UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE INGENIERIA CIVIL
DISEÑO DE ABASTECIMIENTO DE AGUAS
ACTIVIDAD 1: FUENTES Y SISTEMAS DE ABASTECIMIENTO DE
AGUA.
DOCENTE: ING. JUAN FRANCISCO PALACIAS BARRERA
ALUMNO: BRIAN EDUARDO JACOBO PUENTES
MATRICULA: 2026620
GRUPO: 002
FECHA: 7 DE FEBRERO
COMPONENTES DEL SISTEMA DE ABASTECIMIENTO.
Los principales componentes de un sistema de abastecimiento de agua son los
siguientes:
• Fuentes de abastecimiento (superficiales o subterráneas).
• Conducciones.
• Potabilización (si se requiere)
• Regulación (o regularización)
• Red de distribución, y
• Tomas y medidores domiciliarias.
FUENTES DE ABASTECIMIENTO
Las fuentes de agua constituyen el elemento primordial en el diseño de un sistema
de abastecimiento de agua potable y antes de dar cualquier paso es necesario
definir su ubicación, tipo, cantidad y calidad. De acuerdo con la ubicación y
naturaleza de la fuente de abastecimiento, así como a la topografía del terreno, se
consideran dos tipos de sistemas: los de gravedad y los de bombeo.
En los sistemas de agua potable por gravedad, la fuente de agua debe estar ubicada
en la parte alta de la población para que el agua fluya a través de tuberías, usando
sólo la fuerza de la gravedad. En los sistemas de agua potable por bombeo, ha
fuente de agua se encuentra localizada en elevaciones inferiores a las poblaciones
de consumo, siendo necesario transportar el agua mediante sistemas de bombeo
reservorios de almacenamiento ubicados en elevaciones superiores al centro
poblado. Para el diseño de un sistema de abastecimiento de agua potable, es
importante seleccionar una fuente adecuada o una combinación de fuentes para
abastecer de agua en cantidad suficiente a la población. De acuerdo con la forma
de abastecimiento se consideran tres tipos principales de fuente: aguas de lluvia,
aguas superficiales y aguas subterráneas.
TIPOS DE FUENTES DE AGUA
A) AGUA DE LLUVIA
La captación de agua de Lluvia se emplea en aquellos casos en los que no es
posible obtener aguas superficiales y subterráneas de buena calidad y cuando el
régimen de lluvias sea importante. Para ello se utilizan los techos de las casas o
algunas superficies impermeables para captar el agua y conducirla a sistemas cuya
capacidad depende del gasto requerido y del régimen pluviométrico. En la
Figura 3.1 se muestra la captación del agua de lluvia mediante el techo de una
vivienda.
B) AGUAS SUPERFICIALES
Las aguas superficiales están constituidas por los arroyos, ríos, lagos, etc. que
discurren naturalmente en la superficie terrestre. Estas fuentes no son tan
deseables, especialmente si existen zonas habitadas o de pastoreo animal aguas
arriba. Sin embargo, a veces no existe otra fuente alternativa en la comunidad,
siendo necesario para su utilización, contar con información detallada y completa
que permita visualizar su estado sanitario, caudales disponibles y calidad de agua
(ver Figura 3.2)
c) AGUAS SUBTERRANEAS
Parte de la precipitación en la cuenca se infiltra en el suelo hasta la zona de saturación,
formando así las aguas subterráneas. La explotación de éstas dependerá de has
características hidrológicas y de la formación geológica del acuífero. La captación de
aguas subterráneas se puede realizar a través de manantiales, galerlas filtrantes y
pozos (excavados y tubulares). En la Figura 3.3 se observa una de las muchas formas
de aprovechamiento del agua subterránea con fines de consumo humano.
CLASIFICACIÓN DE LAS OBRAS DE CAPTACIÓN.
Se denomina “obras de captación” a las obras civiles y electromecánicas que
permiten disponer del agua superficial o subterránea de la fuente de abastecimiento.
A continuación, se clasifican las principales obras de captación que pueden aplicarse
a los proyectos de abastecimiento de agua para fines urbanos:
Captación de aguas subterráneas.
Las obras más utilizadas para captación de aguas subterráneas son las siguientes:
1. Manantiales.
2. Galerías filtrantes.
3. Pozos someros.
4. Pozos profundos.
Manantiales.
El agua de manantial generalmente es
potable, sin embargo, su calidad puede ser
degradada y contaminada, por animales y
por el hombre al salir a un estanque o fluir
sobre el terreno. Por esta razón el manantial
debe protegerse con mampostería de
ladrillo o piedra, de manera que el agua fluya
directamente hacia una tubería, evitando así que se contamine.
