizar que todas las personas tengan acceso a sus métodos anticonceptivos
modernos, seguros, confiables y preferidos refuerza varios derechos humanos,
incluidos el derecho a la vida y a la libertad; la libertad de opinión y expresión, y el
derecho al trabajo y a la educación, además de reportar importantes beneficios
para la salud y de otros tipos. El uso de anticonceptivos modernos tiene la
capacidad de proteger a salud de las personas con capacidad de gestar de los
riesgos relacionados con el embarazo no intencional, sobre todo en las
adolescentes o personas con enfermedades crónicas. Cuando el intervalo entre
nacimientos es inferior a dos años, la tasa de mortalidad infantil es un 45% mayor
que cuando este intervalo es de 2 a 3 años, y un 60% mayor que si es de cuatro
años o más. Finalmente, la anticoncepción también brinda una serie de beneficios
potenciales no relacionados con la salud que incluyen mayores oportunidades de
educación y más autonomía para las mujeres, así como crecimiento demográfico
balanceado y desarrollo económico sostenibles para los países
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través del CLAP/SMR,
trabaja fuertemente en la promoción de la Anticoncepción Moderna en el primer
nivel de atención e Inmediata Post Evento Obstétrico (AIPEO).
Acceda al curso sobre AIPEO
Acceda al curso: Planificación Familiar: Actualización en Planificación
Familiar para Atención Primaria de Salud
Acceda a la pagina de OMS sobre planificación Familiar Planificación
familiar ([Link])
Eliminación del aborto inseguro
En 2022, la OMS publicó nuevas directrices sobre la atención del aborto, cuya
finalidad es proteger la salud de las mujeres y las niñas y ayudar a prevenir los
más de 25 millones de abortos inseguros que se producen cada año a nivel
mundial.
La imposibilidad de recibir una atención para el aborto de calidad, sea este
espontaneo o no, infringe varios derechos humanos de las mujeres y las niñas,
como el derecho a la vida, el derecho a gozar del grado máximo de salud física y
mental que se pueda lograr, el derecho a beneficiarse del progreso científico y de
su puesta en práctica, el derecho a decidir libre y responsablemente el número de
hijos y el espaciamiento entre los partos, y el derecho a no sufrir torturas ni tratos
o castigos crueles, inhumanos o degradantes.
La OMS estima que cada año, entre el 4,7% y el 13,2% de las muertes maternas
se deben a un aborto inseguro. Se calcula que, en las regiones desarrolladas, por
cada 100 000 abortos inseguros se producen 30 defunciones, mientras que esta
proporción aumenta hasta las 220 defunciones por cada 100 000 abortos
inseguros en las regiones en desarrollo.
La OMS mantiene una base de datos en línea de políticas mundiales sobre el
aborto, que contiene información exhaustiva sobre leyes, políticas, criterios y
directrices procedentes de todos los países.
En el 2015, el CLAP/SMR creó la Red CLAP MUSA conectando centros centinelas
donde se asiste a mujeres en situación de aborto en la región, buscando
incrementar la calidad de atención y reducir la morbimortalidad materna. Para
realizar la vigilancia epidemiológica en los centros centinelas de la red se utiliza el
SIP Aborto (SIP – A), un componente del Sistema de Información Perinatal. El
SIP-A sigue las normas establecidas por la OMS, lo que permite a los
investigadores sistematizar la información, generar informes locales y supervisar
los cambios tras las intervenciones de formación y seguimiento basadas en las
directrices nacionales. Al 2022, eran 29 los centros centinela de 13 países de la
región que trabajaban conjuntamente intercambiando información para mejorar la
vigilancia de los indicadores de salud de las mujeres en situación de aborto.
Eliminación de la transmisión vertical de enfermedades infecciosas
La iniciativa EMTCT Plus tiene como objetivo lograr y mantener la eliminación de
la transmisión materno infantil (EMTCT) del VIH, la sífilis, la enfermedad de
Chagas y la hepatitis B como una amenaza para la salud pública.
La cobertura de la detección del VIH entre las embarazadas durante la atención
prenatal en la región de las Américas alcanzó un máximo histórico del 80% en
2019 (América Latina 80% y Caribe 82%). Asimismo, el acceso a la terapia
antirretroviral para las mujeres embarazadas que viven con VIH ha aumentado en
América Latina y el Caribe entre 2010 y 2019. En 2019, el acceso a ARV alcanzó
una cobertura del 87% en América Latina y el Caribe, la cobertura más alta en la
última década.
En cuanto a la eliminación de la sífilis congénita, el tamizaje entre las
embarazadas disminuyó del 70% en 2017 al 60% en 2018, alcanzando el 71% en
2019 y volviendo al 62% en 2020 en América Latina y el Caribe. Hubo 30.338
casos de sífilis congénita notificados por los países de las Américas en 2020, lo
que corresponde a una tasa de incidencia de 2,1 por 1.000 nacidos vivos.
Los datos reportados al Formulario de Notificación Conjunta sobre Inmunización
de la OMS y UNICEF mostraron una cobertura del 68% de la dosis al nacer de la
vacuna contra la hepatitis B en las Américas, un aumento constante desde el 49%
reportado en 2010.
A pesar de que la enfermedad de Chagas tiene varias vías de transmisión, y la
transmisión vectorial sigue siendo prevalente, la transmisión vertical ha ganado
relevancia, mientras que la transmisión vectorial en áreas endémicas está en una
fuerte disminución. Aproximadamente dos millones de mujeres en edad fértil en
las Américas están infectadas con T. cruzi y, sin saberlo, corren el riesgo de
transmitir la infección a sus recién nacidos.
El impacto de COVID-19 es evidente en el conjunto de intervenciones
relacionadas con la salud reproductiva, las mujeres embarazadas, los recién
nacidos y los niños, pero también el VIH, la sífilis, la hepatitis B y la enfermedad de
Chagas, la prevención, el diagnóstico y el [Link] países necesitan un
esfuerzo adicional para mantenerse al día con los objetivos de una mejor atención
a las mujeres embarazadas y los recién nacidos libres de enfermedades
prevenibles de transmisión materno infantil.
7.2 responsabilidad al generar vida
Responsabilidad es dar cumplimiento a las obligaciones y ser cuidadoso al tomar
decisiones o al realizar algo. La responsabilidad es también el hecho de ser
responsable de alguien o de algo.
La cualidad de ser responsable significa cuidar de sí mismo y de los demás, en
respuesta a la confianza que las personas depositan entre nosotros. Cuando
somos responsables, estamos expresando el sentido de comunidad y de
compromiso que asumimos con los demás.
La responsabilidad es un valor y una práctica ética, ya que impacta en la vida
familiar, académica, laboral y ciudadana.
Una persona responsable cumple con sus deberes de manera oportuna y
eficiente. Por ejemplo, es responsable una persona puntual en su trabajo, que
lleva a cabo las tareas y objetivos asignados de la mejor manera posible.
También se dice que alguien es responsable cuando asume las consecuencias de
sus acciones. Por ejemplo, cuando una persona daña accidentalmente un objeto
ajeno y se dispone a repararlo o sustituirlo por uno nuevo.
En derecho, la responsabilidad es la obligación legal de responder por los daños
que una acción genera a los demás, siempre en los términos establecidos en la
ley para cada caso.
La responsabilidad abarca muchos aspectos de la vida, por eso se habla de
diversos tipos de responsabilidad, como la responsabilidad civil, social, fiscal,
solidaria y limitada, entre otros.
Valor de la responsabilidad
El valor de la responsabilidad reside en que, gracias a ella, nos cuidamos unos a
otros y alcanzamos el desarrollo familiar, comunitario y social. Cuando alguien no
es responsable, no solo afecta su propio crecimiento, sino que perjudica a los
demás.
En la sociedad, se espera que las personas actúen de forma responsable,
ejerciendo sus derechos y cumpliendo sus obligaciones como ciudadanos.
Por ejemplo, cuando un padre abandona a un hijo, afecta su crecimiento
emocional y lo expone a una vida más difícil. Pero cuando cuida de él con cariño,
el niño crece con autoconfianza y desarrolla mejor sus habilidades.
Del mismo modo, cuando el presidente de un país y su equipo de gobierno no
cumplen con sus obligaciones, se desata una crisis social. Al contrario, cuando
obran con responsabilidad, el país avanza.
Como vemos, hay situaciones o roles donde el nivel de responsabilidad es mayor:
un cargo político, un puesto de trabajo, ser padres o cuidar de alguien.
La responsabilidad es también una cuestión ética, porque al cultivarla contribuimos
al bien común.
Vea también: Valores y Ética
Ejemplos de responsabilidad
La responsabilidad es importante para el sano desarrollo personal, familiar,
comunitario y social. ¿Pero cómo se expresa en concreto? Veamos algunos
ejemplos.
Responsabilidad con uno mismo: mantener la higiene personal,
alimentarse bien, leer para informarse.
Responsabilidad en casa: participar en las tareas del hogar, mantener el
orden y la limpieza, estar atento a las necesidades comunes, etc.
Responsabilidad en la escuela: asistir a clases, entregar las tareas a
tiempo, estudiar con antelación y colaborar con las actividades
extraescolares.
Responsabilidad con nuestros compromisos: ser puntual, cumplir con la
palabra dada, hacer lo que nos corresponde, dar el mejor esfuerzo.
Responsabilidad ciudadana: informarse bien, votar, reparar los daños
causados a otros, pagar los impuestos, denunciar crímenes y delitos,
participar en actividades solidarias, cuidar el ambiente.
Tipos de responsabilidad
Responsabilidad civil
En derecho, la responsabilidad civil es la obligación de reparar el daño que una
persona ha causado a otra. La responsabilidad civil puede adquirirse por contrato
(contractual) o estar estipulada por ley (extracontractual).
Cuando la persona que responde por los daños es una persona diferente al autor,
se llama responsabilidad por hechos ajenos o responsabilidad civil subsidiaria.
Responsabilidad social
Responsabilidad social es la carga, compromiso u obligación que los miembros de
una sociedad tienen entre sí y con la propia sociedad.
La responsabilidad social puede ser positiva, en el sentido de obligarse a ejecutar
determinadas acciones, o negativa, en referencia a abstenerse de acometer
determinadas acciones.
Se habla de tres tipos de responsabilidad social:
Responsabilidad social empresarial o corporativa
Es el compromiso y contribución voluntaria y activa de una empresa para mejorar
la sociedad, es decir, su compromiso con el desarrollo humano y sostenible.
Abarca aspectos como brindar óptimas condiciones laborales a sus empleados;
ayudar a la comunidad local; dar aportes a las causas humanitarias; contribuir con
el cuidado del medioambiente y ofrecer productos y servicios para el bien común.
Responsabilidad social gubernamental o pública
Es el compromiso de los gobiernos y entes del Estado para dictar y regular leyes
que procuren la justicia, el bienestar de los ciudadanos y el cuidado del ambiente.
Responsabilidad social individual
Se refiere a las buenas prácticas ciudadanas que procuran el bien común. Por
ejemplo, colaboración en causas humanitarias; participación en las elecciones;
observancia de la ley; cuidado del medioambiente, etc.
Responsabilidad fiscal
Se llama responsabilidad fiscal a las acciones que toman los diferentes
organismos de un Estado en materia tributaria. Establecer quiénes y en qué grado
han causado daños a la hacienda pública, y establecer las sanciones
correspondientes.
Responsabilidad solidaria
La responsabilidad solidaria es la obligación o compromiso de una empresa de
responder ante sus trabajadores, en caso de que existan deudas del contratista o
subcontratista.
Este tipo de responsabilidad, por lo tanto, se aplica a varias personas que
responden ante una obligación contraída sin que sea necesaria una declaración
de insolvencia del agente principal. De este modo, el acreedor puede reclamar la
deuda contra una o todas las partes a la vez.
Responsabilidad limitada
Una sociedad de responsabilidad limitada (S.R.L.), o simplemente sociedad
limitada (S.L.), es un tipo de sociedad mercantil en la que la responsabilidad se
limita al capital aportado.
Por lo tanto, si existiesen deudas, los socios de este tipo de organización no
deben responder con su patrimonio personal. En este sentido, las participaciones
sociales no se corresponden con las acciones de las sociedades anónimas (S.A.).
La importancia de la responsabilidad en el desarrollo personal
Las personas tenemos una gran capacidad de cambio y de adaptación hacia
nuevas formas de pensar, sentir y actuar, y buena prueba de ello son las
variaciones en éstos aspectos que se han producido a lo largo de la vida de cada
uno.
Sin embargo, si no asumimos la responsabilidad de nuestros actos y recurrimos o
bien a “echar balones fuera” o bien al socorrido “yo soy así”, que limitan el
recorrido hacia el cambio, el progreso o una modificación de hábitos se tornan
muy complicados.
También en el nivel personal, desde niños hasta que somos ancianos, se
producen cambios sustanciales que van en paralelo a la conciencia de que
podemos actuar e influir sobre las cosas, las situaciones y nuestra propia forma de
desempeñarse.
Es curioso observar cómo cambia la percepción de los niños sobre las cosas;
inicialmente, los eventos ocurren sin más, y poco a poco el niño se va dando
cuenta de que él hace que ocurran, él es responsable de tirar un vaso, de que le
traigan la comida, de demandar atención, de hacer que funcione un juguete etc.
A medida que tiene más experiencias con las personas y el ambiente va
aumentando su capacidad de hacer y de elegir lo que hace. No es por ello extraño
que con frecuencia se equipare la inmadurez con la falta de responsabilidad.
La liberta para elegir
La responsabilidad tiene un prerrequisito o antecedente fundamental y pocas
veces subrayado. La libertad de elección.
La idea puede resumirse en: soy responsable de lo que elijo porque podría haber
elegido otra cosa; el verbo elegir implica responsabilidad y no puedo dejar de ser
responsable de mi propia vida y de la mayor parte de cosas que hago para
construirla".
Responsabilidad no es obligación, es responder por lo que uno hizo. Que otro me
haya indicado, sugerido e incluso ordenado no elimina mi libertad de elegir y de
decidir. La libertad de elegir es vivida como algo agradable y placentero pero
puedo llegar a sentirme culpable por lo que elegí y puede pesarme tener que
responder ante esa elección puesto que la mayor parte de elecciones tienen
consecuencias; negativas, positivas o ambos tipos. La responsabilidad no niega la
influencia de diferentes factores o variables en nuestro comportamiento, lo que
subraya es la capacidad, en ocasiones con necesidad de un gran esfuerzo, de
elegir a pesar de esos factores.
Querer o pretender que alguien se haga cargo de nuestras elecciones es querer
seguir viviendo como un niño para que otros elijan por nosotros. Sin embargo, no
podemos escapar de la idea de que somos libres y por tanto responsables de todo
lo que hacemos.
No importa que le echemos la culpa a las leyes, al medio, al entorno, a la
educación, a lo que nos mandan o nos influyen. Elegimos en cada momento de
nuestro actuar aunque algunas elecciones sean tan rápidas y tan automáticas
como los comportamientos que realizamos cuando conducimos o nos sentimos
alegres ante un encuentro agradable con un familiar o amigo.
Las autolimitaciones son elecciones. Somos autónomos y nos fijamos nuestras
propias normas. Puedo cambiar de elección por que soy libre. Hay elecciones que
abren y otras que cierran; puedo elegir cambiar lo que no me gusta, puedo elegir
permanecer en un hábito que me hace daño, puedo elegir comportarme como
víctima, puedo cambiar mi forma de relacionarme con los demás.
Ser libre es elegir hacer sólo estando limitado por mi capacidad y condición física.
Todo lo demás depende de mi elección.
Conclusión
La responsabilidad es la parte más importante de tu compromiso con un futuro sin
comportamientos inadaptativos. Implica levantarse, reconocer lo que hemos hecho
o dejado de hacer, aceptar tus fortalezas y limitaciones, y moverse hacia delante.
No tiene nada que ver con la culpa sino con la aceptación y el crecimiento
personal.
Si te atreves a responsabilizarte y a cambiar ciertos comportamientos y creencias,
quizá sea un buen momento para iniciar terapia psicológica, pero, recuerda, la
responsabilidad no implica culpabilidad.
8 coordinación ,relación y protección
El punto de comunicación entre neuronas se llama sinapsis nerviosa y no implica
un contacto físico membrana con membrana. Se trata de una conexión de carácter
químico. La parte terminal de los axones está casi en contacto con la dendrita o el
cuerpo celular de otra neurona.
-botón presináptico. Consiste en el final de las prolongaciones de un axón.
-hendidura sináptica. Es el hueco existente entre las neuronas implicadas en la
sinapsis.
-Elemento postsináptico. Se trata del cuerpo neuronal o de la dendrita de la
neurona siguiente.
En la sinapsis química la comunicación entre neuronas requiere la presencia de
sustancias.
Neurotransmisores. Son limitados a la hendidura sináptica cuando el impulso
nervioso llega al botón terminal.
Receptores del elemento por sináptico. los neurotransmisores liberados se unen a
Éstos receptores de membrana, lo que provoca cambios en la misma y, por lo
tanto, un potencial de acción que hace que el impulso nervioso continué en esta
neurona.
Vesículas del elemento presináptico. Están cargadas de una sustancia llamada
neurotransmisores.
Hay más de 50 neurotransmisores conocidos, unos activadores y otros
inhibidores. Algunos activan o inhiben en función de donde actúen.
La respuesta secretora frente a los estímulos suele ser neuro hormonal
invertebrados y hormonal invertebrados.
Los animales pueden responder a un estímulo mediante la secreción de tres tipos
de sustancias:
Secreciones glandulares. En este tipo de respuestas los órganos efectores son
glándulas. Son respuestas que están ligadas, básicamente, a la homeostasis de
los animales. Dependiendo de la naturaleza de la sustancias que producen y del
lugar al que Las vierten, se distinguen tres tipos de glándulas:
-Glándulas de secreción externa o exocrinas, que producen sustancias que vierten
al exterior del cuerpo o una cavidad que mantiene contacto con el exterior. Así por
ejemplo, son glándulas exocrina es glándulas salivares que producen saliva.
-Glándulas de secreción interna o endocrinas, que sintetizan hormonas y la vierten
a la circulación sanguínea. Efectúan así su acción a distancia sobre células
órganos muy concretos, conocidos como células u órganos diana. Por ejemplo, es
una glándula endocrina la hipófisis, que produce oxitocina, entre otras hormonas.
-Glándulas de secreción mixta, que tiene una parte exocrina y una parte
endocrina. Por ejemplo, el páncreas posee una parte exocrina que sintetiza y
vierte jugo pancreático al interior del duodeno y otra parte endocrina, que segrega
insulina y glucagón a la sangre.
·Feromonas. Las feromonas son captadas por qué me has receptores de otros
animales de su misma especie e intervienen en funciones relacionadas con el
comportamiento.
La respuesta motora frente a los estímulos la ejecuta el aparato locomotor.
Anatómicamente, el sistema nervioso de los vertebrados se divide en: sistema
nervioso central (SNC) y sistema nervioso periférico (SNP).
El sistema nervioso central:
El SNC está formado por el encéfalo y la médula espinal.
El SNC presenta una doble protección, ósea y membranosa. La protección ósea la
ejercen Los huesos del cráneo, en el caso del encéfalo, y las vértebras, en el caso
de la médula. La protección membranosa proporciona una o varias membranas
del tejido conjuntivo, llamadas meninges.
-Encéfalo. En él se distinguen el cerebro, el cerebelo y el bulbo raquídeo.
-Médula. Está contenida en el canal vertebral, protegida por las meninges. La
médula es más o menos cilíndrica, de paredes muy gruesas con una luz central
muy estrecha llamada epéndimo.
Sistema nervioso periférico:
El SNP está constituido por ganglios y nervios, formados a partir de neuronas
sensitivas y neuronas motoras., Las neuronas sensitivas llevan información desde
los receptores sensoriales a los centros nerviosos del SNC Y las motoras, desde
estos centros nerviosos a los efector es: músculos o glándulas.
Los nervios pueden ser craneales o espinales. Tanto los nervios craneales como
los espinales están formados por asociación de fibras nerviosas mielínicas del
axón es muy largos.
-Los nervios espinales o raquídeos conectan la médula con los músculos de las
extremidades y del tronco. Son nervios mixtos, formados por una rama dorsal
sensitiva que entra en la médula y una ventral motora que sale de ella.
Los centros nerviosos del SNC elaboran respuestas frente a los estímulos que
reciben. Según el tipo de respuesta y el órgano efector que inerva, se pueden
distinguir componentes funcionales en el SNP: somático y autónomo.
Sistema nervioso somático: Actos voluntarios:
•El órgano receptor capta el estímulo • El estímulo se transmite por las enteritas de
una neurona sensitiva, cuyo cuerpo celular está en un ganglio raquídeo. • Los
axones entran como parte de los nervios periféricos hacia las astas posteriores de
la médula espinal. • Los cuerpos neuronales de la sustancia gris reciben el impulso
y lo envían a través de fibras de la sustancia blanca de la médula, hacia el bulbo
raquídeo del encéfalo. • A este nivel, las neuronas de la sustancia gris hacen
sinapsis con otra neurona, que conecta con la corteza cerebral del hemisferio
contrario al lado donde se produce el estímulo.• Al llegar la información a la
corteza cerebral, se percibe, se procesa y se elabora una respuesta adecuada y
consciente frente al estímulo percibido. • la respuesta sale del encéfalo por las
fibras nerviosas de neuronas motoras hasta la sustancia blanca de la médula,
hasta un determinado nivel. • se produce la sinapsis con el cuerpo de una neurona
motora de las astas anteriores que envía la respuesta por la raíces anteriores
del nervio espinal hacia el efector.
Sistema nervioso autónomo:
El sistema nervioso autónomo, también llamado vegetativo, regula la actividad de
las vísceras.
Se encarga del mantenimiento de la homeostasis del funcionamiento de los
órganos mediante respuestas involuntarias y automáticas. Así, sus nervios
motores actúan sobre el corazón, la musculatura lisa de órganos y vísceras y
sobre las glándulas.
Para ello desde el punto de vista funcional, presenta dos componentes uno
simpático y otro parasimpático.
Simpático: actúa en situaciones de estrés, estimulando la acción de órganos como
el corazón, los pulmones y la tensión muscular.
Parasimpático: actúa en situaciones de relax, disminuyendo la actividad de dichos
órganos. Estimula acciones que se suelen hacer en situaciones de relax.
Los impulsos nerviosos son mensajes de naturaleza electroquímica que se
originan en el propio sistema nervioso o los órganos receptores. Se propagan
gracias a que el tejido nervioso está especializado para la conducción de estos
mensajes.
Transmisión del impulso nervioso:
-Potencial de reposo:
-Gracias a la bomba de Na+/K+ se genera una diferencia de potencial de -70 mV
Entre el exterior y el interior de la neurona.
-La bomba expulsa Na+ Y absorbe K+ con gasto de energía.
-Los canales están cerrados.
-Potencial de acción:
-Cuando llega un estímulo el canal de Na+ se abre. -Entra Na+ Al interior por
difusión a través del canal. -El exterior se hace negativo y el interior positivo.
-Repolarización:
-Se cierra el canal de Na+ de tal modo que durante un tiempo no se puede abrir
de nuevo (periodo refractario). -Se abre el canal de K+ -Sale K+ por difusión a
través de su canal. -El exterior se hace muy positivo y el interior muy negativo.
-Finalmente, la bomba Na+/K+ restablece el potencial de reposo.
Relación en animales:
Función de relación: Es la función vital que consiste en la elaboración de
respuestas a los estímulos procedentes del interior y del exterior del organismo.
ESTÍMULO: Notamos que nos quema la mano → Respuesta: Apartarla de la
fuente de calor.
ESTÍMULO: Aumenta la CO2 en la sangre → Respuesta: aumenta la ventilación
pulmonar y la frecuencia cardiaca (taquicardia).
En animales, los aparatos y sistemas que intervienen en la función de relación
son:
-Sistema nervioso
-Sistema endocrino
-Aparato locomotor
·Sistema muscular (músculos) ·Sistema óseo (huesos)
Esquema de funcionamiento del sistema nervioso:
Receptor (Estímulo) → nervios sensitivos → Sistema nervioso central → Nervios
motores → Órgano efector (glándula, músculo)(Respuesta)
Sensación y percepción:
Sensación: es la impresión que recibe un receptor (sonido, luz, calor, frío, etc).
Percepción: es la interpretación de la sensación por el sistema nervioso central.
-para que se de el potencial de acción el estimulo debe tener una mínima
intensidad o intensidad umbral.
-si se supera la intensidad umbral se produce el impulso.
-el impulso siempre tiene los mismos valores (-70mV, 120mV, -80mV)
Todo los visto hasta ahora sucede de una pequeña porción de la membrana de
una neurona, pero el impulso se transmite a lo largo de toda la membrana.
·Un estimulo llega a una zona de la membrana.
·El potencial de acción provoca que se estimulen las zonas adyacentes.
·La zona inicial se repolariza. Y las zonas adyacentes estimulan a sus zonas
adyacentes excepto a las zonas que estén en repolarización. De este modo se
impide que un estimulo este continuamente “estimulando”..
Componentes del sistema nervioso
Células del sistema nervioso: Neuronas: Producen y transmiten impulsos
nerviosos. En función del número de prolongaciones, se puede clasificar en
monopolares, bipolares o multipolares.
Estructuras del sistema nervioso: Fibras nerviosas: Asociación de axones de las
neuronas y células de Schwann. Pueden ser mielínicas o amielínicas.
-Mielínicas, formadas por un axón y varias células de schwann rodeándolo en
capas concéntricas: vaina de mielina. Entre dos células consecutivas existen
estrangulamientos sin mielina llamados nódulos de ranvier.
Nervios: Agrupaciones de fibras nerviosas. Quedan protegidas por varias capas de
tejido conjuntivo, que se denominan epineuro y perineuro.
Ganglios o centros nerviosos (solo en los vertebrados): Agrupaciones de cuerpos
neuronales.
Células de la glía o gliales: Realizan funciones de nutrición, relleno, aislamiento y
sostén de las neuronas.
Características del impulso nervioso:
-Su transmisión sigue la ley del todo o nada; se produce o no.
-Todos son semejantes: Que se perciban como sensaciones sonoras, dolorosas,
visuales, etc., depende del centro nervioso encargado de interpretar.
-Es unidireccional: Se propaga desde cualquier parte de la neurona hacia el
extremo del axón.
Los órganos efectores de estas respuestas son los músculos que forman el
sistema muscular. Todos ellos son músculos de contracción rápida y voluntaria y
poco resistente a la fatiga.
El sistema muscular se asocia al sistema esquelético, en aquellos animales que lo
poseen, conformando el aparato locomotor. El sistema esquelético constituye el
componente estético del aparato locomotor, mientras que el sistema muscular es
la parte dinámica.
El esqueleto de los invertebrados puede estar o no articulado:
-Los cnidarios, Platelmintos, Nemátodos y Anélidos presentan un esqueleto
hidrodinámico o hidroesqueleto para generar movimiento. Este esqueleto está
constituido por el líquido de las cavidades corporales, da consistencia al cuerpo y
puede servir como soporte a la musculatura.
-En los artrópodos, los músculos se unen internamente a un esqueleto articulado
externo o exoesqueleto. Debido a su estructura, en unidades independientes que
se articulan entre sí, el exoesqueleto permite una gran movilidad, mientras protege
los órganos internos y evita su desecación.
Los vertebrados poseen un esqueleto interno formado por estructuras duras de
tejido óseo denominadas huesos. Al igual que el exoesqueleto de los artrópodos,
las piezas del esqueleto de los vertebrados, los huesos, se mueven gracias a la
acción combinada de los músculos que se insertan en ellos.
Locomoción en vertebrados.
Los animales vertebrados, excepto los peces, disponen de órganos locomotores o
extremidades.
-Los peces se mueven en zigzag gracias a la musculatura de su cuerpo y se
estabiliza mediante las aletas.
-Según Los grupos, los anfibios adultos pueden tener cuatro patas y desplazarse
en Diagonal o saltando, o no tener patas y desplazarse serpenteando.
-Los reptiles también pueden o no tener patas, pero presentan una gran variedad
de movimientos debido a la adaptación al medio.
-Según su hábitat y modo de vida, las aves pueden presentar uno o más
mecanismos de locomoción, en el aire, en el agua y en la tierra. Las extremidades
8.1 estímulos y respuestas de los invertebrados
Los animales invertebrados son un grupo muy abundante y diverso de seres
vivos que no tienen vértebras. Son los animales más antiguos y numerosos que
existen sobre la tierra. Se sabe que de los 3 millones de especies vivas y
conocidas actualmente, cerca de 2 millones corresponden solo a animales
invertebrados.
Debido a la ausencia de una columna vertebral que les ayude a soportar
el peso de sus cuerpos, los invertebrados no pueden alcanzar grandes tamaños,
contrario a lo que observamos en los animales vertebrados. Solo algunos
invertebrados marinos pueden alcanzar más de un metro de largo.
Dentro de este grupo podemos encontrar criaturas tan diferentes como las
mariposas y los caracoles, las arañas y las abejas, las estrellas de mar y las
lombrices, entre otros. Todos constituyen una parte indispensable para la vida de
todos los elementos en un ecosistema.
Características de los invertebrados
– No presentan ningún soporte o esqueleto interno, ya sean vértebras, columna
vertebral, esqueleto cartilaginoso o cualquier otra estructura de soporte. En su
interior solo poseen líquido, cavidades u órganos, dependiendo de la especie.
Sin huesos o vértebras sus cuerpos no pueden soportar mucho peso y por ello no
alcanzan grandes tamaños.
– Son organismos eucariotas, por lo que sus células poseen, además de un
núcleo que encierra el material genético (el ADN), sistemas membranosos internos
y otros compartimientos funcionales.
– Están conformados por células animales; es decir, no poseen orgánulos con
pigmentos como la clorofila y tienen una membrana plasmática sin pared celular
que la acompañe.
– En su mayoría son organismos multicelulares.
– Son organismos heterótrofos, pues necesitan obtener su energía y carbono a
partir de otros organismos. No son capaces de producir su propio alimento.
– Los invertebrados se ubican en los primeros peldaños de la cadena alimenticia.
Se alimentan de las plantas y de otros invertebrados, sirviendo de alimento para
animales vertebrados como los peces, los anfibios, los reptiles, las aves y los
mamíferos.
Clasificación: tipos de invertebrados
A continuación, una lista de los 21 filos más conocidos de invertebrados
Son animales acuáticos con forma de una esponja. Se han clasificado cerca de
9000 especies hasta el momento. Se alimentan a través de filtración del agua en
donde habitan, de esta forma atrapan partículas, larvas pequeñas de otros
animales o sustratos que quedan atrapados en sus cuerpos porosos.
Placozoos (filo Placozoa)
Tienen forma de discos planos y solo se conocen unas 100 especies
aproximadamente. Son poco estudiados, pero se sabe que son especies marinas,
microscópicas y de aspecto plano.
Ctenóforos (filo Ctenophora)
Son animales marinos muy parecidos a las medusas. Son gelatinosos y poseen
tentáculos y cilios. Se han estudiado poco, por lo que hoy en día se conocen poco
más de 150 especies.
Cnidarios (filo Cnidaria)
A este filo pertenecen todas las medusas “verdaderas”, los corales y las
anémonas. Son organismos marinos y se conocen cerca de 11000 especies.
Nemerteos (filo Nemertea)
Son gusanos marinos en su mayoría, aunque pueden encontrarse algunas
especies en lagos, ríos y bajo tierra. Todos se alimentan de pequeños
invertebrados a través de su probóscide.
Se trata de gusanos planos que habitan en ambientes acuáticos o muy húmedos.
Son animales carnívoros que se alimentan de pequeños insectos y larvas. Algunos
son parásitos de los animales vertebrados. Dentro de este grupo se clasifican
cerca de 21000 especies diferentes.
Gnatostomúlidos (filo Gnathostomulida)
También es un grupo de gusanos de pequeño tamaño (entre 0,1 mm y 20 mm).
Viven en el suelo, especialmente en lugares que poseen una abundante capa
orgánica. Pueden sobrevivir en ausencia de oxígeno y se alimentan de raíces,
hongos y otros microrganismos. Se han descrito cerca de 150 especies
Nematomorfos (filo Nematomorpha)
Es un grupo de gusanos pequeños, muchos de ellos parásitos de animales
vertebrados. Miden entre 2 y 10 cm de longitud. Se conocen cerca de 500
especies en este grupo, todas parásitas. Se alimentan a través de la superficie de
sus cuerpos, aprovechando el alimento ya digerido por sus hospedadores.
Estos organismos son conocidos comúnmente como “gusanos cilíndricos” debido
a que su cuerpo parece una salchicha. En el grupo hay muchas especies
acuáticas, pero existen especies terrestres o parásitas de animales vertebrados.
Se conocen cerca de 30000 especies.
Quinorrincos (filo Kinorhyncha)
Son considerados “microbios marinos” que forman parte del plancton. Son
comúnmente encontrados cerca del fondo arenoso o fangoso de los océanos. Su
cuerpo se divide en segmentos y se alimentan de protozoarios y algas
unicelulares. Actualmente se conocen alrededor de 400 especies.
Gastroticos (filo Gastrotricha)
Son organismos con cuerpos cilíndricos de pequeño tamaño. Poseen su cuerpo
cubierto por cilios y se alimentan de materia orgánica, de larvas, de algas, de
protozoarios y de partículas que flotan en los cuerpos de agua donde habitan. Se
conocen unas 500 especies.
