0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas12 páginas

06CONTESTACION

La Gerente Regional de CAJACOPI EPS, Laura Vega Hernández, presenta una contestación a la acción de tutela interpuesta por Olga Lucía Cordero Solera, alegando que no ha habido violación de sus derechos fundamentales a la salud, vida y seguridad social, ya que se han autorizado los servicios médicos requeridos. Se argumenta que la EPS está cumpliendo con sus obligaciones y que los materiales necesarios para la cirugía de la afiliada están en proceso de obtención, lo que requiere tiempo. Además, se sostiene que la acción de tutela es improcedente al no existir una amenaza real a los derechos fundamentales de la accionante.

Cargado por

Saray Argel
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas12 páginas

06CONTESTACION

La Gerente Regional de CAJACOPI EPS, Laura Vega Hernández, presenta una contestación a la acción de tutela interpuesta por Olga Lucía Cordero Solera, alegando que no ha habido violación de sus derechos fundamentales a la salud, vida y seguridad social, ya que se han autorizado los servicios médicos requeridos. Se argumenta que la EPS está cumpliendo con sus obligaciones y que los materiales necesarios para la cirugía de la afiliada están en proceso de obtención, lo que requiere tiempo. Además, se sostiene que la acción de tutela es improcedente al no existir una amenaza real a los derechos fundamentales de la accionante.

Cargado por

Saray Argel
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Montería, 11 de enero de 2023.

Señores
JUZGADO MUNICIPAL DE PEQUEÑAS CAUSAS LABORALES DE MONTERÍA
- CÓRDOBA
E. S. D.

REFERENCIA ACCIÓN DE TUTELA


ACCIONANTE OLGA LUCIA CORDERO SOLERA
ACCIONADA CAJACOPI EPS
RADICADO 23-001-41-05-001-2023-00863-00

LAURA VEGA HERNÁNDEZ, en mi condición de Gerente Regional Córdoba de


CAJACOPI EPS SAS, por medio del presente escrito y encontrándome dentro la
oportunidad legal para hacerlo, respetuosamente, manifiesto a ese Honorable
Despacho Judicial que procedo a presentar CONTESTACIÓN de la acción de
tutela de la referencia, en los siguientes términos:

CONSIDERACIONES CONSTITUCIONALES Y LEGALES

En virtud a la acción de tutela interpuesta por OLGA LUCIA CORDERO SOLERA,


Contra Cajacopi EPS, por presunta violación a sus derechos fundamentales a la
salud, vida y seguridad social, en merito que su honorable despacho dispuso;
ADMITIR la presente acción, pues consideró que cumple con los requisitos
inherentes para su eventual estudio y posterior decisión, nos disponemos a dar
informe de los hechos que se suscitan en la acción de la referencia.

FRENTE A LOS HECHOS

PRIMERO. En cuanto a los hechos expuestos por el accionante, me permito


manifestar que la EPS no le está negando los servicios de salud a nuestra afiliada,
la EPS no está incumpliendo sus obligaciones como asegurador en salud, a la
afiliada se le vienen autorizando los servicios prescritos por los médicos tratantes.

SEGUNDO. CAJACOPI EPS viene cumpliendo con la carga que le corresponde


como asegurador en salud, en ningún momento se le ha negado a nuestra afiliada
los servicios de salud en atención a su diagnóstico, previamente ordenados en
debida forma por su médico tratante pertinente, a la afiliada se le vienen
autorizando los servicios tendientes a la realización del procedimiento quirúrgico.
CAUSALES DE IMPROCEDENCIA

1.1 - NO EXISTE VULNERACIÓN A DERECHO FUNDAMENTAL ALGUNO POR


PARTE DE CAJACOPI EPS.

Señor Juez, Señor Juez, la voluntad primordial de Cajacopi EPS es cumplir su


objeto social dentro del sistema de seguridad social en salud, siendo como parte
esencial de ello brindarles un servicio óptimo y humanizado a sus usuarios, según
la pertinencia médica.

