Horus
Véase también: Mandulis
Horus (en egipcio: 𓅃 ḥr, «halcón») es una de las más importantes deidades
del antiguo Egipto, que desempeñaba numerosas funciones, de manera más
notable como dios de la realeza y del cielo en la mitología egipcia, así como de
la guerra y de la caza.1 A veces se le consideraba como el iniciador de la
civilización egipcia. Fue venerado al menos desde el Egipto prehistórico tardío
hasta el Reino Ptolemaico y el Egipto romano. La historia registra diferentes
formas de Horus, que los egiptólogos consideran dioses distintos.2 Estas
diversas formas pueden ser diferentes manifestaciones de una misma deidad
con múltiples capas en las que se enfatizan ciertos atributos o relaciones
sincréticas, no necesariamente opuestas, sino complementarias entre sí, en
consonancia con la forma en que los antiguos egipcios veían las múltiples
facetas de la realidad.3 A menudo se le representaba como un halcón coronado
con el pschent, probablemente un halcón lanario o un halcón peregrino, o
como un hombre hieracocéfalo (es decir, con cabeza de halcón).4
Su nombre egipcio era Hor (Ḥr), también denominado Heru o Har; Horus es
Horus.
su nombre helenizado (Ώρος).5 Claudio Eliano escribió que los egipcios
llamaban «Horus» en su propia lengua al dios Apolo en el panteón griego.6
Sin embargo, Plutarco, profundizando en la misma tradición relatada por los
griegos, especificó que el «Horus» que los egipcios equiparaban con el Apolo
griego era en realidad «Horus el Viejo», que es distinto de Horus el hijo de
Osiris e Isis (lo que lo convertiría en «Horus el Joven»).7
La forma más antigua de Horus de la que se tiene constancia es la deidad
tutelar de Nejen (la «Ciudad del Halcón» o Hierakómpolis), en el Alto Egipto,
que es el primer dios nacional del que se tenga conocimiento, específicamente
relacionado con el faraón gobernante, que con el tiempo llegó a ser considerado
como una manifestación de Horus en vida y de Osiris en la muerte.2 Desde el
principio, Horus estuvo estrechamente asociado a la monarquía faraónica como
dios protector y dinástico. Los seguidores de Horus son, pues, los primeros
soberanos que se pusieron bajo su obediencia. A principios del periodo Estatua de Horus y
histórico, el halcón sagrado aparece en la paleta del rey Narmer y, a partir de Seth colocando la
entonces, se asocia constantemente con el poder real. corona del Alto Egipto
en la cabeza de
La relación familiar más comúnmente encontrada describe a Horus como hijo Ramsés III. XX
dinastía, principios del
de la diosa Isis y el dios de la resurrección Osiris,8 1 y desempeña un papel
siglo xii antes de
clave en el mito de Osiris como heredero de Osiris y rival de Seth, el asesino y
Cristo.
hermano de Osiris. En otra tradición, Hathor es considerada su madre y a veces
su esposa.2 En el mito más arcaico, Horus y Seth forman una pareja divina
caracterizada por la rivalidad, en la que cada uno hiere al otro. De este enfrentamiento surgió Thot, el dios
de la Luna, considerado hijo común de ambos. Hacia finales del Reino Antiguo, este mito fue
reinterpretado por los sacerdotes de Heliópolis integrando el personaje de Osiris, arquetipo del faraón
muerto divinizado. Esta nueva teología marca la aparición del mito osiríaco en el que Horus se presenta
como el hijo póstumo de Osiris nacido de los trabajos mágicos de Isis, su madre. En este contexto, Horus
desempeña un papel fundamental. Como hijo bondadoso, lucha contra su tío Seth, el asesino de su padre,
lo derrota y lo captura. Con Seth humillado, Horus es coronado faraón de Egipto y su padre entronizado
como rey del más allá. Sin embargo, antes de poder luchar enérgicamente contra su tío, Horus no es más
que un ser enclenque. Como dios-niño (Harpócrates), Horus es el arquetipo de niño pequeño sometido a
todos los peligros de la vida. Estuvo a punto de morir en varias ocasiones, pero también es el niño que
siempre supera las dificultades de la vida. Como tal, es un dios sanador y salvador muy eficaz contra las
fuerzas hostiles.
Además de sus rasgos dinásticos y reales, Horus es una deidad cósmica, un ser fabuloso cuyos dos ojos
son el Sol y la Luna. El ojo izquierdo de Horus, u Ojo de Udyat, es un poderoso símbolo asociado a las
ofrendas funerarias, a Thot, a la Luna y a sus fases. Este ojo, herido por Seth y curado por Thot, es la
estrella nocturna que desaparece y reaparece constantemente en el cielo. Constantemente regenerada, la
Luna es la mise en abyme de un renacimiento para todos los muertos egipcios.
En sus múltiples aspectos, Horus es venerado en todas las regiones egipcias. En el Templo de Edfu, uno
de los templos ptolemaicos más bellos, el dios recibe la visita anual de la estatua de la diosa Hathor de
Dendera y forma, con Harsomtus, una tríada divina. En Kom Ombo, Horus el Viejo (Haroeris) está
asociado a Sobek, el dios cocodrilo. Con tal renombre, el culto a Horus se exportó fuera de Egipto, más
concretamente a Nubia. A partir del periodo tardío, gracias a los cultos isíacos, la figura de Harpócrates se
hizo muy popular en toda la cuenca mediterránea bajo la influencia helenística y luego romana.
