Módulo 1.
Inversión Extranjera Directa y Agencias de
Promoción de Inversiones: Definición, Función,
Estrategia
Índice de contenidos
Listado de figuras
Listado de tablas
Glosario
Preguntas orientadoras del Módulo 1
Unidad 1. Introducción a la Inversión Extranjera Directa (IED)
1.1. Introducción a la IED
1.2. Qué es la IED
1.3. Cómo se desarrolla la IED
1.4. Por qué la IED
1.5. Cómo se mide la IED
1.6. Tendencias en IED
SÍNTESIS DE LA UNIDAD
Bibliografía
Unidad 2. Génesis de la IED
2.1. Teorías sobre por qué los inversores llevan a cabo IED
2.2. ¿Qué buscan las empresas inversoras en un territorio?
2.3. Impacto de la IED en las economías
SÍNTESIS DE LA UNIDAD
Bibliografía
Unidad 3. El papel de las Agencias de Promoción de Inversiones (API)
3.1. Principios de la organización de la promoción de inversiones
3.2. Cómo se crea una API: plano estratégico, táctico y operativo
3.3. Gobernanza de las API
3.4. Instrumentos, funciones y técnicas de las API
3.5. Capital humano de la API: perfiles y habilidades
3.6. Las API de ámbito subnacional. Modelos de colaboración nacional-
subnacional para la promoción de inversiones
SÍNTESIS DE LA UNIDAD
Bibliografía
LISTADO DE FIGURAS
Figura 1. Evolución de los flujos mundiales de IED netos recibidos
Figura 2. Inversión extranjera directa recibida en América Latina y el Caribe
Figura 3. Factores de atractivo de un país o región para la IED
Figura 4. Ciclo de vida de un proyecto de inversión
Figura 5. Proceso típico de decisión de localización
Figura 6. Respuesta de las API al panorama actual de la IED
Figura 7. Funciones clave en promoción de inversiones
Figura 8. Panorama competitivo de la promoción de inversiones
LISTADO DE TABLAS
Tabla 1. Evolución de la recepción de flujos de IED mundiales por región
Tabla 2. Los impactos de la IED. Factores determinantes
Tabla 3. Niveles de determinación de buenas prácticas en la creación de una
API
GLOSARIO
API Agencia de Promoción de Inversiones
BDM4 Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional del Fondo
Monetario Internacional
BIT Bilateral Investment Treaty (Tratado de Inversión Bilateral)
BPM6 Definición Marco sobre Inversión Extranjera Directa de la OCDE
CEPAL Comisión Económica para América Latina
CIIU Clasificación Industrial Internacional Uniforme
CRM Customer Relationship Management
EMN Empresas Multinacionales
FMI Fondo Monetario Internacional
IA Inteligencia Artificial
IED Inversión Extranjera Directa
LAC América Latina y Caribe
MIGA Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones. Banco Mundial
MRID Marco de Relaciones de Inversión Directa
[Link]. Redes Sociales
OCDE Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico
ODS Objetivos Desarrollo Sostenible
OMC Organización Mundial del Comercio
UNCTAD Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo
USAID U.S. Agency for International Development
WAIPA World Association of Investment Promotion Agencies
PREGUNTAS ORIENTADORAS DEL MÓDULO
¿Qué es la Inversión Extranjera Directa (IED) y qué tipos existen?
¿Cómo se mide la IED?
¿Es la IED siempre beneficiosa para el país receptor? ¿Qué impacto
puede tener?
¿Qué factores determinan la existencia de la IED?
¿Por qué existen las Agencias de Promoción de Inversiones (API)?
¿Qué funciones desarrolla una API?
¿Qué aspectos estratégicos, organizativos y operativos son importantes
en una API?
¿Qué sentido tiene la existencia de API regionales?
UNIDAD I. INTRODUCCIÓN A LA INVERSIÓN EXTRANJERA
DIRECTA (IED)
I.1. Introducción a la IED
La internacionalización de la actividad productiva a través de la Inversión
Extranjera Directa (IED) es uno de los fenómenos clave de la evolución de la
economía mundial en las últimas décadas. El desarrollo y el grado de
integración económica alcanzados a nivel global no podrían entenderse sin
ella.
Sin embargo, los patrones de inversión internacional no han mostrado un
comportamiento invariable, sino que han sufrido en las últimas tres décadas
cambios profundos. Entre ellos, destacan aquellos relacionados con la
inversión extranjera directa, con las partes involucradas, y con las diferentes
modalidades de inversión utilizadas por las empresas y agentes inversores.
Estos cambios también han afectado a la relación entre el comercio y la
inversión, fuertemente interrelacionados en la actualidad, así como a la
normativa que rige la IED en el mundo.
Por otro lado, se manifiesta la necesidad de instrumentar políticas definidas de
inversión extranjera, derivada del hecho de que la IED tiene que ser
gestionada. Porque la experiencia demuestra que, si no se maneja
adecuadamente y se genera un contexto idóneo, la IED puede no conducir de
forma automática a mejores niveles de vida para la población de los territorios
receptores, siendo necesarias políticas que ayuden a maximizar sus beneficios
potenciales. Además, los impactos económicos, sociales y/o medioambientales
de la IED varían en función del tipo de inversión, lo que introduce retos
adicionales.