Revisando nuestro sistema de información, se pudo determinar que el día 21 de


diciembre 2023, fue llevada a cabo junta medica de especialistas en la Clínica IMAT
de la ciudad de Montería, contando con la participación de los profesionales en
cirugía de cabeza y cuello, cirugía maxilofacial y cirugía plástica, arrojó como plan
de manejo: “la indicación es la reseccion mandibular en bloque con piso de boca,
labio, vaciamiento y reconstrucción con colgajo libre microvascularizado de peroné
con pastilla de piel”.

Por lo cual, se desestimo la necesidad de microcirugía, ya que el procedimiento sera


llevado a cabo, en conjunto, con los especialistas en cirugía de cabeza y cuello,
cirugía maxilofacial y cirugía plástica.

Cajacopi EPS se encuentra adelantando todos los tramites necesarios para la


consecución de los materiales de osteosintesis requeridos para la cirugía de la
señora Olga Cordero, tal como lo es set craneofacial completo que solicitó el
especialista en cirugía maxilofacial.

Estos materiales son indispensables para realizar la cirugía, ya que al retirar la


mandíbula de la señora Olga, se debe realizar la adaptación inmediata de la prótesis
mandibular. Señor Juez, Cajacopi EPS se encuentra a la espera de la asignación de
materiales para la cirugía y proceder a la programación de la misma.

Señor Juez, la casa de materiales debe proceder con la toma de medidas a la


usuaria, fabricación, pruebas, correcciones, adaptación y finalmente la entrega para
la cirugía, y todo esto se lleva un tiempo prudencial.

Los materiales para la fabricación provienen del extranjero, se deben importar,


siendo esto una de las razones del tiempo o duración de todo el proceso.
En este orden de ideas, solicitamos su comprensión al respecto, a fin de que si el
despacho llegase a tutelar los derechos invocados por la accionante, no se nos
ordene suministrar el procedimiento dentro de un corto plazo, ya que seria imposible,
y lo único que se lograría es acelerar uno proceso que traería como resultado un
proceso fallido. Por lo que se hace necesario, que se cumpla con todo el proceso
dentro de los tiempos indicados, para que el resultado de los procedimientos se den
en optimas condiciones.

Siendo así, no seria pertinente considerar una vulneración o amenaza a Derecho


Fundamental alguno, toda vez que Cajacopi EPS viene cumpliendo con la carga que
le corresponde como asegurador de servicios de salud, brindando y garantizando
todos los servicios que ha requerido el usuario en pro del mejoramiento y para el
restablecimiento de la salud del paciente conforme su diagnostico, al igual que
hemos realizado todas las gestiones pertinentes para continuar brindando una
efectiva garantía del servicio de salud que requiera el a usuaria.

Es de resaltar que en ningún momento se ha negado, ni se ha dilatado servicio


alguno, actuando de manera diligente y oportuna, atendiendo la necesidad de
urgencia requerida por el paciente.

La H. Corte constitucional ha sostenido que “El objeto de la acción de tutela es la


protección efectiva, inmediata, concreta y subsidiaria de los derechos fundamentales,
cuando quiera que éstos resulten vulnerados o amenazados por la acción o la
omisión de cualquier autoridad pública o de los particulares. Así pues, se desprende
que el mecanismo de amparo constitucional se torna improcedente, entre otras
causas, cuando no existe una actuación u omisión del agente accionado a la que se
le pueda endilgar la supuesta amenaza o vulneración de las garantías
fundamentales en cuestión”.

En este orden de ideas, cuando el juez constitucional no encuentre ninguna


conducta atribuible al accionado respecto de la cual se pueda determinar la presunta
amenaza o violación de un derecho fundamental, debe declarar la improcedencia de
la acción de tutela.

1.2 - IMPROCEDENCIA DEL TRATAMIENTO INTEGRAL.