Etimología
El nombre contemporáneo de Horus deriva del teónimo griego Ὧρος (Hōros) desarrollado en el primer
milenio a. C. en la época del encuentro de las culturas egipcia y griega. Horus aparece en los jeroglíficos
egipcios como ḥr.w «Halcón», 𓅃, de donde deriva el teónimo griego. Dado que la escritura jeroglífica
no reproduce las vocales, se desconoce la pronunciación egipcia exacta, aunque se ha reconstruido como
probablemente /ˈħaːɾuw/ en egipcio antiguo y egipcio medio temprano, /ˈħaːɾəʔ/ en egipcio medio tardío y
/ˈħoːɾ(ə)/ en egipcio tardío. Se cree que otros significados eran «el lejano» o «el que está por encima», en
referencia al majestuoso vuelo del ave rapaz.9 A medida que la lengua fue cambiando, apareció en
variedades coptas como /hoːɾ/ o /ħoːɾ/ (Ϩⲟⲣ) y se adoptó en griego antiguo como Ὧρος Hōros
(pronunciado entonces como /hɔ̂ ːros/). También pervive en formas de nombres teofóricos en egipcios
tardío y copto tales como Siese «hijo de Isis» o Harsiese «Horus, hijo de Isis». El símbolo jeroglífico de
halcón se empleó desde la época predinástica, para representar la idea de dios.
En la lengua protoegipcia, Horus debía de significar «halcón», Hor - Hur
de ahí su ideograma del halcón posado sobre una percha. A (Horus) en
partir del periodo protodinástico (hacia el 3300 a. C.), el jeroglífico
jeroglífico del halcón Hor designa también al soberano, en
funciones o fallecido, y puede incluso equivaler a la palabra netjer, «dios», pero con una connotación de
soberanía. En los Textos de las Pirámides, la expresión Hor em iajou, «Horus en el resplandor», se refiere
así al rey difunto, que se convertía en un dios entre los dioses cuando entraba en la otra vida.10
Iconografía
La divinidad de Horus se manifiesta en la iconografía de muchas maneras. En la mayoría de los casos, se
le representa como un halcón o como un hombre hieracocéfalo (es decir, con cabeza de halcón), con la
Corona Doble, o, para evocar su juventud, como un joven desnudo y calvo. También, como un disco solar
con alas de halcón desplegadas, sobre las puertas y en las salas de los templos; y con forma de esfinge
como Harmajis.
La forma animal es la más antigua. Hasta el final del periodo protodinástico, los animales, incluido el
halcón, aparecen como mucho más eficientes y superiores a los hombres, y en consecuencia, los poderes
divinos se representan exclusivamente en forma animal. El halcón y su majestuoso vuelo por el cielo se
interpretaban claramente como la marca o símbolo del Sol, y su nombre «el Lejano» hacía referencia al
astro diurno. Hacia el final de la Primera Dinastía, en torno al 2800 a. C., paralelamente al desarrollo de
la civilización egipcia (difusión de la agricultura, regadíos y el urbanismo), la mentalidad religiosa se
flexibilizó y las fuerzas divinas empezaron a humanizarse. En esta época aparecen los primeros dioses
totalmente antropomorfos y momiformes (Min y Ptah). En cuanto a Horus, durante las dos primeras
dinastías, la forma animal sigue siendo la regla. Las primeras formas compuestas (hombres con cabeza de
animal) aparecen a finales de la Dinastía II y, por lo que sabemos, la representación más antigua conocida
de Horus como hombre hieracocéfalo data de la Dinastía III. Aparece en una estela conservada
actualmente en el Museo del Louvre, donde el dios aparece en compañía del faraón Huny-Qahedjet).11
Entre las representaciones más famosas figura un fragmento de estatua del Museo Egipcio de El Cairo
que muestra a Kefrén sentado en su trono (dinastía IV). El halcón está de pie sobre el respaldo del asiento
y sus dos alas abiertas rodean el cuello real para significar su protección. En el mismo museo se conserva
la estatua dorada del Horus de Nejen. Su datación es discutida: dinastía VI o XII. Solo se conserva la
cabeza del falcónido, rematada con una corona de dos altas plumas estilizadas. Sus ojos de piedra de
obsidiana imitan la mirada penetrante del ave viva. El Museo del Louvre tiene una estatua de Horus, de
aproximadamente un metro de altura, que data del Tercer Periodo Intermedio, a la entrada de sus
colecciones egipcias. El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York posee una estatuilla en la que el rey
Nectanebo II de la dinastía XXX, último faraón del Egipto independiente, aparece pequeño y de pie entre
las patas de un majestuoso halcón coronado con la pschent.12
Historia
Horus es una de las deidades egipcias más antiguas. Sus orígenes se pierden en las brumas de la
prehistoria africana. Al igual que las demás deidades principales del panteón egipcio, está presente en la
iconografía ya en el cuarto milenio a. C. En el antiguo Egipto coexistieron varias especies de halcones.