En cualquier caso, la IED es coadyuvante del crecimiento económico. La
evidencia señala que puede aportar muchos beneficios a los territorios
receptores, no sólo aumentando el mercado local y contribuyendo a cubrir sus
necesidades de financiación, sino también ayudando a incorporar mejoras en la
productividad, mejoras de los puestos de trabajo o mayores salarios,
fomentando la internacionalización de la economía local y la inserción de
empresas locales en cadenas de valor globales, así como contribuyendo a la
transferencia de conocimiento y tecnología.
Por el contrario, cuando las inversiones son débiles, el crecimiento también se
debilita, lo que a largo plazo puede conducir a una menor competitividad y
productividad, a un descenso de los salarios o de los niveles de bienestar.
Estos descensos, junto a un bajo crecimiento, hacen a su vez menos atractivo
el clima inversor, pudiendo colocar a la economía en una espiral negativa.
En este contexto, el objetivo de esta primera Unidad es el de ofrecer
información de base que ayude a entender la importancia de la inversión
extranjera en la coyuntura actual. Las siguientes páginas se centran en
conocer la génesis de la IED, los determinantes clave de las inversiones y las
características que los inversores buscan en los potenciales destinos.
I.2. Qué es la IED
Se califican como inversión extranjera directa aquellas operaciones mediante
las cuales un inversor directo adquiere o aumenta su participación en una
empresa residente en otro país, con un interés a largo plazo y una intención
de control, de forma que puede ejercer una influencia efectiva en la gestión de
la misma. (UNCTAD, Naciones Unidas)
Cuando se señala que el inversor directo adquiere o aumenta su participación,
indica que se incluyen tanto operaciones de transacción inicial entre empresas
o el primer establecimiento, como las transacciones siguientes entre ellas y sus
afiliadas extranjeras.
Por otro lado, el interés a largo plazo por parte de la empresa inversora debe
ser mayor a 3 años, y la intención de control se manifiesta cuando ésta
adquiere al menos el 10% del capital o de los derechos de voto en el Consejo
de Administración de la compañía en la que se invierte.
Asociada a esta definición de IED, y según sea la importancia o la forma en
que se lleva a cabo la inversión, se ha desarrollado una nomenclatura
específica que es utilizada habitualmente entre los organismos multilaterales
para especificar el grado de presencia de una empresa inversora en una
empresa del país receptor. Así por ejemplo, la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) distingue entre las subsidiarias
(una entidad extranjera posee de forma directa más de la mitad del poder de
voto), las empresas asociadas (associate, inversor de otro país posee más del
10% del poder de voto, pero menos del 50%) y las sucursales (establecimiento
permanente del inversor extranjero con fórmulas de partenariado Joint Venture
entre el inversor extranjero y una o más partes locales), que son consideradas
afiliadas extranjeras.
I.3. Cómo se desarrolla la IED
La IED se ha desarrollado de forma notable a lo largo de los años para
adaptarse a las regulaciones locales y salvar obstáculos de inversión, sean
impositivos, posibles restricciones de propiedad, etc.
La IED puede llevarse a cabo a través de diferentes modalidades, que implican
resultados e impactos también diversos en las economías receptoras. De forma
general, se suelen distinguir cinco formas de inversión:
1. Reinversión de beneficios. Este tipo de inversión se produce cuando
una empresa de propiedad extranjera que ya se encuentra en el territorio
expande su negocio, ampliando así el capital social en el mismo país en
vez de repatriar los potenciales beneficios/dividendos, y de forma
probable, creando más empleo y contribuyendo a estimular más la
actividad en el territorio local. Esta reinversión es la que más volumen
suele aportar a las cifras de inversión en la mayoría de los países
desarrollados. Este tipo de inversión se puede ver afectado tanto por las
oportunidades que el territorio ofrece como por otros factores, como las
necesidades de capital de la empresa matriz.
2. Inversiones Greenfield o Brownfield, aquellas que acontecen cuando
una nueva empresa extranjera decide establecerse en el territorio. La
diferencia entre ambas radica en si la empresa aprovecha activos ya
existentes para poner en marcha una nueva actividad (Brownfield) o si,
por el contrario, construye nuevas plantas (Greenfield). Ambos tipos de
inversión amplían el capital en la economía, si bien las segundas pueden
tener un impacto positivo mayor en el ecosistema doméstico.
3. Fusiones y adquisiciones (Mergers and acquisitions, M&A), que tienen
lugar cuando una empresa extranjera adquiere una participación de
control en una empresa local. Ese control se estima que se obtiene
cuando esta participación es del 10% o superior. Estas operaciones
pueden ayudar a sostener la actividad existente, pero no amplían el capital
social de la economía.
4. Los préstamos intra-empresa pueden considerarse un componente
adicional de los flujos financieros. Suelen ser los más volátiles, tener un
impacto muy limitado sobre las cifras globales, y estar sujetos a
necesidades puntuales de financiación a corto plazo dentro de las
empresas, por lo que suelen recibir poca atención, aunque en algunos
casos pueden explicar picos de inversión concretos.
5. Financiación de proyectos internacionales (International Project
Finance), es un mecanismo clave para canalizar fondos hacia inversiones
en infraestructura y otros sectores clave relevantes para el desarrollo
sostenible, incluidas la energía renovable, el agua y el saneamiento, y los
hospitales.