Rotíferos (filo Rotifera)
Estos son microbios de muchas formas distintas, parecidos a los insectos. Habitan
en ambientes de húmedos de agua dulce y miden entre 0,5 mm y unos pocos
centímetros.
Se alimentan de protozoarios, de algas y de otros microrganismos de su hábitat.
Se conocen cerca de 2000 especies diferentes.
Entoproctos (filo Entoprocta)
Son animales microscópicos acuáticos que tienen forma de pólipos o anémonas.
Son sésiles (inmóviles) y poseen una “corona” filtradora compuesta por cilios con
la cual se alimentan de los sustratos que flotan en el medio. Se han descrito
aproximadamente 20 especies diferentes.
Acantocéfalos (filo Acanthocephala)
Los acantocéfalos son gusanos parásitos de vertebrados. Tienen una probóscide
especializada para adherirse a las paredes intestinales de los animales
vertebrados que parasitan.
Moluscos (filo Mollusca)
A este grupo pertenecen los caracoles, los pulpos, los calamares, las ostras, las
almejas, las babosas y otros. La mayoría son animales carnívoros o que se
alimentan de materia orgánica por filtración desde su superficie corporal. Dentro
de este grupo se clasifican unas 100000 especies.
Artrópodos (filo Arthropoda)
Este es el grupo de animales más numeroso y diverso que existe sobre la tierra:
se conocen más 1 millón de especies diferentes. Dentro de este filo se clasifican
todos los insectos, los arácnidos, los moluscos, los miriápodos y muchos otros.
Onicóforos (filo Onychophora)
Estos animales tienen la apariencia de gusanos con patas o babosas con patas.
Habitan en zonas terrestres muy húmedas, son de hábitos nocturnos y se
alimentan de pequeños invertebrados. La mayoría solo habitan en las zonas
tropicales. En la actualidad se conocen cerca de 200 especies diferentes.
Anélidos (filo Annelida)
Los anélidos son los gusanos segmentados que se encuentran bajo tierra o en los
océanos. Quizá el animal más conocido de este grupo es la lombriz de tierra.
Dichos animales poseen hábitos alimenticios muy diversos: algunos son
filtradores, otros carnívoros y otros se alimentan de materia orgánica que
encuentran en el suelo. Se han descrito más o menos 15000 especies de anélidos
diferentes.
Briozoos (filo Bryozoa)
Son animales filtradores que forman colonias pequeñas de pólipos. Son acuáticos
y sésiles, pues viven adheridos a sustratos. Tienen una especie de “tentáculo”
especializado para filtrar los pequeños materiales orgánicos del agua, de los
cuales se alimentan. Hay cerca de 6000 especies.
Priapúlidos (filo Priapulida)
Estos son también gusanos marinos que viven enterrados en el fondo del lecho
marino. Solo exponen la parte anterior de sus cuerpos, en donde tienen órganos
especializados para la filtración.
Hemicordados (filo Hemichordata)
Otro grupo de gusanos marinos que viven cerca de las costas. Se conocen como
“hemicordados” porque presentan el primer indicio de una columna vertebral.
Tienen una especie de faringe para alimentarse, filtrando el agua del océano. Se
reconocen al menos 150 especies.
Ejemplos de animales invertebrados
Arácnidos
Araña.
Garrapata.
Ácaro.
Escorpión.
Insectos
Hormiga.
Mariposa.
Mantis religiosa.
Mosquito.
Grillo.
Avispa.
Mosca.
Abeja.
Libélula
8.2 Estímulos y respuestas de los vertebrados
Los animales vertebrados son aquellos que poseen columna vertebral. En este
grupo se clasifican muchos de los animales mejor conocidos y estudiados del
reino animal, pues en él se incluyen los reptiles, las aves, los anfibios, los peces y
los mamíferos.
El grupo de los animales vertebrados es el que tiene a los animales con los que el
ser humano está más familiarizado, incluyendo los animales de compañía y los
animales de consumo como el cerdo, gallina o vaca son animales vertebrados.
Además, son vertebrados los animales más grandes del planeta.
Ejemplos de animales vertebrados son el elefante africano, la jirafa, el rinoceronte
gris, el tiburón toro, la ballena azul, el perro, el lobo europeo, los leones, las
cebras, la cobra real, la pitón reticulada, el avestruz, el atún amarillo, la rana
común, el sapo europeo o la orca.
Características de los vertebrados
Tienen columna vertebral
Los animales vertebrados poseen una columna vertebral y vértebras que la
acompañan. Esto los diferencian de los animales invertebrados, que no poseen ni
columna vertebral ni vértebras.
Compuestos por células eucariotas
Así como todos los organismos que consideramos “animales”, los vertebrados
están compuestos por células eucariotas que poseen un núcleo membranoso
donde se encierra el ADN y que tienen otros orgánulos internos esenciales como
mitocondrias, lisosomas, complejo de Golgi o retículo endoplásmico.
Organismos heterótrofos
Los vertebrados son organismos heterótrofos, es decir, que sus células no son
capaces de sintetizar su propio alimento y deben obtenerlo a partir de
la materia orgánica extraída de otros organismos vivos.
Si los vertebrados obtienen alimento de origen vegetal son herbívoros y si lo
hacen de animales son carnívoros.
Cuerpo
Todos los animales vertebrados tienen una cabeza bien definida, una región
torácica o “troncal” y una porción caudal o una “cola”. Generalmente alcanzan
grandes tamaños, gracias a la presencia de un endoesqueleto bajo la piel.
Dicho endoesqueleto permite el soporte de sus órganos internos y se asocia con
músculos y articulaciones, los cuales hacen posible el desplazamiento y otras
acciones motoras, así como la protección de órganos delicados.
En la región cefálica (la cabeza) se encuentra un cerebro y tres órganos
sensoriales: el del olfato, el de la vista y el de la audición.
La región troncal o torácica consiste en una cavidad bilateral (que si corta a
la mitad produce dos porciones casi idénticas) que contiene las vísceras.
Usualmente la porción caudal contiene los orificios de salida del sistema
digestivo y excretor (para las heces y la orina).
Hábitat
Los animales vertebrados son un grupo diverso desde el punto de vista de
tamaño, forma, nutrición, hábitos y ciclo de vida. Ocupan ambientes marinos, de
agua dulce, ambientes terrestres e incluso aéreos, por lo que exhiben una amplia
gama de estilos de vida.
Reproducción
Todos los animales vertebrados se multiplican por reproducción sexual, por lo que
no es común observar poblaciones clonales de animales vertebrados, es decir,
organismos idénticos a su progenitor.
Diversidad entre los vertebrados
Se estima que este grupo contiene aproximadamente unas 45 mil especies de
animales, muchas de las cuales se distribuyen desde el Ártico o el Antártico hacia
las regiones tropicales del planeta.
El único lugar donde no se han detectado vertebrados es en el interior de
la Antártida, en las zonas más frías de Groenlandia y en la “bolsa de hielo” del
Polo Norte, pero están prácticamente en todos los ecosistemas de la biosfera.
Clasificación: tipos de vertebrados
Veamos cuáles son las clases principales de vertebrados:
Peces óseos (clase Osteichthyes)
Este grupo contiene a la mayoría de los peces con los que estamos familiarizados.
Todos tienen mandíbulas y esqueletos parcial o completamente osificados.
Tienen vejiga natatoria, aletas pares, branquias cubiertas por un opérculo óseo,
escamas, un sistema de “línea lateral” (un órgano sensorial) y son casi
todos ovíparos con fertilización externa, aunque los hay ovovivíparos y vivíparos.
Esta clase también se subdivide en dos: la clase Actinopterygii y la clase
Sarcopterygii. Los actinopterigios son los “peces con aletas radiadas” y los
sarcopterigios son los peces con aletas lobuladas.
Anfibios (clase Amphibia)
Son animales de sangre fría. Pueden respirar empleando pulmones, branquias,
tegumentos (la piel) o el revestimiento de la boca. Se caracterizan por poseer un
estadio larval acuático o en el interior de un huevo. Su piel es húmeda y tiene
muchas glándulas mucosas, no tienen escamas.
Son tetrápodos, es decir, tienen cuatro extremidades. Pueden habitar en cuerpos
de agua dulce o ser de vida terrestre. Tienen sexos separados, fertilización
externa, algunos con desarrollo interno; pueden ser ovovivíparos o vivíparos.
A esta clase pertenecen los órdenes Aponda, que incluye a las cecilias, el orden
Anura, donde están las ranas y los sapos, y el orden Caudata, que contiene a las
salamandras.
Reptiles (clase Reptilia)
Los reptiles son organismos de sangre fría, pero no tienen etapa larval durante su
desarrollo. Utilizan pulmones para respirar y tienen esqueletos bien osificados. Su
piel es seca, con escamas, pero sin glándulas.
Sus extremidades tienen 5 dedos y usualmente presentan garras. Durante su
reproducción ocurre fertilización interna y tienen desarrollo directo, pudiendo ser
ovíparos y ovovivíparos.
La clase se divide en las subclases Anapsida (tortugas terrestres y acuáticas),
Lepidosauria (lagartos con escamas) y Archosauria. También incluye las
subclases Synapsida, Ichthyopterygia y Synaptosauria, pero son de especies ya
extintas.
Aves
Son animales de sangre caliente, cuyos miembros “frontales” o alas están
especializados para el vuelo. Las extremidades traseras tienen 4 o menos dedos y
sus cuerpos están cubiertos con plumas, a excepción de las patas, que presentan
escamas.
En vez de dientes tienen picos córneos, y todos son ovíparos con fertilización
interna. Se reconocen dos subclases: la subclase Archaeornithes (de aves
extintas) y la subclase Neornithes, también llamadas “aves verdaderas”.
Mamíferos (clase Mammalia)
Son animales de sangre caliente que se caracterizan por la presencia de
glándulas mamarias y una mandíbula inferior compuesta por un solo hueso.
Tienen pelo, un cerebro bien desarrollado y piel que los recubre con glándulas y
pelo.
Los juveniles se alimentan de la leche producida por las glándulas mamarias y se
forman por fertilización interna. Es un grupo de animales vivíparos, con pocas
excepciones.
Se divide en las subclases Prototheria y Theria. La primera es una clase “primitiva”
de mamíferos que ponen huevos, pero que tienen glándulas mamarias (sin
pezones) y pelo. La segunda representa los mamíferos con glándulas mamarias y
pezones, con dientes funcionales, útero y vagina, vivíparos todos.
Agnatos (clase Agnatha)
Estos son los peces sin mandíbula, mejor conocidos como “peces brujas” y
lampreas. Son considerados un grupo “primitivo”, ya que no tienen huesos.
Habitan exclusivamente ambientes marinos, tienen una piel suave, glandular y
viscosa, y carecen de arcos branquiales verdaderos.
Condricticios (clase Chondrichthyes)
Son llamados también peces cartilaginosos. Tienen mandíbulas, aletas pares,
sexos separados (macho y hembra), pueden ser ovíparos, ovovivíparos o
vivíparos. A este grupo pertenecen los tiburones y las rayas o mantarrayas.
La clase se subdivide en dos subclases: la subclase Elasmobranchii y la subclase
Holocephali. Los primeros son los tiburones y las rayas, caracterizados por la
presencia de numerosos dientes, de 5 a 7 hendiduras branquiales, escamas, una
cloaca, espiráculos para respirar, etc.
Los holocéfalos, también llamados “quimeras”, son peces cartilaginosos que no
tienen escamas, ni cloaca o espiráculos. Sus dientes están fusionados a unas
placas “óseas” y viven en aguas marinas templadas.
Ejemplos de especies de vertebrados
Existen muchos ejemplos de animales vertebrados:
Mamíferos
Elefante africano y elefante asiático.
León.
Guepardo.
Perro.
Lobo europeo.
Erizo común.
Gato.
Murciélago común.
Oso pardo.
Chimpancé.
Ballena azul.
Delfín nariz de botella.
Jirafa.
Tigre siberiano.
Conejo común o europeo.
Rinoceronte gris.
Gacela arábiga.
Gorila.
Vaca.
Caballo.
Oveja.
Cabra.
Anfibios
Rana dorada venenosa.
Rana común.
Ranita meridional.
Sapo de espuelas.
Rana ibérica.
Sapo corredor.
Sapo partero común.
Rana verde o de cobre.
Tritón jaspeado.
Gallipato.
Sapo común.
Tritón pigmeo.
Peces
Tiburón blanco.
Tiburón peregrino.
Tiburón amarillo.
Tiburón martillo.
Tiburón tigre.
Tiburón ballena.
Marrajo común.
Pez globo.
Siluro europeo.
Barracuda.
Sardina común.
Atún blanco.
Pez gato.
Aves
Avestruz.
Casuario.
Gorrión.
Ñandú.
Tucán piquiverde.
Pájaro carpintero.
Pingüino emperador.
Gallina.
Picozapato.
Guacamayo azul.
1 sostén y movimiento
El aparato locomotor o sistema músculo-esquelético es el conjunto de
estructuras corporales que permite al cuerpo realizar los movimientos. Este
aparato está conformado por dos sistemas:
Sistema osteoarticular. Conjunto de ligamentos, articulaciones y huesos.
Sistema muscular. Conjunto de tendones y músculos.
Cada parte del sistema osteoarticular y del sistema muscular presenta una función
específica que contribuye a la conformación del aparato locomotor. De este modo
el aparato locomotor logra sus principales objetivos o funciones: permitir el
movimiento, dar flexibilidad al cuerpo, sostener y proteger a los diferentes
órganos del cuerpo.
Por otra parte, este sistema no es autónomo, es decir que depende del sistema
nervioso periférico (SNP) para la generación y coordinación de los movimientos.
Además es voluntario en la mayoría de los casos, es decir que el ser humano
mueve cada músculo de modo consciente para la ejecución de una determinada
tarea o movimiento.
Ver además: Aparato digestivo
Funciones del aparato locomotor
La función principal del aparato locomotor es permitir a los animales
vertebrados relacionarse con el medio exterior, es decir con el medio ambiente
que le rodea. El ser humano es un ser vertebrado, por tanto utiliza este aparato
para su movimiento y relación con el medio que lo circunda.
El aparato locomotor tiene las siguientes funciones principales:
Movimiento del cuerpo
Formar las principales cavidades
Sostén y resistencia
Partes del aparato locomotor
El esqueleto
La cantidad de huesos en el cuerpo humano asciende a 206 huesos.
El esqueleto es el principal determinante del cuerpo. Se complementa con el
tejido adiposo y con la masa muscular. Los huesos forman parte del esqueleto,
son firmes, duros y de color blanco. Son el sostén del esqueleto.
El esqueleto se compone de tejido óseo, constituido por células y componentes
calcificados. En el ser humano, la cantidad total de huesos que constituyen el
esqueleto asciende a 206 huesos.
Según su forma, los huesos se clasifican de la siguiente manera:
Huesos largos o tubulares. Estos se encuentran en los miembros
inferiores y superiores.
Huesos cortos. Son huesos que se encuentran en zonas donde se
requiere poco movimiento pero mucha resistencia.
Huesos anchos o planos. Tienen la función de proteger órganos delicados
del cuerpo.
Puede servirte: Sistema óseo
Las articulaciones
Son partes blandas que unen dos huesos que se encuentran próximos, de modo
que los huesos puedan articularse entre sí y mover el esqueleto. Existen
diferentes tipos de deslizamiento:
No son móviles.
Presentan un movimiento de tipo monoaxial.
Tienen mayor movilidad y amplitud de movimiento.
Los ligamentos y cartílagos
Los ligamentos tienen la función de unir los huesos móviles y semimóviles con
las articulaciones.
Los cartílagos Son tejidos conjuntivos, sólidos, resistentes y elásticos.
Pueden recubrir a ciertos huesos para ayudar a que se articulen, desplacen o
roten, y también pueden complementar a ciertos órganos, como la oreja y la
laringe.
Los tendones y músculos
Los tendones son tejidos conectivos fibrosos que unen los músculos con los
huesos y hacen posible que el esqueleto se mueva. Los músculos permiten la
movilidad del cuerpo dadas las características que éstos presentan:
Contractibilidad/ Excitabilidad. El músculo, tras un estímulo puede
excitarse o contraerse.
El músculo se puede estirar y volver a su forma original.
Sistema dependiente
El sistema nervioso controla cada movimiento locomotor.
Tal como se mencionó al inicio, el sistema locomotor depende del sistema
nervioso, más específicamente del sistema nervioso periférico (SNP) quien
permite el control de cada movimiento locomotor.
Sistema voluntario e involuntario
Dado que el aparato depende del sistema nervioso periférico para su movimiento y
éste es un sistema coordinado de manera consciente por el cerebro, se dice que
el sistema locomotor es voluntario. No obstante, en ciertos casos puede actuar
con movimientos involuntarios, esto es, mover el cuerpo sin efectuar
previamente la orden cerebral.
Ejemplos de movimientos involuntarios del aparato locomotor son: mover una
pierna tras un golpe en el ligamento rotuliano, la enfermedad de Parkinson
presenta otro ejemplo de movimientos involuntarios que se presentan en este
aparato.
Cuidados del sistema locomotor
Es necesario realizar estiramientos luego de una actividad física de fuerza.
La preservación del aparato locomotor exige determinados cuidados:
Adoptar la postura adecuada al sentarse, caminar o estar de pie.
Mantener una postura erguida, sin encorvarse.
Mantener una dieta equilibrada con alimentos ricos en vitaminas,
minerales y nutrientes.
Realizar actividad física de manera periódica.
Realizar estiramientos luego de la actividad física.
Beber agua suficiente todos los días.
1.1 Los movimientos de las plantas
Las plantas, aunque no lo hagan de la misma forma que los animales, también se
mueven. Esto lo hacen dependiendo de diferentes factores y sobre todo cuando
están en crecimiento, aunque también existen algunas que lo hacen durante toda
su vida.
- Tipos de movimientos en las plantas
Existen diferentes tipos de movimientos en las plantas, donde encontramos:
+ Movimientos según la dirección del estímulo
Son tropismos, movimientos en respuesta a un estímulo direccional; nastias,
dirección del movimiento independiente de la dirección del estímulo; y nutaciones,
movimientos autónomos independientes del ambiente.
+ Movimientos según el mecanismo fisiológico
Movimientos por crecimiento diferencial, donde una parte de la planta crece más
rápido que la otra, es irreversible; movimientos por cambios en la turgencia, un
proceso reversible; e hidratación.
Los tropismos pueden ser negativos o positivos dependiendo de si siguen o no la
dirección del estímulo. Además, se definen según el estímulo que lo induce.
- Fototropismo
Se observa sobre todo en plantas mono o dicotiledóneas que se han desarrollado
en oscuridad y son sometidas a un haz de luz direccional. La curvatura que se
genera solo se produce en órganos en crecimiento. El ápice es la zona que
percibe la luz, ya que cuando lo eliminamos no se produce dicho fototropismo.
En el ápice existe una concentración muy alta de auxina, lo que cumple dos
funciones: percibir el estímulo y producir una disminución del transporte basipétalo
de auxina y un aumento del transporte lateral de la misma.
Existen dos tipos de fototropinas, la Phot1 y la Phot2 y, al igual que el movimiento
del cloroplasto, la Phot1 está implicada en la curvatura a alta y baja intensidad de
luz, mientras que la Phot2 está encargada de la curvatura a alta intensidad de luz.
En la zona iluminada las fototropinas se activan, disociándose, ejerciendo
actividad quinasa y regulando la actividad de transportadores de auxina (PIN 3).
PIN3 está distribuido de forma homogénea en toda la célula, pero al recibir la luz
azul, la Phot1 hace que se reorganice en el lado opuesto al que se recibe la luz,
dándose así un transporte de auxina hacia el lado que no está iluminado. Además,
en la zona iluminada se produce un aumento de pH, mientras que en la zona no
iluminada se produce una disminución del mismo. El aumento de la auxina en el
lado iluminado hace que se dé un incremento del crecimiento.
- Gravitropismo
También conocido como geotropismo. Es el movimiento de curvatura de un órgano
en la dirección de la gravedad. Se da siempre en órganos en crecimiento. Como
en el caso de fototropismo, podemos tener gravitropismo positivo o negativo.
Como caso positivo, la raíz, como negativo, el tallo.
En la cofia o caliptra existen los “sensores” capaces de detectar la gravedad, los
estatolitos, que son amiloplastos con gran cantidad de almidón y una densidad
mucho mayor que el citoplasma. Estos estatolitos se encuentran en el interior de
los estatocistos, situados en la parte central de la columnela.
Cuando la raíz se encuentra en vertical, los estatolitos caen por la fuerza de la
gravedad, posándose sobre el retículo endoplasmático y ejerciendo una presión
sobre el mismo. Pero si la raíz se encuentra en posición horizontal, los estatolitos
caen por la fuerza de la gravedad y ejercen una presión desigual en el Retículo
Endoplasmático (RE). Esta presión desigual es la que dispara la cascada de
reacciones que permiten el gravitropismo.
Parece ser que hay una liberación y acumulación de Calcio cuando los estatolitos
ejercen presión desigual, aunque también se ha observado que se dan cambios
de pH. Además, se sabe es que la respuesta está mediada por auxinas, la
misma hormona que nos explica la curva fototrópica.
Cuando la raíz se encuentra en posición horizontal, los estatolitos presionan un
lateral de la célula, siendo una señal que determina que la auxina se transporte
preferentemente hacia la parte de la raíz que está de cara al suelo, disminuyendo
el transporte a la parte superior. Como la raíz es más sensible a la auxina que el
tallo, esta acumulación de auxina produce una inhibición del crecimiento, dándose
una estimulación del crecimiento de la raíz en la parte superior, curvando la raíz en
la dirección de la fuerza de la gravedad.
Esto es algo similar a lo que ocurre en el caso del fototropismo. Cuando la raíz se
encuentra en posición vertical, el PIN3 se dispone de manera uniforme en ambos
lados de la célula, transportando auxina en la misma proporción. Pero cuando la
raíz está en posición horizontal, los estatolitos cambian de lado y, en esa zona, se
van a acumular gran parte de los PIN3, incrementando el flujo de auxina a ese
lado.
- Nastias
En el caso de las nastias, el movimiento no se da por cambios de dirección, si no
por otros cambios. La dirección del movimiento en estos casos depende del
órgano. Existen diferentes nastias dependiendo del estímulo.
. Nictinastias: están relacionadas con las transiciones de luz y oscuridad.
Estas nastias de van a producir principalmente por cambios en la turgencia, lo que
implica que sean principalmente movimientos reversibles. Aunque en algunos
casos, se pueden dar por crecimiento diferencial.
La fisiología del movimiento de plegamiento de las hojas por la noche es común
en todas las leguminosas, y se debe a la presencia de una estructura llamada
pulvínulo. Estos pulvínulos se encuentran en la base de la hoja y en la base del
foliolo. Es una estructura cilíndrica que es flexible, es decir, que se encuentra
erecto durante el día, y se relaja y se curva hacia abajo durante la noche.
La estructura de este pulvínulo posee en la zona central un cilindro vascular
central con los tejidos conductores y una zona cortical motora donde encontramos
células parenquimáticas con una pared celular flexible que les permite cambiar de
tamaño y de forma con cierta facilidad.
En esta zona cortical motora encontramos dos tipos de células, células extensoras
y células flexoras. Cuando la planta recibe luz las células extensoras aumentan de
tamaño, mientras que las células flexoras disminuyen de tamaño. Ambos tipos de
células se encuentran situadas en extremos opuestos de esta zona cortical
motora. En oscuridad se produciría el efecto inverso.
El mecanismo que explica esto es muy similar al que ocurre en la apertura
estomática. Se produce una activación de la bomba de protones, que produce una
hiperpolarización, entrando potasio a la célula y produciendo una entrada de agua.
Este proceso se regula por el reloj endógeno, el cual a su vez está regulado por
los citocromos y demás receptores. Este mecanismo se daría en todos los
pulvínulos presentes en la planta, produciendo el movimiento en toda la planta al
completo.
+ Seismonastias
Es un mecanismo muy rápido, ya que en cuestión de un par de segundos la hoja
puede pasar de estar erecta a estar flexionada hasta abajo, algo que se observa
con extrema facilidad en la planta conocida como mimosa púdica.
Este mecanismo se explica igual que anteriormente, a través de los pulvínulos.
Cuando llega el movimiento el pulvínulo pasa de estar erecto a estar flexionado.
Lo curioso de estas nastias es que si el estímulo es lo suficientemente intenso, el
estímulo se transmite en todas direcciones. Esto se debe a que se genera un
potencial de acción (PA) que viaja a una velocidad más baja que en los animales,
pero que es lo suficientemente rápido como para que la respuesta sea casi
instantánea.
Se produce un cambio en el potencial de membrana, el cual se va transmitiendo a
través de las células del floema y llega hasta todo el resto de la planta. Cuando
este PA llega a un pulvínulo, se produce la perdida turgencia de las células
extensoras y se produce la respuesta en forma de movimiento.
Movimiento de las plantas en busca de luz solar
La capacidad de detectar la luz en el entorno es esencial para la competitividad y
la supervivencia de una planta, porque necesitan energía luminosa para
producir azúcares y para determinar las distintas estaciones del año. Las
plantas tienen fotorreceptores que detectan y responden principalmente a tres
longitudes de onda de la luz: luz azul, luz roja y luz roja lejana.
Fotonastia: movimiento en respuesta a la luz.
El patrón de mantener las flores y hojas (Fig. 3B) abiertas durante el día y
cerradas durante la noche (o viceversa para algunas flores) que presentan
muchas plantas, es una fotonastia. También el movimiento típico de la cabeza
floral de los girasoles siguiendo al sol durante el día.
nutaciones
Las nutaciones se refieren a la forma en que se mueven los tallos y otros
órganos y estructuras vegetales al crecer, siguiendo elipses, círculos o una
forma perpendicular. En este sentido, las nutaciones están relacionadas con el
crecimiento de la planta; sin embargo, al contrario de los tropismos, no está claro
si respondan a estímulos externos; aunque, en algunos casos, factores abióticos
como la luz o la gravedad pueden influenciar estos movimientos, se considera
que son autónomos y, por lo tanto, regulados principalmente por factores
internos de la planta e inherentes a su crecimiento.
1.2 ritmos biológicos o circadianos
Los seres humanos somos animales de costumbres. Nuestras vidas están
estructuradas en patrones que se repiten cada cierto tiempo, y lo mismo ocurre
con nuestras funciones corporales. Existen determinadas oscilaciones y ritmos
biológicos que se repiten, aproximadamente, cada 24 horas: son los
denominados ritmos circadianos, relacionados con procesos como la
regulación de la temperatura corporal o el sueño y la vigilia.
En este artículo te explicamos qué son y cómo funcionan los ritmos circadianos, y
exponemos uno de los ejemplos más conocidos: el del ciclo sueño-vigilia.
Además, te contamos cuáles son los principales trastornos relacionados con estos
ritmos biológicos."
Nuestra vida cotidiana se sustenta en multitud de rutinas y patrones que suceden
con una cadencia temporal determinada. Normalmente, nos acostamos por las
noches y nos despertamos al día siguiente, pasadas 7 u 8 horas. Nuestros hábitos
alimenticios también están pautados siguiendo una rutina diaria específica:
desayuno, comida, merienda y cena. Todos estos ritmos biológicos ordenan y dan
coherencia a nuestra cotidianidad.
La cronobiología, que es la ciencia que estudia estos ritmos biológicos, los
clasifica del siguiente modo: ritmos infradianos, aquellos que ocurren con una
cadencia superior a 24 horas los ritmos ultradianos, los que suceden en ciclos de
menos de 24 horas; y los ritmos circadianos, que se repiten cada 24 horas,
aproximadamente.
Los ritmos circadianos son procesos biológicos internos de nuestro organismo que
se repiten con una cadencia temporal de unas 24 horas, como hemos comentado.
Estas variaciones periódicas o ritmos biológicos regulan nuestra actividad
metabólica, hormonal y conductual diaria. Funciones corporales tan importantes
para la supervivencia como la regulación de la temperatura del cuerpo o el
ciclo de sueño-vigilia funcionan en base a estos ritmos circadianos.
Lo que caracteriza a este tipo de ritmos es que son autosostenibles y persistentes,
incluso en ausencia de estímulos externos o ambientales. Están genéticamente
determinados y no son propiedades exclusiva de los seres humanos, ya que se
han encontrado en todo tipo de organismos vivos (desde seres unicelulares hasta
mamíferos).
Los ritmos circadianos tienen un gran valor adaptativo, ya que cumplen la
función de “reloj interno” mediante el cual nuestro organismo modela y
construye una representación del tiempo externo, con el que es capaz de
establecer un modelo coherente y una concordancia entre los sucesos
ambientales y la organización de sus propias funciones biológicas para poder
reaccionar a condiciones externas más o menos previsibles.
El reloj biológico interno
En los seres humanos, los ritmos circadianos se generan gracias a un reloj
biológico interno ubicado en el hipotálamo, concretamente en los núcleos
supraquiasmáticos. Este grupo de neuronas localizadas en la parte medial de las
estructuras hipotalámicas, reciben información de la intensidad lumínica a través
de las células fotorreceptoras y de las células ganglionares de las retinas.
En esas células ganglionares se encuentra la melanopsina, una proteína
involucrada en la regulación de los ritmos circadianos, y del reflejo pupilar, entre
otras funciones. Este mecanismo se halla en distintos “relojes internos” repartidos
en diversos tejidos, denominados osciladores periféricos. Estos relojes son
capaces de estructurar un orden temporal en distintas actividades del
organismo, de modo que oscilen con un periodo de tiempo regular.
Estas oscilaciones en el tiempo son utilizadas por el organismo como referencia
temporal para regular los diversos ritmos biológicos de las funciones corporales,
como pueden ser: la regulación de la temperatura corporal, la presión arterial, el
consumo de oxígeno o el ciclo de sueño y vigilia.
En definitiva, los relojes biológicos internos son los responsables de producir y
regular los ritmos circadianos. Si bien la principal señal que influye en estos
ritmos es la luz del día (que puede activar o desactivar los genes que controlan
los relojes biológicos), cualquier cambio en estos ciclos de luz y oscuridad puede
perturbar (acelerando o desacelerando) el comportamiento de los relojes, con el
consecuente deterioro en el funcionamiento de los ritmos circadianos.
Los ritmos circadianos y el sueño
Los ritmos circadianos nos ayudan a estructurar los patrones de sueño, en lo que
denominamos ciclo vigilia-sueño. Los relojes biológicos principales ubicados en el
núcleo supraquiasmático producen melatonina, una sustancia que actúa como
reguladora del sueño, entre otras funciones. La sincronización de los ritmos
circadianos se realiza en base a cambios rítmicos en la expresión de algunos
genes que controlan los relojes internos.
El efecto de la melatonina sigue, asimismo, un patrón: durante la noche se
produce un aumento en la secreción de esta sustancia y una disminución general
de las funciones neuroconductuales. Este incremento de los niveles de
melatonina correlaciona con un aumento de la somnolencia y, también, con el
descenso de la temperatura corporal. A su vez, se induce un incremento del flujo
sanguíneo hacia las regiones más distales de la piel, con la consiguiente pérdida
de calor.
La presencia de luz diurna o la contaminación acústica durante la noche pueden
alterar la producción de melatonina y, por lo tanto, trastocar los ritmos circadianos.
Asimismo, el hecho de que existan fuentes de luz durante el proceso de sueño o
de entrada al mismo puede significar que se segreguen las hormonas encargadas
de iniciar el proceso de activación antes de tiempo, provocando alteraciones en el
ciclo de sueño-vigilia.
A continuación, veremos algunos ejemplos de trastornos del ritmo circadiano del
sueño.
Trastornos del ritmo circadiano del sueño
Los trastornos del ritmo circadiano del sueño son alteraciones que se producen en
el ciclo sueño-vigilia cuando existe un desajuste entre el patrón de sueño de una
persona y el tiempo que necesita permanecer dormida o estar despierta. Los más
habituales son los siguientes
1. Síndrome de retraso en la fase del sueño
Las personas que padecen este síndrome presentan dificultades para conciliar el
sueño a una hora socialmente aceptable, y se suelen acostar tarde (p. ej. a las 2
de la madrugada). La estructura y la duración del sueño son normales, pero este
retraso a la hora de acostarse les genera problemas a nivel laboral, escolar y
social (llegar tarde a reuniones de trabajo, a la escuela, etc.). Además, a las
personas que sufren este síndrome les cuesta levantarse y tienen una
excesiva somnolencia matutina.
2. Síndrome del adelanto de la fase del sueño
Las personas con este trastorno del ritmo circadiano presentan una estructura y
una duración del sueño normales, pero se acuestan mucho antes de lo que está
socialmente estipulado (p. ej. a las 6 de la tarde).
Este adelanto de la fase del sueño se suele dar más en ancianos, pero también
en chicos jóvenes. Al igual que ocurre en el síndrome del retraso en la fase del
sueño, este trastorno provoca en el paciente una gran somnolencia vespertina y
dificultades para mantenerse despierto durante la tarde y por la noche.