Los diseños de obras de captación de manantiales se realizan para los dos tipos más
comunes que se presentan en nuestro medio, que son:
1.- Manantiales tipo ladera, con afloramiento de agua freática.
2.- Manantiales con afloramiento vertical, tipo artesiano.
Para el proyecto de captación de manantiales, el aspecto principal a tomar en cuenta
es su protección para que no se contaminen y evitar que los afloramientos se obturen,
ambos objetivos se logran con la construcción de una caja que aísla el área de salida
del agua, además para evitar que los afloramientos trabajen contra carga en la época
de lluvias, es decir, cuando el gasto que aporta el manantial sea superior al de
conducción, la plantilla del tubo de demasías ó la cresta del vertedor se sitúa un poco
abajo del afloramiento más alto.
Además de la caja de protección, se debe construir otra adosada, para la protección
de las dos válvulas de seccionamiento que se consideran en los proyectos; la de
desagüe y la de la conducción. El diámetro de la tubería de toma esta dado por el
cálculo hidráulico de la línea de conducción.
Galerías filtrantes.
Una galería filtrante se utiliza principalmente
para captar agua del subálveo de corrientes
superficiales, construyéndose de preferencia en
el estiaje y en una de las márgenes, paralela a la
corriente. En el proyecto se deben tomar en
cuenta las características de socavación de la
corriente en las avenidas importantes; esta
consideración hace poco recomendable la construcción de una galería transversal a
la corriente, además de ser más costosa.
El agua captada por medio de una galería filtrante generalmente se conduce a un
cárcamo de bombeo donde se inicia la obra de conducción.
El conducto de la galería debe quedar situado a una profundidad y distancia
adecuadas, con respecto al caudal principal de la corriente, con el fin de que el agua
quede sometida a una filtración natural; esto depende de las características
topográficas del tramo escogido, de los materiales del cauce y de la calidad del agua
de la corriente. Se considera que un recorrido de agua a través de la capa filtrante de 3
a 15 m, puede ser suficiente para que se clarifique y se elimine la contaminación
bacteriana.
En la captación de agua por medio de galerías filtrantes, se utilizan tuberías perforadas,
instaladas casi horizontalmente en zanja excavada a cielo abierto, y rellenas con
material limpio debidamente seleccionado, esto es, con una granulometría adecuada
para conformar el filtro.
Actualmente se recomienda la utilización de tubería de acero inoxidables ó de PVC
ranurados tipo cedazo, también se construyen galerías perforadas ó excavadas
generalmente en laderas de montaña, cortando formaciones acuíferas como las que
presentan las rocas calizas.
El agua pasa al interior de la galería a través de sus paredes, que pueden dejarse sin
revestimiento a intervalos, construirse de concreto poroso ó con los orificios
necesarios a lo largo de ellas. Sus dimensiones deben ser tales que permitan realizar
visitas de inspección para conocer la importancia de los afloramientos y para realizar
acciones de desazolve y mantenimiento.
Si la galería por construir queda a una profundidad por debajo de 8 m según proyecto,
se debe hacer un estudio de alternativas que tome en cuenta la construcción de la obra
haciendo la excavación a cielo abierto ó la perforación de un túnel.
Para establecer en el diseño la localización, profundidad y características de una
galería filtrante constituida por tuberías, es indispensable efectuar pruebas de campo.
Con el corte litológico obtenido de las perforaciones de explotación siempre y cuando
no se encuentre boleo grande y, de acuerdo con el diámetro seleccionado, se
establece la profundidad, dimensiones de la zanja y los espesores y granulometría del
material filtrante. También existen las galerías filtrantes con colectores verticales. Para
los colectores verticales se ha utilizado tubería ranurada de PVC y de acero tipo concha
en diferentes diámetros. Para los colectores ciegos que los unen se ha empleado
tubería de asbesto cemento unida con piezas especiales de fierro fundido. El
espaciamiento entre colectores verticales debe ser estudiado para cada caso con
objeto de evitar interferencias entre ellos. Para más detalles ver el Manual de Agua
Potable, Alcantarillado y Saneamiento (MAPAS) de la CNA.
Pozos.
Se define como “pozo” una perforación
vertical en general de forma cilíndrica y de
diámetro menor que su profundidad. Así, el
agu a disponible en el subsuelo penetra a lo
largo de las paredes creando un flujo de tipo
radial. En la práctica, se clasifican los pozos
en poco profundos o someros y en pozos
profundos. A continuación, se describe cada
uno de ellos.
a) Pozos someros.
Se construyen cuando es conveniente explotar el agua freática y/o del subálveo.