Como las representaciones del pájaro de Horus suelen ser muy estilizadas, resulta bastante difícil
identificarlo formalmente con una especie concreta. Sin embargo, parece que se puede ver una imagen del
halcón peregrino (Falco peregrinus). Esta rapaz de tamaño mediano y llamada penetrante es conocida por
su rápida caída en picado desde el cielo sobre sus pequeñas presas terrestres. Este halcón tiene además la
particularidad de tener plumas oscuras bajo los ojos que forman una especie de media luna. Esta marca
distintiva recuerda el diseño del ojo de Udyat asociado a Horus y a los demás dioses hieracocefálicos.
Horus era ya conocido en el periodo predinástico. Era un dios vinculado a la realeza que tutelaba a los
monarcas tinitas, cuyo centro de culto era Hieracómpolis (o «ciudad del halcón» como los griegos
llamaban a Nejen). Desde el Imperio Antiguo, el faraón es la manifestación de Horus en la tierra, aunque
al morir se convertirá en Osiris, y formará parte del dios creador Ra. Durante el Imperio Nuevo se le
asoció al dios Ra, como Ra-Horajti. Forma parte troncal de la Gran Enéada. Forma parte de la tríada
osiriaca: Osiris, Isis y Horus.
El panteón egipcio cuenta con un gran número de manifestaciones de Dios o dioses halcón; Socar, Sopdu,
Hemen, Haurón (Horón), Dedun y Hormerty. Sin embargo, Horus y sus múltiples formas ocupan el
primer lugar. Como dios polifacético, los mitos que le conciernen están entrelazados. Sin embargo, es
posible distinguir dos aspectos principales: una forma juvenil y una forma adulta. En su plena potencia
guerrera y madurez sexual, Horus es Horajti, el sol en su cenit. En Heliópolis, como tal, es adorado
simultáneamente con Ra. En los Textos de las Pirámides, el faraón fallecido resucita bajo la apariencia de
un halcón solar. En un sincretismo común en la religión egipcia, Horajti se fusiona con el demiurgo
heliopolitano, bajo la forma de Ra-Horajty. En Edfu, es Hor-Behedety, el sol alado de los tiempos
primordiales. En Kom Ombo, es Horus el Viejo (Haroëris), un dios celeste imaginado como un inmenso
halcón cuyos ojos son el Sol y la Luna. Cuando estos astros están ausentes del cielo, se dice que este
Horus está ciego. En Nejen (Hieracómpolis), la capital de los primeros faraones, este halcón celeste es
Hor-Nejeni, cuyos aspectos guerrero y real son muy pronunciados.12 13
El Horus joven también aparece bajo múltiples formas. En el mito osiríaco, Horus (o Arueris) es el hijo
de Osiris e Isis. Osiris, asesinado por su hermano Seth, es devuelto a la vida, durante una unión carnal,
gracias a los esfuerzos combinados de Isis y Neftis. De esta unión milagrosa nace Horus el Niño
(Harpócrates), también llamado Harsiesis (Horus hijo de Isis) y Harendotes u Hor-nedj-itef (Horus que
cuida de su padre). En este último aspecto, para vengar la muerte de su padre, Horus se enfrenta a su tío
Seth. Tras muchas aventuras, gana la batalla y recibe en herencia el trono de Egipto. El valor de Horus y
su lealtad a la familia lo convierten en el arquetipo del faraón. Sin embargo, su legitimidad es
constantemente cuestionada por Seth. Durante una pelea con su rival, Horus pierde su ojo izquierdo, que
es reconstituido por Thot. Llamado Ojo de Udyat u Ojo de Horus, este ojo, que los egipcios llevaban
como amuleto, tiene propiedades mágicas y profilácticas. Este ojo izquierdo, reconstituido pieza a pieza
por Thot, representa la luna, que aumenta día a día. En contraste con Seth, que representa la violencia y el
caos, Horus encarna el orden y, como el Faraón, es uno de los garantes de la armonía universal; sin
embargo, la compleja teología de los egipcios no debe reducirse a una concepción maniquea del Bien y
del Mal, pues en otro mito, Seth es el auxiliar indispensable de Ra en su batalla nocturna contra la
serpiente Apofis. El bien y el mal son aspectos complementarios de la creación, ambos presentes en toda
deidad.12 13
Horus y el faraón
Los Textos de las Pirámides (c. 2400-2300 a. C.) describen la naturaleza del faraón en diferentes
personajes como Horus y Osiris. El faraón como Horus en vida se convirtió en el faraón como Osiris en
la muerte, donde se unió a los demás dioses. Nuevas encarnaciones de Horus sucedieron al difunto faraón
en la tierra en forma de nuevos faraones.14
El linaje de Horus, producto eventual de las uniones entre los
hijos de Atum, pudo haber sido un medio para explicar y
justificar el poder faraónico. Los dioses producidos por Atum
eran todos representantes de las fuerzas cósmicas y terrestres
en la vida egipcia. Al identificar a Horus como el
descendiente de estas fuerzas, luego identificándolo con Atum
mismo y finalmente identificando al faraón con Horus, el
faraón teológicamente tenía dominio sobre todo el mundo.
Horus y los faraones.
Mitología
Según la mitología egipcia (Heliópolis), Geb (la tierra de Egipto) y su esposa
y hermana Nut (el cielo), dan vida a dos dioses varones, Osiris y Seth y a dos
diosas mujeres: Isis y Neftis. Osiris se casa con Isis, y Seth con Neftis. La
leyenda da cuenta de los innumerables enfrentamientos entre Osiris y su
hermano Seth. Gracias a un engaño, Seth logra asesinar a Osiris, lo
descuartiza en 14 partes y oculta sus restos para evitar que encuentren su
cuerpo, desperdigándolos por todo Egipto. Su mujer, Isis, enterada de lo
sucedido, busca cada pedazo, día y noche, por todos los rincones de Egipto.
Finalmente, logra recuperar todos los restos de su difunto marido. Utilizó sus
poderes divinos para reanimarlo, que a partir de entonces se encargaría de
gobernar en el país de los muertos, la Duat.
Horus, en su templo de
También, utilizando poderes divinos, Isis pudo concebir un hijo del reanimado Edfu, con forma de
Osiris: a Horus. Al poco tiempo de nacer, fue escondido por su madre y lo halcón.
dejó al cuidado de Thot, dios de la sabiduría, que lo instruyó y crio hasta
convertirse en un excepcional guerrero. Al llegar a la mayoría de edad,
ayudado por los Shemsu Hor luchó contra Seth para recuperar el trono de su padre, asesinado por aquel.
En una de estas luchas Horus perdió su ojo izquierdo (Ojo de Horus) y luego de recuperarlo se lo dio
como ofrenda a su padre Osiris para devolverle la vista.
Seth quedó como el dios del Alto Egipto y Horus del Bajo Egipto. Posteriormente Horus fue dios de todo
Egipto, mientras que Seth era dios del desierto y de los pueblos extranjeros. Este mito representa la lucha
entre la fertilidad del valle del Nilo (Osiris) y la aridez del desierto (Seth).
Posteriormente Horus reinó todo Egipto con Isis-Hathor como reina. La doble corona, representa la
unidad política de Egipto, y tomó la forma del Ojo Udyat, lo cual dio inicio a diversas leyendas del mal
de ojo.
Más adelante dejó el gobierno a los reyes míticos, denominados Shemsu Hor, según la tradición.
Como dios solar, Horus defiende la barca de Ra, con la ayuda de Seth, contra la gran serpiente Apep.
Además es el protector de Osiris en el inframundo egipcio, o Duat. Durante el juicio de Osiris, según el
Libro de los Muertos, es el mediador entre el finado y Osiris.
Dios del cielo
Como se decía que Horus era el cielo, se consideraba que también
contenía el Sol y la Luna.15 Los egipcios creían que el Sol era su
ojo derecho y la Luna el izquierdo, y que atravesaban el cielo
cuando él, un halcón, lo cruzaba volando.16 Posteriormente, la
razón por la que la Luna no era tan brillante como el Sol fue
explicada por un cuento, conocido como Las contiendas de Horus
y Seth. En este cuento, se decía que Seth, el patrón del Alto Horus y Tutmosis III, como oferente.
Egipto, y Horus, el patrón del Bajo Egipto, habían luchado por Templo de Hatshepsut. Deir el-
Egipto brutalmente, sin que ninguna de las partes saliera Bahari.
victoriosa, hasta que finalmente, los dioses se pusieron del lado de
Horus.
Como Horus fue el vencedor final, se le conoció como ḥr.w wr «Horus el Grande», pero se suele traducir
como «Horus el Viejo» (u «Horus el Mayor»). En la lucha, Set había perdido un testículo, y el ojo de
Horus fue arrancado.
Horus se mostraba ocasionalmente en el arte como un niño desnudo con un dedo en la boca sentado en un
loto con su madre. En forma de joven, Horus era referido como nfr ḥr.w «el buen Horus», transliterado
Neferhor, Nephoros (Neforos) o Nopheros (o Noferos; reconstruido como naːfiru ħaːruw).
El Ojo de Horus es un antiguo símbolo egipcio de protección y poder real
por parte de las deidades, en este caso de Horus o Ra. El símbolo se ve en
imágenes de la madre de Horus, Isis, y en otras deidades asociadas a ella.
En la lengua egipcia, la palabra para este símbolo era «wedyat» (wɟt).17 18
Era el ojo de una de las primeras deidades egipcias, Uadyet (o Wadjet), que
más tarde se asoció también con Bastet, Mut y Hathor. Uadyet era una
Ojo de Horus o Wedjat.
deidad solar y este símbolo comenzó siendo su ojo que todo lo ve. En obras
de arte tempranas, Hathor también se representa con este ojo.19 Los
amuletos funerarios se hacían a menudo con la forma del Ojo de Horus. El
Wedjat u Ojo de Horus es «el elemento central» de siete pulseras de «oro,
fayenza, loza, cornalina y lapislázuli» encontradas en la momia de
Sheshonq II.20 El Wedjat «tenía el propósito de proteger al rey [aquí] en la
otra vida»20 y de alejar el mal. Los marineros egipcios y del Cercano
Oriente solían pintar el símbolo en la proa de sus embarcaciones para
garantizar un viaje seguro por mar.21
Ojo de Ra o Wedjat.
Conflicto entre Horus y Seth
Su madre, Isis, le dijo a Horus que protegiera al pueblo de Egipto de Seth, el dios del desierto, que había
matado al padre de Horus, Osiris.22 23 Horus tuvo muchas batallas con Seth, no sólo para vengar a su
padre, sino para elegir al legítimo gobernante de Egipto. En estas batallas, Horus fue asociado con el Bajo
Egipto y se convirtió en su patrono.
Según Las contiendas de Horus y Seth, Seth intenta demostrar su dominio seduciendo a Horus y
manteniendo relaciones sexuales con él. Sin embargo, Horus se mete la mano entre los muslos y atrapa el
semen de Seth, arrojándolo después al río para que no se diga que ha sido inseminado por Seth. Horus (o
la misma Isis en algunas versiones) esparce entonces
deliberadamente su semen sobre una lechuga, que era la
comida favorita de Seth. Una vez que Seth comió la lechuga,
acudieron a los dioses para intentar zanjar la discusión sobre
el gobierno de Egipto. Los dioses escucharon primero la
afirmación de Seth de dominar sobre Horus, e invocaron a su
semen, pero éste respondió desde el río, invalidando su
pretensión. Luego, los dioses escucharon la afirmación de
Horus de haber dominado a Seth, y llamaron a su semen, y
éste respondió desde el interior de Seth.24 25
Sin embargo, Seth seguía negándose a ceder, y los demás
dioses se estaban cansando de más de ochenta años de luchas
y desafíos. Horus y Seth se retaron a una carrera de barcas,
Horus y Set unen el Alto y el Bajo Egipto.
cada uno en una barca de piedra. Horus y Seth aceptaron, y la
carrera comenzó, pero Horus tenía ventaja: su barca estaba
hecha de madera pintada para que pareciera piedra, en lugar
de piedra de verdad. La barca de Set, al ser de piedra pesada,
se hundió, pero la de Horus no. Horus ganó entonces la
carrera, y Seth se retiró y dio oficialmente a Horus el trono de
Egipto. Al convertirse en rey tras la derrota de Seth, Horus
ofrece ofrendas a su difunto padre Osiris, reviviéndolo y
manteniéndolo en la otra vida. Tras el Reino Nuevo, Seth
seguía siendo considerado el señor del desierto y sus oasis.27
En muchas versiones de la historia, Horus y Seth se reparten
Un Ojo de Horus personificado ofrece
el reino. Esta división puede equipararse a cualquiera de las
incienso al dios entronizado Osiris en
diversas dualidades fundamentales que los egipcios veían en una pintura de la tumba de Pashedu,
su mundo. Horus puede recibir las tierras fértiles alrededor siglo xiii a. C.26
del Nilo, el núcleo de la civilización egipcia, en cuyo caso
Seth toma el desierto estéril o las tierras extranjeras que se
asocian con él, u Horus puede gobernar la tierra mientras Seth mora en el cielo, o cada dios puede tomar
una de las dos mitades tradicionales del país, el Alto y el Bajo Egipto, en cuyo caso cualquiera de los dos
dioses puede estar relacionado con cualquiera de las dos regiones. Sin embargo, en la teología menfita,
Geb, como juez, primero reparte el reino entre los reclamantes y luego cambia de opinión, otorgando el
control exclusivo a Horus. En esta unión pacífica, Horus y Seth se reconcilian, y las dualidades que
representan se han resuelto en un todo unido. Mediante esta resolución, se restablece el orden tras el
tumultuoso conflicto.28
Los egiptólogos han intentado a menudo relacionar el conflicto entre los dos dioses con acontecimientos
políticos de los inicios de la historia o la prehistoria de Egipto. Los casos en que los combatientes se
dividen el reino, y la frecuente asociación del binomio Horus y Seth con la unión del Alto y Bajo Egipto,
sugieren que las dos deidades representan algún tipo de división dentro del país. La tradición egipcia y la
evidencia arqueológica indican que Egipto estaba unificado al principio de su historia, cuando un reino
del Alto Egipto, en el sur, conquistó el Bajo Egipto en el norte. Los gobernantes del Alto Egipto se
autodenominaron «seguidores de Horus», y Horus se convirtió en la deidad tutelar del sistema político
unificado y de sus reyes. Sin embargo, Horus y Seth no pueden equipararse fácilmente con las dos
mitades del país. Ambas deidades tenían varios centros de culto en cada región, y a menudo se asocia a
Horus con el Bajo Egipto y a Set con el Alto Egipto. Otros acontecimientos también pueden haber
afectado al mito. Antes incluso de que el Alto Egipto tuviera un único gobernante, dos de sus principales
ciudades eran Nejen, en el extremo sur, y Nagada, muchos kilómetros al norte. Se cree que los
gobernantes de Nejen, donde Horus era la deidad patrona, unificaron el Alto Egipto, incluyendo Nagada,
bajo su dominio. Seth estaba asociado con Nagada, por lo que es posible que el conflicto divino refleje
vagamente una enemistad entre las ciudades en un pasado lejano. Mucho más tarde, a finales de la
Segunda Dinastía (c. 2890-2686 a. C.), el faraón Seth-Peribsen utilizó el Set-animal para escribir su
nombre del serej en lugar del jeroglífico del halcón que representaba a Horus. Su sucesor Jasejemuy
utilizó tanto Horus como Set en la escritura de su serej. Esta evidencia ha llevado a conjeturar que la
Segunda Dinastía fue testigo de un enfrentamiento entre los seguidores del rey Horus y los adoradores de
Seth liderados por Seth-Peribsen. La utilización por parte de Jasejemuy de los dos símbolos animales
representaría entonces la reconciliación de las dos facciones, al igual que la resolución del mito.29
Sincretismo
Su culto se adaptó al mito de Osiris en un intento de sincretismo religioso, siendo muchos los dioses que
se encarnaron y fusionaron con Horus en diversas localidades egipcias.
Horus aparecía en muchas formas, siendo representado como:
Símbolo solar:
Harmajis, Hor em ajet, "Horus en el horizonte", sol naciente asociado con Jepri.
Horjentijet, Hor jenti jet, "Sol de la mañana".
Haractes, Hor ajti, "Horus en el horizonte", fusionado con Ra como Ra-Haractes, sol del
mediodía.
Hor Iabti, "Horus de oriente", semejante a Haractes.
En Heliópolis, Jepri, Ra-Haractes y Atum son tres formas de la misma divinidad que simbolizan el sol
naciente, el del mediodía y el sol poniente.30
Horus niño:
Harsiase, Har sa Aset, "Horus, hijo de Isis" (y Osiris).
Harsomtus, Hor sema tauy, "Horus, unificador de las Dos Tierras", renacido de Hathor
como hijo de Hathor y Horus en Edfú.
Harpra, Har pa Ra, "Horus, el Sol" en Coptos.
Panebtauy, Pa neb tauy, como hijo de Haroeris.
Harpócrates, Hor pa Jard, "Horus el niño", que asimiló a Harsiase y Harsomtus.
Ihy, asimilado a Harsomtus y Harpócrates.
Horus adulto:
Haroeris, Her Ur, "Horus el viejo", "Horus el Grande", hermano de Osiris y Seth. Supremo
dios del Alto Egipto. Sus diversos aspectos eran:
Horus Behedety, Hor Behutet, "El que es Originario de Behedet", venerado en Edfu.
Horjenti-Irti, Hor ur jent ar ti, el "Señor de sus ojos".
Horsemsu, Hor Semsu, hijo de Nut; o de Isis y Osiris dentro del seno materno de Nut.
Hormerty Hor Merty, "Horus el de los Dos Ojos".
Harendotes, Hor nedy her atef, "Horus, el vengador de su padre".
Hartomes, Hor tema a, otra forma de Harendotes.
Hornejeny Hor Nejeny, "Horus, el que es Originario de Nejen".
Horpanebtauy, Hor pa neb tau, "Horus, Señor de las dos Tierras".
También como:
Hor duat, "Horus de la Duat", "Señor de las estrellas circumpolares".
Hor imy shenut, "El que está en Shenuet".
Hor hery uadyef, "Señor de los espíritus de Pe" (Buto).
Horus Iunmutef, sacerdote en los ritos funerarios.
Además fue asociado a dos planetas, como:
Hor up shet, Júpiter.
Hor p ka, Saturno.
Her-ur (Horus el Viejo)
Her-ur o Heru-ur, también conocido como Horus el Viejo o
Har uer, era una forma de Horus, hijo de Gueb y Nut. Fue
uno de los dioses más antiguos del Antiguo Egipto. Se
convirtió en el patrón de Nejen (Hieracómpolis) y en el
primer dios nacional ('Dios del Reino'). Era representado
como una hieracoesfinge, una criatura con cuerpo de león y
cabeza y alas de halcón. Más tarde, también se convirtió en
patrón de los faraones, siendo llamado "el hijo de la
verdad",31 lo que reforzaba su papel como importante
defensor de la Maat. Su ojo derecho era el Sol y el izquierdo,
la Luna. Her-ur fue representado a veces exclusivamente
como un halcón y, a veces, se le dio el título de Kemuer, que
significa '(el) gran negro'.
La forma griega de Her-ur es Haroeris o Harmajis. Otras
variantes incluyen Arueris, Hor Merti, 'Horus de los dos ojos'
u Horjenti Irti.32 Relieve parietal de Her-ur en el templo
de Edfu, Egipto.
Se creía que fue la inspiración de la Esfinge de Guiza,
construida bajo las órdenes de Jafra, cuya cabeza
supuestamente representa.
Heru-pa-jered (Horus el Joven)
Horus el Joven, Harpócrates para los griegos ptolemaicos, es representado en forma de joven que lleva un
mechón de cabello (signo de juventud) a la derecha de su cabeza, mientras se chupa el dedo. Además,
suele llevar las coronas unidas de Egipto, la corona del Alto Egipto y la corona del Bajo Egipto. Es una
forma del sol naciente, que representa su luz más temprana.
Culto
Conocido desde la época predinástica, es probable que su
culto tuviese origen en el delta del Nilo aunque fue venerado
en todo Egipto con importantes templos en Hieracómpolis,
Edfu y Letópolis.
Fue venerado como:
Harendotes Hor nedy her atef, en Hieracómpolis,
Abidos, Letópolis, Buto y Panópolis.
Harpócrates Har pa Jard, en Heliópolis, Edfu, Templo de Horus en Edfu. Pilonos.
Tebas, Coptos, Mendes, Hermontis y Atribis.
Harpara Har pa Ra en Hermontis, Medamud y
Coptos.
Haroeris Her Ur, en Letópolis, Abidos, Panópolis,
Kom Ombo y Kush.
Harsiase Har sa aset, en Buto.
Harsomtus Hor sematauy, en Dendera, Edfu y
Heracleópolis.
Horajty Hor ajty, en Heliópolis, Letópolis, Abu
Simbel, El Derr, y Amada.
Horbehedeti Hor Behedeti, en Edfu, Damanhur, Tell- Templo de Horus en Edfu. Patio.
Balamun, File, Mesen y Tanis.
Horhekenu Hor Hekenu, identificado con Nefertum,
en Menfis y Bubastis.
Horimyshenut Hor imy shenut, en Soagh, Dajla, Jarga, File, Qustul y Meroe.
Hormenu Hor menu, en Letópolis.
Hornebmesen Hor neb mesen, similar a Hor Behedety, en Buto y Mesen.
Hornejeny Hor Nejeny, en Hieracómpolis.
Horpanebtauy Hor Pa neb tauy, en Edfu.
Hortehenu Hor Tehenu, en las zonas limítrofes con Libia.
Jonsu Hor, en Tebas.
Su culto se extendió por el Mediterráneo, como Harpócrates, vinculado a su madre, la diosa Isis. Destaca
la veneración alcanzada en la Antigua Grecia, tanto en la forma de halcón, como de niño acompañado de
Isis, o como amuleto protector relacionado con la divinidad, el llamado "Ojo de Horus".
Epítetos
Tuvo los epítetos de:
"El Único en las alturas"
"El elevado"
"El distante"
"Señor del Cielo"
"Señor de las estrellas circumpolares"
"Horus el Salvador" (Hru al-Mukhallis) por su papel como hijo vengador de su padre.
En los tronos de El Lisht aparece como «Horus, señor de Mesen» y «Horus de Behdet», o «el behdetita»,
en referencia a dos localidades del Bajo Egipto.
Nombres teóforos
Desde la época predinástica incluyeron su nombre la mayoría de los faraones, formando parte de su
titulatura como nombre de Horus y nombre de Hor-Nub.
Véase también
Hadit
Halcón de Quraish
Harpócrates
Mito de Osiris
Nombre de Horus
Nombre de Hor-Nub
Ojo de Horus
Estatua sedente de Pepy I con Horus
Notas y referencias
5. J. Hill (2008). Ancient Egypt online, ed.
1. B., Redford, Donald (2003, ©2002). The «Horus» ([Link]
Oxford essential guide to Egyptian
orus/). Consultado el 18 de septiembre de
mythology ([Link] 2020.
2488347). Berkley Books. ISBN 042519096X.
OCLC 52488347 ([Link] 6. «Eliano, Características de los animales,
88347). Consultado el 9 de febrero de 2019. 10.14» ([Link]
er/text?doc=urn:cts:greekLit:tlg0545.tlg001.
2. Meltzer, Edmund S. (2003). Horus. En perseus-grc1:10.14).
Donald B. Redford (ed.), The Oxford
Guide: Essential Guide to Egyptian 7. Plutarco - Moralia, De Iside et Osiride (Isis
Mythology (pp. 164–168), Berkley, 2003, y Osiris), 12. (356A). ([Link]
ISBN 0-425-19096-X. [Link]/Thayer/e/roman/texts/plutarch/mor
alia/isis_and_osiris*/[Link])
3. "The Oxford Guide: Essential Guide to
Egyptian Mythology", Edited by Donald B. 8. 1924-, Benko, Stephen, (1993). The virgin
Redford, p106 & p165, Berkley, 2003, goddess: studies in the pagan and
ISBN 0-425-19096-X. Christian roots of Mariology ([Link]
[Link]/oclc/27173485). E.J. Brill.
4. Wilkinson, Richard H. (2003). The ISBN 9004097473. OCLC 27173485 ([Link]
Complete Gods and Goddesses of Ancient [Link]/oclc/27173485). Consultado el 9 de
Egypt. Thames & Hudson. p. 202. febrero de 2019.
9. Meltzer, Edmund S. (2002). Horus. In D. B. 2. OCLC 953927607 ([Link]
Redford (Ed.), The ancient gods speak: A 953927607). Consultado el 4 de marzo de
guide to Egyptian religion (pp. 164). New 2023.
York: Oxford University Press, USA. 19. «Lady of the West» ([Link]
10. Bernard Mathieu, «Horus: polysémie et g/web/20100127075746/[Link]
métamorphoses (Enquêtes dans les Textes org/[Link]). [Link].
des Pyramides, 5 ([Link] Archivado desde el original ([Link]
[Link]/revue/2013/1/Mathieu_ENIM6_p1-2 [Link]/[Link]) el 27 de enero
[Link]))», ENiM 6, Montpellier, 2013, p. de 2010. Consultado el 18 de enero de
1-26 2015.
11. Couturiau, Paul (impr. 1994). Les dieux de 20. Silverman, David P. (1997). «Egyptian Art».
l'Égypte le un et le multiple ([Link] Ancient Egypt. Duncan Baird Publishers.
[Link]/oclc/489931993). Éd. du Rocher. p. 228.
ISBN 2-268-01893-8. OCLC 489931993 ([Link] 21. Charles Freeman, The Legacy of Ancient
[Link]/oclc/489931993). Consultado el Egypt, Facts on File, Inc. 1997. p. 91
21 de febrero de 2023. 22. «The Goddesses and Gods of Ancient
12. Corteggiani, Jean-Pierre (2007). L'Égypte Egypt» ([Link]
ancienne et ses dieux : dictionnaire illustré 604111722/[Link]
([Link] m/prehistory/egypt/religion/[Link]).
ISBN 978-2-213-62739-7. OCLC 232347578 (http Archivado desde el original ([Link]
s://[Link]/oclc/232347578). [Link]/emuseum/prehistory/egypt/religion/
Consultado el 21 de febrero de 2023. [Link]) el 4 de junio de 2010.
13. Rossini, Stéphane (2003). Dictionnaire 23. «Ancient Egypt: the Mythology – Horus» (ht
illustré des dieux de l'Egypte ([Link] tp://[Link]/[Link]).
[Link]/oclc/417477196). Rocher. [Link].
ISBN 2-268-04793-8. OCLC 417477196 ([Link] 24. Scott David Foutz. «Theology WebSite:
[Link]/oclc/417477196). Consultado el Etext Index: Egyptian Myth: The 80 Years
21 de febrero de 2023. of Contention Between Horus and Seth» (h
14. Allen, James P. (2005). The Ancient ttps://[Link]/web/2017051110331
Egyptian Pyramid Texts ([Link] 6/[Link]
[Link]/books?id=6VBJeCoDdTUC&pg=PA ypt/[Link]). [Link].
1). Society of Biblical Literature. ISBN 978-1- Archivado desde el original ([Link]
58983-182-7. [Link]/etext/egypt/[Link])
15. org/Horus/ «Horus» ([Link] el 11 de mayo de 2017. Consultado el 18
ry.). World History Encyclopedia (en de enero de 2015.
inglés). Consultado el 22 de febrero de 25. Fleming, Fergus, and Alan Lothian. The
2019. Way to Eternity: Egyptian Myth. Duncan
16. Wilkinson, Richard H. (1992). Reading Baird Publishers, 1997. pp. 80–81
Egyptian Art: A Hieroglyphic Guide to 26. Wilkinson, 1992, pp. 42–43.
Ancient Egyptian Painting and Sculpture (ht 27. te Velde, Herman (1967). Seth, God of
tps://[Link]/details/readingegyptiana0 Confusion: A Study of His Role in Egyptian
000wilk_k5f9). Thames & Hudson. p. 186 Mythology and Religion. Probleme der
([Link] Ägyptologie 6 (en inglés) (2nd edición).
a0000wilk_k5f9/page/186). Leiden: E. J. Brill. ISBN 978-90-04-05402-8.
17. Pommerening, Tanja (2005). Die 28. te Velde, 1967.
altägyptischen Hohlmasse ([Link]
[Link]/oclc/61263561). Buske. ISBN 3- 29. Meltzer, en Redford, pp. 165–166
87548-411-8. OCLC 61263561 ([Link] 30. Daumas 1982:97-99
[Link]/oclc/61263561). Consultado el 4 de 31. Wilson, Erasmus (1 de enero de 1877).
marzo de 2023. Cleopatra's needle: With brief notes on
18. Cothren, Michael Watt (2018). Art history (h Egypt and Egyptian obelisks ([Link]
ttps://[Link]/oclc/953927607) [Link]/details/cleopatrasneedle00wils).
(Sixth edition edición). ISBN 978-0-13-447588- Londres: Brain & Company. p. 208 (https://
[Link]/details/cleopatrasneedle00wils/ 32. Patricia Turner y Charles Russell Coulter,
page/208). Consultado el 18 de septiembre Dictionary of ancient deities, 2001.
de 2020.
Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Horus.
El juicio de Horus y Seth, por Francisco López, en [Link] ([Link]
g/mitologia/leyendas/juicio_horus_seth/)
La venganza de Horus, por Francisco López, en [Link] ([Link]
mitologia/leyendas/horus/)
Horus, por Rosa Thode, en [Link] ([Link]
[Link])
Elisa Castel: Gran Diccionario de Mitología Egipcia, en [Link] ([Link]
[Link]/religion-y-mitologia/[Link]) Archivado ([Link]
[Link]/web/20160711005622/[Link]
[Link]) el 11 de julio de 2016 en Wayback Machine.
Ana M.ª Vázquez, Horus, en [Link]. ([Link]
egiptoreligion_horus.htm) Archivado ([Link]
[Link]/geo-1-historia-antigua-universal/egiptoreligion_horus.htm) el 7 de marzo de
2021 en Wayback Machine.
Obtenido de «[Link]