3. Síndrome del desfase horario (jet lag)
El jet lag o síndrome de desfase horario es uno de los trastornos del ritmo
circadiano más conocidos y ocurre cuando el reloj biológico interno permanece
fijado en el ciclo de sueño-vigilia de la zona horaria en la que la persona ha estado
con anterioridad. Los síntomas incluyen: dificultades para conciliar el sueño a una
hora socialmente aceptable y somnolencia [Link] parecer, la sintomatología
puede variar en función de la dirección del viaje con respecto al eje de
rotación del planeta. Si los viajes son hacia el oeste se produce un avance
relativo en la fase del sueño; y si son hacia el este, se produce un retraso. Con
todo, en promedio el reloj biológico interno puede cambiar entre 1 y 2 horas
4. Trastorno del trabajo por turnos
Este trastorno del ritmo circadiano del sueño se produce cuando a la persona se le
fuerza a estar despierta durante su ciclo sueño-vigilia habitual. Suele ocurrir,
principalmente, en aquellos trabajadores sujetos a un régimen o sistema de
turnos, tanto de noche como de madrugada o rotativos, siendo estos últimos los
que más trastornos provocan. Los síntomas incluyen: somnolencia, disminución de
las capacidades cognitivas e insomnio.
5. Síndrome hipernictemeral
El síndrome hipernictemeral o trastorno de sueño-vigilia distinto de 24 horas se
suele producir a causa de la ceguera, de cambios en la fotosensibilidad, o por
factores ambientales u hormonales. Este síndrome provoca que la persona
cambie su patrón de sueño diariamente, en general entre 1 y 2 horas más tarde
cada día. El reloj biológico interno de estos pacientes tiende a configurar la
duración de 1 día como de 25 horas.
Se puede producir por muchos motivos. La causa más común es la ceguera, pero
existen otras como cambios en la fotosensibilidad, factores ambientales y
hormonales. Debido a este problema, su periodo de sueño preferido cambia todos
los días, en general entre 1 y 2 horas más tarde.
6. Síndrome del ritmo de sueño-vigilia irregular
Este trastorno del ritmo circadiano del sueño ocurre por diversos motivos: por
ejemplo, cuando existen cambios en la exposición a la luz o se dan cambios a
nivel cerebral relacionados con la edad (demencias seniles). Las personas que
sufren este síndrome suelen dormitar intermitentemente durante cada período de
24 horas. Todos los seres vivos son capaces de responder a estímulos externos.
Desde una simple caricia a los cambios de temperaturas provocados por la falta
de luz solar. En este caso, las plantas no son ninguna excepción y aunque
algunas realizan movimientos que sí somos capaces de apreciar de forma directa,
existen otros movimientos más lentos pero que implican un desarrollo propicio
para ellas. A estos movimientos resultantes de estímulos como la búsqueda de luz
o de agua o bien, la necesidad de alejarse de otros agentes, se les denomina
tropismos.
En este artículo de EcologíaVerde te hablaremos sobre este fenómeno tan
interesante para que conozcas todo lo que necesitas saber sobre este tema de
botánica y también para valorar y mejorar el crecimiento de las plantas que forman
parte de tu hogar. Si quieres descubrir qué es el tropismo, sus tipos y ejemplos,
¡sigue leyendo!
También te puede interesar: Intemperismo: qué es, tipos y ejemplos
Índice
Qué es el tropismo
Tipos de tropismo
Ejemplos de tropismo
Diferencia entre tropismo y nastia
Diferencia entre tropismo y taxismo
Qué es el tropismo
La definición de tropismo se puede resumir como el fenómeno biológico que
realizan las plantas al crecer realizando un desplazamiento provocado por un
estímulo medioambiental.
El tropismo puede ser tanto positivo como negativo y está, como ya hemos
comentado, directamente relacionado con el crecimiento de la planta. Si esta se
orienta hacia el estímulo se considera tropismo positivo y si trata de que la planta
se aleja del mismo, se denomina tropismo negativo.
Tropismo: qué es, tipos y ejemplos - Qué es el tropismo
Tipos de tropismo
A continuación, vamos a enumerar los diferentes tipos de tropismo existentes en el
mundo vegetal para después darte algunos ejemplos claros.
Fototropismo
Se denomina fototropismo al movimiento producido por las plantas al ser
expuestas a la luz solar. Este movimiento es vital para favorecer procesos tan
importantes como la fotosíntesis. En este otro artículo puedes conocer Qué es la
fotosíntesis, su proceso e importancia.
Geotropismo
El geotropismo es un movimiento que implica la orientación de la planta con
respecto al eje de gravedad terrestre. De esta manera, las raíces de la planta se
orientan hacia el suelo (tropismo positivo) y el tallo crece en dirección opuesta al
suelo (tropismo negativo). Este movimiento es vital para conseguir que la planta
germine y crezca.
Hidrotropismo
Es el movimiento resultante de la necesidad de conseguir agua para la
supervivencia de la planta, vital para su supervivencia y óptimo desarrollo. Las
raíces de la mayoría de plantas suelen crecer hacia donde detectan agua.
Tigmotropismo
Es el movimiento que se produce tras la reacción de un encuentro con un
elemento sólido. El resultado suele ser que bien la planta rodee este obstáculo
creciendo a su alrededor o que, en algunos casos, lo englobe y forme parte de la
estructura de la misma.
Quimiotropismo
Muy similar al hidrotropismo, el quimiotropismo es el movimiento resultante tras la
búsqueda de sustancias necesarias y beneficiosas para el crecimiento de la
planta. Estás sustancias se encuentran en el suelo, por lo que este proceso
corresponde principalmente a las raíces de las plantas.
Aerotropismo
Las plantas también realizan un movimiento llamado aerotropismo dependiendo
de la presencia o ausencia de aire en el lugar donde se encuentran. Dependiendo
de la especie crecerá hacia la zona con mayor ventilación posible o, al contrario.
Tropismo: qué es, tipos y ejemplos - Tipos de tropismo
Tropismo: qué es, tipos y ejemplos -
Ejemplos de tropismo
Tras haber nombrado los tipos de tropismo que existen, vamos a ver algunos
ejemplos claros de cada uno de ellos para que te sea mucho más sencillo
diferenciarlos e incluso reconocerlos en las plantas que te rodean. Estos son
algunos ejemplos de tropismo en las plantas:
Los girasoles son uno de los mejores ejemplos de fototropismo positivo, ya que
crecen siempre mirando hacia el sol. Aunque algunos expertos consideran que
quizás un movimiento de crecimiento tan claro no debería ser considerado como
tropismo. Para aprender más sobre estas plantas, te recomendamos estos otros
posts sobre los Tipos de girasoles y Cómo cuidar girasoles.
Algunas plantas acuáticas crecen en dirección contraria a la luz solar. Este tipo de
fototropismo negativo es vital para ellas ya que la una mayor incidencia solar
implicaría que, a la larga implicaría la evaporación del agua y por lo tanto la
pérdida del medio que necesita para vivir. Aquí puedes conocer a +50 plantas
acuáticas, sus nombres, características e imágenes.
Un claro ejemplo de hidrotropismo positivo es el que realizan las raíces de los
ficus en busca de las fuentes de agua que necesitan. En grandes ciudades llegan
a levantar el pavimento con tal de conseguir alcanzar el lugar deseado. En este
enlace conocerás a +35 tipos de ficus.
En el caso de un ejemplo de tigmotropismo y que seguro que has observado en
varias ocasiones es el que realizan las plantas trepadoras, como la hiedra.
Algunas plantas que realizan este tipo de tropismo pueden ser perjudiciales para
otras especies ya que, al envolverlas le arrebatan la luz y el CO2. En este otro
post puedes conocer 24 plantas trepadoras.
Tropismo: qué es, tipos y ejemplos - Ejemplos de tropismo
Diferencia entre tropismo y nastia
Lo primero que debes saber es que, aunque tanto el tropismo como la nastia
hacen referencia a movimientos realizados por las plantas, existen dos claras
diferencias entre estos mecanismos. Estas son las principales diferencia entre
tropismo y nastia:
La principal es que el tropismo hace referencia a un movimiento permanente,
mientras que la nastia es un movimiento determinado que sucede en un espacio
de tiempo. En algunos casos las nastias pueden durar horas o tan solo segundos.
La otra gran diferencia es que la nastia es un movimiento reversible, mientras que
el tropismo implica un desplazamiento definitivo e irreversible.
2 tropismo y nastia
Para que puedas entenderlo mejor, te recordamos el movimiento que realizan las
mimosas al cerrar sus hojas para evitar daños en el caso de las nastias, es decir,
que es un movimiento reversible, y el crecimiento de los girasoles hacia la luz
solar en el caso de tropismo, que es un movimiento constante y no reversible.
Todos los seres vivos son capaces de responder a estímulos externos. Desde una
simple caricia a los cambios de temperaturas provocados por la falta de luz solar.
En este caso, las plantas no son ninguna excepción y aunque algunas realizan
movimientos que sí somos capaces de apreciar de forma directa, existen otros
movimientos más lentos pero que implican un desarrollo propicio para ellas. A
estos movimientos resultantes de estímulos como la búsqueda de luz o de agua o
bien, la necesidad de alejarse de otros agentes, se les denomina tropismos.
En este artículo de EcologíaVerde te hablaremos sobre este fenómeno tan
interesante para que conozcas todo lo que necesitas saber sobre este tema de
botánica y también para valorar y mejorar el crecimiento de las plantas que forman
parte de tu hogar. Si quieres descubrir qué es el tropismo, sus tipos y ejemplos,
¡sigue leyendo!
También te puede interesar
Qué es el tropismo
La definición de tropismo se puede resumir como el fenómeno biológico que
realizan las plantas al crecer realizando un desplazamiento provocado por un
estímulo medioambiental.
El tropismo puede ser tanto positivo como negativo y está, como ya hemos
comentado, directamente relacionado con el crecimiento de la planta. Si esta se
orienta hacia el estímulo se considera tropismo positivo y si trata de que la
planta se aleja del mismo, se denomina tropismo negativo.
Tipos de tropismo
A continuación, vamos a enumerar los diferentes tipos de tropismo existentes en
el mundo vegetal para después darte algunos ejemplos claros.
Fototropismo
Se denomina fototropismo al movimiento producido por las plantas al ser
expuestas a la luz solar. Este movimiento es vital para favorecer procesos tan
importantes como la fotosíntesis. En este otro artículo puedes conocer Qué es la
fotosíntesis, su proceso e importancia.
Geotropismo
El geotropismo es un movimiento que implica la orientación de la planta con
respecto al eje de gravedad terrestre. De esta manera, las raíces de la planta se
orientan hacia el suelo (tropismo positivo) y el tallo crece en dirección opuesta al
suelo (tropismo negativo). Este movimiento es vital para conseguir que la planta
germine y crezca.
Hidrotropismo
Es el movimiento resultante de la necesidad de conseguir agua para la
supervivencia de la planta, vital para su supervivencia y óptimo desarrollo. Las
raíces de la mayoría de plantas suelen crecer hacia donde detectan agua.
Tigmotropismo
Es el movimiento que se produce tras la reacción de un encuentro con un
elemento sólido. El resultado suele ser que bien la planta rodee este obstáculo
creciendo a su alrededor o que, en algunos casos, lo englobe y forme parte de la
estructura de la misma.
Quimiotropismo
Muy similar al hidrotropismo, el quimiotropismo es el movimiento resultante tras la
búsqueda de sustancias necesarias y beneficiosas para el crecimiento de la
planta. Estás sustancias se encuentran en el suelo, por lo que este proceso
corresponde principalmente a las raíces de las plantas.
Aerotropismo
Las plantas también realizan un movimiento llamado aerotropismo dependiendo
de la presencia o ausencia de aire en el lugar donde se encuentran. Dependiendo
de la especie crecerá hacia la zona con mayor ventilación posible o, al contrario.
Ejemplos de tropismo
Tras haber nombrado los tipos de tropismo que existen, vamos a ver algunos
ejemplos claros de cada uno de ellos para que te sea mucho más sencillo
diferenciarlos e incluso reconocerlos en las plantas que te rodean. Estos son
algunos ejemplos de tropismo en las plantas:
Los girasoles son uno de los mejores ejemplos de fototropismo positivo,
ya que crecen siempre mirando hacia el sol. Aunque algunos expertos
consideran que quizás un movimiento de crecimiento tan claro no debería
ser considerado como tropismo. Para aprender más sobre estas plantas, te
recomendamos estos otros posts sobre los Tipos de girasoles y Cómo
cuidar girasoles.
Algunas plantas acuáticas crecen en dirección contraria a la luz solar. Este
tipo de fototropismo negativo es vital para ellas ya que la una mayor
incidencia solar implicaría que, a la larga implicaría la evaporación del
agua y por lo tanto la pérdida del medio que necesita para vivir. Aquí
puedes conocer a +50 plantas acuáticas, sus nombres, características e
imágenes.
Un claro ejemplo de hidrotropismo positivo es el que realizan las raíces
de los ficus en busca de las fuentes de agua que necesitan. En grandes
ciudades llegan a levantar el pavimento con tal de conseguir alcanzar el
lugar deseado. En este enlace conocerás a +35 tipos de ficus.
En el caso de un ejemplo de tigmotropismo y que seguro que has
observado en varias ocasiones es el que realizan las plantas trepadoras,
como la hiedra. Algunas plantas que realizan este tipo de tropismo pueden
ser perjudiciales para otras especies ya que, al envolverlas le arrebatan la
luz y el CO2. En este otro post puedes conocer 24 plantas trepadoras.
Diferencia entre tropismo y nastia
Lo primero que debes saber es que, aunque tanto el tropismo como la nastia
hacen referencia a movimientos realizados por las plantas, existen dos claras
diferencias entre estos mecanismos. Estas son las principales diferencia entre
tropismo y nastia:
La principal es que el tropismo hace referencia a un movimiento
permanente, mientras que la nastia es un movimiento determinado que
sucede en un espacio de tiempo. En algunos casos las nastias pueden
durar horas o tan solo segundos.
La otra gran diferencia es que la nastia es un movimiento reversible,
mientras que el tropismo implica un desplazamiento definitivo e
irreversible.
Para que puedas entenderlo mejor, te recordamos el movimiento que realizan las
mimosas al cerrar sus hojas para evitar daños en el caso de las nastias, es decir,
que es un movimiento reversible, y el crecimiento de los girasoles hacia la luz
solar en el caso de tropismo, que es un movimiento constante y no reversible.
Diferencia entre tropismo y taxismo
En el caso de la diferencia entre tropisimo y taxismo tan solo necesitas saber
que el taxismo es un movimiento que suele implicar un desplazamiento como
respuesta a un estímulo, como puede ser la luz, y que pueden realizar todos los
seres vivos a excepción de las plantas.
Del mismo modo, el taxsimo que realizan los animales también puede ser positivo
o negativo, es decir, que pueden desplazarse hacia el foco del estímulo o alejarse
de él. Generalmente, aunque existen varios tipos, estos movimientos se relacionan
a cambios de temperatura.
Si deseas leer más artículos parecidos a Tropismo: qué es, tipos y ejemplos, te
recomendamos que entres en nuestra categoría de Curiosidades de la naturaleza.
2.1 tropismo
Un tropismo es el movimiento o el crecimiento direccional de un organismo en
respuesta a estímulos externos como la luz, la gravedad, el tacto, entre otros. Se
emplea, sobre todo, para describir el comportamiento de las plantas y de algunos
animales “inferiores”.
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Charles Darwin y su hijo, Francis Darwin, fueron de los primeros científicos en
reportar estudios concernientes a los tropismos en los vegetales. Ambos
investigadores se dedicaron especialmente al estudio del movimiento de las
plantas hacia la luz, también conocido como fototropismo.
Los experimentos de los Darwin y muchos estudios posteriores proveyeron
suficiente información para afirmar que estos movimientos trópicos en las plantas
dependen de las sustancias promotoras del crecimiento vegetal (fitohormonas)
conocidas como auxinas.
Se han descrito numerosas formas de movimiento y/o crecimiento por tropismo,
entre las que se encuentran el fototropismo, el geotropismo, el tigmotropismo, el
quimiotropismo, el hidrotropismo, el electrotropismo, entre otras.
Concepto de tropismo
El término tropismo viene del griego “tropos”, que significa “girar” y tiene que ver
con las respuestas de los organismos frente a estímulos externos.
En las plantas, normalmente se dice que los tropismos son el resultado de las
respuestas de crecimiento a estímulos específicos como la luz, el tacto, la
gravedad, el agua, etc. Muchos autores consideran que se trata de respuestas
parcialmente irreversibles, pues tienen que ver con el crecimiento diferencial de
regiones distintas en el mismo órgano.
En los animales es un poco más difícil de definir, pues aquellos científicos
dedicados al estudio del comportamiento animal definen los tropismos
específicamente para aquellos “animales inferiores” que responden a los estímulos
como una suerte de “reflejo” inconsciente.
Tipos de tropismo
De acuerdo con el tipo de movimiento que inducen, los tropismos pueden
clasificarse como positivos o negativos.
Un tropismo positivo es aquel que provoca el movimiento o el crecimiento de una
planta o un animal hacia la misma dirección de la que proviene el estímulo que lo
dispara; la mayor parte de los movimientos trópicos son positivos y también se
conocen como “ortotrópicos”.
Un tropismo negativo, por otra parte, es aquel que induce el movimiento o el
crecimiento de un órgano vegetal o de un animal en la dirección contraria al
estímulo, es decir, que promueve el crecimiento lejos del estímulo.
De acuerdo con la naturaleza del estímulo, los tropismos se clasifican en:
– Fototropismo y heliotropismo
El fototropismo, como su nombre lo indica, se refiere al movimiento o crecimiento
de un organismo en respuesta a estímulos lumínicos. Se observa comúnmente en
las plantas y también ha sido comprobado en protozoarios fotosintéticos como los
euglénidos, los paramecios y las amebas.
Al igual que todos los tropismos, hay individuos que se mueven o crecen hacia el
estímulo y otros que lo hacen “huyendo” de este.
El heliotropismo se refiere, específicamente, al movimiento hacia el sol en
respuesta al estímulo lumínico emitido por este; es un término utilizado muy a
menudo para describir los movimientos diarios de las hojas que son inducidos por
la luz solar.
Se dice que las hojas que “evitan” el sol son paraheliotrópicas, mientras que
aquellas que buscan exponer la mayor cantidad de superficie foliar hacia los rayos
del sol para maximizar la exposición se denominan diaheliotrópicas.
Si una planta tiene suficiente hidratación lo más probable es que sus hojas
exhiban respuestas de movimiento diaheliotrópicas, pero si la misma planta se
encuentra bajo estrés hídrico por déficit, sus hojas responderán con movimientos
paraheliotrópicos, evitando la evapotranspiración por exposición exagerada de
superficie.
– Geotropismo
El geotropismo, también denominado gravitropismo, es un tipo de movimiento que
se da en respuesta a la fuerza de la gravedad. Se dice que todos los órganos
vegetales presentan algún tipo de crecimiento o movimiento en una dirección
impuesta por la gravedad.
La naturaleza del movimiento geotrópico depende del órgano, de la especie y de
algunos parámetros ambientales. Los vástagos de las plantas, por ejemplo, crecen
erectos en sentido opuesto a la fuerza de la gravedad, entretanto las raíces lo
hacen en la misma dirección de esta fuerza.
Así como los movimientos fototrópicos, se ha comprobado que el gravitropismo en
los vegetales depende de la redistribución de las auxinas en los tejidos.
– Quimiotropismo
Este es el movimiento o crecimiento de las plantas y de algunos animales en
respuesta a estímulos químicos, bien sea atrayentes o repelentes.
Muchas veces las respuestas quimiotrópicas dependen de la presencia de
receptores superficiales especializados, que sean sensibles a la concentración de
un compuesto químico dado.
– Hidrotropismo
Hidrotropismo puede definirse como el crecimiento o el movimiento de un
organismo, vegetal o animal, hacia una fuente de agua o alejándose de esta
(diferentes potenciales hídricos).
Es especialmente importante para los organismos sésiles como las plantas, pues
de las respuestas hidrotrópicas positivas depende que consigan o no el agua
necesaria para sobrevivir.
– Tigmotropismo
El término tigmotropismo proviene del griego “thigma”, que quiere decir “tocar” y
describe las respuestas de crecimiento y/o movimiento de plantas y animales
frente a estimulación mecánica o al contacto con un objeto sólido.
En muchos animales este tipo de tropismo se entiende también como un “reflejo” o
respuesta instintiva, que les permite alejarse de objetos potencialmente peligrosos.
– Electrotropismo
Esta clase de tropismo describe las respuestas de ciertos animales y de las
plantas frente a estímulos eléctricos. En algunos casos se refiere a estímulos
inhibitorios, pero ello depende de la especie, del órgano y de la intensidad de la
corriente.
– Otros tropismos
El termotropismo y el traumatropismo son dos tipos adicionales de tropismos
descritos por algunos autores. Tienen que ver, respectivamente, con el
crecimiento o el movimiento en respuesta a gradientes térmicos y en respuesta a
traumatismos o “heridas”.
Ejemplos de tropismo
Como este tipo de movimientos se ha estudiado más extensamente en los
organismos vegetales, los ejemplos que serán presentados se relacionan con las
respuestas de las plantas a la luz y a la gravedad.
Fototropismo
El fototropismo provoca una elongación o alargamiento de las células del ápice del
órgano que están en la porción que no recibe luz, lo que genera un “plegamiento”
o curvatura en el mismo. Esto es gracias a los efectos de la luz sobre las auxinas,
que son una de las fitohormonas que están implicadas en el crecimiento vegetal.
Así, cuando una planta se mantiene en completa oscuridad, esta se alarga
considerablemente en “búsqueda” de la luz. Si un pequeño rayo de luz se hace
presente, entonces las ramas de la planta se orientan en dirección al rayo de luz.
Gravitropismo
Respecto al gravitropismo, el mejor ejemplo consiste en imaginar una planta
dentro de una maceta que se cae al suelo y termina en posición completamente
horizontal.
Al cabo de unas horas podrá notarse que las raíces se “acomodarán” en búsqueda
del suelo, es decir, en la dirección del estímulo gravitatorio, y que los tallos harán
lo contrario, arreglándose en sentido opuesto a la dirección de la gravedad.
Las respuestas gravitrópicas o geotrópicas dependen de la sedimentación de unas
partículas citosólicas conocidas como amiloplastos, en cuyo interior se almacenan
gránulos de almidón
2.2 nastias
Las nastias, nastismos o movimientos násticos, son movimientos temporales de
las plantas que responden a un estímulo externo en una dirección. La dirección del
movimiento resultante es independiente de la del estímulo percibido. Ocurren
prácticamente en todos los órganos de las plantas: hojas, tallos y ramas, flores,
zarcillos y raíces.
Entre los mecanismos que tienen las plantas para adaptarse al medio que las
rodea se encuentran algunas formas de movimientos que, reversible o
irreversiblemente, resultan de la percepción de estímulos lumínicos, térmicos,
químicos, hídricos, táctiles, gravitacionales, producto de heridas causadas por
herbívoros al alimentarse, entre otros.
El movimiento en las plantas está clasificado tradicionalmente en dos tipos: los
tropismos y las nastias. Los tropismos se definen funcionalmente como
movimientos o respuestas de crecimiento de órganos vegetales frente a estímulos
físicos, y están relacionados directamente con la dirección en la que estos se
perciben.
Tanto nastias como tropismos pueden ser el resultado de movimientos por
crecimiento o por cambios de turgencia en las células del órgano que se mueve,
por lo que algunos movimientos podrían considerarse reversibles y otros
irreversibles, según sea el caso.
Tipos de nastias
Entre los tipos de nastias más conocidos se encuentran:
Nictinastia: cuando las hojas de algunas especies de plantas leguminosas
se expanden completamente durante el día y se pliegan o cierran durante la
noche.
Tigmonastia/haptonastia: movimientos que resultan de estímulos por
contacto físico directo en ciertos órganos de algunas especies.
Termonastia: movimientos reversibles dependientes de fluctuaciones
térmicas.
Fotonastia: se considera un tipo especial de fototropismo. Las hojas de
algunas especies en condiciones de alta intensidad lumínica pueden
disponerse paralelamente a la incidencia de luz.
Epinastia e hiponastia: son movimientos foliares que poseen algunas
especies frente a condiciones de extrema humedad en las raíces o altas
concentraciones de sal en el suelo. La epinastia tiene que ver con
crecimiento exagerado de la región adaxial, mientras que la hiponastia se
refiere al crecimiento de la región abaxial de la lámina foliar.
Hidronastia: movimiento de ciertos órganos vegetales que depende de
estímulos hídricos.
Quimionastia: respuesta de movimiento relacionada con gradientes de
concentración de algunas sustancias químicas. Algunos autores hacen
referencia más bien a movimientos internos y vías de señalización.
Gravinastia/geonastia: movimiento temporal reversible de algunas plantas
en respuesta a los estímulos gravitacionales.
Traumatonastia: es el movimiento que se produce por un daño que ha
sufrido la planta.
Ejemplos
Nictinastias o “movimientos de sueño” de las plantas
Fueron descubiertos inicialmente en Mimosa pudica y son muy comunes en
leguminosas. Tienen que ver con el movimiento “rítmico” de las hojas, que se
cierran por las noches y se expanden completamente durante el día. Los más
estudiados han sido los de Albizzia julibrissim, A. lophantha, Samanea
saman, Robinia pseudoacacia y Phaseolus coccineus.
El fenómeno es muy conocido en las plantas y se piensa que tiene razones
adaptativas: la expansión de las láminas foliares durante el día permite captar un
máximo de energía lumínica durante la exposición al sol, mientras que el cierre por
la noche busca evitar una pérdida calórica importante.
Tigmonastias o movimientos por tacto
Una de las respuestas tigmonásticas más populares en la literatura es la que
presenta la planta carnívora Dionaea muscipula o atrapamoscas de Venus, donde
los insectos quedan atrapados en sus hojas bilobuladas abisagradas.
Cuando un insecto trepa hacia la superficie ventral de la hoja y se topa con tres
delicados pelos que disparan la respuesta motora, se generan señales eléctricas
intercelulares e inicia el alargamiento diferencial de las células de cada lóbulo
foliar, lo que resulta en el cierre de la “trampa” en menos de un segundo.
La carnivoría le da a D. muscipula suficiente nitrógeno para subsistir, por lo que
estas plantas pueden asentarse sin problema en suelos pobres en este mineral.
Es importante resaltar que este movimiento es muy específico, lo que quiere decir
que estímulos como las gotas de lluvia o fuertes vientos no disparan el cierre de
los lóbulos.
Termonastias
Se ha detallado en flores de Crocus y en tulipanes. Ocurre por un crecimiento
diferencial en los lados opuestos de los pétalos que reaccionan al estímulo térmico
y no por cambios de turgencia. La diferencia de respuesta se da, puesto que los
dos costados del órgano tienen óptimos de crecimiento a temperaturas muy
diferentes.
Durante este movimiento no ocurren cambios significativos de los valores
osmóticos, de pH o de permeabilidad de los protoplastos. También se han
observado aumentos significativos de CO₂ intracelular, que parece ser el factor
que sensibiliza los tejidos a los cambios de temperatura.
Fotonastia
El mejor ejemplo es el del girasol, que va girándose para buscar la luz solar. El
estímulo es la luz del sol.
Hidronastia
La hidronastia, como se comentó, es la respuesta a la humedad del ambiente. Por
ejemplo, los esporangios de los helechos se abren cuando hay más humedad en
la tierra.
La dirección del estímulo que provoca la nastia no afecta al movimiento
resultante. Por eso se dice que estos estímulos no son direccionales. La nastia, en
este marco, es una reacción activa que no se encuentra orientada por el sentido
de la estimulación.
Temas del artículo
o Nastia vs. tropismo
o Clasificación según el tipo
o Fotonastia, sismonastia y nictinastia
o Un apodo o nombre artístico
o Árbol de temas relacionados
Las ramas, los pétalos de las flores y las hojas son algunos de los órganos que
se mueven debido a la nastia. Es importante no confundir entre la nastia, que es
temporal, y el tropismo, que se trata de una respuesta continua.
Con la nastia, por lo tanto, la acción se extiende durante algunos minutos u horas.
Por el contrario, el tropismo hace que el vegetal mantenga la respuesta.
El gravitropismo, por mencionar un caso, produce que los tallos siempre crezcan
hacia arriba para salir a la superficie y las raíces, hacia abajo de la tierra.
Clasificación según el tipo
Existen varias clases de nastia. La hidronastia (vinculada a la humedad
ambiental), la termonastia (producida por los cambios de temperatura),
la fotonastia (generada por la luz), la nictinastia (una respuesta al momento del
día) y la sismonastia (que se origina por una sacudida o un golpe) son algunos
tipos de nastia que pueden hacer que un flor se cierre o se abra, por ejemplo.
La hidronastia tiene lugar cuando se abren los esporangios de los helechos. Los
esporangios son estructuras de los vegetales, las algas y los hongos que
generan y almacenan las esporas. Además de los helechos, podemos
encontrarlos en las gimnospermas y angiospermas, entre otros tipos de plantas.
Con respecto a la termonastia, podemos decir que, por ejemplo, tiene lugar
cuando los pétalos de algunas flores (como el tulipán y el azafrán) se cierran o se
abren, según descienda o aumente la temperatura del ambiente,
respectivamente. Este mecanismo se da porque en los periantos (la estructura que
envuelve los órganos sexuales, aunque no está directamente involucrada en la
reproducción de la flor) la temperatura de su parte superior aumenta a un ritmo
mayor que la de su parte inferior.
Fotonastia, sismonastia y nictinastia
También hemos mencionado la fotonastia, una respuesta que desaparece en
cuanto deja de actuar el estímulo lumínico. En otras palabras, dado que la nastia
es temporal, el ejemplar vuelve al estado en el que se encontraba antes de verse
sometida a la fuente de luz. Hay muchas especies de flores que se abren a
medida que aumenta la cantidad de luz por la mañana y luego se cierran a lo largo
del atardecer.
De la sismonastia podemos agregar que los estímulos que la provocan pueden
ser eléctricos o mecánicos, aunque en cualquier caso desembocan en un
movimiento de las partes de la planta. Los científicos han observado este
fenómeno en varias plantas, como ser las mimosas, un amplio género de
especies (alrededor de setecientas) que se originan en los dos hemisferios, tanto
en las zonas tropicales como en las subtropicales.
La nictinastia es especialmente interesante, ya que el estímulo que recibe la
planta es el ciclo de día y noche, ante el cual responde alterando la posición de
sus hojas. Es importante señalar que este tipo de nastia también está relacionado
con la luz. A lo largo del día, las hojas se mantienen extendidas, mientras que por
la noche se pliegan con el objetivo de conservar el calor.
3 obtención, trasporte y nastias
Los seres vivos se diferencian de la materia inanimada debido a una serie de
atributos comunes o características, una de ellas se refiere a la capacidad de
respuesta o reacción ante los distintos tipos de estímulos del mundo exterior, la
cual puede efectuarse de manera inmediata o prolongada y además esta puede
desencadenar alguna acción motora, incluso en organismos vegetales que
aparentemente son fijos a un sustrato, se presentan movimientos, que a pesar
de que no realizan desplazamientos, algunos de sus órganos crecen o permiten
un cambio en la orientación como una reacción ante un incentivo exógeno.
Estos movimientos son los llamados tropismos y nastias, los cuales
constituyen el eje de este artículo, enfatizando en la definición de ambos
términos, sus diferencias y algunos ejemplos.
¿Qué son los tropismos y nastias?
Para enfatizar sobre estos dos procesos, los tropismos y nastias, es necesario
iniciar definiendo cada uno de ellos; el primero, los tropismos son un tipo de
movimiento que realizan algunos seres vivos sésiles en dirección a un estímulo
procedente del exterior, este tipo de movimiento se caracteriza porque implica
crecimiento en respuesta a la incitación exógena. La palabra tropismo tiene su
génesis en el griego y surge de la fusión de dos términos “tropos” e “ismo”, cuya
traducción es vuelta o girar y actividad o sistema, por lo que su significado
etimológico sería girar en base a una actividad, es decir, un estímulo.
Los seres vivos que realizan tropismos y en los que está ampliamente utilizado
el término son los vegetales, los cuales siguen una dirección de crecimiento y
desarrollo como respuesta a la actividad externa; sin embargo, este tipo de
movimiento también puede ser encontrado en otros seres vivos, un ejemplo de
ello son los individuos incluidos dentro del reino Fungi (hongos). Es importante
aclarar que en el caso de los animales , es menos común emplear esta palabra y
es habitual referirse a los desplazamientos de estos seres como tactismo o
taxias, ya que como se ha indicado se enfatiza en el movimiento, sin que ocurra
crecimiento.
Los tropismos se desarrollan en base a la direccionalidad de las actividades o
estímulos, denominándose ortotropismo, plagiotropismo o diatropismo,
dependiendo si la respuesta ocurre en el mismo sentido, en dirección oblicua o
perpendicular, respectivamente. En el primero mencionado (ortotropismo),
también suele hablarse de tropismo positivo cuando el movimiento o crecimiento
se dirige hacia el incentivo o negativo en caso contrario.
Con respecto a las nastias, las podemos definir como los movimientos que
realizan los vegetales o de alguno de sus órganos en relación a estímulos
ambientales no direccionales, como pueden ser un golpe, la reacción a algún
contacto o evento como una sacudida, entre otros.
Diferencias entre tropismos y nastias
A pesar de que los tropismos y nastias se refieren a las respuestas que se
realizan frente a estímulos exógenos, se presentan diferencias entre ellos, las
cuales se enuncian a continuación:
Crecimiento
La primera diferencia entre tropismos y nastias tiene relación con la presencia o
ausencia de crecimiento durante la realización de movimiento, ya que mientras
en los primeros se produce un crecimiento siguiendo un sentido o dirección en
base al incentivo, actividad o estímulo; en los segundos no se genera ningún
crecimiento. El crecimiento en los tropismos también se ve afectado por la
dirección de la incitación estimulante, mientras que en las nastias la dirección
del estímulo no influye en él.