I.4. Por qué la IED
La literatura académica ha demostrado que la IED es generadora de
importantes beneficios para las economías receptoras, razón por la que los
países y regiones de todo el mundo tratan de definir objetivos y desarrollar
instrumentos para su captación.
La obtención de flujos de inversión provenientes del exterior genera una
contribución evidente a la financiación y al crecimiento de cualquier economía.
Pero además de la aportación a las cuentas públicas de la economía receptora,
la IED genera un buen número de efectos directos, indirectos e inducidos en la
economía receptora. Así, la IED:
Aporta tecnología, operativa y gestión del conocimiento al
ecosistema local.
Aumenta el empleo en la economía receptora.
Fomenta la internacionalización de la economía local.
Aumenta el tamaño del mercado local.
Contribuye a elevar el nivel de vida de la economía receptora.
Genera mayores economías de escala en la economía receptora,
contribuyendo así a la reducción de costes de ésta.
Incrementa la productividad local.
Genera otros efectos de derrame en la economía de acogida
(Spillovers) relacionados con los accesos a nuevos conocimientos,
tecnologías y el incremento de la productividad en el sistema
económico local.
La literatura sobre la IED ha puesto igualmente de manifiesto la existencia de
riesgos implícitos a la entrada de capitales foráneos en una economía,
poniendo el foco en que la IED no es positiva per se. De ahí la necesidad de
gestionarla.
Entre los riesgos principales para la economía receptora se encuentran:
Efecto expulsión (crowding out): las empresas extranjeras pueden
desplazar o expulsar a las empresas nacionales si su llegada no se
gestiona adecuadamente.
Mayor capacidad potencial de atracción del talento local por parte de
las empresas extranjeras que de las empresas locales. La razón
fundamental es que, normalmente, los salarios y reconocimiento de
marca son superiores en las primeras que en las segundas.
Las ganancias de productividad generadas por la entrada de
capitales extranjeros pueden ser limitadas si no existe capacidad de
absorción de innovación o nuevas tecnologías por parte de las empresas
locales.
Riesgo de ajustes de plantilla si la entrada del capital extranjero se
produce a través de la adquisición de una empresa local y toma el
control total de ésta.
Hay que tener en cuenta que la globalización y las Cadenas Globales de
Valor en las que se enmarca la actividad de las empresas
multinacionales (EMN) diluyen la noción de procedencia de las
empresas.
La movilidad de capital puede ser blanco de la crítica popular por
razones políticas y no económicas.
Por todas estas razones, debe considerarse que los beneficios de la IED son
indiscutibles, pero maximizarlos no está exento de retos, por lo que el diseño e
implementación de una política de promoción de inversiones es necesario.
I.5. Cómo se mide la IED
La base de medición de la IED se encuentra en el Manual de la Balanza de
Pagos y Posición de Inversión Internacional del Fondo Monetario Internacional
(BPM6) y la Definición Marco sobre Inversión Extranjera Directa de la OCDE
(BDM4).
Dada la compleja naturaleza de la gestión de las diferentes formas de inversión
transfronteriza señaladas en el epígrafe I.3, el Manual del FMI utiliza el Marco
para las Relaciones de Inversión Directa (MRID) para identificar las relaciones
de inversión directa. Así, la inversión directa transfronteriza se descompone en
cinco partes: capital, deuda, dividendos, ganancias reinvertidas e ingresos por
intereses. Estos componentes se pueden reorganizar en tres tipos diferentes
de estadísticas de inversión directa, como se muestra a continuación:
A. Posición de inversión directa (stock)
Se trata de una medida del stock de IED realizada durante un determinado
período de tiempo, segregada por país receptor o inversor, así como por
sector, utilizando la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU). Esta
medida incluye lo siguiente:
a. Capital.
b. Deuda (préstamos entre compañías).
B. Flujos de ingresos de inversión directa
Esta variable se refiere al flujo neto de inversión entrante y saliente durante un
determinado período de tiempo para un país. Esta medida incluye lo siguiente:
a. Dividendos y beneficios distribuidos de las sucursales.
b. Ganancias reinvertidas.
c. Ingresos por deuda (intereses).
C. Flujos financieros de inversión directa
Esta variable proporciona información sobre los beneficios de los inversores
directos y de las empresas de inversión directa. Esta medida incluye lo
siguiente:
a. Capital.
b. Reinversión de ganancias.
C. Deuda.
Tanto el MBP6 como el BDM 4 recomiendan que los datos agregados de IED
que aparecen en las cuentas de la balanza de pagos y de la posición de
inversión internacional del país se muestren utilizando el sistema contable de
activos y pasivos para hacerlos consistentes con otras estadísticas
macroeconómicas.
Sin embargo, cuando los datos de IED se enfocan en el análisis sobre un país
o un sector, el BDM4 y el BMP6 sugieren utilizar un enfoque direccional,
mediante el cual todos los flujos de inversión directa se informan en función de
su movimiento con respecto al país inversor o declarante, es decir, hacia el
exterior o hacia el interior. Este enfoque evita la distorsión causada por
inversiones mutuas o cruzadas (no recogidas según el principio activo/pasivo) o
inversiones entre empresas hermanas, es decir, con la misma matriz, y tiene en
cuenta si la matriz de control final es residente o no en una economía.