La acción de tutela es un mecanismo judicial de carácter excepcional breve y


sumario que permite la protección constitucional de derechos fundamentales,
cuando quiera que estos resulten vulnerados o amenazados por la acción u omisión
de cualquier autoridad pública o de un particular, y cuando no se disponga para el
efecto de otros medios de defensa judicial, ésta resultara viable siempre que se
origine en hechos ciertos y reconocidos de cuya ocurrencia se puede inferir la
violación o vulneración de derechos fundamentales.
Sobre el particular la Corte, en Sentencia T-279 de 1997, sostuvo:

“La informalidad de la tutela no justifica el que los ciudadanos recurran a ella con el
único propósito de conjurar una situación que consideran, a través de conjeturas,
podría ocasionar un perjuicio. Dicha acción no protege derechos fundamentales
sobre la suposición de que llegarían a vulnerarse por hechos o actos futuros. Por
ello el ciudadano, actuando directamente o a través de apoderado, cuando vaya a
instaurar una acción de amparo debe cotejar, sopesar y analizar si en realidad existe
la vulneración o amenaza de tales derechos, pues la tutela no puede prosperar
sobre la base de actos o hechos inexistentes o imaginarios, lo cual, por el contrario,
conduce a congestionar la administración de justicia de modo innecesario y
perjudicial para ésta.”

En tal sentido, la tutela será procedente cuando algún derecho fundamental se


encuentre efectivamente amenazado o vulnerado, de lo cual se sigue que el juez
de tutela no debe esperar la vulneración del derecho fundamental, para conceder la
protección solicitada, sino que debe también acudir a la defensa de los derechos
fundamentales invocados cuando estos se encuentran amenazados.

En Sentencia T-647 de 2003 se dejó en claro cuáles son las características que
debe tener la posible amenaza para que sea viable la protección por vía de la acción
de tutela:

“Sin embargo, tal amenaza no puede contener una mera posibilidad de realización,
pues si ello fuera así, cualquier persona podría solicitar protección de los derechos
fundamentales que eventualmente podrían serle vulnerados bajo cualquier
contingencia de vida, protección que sería fácticamente imposible prodigarle, por
tratarse de hechos inciertos y futuros que escapan al control del estado.

De esta manera, si no existe una razón objetivada, fundada y claramente


establecida por la que se pueda inferir que los hechos u omisiones amenazan los
derechos fundamentales del tutelante, no podrá concederse el amparo solicitado. La
amenaza debe ser entonces, contundente, cierta, ostensible, inminente y clara, para
que la protección judicial de manera preventiva evite la realización del daño futuro.”

Ahora bien, con relación a la integralidad que es ordenada en el presente fallo de


tutela, es preciso tener en cuenta la Sentencia T-531 de 2009, MP Humberto Antonio
Sierra Porto, en la que se afirma:
“El principio de integralidad puede definirse en general como la obligación, en
cabeza de las autoridades que prestan el servicio de salud en Colombia, de
suministrar los tratamientos, medicamentos, intervenciones, procedimientos,
exámenes, seguimiento y demás requerimientos que un médico tratante considere
necesarios, para atender el estado de salud de un(a) afiliado(a); con límite
únicamente en el contenido de las normas legales que regulan la prestación del
servicio de seguridad social en salud y su respectiva interpretación constitucional.

(…) En los supuestos en los que el conjunto de prestaciones que conforman la


garantía integral del derecho a la salud no estén necesariamente establecidos a
priori, de manera concreta por el médico tratante, la protección de este derecho
conlleva para el juez constitucional la necesidad de hacer determinable la orden en
el evento de conceder el amparo, por ejemplo, (i) mediante la descripción clara de
una(s) determinada(s) patología(s) o condición de salud diagnosticada por el médico
tratante, (ii) por el reconocimiento de un conjunto de prestaciones necesarias
dirigidas a lograr el diagnóstico en cuestión; o (iii) por cualquier otro criterio
razonable.

De este modo, el reconocimiento de la prestación integral del servicio de salud


debe ir acompañado de indicaciones precisas que hagan determinable la
orden del juez o jueza de tutela, ya que no le es posible dictar órdenes
indeterminadas ni reconocer mediante ellas prestaciones futuras e inciertas.

En todo caso, debe precisarse de manera clara que el principio de integralidad no


puede entenderse de manera abstracta, lo cual supone que las órdenes de tutela
que reconocen atención integral en salud se encuentran sujetas a los conceptos que
emita el personal médico, y no, por ejemplo, a lo que estime el paciente.

En tal sentido, se trata de garantizar el derecho constitucional a la salud de las


personas, siempre teniendo en cuenta las indicaciones y requerimientos del médico
tratante.