Velocidad y duración
Los tropismos y nastias también presentan discrepancias en cuanto a la
velocidad, los tropismos implican respuestas que se producen de forma más
prolongada; por su parte las nastias generalmente se refieren a movimientos
súbitos y de rapidez, que perduran también en un tiempo menor.
Permanencia
Los tropismos, a su vez, poseen como peculiaridad que son parcialmente
irreversibles, es decir, que después que se produce el crecimiento ante el
estímulo no se puede volver a la forma inicial de la planta o el órgano implicado,
mientras que en las nastias los movimientos son temporales o reversibles.
Ejemplos de tropismos y nastias
Existen diferentes tipos de tropismos y nastias, nombrados de acuerdo a la
procedencia del estímulo ambiental, así, en los primeros se pueden encontrar
principalmente los que dependen de la luz solar, la gravedad, algún componente
de naturaleza química o mecánica, del potencial hídrico, así como también de la
temperatura, llamados fototropismo, gravitropismo, quimiotropismo,
tigmotropismo, hidrotropismo y termotropismo, respectivamente. Entre las
nastias tenemos las nictinastias, seismonastias, quimionastias, gravinastias,
dependiendo si se trata de transiciones entre la luz y oscuridad, tacto, químicos
o la gravedad, respectivamente. Para una mejor comprensión de tropismos y
nastias tenemos los siguientes ejemplos:
Un ejemplo de tropismos se observa en las plantas enredaderas o con zarcillos,
las cuales poseen tigmotropismo positivo, ya que el crecimiento de tallos y
zarcillos sigue el sentido de ubicación de algún soporte u objeto cercano para
enrollarse en ellos y que les sirva de sostén. Los tropismos también se
encuentran presentes en otros órganos como las raíces, en este caso la
elongación de las mismas persigue la dirección del estímulo de atracción
gravitatoria (gravitropismo o geotropimos positivo), mientras que los tallos y
demás órganos aéreos se da lo contrario (gravitropismo negativo).
En el caso de las nastias, se pueden mencionar muchos árboles tropicales, más
específicamente en leguminosas, que disponen de aberturas y plegamientos,
tanto de las láminas foliares como de los foliolos, durante los periodos de luz y
oscuridad, respectivamente. Estos movimientos son del tipo nictinastias y se
presentan gracias a un órgano llamado pulvínolo ubicado en la base de las
hojas, en la corteza de esta zona se encuentran células motoras que cambian
de tamaño y turgencia mientras se ejecuta el movimiento.
Otro tipo de nastias, en este caso, las seismonastias, la encontramos por
ejemplo en las hojas de la leguminosa Mimosa púdica, que aparte de presentar
nictinastia, sus láminas foliares también se cierran de forma rápida ante
estimulantes como el tacto, electricidad, algún efecto mecánico o de naturaleza
química, y pueden volver a su posición inicial en un lapso aproximado de 15
minutos.
3.1 cloroplasto
Los cloroplastos son un tipo de cromoplastos que se localizan en
las células vegetales fotosintéticas y en las algas verdes.
Se pueden mover por movimientos ameboideos y contráctiles, y se colocan en la
parte de la célula que recibe mayor cantidad de luz. Las algas fotosintéticas suelen
tener un gran cloroplasto, pero las células vegetales tienen algunas decenas.
El medio interno del cloroplasto se llama estroma, y está compuesto por una
disolución de glúcidos, lípidos, prótidos, ácidos nucleicos, pigmentos, nucleótidos,
sales y elementos.
Su principal función es capturar la energía lumínica y utilizarla en la síntesis de
materia orgánica.
Estructura de los cloroplastos
Los cloroplastos están formados por una doble membrana (externa e interna),
un espacio intermembranoso y un espacio interior o estroma, donde se
encuentran los tilacoides, con forma de sáculos aplanados. En el cloroplasto se
distingue:
Membrana externa e interna. Su estructura es similar a la del resto de las
membranas (60 por 100 son lípidos y el 40 por 100 proteínas). La
membrana externa contiene porinas, por lo que es muy permeable, y la
membrana interna, que es menos permeable, presenta proteínas de
transporte específicas que regulan el paso de sustancias entre
el hialoplasma y el estroma. Carecen de clorofila y, como en
las mitocondrias, estas membranas tampoco tienen colesterol.
Espacio intermembrana. De composición muy parecido al citosol, por la
permeabilidad de la membrana externa.
Tilacoides y grana. Son sáculos aplanados aislados o interconectados,
parecidos a una pila de monedas formando una red interna membranosa.
Se llama grana a cada uno de estos apilamientos, con un número variable
de sacos. Las membranas de los tilacoides contienen todo lo necesario
para realizar la fotosíntesis.
El 38 % son lípidos, el 50 % proteínas y el 12 % pigmentos (carotenoides
y clorofilas). Las proteínas podemos clasificarlas en tres grupos:
o Proteínas asociadas a los pigmentos: forman grandes complejos,
integrados en la membrana.
o Proteínas transportadoras de electrones: como en la mitocondria,
aunque transportan los electrones desde el agua, hasta el NADP,
que se reduce.
o ATP-sintetasa, semejante a la de la membrana mitocondrial interna.
Estroma. Es el espacio central del cloroplasto. Contiene en su interior:
o Una molécula de ADN circular de doble cadena, que codifica
la síntesis de proteínas del cloroplasto.
o Ribosomas, (plastorribosomas) de 70S, como los
de mitocondrias y bacterias.
o Enzimas, de dos tipos:
Las que permiten reducir CO2 a materia orgánica, como
la rubisco.
Las que permiten la replicación, transcripción y traducción de
la información del ADN del cloroplasto.
Funciones de los cloroplastos
Las principales funciones de los cloroplastos son:
Fotosíntesis. Los cloroplastos se encargan de realizar la fotosíntesis. En la
fotosínstesis se producen dos tipos de reacciones:
o Reacciones dependientes de la luz, como las que producen ATP
y NADPH.
o Reacciones independientes de la luz, que utilizan la energía obtenida
por las que dependen de la luz, para fijar CO2 y
formar glúcidos principalmente.
Se distinguen dos fases de la fotosíntesis:
o Luminosa (obtención de energía). Se produce en las lamelas y
granas. Dependen directamente de la luz. Como producto, se
obtiene ATP (energía química), y NADPH (un potente reductor). La
energía solar activa un electrón de la clorofila, que se va
desplazando por una cadena de transporte. La energía que se
obtiene se emplea en bombear protones a través de la membrana
del tilacoide. El gradiente electroquímico que se crea se aprovecha
para sintetizar ATP. La clorofila recupera los electrones perdidos, al
romperse la molécula de agua, que se oxida, dejando libre al
oxígeno. El último aceptor de electrones de la cadena es el
NADP, que se reduce a NADPH.
o Oscura (fijación del CO2). Se produce en el estroma. Estas
reacciones pueden realizarse en la oscuridad, ya que no dependen
directamente de la luz. El ATP y el NADPH, obtenidos en la fase
luminosa, se utilizan como fuente de energía y como reductor,
respectivamente, transformando los compuestos inorgánicos
(dióxido de carbono) en compuestos orgánicos (glúcidos).
Biosíntesis de ácidos grasos. Utilizan los glúcidos, el NADPH y
el ATP sintetizados en la fase lumínica de la fotosíntesis.
Reducción de nitratos a nitritos. Los nitritos se reducen a amoníaco, que
es la fuente de nitrógeno para la síntesis de los aminoácidos y de
los nucleótidos.
¿Cloroplastos en todas las células vegetales?
Aunque los cloroplastos son exclusivos de las células eucariotas vegetales y es
una de las principales características diferenciadoras de las células animales, no
todas las células vegetales tienen cloroplastos. Por ejemplo, las células vegetales
de la raíz no tendrán cloroplastos ni realizarán la fotosíntesis.
Similitudes y diferencias entre mitocondrias y cloroplastos
Semejanzas entre mitocondrias y cloroplastos:
o A nivel estructural:
Mitocondrias y cloroplastos tienen doble
membrana (membrana externa, membrana interna) y
un espacio intermembrana que las separa.
Mitocondrias y cloroplastos presentan repliegues
membranosos internos destinados a aumentar la superficie de
membrana (crestas mitocondriales y granas de los tilacoides).
Mitocondrias y cloroplastos tienen un espacio interno (matriz
mitocondrial y estroma) que contiene:
ADN bicatenario circular, similar al bacteriano.
Ribosomas 70 S, similares a los bacterianos. Estos
ribosomas sintetizan las proteínas necesarias
específicas para la mitocondria y cloroplasto
respectivamenente.
Mitocondrias y cloroplastos tienen complejos multienzimáticos
que forman cadenas de transporte de electrones con las
que se produce ATP.
o A nivel funcional:
Mitocondrias y cloroplastos son los orgánulos transductores
de energía, produciendo ATP a partir de ADP y Pi.
El ADN mitocondrial se replica en la matriz mitocondrial y el
ADN del cloroplasto, en el estroma.
Ambos se reproducen por bipartición, tienen cadena de
transporte de electrones, sintetizan ATP, sus propias
proteínas, etc.
Diferencias entre mitocondrias y cloroplastos
o A nivel estructural:
Las mitocondrias presentan una membrana mitocondrial
interna con unos repliegues llamados crestas
mitocondriales, mientras que los cloroplastos
presentan tilacoides apilados dentro del estroma, con una
superficie mucho mayor.
Los cloroplastos contienen el pigmento clorofila que les da el
color verde. En cambio, las mitocondrias, no.
Los cloroplastos tienen fotosistemas I y II. En cambio, las
mitocondrias, no.
o A nivel funcional:
Las mitocondrias intervienen en el catabolismo (respiración
aerobia) transformando la energía química de las moléculas
orgánicas en ATP utilizable por las células. Producen energía
a partir de la oxidación de nutrientes mediante procesos
catabólicos. Realizan el ciclo de Krebs.
Los cloroplastos intervienen en el anabolismo autótrofo,
transformando la energía procedente del sol en energía
química de las biomoléculas orgánicas. Sintetizan moléculas
orgánicas mediante procesos anabólicos. Realizan el ciclo de
Calvin.
Las mitocondrias necesitan oxígeno para producir energía.
Los cloroplastos producen oxígeno como sustancia de
desecho al fabricar moléculas orgánicas.
Las mitocondrias están en las células eucariotas (animales y
vegetales), los cloroplastos solo en las células vegetales.
3.2 la fotosíntesis
La fotosíntesis es el proceso bioquímico mediante el cual las plantas,
las algas y las bacterias fotosintéticas convierten materia
inorgánica (dióxido de carbono y agua) en materia
orgánica (azúcares), aprovechando la energía proveniente de la luz
solar. Este es el principal mecanismo de nutrición de todos
los organismos autótrofos que poseen clorofila, que es el pigmento
esencial para el proceso fotosintético.
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La fotosíntesis constituye uno de los mecanismos bioquímicos más
importantes del planeta ya que implica la fabricación de nutrientes
orgánicos que almacenan la energía lumínica proveniente del Sol en
distintas moléculas útiles (carbohidratos). De hecho, el nombre de este
proceso proviene de las voces griegas foto .
Después de la fotosíntesis, las moléculas orgánicas sintetizadas
pueden ser empleadas como fuente de energía química para
sostener procesos vitales, como la respiración celular y otras reacciones
que forman parte del metabolismo de los seres vivos.
Para llevar a cabo la fotosíntesis, se requiere de la presencia de
clorofila, un pigmento sensible a la luz solar, que les confiere a las
plantas y las algas su coloración verde característica. Este pigmento se
encuentra en los cloroplastos, organelas celulares de diverso tamaño
que son propias de las células vegetales, especialmente las células
foliares (de las hojas). Los cloroplastos contienen un conjunto
de proteínas y enzimas que permiten el desarrollo de las complejas
reacciones que forman parte del proceso fotosintético.
El proceso de fotosíntesis es fundamental para el ecosistema y para
la vida tal y como los conocemos, dado que permite la creación y
circulación de la materia orgánica y la fijación de materia inorgánica.
Además, durante la fotosíntesis oxigénica se produce el oxígeno que
necesita la mayor parte de los seres vivos para su respiración.
Tipos de fotosíntesis
Se pueden distinguir dos tipos de fotosíntesis, en función de las
sustancias utilizadas por el organismo para llevar a cabo la reacción:
Fotosíntesis oxigénica. Se caracteriza por la utilización
de agua (H2O) para la reducción del dióxido de carbono (CO2)
consumido. En este tipo de fotosíntesis, no solo se producen azúcares
útiles para el organismo, sino que también se obtiene oxígeno (O 2)
como producto de la reacción. Las plantas, las algas y las
cianobacterias llevan a cabo la fotosíntesis oxigénica.
Fotosíntesis anoxigénica. El organismo no utiliza agua para la
reducción del dióxido de carbono (CO 2), sino que aprovecha la luz
solar para romper moléculas de sulfuro de hidrógeno (H 2S) o
hidrógeno gaseoso (H2). Este tipo de fotosíntesis no produce oxígeno
(O2) y, en cambio, libera azufre como producto de la reacción. La
fotosíntesis anoxigénica es llevada a cabo por las llamadas bacterias
verdes y púrpuras del azufre, que contienen pigmentos fotosintéticos
agrupados con el nombre de bacterioclorofilas, que son diferentes a
la clorofila de las plantas.
Características de la fotosíntesis
A grandes rasgos, la fotosíntesis se caracteriza por lo siguiente:
Es un proceso bioquímico de aprovechamiento de la luz solar para la
obtención de compuestos orgánicos, o sea, de síntesis de nutrientes
a partir de elementos inorgánicos como el agua (H 2O) y el dióxido de
carbono (CO2).
Puede ser realizada por diversos organismos autótrofos, siempre y
cuando tengan pigmentos fotosintéticos (el más importante es la
clorofila). Es el proceso de nutrición de las plantas (tanto terrestres
como acuáticas), las algas, el fitoplancton, las bacterias
fotosintéticas. Algunos pocos animales son capaces de realizar
fotosíntesis, entre ellos la babosa marina Elysia chlorotica y la
salamandra moteada Ambystoma maculatum (esta última lo hace
gracias a la simbiosis con un alga).
En las plantas y las algas, la fotosíntesis se lleva a cabo en organelas
especializadas llamadas cloroplastos, en los que se encuentra la
clorofila. Las bacterias fotosintéticas también poseen clorofila (u otros
pigmentos análogos), pero no tienen cloroplastos.
Existen dos tipos de fotosíntesis, según la sustancia utilizada para
fijar el carbono proveniente del dióxido de carbono (CO 2). La
fotosíntesis oxigénica utiliza agua (H 2O) y produce oxígeno (O2), que
es liberado al medio circundante. La fotosíntesis anoxigénica utiliza
sulfuro de hidrógeno (H2S) o hidrógeno gaseoso (H2), y no produce
oxígeno sino que libera azufre.
Desde la Antigua Grecia ya se postulaba la relación existente entre la
luz solar y las plantas. Sin embargo, los avances en el estudio y la
comprensión de la fotosíntesis comenzaron a cobrar importancia
gracias a los aportes de un conjunto sucesivo de científicos del siglo
XVIII, XIX y XX. Por ejemplo, el primero en demostrar la generación de
oxígeno en los vegetales fue el clérigo inglés Joseph Priestley (1732-
1804) y el primero en formular la ecuación básica de la fotosíntesis
fue el botánico alemán Ferdinand Sachs (1832-1897). Más adelante,
el bioquímico norteamericano Melvin Calvin (1911-1997), realizó otro
enorme aporte, esclareciendo el ciclo de Calvin (una de las fases de
la fotosíntesis), lo que le valió el Premio Nobel de Química en 1961.
Ecuación de la fotosíntesis
La ecuación general de la fotosíntesis oxigénica es la siguiente:
La forma correcta de formular esta ecuación químicamente, es decir, la
ecuación balanceada de esta reacción, es la siguiente:
Fases de la fotosíntesis
La fotosíntesis como proceso químico ocurre en dos etapas
diferenciadas: la etapa luminosa (o lumínica) y la etapa oscura,
llamadas así porque solo en la primera interviene directamente la
presencia de luz solar (lo cual no significa que la segunda ocurra
necesariamente en la oscuridad).
Etapa luminosa o fotoquímica. Durante esta fase se dan las
reacciones dependientes de la luz en el interior de la planta, es decir,
la planta capta la energía solar por medio de la clorofila y la utiliza
para producir ATP y NADPH. Todo empieza cuando la molécula de
clorofila entra en contacto con la radiación solar y los electrones de
sus capas exteriores son excitados, lo que genera una cadena de
transporte de electrones (semejante a la electricidad), que es
aprovechada para la síntesis de ATP (adenosín trifosfato) y NADPH
(nicotín adenín dinucleótido fosfato). La ruptura de una molécula de
agua en un proceso llamado “fotólisis” permite que una molécula de
clorofila recupere el electrón que perdió al ser excitada (se requiere la
excitación de varias moléculas de clorofila para llevar a cabo la fase
luminosa). Como resultado de la fotólisis de dos moléculas de agua,
se produce una molécula de oxígeno que es liberada a
la atmósfera como subproducto de esta fase de la fotosíntesis.
Etapa oscura o sintética. Durante esta fase, que tiene lugar en la
matriz o estroma de los cloroplastos, la planta utiliza dióxido de
carbono y aprovecha las moléculas generadas durante la etapa
previa (energía química) para sintetizar sustancias orgánicas a través
de un circuito de reacciones químicas muy complejas conocido como
el Ciclo de Calvin-Benson. Durante este ciclo, y mediante la
intervención de diferentes enzimas, el ATP y el NADPH previamente
formados, se sintetiza glucosa a partir del dióxido de carbono que la
planta toma de la atmósfera. La incorporación del dióxido de carbono
en compuestos orgánicos se conoce como fijación del carbono.
Importancia de la fotosíntesis
La fotosíntesis es un proceso vital y central en la biosfera debido a
múltiples razones. La primera y más evidente es que produce oxígeno
(O2), un gas indispensable para la respiración tanto en el agua como en
el aire. Sin plantas, la mayoría de los seres vivos (incluyendo el ser
humano) sencillamente no podrían sobrevivir.
Por otro lado, al absorberlo del medio circundante, las plantas fijan el
dióxido de carbono (CO2) convirtiéndolo en materia orgánica.
Este gas, que exhalamos al respirar, es potencialmente tóxico si no se
mantiene dentro de ciertos límites.
Debido a que las plantas utilizan el dióxido de carbono para fabricar su
propio alimento, la disminución de la vida vegetal en el planeta incide en
el aumento de este gas en la atmósfera, donde funciona como un
agente del calentamiento global. Por ejemplo, el CO2 actúa como un gas
de efecto invernadero, impidiendo que el exceso de calor que llega a
la Tierra se irradie hacia afuera de la atmósfera. Se estima que cada año
los organismos fotosintéticos fijan como sustancias orgánicas alrededor
de 100.000 millones de toneladas de carbono.
Funciones de la fotosíntesis
La fotosíntesis cumple funciones fundamentales para la existencia y preservación
de la vida en la Tierra. Entre ellas tenemos:
Genera oxígeno
La fotosíntesis es responsable del oxígeno que empleamos los seres vivos para
respirar, desde animales y seres humanos hasta organismos muchos más
pequeños, como los unicelulares.
Genera alimento para los animales herbívoros
Además de oxígeno, la fotosíntesis produce carbohidratos, los cuales quedan fijos
en el cuerpo de las plantas. Cuando los animales herbívoros se las comen, los
carbohidratos sirven como nutrientes que les dan energía y les permiten crecer.
Transforma la energía solar en energía química
De esta forma, las plantas no solo fabrican alimento para sí mismas, sino que se
convierten en el primer eslabón de la cadena alimenticia en un ecosistema. Toda
la energía que circula en los ecosistemas tiene su origen en la fotosíntesis.
Sostiene la biomasa
Se llama biomasa a la totalidad de organismos biológicos vivos que se encuentran
en un ecosistema en un momento dado. La vida de la biomasa depende
directamente del oxígeno y la energía que se desprende de la fotosíntesis.
Fórmula de la fotosíntesis
La fórmula química de la fotosíntesis es la siguiente:
6 H2O + 6 CO2 + luz = C6H12O6 + 6 O2
Esto quiere decir que para que se pueda realizar la fotosíntesis se requieren seis
moléculas de agua (6 H2O), seis moléculas de dióxido de carbono (6 CO2) y
energía solar.
La interacción de estos elementos da como resultado una molécula de glucosa o
azúcar (C6H12O6) y seis moléculas de oxígeno (6 O2).
Etapas de la fotosíntesis
El proceso fotosintético se lleva a cabo en cuatro etapas fundamentalmente:
absorción, circulación, fase luminosa y fase oscura. Profundicemos un poco en
cada una de ellas.
La absorción
Las raíces de las plantas, a través de sus pelos absorbentes, recogen de la tierra
agua y sales minerales. Esta mezcla de agua y minerales se llama savia bruta.
La circulación
La savia bruta sube por el tallo de la planta y llega hasta las hojas.
Fase luminosa
Las hojas absorben el dióxido de carbono de la atmósfera. Este se mezcla con la
savia bruta y la energía solar. Así se forma la savia elaborada. La planta fabrica
una molécula llamada adenosín trifosfato o trifosfato de adenosina (ATP), que
sirve para almacenar energía.
Esta fase se denomina luminosa porque requiere de la luz solar.
Fase oscura
Ya no se requiere la luz del sol, lo que no quiere decir que esta fase se lleve a
cabo durante la noche necesariamente.
La planta emplea la energía almacenada durante la fase luminosa para sintetizar
los azúcares, expulsar oxígeno a la atmósfera y fijar los carbohidratos.
El azúcar se emplea para proporcionar energía a la planta y producir proteínas,
almidón y lípidos. Los carbohidratos sirven de alimento a los animales herbívoros.
Tipos de fotosíntesis
La fotosíntesis se clasifica en dos tipos, de acuerdo a si entre sus productos se
encuentra o no el oxígeno.
Oxigénica
Es la fotosíntesis tal como la conocemos; produce oxígeno, azúcares y
carbohidratos empleando la luz solar y el dióxido de carbono. Proporciona la
energía y el oxígeno necesarios para sostener la vida en un ecosistema.
Anoxigénica o bacteriana
Es la fotosíntesis que llevan a cabo las bacterias. También emplean la energía
solar y el dióxido de carbono, pero no producen oxígeno.
En lugar de ello utilizan la luz del sol para romper una molécula de sulfuro de
hidrógeno y liberar azufre al entorno o acumularlo en el interior de las bacterias.
Fotosíntesis artificial
Consiste en el intento de reproducir en el laboratorio los procesos fotosintéticos de
las plantas. Su intención es utilizar la luz solar para producir energía limpia que
pueda ser aprovechada por la humanidad, y revertir de esta forma los efectos del
cambio climático.
3.3 la quimiosíntesis
La quimiosíntesis es un proceso biológico característico de ciertos organismos
autótrofos que explotan la energía química para convertir sustancias inorgánicas
en materia orgánica. Se diferencia de la fotosíntesis en que esta última utiliza la
energía proveniente de la luz solar.
Los organismos capaces de realizar quimiosíntesis son, generalmente, procariotas
como las bacterias y otros microorganismos como las arqueas, quienes extraen
energía a partir de reacciones que involucran la oxidación de compuestos muy
reducidos.
Fotografía de Riftia pachyptila, un organismo quimiosintético (Fuente: NOAA
Okeanos Explorer Program, Galapagos Rift Expedition 2011 [Public domain] vía
Wikimedia Commons)
Los ejemplos más comunes de bacterias quimiosintéticas son las bacterias
nitrificantes, que oxidan amonio para producir dióxido de nitrógeno, así como las
bacterias de azufre, capaces de oxidar ácido sulfúrico, azufre y otros compuestos
sulfurados.
Origen del concepto
El microbiólogo Sergei Winogradsky, en 1890, fue el primer científico en hablar
acerca de la posible existencia de los procesos quimiosintéticos, ya que asumió
que debía existir un proceso similar al de la fotosíntesis que emplease una fuente
de energía distinta a la luz del sol.
Sin embargo, el término “quimiosíntesis” fue acuñado en 1897 por Pfeffer. Las
teorías de Winogradsky fueron comprobadas en 1977 durante la expedición
realizada por el submarino “Alvin” hacia aguas profundas del océano, alrededor de
las islas Galápagos.
En dicha expedición, los científicos a bordo del submarino descubrieron unos
ecosistemas bacterianos que subsistían en presencia de materia inorgánica y
otros en simbiosis con algunos animales marinos invertebrados.
En la actualidad, se conocen diversos ecosistemas quimiosintéticos en todo el
mundo, especialmente asociados con ambientes marinos y oceánicos y, en menor
proporción, con ecosistemas terrestres. En dichos ambientes, los microorganismos
quimiosintéticos representan importantes productores primarios de materia
orgánica.
Fases
La quimiosíntesis ocurre, casi siempre, en la interfase de medio ambientes
aeróbicos y anaeróbicos, donde se concentran los productos finales de la
descomposición anaeróbica y grandes cantidades de oxígeno.
Al igual que la fotosíntesis, la quimiosíntesis tiene unas fases bien definidas: una
oxidativa y una biosintética. La primera emplea compuestos inorgánicos y durante
la segunda se produce materia orgánica.
Fase oxidativa
Durante esta primera fase y dependiendo del tipo de organismo que se considere,
son oxidados distintos tipos de compuestos inorgánicos reducidos como el
amoníaco, el azufre y sus derivados, el hierro, algunos derivados del nitrógeno, el
hidrógeno, etc.
En esta fase, la oxidación de estos compuestos libera la energía que es
aprovechada para la fosforilación de ADP, formándose ATP, una de las principales
monedas energéticas de los seres vivos y, además, se genera poder reductor en
forma de moléculas de NADH.
Una particularidad del proceso quimiosintético tiene que ver con que parte del ATP
que se genera es empleado para propulsar el transporte inverso de la cadena de
electrones, en aras de obtener mayor cantidad de agentes reductores en forma de
NADH.
En resumen, esta etapa consiste en la formación de ATP a partir de la oxidación
de los donadores de electrones apropiados, cuya energía biológicamente útil es
empleada en la fase de biosíntesis.
Fase de biosíntesis
La biosíntesis de materia orgánica (compuestos carbonados) ocurre gracias a la
utilización de la energía contenida en los enlaces de alta energía del ATP y al
poder reductor almacenado en las moléculas de NADH.
Esta segunda fase de la quimiosíntesis es “homóloga” a la que ocurre durante la
fotosíntesis, puesto que se da la fijación de átomos de carbono en moléculas
orgánicas.
En la misma, el dióxido de carbono (CO2) es fijado en forma de carbonos
orgánicos, mientras que el ATP se convierte en ADP y fosfato inorgánico.
Organismos quimiosintéticos
Existen diversos tipos de microorganismos quimiosintéticos, siendo algunos
facultativos y otros obligados. Esto quiere decir que algunos dependen
exclusivamente de la quimiosíntesis para la obtención de energía y materia
orgánica, y otros lo hacen si el ambiente los condiciona.
Los microorganismos quimiosintéticos no son muy distintos de otros
microorganismos, puesto que también obtienen energía de procesos de transporte
de electrones donde están implicadas moléculas como las flavinas, las quinonas y
los citocromos.
A partir de esta energía, son capaces de sintetizar los componentes celulares a
partir de los azúcares que son sintetizados internamente gracias a la asimilación
reductora de dióxido de carbono.
Algunos autores consideran que los organismos quimiosintéticos pueden dividirse
en quimio-organoautótrofos y quimio-litoautótrofos, de acuerdo con el tipo de
compuesto del que extraen energía, que puede ser orgánico o inorgánico,
respectivamente.
En cuanto a procariotas se refiere, la mayor parte de los organismos
quimiosintéticos son bacterias gramnegativas, usualmente del
género Pseudomonas y otros relacionados. Entre estas se encuentran las:
– Bacterias nitrificantes.
– Bacterias capaces de oxidar azufre y compuestos sulfurados (Sulfur Bacteria).
– Bacterias capaces de oxidar hidrógeno (Hydrogen Bacteria).
– Bacterias capaces de oxidar hierro (Iron Bacteria).
Los microorganismos quimiosintéticos emplean un tipo de energía que se perdería
en el sistema de la biosfera. Estos constituyen gran parte de la biodiversidad y
la densidad poblacional de muchos ecosistemas donde la introducción de materia
orgánica es muy limitada.
Su clasificación tiene que ver con los compuestos que son capaces de emplear
como donadores de electrones.
Bacterias nitrificantes
Fueron descubiertas en 1890 por Winogradsky y algunos de los géneros descritos
hasta ahora forman agregados que están rodeados por la misma membrana. Son
comúnmente aisladas de ambientes terrestres.
La nitrificación implica la oxidación de amonio (NH4) a nitritos (NO2-) y de nitritos
(NO2-) a nitratos (NO3-). Los dos grupos de bacterias que participan en este
proceso, a menudo coexisten en el mismo hábitat para aprovechar ambos tipos de
compuestos emplean CO2 como fuente de carbono.
Bacterias capaces de oxidar azufre y compuestos sulfurados
Estas son bacterias capaces de oxidar compuestos sulfurados inorgánicos y
depositar el azufre dentro de la célula en compartimentos específicos. Dentro de
este grupo se clasifican algunas bacterias filamentosas y no filamentosas de
diferentes géneros de bacterias facultativas y obligadas.
Estos organismos son capaces de utilizar los compuestos azufrados que son
altamente tóxicos para la mayoría de los organismos.
El compuesto más comúnmente utilizado por este tipo de bacterias es el gas H2S
(ácido sulfúrico). No obstante, también pueden emplear azufre elemental,
tiosulfatos, politionatos, sulfuros metálicos y otras moléculas como donadores de
electrones.
Algunas de estas bacterias ameritan pH ácidos para crecer, por lo que se conocen
como bacterias acidófilas, mientras que otras pueden hacerlo a pH neutros, más
cercanos a la “normalidad”.
Muchas de estas bacterias pueden formar “camas” o biopelículas en diferentes
tipos de ambientes, pero especialmente en los drenajes de las industrias mineras,
en aguas termales sulfuradas y en sedimentos oceánicos.
Usualmente se denominan bacterias incoloras, pues se diferencian de otras
bacterias verdes y púrpuras que son fotoautótrofas en que no poseen pigmentos
de ningún tipo, además de que no necesitan de la luz del sol.
Bacterias capaces de oxidar hidrógeno
En este grupo se encuentran las bacterias capaces de crecer en medios minerales
con atmósferas ricas en hidrógeno y oxígeno y cuya única fuente de carbono es el
dióxido de carbono.
Aquí se encuentran bacterias tanto gram negativas como gram positivas, capaces
de crecer en condiciones heterotróficas y que pueden tener distintos tipos de
metabolismos.
El hidrógeno se acumula a partir de la ruptura anaeróbica de moléculas orgánicas,
lo que es conseguido por diferentes bacterias fermentativas. Este elemento es una
fuente importante de las bacterias y las arqueas quimiosintéticas.
Los microorganismos capaces de emplearlo como donador de electrones lo hacen
gracias a la presencia de una enzima hidrogenasa asociada con sus membranas,
así como a la presencia de oxígeno como aceptor electrónico.
Bacterias capaces de oxidar hierro y manganeso
Este grupo de bacterias es capaz de emplear la energía generada de la oxidación
del manganeso o del hierro en estado ferroso a su estado férrico. También incluye
bacterias capaces de crecer en presencia de tiosulfatos como donadores
inorgánicos de hidrógeno.
Desde el punto de vista ecológico, las bacterias oxidantes de hierro y magnesio
son importantes para la desintoxicación del medio ambiente, puesto que
disminuyen la concentración de los metales tóxicos disueltos.
Organismos simbióticos
Además de las bacterias de vida libre, existen algunos animales invertebrados que
habitan en ambientes inhóspitos y que se asocian con determinados tipos de
bacterias quimiosintéticas para sobrevivir.
El descubrimiento de los primeros simbiontes ocurrió tras el estudio de un gusano
de tubo gigante, Riftia pachyptila, carente de tubo digestivo y que obtiene la
energía vital a partir de las reacciones realizadas por las bacterias con las que se
asocia.
Diferencias con la fotosíntesis
La característica más distintiva de los organismos quimiosintéticos es que estos
combinan la capacidad de emplear compuestos inorgánicos para ganar energía y
poder reductor, así como fijar efectivamente moléculas de dióxido de carbono.
Algo que puede ocurrir en ausencia total de luz solar.
La fotosíntesis es realizada por las plantas, las algas y por algunas clases de
bacterias y protozoarios. Emplea la energía proveniente de la luz solar para
propulsar la transformación del dióxido de carbono y el agua (fotólisis) en oxígeno
y carbohidratos, a través de la producción de ATP y NADH.
La quimiosíntesis, por el contrario, explota la energía química liberada a partir de
reacciones de óxido-reducción para fijar moléculas de dióxido de carbono y
producir azúcares y agua gracias a la obtención de energía en forma de ATP y
poder reductor.
Función e importancia
Como ya se ha mencionado, el proceso de quimiosíntesis es crucial para la vida
de algunos ecosistemas que se desarrollan en condiciones extremas (ejemplo:
fumarolas hidrotermales), pero también es fundamental para el crecimiento y
progreso de la vida en condiciones naturales. Los organismos con nutrición
autótrofa, proporcionan al medio en que viven los nutrientes básicos o primarios
que sirven como base alimentaria para el resto de la cadena alimenticia.