Los bancos centrales, las oficinas de estadística o los ministerios
correspondientes de casi todos los países compilan las estadísticas de balanza
de pagos de acuerdo con el BMP6. Estos datos son publicados por varias
fuentes, como los datos de IED del Banco Mundial basados en las estadísticas
de balanza de pagos de cada país, o la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que también publica datos sobre los
flujos y stocks de IED dentro de su Informe Mundial de Inversión que se publica
anualmente y a través de su plataforma UNCTADstat1.
I.6. Tendencias en IED
La evolución de los flujos mundiales de inversión refleja el impacto de las crisis
sucesivas en la economía mundial habidas en el siglo XXI, que truncaron el
incremento continuo de los flujos de IED en la década de los años noventa del
pasado siglo. A la crisis de las llamadas empresas .com en el año 2000 le
siguió la crisis financiera en 2008, y más recientemente la crisis sanitaria.
Todas ellas, de alcance mundial. El resultado de este convulso panorama
arroja un descenso de los flujos mundiales de inversión en 2022 de cerca de un
5% respecto a los registrados en el año 2000.
1 [Link]
Ahora bien, en esta evolución, los países en desarrollo han mostrado una
menor exposición a las crisis, que afectaron más a los países desarrollados.
Así, los primeros han registrado una tendencia regularmente creciente, que ha
desembocado en que, en los últimos tres años, los flujos de IED con destino
hacia los países en desarrollo hayan absorbido un porcentaje superior que los
países desarrollados, de tal manera que, en 2022, se registró el mayor
diferencial entre ambos grupos de países. Las economías en desarrollo
resultaron receptoras del 70% de los flujos mundiales de IED en 2022.
Figura 1. Evolución de los flujos mundiales de IED netos recibidos, Millones de USD
Fuente: UNCTAD, julio de 2023
En su último informe (UNCTAD, 2023), el organismo multilateral de Naciones
Unidas se hace eco del creciente déficit de inversión en Objetivos de Desarrollo
Sostenibilidad (ODS) que afecta de manera significativa a los países en
desarrollo. El déficit de inversión, que se estima alcanza en la actualidad más de
4 billones de dólares anuales, se registran en las infraestructuras de energía,
agua y transporte.
Todo ello, en un contexto en el que la inversión internacional en energía
renovable se ha casi triplicado desde 2015. Sin embargo, gran parte de este
crecimiento se ha concentrado en los países desarrollados, mientras el costo del
capital constituye una importante rémora para la inversión energética en los
países en desarrollo.
Coyuntura actual
Los flujos globales de inversión disminuyeron un 12% en 2022, hasta los $1,3
billones, de acuerdo con los datos UNCTAD. Este descenso se produce tras un
rebote del 64% el año anterior, y después de su desplome en 2020, cuando las
cifras quedaron por debajo del billón de dólares.
La desaceleración se debió al escenario de guerra en Ucrania, a los altos
precios de la energía y alimentos y a las presiones de la deuda. El mercado de
M&A y la financiación de proyectos internacionales se vieron especialmente
afectados por la subida de tipos de interés y la incertidumbre en los mercados
de capitales.
El descenso de 2022 en los flujos de IED estuvo impulsado por las
transacciones financieras de las empresas multinacionales (EMN) en las
economías desarrolladas, donde la IED se redujo un 37% hasta los $378.000
millones de dólares. Sin embargo, el número de proyectos greenfield
anunciados y la financiación de proyectos aumentó un 5%.
Entre los componentes de la IED, la reinversión de beneficios permaneció
elevada en 2022, reflejando altos niveles de beneficios de las EMN en todos
los sectores, especialmente en las industrias extractivas.
Desde el punto de vista sectorial, las tendencias en la IED mundial mostraron
en 2022 un aumento en el número de proyectos en infraestructuras e
industrias. Entre los sectores destacados en proyectos greenfield en 2022 se
encuentran algunas industrias intensivas en cadenas globales de valor (CGV),
como la electrónica, la maquinaria y el automóvil, que fueron duramente
golpeadas durante la pandemia. El sector energético mostró cifras estables de
inversión, al tiempo que se produjo una ralentización en los sectores de
economía digital. Tres de los cinco mayores proyectos anunciados fueron en
semiconductores.
En este escenario, y de acuerdo con la CEPAL (2023), América Latina y el
Caribe recibieron en 2022, un total de 224.579 millones de dólares, la cifra más
elevada desde que hay registro, equivalentes al 4% del PIB de la región. Estas
cifras estuvieron impulsadas, fundamentalmente, por la actividad de las EMN
que ya operan en los países de América Latina y el Caribe, que han decidido
ampliar su posición en la región en el marco del proceso de recuperación
posterior a la pandemia.
La región ha experimentado en los últimos cuatro años fuertes inversiones en
el sector servicios, fundamentalmente financieros, electricidad, gas y agua,
información y comunicaciones y servicios relacionados con el transporte. Las
inversiones manufactureras se han dirigido hacia los países y sectores donde
se han concentrado las capacidades a lo largo de los años, muchas veces
acompañadas por políticas públicas para la promoción de inversiones, que han
conducido a estos procesos, y han generado territorios atractivos para la
inversión de las EMN.
