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ENTJ

El tipo psicológico ENTJ se caracteriza por ser líderes naturales, organizados y orientados a objetivos, con un enfoque en la planificación y la eficiencia. Buscan el control y la estructura en su entorno, son ambiciosos y se destacan en roles de mando, aunque pueden ser inflexibles y poco empáticos. En sus relaciones personales, priorizan la responsabilidad y la alineación de metas, siendo exigentes y a veces dictatoriales.
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ENTJ

El tipo psicológico ENTJ se caracteriza por ser líderes naturales, organizados y orientados a objetivos, con un enfoque en la planificación y la eficiencia. Buscan el control y la estructura en su entorno, son ambiciosos y se destacan en roles de mando, aunque pueden ser inflexibles y poco empáticos. En sus relaciones personales, priorizan la responsabilidad y la alineación de metas, siendo exigentes y a veces dictatoriales.
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ENTJ

TIPO PSICOLÓGICO

Racional (Prometeico, Flemático) – Coordinador – Capitán

• Pensamiento extravertido

• Intuición introvertida

• Sensación extravertida

• Sentimiento introvertido

Es un carácter estructurado para organizar y dirigir, para responder ante

desafíos con decisión y eficacia, para poner en práctica todas sus cualidades

intelectuales analíticas, propias de estratega. Excelentes planificadores,

organizadores y logistas que trabajan con ahínco por hacer realidad sus

proyectos. Necesitan estar al mando y no se resignan a la retirada ante

ninguna contrariedad que obstaculice los proyectos y empresas que lideran.

Desde pequeños viven en pos de alguna meta prefijada a conseguir, ya sea

en los deportes, los estudios o incluso los juegos. No les intimida la

perseverancia y el esfuerzo necesarios para afrontar proyectos a largo plazo.

Muy responsables de sí mismos, también saben hacerse cargo de los demás.

Les interesa controlar, dominar, y siempre encuentran motivos lógicos para

luchar por sus cosas en medio de las contingencias y el azar y para justificar

encumbrarse como líderes en sus causas. Prefieren los entornos estructurados,

pero si no les dejan su apartado de liderazgo reservado, pueden rebelarse

contra la autoridad. O también si las estructuras no les parecen consecuentes.

Les interesa el orden y lo aceptan, pero no están dispuestos a adaptarse a uno

si están seguros de que ellos lo harían mejor.

Es probable que desde pequeños sean líderes tanto en la escuela como en

las tantas actividades extraescolares en las que gustan participar.

Buscan el puesto de mando de frente, con franqueza, no usan segundas

intenciones.
Afrontan las tareas con una prolija planificación y son muy conscientes de

plazos y agendas. Como se mueven bien comprometiéndose a plazo largo, no

es raro que elijan una carrera y una meta en la adolescencia y que sigan ese

mismo plan por años hasta culminarlo en la madurez. Acatan estos planes con

estrategias de muy largo alcance. Necesitan ser muy conscientes del sentido

de lo que están haciendo y el para qué, de cuál es la meta que realmente

buscan, ya pueda ser ésta estatus, dinero, seguridad, prestigio… Precisan

argumentos profundamente lógicos para desarrollar sus tareas. Su ambición

no es inconsciente.

Se embarcan en los estudios con la visión clara de que son un escalón

necesario en su proyecto global de vida, y se interesan mucho por la

planificación de los exámenes, los programas de estudio y todo lo referente a

la estructuración y el método, que ellos siempre querrán criticar y mejorar,

adaptándolo a sus propias estrategias, las cuales siempre buscan conseguir el

máximo rendimiento en el menor tiempo. En general prefieren un entorno

académico ordenado y previsible con un profesor bien organizado, al que

ellos se opondrán con sus propias consignas y consideraciones sin escatimar

críticas si fuera necesario. Les gustan las clases polémicas y controvertidas, y

las asignaturas históricas donde aprender de consecuciones y logros humanos.

Tienen un estilo muy preguntón e incisivo en todas sus relaciones

interpersonales, no sólo en el ambiente académico. Gustan de métodos de

instrucción variados, que incluyan muchas actividades paralelas

complementarias. Se sienten bien analizando y afrontando problemas desde

todos los ángulos y encontrando soluciones que caben en tablas y diagramas

de bloques.
Con su capacidad de previsión, su productividad laboral y su don de mando

no es raro que lleguen a la madurez con un puesto de trabajo muy bien

remunerado y a niveles de gerencia. Este trabajo y su medrar en él se

constituyen como los pilares sobre los que se teje el resto de facetas de sus

vidas. No les es nada agradable la jubilación, pues no les entusiasma el ocio

por el ocio y el hacer cosas por el placer de hacerlas en sí mismo. Necesitan

enfocarse siempre hacia un éxito futuro, hacia una meta contante y sonante,

hacia un logro práctico.

Obviamente, se aplican intensamente en el trabajo en la consecución de

los objetivos de empresa, y son excelentes en momentos de crisis, pues son

resolutivos cuando nadie más lo es capaz de ser. Toman las riendas, aplican

toda su estrategia y competitividad, y logran las metas que se han propuesto

para su empresa y para ellos mismos. Como ya sabemos, a diferencia de sus

primos ENTP sienten que todo esfuerzo que no termina en resultados rentables

es un esfuerzo perdido.