El diámetro mínimo del pozo circular es 1.5 m y debe permitir que su
construcción sea fácil. Cuando la sección sea rectangular, la dimensión
mínima debe ser 1.5 m. Para pozos con ademe de concreto, y cuando se utiliza
el procedimiento de construcción llamado “indio”, los anillos que queden
dentro del estrato permeable deben llevar perforaciones dimensionadas de
acuerdo con un estudio granulométrico previo en el caso de carecer de estos
datos, se recomienda que el diámetro de las perforaciones esté comprendido
entre 25 y 250 mm, colocadas en tresbolillo, a una distancia de 15 a 25 cm,
centro a centro. Para pozos con ademe de mampostería de piedra ó tabique, se
dejan espacios sin juntar en el estrato impermeable, procurando apegarse a la
consideración anterior.
B) Pozos profundos.
Dentro del estudio de la hidrología subterránea de una región, la hidráulica de
pozos proporciona las bases teóricas para lograr interpretar ó prever las
fluctuaciones de los niveles freáticos ó piezométricos provocados por la
explotación de agua subterránea por medio de pozos.
Para fines de abastecimiento de agua potable los problemas que generalmente
estudia la hidráulica de pozos, son los siguientes:
A. Identificación de sistemas de flujo (confinado, semiconfinado, etc.) y
determinación de sus características hidráulicas (permeabilidad,
transmisibilidad, almacenamiento, etc.).
B. El conocimiento de las características hidráulicas es esencial para proveer
las variaciones de los niveles de agua bajo diferentes condiciones de bombeo
de uno ó varios pozos, y para la cuantificación del volumen aprovechable del
acuífero en estudio.
C. Predicción del comportamiento de los niveles de agua, utilizando las
fórmulas de la hidráulica de pozos y conocidas las características hidráulicas
del acuífero. En cuanto al gasto requerido, es posible conocer con anticipación
los abatimientos producidos en captaciones próximas al pozo, ó bien, en qué
medida se pueden interferir varios pozos entre sí.
D. Diseño de campo de pozos, cuando se requiere la utilización de varios. El
problema consiste en definir el número, su localización y el gasto de
explotación conveniente, para no originar interferencias entre ellos.
Para la metodología a detalle de la realización de un estudio hidrológico se deberá ver
el Capítulo 8 correspondiente a Geohidrología. En cuanto a los requerimientos de
caudales y especificaciones de tipo general sobre todo como fuentes de
abastecimiento para fraccionamientos ó desarrollos urbanos, se deberá ver el
apartado de Factibilidades.
ORIGEN DE LOS SISTEMAS DE ABASTECIMIENTO DE AGUA POTABLE DE
MONTERREY
En 1878 se construyó el primer sistema de agua entubada en Monterrey, el cual iba
desde una acequia llamada de Las Quintas, al pie del Cerro del Obispado, hasta una
fuente instalada en la plaza principal, donde la gente podía abastecerse de agua.
A principios del siglo XX se inició la construcción de un sistema moderno de agua
potable y drenaje sanitario para dar servicio a 200,000 habitantes. El Gobierno del
General Bernardo Reyes decidió concesionar los servicios a quien demostrara
capacidad técnica y suficiencia económica para realizar las obras que se necesitaba
la ciudad.6
Para 1940, se calculó que solo el 63% de los habitantes de la ciudad recibían el
servicio, la empresa no podía satisfacer la demanda que crecía aceleradamente, el
Gobierno del Estado tuvo que afrontar el problema de la escasez de agua, hubo
fuertes controversias con la empresa, que se negaba a hacer más inversiones. En
1945, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, falló a favor del Gobierno del Estado
de Nuevo León, después de avalúos y negociaciones, el Gobernador del Estado,
Lic. Arturo B. de la Garza, dispuso la compra de la compañía.
Mediante Acuerdo Presidencial del 4 de marzo de 1954, se creó la “Comisión de Agua
Potable de Monterrey” (CAPM), como organismo dedicado a la investigación y
estudios relativos a la captación y suministro de agua potable para la ciudad,
después la CAPM se integró a SADM.
El 30 de abril de 1956, se creó
Servicios de Agua y Drenaje de
Monterrey (SADM), Institución Pública
Descentralizada (I.P.D.).7
En la década de 1960 se construyó la Presa La Boca
Monterrey I
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Este programa incluyó la construcción de la Planta Potabilizadora La Boca, tres
estaciones de bombeo, tanques de almacenamiento y redes primarias de agua
potable y drenaje sanitario para la Zona Metropolitana de Monterrey entre 1971 y
1973, fue financiado con crédito otorgado por el Banco Nacional de Obras y Servicios
Públicos, S.N.C. (BANOBRAS) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Monterrey II
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El Programa Monterrey II de 1974 a 1978 incluyó la construcción de acueductos,
tanques de almacenamiento, ampliación de los tanques Topo Chico, Loma Larga y
Altamira; entre otros. Además; se instalaron estaciones de bombeo, se perforaron,
equiparon e interconectaron nuevos pozos, entre ellos los del área de Mina, el
acueducto de La Estanzuela, y diversas redes primarias de agua y drenaje. El
programa también fue financiado mediante un crédito otorgado por el BID y
BANOBRAS por de 420.27 millones de dólares. También en la década de 1970 se
incorporó el sistema de pozos Buenos Aires y los pozos someros de Monterrey.