Los informes sobre la coyuntura de la IED en la región ponen de manifiesto el
importante reto de atraer y retener IED que contribuya al desarrollo sostenible e
inclusivo. En este empeño, los países han de instrumentar las políticas de
atracción de inversiones al tiempo que se avance en el fortalecimiento de las
capacidades institucionales en este ámbito y la articulación con las estrategias
de desarrollo productivo sostenible.
Tabla 1. Evolución de la recepción de flujos de IED Mundiales por región, Miles de
millones de dólares
2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2022vs2021 2013-2022
Mundo 1.468 1.412 2.056 2.003 1.645 1.375 1.708 962 1.478 1.295 -12,4% 15.403
Países Desarrollados 799 718 1.310 1.344 943 678 999 315 597 378 -36,7% 8.082
Europa 443 369 751 753 519 324 634 133 51 -107 -310,5% 3.870
Norteamérica 271 261 511 495 332 241 280 123 453 338 -25,5% 3.305
Otros desarrollados 86 88 48 95 93 114 84 60 93 147 58,3% 907
Países en Desarrollo 669 694 746 660 702 697 709 647 881 916 4,0% 7.321
África 51 55 58 46 40 44 46 39 80 45 -43,5% 504
Asia 424 472 531 478 504 497 503 516 662 662 0,0% 5.250
LAC 192 165 156 134 156 154 158 90 138 208 51,2% 1.552
Oceanía 3 2 1 1 1 1 2 1 1 1 -3,8% 15
Fuente: UNCTAD, World Investment Report 2023, julio de 2023
Figura 2. Inversión extranjera directa recibida en América Latina y el Caribe, En miles de
millones de dólares y porcentajes del PIB
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de cifras y estimaciones oficiales
al 30 de junio de 2023
Síntesis de la Unidad
Se califican como inversión extranjera directa aquellas operaciones mediante
las cuales un inversor directo adquiere o aumenta su participación en una
empresa residente en otro país, con un interés a largo plazo y una intención de
control, de forma que puede ejercer una influencia efectiva en la gestión de la
misma.
La IED puede llevarse a cabo a través de diferentes modalidades, que implican
resultados e impactos también diversos en las economías receptoras. De forma
general, se suelen distinguir cuatro formas de inversión: reinversión de
beneficios, greenfields/brownfields, fusiones y adquisiciones y préstamos inter-
empresas.
Los componentes de la IED - capital, deuda, dividendos, ganancias reinvertidas
e ingresos por intereses- se miden habitualmente como posición de inversión
directa o stock de inversión, flujos de ingresos de inversión directa en ingresos
financieros de inversión directa.
La IED genera beneficios indiscutibles para las empresas, aunque también
puede presentar riesgos para las economías receptoras. Maximizar los
primeros no está exento de retos, y por ello la IED debe ser gestionada. El
diseño e implementación de una política de promoción de inversiones es una
tarea necesaria para los gobiernos nacionales y regionales.
Los países en desarrollo han mostrado una menor exposición a las crisis, que
afectaron más a los países desarrollados y en los últimos años han ganado
cuota en los flujos globales de inversión. Las economías en desarrollo
resultaron receptoras del 70% de los flujos mundiales de IED en 2022. La
región LAC experimentó en 2022 un rebote de flujos de inversión de más del
50% respecto al año precedente. En los últimos 10 años (2013-2022), América
Latina y Caribe ha absorbido 1,552 billones de dólares.
Bibliografía
CEPAL (2023) La inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2023
UNCTAD (2023) World Investment Report 2023. Investing in sustainable energy for all. United
Nations
FMI (2009) Manual de la Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional del Fondo
Monetario Internacional (BPM6)
OCDE (2011) Definición Marco de Inversión Extranjera. Cuarta Edición BDM4
[Link]
García Pablo M, López Andrés (2020) La Inversión extranjera. Definiciones, determinantes,
impactos y políticas públicas INTAL-INT, BID.
Bases de datos y herramientas on-line
• Banco Mundial - [Link]
• UNCTAD - [Link]
• fDi Markets, Financial Times - [Link]
• Orbis Crossborder Investment, Moody’s - [Link]
investment-and-ma/orbis-crossborder-investment
UNIDAD II. GÉNESIS DE LA IED
II.1. Teorías sobre por qué los inversores llevan a cabo IED
La inversión en el exterior no deja de ser una etapa más en el proceso de
internacionalización de una empresa, fuertemente relacionada con otras etapas
de la misma (importación, exportación, internacionalización comercial, etc.).
Existen múltiples teorías en la literatura económica que tratan de explicar las
decisiones empresariales de inversión en el exterior. Las más extendidas,2
suelen poner el foco en factores como:
Búsqueda de mercado. Las empresas pueden desear mejorar su
acceso a un mercado exterior a través del establecimiento de una filial
extranjera en el país o mediante el suministro a dicho mercado a través
de un país adyacente. Desde esta perspectiva, el atractivo de un
territorio para la IED viene determinado generalmente por el tamaño de
su economía, su tasa de crecimiento y la competitividad general de la
empresa en dicho mercado. La decisión de localización de estas
empresas dependerá de la competitividad del mercado en relación con
los mercados adyacentes competidores, en términos de costes de
transacción, infraestructuras y otros factores que afectan al clima de
inversión en general.