Al igual que en la fotosíntesis, los organismos quimiosintéticos son capaces de
asimilar el CO2 y transformarlos en hidratos de carbono, almacenándolos en sus
células en forma de glucosa. Estas sustancias son utilizadas por los mismos
microorganismos para su crecimiento, pero también son aprovechadas por los
consumidores primarios, que al consumirlos construyen macromoléculas
orgánicas complejas a partir de estas sencillas.
Por si fuera poco, la quimiosisntesis y los organismos que la realizan cumplen
funciones de gran importancia en los ciclos biogeoquímicos. Estos son los
encargados de cerrar dichos ciclos. Así, al realizar los procesos de óxido-
reducción devuelven al sustrato los elementos reusables para los vegetales,
entre ellos sales minerales indispensable para su crecimiento. De esta manera,
los organismos quimiosintéticos abonan el terreno para el desarrollo de la vida
en nuestro planeta.
Organismos quimiosintéticos
Los seres vivos que se especializaron en realizar la quimiosíntesis como un
proceso de nutrición y obtención de energía son las bacterias, las cuales están
clasificadas de acuerdo al tipo de compuesto que utilizan en las reacciones para
producir energía. De acuerdo a esta clasificación también se habla de tipos de
quimiosíntesis, haciendo referencia al mismo concepto del tipo de compuesto
que es capaz de oxidar la bacteria.
Ejemplos de organismos quimiosintéticos
Bacterias nitrificantes: conocidas con este nombre por su acción sobre los
compuestos reducidos del nitrógeno que se encuentran en el suelo, estas
bacterias pueden transformar el amonio en nitritos y nitratos aprovechables por
otros seres vivos como las plantas. Ejemplo de estas bacterias las componen
las del género Nitrosomonas.
Bacterias del hierro: también llamadas ferrobacterias, su acción se concentra
en obtener energía de la oxidación del hierro (óxido ferroso a óxido férrico).
Ejemplo de esta acción la realiza la bacteria Acidithiobacillus ferrooxidans.
Bacterias del azufre: mejor conocidas como bacterias incoloras del azufre,
tienen la capacidad de oxidar distintos compuestos reducidos del azufre y
convertirlos en sulfatos. Algunos de estos microorganismos son las
pertenecientes el género Thiobacillus.
3.4caracteristicas de los organismos quimiosíntesis.
La quimiosíntesis es un término acuñado por Wilhelm Pfeffer en 1897.
Sirve para explicar cómo las plantas y algunos organismos producen
alimentos en ausencia de luz solar y oxígeno.
En lugar de estas materias primas, los organismos quimiosintéticos usan
compuestos inorgánicos para producir glucosa, potenciando energía.
En este artículo te explicamos cómo son y cómo se desarrollan estos
organismos dentro de la biología, sus funciones e importancia.
Quimiosíntesis y biología
Antes de conocer estos organismos debemos saber el significado de palabras
como lo que es la quimiosíntesis, la biología y las bacterias.
La quimiosíntesis es un tipo de nutrición autótrofa, consiste en obtener materia
orgánica a partir de materia inorgánica y es propia de ciertas bacterias.
Por otra parte, la biología es la ciencia que estudia a todos los seres vivos y todo
lo relacionado con ella.
La biología abarca o comprende muchas áreas como la de la medicina, agricultura
o el medio ambiente
También la biología abarca la tecnología, ya que con el nuevo desarrollo de la
ciencia surge la biotecnología, entre otras áreas.
Las bacterias son los más abundantes y simples organismos microscópicos que
carecen de núcleo.
Pueden vivir en el agua, la tierra, plantas, animales y en materias orgánicas.
La importancia de las bacterias radica en que se encuentran en los ciclos
naturales del nitrógeno, fósforo o carbono.
Además, pueden convertir materias o sustancias orgánicas en inorgánicas y
viceversa.
Podemos decir entonces que sin las bacterias no existiría la vida en nuestro
planeta.
Qué son los organismos quimiosintéticos
Son un grupo o tipo de bacterias que sintetizan, producen o elaboran sus
propios alimentos a partir de energías de sustancias
Estas sustancias contienen hierro, azufre, hidrógeno y nitrógeno.
En otras palabras, son bacterias autótrofas que elaboran sus compuestos
orgánicos por medio de la descomposición u oxidación de compuestos
inorgánicos.
Además, no requieren de la luz como fuente de energía para realizar sus
reacciones.
Estos organismos presentan una seria de características, como son:
Son procariotas autótrofas.
Viven de una fuente inorgánica de la que obtienen energía (compuestos
inorgánicos, sales, agua, oxígeno, dióxido de carbono).
Solo crecen con compuestos inorgánicos o en descomposición.
Son aerobios.
Este proceso ocurre por medio de dos fases:
Oxidación del sustrato y obtención de energía: en esta fase se obtiene energía
por la oxidación de compuestos como el metano y el ácido sulfúrico.
Fijación del CO₂: en esta fase se asimila energía y reduce el dióxido de carbono.
Dentro del grupo de organismos quimiosintéticos tenemos las siguientes
bacterias que según el sustrato que utilicen se clasificaran en:
Bacterias del nitrógeno: están presentes en suelos y aguas, oxidan amoniaco a
nitritos y otras especies, y nitritos en nitrato.
Bacterias del azufre: son bacterias que pueden vivir en zonas volcánicas. Oxidan
compuestos de azufre hasta ácido sulfúrico acidificando el suelo.
Bacterias del hierro: oxidan compuestos de hierro ferroso a hierro férrico y están
presentes de manera abundante en las aguas de minas.
Bacterias del hidrógeno: oxidan el hidrógeno y pueden utilizar como fuente de
carbono materias orgánicas.
Función de los organismos quimiosintéticos
Desarrollan una función importante en nuestra naturaleza, ya que convierten
sales y gases sin utilidad en compuestos orgánicos a su alcance.
Podríamos decir que la conservación de la biosfera depende de su
metabolismo, por lo que garantizan la vida en el planeta.
Podemos decir también que estas bacterias son fertilizantes, ya que permiten el
crecimiento de las plantas verdes.
Además son también necesarias para la preservación de la existencia de las
especies al garantizar su alimento.
Ahora nos surge la inquietud de saber de dónde adquieren estas bacterias las
sustancias químicas, pues son adquiridas de la propia naturaleza.
¿Cómo sucede esto? Ocurre porque cuando llueve la lluvia desprende los
minerales de la roca, los oligoelementos y metales de la tierra.
También sustancias vivas o muertas provenientes del reino animal o vegetal y los
lleva hasta los ríos y estos hasta el mar u océano.
Cuál es la importancia de los organismos quimiosintéticos
La importancia radica en que son la fuente de alimento para los organismos
existentes en fallas termales, sepas frías y el océano.
También para los organismos en sedimentos profundos o hábitat extremas donde
el sol no penetra para cumplir con sus funciones con el ciclo orgánico.
En el caso del océano, su productividad dependerá de la cantidad de elementos
inorgánicos y la abundancia del dióxido en sus profundidades.
Estas bacterias adquieren su energía por medio de estos nutrientes o
alimentos específicos para ellas.
Podemos decir que para subsistir y sobrevivir, los organismos biosintéticos
necesitan materias como el agua, sales minerales y otras sustancias.
Para acabar detallemos la existencia clara de ciertas diferencias entre lo que
es la quimiosíntesis y la fotosíntesis:
Quimiosíntesis
Ocurre en lugares sin luz solar, en lugares de temperaturas y presiones
extremas.
Utiliza la energía liberada por reacciones químicas para producir glucosa.
El agua es uno de los resultados del proceso.
Es un proceso anabólico que consiste en la síntesis de energía.
Elaboran sus alimentos a partir de sustancia que contiene hierro, azufre,
nitrógeno, hidrógeno; es un proceso químico.
Fotosíntesis
Ocurre en las plantas y en todo lugar que haya luz solar suficiente y en aguas
poco profundas.
La energía es utilizada para convertir el dióxido de carbono y el agua en
glucosa y oxígeno.
El agua es necesaria para que se desarrolle el proceso anabólico que transforma
la energía luminosa en energía química.
Esta energía se almacena en materia orgánica.
De este modo, es la conversión de materia inorgánica en materia orgánica, y es un
proceso natural de las plantas.
De tal manera que nos damos cuenta de que fotosíntesis y quimiosíntesis son
de vital importancia en nuestro planeta tierra.
4 . excreción de sustancias
La excreción es un proceso fisiológico, que permite a un organismo expulsar
sustancias que no utiliza y que pueden resultarle tóxicas, manteniendo así el
equilibrio de la homeostasis y la composición de los fluidos corporales.
Durante las actividades vitales, como la respiración celular, se producen varias
reacciones químicas en el organismo. Se conocen como metabolismo. Estas
reacciones químicas producen productos de desecho como dióxido de carbono,
agua, sales, urea y ácido úrico. La acumulación de estos desechos más allá de un
nivel dentro del cuerpo es perjudicial para el organismo. Los órganos excretores
eliminan estos desechos. Este proceso de eliminación de los desechos
metabólicos del cuerpo se conoce como excreción.
Las plantas verdes producen dióxido de carbono y agua como productos
respiratorios. En las plantas verdes, el dióxido de carbono liberado durante la
respiración se utiliza durante la fotosíntesis. El oxígeno es un subproducto
generado durante la fotosíntesis, y sale a través de los estomas, las paredes
celulares de las raíces y otras vías. Las plantas pueden deshacerse del exceso de
agua mediante la transpiración y la evisceración. Se ha demostrado que la hoja
actúa como un "excretóforo" y, además de ser un órgano primario de la
fotosíntesis, también se utiliza como método de excreción de desechos tóxicos por
difusión. Otros materiales de desecho que exudan algunas plantas - resina,
savia, látex, etc. son forzados desde el interior de la planta por presiones
hidrostáticas dentro de la planta y por fuerzas de absorción de las células
vegetales. Estos últimos procesos no necesitan energía añadida, actúan de forma
pasiva. Sin embargo, durante la fase de preabscisión, los niveles metabólicos de
una hoja son elevados. Las plantas también excretan algunas sustancias de
desecho en el suelo que las rodea. proceso fisiológico, que permite a
un organismo expulsar sustancias que no utiliza y que pueden resultarle tóxicas,
manteniendo así el equilibrio de la homeostasis y la composición de los fluidos
corporales.
Durante las actividades vitales, como la respiración celular, se producen varias
reacciones químicas en el organismo. Se conocen como metabolismo. Estas
reacciones químicas producen productos de desecho como dióxido de carbono,
agua, sales, urea y ácido úrico. La acumulación de estos desechos más allá de un
nivel dentro del cuerpo es perjudicial para el organismo. Los órganos excretores
eliminan estos desechos. Este proceso de eliminación de los desechos
metabólicos del cuerpo se conoce como excreción.
Las plantas verdes producen dióxido de carbono y agua como productos
respiratorios. En las plantas verdes, el dióxido de carbono liberado durante la
respiración se utiliza durante la fotosíntesis. El oxígeno es un subproducto
generado durante la fotosíntesis, y sale a través de los estomas, las paredes
celulares de las raíces y otras vías. Las plantas pueden deshacerse del exceso de
agua mediante la transpiración y la evisceración. Se ha demostrado que la hoja
actúa como un "excretóforo" y, además de ser un órgano primario de la
fotosíntesis, también se utiliza como método de excreción de desechos tóxicos por
difusión. Otros materiales de desecho que exudan algunas plantas - resina,
savia, látex, etc. son forzados desde el interior de la planta por presiones
hidrostáticas dentro de la planta y por fuerzas de absorción de las células
vegetales. Estos últimos procesos no necesitan energía añadida, actúan de forma
pasiva. Sin embargo, durante la fase de preabscisión, los niveles metabólicos de
una hoja son elevados. Las plantas también excretan algunas sustancias de
desecho en el suelo que las rodea.
Sustancias de excreción
Las sustancias que se deben expulsar son enormemente variadas, pero las más
abundantes son el dióxido de carbono, y los nitrogenados que se producen por
alteración de grupos amino resultantes del catabolismo (degradación) de
las proteínas.
La sustancia excretada puede ser:
Amoníaco. Es excretado por invertebrados acuáticos, peces
óseos y larvas de anfibios. Es muy tóxico pero, por su gran solubilidad y
difusión, el agua circundante lo diluye y arrastra con rapidez. Los
animales que excretan amoníaco se denominan amoniotélicos.
Urea. Se produce en el hígado por transformación rápida del amoníaco,
resultando ser mucho menos tóxica y más soluble, aunque se difunde
con mayor lentitud. Por esas razones puede acumularse en
los tejidos sin causar daños y excretarse más concentrada. Es el
principal desecho nitrogenado de los peces cartilaginosos, anfibios
adultos y mamíferos. Los animales que excretan urea se
denominan ureotélicos.
Ácido úrico. Es característico de animales que ingresan el agua en poca
cantidad. Se forma a partir del amoníaco y otros derivados
nitrogenados. Se excreta en forma de pasta blanca o sólido dado su
mínima toxicidad y baja solubilidad. Es característico de animales
adaptados a vivir en un ambiente seco y poner huevos con cáscara y
membrana impermeables al agua, como por ejemplo insectos, moluscos
pulmonados, reptiles y aves. Los animales que excretan ácido úrico se
denominan uricotélicos.
En los mamíferos, por ejemplo, los dos procesos excretores esenciales son la
formación de orina en los riñones y la eliminación de dióxido de carbono en
los pulmones. Estos desechos se eliminan
por micción y respiración respectivamente. También la piel y el hígado intervienen
en la elaboración o secreción de sustancias tóxicas. La piel interviene a través de
la transpiración, expulsando sales y agua.
En los artrópodos terrestres los órganos excretores suelen desembocar al principio
del intestino, con lo que los productos de excreción se incorporan a las heces. Sin
embargo, en los mamíferos, como el hombre, solo el hígado vierte sustancias de
excreción al intestino. De éstas, solo los derivados del grupo hemo sanguíneo,
como la bilirrubina, se incorporan de manera significativa a las heces, siendo la
mayoría reabsorbidas al torrente sanguíneo y eliminadas finalmente por los
riñones.
Sustancias concomitantes
Agua
Por regla general, el agua no es una sustancia que deba desprenderse. Por el
contrario, todos los organismos necesitan agua para llevar a cabo sus funciones
vitales. Sin embargo, el agua es en gran medida indispensable en las excreciones
para sustancias solubles en agua (en medicina, esto también se denomina
"sustancias urinarias") del cuerpo. Pero incluso los residuos digestivos pueden
aglutinar cantidades considerables de agua; las heces humanas contienen
alrededor del 40 % del volumen de agua excretada. El agua puede incluso ocupar
la mayor parte de los excrementos. Es precisamente la proporción de agua
disponible lo que caracteriza a los distintos sistemas excretores desarrollados en
la evolución. En los organismos que viven en el agua, apenas se limita. Sin
embargo, las vías de disolución de los organismos acuáticos a veces difieren
considerablemente; se basan en las vías de disolución de sus antepasados,
algunos de los cuales no eran organismos acuáticos. En los organismos terrestres,
el agua no está disponible a voluntad, por lo que, por un lado, se necesitan
mecanismos que requieran pequeñas cantidades de agua y, por otro, cobra
importancia la recuperación de agua (reabsorción de agua). Así, la orina
primaria se concentra en el sistema de tubos (túbulos) de la nefrona en los riñones
de los mamíferos, es decir, se recupera el agua. En los organismos voladores, la
cantidad de agua disponible se vuelve aún más crítica, porque las cantidades de
agua necesarias para la excreción contribuyen a la masa del organismo. Por lo
tanto, la reducción efectiva del peso también significa que el mecanismo excretor
requiere la menor cantidad de agua posible.
La situación sólo es diferente para los organismos que toman mayores cantidades
de agua con su alimento. Esto no incluye a los grandes comedores
de plancton (tiburón peregrino, tiburón ballena, ballena azul), que no tragan el
agua en absoluto, sino que la liberan a través de filtros (hendiduras branquiales o
barbas) o la exprimen. Los organismos que ingieren regularmente grandes
cantidades de agua en su dieta son principalmente comedores de
sangre ectoparásitos. Para los voladores, en particular, el lastre del agua supone
un reto, ya que la ingesta de sangre puede superar su peso corporal real y
perjudicar en gran medida su capacidad de volar. Esto no sólo afecta a
los insectos chupasangre, sino también, por ejemplo, a los murciélagos vampiros.
Por lo tanto, después de la comida de sangre, la diuresis hormonal es fuertemente
estimulada para excretar una gran cantidad de agua muy rápidamente.
Lubricantes
Para facilitar el paso intestinal y la excreción, a menudo se incluyen en las
excretas, heces y excrementos, además del componente principal, el agua,
lubricantes mucilaginosos procedentes de la mucosa intestinal o de las glándulas.
Etapas de la excreción en animales
En la mayoría de los vertebrados, el proceso de excreción consta de tres etapas:
filtración, reabsorción y secreción; en el resto de los animales, no tiene lugar la
última etapa. Todos los seres vivos deben realizar la excreción como una manera
de mantener el equilibrio del medio interno. Los animales más sencillos, como las
esponjas (poríferos) y las medusas (cnidarios), eliminan sus desechos por
difusión.
Sistemas de órganos
En muchos invertebrados, los órganos excretores son los nefridios. Los artrópodos
terrestres (arácnidos, insectos y miriápodos) tienen unos órganos especiales
derivados del intestino conocidos como tubos de Malpighi.
Los órganos que participan en la excreción del cuerpo humano y de los otros
mamíferos son:
Pulmones. Expulsan al aire el dióxido de carbono producido en
la respiración celular.
Hígado. Expulsa al intestino productos tóxicos formados en las
transformaciones químicas de los nutrientes, estos desechos se
eliminan mediante las heces.
Glándulas sudoríparas. Junto con el agua, filtran productos tóxicos, y
eliminan el agua, aunque es más para bajar la temperatura.
Riñones. Hacen una filtración selectiva de los compuestos tóxicos de la
sangre.
Órgano metabólico central
Un órgano metabólico central como el hígado en muchos vertebrados suele ser el
responsable de la conversión de las sustancias en una forma que permita su
excreción. Su liberación puede tener lugar enterohepática y a través del intestino.
Superficie del cuerpo
Todos los solutos pueden ser excretados a través de la piel, siempre que haya
suficiente agua y superficie corporal permeable. Por lo tanto, la excreción cutánea
es especialmente poco problemática para los animales acuáticos con una
superficie blanda. En los organismos pequeños sin piel (protozoos), la excreción
se produce de forma aún más sencilla a través de la membrana celular
como exocitosis o por expulsión de un componente celular (como en la expulsión
de orgánulos y núcleo durante la maduración de los eritroblastos en eritrocitos).
En el caso de la excreción cutánea y la excreción a través de las membranas
celulares, las funciones de excreción, secreción y respiración apenas pueden
distinguirse.
Respiración
Además del dióxido de carbono, cuya liberación se asigna a la respiración y no a
la excreción, el amoníaco o amonio en particular se libera a través de
las branquias de muchos animales acuáticos, como los peces óseos marinos, a
través del sistema respiratorio. Muchos peces óseos marinos también controlan su
osmorregulación y la liberación de sal a través de sus branquias.
Avestruz de cuello rojo orinando en el Serengeti.
Orinar
La micción sirve para la excreción de soluble en agua Sustancias, estas son el
ácido úrico, la urea y muchos productos de degradación.
En muchos invertebrados, varias formas de nefridios son responsables de la
excreción; protonefridio en gusanos planoss (Plathelminthes) y muchas larvas
de Spiralia y metanefridio en anélidoss (Annelida) y otros animales con un celoma.
El órgano urinario consta de riñón, uréter, vejiga urinaria y uretra. Este sistema de
órganos está completamente desarrollado en muchos mamíferos, pero sólo
parcialmente en muchos otros vertebrados; las aves carecen de vejiga y de orificio
ureteral externo (excepto en los avestruces). No es necesario que exista un
órgano urinario ni siquiera en las especies si su excreción es a través de otros
órganos, por ejemplo en los endoparásitos a través de la piel.
La principal tarea del riñón es recuperar el agua de la orina primaria. La mayor
parte de la energía necesaria para el trabajo de los riñones se destina a este
proceso.
Heces de la rana de la fresa.
Excreción rectal
En los insectoss, los productos de desecho metabólicos se excretan por medio de
un sistema de tubos de Malpighi. Las sustancias a excretar se difunden o son
transportadas activamente a la vasculatura, que las dirige hacia el recto. Allí se
produce la extracción de agua e iones. El resto de los excrementos se excretan
junto con las heces.
En los mamíferos y otros vertebrados, los productos de descomposición
producidos en el hígado se excretan por vía biliar (enterohepática) y por vía rectal
a través del intestino.
Las sustancias gaseosas pueden salir del tracto digestivo por vía rectal así como
por vía oral. A menudo no se da importancia a esta forma de excreción, pero la
liberación de metano por parte de los rumiantes representa un factor importante en
el cálculo de gases de efecto invernadero. La flatulencia no es atribuible a la
respiración (excepto la de las arqueas en el estómago de rumiante).
Cloaca
La mayoría de las plantas terrestres cuentan con una única forma de expresión
(cloaca). Aunque aquí se den las condiciones necesarias para la producción de
agua y agua, el agua y la sal pueden ser retenidas en la cloaca y, por lo tanto, la
secreción de agua y sal se incrementa. Los animales utilizan sus excretas
pasadas sobre su cuerpo.
Glándulas especiales
Algunos crustáceos tienen glándulas antenales, algunos arácnidos tiene glándulas
coxales. Peces cartilaginosos, muchos reptiles marinos19 (como tortugas marinas
serpientes marinas) y aves marinas poseen glándulas de salinas para la
osmorregulación. Las plantas también tienen órganos de excreción de sal.
Problemas de salud
Varios parásitos, bacterias, virus y otros agentes patógenos de interés para la
salud pública se transmiten eficaz o potencialmente a través de los fluidos
corporales (la caquexia crónica en los ciervos salvajes) o de diversos excrementos
(por ejemplo, el virus de la gripe durante los estornudos).
En el sector ganadero y agroalimentario, el control y la gestión de los excrementos
es una cuestión importante (estiércol, etc.).
4.1excructuras excretoras en las plantas.
La excreción en las plantas, o excreción vegetal, permite que las plantas puedan
excretar sustancias que posteriormente pueden ser reutilizadas en diversos
procesos fisiológicos, tales como el CO₂ y H₂O en los procesos de fotosíntesis y
respiración, y acumulación de sales o nutrientes en las vacuolas.
Como todo organismo viviente, las plantas presentan una actividad metabólica que
genera productos de desecho. No obstante, en los vegetales esta actividad se
desarrolla en menor grado, ya que las sustancias de desecho tienden a ser
recicladas y son pocas.
El proceso de excreción es realizado por los tejidos situados a lo largo de la
superficie de la planta, principalmente en el tallo y el área foliar (las hojas), por
medio de los estomas, lenticelas y glándulas especializadas.
Diversas sustancias producto de la excreción vegetal son de gran utilidad para el
humano. El chicle, el látex (o caucho natural), y la trementina son elementos que
mediante procesos industriales favorecen las actividades humanas.
Tipos de sustancias de excreción
Dependiendo de su estado físico, las sustancias de excreción pueden ser sólidas,
líquidas y gaseosas:
– Sólidas: como las sales de oxalato cálcico excretadas por las glándulas de sal
de los manglares.
– Líquidas: como los aceites esenciales, resinas, taninos o látex (caucho).
– Gaseosas: como el dióxido de carbono, producto de la respiración, y el etileno,
que contribuye con la maduración de los frutos.
Dependiendo de su naturaleza y composición, las sustancias de excreción
producto de los diferentes procesos metabólicos se dividen principalmente en
metabolitos primarios y metabolitos secundarios.
Metabolitos primarios
Son el resultado de procesos metabólicos primordiales como la fotosíntesis, la
respiración y la síntesis de proteínas.
Generalmente, estos elementos, como el agua, el dióxido de carbono o el oxígeno,
son reutilizados en los procesos de fotosíntesis o respiración celular,
respectivamente.
Metabolitos secundarios
Son compuestos que no actúan directamente en los procesos fisiológicos
esenciales, pero contribuyen con los procesos ecológicos y de adaptación de las
plantas.
Elementos terpenoides, alcaloides y fenólicos son el resultado de procesos de
excreción de las plantas con un alto valor industrial, agrícola y medicinal.
Proceso de excreción
En las plantas la tasa catabólica es baja, por lo cual los desechos metabólicos se
almacenan lentamente, y la mayoría de estos son reutilizados. El agua, dióxido de
carbono y elementos nitrogenados son reciclados, lo que reduce la necesidad de
excreción.
El proceso de excreción se fundamenta en la eliminación de las sustancias de
desecho formadas en el catabolismo, la osmorregulación y la ionorregulación.
Los vegetales no cuentan con órganos excretores particulares, por lo que las
sustancias son descartadas a través de estomas, lenticelas o vacuolas.
Estructuras involucradas
Las plantas carecen de un sistema excretor a través del cual eliminar las
sustancias de desecho. Sin embargo, cuenta con estructuras especializadas que
le permiten eliminar o almacenar este tipo de elementos.
Estomas
Los estomas son un conjunto de células especializadas, cuya función es regular el
intercambio gaseoso y la transpiración. De hecho, están localizadas en la
superficie de la epidermis, principalmente en el haz y el envés de las hojas.
Estas estructuras permiten la eliminación del exceso de agua y gases acumulados
en el interior de las plantas. Durante el proceso de transpiración, la planta elimina
agua a través de los estomas, además activan la absorción de líquidos.
La transpiración y la absorción permiten mantener el equilibrio osmótico dentro de
la planta. Al ocurrir la transpiración, la planta, dependiendo de la disponibilidad de
agua en el suelo, estimula la absorción de nuevas moléculas a través de las
raíces.
Durante el proceso fotosintético y la respiración se produce oxígeno y gas
carbónico, que es excretado por las plantas. La excreción de estos elementos se
produce a través de los estomas durante el intercambio gaseoso.
Cambios en los niveles de oxígeno o gas carbónico dentro de la planta estimulan
la apertura o cierre de las células estomáticas. Este proceso se rige por las
necesidades fisiológicas y las condiciones ambientales en las que se localiza la
planta.
Lenticelas
Las lenticelas son estructuras localizadas en los tallos, ramas y troncos de las
plantas leñosas. Consiste en la acumulación de células sueltas de menor
suberificación que atraviesan la epidermis y comunican las células internas del
parénquima con el exterior.
Su principal función es el intercambio de gases desde el interior de la planta hacia
la atmósfera circundante. Es así como interviene en el equilibrio interno,
eliminando el exceso de oxígeno y gas carbónico que se acumula en los tejidos de
la planta.
Vacuolas
Las vacuolas son organelos citoplasmáticos característicos de las células
vegetales, formadas por un espacio de almacenamiento rodeado de una
membrana plasmática.
Sirven para almacenar sustancias de desecho o de reserva, como agua, azúcares,
sales, enzimas, proteínas, nutrientes y pigmentos.
Estos organelos permiten mantener hidratadas las células, ya que el contenido
vacuolar influye en el incremento de la presión de turgencia. Asimismo, intervienen
en la desintegración de algunas sustancias, reciclando sus elementos dentro de la
célula.
Células secretoras
Son células especializadas de origen parenquimático o epidérmico, que secretan
diferentes sustancias como aceites, resinas, gomas, bálsamos y sales. Ejemplos
de estas células especializadas son las células oleíferas, células mucilaginosas y
células taníferas.
Células oleíferas
Células de secreción en la corteza que contienen aceites esenciales. Ejemplos
son el aroma de la canela (Cinnamomum zeylanicum) que desprende la corteza
de la planta, o el jengibre (Zingiber officinale), que posee estas células en el
rizoma.
Células mucilaginosas
Células de almacenamiento y secreción de mucílago, sustancia vegetal viscosa
con alto contenido de polisacáridos y agua. El mucílago se acumula entre la pared
celular y la cutícula, y se extrae cuando el tejido cuticular se rompe.
Células taníferas
Las células taníferas acumulan taninos que funcionan como mecanismos de
defensa en plantas leñosas contra ataques de patógenos y parásitos. Los taninos
son elementos fenólicos presentes en plantas y frutos, de carácter hidrosoluble, de
sabor áspero y amargo.
Glándulas especializadas
Glándulas de sal
Las glándulas de sal son estructuras vesiculares localizadas principalmente en las
superficies de las hojas. En efecto, están cubiertas por una cutícula que posee
diminutos poros que las conecta con el mesófilo de las hojas.
Su función es la excreción de sal en plantas que crecen en medios salinos, como
los manglares marinos, que absorben sales del agua. A través de estas glándulas
se origina un flujo unidireccional que permite eliminar el exceso de iones de
potasio, sal, calcio y cloro.
Osmóforos
Los osmóforos son glándulas que eliminan o expulsan aceites muy volátiles que
provocan el olor de las flores. En algunas especies, estos aceites se forman en las
vacuolas de las células de la epidermis y mesófilo de los pétalos.
Hidátodos
Los hidátodos son un tipo de estoma que secretan soluciones acuosas a través de
un proceso denominado gutación. Este proceso se presenta cuando las plantas
favorecen una transpiración mínima, debido a las condiciones de humedad del
suelo.
NectariosLos nectarios son glándulas especializadas que segregan una solución
azucarada o néctar, constituidos esencialmente glucosa, sacarosa, fructosa,
maltosa y melobiosa. Son células de tejido epidérmico diferenciado en tejido
secretor o tricomas nectaríferos, localizadas en la cutícula de hojas y flores.
5 reproducción y ciclos biológicos
Los ciclos biológicos, conocido también como ciclos de vida de un ser vivo, son
un conjunto de fenómenos o cambios que experimentan un organismo hasta
el punto de partida donde comenzaría una nueva serie de cambios, es decir,
se produce en individuos que poseen reproducción sexuada, pues se inicia
cuando dos gametos se unen y va hasta la producción de gametos del individuo
formado, finalizando un ciclo y comenzando otro con la fecundación.
Tipos de Ciclos Biológicos
En las especies vivas se pueden encontrar tres ciclos de vida:
Ciclo haplonte. se da en la mayoría de los hongos y bacterias, incluidas
algunas algas. La meiosis, llamada cigótica, se produce inmediatamente
después de haberse formado el cigoto, generando células haploides que,
por mitosis, irán aumentando su número hasta formar un organismo adulto
multicelular haploide. Este organismo produce gametos, también haploides,
que tras la fecundación darán origen a un cigoto diploide, único momento
del ciclo vital de estos organismos en el que su constitución genética es
diploide.
Ciclo diplonte. Es el tipo de ciclo del ser humano, del resto de los animales
y de algunos protoctistas. Aquí todas las células que forman el organismo
son diploides salvo los gametos, que son haploides. La meiosis, llamada
gamética, ocurre durante la formación de los gametos (gametogénesis).
Tras la unión de los gametos o fecundación, se forma un cigoto diploide que
se divide por mitosis dando origen a un organismo multicelular que es
diploide.
Ciclo diplohaplonte / haplodiplonte. Se encuentra presente en vegetales,
musgos, helechos y plantas con semillas, presentando ciclo con alternancia
de fases o generaciones. Es decir, existen individuos haploides y otros
diploides donde la meiosis se produce al formarse las esporas. La fase
diploide es la esporofítica, donde un tipo de individuo produce por meiosis
esporas. Estas esporas dan lugar a un adulto haploide llamado gametofito,
en el que se forman los gametos haploides y tras la fecundación se produce
un cigoto diploide que origina una nueva fase esporofítica.
Características de los Ciclos Biológicos
Los seres vivos tienen características que están relacionadas con las etapas del
ciclo de vida:
Jerárquico. Es una secuencia de etapas, si no se supera alguna etapa se
continua el ciclo vital.
Etapas Autónomas. Algunas fases del ciclo se pueden realizar de manera
independiente y no consecutiva.
Cambiante. El ser vivo puede variar su ciclo en relación al entorno en que
se desenvuelve.
Evolutivo. Involucra el crecimiento, desarrollo y progreso del ser vivo.
[Link] la ramificación o descendencia de la especie.
Etapas de Ciclos Biológicos
El desarrollo de los seres vivos comprende las siguientes etapas o fases:
[Link] de un organismo que tiene capacidades para
desarrollarse.
Nutrición. Sustancias que ingieren para crecer, desarrollarse y sobrevivir.
Crecimiento. Consiste en el incremento gradual de su tamaño, cambiando
a veces de aspecto. Esto se debe al crecimiento de sus estructuras
internas.
Adaptación. Los seres vivos con capaces de desarrollarse y en diferentes
entornos, captando los estímulos producidos en los diferentes entornos.
Reproducción. Se reproducen por sí mismos y tienden a heredar las
características de sus descendientes. Es decir, de las células madres de su
misma especie.
Muerte. Proceso en el cual los órganos de los seres vivos dejan de
funcionar y pasan a un estado inerte, llegando a su fin la vida de este.
Nota: Los seres vivos están clasificados por grupos denominados reinos, llamados
animal, vegetal, hongos, protistas y reino mónera. Esto determina cómo son
exactamente sus etapas en el ciclo biológico.
Ejemplos de Ciclos Biológicos
El ciclo de vida se asocia principalmente a los seres vivos. Así que veamos
algunos ejemplos al respecto.
El ser humano tiene un ciclo de vida diploide. Esto es producto de la
fecundación de dos células con la mitad de la carga genética. Es decir,
óvulo y espermatozoide, que una vez fecundados forman el huevo cigoto y
se genera el feto que al tiempo será un nuevo ser humano.