La falta de atención respecto de este punto puede derivar en que los jueces de
tutela incurran en dictar órdenes indeterminadas, contrarias al ordenamiento jurídico
cuyo cumplimiento pueda resultar problemático a la hora de disponer las acciones
necesarias para brindar la atención a los(as) afiliados(as) y beneficiarios(as), por
parte de las entidades prestadoras del servicio de salud.

En este orden, el principio de integralidad de la garantía del derecho a la salud ha


encontrado en la jurisprudencia de la Corte Constitucional criterios puntuales a partir
de los cuales se configura la obligación de prestar de manera integral el servicio de
salud.
Así, cumplidos los presupuestos de la protección del derecho fundamental a la salud
por medio de la acción de tutela, ante la existencia de un criterio determinador de la
condición de salud de una persona, consistente en que se requiere un conjunto de
prestaciones en materia de salud en relación con dicha condición, siempre que sea
el médico tratante quien lo determine, es deber del juez o jueza de tutela reconocer
la atención integral en salud.

La Corte Constitucional ha encontrado criterios determinadores recurrentes en


presencia de los cuales ha desarrollado líneas jurisprudenciales relativas al
reconocimiento de la integralidad en la prestación del servicio de salud. Así, esta
Corporación ha dispuesto que tratándose de:

(i) sujetos de especial protección constitucional (menores, adultos mayores,


desplazados(as), indígenas, reclusos(as), entre otros), y de (ii) personas que
padezcan enfermedades catastróficas (sida, cáncer, entre otras), se debe brindar
atención integral en salud, con independencia de que el conjunto de prestaciones
requeridas estén excluidas de los planes obligatorios.

(ii) Lo anterior no debe ser interpretado como una especificación exhaustiva, pues
es posible encontrar otros criterios razonables mediante los cuales se pueda hacer
determinable la orden de atención integral en salud, como lo ha hecho en algunas
ocasiones la Corte, por ejemplo en casos en que la situación de salud de una
persona es tan precaria e indigna (sin que se trate de un sujeto de especial
protección o de alguien que padezca de una enfermedad catastrófica), que se
ordena el reconocimiento de todas las prestaciones que requiera para superar dicha
situación”.

En virtud de lo anterior, el reconocer el tratamiento integral a través de una sentencia


de tutela es tanto como desconocer que existe una Ley que garantiza el acceso a un
plan de beneficios en salud. El fallo de tutela está diseñado para proteger
derechos cuando estos estén siendo vulnerados y amenazados y no se puede
presumir que ante un eventual atraso ocurrido una vez, en lo sucesivo la
conducta será repetitiva y, por lo tanto, adelantarse a ello.

Los servicios de salud que son ordenados al usuario por parte de los Médicos de la
Red de CAJACOPI EPS son y serán cubiertos con base en la normatividad vigente,
incluyendo el acceso al Plan de Beneficios en Salud con cargo a la UPC de que
habla la Resolución N° 2808 de 2022, de acuerdo con lo establecido en el mismo
acerca de los procedimientos y requisitos para ello.

La Corte Constitucional en sentencia T-611 del 2014, considera que:


“El principio de integralidad debe ser entendido como la obligación que tienen las
EPS de otorgar los servicios, procedimientos, tratamientos, medicamentos y
seguimiento necesarios para mejorar el estado de salud de los usuarios del sistema,
respetando los límites que regulan las prestaciones de salud.

En efecto, este principio no implica que el paciente pueda solicitar que se le presten
todos los servicios de salud que desee. Quien tiene la capacidad de definir cuáles
procedimientos o medicamentos son requeridos por el usuario es el médico tratante
adscrito a la EPS.

Tampoco se da por cumplido con la aplicación de un tratamiento médico meramente


paliativo, sino con la suma de todos los servicios requeridos para que el diagnóstico
evolucione favorablemente. La fundamentalidad del derecho a la salud se hace
efectiva a partir del cumplimiento de los principios de continuidad, integralidad y la
garantía de acceso a los servicios, entre otros. Ello implica que el servicio sea
prestado de forma ininterrumpida, completa, diligente, oportuna y de calidad”.