Necesitan rodearse de colaboradores eficientes y auto responsables de

sus tareas. La eficiencia es una de las cualidades que un ENTJ aprecia más en

los demás y en sí mismo. Son tan ordenados en las relaciones laborales como

lo son en su forma de afrontar la vida en general.

Se encuentran como pez en el agua aceptando toda la responsabilidad

que un puesto de mando implica. No sienten pesadez en hacerse cargo de las

cosas y organizar a todos los demás. A menudo testarudos y a veces

impopulares en sus normativas, eso no significa que no estén abiertos siempre

a remodelaciones, reformas e innovaciones de futuro, si entienden que son

para mejorar el rendimiento.

Ocupaciones propias de los ENTJ pueden ser: administrador, gerente,

ejecutivo, político, consultor, abogado, banquero, empresario, comercial.


Como ya apuntamos, no entienden qué significa entretenerse en tiempo

libre. Estar sin hacer nada les es repulsivo. Para ellos el tiempo debe estar

ocupado y estar empleado en un fin constructivo. En su ocio gustan pues de

actividades que tengan un fin en sí mismas, que valgan para algo más que para

el relax y lo lúdico. Practican por eso deportes enfocados al mantenimiento de

la salud, o se dedican a estudiar un instrumento musical con disciplina

profesional. Las actividades competitivas donde puedan seguir demostrando su

liderazgo son las de su mayor agrado. En cualquier caso, el tiempo de ocio

también está agendado y regularizado, y gustan mucho de organizar y

programar el tiempo de ocio de los demás, por ejemplo el de su familia.

Puede ser el típico padre que empuje a sus hijos hacia una vocación que a

él le quedó pendiente, esperando de ellos que en el futuro alcancen esa meta

que él no consiguió.

En el amor son menos espontáneos y arrebatados que otros NT. Intentan que

la pasión no les desborde y que la pareja quede incluida entre las mejoras y

complementos del plan general vital. Valoran por ello más la influencia de su

pareja en sus planes globales que la relación con la persona en sí misma, en el

nivel exclusivamente sentimental. Son exigentes en el amor por ello; no

idealizan, desde luego, a primera vista, ni se dejan llevar por la improvisación.

Valoran mucho la responsabilidad y la capacidad de cumplir compromisos sin

necesidad de estímulos extras (regalos, halagos, etc.). Quizás puedan llegar a

tratar a la pareja como a un empleado, exigiendo de ella resultados palpables,

exhortando al cumplimiento de las obligaciones pactadas y reivindicando

espacio e independencia para su dedicación a las “cosas de verdad

importantes”. Como en todo lo demás, prefieren prefijar y agendar sus

encuentros amorosos. Con su tendencia a ser líderes y a demostrarlo bien claro,

no es raro que intenten conquistar a personas con cierto prestigio o

popularidad, que ellos sientan que están a la altura de sus propios planes de

poder y triunfo. Lo que no soportan es que sus parejas les hagan sombra a ellos.
Cuando el pacto de pareja no funciona, cuando el ENTJ siente que ésta ya

no es un valor rentable, se va sin más problema de la relación. Pero si es él el

desdeñado, puede que se sienta frustrado y fracasado a unos niveles tan

profundos que le sorprendan incluso a él mismo. Sin embargo, queda en

orgulloso silencio, para que nadie conozca su derrota, y en poco tiempo suele

salir a flote otra vez.

Ejemplos: Margaret Thatcher, Bill Gates, Bernard Shaw, Napoleón, Carl


Sagan.

La Sombra
En su testarudez por la consecución de sus planes y sus metas pueden

llegar a ser dictatoriales y muy desconsiderados con los demás. Pueden no

apreciar las colaboraciones de los otros ni sus méritos, no otorgar a los que se

lo merecen suficiente reconocimiento y llegar a ser muy desagradecidos.

Generalmente no sienten demasiada empatía hacia los débiles, incluidos

quizás hasta sus hijos.

No tienen buen perder, y por ello tardan mucho en aceptar que un plan les

ha fracasado. Antes de claudicar ante eso intentan compulsivamente

multiplicar sus esfuerzos hasta el límite, en pos de ese éxito que se les escapa

de las manos.

Como todos los intuitivos, puede que se propongan perseguir sueños

utópicos, desperdiciando quizás así toda la vida en un proyecto que una

consideración más realista hubiera previsto de antemano como imposible.

La concentración unilateral en la meta laboral deja reprimidas muchas

emociones y necesidades que acaban estallando desproporcionadamente el

día que falla la válvula de seguridad. En esos momentos pueden darse cuenta

de que no entienden sus sentimientos. Para comprenderlos necesitan abordar

entonces un profundo análisis intelectual.

No soportan las críticas y en momentos de estrés pueden atacar

furiosamente a quien ponga en entredicho su capacidad. Esto les granjea

grandes enemistades.

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