Hoy por fin encuentro las palabras que durante tanto tiempo se me quedaron atoradas en
el pecho. No porque no las sintiera, sino porque no sabía cómo decirlas sin romperme(te)
más.
Hay tantas cosas que me dolieron y que nunca te dije. No porque no fueran importantes,
sino porque sentía que no había espacio para ellas, porque de alguna manera también me
limité a mí misma dentro de los límites que tú me pusiste. Me guardé silencios, emociones y
verdades por miedo a incomodarte, por miedo a perderte, por miedo a ser “demasiado”. A
sabiendas que era yo la única que consideraba el sentir del otro (como mayormente me
pasa).
Entiendo que tu miedo a que yo pudiera hacerte daño te llevó a cerrarte. Pero en ese
cierre también me cerraste la puerta a mí. Me dolió sentir que pagaba consecuencias por
heridas que no eran mías, que tenía que demostrar constantemente que no iba a romperte,
mientras tú no te permitías confiar ni abrirte de verdad. Y por más que digas no son
miedos, si lo son, soy más observadora de lo que percibes por algo te puse de ejemplo una
vez que no es lo mismo que te digan “amor” a “mi amor”
Hubo momentos muy difíciles para mí. Pasé por problemas económicos, por etapas donde
muchas cosas no se me dieron como esperaba, donde la vida me apretó fuerte. Y, aun así,
con lo poco que tenía, te lo ofrecí. No desde la carencia, sino desde el amor. Y hay una
delgada línea entre concientizar a la gente y es que unas lo entienden otras te atacan
(dicen que lo que comunicas es para tíraselos en cara)
Me dolió profundamente sentir que me hiciste sentir culpable por amar como amo. Por ser
intensa, por sentir profundo, por no saber querer a medias. Me hiciste sentir como si amar
mucho fuera un defecto, como si mi manera de amar fuera algo que debía esconder o
moderar para no incomodarte. ¿A mí que pena me va a dar darlo todo por una persona
que me interesa? Para eso mejor nada.
También me hiciste sentir migajera. No porque tú no tuvieras detalles —los tuviste— sino
porque parecías creer que yo me conformaba con poco. Y no es eso. Nunca fue eso. No es
que yo crea que merezco poco, es que para mí los pequeños detalles significan mucho. En
ellos veo intención, cuidado, presencia. Ahí fue donde más te leí, donde más te sentí
porque es que tú no puedes decirme a mí que no dices que me extrañas porque no extrañas
a nadie cuando muchas veces te oí decírmelo y yo tampoco puedo desmeritarte porque
hubo mucha intención de parte y parte, simplemente por mi despiste para unas cosas y tu
cerrarte a otras muchas cosas salieron mal.
Muchas veces confundiste mi forma de amar con mi forma de ser amada y creo que por
eso pensaste que yo me conformaba con menos. Que mi lenguaje de amor sean los detalles
no significa que así también quiero que me amen, repito. Soy muy observadora y también
converso o hago preguntas muy sutiles para saber más de la otra persona. Para mí los
actos de servicio de tu parte lo eran todo Andres… y no significa que me conformara con
poco, igual tú eras libre de demostrarme amor tanto como quisieras, sintieras y te naciera,
y conversarlo tanto como pudieras/te naciera. Solo era algo de querer, así como uno de tus
lenguajes del amor era el contacto físico…
Demostrar interés no significa tener menos ego. Amar no te hace débil. Entregarte no te
quita valor. Y para mí, muchas veces tu actitud no fue frialdad: fue grosería. Ese “así soy
yo” se sintió como miedo disfrazado. Porque no puedes pedirle cambios a alguien si tú no
estás dispuesto a cambiar también por ese alguien. Tampoco puedes decirle a una persona
que te hizo sentir desplazado, cuando por amor a ti están saliendo a las 3 de la mañana a
buscarte, créeme que te entiendo ¿pero tú me entiendes? Como puedes simplemente
enojarte con alguien no comunicarlo y dejarle de hablar semanas y pretender que te
insista y no brindarle lo mismo (insistir tú también).