En igual sentido, el literal d) del artículo 2, el numeral 3° del artículo 153 y el literal C)
del artículo 156 de la Ley 100 de 1993, enseña sobre la obligación de las entidades
promotoras de salud a brindar las atenciones en salud, en la medida que el paciente
lo requiera y conforme a las prescripciones médicas.

En el presente asunto no se observa ningún soporte probatorio donde se evidencie


que el accionante requiera otro tipo de medicamentos o procedimientos a los
solicitados, por lo que no es posible que el Juez Constitucional imparta una orden
futura e incierta que indetermine el alcance del fallo de tutela.

Paralelo a lo anterior, los recursos del Sistema de Salud son finitos, tal como lo
define la Corte Constitucional en Sentencia T-760 de 2008, recursos que deben ser
destinados exclusivamente a la prestación de tales servicios debidamente
determinados y señalados por el médico tratante del paciente, por lo tanto, se reitera,
no puede ordenarse la autorización de servicios eventuales, lo que puede generar
una demanda desmedida por parte del actor.

En ese mismo orden de ideas, el ordinal 4° del artículo 29 del Decreto 2591 de 1991
determina que el fallo de tutela debe contener “LA ORDEN Y LA DEFINICIÓN
PRECISA DE LA CONDUCTA A CUMPLIR CON EL FIN DE HACER EFECTIVA
LA TUTELA”.
En temas de salud, la orden de tutela debe enderezarse a proteger al accionante en
los precisos términos que el médico tratante haya prescrito, pues sólo este
profesional de la salud está en capacidad de determinar los requerimientos de su
paciente en términos de procedimientos, medicamentos y elementos
complementarios.

Finalmente, es necesario advertir que no resulta constitucional el amparo


indeterminado de los derechos fundamentales como el de la salud, no sólo porque
de suyo implica la posibilidad de que no se atienda de manera adecuada la
patología del accionante, sino porque los recursos de la salud son escasos y deben
aplicarse a propósitos específicos y puntuales legalmente definidos dentro de un
universo de necesidades ilimitadas de la población.

LOS RECURSOS DEL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD SON


LIMITADOS.

Sobre el punto de la sostenibilidad financiera, ha sido muy explícita la Corte al


considerar que no se le puede imponer una carga a las entidades de salud que no
están en el deber jurídico de soportar, porque entiende que hacerlo acarrearía con la
quiebra de ellas de la misma forma que como con los recursos del Estado. Así se ha
referido, por ejemplo, con procedimientos a los cuales se busca subsidio por parte
del Estado:

La Sala advertirá a los jueces de instancia para que en lo sucesivo se abstengan de


ordenar intervenciones o tratamientos médicos que no cumplan con los requisitos
consagrados en la normatividad y de acuerdo con los criterios fijados por la
jurisprudencia constitucional, toda vez que dichas órdenes pueden constituirse en
grave detrimento del patrimonio del Estado, ocasionando un desequilibrio financiero
del sistema de salud en su conjunto.

Por lo anterior para que el sistema sea sostenible financieramente, debe atenderse
los límites que ha establecido el Gobierno Nacional.

Sentencia T-017/13: La idea de que los recursos del Sistema de Seguridad Social
en Salud son limitados y normalmente escasos ha llevado a un consenso sobre la
relevancia de reservarlos a asuntos prioritarios. En el ámbito de la acción de tutela,
esto significa que deben ser invertidos en la financiación de prestaciones que no
pueden ser asumidas directamente por sus destinatarios.

Sentencia T-399/13 - PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO PÚBLICO: La defensa del


patrimonio público como derecho colectivo, debe ser observado por todas las
autoridades estatales,
incluso por parte de las autoridades judiciales, quienes emiten providencias que
pueden generar la intervención del erario público, y ésta debe estar plenamente
justificada en material probatorio suficiente y acorde con las circunstancias de cada
caso concreto. Esto porque la tutela no es un mecanismo alternativo que reemplace
los procesos judiciales o que permita adoptar decisiones paralelas a las del
funcionario que está conociendo de un determinado asunto radicado bajo su
competencia. (…)

OBLIGACIONES DE LOS USUARIOS: Es pertinente recordar al despacho que los


usuarios del Sistema General de Seguridad Social en Salud no solo tienen derechos,
si no que por el hecho de recibir unos beneficios descritos en un plan de beneficios
también les asisten obligaciones y deberes que cumplir, conforme lo establece el Art.
10 de la Ley Estatutaria 1751 de 20152 , el Artículo 160 de la LEY 100 19933 y
Artículo 139 de la Ley 1438 de 20114.