Búsqueda de recursos. Las empresas multinacionales pueden
perseguir el acceso a aquellos insumos necesarios para la producción
que le ayuden a asegurar su competitividad, tales como recursos
naturales, mano de obra cualificada, o capacidades tecnológicas o de
2 Dunning (1988)
gestión. La decisión de ubicación en este caso obedecerá a factores
como la disponibilidad y la productividad relativa de los recursos
necesarios o los costes reales.
Búsqueda de eficiencia. Otra de las motivaciones de inversión en el
exterior puede estar ligada a una búsqueda de reducción de costes y
mejora de la rentabilidad y competitividad de la empresa. Las decisiones
de ubicación de estas empresas dependerán fundamentalmente de los
costes operativos reales en el exterior en relación con el país de origen,
siguiendo una aproximación holística que incluya todos los factores que
puedan tener impacto en el coste (tasas de cambio, costes de
transporte, costes de mano de obra, etc.).
Razones estratégicas. Las compañías también pueden considerar
motivos estratégicos a la hora de invertir en el exterior, incluyendo la
mejora de la calidad o la introducción de nuevos productos o servicios, el
acceso a determinadas tecnologías o marcas, la búsqueda de
economías de escala o la posibilidad de beneficiarse de un regulador
favorable. En la actualidad, la IED también puede ser vista como una
estrategia de negocios defensiva necesaria para mantener el acceso
continuado a mercados clave, como respuesta a posibles restricciones.
En la práctica, es habitual que estos modelos coexistan. Las estrategias
empresariales de las multinacionales son cada vez más complejas, siguiendo
habitualmente estrategias mixtas3. Además, la literatura económica apunta que
3 Myro et al (2014)
suele ser necesario diferenciar los factores determinantes de la IED según el
sector de actividad, así como considerar los diferentes modelos de IED
(horizontal, en la que las empresas replican de forma integral el modelo de la
casa matriz en otro país, o vertical, en el que el proceso productivo se
fragmenta en las distintas geografías).
II.2. ¿Qué buscan las empresas inversoras en un territorio?
Sea cual sea la razón económica (búsqueda de mercado, recursos, eficiencia)
o estratégica que guía a una empresa inversora a decidir ampliar su capacidad
productiva en otro país o territorio determinado, es preciso preguntarse a
dónde miran, es decir, qué factores tienen en cuenta para decidir el lugar de
inversión, y qué proceso desarrollan para adoptar tal decisión.
En efecto, una vez tomada la decisión de invertir en el exterior surge la
cuestión clave de elegir una ubicación de forma estructurada. Más allá de
consideraciones básicas de costes o tamaño de mercado, existen una serie de
características de las potenciales localizaciones que tienden a ser analizadas a
la hora de valorar su mayor o menor adecuación al objetivo perseguido:
Situación macroeconómica. Afecta al crecimiento de una economía, a
su inflación, situación de la balanza de pagos, etc. La evolución
económica de un país afecta al nivel de ventas de la empresa y, por
tanto, a su rentabilidad, y situaciones complejas de la balanza de pagos
pueden llevar a escenarios en los que las empresas extranjeras no
encuentren divisas para cambiar sus beneficios y repatriarlos.
Marco institucional. El grado de respeto al marco legal, el
funcionamiento e independencia del sistema judicial, la arbitrariedad o
estabilidad de las regulaciones, los niveles de corrupción o el nivel de
intervencionismo del gobierno en la actividad económica, son algunos de
los aspectos más analizados por los potenciales inversores.
Acuerdos internacionales y bilaterales. Los acuerdos comerciales
existentes, sean o no en el marco de la Organización Mundial de
Comercio (OMC), pueden reducir aranceles y facilitar el acceso a
mercado. Los tratados bilaterales de inversión (BIT) sientan las reglas de
actuación entre países de inversión, mientras que los acuerdos para
evitar la doble imposición eliminan el pago de impuestos al mismo
tiempo en el país inversor y en el receptor por una operación, haciendo
ésta más atractiva.
Estabilidad política del país y de la región. Se trata de un factor clave,
que condiciona la evolución económica y crecimiento futuro del territorio,
de creciente atención por parte de empresas ante el aumento de la
inestabilidad en el marco geopolítico global.
Estabilidad del tipo de cambio. La evolución del tipo de cambio puede
afectar al valor y rentabilidad de la inversión, en una doble dimensión: en
el momento previo a la realización de la inversión, una depreciación
puede ejercer un efecto favorable sobre la decisión de inversión, pero
una vez ésta esté en funcionamiento, esa misma devaluación puede
disminuir el valor de los beneficios repatriados o el valor de potenciales
desinversiones.
Fiscalidad. El nivel impositivo afecta de forma directa a los beneficios
que una empresa extranjera puede obtener de una inversión en otro
país, mientras que los impuestos personales afectan a los niveles de
renta disponibles de su personal desplazado (y por tanto a los costes
salariales). Existe una estrecha correlación negativa entre IED y niveles
de fiscalidad efectiva.