El ciclo biológico del melón comienza con una semilla que crecerá y
se reproduce por crecer una flor, que es la parte sexual femenina de la
planta y el órgano sexual masculino se llama antera, que produce polen.
Estas partes reproductoras se polinizan y fertilizan a través de sus partes
internas dando paso al crecimiento de la semilla. La flor muere y una
semilla de la vaina que se convierte en un melón; finalmente cuando el
melón al ser comido o putrefacto sus semillas se plantarán para iniciar una
nueva generación.
Más ejemplos de los ciclos biológicos
El ciclo biológico de un alga es haploide, cumple sus fases en gametos,
alga juvenil, alga adulta, fase haploide, fase diploide, meiosis y fecundación.
La mariposa, surge de un apareamiento de ellas, generando huevecillos
que son depositados en una planta. Y transcurridos tres a ocho días
generan larvas u orugas. Comen y crecen para cubrir su cuerpo en una
crisálida o capullo hasta por dos meses, transformándose en mariposa y
repetir el ciclo biológico al encontrar un compañero.
Los anfibios son animales que pasan parte de su vida en el
medio acuático y parte en el terrestre. La rana es un ejemplo de este grupo
de animales y su ciclo de vida conlleva huevo, renacuajo, rana joven y
adulto.
La mayoría de animales y algunos hongos tienen ciclo biológico diploide.
Un espermatogonio (células germinal básica) es un buen ejemplo de una
célula diploide.
En animales, las células haploides se encuentran como células
sexuales. Las abejas masculinas, avispas y hormigas son haploide por la
manera en que se desarrollan de huevos haploide sin fertilizar.
Importancia de los Ciclos Biológicos
Gracias al ciclo de la vida se asimila el carácter perecedero de todo lo que se
encuentra en este mundo. Tanto orgánico como no orgánico. En el sector salud
del ser humano, por ejemplo resulta importante conocer el ciclo bilógico
para entender a los pacientes como un ser vivo desde su nacimiento y así
contextualizar sus cuidados e indicaciones médicas al tratarlo como un ser
individualizado y único.
Así mismo podemos decir que el estudio de ciclos biológicos de otras especies,
por ejemplo del reino animal, le permite al ser humano conocer más acerca de
ellos, algo muy útil cuando por ejemplo se necesita apoyar su reproducción porque
está en peligro de extinción.
5.1 reproducción asexual y vegetativa
5.2 reproducción sexual (plantas)
Una de las características de cualquier ser vivo que habita el planeta es la
reproducción. Esta puede ser sexual (mediante gametos) o asexual. La
reproducción sexual es típica los organismos superiores, mientras que la asexual
es típica de organismos inferiores, como los microorganismos. Las plantas y unos
pocos animales tienen la particularidad de poder usar cualquiera de las dos.
Si has llegado aquí porque te preguntas qué es la reproducción asexual de las
plantas, continúa leyendo este artículo de EcologíaVerde porque encontrarás un
resumen sobre qué es la reproducción asexual de las plantas, sus
características, tipos y ejemplos.
También te puede interesar: Reproducción asexual: qué es, tipos y ejemplos
Qué es la reproducción asexual de las plantas y sus características
Para saber cómo se lleva a cabo la reproducción asexual de las plantas primero
hay que definir otros conceptos como, por ejemplo, qué es este tipo de
reproducción.
Básicamente, la reproducción asexual o vegetativa que se da en algunos
animales, plantas y otros organismos, consiste en el desprendimiento de una
célula o partes del cuerpo de un individuo ya desarrollado y que mediante
procesos mitóticos es capaz de dar lugar a otro organismo genéticamente igual.
Algunas de las características de la reproducción asexual son:
Se puede desarrollar con un solo progenitor y sin que en el proceso
intervengan células sexuales o gametos.
Otra de las características de la reproducción asexual es que es la única
posible en organismos simples, como las bacterias. En ellas se da un
proceso de fisión binaria o escisión en la que una célula madre se
fragmenta en dos o más células.
Dentro de las levaduras y hongos unicelulares el proceso se llama
gemación y se forma una pequeña yema que crece en el cuerpo del
organismo madre hasta que se desprende.
En algunos animales pluricelulares primitivos, como las esponjas o los
tunicados, la división se realiza mediante yemas.
La división celular o mitosis que se da en los animales superiores es
muy parecida al proceso de escisión, pero no se considera un
mecanismo de reproducción sexual. No dudes en echarle un vistazo a este
artículo de EcologíaVerde sobre la Diferencia entre mitosis y meiosis.
En los vegetales es posible observar ambos mecanismos de
reproducción, la sexual y la asexual.
La última de las características de la reproducción asexual es que en las
plantas superiores la reproducción sexual se lleva a cabo por semillas,
mientras que existen variados mecanismos de reproducción asexual.
Descubre más sobre las Semillas: qué son y tipos, aquí.
Tipos de reproducción asexual de las plantas
Una vez ya sabemos qué es la reproducción asexual de las plantas y cómo se
lleva a cabo, hace falta mencionar que este tipo de multiplicación puede tener
lugar mediante diversas estructuras o métodos reproductivos. Así, ¿cuáles son
los mecanismos de la reproducción asexual en este caso? A continuación te los
explicamos.
Estolones: a lo largo de la superficie del suelo se forman tallos delgados y
alargados que formarán raíces espaciadas y que, posteriormente, darán
lugar a un nuevo individuo. Puedes verlos en la imagen de aquí abajo y
aquí te contamos más sobre Qué son los estolones y ejemplos.
Rizomas: son tallos de crecimiento indefinido que se desarrollan por debajo
o por encima de la tierra y dan lugar a las raíces adventicias, de las que
crecerán las nuevas plantas. Aprende más en este otro post
sobre Rizomas: definición y ejemplos.
Esquejes: son porciones o pedazos de tallos que originan un nuevo
individuo. Para esto, los esquejes deben ser enterrados bajo tierra y
pueden ser tratados con hormonas.
Injertos: consiste en insertar una yema en un hendidura hecha en el tallo
de una planta con raíces. Es algo muy típico en los árboles frutales y, por
ello, en EcologíaVerde preparamos esta guía sobre Cómo hacer injertos de
árboles frutales.
Hojas y raíces: en algunas especies existen hojas que pueden funcionar
en la reproducción vegetativa. En este tipo de reproducción asexual de las
plantas, estas se desarrollan adheridas a las hojas, hasta que crecen lo
suficiente y se pueden separar. Luego caen al suelo, donde enraízan. Esto
también pasa con trozos de raíces.
Esporulación: el organismo forma esporas, que son pequeñas y de fácil
dispersión, y cuando encuentra unas condiciones favorables da lugar al
nuevo individuo. La esporulación es típica de helechos y musgos.
Descubre Qué es la esporulación y ejemplos en este otro artículo que te
recomendamos.
Propágalos: son pequeñas yemas que proceden del talo con capacidad de
propagarse. Es típico de plantas briófitas y helechos.
Partenogénesis y apomixis: el individuo consigue dar lugar a semillas sin
fecundación del óvulo.
Gemación: se trata de un tipo de división desigual que consiste en que se
forman yemas, bultos o prominencias en la planta progenitora. Estos, al
crecer y desarrollarse, pueden separarse de la planta principal y ser
individuos nuevos pero iguales a esta. Para saber más sobre la Gemación:
qué es y ejemplos, no dudes en echarle un vistazo a este artículo.
Al obtener plantas genéticamente idénticas, es posible generar nuevas plantas
adaptada a ambientes determinados y es un mecanismo rápido y eficiente. Por
ello, este tipo de reproducción es idóneo para ambientes que son poco adecuados
para la reproducción por semilla.
Ejemplos de plantas con reproducción asexual
Como ya hemos indicado antes, podríamos hablar de ejemplos de plantas
sexuales y asexuales según el tipo de reproducción que usan. Aún así, en este
apartado, como mínimo, vamos a hablar de 5 plantas que se reproducen
asexualmente para que puedas tener más información sobre ellas:
Kalanchoe: son plantas de tipo suculentas y con reproducción asexual
partir de plántulas o sobrantes de sus hojas. De hecho, es muy fácil
reproducirlas. En estos posts te mostramos +40 tipos de kalanchoe y
los Cuidados de la planta kalanchoe.
Tulipanes: se suelen reproducir asexualmente mediante bulbos, que son
tallos carnosos bajo tierra que dan lugar a nuevas plantas. En este otro
artículo puedes conocer 15 plantas de bulbos y en este otro Cómo cuidar
tulipanes en maceta.
Ciprés: se suelen reproducir asexualmente mediante apomixis masculina
(hay pocos casos), en las cuales dan lugar a grano de polen diploides que
forman un embrión al alcanza un como femenino de otro ciprés.
Patata: la patata se suele reproducir asexualmente mediante tallos
enterrados o tubérculos.
Dientes de león: son plantas que se reproducen asexualmente mediante
apomixis o esporas. Obtén más información sobre Cómo es la planta
diente de león y para qué sirve.
Brachiaria: es una planta común en zonas tropicales y que se reproduce
mediante apomixis.
Panicum: es una planta de la familia que Brachiaria y también de zonas
tropicales. Se reproduce asexualmente mediante apomixis.
Dalia: otra especie de plantas con reproducción asexual son las dalias,
unas plantas perenne próximas al girasol, que se reproduce mediante
tubérculos. Averigua más sobre los Cuidados de las dalias, aquí.
Cenchrus: es otra de las plantas que se reproducen asexualmente. Se
trata de una planta herbácea de zonas templadas y tropicales, que se
reproduce por apomixis.
Algas verdes: son un grupo amplio de algas marinas que se reproducen
mediante esporas que dan lugar a individuos idénticos. Descubre más
sobre ellas en este otro post sobre Qué son las algas verdes,
características, tipos y ejemplos.
Caña de azúcar: es una planta muy popular ya que de ella se obtiene el
azúcar. Se suele reproducir mediante la plantación de trozos de un
individuo previo. Precisamente su fácil propagación permite su explotación
comercial.
Cebolla: es una de las plantas con mayor popularidad comercial y
alimenticia, su cultivo se da en todo el mundo. Uno de los motivos es la
fácil reproducción de las cebollas, mediante restos de su raíz.
Malamadre o cintas: planta de cultivo domestico que genera nuevos
individuos a partir de sus raíces y ramificaciones. Es considerada una
planta invasiva y perenne. Aquí te contamos Cómo cuidar la planta cinta.
Gladiolos: género que incluye un gran número de especies, que
desarrollan distintos comportamientos según el cultivo al que sean
sometidos. Pueden reproducirse por gemación.
Te recomendamos que le eches un vistazo a este vídeo de EcologíaVerde de aquí
abajo donde se explican más detalles de la reproducción de las plantas o, sino,
también puedes leer este artículo donde hablamos de Plantas que se reproducen
sexualmente.
5.3 reproducción en las plantas que no producen semillas
Las pteridofitas, a diferencia de las angiospermas y gimnospermas (los principales
grupos de plantas vasculares terrestres), no producen flores o semillas y su
reproducción ocurre a través de esporas.
Sin embargo, se clasifican dentro del grupo de las traqueofitas, pues sí poseen
sistema vascular, lo que las hace considerablemente diferentes de los musgos, las
hepáticas y los antoceros (Bryophyta sensu lato), que son plantas terrestres no
vasculares.
Aunque no están relacionadas filogenéticamente entre sí, los botánicos han
incluido en el grupo de las pteridofitas a las 2 clases de plantas vasculares
“inferiores” existentes: Polypodiopsida (la de los helechos y las colas de caballo) y
Lycopodiopsida (la de los licofitos).
Existen alrededor de 15.000 especies de pteridofitas en la actualidad, lo que las
hace un grupo verdaderamente abundante, precedido únicamente por las
angiospermas. Son, además, un grupo sumamente diverso, no solo en tamaños y
formas, sino también en hábitos y distribución.
Así como es cierto para otras plantas “superiores”, es en las regiones tropicales
que encontramos la mayor diversidad de pteridofitos, en vista de que muy pocas
especies han sido descritas para climas templados. No obstante, gran cantidad de
especies de helechos, por ejemplo, son crecidas como plantas ornamentales en
todo el mundo.
Es importante comentar además que, dado que son plantas con estructuras y
ciclos de vida relativamente simples, estas tienen un gran valor desde el punto de
vista filogenético y sistemático para la comprensión general de la estructura y
evolución de las plantas “superiores”.
Características de las pteridofitas
Las pteridofitas tienen características muy particulares que las distinguen de otros
grupos de plantas como los briofitos (no vasculares), angiospermas y
gimnospermas (vasculares con flores y semillas o solo semillas, respectivamente).
Las características principales de las pteridofitas son:
– Son plantas vasculares, es decir, poseen un sistema interno para la conducción
de agua y de materia elaborada (xilema y floema).
– Tienen hojas, a menudo conocidas como frondas, también llamadas microfilos
las más pequeñas, y megafilos las más grandes; raíces y tallos. Algunas especies
de helechos, por ejemplo, tienen troncos verdaderos.
– No producen flores y tampoco semillas, pero sí esporas.
– A diferencia de los briofitos y de forma similar al resto de las plantas vasculares
terrestres, este grupo tiene como fase dominante la fase esporofítica, es decir, que
el cuerpo vegetal que observamos corresponde al esporofito diploide y no al
gametofito haploide .
– Son plantas heterospóricas, lo que quiere decir que producen dos tipos de
esporas diferentes: una megaspora y una microspora. Las megasporas germinan
dando lugar a los gametofitos femeninos (arquegonios) y las microsporas
germinan para dar lugar a los gametofitos masculinos (anteridios).
– Aunque son plantas sumamente comunes, ninguna de las especies descritas
hasta ahora se cultiva como planta alimenticia, aunque algunos brotes foliares de
algunas son consumidos en algunas latitudes.
Sistema vascular de las pteridofitas
Hojas de helecho de selva tropical
En todas las plantas vasculares, es decir, en los traqueofitos, el sistema vascular
de conducción incluye dos tipos de tejidos:
– El xilema, formado por unas células tubulares conocidas como traqueidas y
especializado en la conducción de agua y nutrientes minerales.
– El floema, formado por unas células conocidas como los elementos cribosos y
especializado en la conducción de savia o material nutritivo elaborado.
Configuración
La forma en la que se configuran estos tejidos vasculares en el interior de los
órganos vegetales es, muchas veces, grupo-específico, pero podemos señalar
algunas generalidades.
En el “interior” de los tallos y las raíces los tejidos vasculares forman un cilindro
que se conoce como estela, cuya conformación más sencilla (protostela) consiste
en un xilema central, rodeado por una “banda” de floema; donde ambos tejidos
están rodeados por una endodermis denominada periciclo.
Sifonostela
La mayor parte de los pteridofitos tienen lo que se denomina sifonostela, que
consiste en una “médula” central alrededor de la cual se ubican los tejidos
vasculares formando un cilindro que la rodea.
Una importante diferencia entre los pteridofitos y otras plantas vasculares tiene
que ver con el hecho de que cuando los órganos de los primeros maduran, estos
no aumentan de diámetro, lo que sí ocurre con las últimas gracias a unas células
especiales que forman un tejido denominado cambium.
Clasificación
El campo de la sistemática es sumamente dinámico y cambiante, y lo que antes
era considerado como “la clasificación tradicional” del filo de los pteridofitos, hoy
es contemplado como “ajeno” a la realidad.
Antes de adentrarnos un poco más en su clasificación, es conveniente resaltar que
los pteridofitos no forman un grupo monofilético, es decir, no provienen todos del
mismo ancestro común, por lo que muchas veces el término “Pteridophyta” no es
considerado válido como taxón, aunque sigue empleándose informalmente.
Según el reporte de R. Walkowiak en 2017 para el Grupo Internacional de
Investigación Botánica, los pteridofitos pueden clasificarse más bien en 4
divisiones, 6 clases y 20 órdenes, a saber:
– Lycopodiophyta: con las clases Lycopodiopsida (orden Lycopodiales, 400
especies), Sellaginellopsida (orden Selaginellales, 450 especies) e Isoetopsida
(orden Isoetales, 130 especies).
– Equisetophyta: con las clase Equisetopsida (orden Equisetales, 15 especies)
– Psilotophyta: con la clase Psilotopsida (orden Psilotales, 12 especies)
– Polypodiophyta: con la clase Polypodiopsida (órdenes Osmundales,
Hymenophyllales, Gleicheniales, Schizaeales, Plagiogyriales, Dicksoniales,
Cyatheales, Marsiliales, Salviniales, Pteridales, Davalliales y Polypodiales; más de
10.000 especies)
En la división Lycopodiophyta se incluyen los “musgos de garrote”, aunque no se
trata de una especie de briofitos y los “pinos de suelo” (orden Lycopodiales).
También están los “musgos de espiga” (orden Selaginellales) y los isoetes
o quillworts en inglés (orden Isoetales).
Las divisiones Equisetophyta y Psilotophyta comprenden dos clases más o
menos conocidas: Equisetopsida (donde se clasifican las plantas “cola de caballo”)
y Psilotopsida (donde se clasifican los “helechos escobilla”).
Finalmente, la división Polypodiophyta, que incluye a la clase Polypodiopsida y a
sus numerosos órdenes, comprende lo que llamamos coloquialmente a los
“helechos verdaderos”. Se trata de la división más importante dentro del grupo de
los pteridofitos, no solo por diversidad sino también por abundancia.
Reproducción
Los pteridofitos tienen un ciclo de vida que presenta una alternancia de
generaciones “verdadera”, pues tanto la fase haploide como la diploide son de
vida libre.
Como ya lo comentamos, la fase dominante es la del esporofito, que se encarga
de la producción de esporas meióticas (por meiosis) durante la reproducción
asexual. Recordemos que son plantas heterospóricas, que producen mega y
microsporas.
Los gametofitos surgen de la germinación de dichas esporas y son los que se
encargan de originar, por mitosis, a los gametos (femenino y masculino).
Tanto los esporofitos como los gametofitos son “individuos” multicelulares
fotosintéticos y de vida libre. Los gametofitos, a menudo conocidos como
“protalos”, crecen en lugares muchos más húmedos y fríos que los esporofitos,
pues son altamente dependientes de agua.
Esta dependencia se debe a que los anteridios (los gametofitos masculinos)
liberan los gametos masculinos (anterozoides) para que alcancen (por el agua) a
los arquegonios (los gametofitos femeninos) donde se encuentran las ovocélulas,
para que se produzca la fusión gamética y la formación del cigoto, es decir,
durante la reproducción sexual.
El cigoto producto de esta fusión se divide para dar lugar, posteriormente, al
esporofito diploide (2n) que, al producir esporas por meiosis, forma nuevos
gametofitos que vuelven a cumplir el ciclo.
Sexualidad
Los gametofitos de los pteridofitos pueden clasificarse como dioicos, si existe un
organismo individual masculino y otro femenino, o como monoicos, cuando el
mismo gametofito produce anteridios y arquegonios.
Cuando se trata de gametofitos monoicos, estos puede, a su vez, definirse como
protándricos y como protogínicos, dependiendo de si los anteridios maduran antes
que los arquegonios o viceversa, respectivamente.
Nutrición
Como la mayor parte de las plantas vasculares terrestres, los pteridofitos son
plantas autotróficas, es decir, son organismos que “producen su propio alimento” a
través de la fotosíntesis (fotosintéticos).
Con lo anterior entendemos que este grupo de vegetales requiere
fundamentalmente: energía lumínica (principalmente proveniente de los rayos
del sol), dióxido de carbono (CO2) y agua, a fin de poder llevar a cabo los
procesos metabólicos necesarios para la formación de sus tejidos.
También necesitan nutrientes minerales, los cuales pueden obtener directamente
del suelo a través de sus raíces (son absorbidos con el agua) o de los sustratos
donde crecen, que pueden ser otras plantas (para las especies epífitas) o materia
vegetal descompuesta, por ejemplo.
Ejemplos de especies pteridofitas
Ya que la división más importante dentro de los pteridofitos corresponde a los
“helechos verdaderos”, mencionaremos algunas especies relevantes:
Helecho “cuerno de alce” o “cacho de venado”
Platycerium bifurcatum, mejor conocido comúnmente como helecho “cuerno de
alce” o helecho “cacho de venado” es un helecho de origen australiano que crece
sobre otras plantas (generalmente árboles) o sobre rocas, de forma epífita.
Este helecho muy conocido pertenece a la familia Polypodiaceae, que se clasifica
dentro del orden Polypodiales de la clase Polypodiopsida, de la división
Polypodiophyta.
Es muy conocido por su popularidad como planta ornamental, por lo que
representa cierto interés económico en materia de horticultura.
Helecho arborescente australiano
No todos los helechos y demás pteridofitos son plantas pequeñas, el helecho
arborescente australiano, Cyathea cooperi, tiene una gran envergadura que lo
caracteriza, pues puede alcanzar hasta los 15 metros de altura y troncos de hasta
30 cm de diámetro en su ambiente natural.
A pesar de lo que sugiere su nombre, este helecho también es muy cultivado
alrededor del mundo para la decoración de jardines, pues es de fácil cultivo y
resiste bastante bien las bajas temperaturas y la estacionalidad del clima.
Helecho rojo o helecho del ocaso
De origen asiático, el helecho rojo, también conocido como helecho del ocaso, es
un helecho sumamente conocido de la especie Dryopteris lepidopoda. Su
popularidad también tiene que ver con su amplia utilización como planta
ornamental, pues la tonalidad de sus hojas suele ser muy atractiva en el mundo
del paisajismo
5.4 reproducción en plantas que producen semillas
Las semillas son una innovación notable que han sido muy importantes para la
evolución de la vida vegetal. La gran mayoría de las plantas que observamos y
utilizamos poseen semillas y las semillas dominan la mayoría de los hábitats
terrestres. El último capítulo describía, en términos generales, qué son las
semillas y qué modificaciones en el ciclo de vida general de la planta de
alternancia de generaciones tuvieron que ocurrir para que las semillas
aparecieran. Este capítulo rellena algunos de los detalles de los cinco grupos
de plantas semilleras:
plantas con flores, con 250, 000 especies, con mucho el grupo de
plantas más diverso y ubicuo
coníferas: aunque con solo 1000 especies, se encuentran muy
comúnmente y son de importancia ecológica y económica
cícadas: un pequeño grupo de alrededor de 300 especies con
distribución e importancia limitadas
gnetófitos: un pequeño grupo de solo tres géneros y alrededor de
100 especies
Ginkgo: una sola especie que sobrevive solo donde se cultiva
Además de estos cinco grupos existentes, hay varios grupos de plantas
semilleras bien representadas en fósiles pero que ya no están presentes. Estas
especies extintas a veces se agrupan como 'helechos semilla', pero no se
piensa que tanto el agrupamiento como la designación como grupo sean
precisos: no están estrechamente alineados con los helechos y probablemente
representan una agrupación polifilética. La mayoría de los trabajadores creen
que las semillas evolucionaron más de una vez y por lo tanto que no debería
haber ninguna entidad filogenética correspondiente a ninguna de las plantas
de semillas ni a las gimnospermas (es decir, plantas de semillas que carecen
de flores) aunque estas categorías persisten. Consideraremos los detalles del
ciclo de vida, en particular la forma del gametofito femenino y los mecanismos
asociados a la polinización yfertilización, para los cinco grupos de plantas
semilleras existentes
Cono de pino hembra joven en la etapa donde sería polinizada. Los conos
femeninos aparecen en la primavera en la punta de las ramas recién alargadas.
Debajo del cono hay racimos de hojas que apenas comienzan a expandirse.
Los pinos son las coníferas más comúnmente vistas y el grupo que se
describirá a continuación pero el patrón básico se mantiene para todo el grupo.
Las plantas que se reconocen como pinos son plantas diploides, esporófitas.
Todas las coníferas, incluidos los pinos, son heterosporosas y producen dos
tipos de esporas, ambas en un mismo árbol. Los sitios de producción de
esporas son los conos. Los conos que la mayoría de la gente reconoce como
'conos de pino' son piñas hembra. Estos no son solo el sitio de producción de
megasporas sino también el sitio de germinación de megasporas para formar
un gametofito, producción de huevos por ese gametófito, fertilización de óvulos
y desarrollo de semillas. Todos estos eventos tienen lugar en un lugar descrito
como óvulo. Estos procesos generalmente toman varios años y las estructuras
que uno suele reconocer como piñas han estado viviendo y desarrollándose
durante un tiempo de dos años o más, con muchos de los eventos
significativos ocurriendo cuando el cono es mucho más pequeño y no se
observa tan fácilmente (Figura 1). Un cono hembra consiste en un eje (tallo)
con escalas subtendidas por brácteas, con las escalas consideradas derivadas
de ramas modificadas. Sobre la superficie superior de la escala se encuentran
los óvulos, las estructuras que se desarrollan en semillas.
Las piñas macho se producen en racimos y se ubican por debajo del
crecimiento del año en curso (se observan agujas expansivas por encima de los
conos machos). Los conos machos se marchitan y se secan poco después de
liberar polen a principios del verano, pero pueden permanecer en la planta
hasta el otoño.
Las esporas masculinas se producen en conos de pino macho menos familiares,
pero ciertamente fáciles de observar, que crecen más rápidamente que los
conos femeninos pero que están presentes en el árbol por un tiempo mucho
más corto. Por lo general, se producen en el otoño y son visibles como un
racimo de estructuras en la base del brote. Estos se expanden en la
primavera/principios del verano (Figura 2) y se secan y se marchitan un mes
después. A diferencia de los conos femeninos, los conos m ale son de
estructura simple: una rama con hojas fuertemente empaquetadas que llevan
esporófilas, cada una con un par de esporangios relativamente grandes en su
superficie inferior.
La generación de ófitos gametos se desarrolla a partir de microsporas y
megasporas producidas y retenidas en los conos macho y hembra. Los
gametofitos son muy reducidos y, especialmente para el gametofito femenino,
en gran parte invisibles debido a su pequeño tamaño y ubicación. Los
gametofitos masculinos se producen en las microsporangias de los conos
masculinos. Estos inicialmente contienen células que sufren meiosis para
producir microsporas. Al principio, las esporas se encuentran en grupos de
cuatro que reflejan su origen en las dos divisiones de la meiosis (una célula a
dos células por cuatro células). Las esporas finalmente se separan y
experimentan un periodo de desarrollo muy limitado, produciendo un
organismo haploide con cuatro núcleos, generalmente en tres células (es decir,
una célula tiene dos núcleos), y poseen dos sacos de aire tipo
ala .Particularmente significativo para el desarrollo del grano de polen (también
conocido como gametofitos masculinos), es el hecho de que su desarrollo es
detenido. Esto, y el hecho de que el microsporangio se abra, permite que el
polen sea dispersado por el viento.
Polinización es el nombre de la transferencia del gametofito macho (polen)
desde donde se produce a la ubicación del gametofito femenino, en coníferas,
un movimiento de un cono de pino macho a una ubicación dentro del cono
hembra. Al momento de la liberación de polen, los conos hembra son muy
pequeños y están 'abiertos' con espacios por encima de cada escala de cono
individual que están abiertos al exterior (Figura 4). Cada escama de cono
hembra lleva en su superficie superior dos óvulos, cada uno con un
megasporangio embebido en tejido esporofítico llamado tegumentos. Al
principio del desarrollo del óvulo hay una abertura, el canal micropilar, entre
los tegumentos que se conecta a un espacio entre las escamas del cono. Los
granos de polen (gametofitos masculinos) en el aire pueden deslizarse entre
las escamas del cono hembra y depositarse en el espacio próximo al canal
micropilar. El óvulo secreta una 'gota de polinización' líquida en este espacio y
los granos de polen terminan en el líquido y se rehidratan. En un mecanismo no
completamente comprendido, el líquido con los granos de polen es retirado a
través del canal micropilar a un espacio en el interior de las tegumentos
adyacentes al megasporangio.
Figura 5 Representación de un óvulo de pino después de la polinización,
típicamente en el verano después de la aparición de los conos femeninos.
Poco después los tegumentos crecen para bloquear el canal micropilar y las
escamas del cono crecen para sellar el cono hembra del exterior. En este
momento el megasporangio tiene una sola célula madre
megasporosa destinada a someterse a meiosis. Después de la meiosis, solo
una de las cuatro células hijas permanece como megasporo. La megaspora no
se dispersa sino que se desarrolla dentro del megasporangio en un gametofito
femenino de varios miles de células que generalmente produce dos o
tres archegonias, cada una de las cuales produce un solo huevo. Todo esto
ocurre dentro del cono hembra que está unido y es parte de la planta
esporofita. Los gametofitos femeninos de coníferas son 'organismos' altamente
reducidos que se encuentran dentro de los conos ovulados, incrustados dentro
del tejido esporofítico de la planta.
En el momento de la polinización no suele haber gametofitos femeninos, solo
una megaspora. Dentro del cono, los gametofitos machos continúansu
desarrollo, aunque muy lentamente en los pinos, requiriendo 12 meses entre
polinización y fertilización.
Figura 6 Representación de un óvulo de pino justo antes de la fertilización,
típicamente un año después de la polinización. El polen ha germinado e
iniciado el crecimiento hacia el gametofito femenino.
A medida que la megaspora produce una espora que lentamente se desarrolla
en un gametofito femenino, pasa por una etapa de 'núcleo libre' donde las
divisiones mitóticas no van acompañadas de formación de la pared celular (el
organismo es coenocítico). Eventualmente se forman paredes celulares y el
gametofito femenino forma estructuras descritas como archegonia, cada una
con un solo óvulo.
A medida que se desarrolla el gametofito femenino, el polen germina y una
sola célula se alarga desde el grano, creciendo a través del megasporangio (el
nucello) hacia el gametofito femenino (Figura 6). Poco más de un año después
de la polinización t su célula tubular se fusiona con el óvulo y se liberan dos
núcleos espermáticos, uno de los cuales se fusiona con el núcleo del óvulo,
formando un cigoto mientras que el otro núcleo se desintegra. Durante el
tiempo entre la polinización y la fertilización, los conos femeninos crecen solo
una pequeña cantidad y permanecen cerrados al exterior. Tenga en cuenta que
no se produce esperma nadador, el gametofito masculino crece hasta el óvulo
por medio de una célula alargada.
Después de la fertilización, el cigoto se convierte en embrión, embebido y
nutrido por el gametofito femenino. Los tejidos que rodean al gametofito
femenino se convierten en una capa de semilla, a menudo produciendo una
estructura de ala que permite que la semilla sea dispersada por el viento. A
medida que la semilla se desarrolla, el cono que la rodea también se desarrolla,
a menudo creciendo sustancialmente. Después de la fertilización, las semillas
pueden madurar en tan poco tiempo como un año, pero para la mayoría de las
especies es de dos años o más. En la mayoría de los pinos, los conos
finalmente se vuelven a abrir, permitiendo que las semillas se caigan y sean
dispersadas por el viento. En ocasiones los conos permanecían cerrados y sólo
abiertos tras el intenso calor de un fuego. Los conos hembra de enebros y tejos
desarrollan características similares a frutas que atraen a los animales que
facilitan la dispersión de semillas consumiendo los 'frutos' y defecando la
semilla en una nueva ubicación.
Otras gimnospermas
Los otros tres grupos de plantas semilleras sin flores, Gnetófitos, Cícadas y
Ginkgo presentan el mismo patrón básico de producción de semillas: las
esporas masculinas se desarrollan en granos de polen que se dispersan del
esporófito para terminar su desarrollo en la estructura que produce esporas
femeninas y por lo tanto la hembra gametofitos. La polinización en al menos
algunas cícadas y en algunos gnetófitos involucra insectos; en el ginkgo y la
mayoría de los gnetófitos la polinización es por el viento. Gimnosperma
significa literalmente 'semilla desnuda' y una característica que unifica a las
plantas semilleras que no florecen es que, en el momento de la polinización,
los óvulos son accesibles, no enterrados en tejidos por los que debe crecer el
gametofito masculino; en cambio, los óvulosestán disponibles, al menos por un
breve periodo de tiempo, debido a que las escamas de cono no se han
fusionado entre sí y el canal micropilar está abierto. Sin embargo, el gametofito
macho generalmente tiene que crecer a través del megasporangio (el nucello)
para llegar al huevo. En las cícadas, el gametofito masculino en realidad
desarrolla un tipo de estructura de alimentación (llamada haustorio), una
estructura filamentosa ramificada que permea el nucelus y aparentemente
obtiene alimento de él. Eventualmente se libera un espermatozoide flagelado y
móvil que nada a través del líquido de una 'cámara archegonial', una zona de
líquido entre el nucelo y el gametofito femenino. Los espermatozoides
flagelados también se encuentran en el ginkgo.
Plantas con flores
El proceso básico de desarrollo de semillas en plantas con flores es el mismo
que en las coníferas. Las principales diferencias incluyen las siguientes:
Los órganos masculinos (productores de polen) y hembras
(productores de semillas) generalmente se encuentran juntos en la
misma estructura, la flor, no separados en dos ramas distintas
como lo están en las coníferas.
Los óvulos se producen dentro de una estructura llamada ovario,
que no está abierta al exterior, requiriendo así que el gametofito
masculino crezca a través de una distancia sustancial de tejido
esporofítico para entrar en contacto con el gametofito femenino
La transferencia de polen (polinización) a menudo involucra
agentes biológicos (insectos, aves, raramente mamíferos) y una
variedad de características florales mejoran la polinización.