Monterrey III
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De 1980 al 1984; ante un grave problema de escasez de agua, el gobierno implementó
acciones de emergencia, se inició el programa Monterrey III, mediante un acuerdo de
coordinación entre los gobiernos federal, encabezado por el Presidente Miguel de la
Madrid Hurtado, y estatal, encabezado por Alfonso Martínez Domínguez, mediante el
cual el primero construyeron grandes obras, entre ellas la presa Cerro Prieto, el
Acueducto Linares-Monterrey; con 133 kilómetros de longitud y 5 estaciones de
bombeo, y la Planta Potabilizadora “San Roque”.
El Gobierno del Estado; a través de SADM, adquirió un crédito parcial de 90 millones
de dólares del BID y BANOBRAS, para la ejecución de las obras del Anillo de
Transferencia de la Zona Metropolitana, de 70 kilómetros de longitud, así como 14
tanques de almacenamiento, 20 estaciones de bombeo, 95.1 kilómetros de redes de
distribución y reposición de ramales, detección y control de fugas, obras de
alcantarillado y la ampliación de la Planta Potabilizadora La Boca. En cuanto al
drenaje sanitario, Monterrey III incluía 27.39 km de colectores y redes secundarias,
entre otras obras, mediante un crédito otorgado por el BID y BANOBRAS, con una
inversión total aproximada de 112.3 millones de dólares.
Monterrey IV
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Entre 1990 y 1994 se construyeron las obras del Programa Monterrey IV, el Gobierno
Federal, bajo la administración del Presidente Carlos Salinas de Gortari, construyó la
presa “El Cuchillo-Solidaridad” y el Gobierno del Estado encabezado por el
Gobernador Sócrates Rizzo, a través de SADM, construyó el acueducto “El Cuchillo-
Monterrey” con 110 kilómetros y 5 estaciones de bombeo, la segunda etapa del Anillo
de Transferencia de la Zona Metropolitana, tanques de almacenamiento, 19
estaciones de bombeo, 144.66 km de redes de distribución y reposición de ramales, y
se llevaron a cabo acciones de detección y control de fugas.
Se construyó también la prolongación de 130 kilómetros de colectores para evitar las
descargas de aguas negras a las corrientes superficiales, junto con tres Plantas de
Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), entre ellas la PTAR Dulces Nombres, la más
grande de América Latina, tuvo un costo aproximado de 469.4 millones de dólares, a
través de un nuevo financiamiento por parte del BID y BANOBRAS.
Monterrey V
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En 2008, siendo gobernador José Natividad Gonzáles Parás, ante el crecimiento de la
Zona Metropolitana de Monterrey, arrancó el Proyecto Monterrey V con el objetivo de
incrementar la distribución de agua potable a la periferia de la zona metropolitana de
Monterrey de 3 m³/seg, por gravedad y hasta 5 m³/seg, con bombeo mediante 73 km
de tubería, y comprende obras de ampliación de la infraestructura del drenaje
sanitario para aumentar de 9 m³/seg a 13.5 m³/seg, la capacidad de tratamiento de
agua residual con la introducción de 28 km de colectores.89
Monterrey VI
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El proyecto Monterrey VI contemplaba una asociación público-privada para la
construcción de un acueducto para transportar agua desde el Río Pánuco e
interconectarlo al acueducto Cerro Prieto-Monterrey, el proyecto impulsado por la
administración de Rodrigo Medina causó controversia por su costo e impacto
ambiental. El gobierno de Jaime Rodríguez Calderón abandono el proyecto Monterrey
VI en favor de otras opciones.1011
Presa Libertad
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El 5 de abril de 2019; siendo gobernador Jaime Rodríguez Calderón, el gobierno del
estado recibió concesión de aguas mediante un convenio con la Comisión Nacional
del Agua para la construcción de la Presa Libertad en los municipios
de Montemorelos y Linares. El 21 de junio de 2019 fue publicado en el diario oficial de
la federación el convenio mediante el cual el gobierno del estado, a través de
SADM se compromete a aportar el 50% de los 772 millones de pesos necesarios para
las acciones preliminares de la presa; y el gobierno federal, a través de CONAGUA, se
compromete a aportar el otro 50%