Calidad y disponibilidad de mano de obra. La disponibilidad de
talento y mano de obra cualificada es un factor que cada vez influye más
en las decisiones de localización. Conforme el nivel tecnológico de la
actividad a desarrollar es mayor, este factor se vuelve más relevante.
Existencia de clusters. La existencia de clusters locales ejerce una
influencia positiva, por lo que estos suponen e implican -signo de clima
favorable para inversiones de ese tipo de empresas, ahorro de gastos y
actuaciones para elegir ubicación, acceso a economías de escala,
posibilidad de intercambio de conocimientos y experiencias, acceso a
talento, etc.-.
Logística y transporte. Su relevancia dependerá en gran medida de la
importancia concreta que tenga para la actividad de la empresa -mayor
en el caso de inversiones en plataformas de exportación o en empresas
fuertemente integradas en cadenas globales de valor-.
Conectividad y telecomunicaciones. La disponibilidad de redes que
garanticen una conectividad adecuada se ha convertido en un requisito
prácticamente imprescindible para inversiones de numerosas empresas,
en línea con la creciente importancia de los desarrollos digitales.
Apoyo de las agencias públicas. La labor de las agencias de
promoción de inversiones puede ayudar a reducir los costes hundidos
ligados a los procesos de inversión (aquellos costes en los que ya se ha
incurrido y no se podrán recuperar en el futuro, como el tiempo, el dinero
u otros recursos que se gastaron en un proyecto).
Existencia de apoyos o incentivos a la inversión extranjera. Aunque
se trata de un ámbito en discusión en la actualidad -especialmente
desde la perspectiva del equilibrio entre la factura fiscal que suponen
frente a los beneficios potenciales a obtener por parte del territorio que
los ofrece-, los incentivos, en especial los fiscales, subvenciones y
facilidades crediticias, pueden afectar de forma directa a las decisiones
de inversión.
Aspectos culturales. Aspecto difícilmente cuantificable, pero de
impacto significativo. Países con una mayor vinculación cultural
(idiomática, histórica) facilitan la adaptación efectiva de las empresas y
una mejor comprensión de las condiciones locales.
Calidad de vida. Si bien puede no ser un factor de relevancia para la
decisión de inversión de forma directa, puede incidir significativamente
de forma indirecta. Su impacto en el atractivo de un territorio para
profesionales y emprendedores aumenta per se la disponibilidad de
talento, que puede ser un incentivo para la elección de una determinada
localización por parte de los potenciales inversores, y esos mismos
profesionales pueden decidir establecer una empresa, y por tanto invertir
-cada vez más frecuente en el ámbito de actividades relacionadas con
Internet, startups, etc.-.
Si bien los parámetros de decisión de inversión en el exterior serán específicos
de cada empresa y proyecto de inversión, se podrían esquematizar de la
siguiente forma:
Figura 3. Factores de atractivo de un país o región para la IED
Fuente: Sifdi
Conocer el ciclo de vida de un proyecto de inversión y cuáles son los procesos
de decisión de una empresa resulta pues un factor clave de cara a diseñar
políticas de captación y de apoyo.
El ciclo de vida de un proyecto de inversión suele transcurrir entre las etapas
que se dibujan aquí
Figura 4. Ciclo de vida de un proyecto de inversión
Fuente: USAID
Si bien este suele ser un ciclo habitual que recorre un proyecto de inversión, el
proceso de decisión por parte de la empresa inversora no responde a un
modelo único de comportamiento, aunque el flujo habitual suele seguir un
esquema como éste:
Figura 5. Proceso típico de decisión de localización
Fuente: PwC, Millenium Cities Initiative (2009)
Adicionalmente, existen otros elementos que pueden influir internamente en la
toma de decisión de las empresas. La fuerte asimetría de información existente
en el proceso de selección tiende a favorecer a aquellas ubicaciones de las
que se tiene conocimiento previo -bien directo, bien a través de brokers o
intermediarios-, en las que los directivos o gerentes tienen experiencia previa o
en las que existen redes de contactos adecuados en destino. Del mismo modo,
otros factores internos sobre los que es difícil influir, como el compromiso e
iniciativa a nivel de dirección, la correcta definición de los tiempos, el enfoque
estratégico de la matriz y la participación y fuerza de la filial dentro de la
estructura corporativa, podrán marcar la fluidez y viabilidad de la ejecución de
la inversión.
El origen geográfico de los potenciales inversores también puede afectar
significativamente al peso que se otorga en el proceso de decisión a los
distintos factores.
En definitiva, todo ello abunda en la tesis de que, a pesar de las
modelizaciones que se puedan realizar sobre los factores determinantes en un
proceso de inversión, tanto desde el punto de vista macroeconómico como
desde la perspectiva empresarial, la amplia casuística según tipología de
sector, actividad a realizar, tamaño de la empresa o procedencia de la misma,
hace necesario el análisis y estudio de cada potencial inversor, más aún
cuando se trata de adoptar instrumentos de apoyo para el IED desde la
iniciativa pública.
II.3. Impacto de la IED en las economías
El impacto de la IED en la economía receptora dependerá, en primer lugar y
desde el punto de vista macroeconómico, de la forma de inversión que se haya
realizado. Otros factores relacionados con la economía receptora serán
también determinantes del impacto final, como se verá en el Módulo 2 de este
curso.