NO EXISTE VULNERACIÓN A DERECHO FUNDAMENTAL ALGUNO POR


PARTE DE CAJACOPI EPS.

Respecto a la no prosperidad de la tutela cuando no aparece vulneración o amenaza


del derecho fundamental, se ha dicho:

“…para que la acción de tutela pueda prosperar, es indispensable que exista una
amenaza o vulneración efectiva y plenamente demostrada de derechos
fundamentales, ya que, si se concediera para fines distintos, el objetivo que tuvo en
mente el Constituyente al consagrarla, resultaría desvirtuado”.

El amparo constitucional se consagró para reponer los derechos fundamentales


infringidos o para impedir que se perfeccione su violación si se trata apenas de una
amenaza, pero, de todas maneras, su presupuesto esencial, es la afectación - actual
o potencial- de uno o varios de tales derechos, que son cabalmente los que la Carta
Política quiso hacer efectivos, por lo cual la justificación de la tutela desaparece si tal
supuesto falta.

1.2 - IMPROCEDENCIA DE LA ACCIÓN DE TUTELA.

El objeto de la acción de tutela es la protección efectiva, inmediata, concreta y


subsidiaria de los derechos fundamentales, cuando quiera que éstos resulten
vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad o de los
particulares.
Así pues, se desprende que el mecanismo de amparo constitucional se torna
improcedente, entre otras causas, cuando no existe una actuación u omisión del
agente accionado a la que se le pueda endilgar la supuesta amenaza o vulneración
de las garantías fundamentales en cuestión.

Esto quiere decir que para establecer la viabilidad de la acción de tutela, en un caso
concreto, lo mínimo que se requiere es verificar si existe una conducta activa u
omisiva del accionado, que pueda generar un efecto de amenaza o vulneración de
los derechos fundamentales que se pretenden proteger y para el presente caso, no
se evidencia ni se prueba vulneración de Derechos alguna por parte de Cajacopí
EPS.

Se apoya lo anteriormente dicho en pronunciamientos anteriores de la Corte


Constitucional, en los que ha determinado que:

“ el juez constitucional debe declarar improcedente la acción de tutela, cuando no


encuentre ningún comportamiento atribuible alaccionado respecto del cual se pueda
determinar la presunta amenaza o violación de un derecho fundamental, toda vez
que asumir el conocimiento de este tipo de acciones, construidas sobre la base de
acciones u omisiones inexistentes, presuntas o hipotéticas”, supondría una
vulneración al principio de seguridad jurídica y a la vigencia de un orden justo.
(Negrilla y subraya fuera de texto).

En reiteradas oportunidades ha indicado la Corte Constitucional, en cuanto a la


procedibilidad de la acción de tutela:

“(...) para que la acción de tutela sea procedente requiere como presupuesto
necesario de orden lógico-jurídico, que las acciones u omisiones que amenacen o
vulneren los derechos fundamentales existan (...)”, ya que sin la existencia de un
acto concreto de vulneración a un derecho fundamental no hay conducta específica
activa u omisiva de la cual proteger al interesado.

Por ende, se deberá tener en cuenta la viabilidad de la acción de tutela, ya que esta
se ha establecido, como un mecanismo por medio del cual toda persona puede,
reclamar la protección inmediata de un derecho fundamental vulnerado o
amenazado por acción u omisión de cualquier autoridad pública, o en ciertos casos,
de un particular, siempre y cuando se encuentre probado que se produjo tal
vulneración.
En este orden de ideas, se considera que al no existir acción u omisión que
vulnere o amenace los derechos fundamentales del Afiliado, por parte de Cajacopi
EPS, la presente acción de tutela se hace improcedente contra esta entidad, no se
encuentra dentro del escrito de tutela las condiciones señaladas en el Decreto 2591
de 1991 y al precedente jurisprudencial aludido.