El gametofito femenino, que se llama saco embrionario (Figura
7).Figura 7 Óvulo de angiosperma que contiene un gametofito
femenino maduro (también conocido como saco embrionario). El
gametofito contiene sólo siete células, una un óvulo que se
fertiliza para formar un cigoto y una célula central grande que se
fertiliza para formar el tejido del endospermo triploide. Las
tegumentos circundantes se desarrollan en la capa de la semilla.
debido a que finalmente contiene el embrión, es aún más educado
que en otras plantas semilleras, drásticamente así, generalmente
consiste en sólo siete células, seis células haploides, una de las
cuales es el huevo, y una célula central más grande con dos
núcleos haploides.
Uno se fusiona con el huevo para formar un cigoto y el segundo se
fusiona con la célula central. Este núcleo espermático se combina
con los dos núcleos de la célula central para formar un núcleo
triploide 'endospermo'. La célula central entonces prolifera,
formando un tejido, el endospermo, que tiene un desarrollo
limitado y solo se encuentra durante el desarrollo de la semilla y a
menudo, pero no siempre, en la semilla madura. Las etapas
iniciales del desarrollo del endospermo involucran una etapa
'nuclear libre' donde los núcleos se dividen sin formación de pared
celular, creando una célula multinucleada, toda triploide
(coenocítica). Este material se llama 'endospermo líquido' y es
familiar como la leche de coco, que en realidad es citosol.
En las angiospermas el gametofito femenino, que es muy limitado
tanto en tamaño como en vida útil, no es el tejido nutritivo para el
embrión en desarrollo como lo es en otras plantas semilleras, por
ejemplo, las coníferas. En las angiospermas el tejido nutritivo para
el embrión en desarrollo es el endospermo, el tejido resultante de
un segundo evento de fertilización.
La flor
Figura 8 Una flor de angiosperma generalmente consta de cuatro verticilos:
sépalos, pétalos, anteras (compuestas por un filamento y una antera) y
carpelos (compuestos por un estigma, estilo y ovario). El ovario contiene de
uno a muchos óvulos.
La flor es un tallo altamente modificado, típicamente con cuatro verticilos que
se agrupan juntos al final de la rama. Se cree que los componentes de cada
uno de los cuatro verticilos representan hojas modificadas, siendo los dos
verticilos internos hojas portadoras de esporas altamente
modificadas (esporófilas) (Figura 8-9). Los elementos del verticilo más externo
(sépalos) son los más parecidos a las hojas, aunque a menudo bastante
pequeños. Los elementos del siguiente verticilo (pétalos) suelen tener forma
de hoja pero suelen ser estructuras grandes y coloridas que carecen de
clorofila. El siguiente verticilo son s tamenos que a menudo consisten en un
tallo (un filamento) que termina en una estructura llamada antera en la que se
produce polen. Inicialmente, las anteras poseen microsporangios que contienen
células madre de microsporas. Estas producen microsporas por meiosis y estas
esporas germinan y se desarrollan en gametofitos masculinos, también
conocidos como granos de polen, compuestos por solo dos o tres células.
Cuando el polen está maduro la antera generalmente se abre para hacer que el
polen sea accesible a los polinizadores o al viento. Los istilos P son el verticilo
más interno y a menudo se fusionan entre sí, por lo que la estructura central de
la flor es un pistilo único (compuesto). El pistilo (s) generalmente consiste en
una base agrandada (el ovario), con una estructura acechada (el estilo) que
emerge de su parte superior que termina con una superficie (el estigma) que
recibe polen. Dentro del ovario se producen demasiados óvulos que
eventualmente se convierten en semillas. Previo a esto, los óvulos son sitios de
producción de megasporas, desarrollo de gametófitos femeninos (= saco
embrionario), fertilización y finalmente el proceso de desarrollo de
semillas. Después de la polinización, el gametofito macho de dos o tres
celdas (polen) germina sobre el estigma y crece a través del estilo y luego
obtiene acceso a un óvulo al crecer a través del canal micropilar, una abertura
entre los tegumentos que rodean cada óvulo. El crecimiento del tubo de
polen implica la expansión de una sola célula, llamada tubo de
polen, que entrega dos gametos masculinos al extremo del saco embrionario
con el óvulo . La célula tubular se fusiona con el saco embrionario y entrega
dos espermatozoides para lograr una doble fertilización, permitiendo el
desarrollo posterior del cigoto y el endospermo.
Modificaciones florales
Las variaciones en el plan básico de las flores son una de las historias
asombrosas de la botánica y de toda la biología. En general, los cambios
pueden atribuirse a las fuerzas de selección natural que actúan sobre la
interacción entre polinizadores y plantas. Algunas de las transformaciones
comunes del patrón descrito anteriormente incluyen:
fusión de las partes de un verticilo, por ejemplo, todos los pétalos
fusionados para formar una taza o embudo
fusión de los miembros de dos verticilos (por ejemplo, fusión de
estambres sobre los pétalos)
reducción en el número de miembros de un verticilo, en particular
una reducción de muchos pistilos a un solo pistilo como se
encuentra en las flores de las flores de Asteraceae
cambiar de simetría radial (siendo todas las partes de un verticilo
del mismo tamaño y orientadas de manera similar, a simetría
bilateral con flores que tienen dos lados que son imágenes
especulares entre sí, o a veces para no tener simetría alguna.
colocación del ovario por debajo del punto de unión de los otros
verticilos
eliminación de múltiples partes, formando a veces flores
unisexuales.
Al igual que la flor de ranúnculo de arriba, las flores de Hepatica tienen
numerosos estambres (dentro de los pétalos) y pistilos (la parte central de la
flor). Dentro del estambre se producen células que se someten a meiosis para
producir células haploides que experimentan un desarrollo limitado para
producir granos de polen, gametofitos masculinos diminutos. Estos completan
su desarrollo si llegan a un estigma (la punta delpistilo) y un desencadenado
para germinar y crecer para producir un tubo de polen.
Esta flor no es radialmente simétrica sino bilateralmente simétrica. Tiene
cuatro estambres, dos de los cuales son más largos que el otro. Los pétalos
están fusionados y tienen numerosos pelos en el interior. El pistilo está
compuesto por cuatro partes fundidas
El fruto
Después de la fertilización, el óvulo se transforma en un seedino en un proceso
que implica el desarrollo coordinado de tres tejidos distintos:
1. el cigoto se convierte en un embrión;
2. el endospermo prolifera, primero en un patrón “nuclear libre” (las
divisiones nucleares no van acompañadas de formación de la
pared celular) y posteriormente produciendo nuevas células, y
finalmente, en algunos grupos, el endospermo desaparece a
medida que el embrión agranda su (s) cotiledón (s);
3. los tejidos que rodean el embrión y el endospermo se convierten
en una capa de semilla.
Obsérvese nuevamente que la composición genética de estos tres
componentes difiere: el embrión es una 'nueva generación' y es diploide, el
endospermo es triploide y los tejidos circundantes son diploides pero son de
una generación anterior a la del embrión.
1 historia de la taxonomía
La taxonomía , en un sentido general, la clasificación ordenada y jerárquica.1 Usualmente se
emplea el término para designar a la taxonomía biológica, el modo de ordenar a
los organismos en un sistema de clasificación compuesto por una jerarquía
de taxones anidados. La taxonomía biológica es una subdisciplina de la sistemática biológica,
que estudia las relaciones de parentesco entre los organismos y su historia evolutiva.
Actualmente, la taxonomía actúa después de haberse resuelto el árbol filogenético de los
organismos estudiados, esto es, una vez que están resueltos los clados, o ramas evolutivas,
en función de las relaciones de parentesco entre ellos.[cita requerida] El científico especialista en
taxonomía se denomina taxónomo.
En la actualidad existe el consenso en la comunidad científica de que la clasificación debe ser
enteramente consistente con lo que se sabe de la filogenia de los taxones, ya que solo
entonces dará el servicio que se espera de ella al resto de las ramas de la biología (ver por
ejemplo Soltis y Soltis, 2003), pero hay escuelas dentro de la biología sistemática que definen
con matices diferentes la manera en que la clasificación debe corresponderse con la filogenia
conocida.
Más allá de la escuela que la defina, el fin último de la taxonomía es organizar al árbol
filogenético en un sistema de clasificación. Para ello, la escuela cladística (la que predomina
hoy en día) convierte a los clados en taxones. Un taxón es un clado al que fue asignada
una categoría taxonómica, al que se otorgó un nombre en latín, del que se hizo una
descripción, al que se asoció a un «ejemplar tipo», y que fue publicado en una revista
científica. Cuando se hace todo esto, el taxón tiene un nombre correcto. La nomenclatura es la
subdisciplina que se ocupa de reglamentar estos pasos y de que se atengan a los principios
de nomenclatura. Los sistemas de clasificación que nacen como resultado funcionan
como contenedores de información, por un lado, y como predictores, por el otro.
Una vez que está terminada la clasificación de un taxón, se extraen los caracteres
diagnósticos de cada uno de sus miembros, y sobre esa base se confeccionan claves
dicotómicas de identificación, las cuales se utilizan en la tarea de la determinación o
identificación de organismos, que ubica a un organismo desconocido en un taxón conocido del
sistema de clasificación dado. La determinación o identificación es además la especialidad,
dentro de la taxonomía, que se ocupa de los principios de elaboración de las claves
dicotómicas y otros instrumentos dirigidos al mismo fin.
Las normas que regulan la creación de los sistemas de clasificación son en parte
convenciones más o menos arbitrarias. Para comprender estas arbitrariedades (por ejemplo,
la nomenclatura binominal de las especies y la uninominal de las categorías superiores
a especie, o también la cantidad de categorías taxonómicas y los nombres de las mismas) es
necesario estudiar la historia de la taxonomía, que nos ha dejado como herencia los Códigos
Internacionales de Nomenclatura a cuyas reglas técnicas deben atenerse los sistemas de
clasificación.
Qué es la taxonomía
La taxonomía es la ciencia de la clasificación que ordena bajo diferentes criterios.
Normalmente, se hace en un orden jerárquico, y en la biología tiene especial
relevancia porque permite organizar, conocer el origen y tener un
consenso para nombrar a cada organismo.
La historia de la taxonomía ha avanzado con la llegada de nuevas tecnologías y
conocimientos y por eso, tenemos diferentes momentos en los que podemos
clasificar varios tipos. A continuación te presentamos cómo ha ido evolucionando
la taxonomía.
Taxonomía de Aristóteles
Aristóteles fue la primera persona en clasificar a los seres vivos, distinguiendo
entre los animales con sangre y los que no tienen sangre roja. Esto es una
aproximación a las categorías de vertebrados e invertebrados. Aristóteles también
fue el que inventó el concepto de género, que hace referencia a una raza o
estirpe.
Te puede interesar los Animales vertebrados e invertebrados: características,
ejemplos y diferencias.
Taxonomía del siglo XVII
Para este siglo los viajes comenzaron a ser más accesibles y se podía enviar a
investigadores a que reunieran plantas y animales, formando las primeras
colecciones naturales en Europa. Los primeros taxónomos describían y
clasificaban a los organismos encontrados solamente para reflejar el plan divino
de la creación.
Taxonomía de John Ray
Entre 1600 y 1713 John Ray publicó varias obras sobre insectos, plantas, peces,
aves y mamíferos, donde explicaba las semejanzas que había entre ellos,
sentando las bases para la ciencia de la morfología. También fue el que creó la
división de plantas monocotiledóneas y dicotiledóneas.
Descubre las Plantas monocotiledóneas: qué son y ejemplos.
Taxonomía de Linneo, o tradicional
Carlos Linneo dividió el mundo natural en tres reinos: animal, vegetal y mineral.
A partir de esto creó un sistema de clasificación jerárquica en función de diferentes
categorías, siendo estas: clase, orden, familia, género y especie. También creó los
nombres binomiales en latín para dar a cada organismo su nombre y evitar los
nombres comunes que tanto se prestan a confusiones.
Junto son Peter Artedi se dividieron el mundo para clasificar todo cuanto pudieran.
Así llegaron a clasificar más de 7.300 especies.
Descubre el Reino Plantae: qué es, características, clasificación y ejemplos.
Taxonomía de Elliot Coues y Walter Rothschild
Este par de científicos descubrieron que aun dentro de una especie puede haber
pequeñas variaciones, así que introdujeron el sistema trinomial latino, en donde
se añaden subespecies.
Taxonomía de Ernst Haeckel
En 1866, Haeckel notó que la vida no solamente podía clasificarse en plantas o
animales, sino que también hay microorganismos que no caben en estas dos
distinciones. A este grupo le llamó protistas, a partir de lo que formó tres nuevos
reinos: animal, vegetal y protista.
Te recomendamos leer el Reino Protista: qué es, características, clasificación y
ejemplos.
Taxonomía de Carl Woese
En 1977 se descubrieron las arqueas, que son organismos microscópicos que
viven en condiciones de temperatura o salinidad extremas. Antes se clasificaban
junto con las bacterias, pero a partir de su ADN hoy se sabe que tienen su propio
reino aparte.
Filogenética o cladística
En 1950 se propuso una nueva forma de clasificar a los organismos bajo
el criterio de las relaciones evolutivas y genéticas entre los organismos. Fue
teorizada por Willi Hennig, que supuso que los rasgos similares entre organismos
revelaban un parentesco más cercano que aquellos que no los tenían. Este tipo de
taxonomía usa árboles genéticos elaborados por computadora, en donde se parte
de rasgos primitivos a otros derivados. Por ejemplo, las patas de carnívoros son
primitivos en comparación con las derivadas aletas de focas. A cada carácter
derivado se le llama sinapomorfia.
Las categorías taxonómicas
Como verás, la taxonomía cambia constantemente y lo sigue haciendo en tiempos
recientes gracias a las aportaciones de taxónomos y científicos. En muchos casos
un aporte no excluye los demás, sino que completa a lo que es la taxonomía
biológica global.
Actualmente, se usa la clasificación tradicional y a sus categorías taxonómicas
para ordenar a los seres vivos. A continuación te las presentamos y usaremos al
zorro como ejemplo para contextualizar.
Domino: es la categoría más alta y el criterio que rige las divisiones es la
presencia de célula con núcleo, que son los eucariotas protistas, plantas,
hongos y animales, o la ausencia de dicho núcleo, agrupando a los
procariotas que son las arqueas y bacterias.
Reino: es el segundo nivel, en el que tenemos al reino animal.
Filo o división: en plantas y hongos se usa el término división, mientras
que en animales se usa filo o phylum. Este nivel de clasificación divide a
las clases que comparten ciertos rasgos. Para el filo de los cordados se
incluye a todos los organismos que tienen notocorda.
Clase: se comprende de varios órdenes inferiores. La clase de los
mamíferos solamente incluye a organismos de sangre caliente, con pelo,
glándulas mamarias y mandíbula de un solo hueso.
Orden: se compone de varias familias. El orden de los carnívoros agrupa a
aquellos que tienen premolares y molares modificados a una alimentación
orientada al desgarrado.
Familia: se compone de géneros. En el caso de la familia de los cánidos,
se agrupa bajo esta categoría a los que tienen garras de uñas no
retráctiles, dos huesos fusionados en la muñeca y una cola larga peluda.
Género: es el término que creó Aristóteles y siempre irá en cursivas y en
latín. Se usa el género Vulpes para denominar a todos los zorros de orejas
triangulares y hocico largo, delgado y puntiagudo.
Especie: es la unidad básica de la taxonomía y hace referencia a las
poblaciones que solamente pueden reproducirse entre ellos. El nombre
binomial del zorro rojo es Vulpes vulpes y se caracteriza por tener un
pelaje rojo. Es importante mencionar que la especie siempre se expresa de
forma binomial, agregando el género y especie.
1.1 inicio de la clasificación ( de los órganos )
El cuerpo humano es una máquina biológica que se compone de sistemas; estos
son grupos de órganos que trabajan en conjunto para producir y mantener las
funciones vitales. Algunas veces mientras estudiamos sobre las células o moléculas
nos perdemos y los árboles no nos dejan ver el bosque, así que puede ser de gran
utilidad dar un paso atrás y considerar todo el panorama.
Este artículo te proveerá una corta introducción a los sistemas del cuerpo humano,
su anatomía y función. Para que todos los órganos que estudies más adelante se
agreguen al concepto básico que aprenderás aquí.
Contenidos
1. Sistema esquelético
2. Sistema muscular
3. Sistema circulatorio
4. Sistema respiratorio
5. Sistema nervioso
1. Sistema nervioso central
2. Sistema nervioso periférico
3. Sistema nervioso somático y autónomo
6. Sistema digestivo
7. Sistema urinario
8. Sistema endocrino
9. Sistema linfático
10. Sistema reproductor
11. Sistema tegumentario
12. Bibliografía
Sistema esquelético
El sistema esquelético se compone de huesos y cartílagos. Hay dos
partes del esqueleto; el axial y el apendicular. El esqueleto axial consta
de los huesos de la cabeza y el tronco. El esqueleto apendicular consiste
en los huesos de las extremidades, al igual que la cintura escapular y la
cintura pélvica.
Hay un total de 206 huesos en el cuerpo humano adulto. El lugar donde
se encajan dos huesos se llama articulación. Las articulaciones son
soportadas por los cartílagos y reforzadas por los ligamentos. Algunas
funciones del sistema esquelético son soporte mecánico, movimiento,
protección, producción de células sanguíneas, almacenamiento de calcio
y regulación endocrina.
Los componentes del sistema esquelético se ajustan a las funciones de
las partes del cuerpo a las que están brindando soporte. De esta manera
la anatomía de los huesos, articulaciones y ligamentos se estudia
topográficamente, como los huesos de la cabeza, el cuello, el tórax,
el abdomen y las extremidades superiores e inferiores.
Sistema muscular
El sistema muscular consiste en todos los músculos del cuerpo. Existen
tres tipos de músculos: músculo liso, músculo cardíaco y músculo
esquelético. El músculo liso se encuentra dentro de las paredes de los
vasos sanguíneos y los órganos huecos como el estómago o los
intestinos. Las células del músculo cardíaco forman el músculo del
corazón, también llamado miocardio. Por su parte los músculos
esqueléticos se fijan a los huesos. Entre los tres tipos de músculos, solo
los músculos esqueléticos pueden ser controlados de manera consciente
y nos permiten mover nuestro cuerpo, mientras los otros dos son
regulados por el sistema nervioso autónomo y esto es algo
completamente inconsciente. Vistos desde el microscopio, las fibras
musculares esqueléticas y cardíacas se organizan en un patrón
repetitivo, dando una apariencia rayada, es por esto que se denominan
músculos estriados. Por el contrario, el músculo liso no contiene
sarcómeros repetitivos, así que no es músculo estriado.
Continúa tu aprendizaje con la siguiente unidad de estudio y
cuestionario personalizable sobre el sistema muscular.
El sistema cardiovascular consta del corazón y del sistema
circulatorio de vasos sanguíneos. El corazón se compone de cuatro
cámaras; dos atrios y dos ventrículos. La sangre entra al corazón a
través de las cámaras superiores, los atrios izquierdo y derecho, y salen
por medio de los ventrículos izquierdo y derecho. Las válvulas cardíacas
previenen el reflujo de la sangre.
El corazón actúa como una bomba de dos vías. El lado derecho del
corazón bombea sangre desoxigenada hacia la circulación pulmonar,
donde la sangre se reoxigena. Mientras que, simultáneamente, el lado
izquierdo del corazón bombea sangre oxigenada hacia la circulación
sistémica, distribuyéndola a los tejidos periféricos. Los latidos cardíacos
son controlados por el sistema de conducción cardíaco.
El sistema circulatorio, también llamado sistema vascular, consiste de
arterias, venas y capilares. Juntos componen la red de vasos sanguíneos
que actúan como conductos para transportar la sangre por todo el
cuerpo. La sangre sale del corazón por medio de las arterias, estas
progresivamente se reducen en tamaño para continuar como vasos
arteriales más pequeños llamados arteriolas. Las arteriolas terminan en
una red de vasos aún más pequeños llamados capilares. El intercambio
gaseoso y de nutrientes ocurre a través de las paredes de los capilares.
Las pequeñas venas, llamadas vénulas, surgen de los capilares y
gradualmente incrementan su luz mientras se acercan al corazón hasta
convertirse en venas. Hay una cierta diferencia histológica entre las
arterias y las venas, pero su principal diferencia funcional se refleja en la
dirección en la que conducen la sangre: las arterias transportan la
sangre desde el corazón hasta la periferia, mientras que las venas
transportan la sangre desde la periferia hasta el corazón.
Hay tres circuitos separados en el sistema circulatorio.
La circulación pulmonar que transporta la sangre entre el corazón y los pulmones;
La circulación coronaria que irriga a los músculos del corazón;
Y la circulación sistémica que transporta la sangre al resto del cuerpo.
Las principales arterias del sistema circulatorio sistémico son la aorta y
sus ramas; mientras que los principales representantes de las venas son
la vena cava superior y la vena cava inferior
Las funciones principales del sistema cardiovascular incluye el
transporte de oxígeno, nutrientes y hormonas por todo el cuerpo a
través de la sangre, y también la eliminación de dióxido de carbono y
otros productos de desecho metabólico.
¡Aprende más sobre las principales arterias, venas y nervios del cuerpo
con los siguientes recursos de estudio! Y responde a nuestro
cuestionario personalizable:
Sistema respiratorio
El sistema respiratorio consiste de una serie de órganos; la fosa
(cavidad) nasal, la faringe, la laringe, la tráquea, los bronquios,
bronquiolos y pulmones (alvéolos). En conjunto, la cavidad nasal y
la faringe se llaman el sistema respiratorio superior, mientras que
el resto de órganos nombrados comprenden el sistema respiratorio
inferior.
Los órganos del sistema respiratorio, a excepción de los alvéolos,
funcionan para conducir el aire hacia los pulmones, con la ayuda de los
músculos de la respiración (principalmente el diafragma y los músculos
intercostales).
Una vez que el aire se encuentra en los pulmones, continúa hasta los
alvéolos (el sitio donde ocurre el intercambio gaseoso) e interactúa con
la sangre transportada por la circulación pulmonar. Es aquí donde se
extrae el dióxido de carbono e ingresa el oxígeno a la sangre. Así es que
la principal función del sistema respiratorio es ingresar el oxígeno a
nuestro cuerpo y retirar el dióxido de carbono.
Refuerza tu conocimiento sobre el sistema respiratorio con este
contenido que hemos preparado para ti.
El sistema nervioso es el responsable de como interactuamos y respondemos a
nuestro entorno mediante el control de las funciones de nuestros órganos en los
diferentes sistemas. Los órganos del sistema nervioso son el encéfalo, la médula
espinal y los órganos sensitivos. Estos se encuentran interconectados por
las neuronas, que actúan transmitiendo las señales nerviosas por todo el cuerpo.
Morfológicamente y topográficamente, el sistema nervioso se divide en: sistema
nervioso central (SNC) y sistema nervioso periférico (SNP). Mientras que
funcionalmente el sistema nervioso se considera como dos partes: el sistema
nervioso somático, o voluntario, y el sistema nervioso autónomo, o involuntario.
Sistema nervioso central
Lo que define al sistema nervioso central es que este recibe información
del entorno y genera instrucciones de acuerdo a esta, de este modo
controla todas las actividades del cuerpo humano. Esta información es
de dos vías, es decir que entra y sale del SNC, y su transporte es el
sistema nervioso periférico.
El SNC consiste en el encéfalo y en la médula espinal. El encéfalo se
encuentra dentro del neurocráneo, y se compone del cerebro, el
cerebelo y el tronco encefálico (puente del encéfalo y bulbo raquídeo).
Las porciones centrales del SNC están ocupadas por unos espacios
llamados ventrículos, llenos de líquido cefalorraquídeo (LCR). La médula
espinal se encuentra dentro de la columna vertebral. El conducto
vertebral se extiende a través de la porción central de la médula espinal.
Este conducto también se encuentra ocupado por el LCR y se comunica
con los ventrículos encefálicos.
El SNC se compone de neuronas y sus procesos (axones). Formando así
dos partes; la sustancia gris que está conformada por los cuerpos
neuronales, esta se encuentra en la corteza cerebral y en la porción
central de la médula espinal, y la sustancia blanca que está conformada
por axones, los cuales se combinan y crean las vías neuronales. La
sustancia gris es donde se generan las instrucciones, mientras que la
sustancia blanca es el medio por el que se transportan dichas
instrucciones para alcanzar los órganos.
Sistema nervioso periférico
Lo que define al sistema nervioso periférico es que este conduce
información desde el SNC a los órganos diana, y desde estos órganos
hasta el SNC. Consiste en nervios y sus ganglios. Los nervios que llevan
la información desde los órganos sensitivos periféricos ( por ejemplo
el ojo, la lengua, la mucosa nasal, el oído y la piel) hasta el SNC se
llaman fibras nerviosas sensoriales, o aferentes, ascendentes. Las fibras
que llevan la información desde el SNC a la periferia (músculos
y glándulas) son las fibras nerviosas secretoras, o motoras, eferentes.
Un ganglio es un acúmulo de tejido neural fuera del SNC, compuesto de
cuerpos celulares neuronales. Los ganglios pueden ser tanto sensitivos
como autónomos. Los ganglios sensitivos se asocian a los nervios
espinales y a algunos pares craneales (V, VII, IX, X).
Los nervios periféricos emergen del SNC. Existen 12 pares craneales los
cuales surgen del encéfalo, y 31 pares de nervios espinales que
emergen de la médula espinal. Los pares craneales se enumeran del I al
XII, de acuerdo a su salida del cráneo (desde anterior a posterior). Los
nervios espinales se dividen en 8 cervicales, 12 torácicos, 5 lumbares, 5
sacros y 1 nervio coccígeo, dependiendo del nivel vertebral del que
surgen. En ciertas regiones del cuerpo, los nervios periféricos se
interconectan, creando redes neuronales llamadas plexos. Alguno plexos
importantes son:
Plexo cervical (C1-C4) - inerva la porción posterior de la cabeza, algunos músculos
cervicales, el pericardio y el diafragma por medio de los nervios auricular mayor, cervical
transverso, occipital menor, supraclavicular y frénico.
Plexo braquial (C5-T1) - Inerva las extremidades superiores con nervios tales como
el mediano, ulnar (cubital), radial, musculocutáneo y axilar.
Plexo lumbar (L1-L4) - inerva los músculos y la piel del abdomen y pelvis, al igual que los
músculos del muslo por medio de los nervios iliohipogástrico, ilioinguinal, genitofemoral,
cutáneo lateral del músculo, obturador y femoral.
Plexo sacro (S1-S4, con algunos ramos de L4, L5) - inerva los músculos y la piel de algunas
regiones de la pelvis, muslo posterior, porción inferior de la pierna y pie por medio de los
siguientes nervios: glúteo, ciático, cutáneo posterior del muslo, pudendo, nervio
del piriforme, nervio del obturador interno y nervio del cuadrado femoral.
Sistema nervioso somático y autónomo
El sistema nervioso somático (SNS) y el sistema nervioso
autónomo (SNA) son divisiones del sistema nervioso periférico, con
información transportada a través de los pares craneales y nervios
espinales
Lo que define al sistema nervioso somático es que permite el control
voluntario sobre nuestros movimientos y respuestas. Este transporta
información sensitiva y motora entre la piel, órganos sensoriales,
músculos esqueléticos y el SNC; estableciendo comunicación entre el
cuerpo con su entorno y respondiendo a los estímulos externos. Los
nervios periféricos somáticos principales incluyen el nervio mediano, el
nervio ciático y el nervio femoral.
Lo que define al sistema nervioso autónomo es que este controla todos
los órganos internos de manera inconsciente, a través de los músculos
lisos y glándulas asociadas. Funcionalmente, el SNA se divide en sistema
nervioso autónomo simpático (SNAS) y parasimpático (SNAP). La
definición del sistema nervioso simpático es informalmente conocida
como aquel que produce respuesta de “pelea o huída” ya que es la parte
más activa durante momentos de estrés del SNA. El SNAP predomina
durante el reposo, y es más activo durante los momentos de “descansar
y digerir”. Los centros de control del SNAS y el SNAP se encuentran
dentro del tronco del encéfalo y la médula espinal, y se comunican con
los ganglios del SNAS y el SNAP que se encuentran distribuidos por todo
el cuerpo. Podrás notar que no hay nervios puros del SNAS o el SNAP
sino que sus fibras se añaden a los nervios somáticos específicos,
mezclándolos.
La función del sistema digestivo es degradar los alimentos en
compuestos cada vez más pequeños, hasta que estos puedan ser
absorbidos y usados como energía. Consiste en una serie de órganos del
tracto gastrointestinal y órganos digestivos accesorios.
Los órganos del sistema digestivo abarcan todo desde la boca hasta el
canal anal, así que en realidad es un gran conducto que incluye la boca,
la faringe, el esófago, el estómago, el intestino delgado y luego el
grueso para terminar en el canal anal. Los órganos digestivos accesorios
asisten con la descomposición mecánica y química de los alimentos,
estos son la lengua, las glándulas salivales, el páncreas, el hígado y
la vesícula biliar.
Empieza con esta unidad de estudio para dominar la anatomía del
sistema digestivo. Luego aprovecha y pon en práctica lo aprendido con
nuestro cuestionario personalizable:
Sistema urinario
El sistema urinarioes el sistema de drenaje del cuerpo, consta de un
grupo de órganos que producen y excretan la orina. Estos son
los riñones con sus respectivos uréteres, la vejiga urinaria y la uretra.
Los riñones son un par de órganos retroperitoneales que nos recuerdan
a un par de frijoles. Tienen un abundante suministro sanguíneo que
viene a través de la arteria renal. Las nefronas, dentro de los riñones,
filtran la sangre que cruza su red de capilares (el glomérulo). La
filtración sanguínea, u orina primaria. Luego pasa a través de una serie
de túbulos y conductos colectores para eventualmente formar el
ultrafiltrado final, la orina. Después, la orina entra a los uréteres, unos
conductos de músculo liso que conectan los riñones con la vejiga
urinaria. La vejiga es un órgano muscular hueco
1.2 sistemática
sistemática de los animales. La clasificación sistemática es la
rama de la zoología que se ocupa de la clasificación de los seres
vivos, según diversos grados jerárquicos y lógicos. Está
íntimamente relacionado con la zoogeografía, disciplina que se
ocupa de la distribución geográfica de los seres vivos sobre la
Tierra y, sobretodo, con la filogenética, que estudia la evolución
del mundo animal y cuyos datos constituyen en la base racional
de cualquier intento de clasificación animal. Aunque las
primeras iniciativas de clasificación zoológica se remontan a la
más remota antigüedad, los criterios empleados para dicha
clasificación han variado de forma muy significativa desde
entonces hasta nuestros días. El hilo conductor de tales
modificaciones lo ha constituido la investigación filogenética,
que en las décadas de 1970 y 1980 se ha impuesto en el campo
de la zoología de forma tal que sus datos han renovado a fondo
la sistemática preexistente. De hecho, por ejemplo,
recientemente se ha descubierto un nuevo organismo
vivo, Symbión pandora que presenta unas características tan
diferentes del resto de los grupos de seres vivos conocidos
hasta el momento, que inaugurado un nuevo phyllum, al que sus
descubridores han llamado Cycliophora (el phyllum –plural
phylla- es la segunda subdivisión taxonómica por orden de
importancia después del reino).
La clasificación sistemática de los animales es el instrumento
básico de la sistemática como disciplina científica es la
taxonomía, cuyo objeto es el establecimiento de grandes grupos
o taxones, en los que se agrupan los seres vivos según
diferentes criterios.
Los grupos taxonómicos generales son, en orden decreciente;
reino phyllum, clase, orden, familia, género y especie, grupos
que se pueden a su vez subdividir en categorías intermedias,
que se expresan anteponiendo el prefijo sub a los anteriores
(subclase, subfamilia, etc.,).
La nomenclatura binaria representa una forma sencilla de
clasificación zoológica. En la imagen, un ejemplar de foca
identificado como Lobodon carcinophagus
Clasificación zoológica.
Los animales están clasificados en alrededor de 30 phylla y los
miembros de cada uno de ellos son considerados descendientes
de una especie ancestral común. Los criterios que se han
adoptado para clasificar a un animal y para hallar y determinar
las relaciones evolutivas entra los diferentes phylla son muy
numerosos. Entre los más importantes cabe destacar los
siguientes:
Número de estratos de tejidos en que están organizadas
las células.
Plano de base del cuerpo y de la disposición de sus partes.
Presencia y ausencia de cavidades en el cuerpo y como se
forman.
Modelo de desarrollo desde el ovulo o huevo fecundado
hasta el animal adulto.
Cuadro esquemático sobre la clasificación general de los
organismos, los cuales están divididos en cinco grandes grupos
o reinos, que se subdividen a su vez en phyllum, clase, orden,
familia, género y especie.
Clasificación sistemática de los animales
Clasificación del reino animal
Reinos
Aunque la ordenación de los grandes grupos zoológicos ha sido
objeto de frecuentes controversias científicas, los cinco grandes
reinos de organismos vivos reconocidos en biología son:
1. Moneras (organismos unicelulares que carecen de
revestimiento nuclear)
2. Protistas (organismos eucariotas unicelulares que
comprenden protozoos, algas y hongos mucilaginosos)
3. Fungí vegetal y animal.
Dentro del reino animal puede distinguirse los siguientes
subreinos con sus correspondientes phylla.
Los moluscos forman uno de los mayores phyllum del reino
animal tanto por el número de especies como por el de
individuos.