Sé que no fui perfecta. Sé que hice muchas cosas mal. Pero necesito que sepas que actué
desde los límites que tú marcaste. Desde lo que me dejaste ser, desde el espacio que me
permitiste ocupar. No actué desde la maldad, actué desde el amor que te tengo… (y desde
la confusión). Y aun así me hiciste sentir que no era suficiente, porque cada vez que tenías
la oportunidad de recordarme mis arranques de rabia o despistes lo hacías y eso no es
justo, es como si yo caminara hacia ti y tu corrieras huyendo de mi; tus mismos consejos te
cayeron también a ti. Y bueno como siempre tuviste razón hay que dártela.
Por otro lado, estoy conflictuada, porque siento que si te hago en detalle (de la magnitud
que sea), creo que tal vez te sentirías no sé como si estuviera tratando de demostrarte algo,
comprarte (no me preguntas porque pienso eso, sabes que pienso en todo siempre). Por
mis propias vivencias, siempre me organizo con tiempo para todo (que en parte está mal
porque no todo sale como uno lo planea), pero es que algunas cosas toman tiempo en
llegar o en darse. Entonces simplemente me organizo para no mal gastar (ni energía, ni
ánimos, ni mucho menos dinero).
Siento/pienso que ambos nos cerramos en ambientes distintos y que yo piense las cosas
desde todas las perspectivas no me hace una persona que le dé vueltas al asunto.
Simplemente soy alguien que analiza todo antes de decir cualquier barrabasada porque,
así como una palabra mal dicha me ofende, sé que al otro también le puede ofender. Cada
uno tiene ciertos mecanismos de defensa por heridas que sucedieron en momentos distintos
de nuestra vida y eso no está mal. Lo que está mal es que nos señalemos por eso de forma
consciente o inconsciente. Yo básicamente aplico la del espejo antes de actuar tipo: “si no
permito esto, porque se lo haría al otro?” ahora bien, porque incluir a alguien de quien
supuestamente no estas pendiente en proyectos? Porque cuestionarme? Porque mejorar?
Son cositas…
Si hoy estamos distanciados, no es porque yo quiera. Tú siempre has sabido que te quiero,
y que probablemente siempre te voy a querer de alguna forma. Pero también entendí algo
muy doloroso: que no soy, ni seré, la mujer que tú quieres. Y eso no me hace menos. Solo
me obliga a soltarte un poco y dejarte ser y elegir, siempre fui directa, te di la libertad de
conocerme, te di la libertad de dejarme conocerte mas no te obligué ni lo forcé. Uno por
aprecio a alguien ¿Qué no mejora o intenta mejorar? Y si soy impulsiva, pero desde que
ya me vienen tocando la hebra, siempre te termino bloqueando y desbloqueando Dios mío
jajaja risa es que me da, pero ¿qué más pienso yo con esa actitud, que más pienso yo si me
vienen avisando que de mí se van a alejar sin avisar? Mejor un paso adelante jajaja en esa
vida todo tiene consecuencias lo sé y lo acepto, lo que no acepto es que me desmerites.
Ya aprendí a vivir con eso. Con la idea de que a veces todo lo que sentimos no puede
quedarse, y de que no todas las historias están hechas para continuar, aunque duelan.
De mi cabeza nadie me saca que cuando a uno lo quieren las cosas por mas malas que
parezcan resultan diferente y yo no puedo estarme engañando, la verdad duele sí, pero no
para siempre vea usted. Como me vas a decir a mí que te descuide si, aunque me dejaras
de hablar cuando tenía algo pendiente contigo te respondía normalmente y también acepto
que algunas cosas se te olvidan, pero noj, simplemente en mi cabeza no cabe, que me
señales y no te veas tus faltas jajajaja
No escribo esto para que cambies, ni para que te quedes, ni para que regreses, NI
MUCHO MENOS TE SIENTAS CULPABLE (taca especificar Dios mío). Escribo porque
necesitaba decirlo. Porque callarlo me estaba pesando más que perderte.
De este lado siempre habrá un cariño especial para ti, pero no pienso insistirte mas eso a
la larga hace que la persona se fastidie de uno jajaja cuando izque “que cansona la
Marce” jajajajajajaja Noj. Tampoco es una despedida, te dije que no te ibas a librar de mi
tan fácil. Simplemente respetare tu ser y aunque eso signifique no volverte a ver, porque
preferís morirte a decirle a uno que lo quieres ver lo acepto, lo que no se es como haremos
para viajar fuera del país juntos si seguimos así, pero bueno jajaja Dios te bendiga.
2to: Ela Mena.