Por lo anterior solicitamos muy respetuosamente la improcedencia de la acción


de tutela por inexistencia de vulneración de derecho a la salud por cuanto no
existe un hecho generador de la presunta afectación toda vez que los accionados
por intermedio de su representado presentan estado activo ante el Sistema General
de Seguridad Social en Salud pudiendo con ello acceder a sus servicios de salud en
condición de beneficiarios del Régimen Subsidiado.

Con base en los argumentos anteriormente esbozados, solicito de manera


respetuosa se desvincule a Cajacopi EPS de la presente acción constitucional.

PRETENSIÓN

PRIMERO. NO ACCEDER a las pretensiones de la acción de tutela promovida por


la accionante, NIEGUE EN SU TOTALIDAD LAS DEMÁS PRETENSIONES DE
LA ACCIÓN DE TUTELA, por las consideraciones expuestas, o en su defecto,
declaresu improcedencia.

SEGUNDO. ARCHIVAR la presente acción constitucional.

NOTIFICACIONES

Recibiré notificaciones en el correo electrónico: [Link]@[Link]

Del Señor Juez

Atentamente,

LAURA VEGA HERNANDEZ


GERENTE REGIONAL CÓRDOBA
CAJACOPI EPS S.A.S
Proyectó. Maria Camila Barahona López – Asistente Regional Jurídico córdoba
Oncomedica S.A.S.
812007194 Cód. Habilitación: 230010094901

CR 6 # 72-34 ED. IMAT


Teléfonos: 6047862333
MONTERIA - CORDOBA Consecutivo: 0200701464
EVOLUCION DE MEDICINA ESPECIALIZADA EN JUNTA MEDICA
Afiliado
Nombre: CORDERO SOLERA OLGA LUCIA Fecha: [Link].2023 17:39
Identificación: 26192851 Sexo: Femenino F. Nacimiento: [Link].1970 Edad: 53 Años 1 Mes 3 Días
Sede Afiliado: MONTERIA Régimen:
DX: C069 TUMOR MALIGNO DE LA BOCA, PARTE NO ESPECIFICA
DX Rel.: Estado Civil: C Religión:
Ocupación: OTROS Teléfono: 3126104108
Dirección: CR 10 A 41 LOS LAURELES Administradora: CAJACOPI EPS S.A.S.
Lugar Residencia: MONTERIA SALUD TOTAL ENTIDAD PROMOTORA DE SALUD DEL REGIME
Responsable: Teléfono:
Dirección: Parentesco:
Acompañante: Teléfono:

DESCRIPCION
MEDICINA ESPECIALIZADA JUNTA MEDICA
INFORMACION GENERAL
ANAMNESIS
EVOLUCION Paciente femeina de 52 años sin ap clinicos de relevancia
refiere cuadro de lesion ulcerda dolorsa desde julio del 2023 vista por cirugia maxilofacial quien relaiza
biopsia y deriva a cabeza y cuello con resulatdo positivo para malingidad

INSPECCION GENERAL
DATOS POSITIVOS AL EXAMEN Paciente femeina de 52 años con idx de ca de cavidad oral subsitio rebrde alverolar derecha de mandibula
tipo escamoso estadio clinico T3N0M0 en plan de estudios topograficos y extension para definir conducta y
cirugia dada la biologia cuya opción currativa es la reseccion oncologica y reconsruccion simultanea

PLAN DE TRATAMIENTO En junta multidisciplinaria de cirugia de cabeza y cuello, con cirugia maxilofacial, cirugia pastica y se decide
que la indicacion es la reseccion mandibular en bloque con piso de boca, labio, vaciamiento y reconstruccion
con colgajo libre microvascularizado de peroné con pastilla de piel .
se requiere autoización de ordenes ya solicitadas.

EINSTEIN ALFREDO VIANA TAPIA Impreso por:


R.M.: 138525 - CIRUGÍA DE CABEZA Y CUELL DBEGAMBREC

También podría gustarte