1. Subreino Protozoa. Seres unicelulares afines a los
animales, caracterizados por presentar cierta unidad
estructural y por ser móviles, por lo menos en algunas de
las etapas de su ciclo vital. Comprenden diversos phyllum,
dentro de los cuales se encuentran las cuatro clases
principales:
1.– Mastigóforos- u organismos unicelulares parásitos, como las
Tricomonas; Sarcodinos, entre las que se agrupan las amebas y
organismos afines;
2.– Esporozoos- de los que forman parte parásitos de ciclo
reproductivo sexual y asexual, como el plasmodio de la malaria.
3.– Ciliados- caracterizados por la presencia de cilios alrededor
de su membrana celular.
b) Subreino Parazoa. Phyllum periféricos Esponjas. Animales
pluricelulares simples, por lo general, con esqueletos rígidos
marinos y cuerpos perforados por un gran número de poros por
los que penetra el agua junto con las partículas alimenticias.
Existen alrededor de 5.000 especies.
c) Subreino Mesozoa. Phyllum Mesozoos. Animales
vermiformes muy simples, todos parásitos de los invertebrados
marinos. Su cuerpo está formado por 20-30 células organizadas
en dos estratos. Existen unas 50 especies.
d) Subreino Eumetazoa. (Animales propiamente dichos).
Animales de simetría radial: Phyllum cnidarios. Animales
acuáticos con simetría radial en su forma adulta (las partes
del cuerpo están dispuestas alrededor de un eje central).
Las células se organizan en tejidos.
Animales de simetría bilateral:
No celomados (carentes de cavidad corporal): phyllum
platelmintos, gusanos planos. Son los animales más
simples con simetría bilateral. Poseen una extremidad
cefálica y otra caudal. en la extremidad anterior presentan
una importante concentración de células nerviosas,
precursoras de la organización del cerebro.
Pseudocelomados (animales con un tipo de cavidad
llamada pseudoceloma): phyllum nematelmintos. Gusanos
cilíndricos, no segmentados, de dimensiones por lo general
microscópicos. su cuerpo está recubierto por una cutícula
espesa que mudan periódicamente. Existen especies libres,
aunque la mayoría son parásitos.
Celomados (animales con una cavidad corporal llamada
celoma).
Protostomos (animales cuya boca aparece en la primera
apertura que se forma en el embrión en vías de desarrollo o
cerca de la misma): phylla moluscos, anélidos y artrópodos.
Los moluscos constituyen uno de los phylla mayores dentro del
reino animal, tanto por el número de especies como de
individuos. Su principal característico es tener el cuerpo
recogido en un caparazón o vulva. En algunas formas, por
ejemplo, en los pulpos, el caparazón se ha ido atrofiando
durante la evolución hasta desarrollarse. La organización del
cuerpo presenta tres partes diferenciadas: cabeza, pie, que
contiene los órganos sensoriales y motores; más visceral, que
contiene los órganos de la digestión, excreción y reproducción, y
el manto tejido especializado que recoge la masa visceral y
segrega la vulva. Los anélidos engloban casi 9.000 especies de
gusanos, marinos, de agua dulce o de tierra. El termino anélidos
se refiere a la principal característica de este grupo: la división
de su cuerpo en segmentos, que se asemejan a anillos y que en
el interior están separados por tabiques divisorios.
Clasificación sistemática de los animales
Los artrópodos, animales con “patas articuladas”, son con
mucho el grupo animal más numeroso y variado de la Tierra.
Abundan en todo tipo de hábitat: en un kilómetro cuadrado de
cualquier zona templada existe unas determinadas estaciones
alrededor de 20 millones de artrópodos estratificados en la
biosfera.
2.- Deutoróstomas (animales cuyo ano aparece en la primera
apertura que se forma en el embrión en desarrollo o cerca de
misma): phylla equinodermos y cordados. Los equinodermos
(piel espinosa) se caracteriza por presentar un esqueleto interior
provisto de espinas sobresalientes. En mucho de las especies,
este esqueleto está formado por un gran número de placas
cálcicas que se mantienen unidas gracias a los tejidos
epidérmicos y los músculos. Su principal característica es el
sistema acuífero o ambulacral (cavidad celomática que crea un
sostén hidrostático con pedúnculos que les sirve para
desplazarse o para atrapar el alimento).
Los cordados, considerados como los descendientes de un grupo
de organismos que se asemejaban a los actuales tunicados,
engloban hoy en día alrededor de 43.000 especies. Las
principales características de los cordados son cuatro: la primera
es que poseen un cordón, llamado notocorda que se extiende
por toda la longitud de su cuerpo y les sirve como un órgano de
sostén robusto y flexible: la segunda es el cordón nervioso
dorsal, que se sitúa bajo la superficie dorsal del animal y sobre
la notocorda; la tercera es una faringe con fisuras branquiales, y
la cuarta es una cola, posterior al ano, formada por una masa de
músculos que rodean un esqueleto axial. A partir de la
clasificación citada con anterioridad, analizaremos a
continuación de forma pormenorizada de los grupos
taxonómicos. Se desarrollarán los apartados pertenecientes a
los subreinos Protozoos y Eumetazoa y animales propiamente
dichos, ya que los subreinos intermedios, Parazoa y Mesozoa,
son de interés zoológico muy secundario
2 las categorías taxonómica
Las categorías taxonómicas son el conjunto de niveles que permiten organizar
de manera jerárquica a los seres orgánicos. Estas categorías incluyen dominio,
reino, filo, clase, orden, familia, género y especie. En algunos casos, existen
categorías intermedias entre las principales.
El proceso de clasificación de los seres vivos consiste en analizar la manera en
que se distribuyen ciertos caracteres informativos entre los organismos, para
poderlos agrupar en especies, las especies en géneros, estos en familia, y así
sucesivamente.
Sin embargo, existen inconvenientes relacionados con el valor de los caracteres
usados para la agrupación y qué se quiere reflejar en la clasificación final.
Actualmente, existen unas 1.5 millones de especies que han sido descritas. Los
biólogos calculan que el número podría sobrepasar los 3 millones fácilmente.
Otros investigadores opinan que el estimado supera los 10 millones.
Con esta diversidad abrumadora, es importante contar con un sistema de
clasificación que le otorgue el orden necesario a este caos aparente.
Categorías taxonómicas básicas
En la taxonomía, se manejan ocho categorías básicas: dominio, reino, filo, clase,
orden, familia, género y especie. Las divisiones intermedias entre cada categoría
son utilizadas con frecuencia, como por ejemplo, los subphyla, o bien las
subespecies.
A medida que bajamos en la jerarquía, el número de individuos en el grupo
disminuye, y las similitudes entre los organismos que la forman, aumentan. En
algunos organismos se usa de manera preferencial el término división, y no
phylum, como es el caso de las bacterias y las plantas.
Cada grupo de esta jerarquía se conoce como taxón, plural taxa, y cada uno tiene
un rango y un nombre particular, como la clase Mammalia o el género Homo.
Los seres orgánicos que poseen ciertas características básicas en común, son
agrupados en un mismo reino. Por ejemplo, todos los organismos pluricelulares
que contienen clorofila se agrupan en el reino de las plantas.
Así, los organismos se van agrupando de manera jerárquica y ordenada con otros
grupos similares en las categorías mencionadas.
Especie
Para los biólogos, el concepto de especie es fundamental. En la naturaleza, los
seres vivos aparecen como entidades discretas. Gracias a las discontinuidades
que observamos –ya sea en términos de la coloración, el tamaño, u otras
características de los organismos– permiten la inclusión de ciertas formas en la
categoría de especie.
El concepto de especie representa la base de los estudios de diversidad y
evolución. A pesar de que es ampliamente usado, no existe una definición que sea
aceptada de manera universal y que se ajuste a todas las formas de vida que
existen.
El término procede de la raíz latina specie y significa “conjunto de cosas a las que
conviene una misma definición”.
Conceptos de especie
Actualmente, se manejan más de dos decenas de conceptos. La mayoría de ellos
difieren en muy pocos aspectos y son poco usados. Por esto describiremos los
más relevantes para los biólogos:
– Concepto tipológico: utilizado desde los tiempos de Linneo. Se considera que,
si un individuo se ajusta lo suficiente a una serie de características esenciales, se
designa a una especie en particular. Este concepto no considera aspectos
evolutivos.
– Concepto biológico: es el más usado y ampliamente aceptado por los biólogos.
Fue propuesto por el ornitólogo E. Mayr, en 1942, y lo podemos enunciar de la
siguiente manera: “las especies son grupos de poblaciones actual o
potencialmente reproductoras que están reproductivamente aisladas de otros
grupos similares”.
– Concepto filogenético: fue enunciado por Cracraft en 1987 y propone que las
especies son “el mínimo cluster de organismos, dentro del cual hay un modelo
parental de ancestro y descendiente, y que es diagnosticablemente distinto de
otros clústeres similares”.
– Concepto evolutivo: en 1961, Simpson define una especie como: “un linaje (un
ancestro-descendiente secuencia de poblaciones) que evoluciona separadamente
de otros y con su propio papel y tendencias en la evolución”.
Nombres de las especies
A diferencia de las demás categorías taxonómicas, las especies tienen una
nomenclatura binomial o binaria. Formalmente, este sistema fue propuesto por el
naturalista Carlos Linneo.
Como el término “binomial” lo indica, el nombre científico de los organismos está
compuesto de dos elementos: el nombre del género y el epíteto específico.
Podríamos pensar que cada especie tiene su nombre y apellido.
Por ejemplo, nuestra especie se denomina Homo sapiens. Homo corresponde al
género, y se escribe con mayúscula, mientras que sapiens es el epíteto específico
y la primera letra es minúscula. Los nombres científicos están en latín, por lo que
deben escribirse en cursivas o subrayados.
En un texto, cuando se menciona una vez el nombre científico completo, las
nominaciones sucesivas las encontraremos con la inicial del género seguido del
epíteto. En el caso de Homo sapiens, será H. sapiens.
Ejemplos de categorías taxonómicas
Nosotros, los humanos, pertenecemos al reino animal, al phylum Chordata, a la
clase Mammalia, al orden Primates, a la familia Homidae, al género Homo y a la
especie Homo sapiens.
De la misma forma, cada organismo puede ser clasificado usando dichas
categorías. Por ejemplo, la lombriz de tierra pertenece al reino animal, al phylum
Annelida, a la clase Oligochaeta, al orden Terricolae, a la familia Lumbricidae, al
género Lumbricus y, finalmente, a la especie Lumbricus terrestris.
¿Por qué son importantes las categorías taxonómicas?
Establecer una clasificación coherente y ordenada es vital en las ciencias
biológicas. Alrededor del mundo, cada cultura establece un nombre común para
las distintas especies que son frecuentes dentro de la localidad.
Asignar nombres comunes puede resultar de mucha utilidad para referirse a cierta
especie de animal o planta dentro de la comunidad. No obstante, cada cultura o
región asignará un nombre diferente a cada organismo. Por ello, a la hora de
comunicarse entre sí, existirán problemas.
Para solventar este inconveniente, la sistemática otorga una manera fácil y
ordenada de llamar a los organismos, permitiendo la comunicación efectiva entre
dos personas que se refieran a un mismo animal o planta, con un nombre
específico y particular.
2.1 categorías de clasificación
En Biología, es el nivel jerárquico en el que se clasifica científicamente a cada grupo de
organismos o taxones, atendiendo a su semejanza (escuela fenética) o proximidad
filogenética (escuelas cladista y evolucionista). Las categorías taxonómicas se estructuran en
una jerarquía de inclusión, en la que un grupo abarca a otros menores y éste, a su vez, queda
subordinado a uno mayor. De esta manera, los taxones quedan agrupados dentro de
un rango taxonómico o categoría taxonómica que los incluye. El nombre de las especies se
distingue de los de taxones de otros rangos por consistir en dos palabras indisociables.
Las categorías taxonómicas principales, ordenadas de más a menos inclusivas,
son: dominio, reino, filo o división, clase, orden, familia, género, especie.
Estas categorías principales se pueden agrupar o dividir en otras intermedias o subordinadas,
como subfilo (división de un filo), superfamilia (agrupación de familias), tribu (división entre
subfamilia y género), subespecie (división de una especie), etc.
Categorías taxonómicas[editar]
Dominio, la categoría que separa a los seres vivos por sus características
celulares. Por esta razón, existen dos sistemas de dominios: el más antiguo
(Prokaryota y Eukaryota) y el más reciente (Archaea, Bacteria y Eukarya).
Reino: esta categoría divide a los seres vivos por su naturaleza en
común. Archaea y Bacteria son tanto reinos como dominios, por
ser unicelulares, procariontes y diferenciarse en otras características bioquímicas
y biofísicas. El dominio de Eukaryota se divide a su vez en cinco
reinos: Monera (organismos unicelulares, procariotas, autótrofos y
heterótrofos); Protista (organismos unicelulares y pluricelulares, heterótrofos y
autótrofos); Fungi (organismos heterótrofos unicelulares y pluricelulares, como
hongos y levaduras); Plantae (organismos pluricelulares autótrofos sin
locomoción); y Animalia (organismos pluricelulares heterótrofos y locomotores).
Filo o división (fuera de la zoología), la categoría que agrupa a los seres vivos por
su mismo sistema de organización. Ejemplo: en el reino animal, los bivalvos,
los gasterópodos y los cefalópodos tienen el mismo tipo
de tejidos, reproducción, órganos y sistemas, por lo tanto se agrupan en el
filo Mollusca.
Clase. Los filos (o divisiones) se dividen en clases por las características más
comunes que hay entre ellos, es decir, por las semejanzas mayores que existan
entre los integrantes de un filo. En el filo Mollusca, por ejemplo, hay miles de
moluscos y algunos de ellos, por ausencia de concha, se agrupan en la
clase Aplacophora.
Orden. También ésta es una división de la categoría anterior; el orden es una
división de la clase que también se basa en características comunes de
algunos seres vivos dentro de una clase. Dentro de la clase Mammalia, por
ejemplo, se encuentra el orden Primates, que contiene a todos los seres vivos
con cinco dedos, un patrón dental común y una primitiva adaptación corporal.
Familia es una división de la categoría precedente. Una familia es la agrupación
de seres vivos con características comunes dentro de su orden. Ejemplo: el
orden Primates incluye la familia Hominidae, que comprende a los primates
bípedos.
Género. Es la categoría taxonómica que agrupa a las especies relacionadas
entre sí por medio de la evolución. De la familia Hominidae, por ejemplo, el
género Homo comprende a Homo sapiens y sus antecesores más próximos.
Especie. Es la categoría básica. Es usada para referirse a un grupo de
individuos que cuentan con las mismas características permitiendo la
descendencia fértil entre ellos. Ejemplo: un ser humano actual (Homo sapiens)
puede relacionarse con otro humano de sexo opuesto y reproducirse, teniendo
descendencia fértil.
Categorías subordinadas[editar]
La necesidad de pormenorizar la clasificación obligó a establecer categorías intermedias que
se forman, sobre todo, añadiendo prefijos a las existentes. Los prefijos en uso
son super-, sub- e infra-. Es necesario subrayar que algunas de las que se deducen de esta
regla no se usan en absoluto; en particular, supergénero, que es sustituido por la tribu,
y superespecie, que en botánica es sustituida por grex. También hay casos comunes
de subgénero, subespecie, variedad y raza, y no tan comunes, como subtribu.
Aquí, en esta tabla, está el ejemplo de la especie Homo sapiens, explicando el por qué se
agrupan en diversas categorías.
¿Qué
Categoría Ejemplo Explicación
agrupa?
El
"superdomini
o" agrupa a
dos dominios Este superdominio agrupa los eucariotas y
Superdomin
más Neomura las arqueas dos dominios que comprenden
io
estrechamen un clado monofilético, sin las bacterias.1
te
emparentado
s.
El dominio
agrupa a los El dominio Eukaryota agrupa a todos los
seres vivos organismos cuyas células
Dominio Eukarya
por sus poseen núcleo diferenciado y orgánulos de doble
característica membrana (p. ej. mitocondrias).1
s celulares.
Los
"subdominio
s" agrupan a
Este "subdominio" agrupa a aquellos organismos
los miembros
Subdominio Unikonta eucariotas derivados de un antepasado común
de un
unicelular con un solo cilio.1
dominio por
diferenciarse
de los otros.
El
"infradominio
" agrupa a "Infradominio" que agrupa a aquellos unicontos
los miembros derivados de un antepasado común unicelular
Infradomini
de los Opisthokonta con el cilio orientado hacia atrás. Incluye
o
"subdominio organismos tanto unicelulares como
s" por otros multicelulares: hongos y animales.1
detalles
importantes.
Superreino El superreino Holozoa "Superreino" que agrupa a los opistocontos más
agrupa a los similares a los animales y estrechamente
miembros de emparentados con ellos.1
los
"infradominio
s" por otros
detalles
importantes.
El reino
agrupa a los Agrupa a organismos multicelulares de células
seres vivos eucariotas sin pared celular ni cloroplastos, que
Reino Animalia
por su pueden organizarse en tejidos y con reproducción
naturaleza sexual.2
en común.
El subreino
agrupa
A este subreino pertenecen todos los animales
también a los
que cuentan con tejidos diferenciados, boca,
Subreino miembros de Eumetazoa
cavidad digestiva permanente, nervios, órganos
un reino por
sensoriales y músculos.3
característica
s comunes.
El
"infrarreino" Este "infrarreino" agrupa a los animales
divide a los con simetría bilateral y un eje antero-posterior,
miembros de tracto digestivo con boca y
Infrarreino Bilateria
un subreino ano, mesodermo (tercera capa
por las embrionaria), cerebro más o menos diferenciado
característica o complejo y órganos excretores.4
s en común.
El superfilo Este superfilo agrupa a los animales en los que se
agrupa a forma el ano a partir del blastoporo embrionario.5
Superfilo Deuterostomia
varios filos Es un grupo con patrones corporales muy
en uno solo. diversos.6
El filo junta a
todos los Son animales que presentan, al menos en algún
seres vivos momento del desarrollo
Filo Chordata
con el mismo embrionario, notocorda, tubo neural hueco en
sistema de posición dorsal, hendiduras branquiales y cola.7
organización.
El subfilo
reúne a los
Son aquellos cordados que
integrantes
Subfilo Vertebrata poseen endoesqueleto segmentado, cartilaginoso
del filo por
u óseo, cubriendo la médula espinal.7
característica
s comunes.
Infrafilo El infrafilo Gnathostomat Son aquellos vertebrados con mandíbulas
también a articuladas.7
divide a los
integrantes
de la
categoría
anterior;
agrupa a los
integrantes
de un subfilo
en un
infrafilo.
Son gnatóstomos con cuatro extremidades
La tipo quiridio, formadas cada una por tres
superclase regiones.8 Incluye a aquellos taxones en los que
Superclase es un Tetrapoda las extremidades están atrofiadas o perdidas
conjunto de secundariamente en su línea evolutiva (como
clases. en ballenas o serpientes). No debe confundirse
con el cuadrupedismo.
La clase
agrupa a los Tetrápodos de temperatura constante, poseen
seres vivos pelo en mayor o menor medida, en el cerebro han
con desarrollado el neocortex, las hembras cuentan
Clase Mammalia
semejanzas con glándulas mamarias que producen leche para
entre sí que alimentar a sus crías, tienen
hay dentro la mandíbula formada por un único hueso.9
de un filo.
La subclase
Los terios son aquellos mamíferos en los que el
es una
Subclase Theria embrión se desarrolla en el interior del cuerpo
división de la
materno.
clase.
La infraclase
es un grupo
inferior de
miembros de
Los placentarios son los mamíferos terios
una
vivíparos, cuyo embrión es retenido en el interior
Infraclase subclase, Placentalia
del cuerpo materno para su alimentación primaria
que cuentan
hasta el parto.
con las
mismas
característica
s.
El
Los
magnorden
placentarios
es un
Magnorden no se dividen -
conjunto de
en
superórdene
magnórdenes.
s.
Superorden El Euarchontoglir En este caso, el superorden Euarchontoglires es
superorden es un conjunto de órdenes, no de granórdenes. Por
comúnmente su estilo de vida de trepar plantas, se agrupa en
es un
conjunto de
"granórdene
s".
ATENCIÓN:
Cuando la
clasificación
es más
pequeña y este superorden a: roedores, lagomorfos,
se usan las "musarañas de árbol" (Treeshrew, en inglés),
categorías colugos y primates. Se incluye también al primate
más simples humano porque también tiene un estilo de vida en
(superorden, medio de la flora (mundo vegetal).
orden,
suborden e
infraorden),
el
superorden
es un
conjunto de
órdenes.
El granorden Euarchontoglir
es un grupo es no se
Granorden -
de dividen en
mirórdenes. granórdenes.
Primates y las órdenes de animales simiescos
adaptados para trepar árboles (En realidad,
El mirorden
Euarchonta no es considerado un mirorden pero
Mirorden es un grupo Euarchonta
tampoco un granorden. Es un clado, pero si
de órdenes.
contiene a un orden hablaríamos técnicamente de
un mirorden).
El orden es
una
agrupación
de individuos
Los primates son aquellos mamíferos que tienen
Orden de una clase Primates
cinco dedos.
que tienen
característica
s comunes
entre sí.
Suborden El suborden Haplorrhini Los haplorrinos son los primates que carecen de
es una membranas y vibrisas en la nariz o el hocico.
división del
orden,
también por
característica
s comunes
de sus
miembros.
El infraorden
es también Los monos y los simios, incluyendo al ser
Infraorden es una Simiiformes humano, que tradicionalmente se conocen como
división del "monos del Nuevo y Viejo Mundo".
suborden.
El parvorden
Monos con hocico más o menos recto y los
Parvorden divide a las Catarrhini
orificios nasales dirigidos hacia el frente.
infraórdenes.
Un conjunto Los hominoideos son aquellas familias de
Superfamilia Hominoidea
de familias. primates que no poseen rabo.
La familia,
como antes
dicho, es la
agrupación
de seres
vivos que se Los homínidos son los primates capaces de
Familia Hominidae
encuentran caminar en dos patas.
en un orden,
por
característica
s comunes
entre ellos.
La subfamilia
Los homíninos son los primates (con capacidad
Subfamilia divide a la Homininae
bípeda) con forma antropomórfica.
familia.
La tribu es
una
Los homininis son los primates, con capacidad
agrupación
Tribu Hominini bípeda y forma antropomórfica, que caminan
de individuos
erguidos.
de una
subfamilia.
Las subtribus
proviene de
una tribu, por Los primates homininos son aquellos con
Subtribu Hominina
característica locomoción únicamente bípeda y postura erguida.
s comunes,
también.
Género De las Homo El género Homo, que significa "hombre" en latín,
familias es el género que enmarca al ser humano actual y
provienen los todos sus ancestros.
géneros,
conjuntos de
especies
relacionadas
entre sí por
la evolución.
En las
especies de
un género,
algunas
pueden Homo no se
Subgénero agruparse divide en -
entre sí por subgéneros.
característica
s comunes
de orden
menor.
Una especie
es un grupo
de individuos
con las
mismas
característica
Especie s, que Homo sapiens Comprende a todos los humanos actuales.
permiten
relacionarse
entre sí y
tener
descendenci
a.
Las
subespecies Homo sapiens idaltu es una subespecie extinta,
son que contenía las mismas características de los
divisiones de Homo sapiens humanos actuales pero se diferenciaba por sus
Subespecie
una especie idaltu rasgos parecidos a los de nuestros ancestros. A
por esto último se debe su nombre, que significa
característica "hombre sabio viejo (o anciano)".
s comunes.
Nomenclatura según la categoría taxonómica [editar]
La nomenclatura establece una terminología que permite saber, a partir del sufijo de un taxón
cualquiera, cuál es su categoría taxonómica y dar cuenta de su posición en la
jerarquía sistemática. La siguiente tabla muestra esa nomenclatura:
Categoría Planta Alga Hongo Bacteria Animal
taxonómica \ Rein
Plantae Protista Fungi Bacteria Animalia
o
División o Filo -phyta -mycota
Subfilo -phytina -mycotina
Clase -opsida -phyceae -mycetes
Subclase -idae -phycidae -mycetidae
Superorden -anae
Orden -ales
Suborden -ineae
Infraorden -aria
Superfamilia -acea -oidea
Familia -aceae -idae
Subfamilia -oideae -inae
Tribu -eae, ae -eae -ini
Subtribu -inae -ina
-us, -a, -um, -is, -os, -ina, -ium, -ides, -ella, -ula, -aster, -
Género
cola, -ensis, -oides, -opsis…
Por debajo de la categoría de género, todos los nombres de taxones son llamados
"combinaciones". La mayoría reciben también una terminación latina más o menos codificada
en función de la disciplina. Se distinguen varias categorías de combinaciones:
Entre género y especie (subgénero, sección, subsección, serie, subserie, etc.), las
combinaciones son infragenéricas y binomiales
En la categoría de especie, las combinaciones son específicas y binomiales
Por debajo de la especie, las combinaciones son infraespecíficas y trinomiales
2.2 clasificación taxonómica de los seres vivos
La taxonomía es la ciencia (dentro de la biología) que se encarga de ordenar a los
seres vivos usando elementos clasificatorios llamados taxones. Vamos a ver
como están organizados, además de la forma científica de nombrar a las especies
(hay diferencias en función de si es animal, vegetal, bacteria, etc).
Categorías taxonómicas
El orden taxonómico actual, de mayor a menor, es el que aparece en la siguiente
imagen.
Cada grupo que aparece aquí (dominio, reino, etc) es un taxón. Son grupos de
clasificación para los seres vivos que se organizan en función de sus semejanzas
físicas y genéticas. Vamos a hablar de las categorías actuales. Y sí, la taxonomía
es una ciencia en constante cambio. Sin ir más lejos, hasta hace unos años,
tanto Bacteria como Archaea estaban dentro del antiguo reino Monera. No
obstante, ahora mismo la organización taxonómica es la siguiente:
Dominio. Es la categoría que agrupa más seres vivos; los divide por
sus características celulares. Así, actualmente hay 3
dominios: Archaea, Bacteria y Eukarya.
Reino. Este taxón divide a los seres vivos por su naturaleza en
común. Archaea y Bacteria son reinos (además de dominios), ya que
son unicelulares, procariontes, y tienen otras características
bioquímicas y biofísicas que las hacen diferentes. El
dominio Eukarya si que se divide en varios reinos, 4 reinos:
o Protista. Organismos unicelulares y pluricelulares que no
pueden clasificarse dentro de los otros 3 reinos.
o Fungi. Son los hongos: setas, mohos y levaduras.
Organismos heterótrofos con pared celular compuesta de
quitina.
Plantae. Organismos autótrofos, con pared celular
o
compuesta mayoritariamente de celulosa, y sin capacidad
de locomoción.
o Animalia. Organismos heterótrofos, sin pared celular, y
con capacidad de locomoción.
Filo (Phylum). Esta unidad divide a los seres vivos por su sistema de
organización.
Clase. Las clases dividen a los seres vivos por las características más
comunes que hay entre miembros de un filo.
Orden. El orden divide a los seres vivos por las características
comunes que hay entre miembros de una clase.
Familia. Las familias dividen a los seres vivos por las características
más comunes que hay entre miembros de un orden.
Género. Este taxón agrupa a especies relacionadas entre sí por
medio de la evolución.
Especie. Es la unidad básica, el grupo de individuos que tiene
capacidad de reproducción con descendencia fértil.
Mas adelante veremos varios ejemplos para entender mejor esta clasificación.
Taxones
Dentro de cada taxón pueden haber categorías intermedias (subreinos en un
reino, agrupación de familias formando una superfamilia, etc). Estas categorías
intermedias son opcionales, y se usan para que la clasificación este mejor
organizada y sea más fácil encontrar el taxón de interés en el caso de que haya
muchos elementos dentro de un grupo. Esta sería la clasificación taxonómica
usando dichas categorias intermedias:
Dominio
Subdominio
Infradominio
Reino
Subreino
Infrarreino
Superfilo
Filo
Subfilo
Infrafilo
Superclase
Clase
Subclase
Infraclase
Magnorden
Superorden
Granorden
Mirorden
Orden
Suborden
Infraorden
Parvorden
Superfamilia
Familia
Subfamilia
Tribu
Subtribu
Género
Subgénero
Especie
Subespecie
Códigos de nomenclatura
Pueden variar en función de si son animales, plantas o bacterias; de hecho, hay
códigos de nomenclatura cada uno de éstos. Actualmente, tenemos estos códigos
de nomenclatura:
Código Internacional de Nomenclatura Zoológica (animales).
Código Internacional de Nomenclatura Botánica (algas, hongos y
plantas).
Código Internacional de Nomenclatura de Bacterias (bacterias) .
"The Taxonomic Outline of Bacteria and Archaea" (TOBA). Engloba a
los procariotas, tanto arqueas como bacterias. En este artículo puedes
ver los análisis filogenéticos que se llevan a cabo para la
clasificación de procariotas.
Código Internacional de Nomenclatura de Virus (virus) . Si bien no
son considerados seres vivos, cabe recalcar que tienen su código de
nomenclatura.
Ahora bien, también hay clasificaciones en función de su forma de vida, de su
metabolismo, etc. Por ejemplo, se pueden clasificar a los seres vivos en función
de su fuente de energía, poder reductor y carbono.
Se encarga de establecer normas para un correcto nombramiento de los animales,
dando así una forma común para todos los zoólogos del mundo. Los nombres se
dan en latín. Hay terminaciones específicas para el Reino Animalia que afectan a
los taxones inferiores a familia (incluyendo familia).
Superfamilia (-oidea). Para referirnos a la superfamilia en español
podemos usar la terminación -oideos.
Familia (-idae). Para referirnos a la superfamilia en español podemos
usar la terminación -idos.
Subfamilia (-inae). Para referirnos a la superfamilia en español
podemos usar la terminación -inos.
Tribu (-ini). Para referirnos a la superfamilia en español podemos
usar la terminación -inis.
Subtribu (-ina). Para referirnos a la superfamilia en español podemos
usar la terminación -ina.
Los taxones superiores no tienen terminaciones específicas. Así, los
filos Porifera o Cnidaria, las clases Calcarea o Hydrozoa, o los
órdenes Clathrinida o Lemnomedusae no tienen terminaciones comunes. Pueden
aparecer terminaciones comunes dentro de un taxón, pero no todos los filos,
clases y órdenes tienen las mismas terminaciones.
Código Internacional de Nomenclatura Botánica
Este código da una forma común de nombrar a los taxones de los
reino Plantae, Protista y Fungi. En el siguiente recuadro se pueden ver las
terminaciones que aparecen en estos reinos. Como se puede ver, hay
terminaciones comunes para determinados taxones.
Código Internacional de Nomenclatura de Bacterias
Las terminaciones del Reino Bacteria son:
Orden. -ales
Suborden. -ineae
Familia. -aceae
Subfamilia. -oideae
Tribu. -eae
Subtribu. -inae
La nomenclatura binaria
Este método de nomenclatura se basa en dos nombres, llevando el primero la
letra inicial en mayúscula, mientras que el segundo está en minúsculas
(Escherichia coli, Canis lupus). Es el científico sueco Carl von Linneo quien
comienza a generalizar el uso de esta forma de nomenclatura.
Cada especie tiene un nombre compuesto por dos partes:
La primera palabra hace referencia a su género (Escherichia, Canis)
La segunda palabra hace referencia a su especie (coli, lupus)
También pueden escribirse con 3 palabras; en ese caso estaríamos hablando
de nomemclatura trinomial. Se usan para nombrar una subespecie dentro de
una especie. Así, por ejemplo, podemos diferenciar al lobo ibérico (Canis lupus
signatus) del lobo común (Canis lupus lupus).
Los nombres se escriben en latín y no van acompañados de artículos. Siempre
que se escriban deben resaltarse, así que normalmente aparecen en cursiva. Esto
es sencillo en documentos web; en caso de escritura a mano se puede subrayar
(Canis lupus). Si usamos el nombre común y el científico de una especie a la vez
el nombre científico aparece entre paréntesis. Ejemplo: El lince ibérico (Lynx
Pardinus) es una especie endémica de la península ibérica.
Además, se debe escribir el nombre completo la primera vez que hablamos de
dicha especie; en las siguientes veces siguientes que nos refiramos a dicha
especie podemos usar su forma abreviada. Así, ahora sería correcto escribir E.
coli o C. lupus, ya que hemos escrito su nombre completo anteriormente.
Ejemplos de clasificación taxónomica
Si estudias biología en la universidad casi que, con total seguridad, vas a tener
que aprender usar esta clasificación. Ese examen es conocido como visu (palabra
del latín, cuyo significado es "visto directamente"). Este examen suele hacerse en
zoología y botánica. En ese examen te pedirán, como máximo, los 8 principales
taxones de clasificación, si bien normalmente pedirán los taxones descendentes a
partir del filo (6 taxones). No obstante, en alguno de los ejemplos que vamos a ver
usaremos también algún taxón intermedio (y así verás que pueden ser bastante
útiles). Verás que se suele escribir en forma de lista, y los taxones van en orden
descendente. No obstante, el género no se escribe solo; va acompañado del
nombre de la especie en cuestión, usando la nomenclatura binaria. Vamos a
explicar las características de los taxones que se usen.
Vamos a ver su uso con las siguientes especies: El elefante asiático (Elephas
maximus), el búho real (Bubo bubo), el camarón gris (Crangon crangon), el bígaro
común (Littorina littorea), La carabela portuguesa (Physalia physalis) y la lavanda
común (Lavandula angustifolia).
Las primeras 5 especies entran dentro del reino Animalia, mientras que la lavanda
está en el reino Plantae. Ahora viene la lista de dichas especies: