Universidad Autónoma de Santo Domingo
UASD
Integrantes (Grupo #2):
Eudy José Montero Angomas.
Luis Andrés Solano Herrera.
Materia:
Derecho de sucs y Donaciones.
Sección:
14
Profesor:
Ernesto Casilla Reyes.
Tema :
La partición
Fecha:
26/11/25
introducción
La partición de bienes es un procedimiento jurídico esencial cuyo propósito es poner
fin al estado de indivisión existente entre copropietarios, coherederos o copartícipes
de un patrimonio común. Tras la muerte de una persona, sus bienes pasan
automáticamente a sus herederos en una situación de comunidad hereditaria; sin
embargo, esta indivisión no está destinada a mantenerse indefinidamente. Por ello,
el Código Civil, en su artículo 815, reconoce el derecho de todo coheredero a
solicitar la partición, consagrando el principio de que nadie puede ser obligado a
permanecer en indivisión.
La partición puede realizarse de dos formas: amigable o judicial. La partición
amigable tiene lugar cuando los herederos llegan a un acuerdo sobre la distribución
de los bienes, sin necesidad de intervención judicial y sin requerir formalidades
especiales. Por el contrario, la partición judicial procede cuando existe desacuerdo
entre los coherederos o cuando intervienen menores de edad, ausentes o personas
incapaces, lo que obliga a la participación del tribunal para garantizar la legalidad y
equidad del proceso.
Además, cuando la partición involucra inmuebles registrados, la Ley 108-05 sobre
Registro Inmobiliario establece reglas y competencias específicas, permitiendo que
el procedimiento se tramite ante la jurisdicción inmobiliaria siempre que se cumplan
determinadas condiciones.
En este contexto, el estudio de la partición —su naturaleza, modalidades,
formalidades y el procedimiento judicial aplicable— resulta fundamental para
comprender cómo el derecho organiza la distribución justa y adecuada del
patrimonio sucesoral. A través de la acción de partición, cualquier coheredero puede
exigir la división de la herencia, y mediante un conjunto de pasos claramente
establecidos, se garantiza que cada heredero reciba lo que le corresponde conforme
a la ley
La partición.
Partición amigable y partición judicial.
En la amigable los herederos han acordado armoniosamente la división de los bienes comunes, la
partición amigable es producto del consentimiento entre los copropietarios, que resulta de un
acuerdo de voluntad es y no se encuentra sometida a formalidades especiales. No requiere de la
mediación de un Juez, la partición judicial, es aquella en la que los herederos no se ponen de
acuerdo sobre cómo repartir los bienes del fallecido. Diferencias, hay falta de acuerdo entre los
herederos, o sea hay incidencia de diferencias entre las partes ocurre cuando hay menores de edad,
ausentes e interdictos. Requiere de la mediación de un juez Se apodera un tribunal de Primera
Instancia o la Cámara correspondiente
Partición judicial
¿Qué es? Un proceso de división de bienes que se tramita ante un tribunal cuando no hay acuerdo
entre los copropietarios.
• Casos en los que es obligatoria:
• Cuando existe un heredero incapaz o ausente.
• Cuando los copropietarios no logran un acuerdo.
Inconvenientes:
Mayor costo y tiempo debido a los procesos judiciales y la intervención de abogados.
Posibles conflictos y tensiones entre los copropietarios.
Medios para eludirla.
Acuerdo amigable: La mejor opción. Si todas las partes están de acuerdo, se puede evitar el proceso
judicial.
Servicios de partición amigable: Algunas jurisdicciones ofrecen servicios específicos, como el del
Registro Inmobiliario, que ayudan a ordenar la partición de bienes en caso de excónyuges que no
acordaron un régimen económico matrimonial.
El código civil dispone un conjunto de pasos que constituyen el procedimiento de partición de
derecho común; este será utilizado para la partición de bienes muebles e inmuebles intestada por
ante el tribunal de primera instancia. Evidentemente, se usará siempre que la partición no pueda
conseguirse por la vía amigable. Ahora bien, cuando el proceso de partición involucre inmuebles
registrados (es decir, inmuebles que posean un certificado de título, una constancia anotada en un
certificado de título en ocasión de haber sido sometidos al proceso de saneamiento o se trate de
inmuebles en proceso de saneamiento) la ley de registro inmobiliario permite realizar el proceso
de partición por ante el tribunal inmobiliario.
La ley 108-05 define la partición como el procedimiento mediante el cual se hace cesar el estado
de indivisión entre los copropietarios, coherederos y coparticipes de un inmueble registrado.
Para la aplicación de la partición ante el Tribunal inmobiliario, la ley 108-05 prevé el cumplimiento
de un conjunto de condiciones:
1. Debe referirse, exclusivamente, a la partición de inmuebles registrados. La competencia del
Tribunal de Tierras no alcanza ninguna otra categoría de bienes ni los inmuebles que no se hayan
sometido al proceso de saneamiento.
2. La partición puede ser solicitada por cualquier copropietario, coheredero o copartícipe de un
derecho registrado indiviso. Se entiende que la calidad para solicitar la partición en la jurisdicción
inmobiliaria la concede el hecho de que el requirente o demandante sea copropietario del inmueble,
sucesor de un propietario o copartícipe con respecto a un derecho registrado.
3. La partición solicitada al Tribunal Inmobiliario debe involucrar la totalidad del inmueble. La ley
y sus reglamentos no contemplan la posibilidad de iniciar un proceso de partición sobre una
porción de terreno.
4. El Tribunal inmobiliario podrá conocer tanto de la partición amigable como la partición litigiosa.
5. Cuando, en el curso de una partición litigiosa llevada por ante el Tribunal Inmobiliario, se
promueva una excepción declinatoria por estar apoderada la jurisdicción ordinaria de un proceso
de partición de derecho común, la jurisdicción inmobiliaria, aun ante la presencia de inmuebles
registrados, está obligada a declinar el asunto por ante el Tribunal ordinario.
Las partes deben estar de acuerdo en cómo se repartirán los bienes, sin discrepancias. Es crucial
que este acuerdo se formalice por escrito. Si se presenta una demanda judicial a pesar de existir un
acuerdo por escrito y firmado, es probable que la demanda sea declarada inadmisible por falta de
interés.
¿Qué pasa si no hay acuerdo? Si no es posible llegar a un acuerdo amigable, la vía judicial es
necesaria. En ese caso, se debe presentar una demanda ante la Cámara Civil del Distrito Judicial
correspondiente para que un juez intervenga y resuelva las diferencias.
Formalidades de la partición judicial.
• Nombramiento de peritos/partidores
Si los coherederos no se ponen de acuerdo, el tribunal nombra uno o varios peritos.
• Formación de un inventario previo
Antes de dividir los bienes, debe realizarse un inventario completo.
• Avalúo o tasación de los bienes
Los peritos tasan los bienes para que la partición sea equitativa.
• Formación de lotes
Los peritos forman lotes equivalentes según el valor.
• Sorteo o elección de lotes
Si no hay acuerdo, se adjudican mediante sorteo.
• Formalización en acto auténtico
La partición se redacta en un acto notarial o en un acta judicial.
Colocación de sellos e inventarios.
Art. 819.- Si están presentes todos los herederos y son mayores de edad, no será necesario poner
los sellos en los efectos de sucesión; y puede hacerse la partición en la forma y por el documento
que consideren conveniente. Si no están presentes todos los herederos, si hay entre ellos menores
o personas sujetas a interdicción, se deben poner los sellos en el término más breve por solicitud
de los interesados, o a requerimiento del fiscal del tribunal de primera instancia, o de oficio por el
Juez de Paz del lugar en el cual esté abierta la sucesión.
Art. 820.- También podrá pedir la aplicación de sellos los acreedores que tengan título ejecutivo o
autorización judicial.
La acción de partición de herencia.
La acción de partición permite a cualquier coheredero exigir la división de la herencia.
Art. 815.- (Modificado por la Ley 935 del 25 de junio de 1935, G. O. 4806). A nadie puede
obligarse a permanecer en el estado de indivisión de bienes, y siempre puede pedirse la partición,
a pesar de los pactos y prohibiciones que hubiere en contrario.
Descripción sumaria del procedimiento.
1. Solicitud al tribunal
Cualquier coheredero puede solicitar la partición.
2. Verificación de inventario
El tribunal ordena inventario si no existe.
3. Nombramiento de peritos/partidores
El juez designa expertos para tasar y dividir.
4. Avalúo de bienes
Los peritos tasan la herencia.
5. Formación de lotes
Los partidores crean lotes proporcionales a los derechos de los herederos.
6. Sorteo o adjudicación
Cuando no hay acuerdo, se hace un sorteo para asignar los lotes.
7. Acta de partición
La partición se formaliza por acto notarial o acta judicial.
8. Entrega de bienes
Se entregan los bienes adjudicados a cada heredero.
Formación de los lotes
La formación de los lotes es la etapa en que los peritos/partidores organizan los bienes de la
herencia en grupos (lotes) que serán adjudicados a los herederos.
Cada lote debe estar compuesto por bienes que, en conjunto, tengan un valor equivalente al derecho
hereditario de cada coheredero.
¿Quién forma los lotes?
Cuando los herederos no están de acuerdo sobre la partición los peritos o partidores nombrados
por el tribunal formaran lotes.
Número de los lotes.
El número de lotes debe corresponder al número de partes en la herencia, ejemplo:
• 3 herederos → 3 lotes
• 2 herederos → 2 lotes
• 4 herederos → 4 lotes
Igualdad de los lotes.
Esto se refiere a que deben de ser iguales en:
• En valor económico.
• En naturaleza de bienes, según lo permita la herencia.
• En proporción con el derecho de cada heredero.
Conclusión.
La partición de herencia constituye un mecanismo fundamental dentro del derecho
civil, destinado a garantizar que los coherederos reciban de manera justa y ordenada
los bienes que integran el patrimonio sucesoral. El principio de que nadie está
obligado a permanecer en indivisión, consagrado en el artículo 815 del Código Civil,
reafirma el carácter irrenunciable del derecho de cada heredero a exigir la división
cuando lo considere necesario.
El estudio de las distintas modalidades amigable y judicial demuestra que el
ordenamiento jurídico procura, en primer lugar, fomentar el acuerdo entre los
herederos, reservando la vía judicial para aquellos casos en los que el consenso es
imposible o cuando intervienen intereses protegidos, como los de menores o
incapaces. Asimismo, las formalidades que rigen la partición judicial aseguran
transparencia, legalidad y protección del patrimonio hereditario, permitiendo que la
distribución final se realice conforme a la ley y de manera equitativa.
En suma, la partición no solo pone fin al estado de indivisión, sino que constituye
un instrumento esencial para la preservación de la paz familiar, la seguridad jurídica
y el ejercicio efectivo de los derechos sucesorales. Estudiarla permite comprender
mejor la dinámica de las relaciones hereditarias y la importancia de los
procedimientos que garantizan una correcta administración y transmisión del
patrimonio.