Así, y desde una perspectiva general, tanto las nuevas inversiones (greenfield
o brownfield) como las reinversiones realizadas por las empresas de capital
extranjero generan empleo y crecimiento a través de efectos directos -
relacionados con las actividades económicas de las empresas inversoras en sí-
, indirectos -a través de la compra de insumos a los proveedores locales,
incluyendo bienes o servicios intermedios- e inducidos -aumento de la actividad
económica de la empresa de propiedad extranjera y sus proveedores, que se
traduce en un aumento del consumo privado, y estimula aún más la actividad
económica- en la economía receptora.
Aunque es cierto que las inversiones de empresas nacionales y locales pueden
llegar a producir efectos similares, la IED puede estar asociada con impactos
económicos adicionales más amplios que mejoran la productividad y pueden
ser más duraderos y dinámicos. Entre éstos:
Las empresas extranjeras aportan, en muchos casos, tecnología,
operativa y gestión de conocimiento -su capital conocimiento o
knowledge capital4-, factores que son los que les permiten establecerse
en los mercados globales y competir con éxito con las empresas locales.
El trasvase de valor se puede producir cuando las empresas locales
contratan a empleados provenientes de estas empresas foráneas, o
cuando las empresas domésticas venden bienes o servicios a las
empresas exteriores establecidas.
Las grandes compañías multinacionales pueden adquirir insumos
locales, aumentando así el tamaño del mercado doméstico. Ese
aumento de tamaño puede permitir que algunos de los proveedores
existentes se puedan beneficiar de economías de escala, atraer nuevos
proveedores y estimular la competencia5. Esta intensificación de la
competencia puede, a su vez, derivar en un aumento de los niveles de
productividad del territorio.
Las nuevas inversiones extranjeras pueden allanar el camino para una
mayor IED, por la mejora del atractivo del territorio ligado a los
mayores niveles de stock de IED, por el aumento del tamaño de
mercado y oportunidades de obtener mayores economías de escala y una
4 Markusen (2005)
5 Markusen y Venables (1999)
mejora en las condiciones locales para hacer negocios, o por la difusión
de conocimiento y mejora de la productividad local.
Por su parte, las fusiones y adquisiciones no suponen una expansión en
primera instancia de los niveles de producción, dotaciones de capital o empleo,
pero los cambios de titularidad sí pueden estar asociados con efectos
secundarios positivos. Si bien no existe ninguna garantía de que los efectos de
derrame se lleguen a materializar, las inversiones transfronterizas pueden venir
acompañadas de mejoras posteriores en la gobernanza, en el acceso a
financiación, o en la valoración y productividad de los activos adquiridos.
En cualquiera de las modalidades, el alcance final de sus efectos positivos
estará ligado a factores como la estrategia de la empresa matriz y el rol de sus
filiales extranjeras dentro de su impronta global, la capacidad de absorción de
las empresas locales, la brecha tecnológica existente entre los nuevos
participantes y las empresas ya establecidas, así como a factores de índole
institucional del territorio receptor (nivel educativo, protección de la propiedad
intelectual, capacidades de I+D, dinamismo del entorno empresarial, etc.),
ubicación final, etc. Del mismo modo, no siempre es posible evaluar hasta qué
punto los efectos indirectos o inducidos están realmente relacionados con la
fuente foránea del capital.
Desde la perspectiva contraria, la literatura económica señala que pueden
existir ciertos riesgos ligados a la entrada de IED. Las empresas extranjeras
pueden desplazar o incluso expulsar a las empresas nacionales -efecto
crowding out-. Este desplazamiento se puede producir a través del mercado
laboral, si el desempleo regional fuera muy bajo o si la región no tuviera una
dotación suficiente de empleo con habilidades y competencias específicas. Al
contar con una mayor facilidad para atraer talento, gracias a su mayor
productividad, mejor marca o capacidad para ofertar mejores salarios, las
empresas extranjeras pueden generar inflación en el ecosistema local, incluso
en sectores distintos a aquellos en los que ellas operan.
Si la entrada se ha producido a través de la adquisición de una empresa ya
existente, también se puede esperar que las empresas extranjeras puedan
prescindir de trabajadores redundantes con mayor rapidez, o que se produzca
cierta sensación de pérdida de control sobre activos locales o alejamiento de
los centros de decisión. Ésta ha sido una queja frecuente durante las
coyunturas de crisis, en la que la falta de liquidez o mala coyuntura puede
haber propiciado compras en las que los nuevos propietarios pueden no
presentar mejores competencias o capacidades. En algunos países se ha
llegado al extremo de vetar algunas operaciones, especialmente cuando los
inversores provenían de algunos países como China u Oriente Próximo.
Adicionalmente, en la actualidad, la IED no siempre resulta en una nueva
fábrica, centro de investigación o edificio de oficinas, con la creación de
puestos de trabajo asociados, sino en una mera transferencia de activos
intangibles. La globalización y la creciente importancia de la fiscalidad ha
convertido conceptos como la residencia o las fuentes de ingresos en mucho
menos útiles a la hora de determinar dónde genera una empresa valor. Las
cadenas de suministro, las cadenas globales de valor (CGV) o los esquemas
fiscales son hoy en día tan complejos que es difícil saber dónde se deben
aplicar los impuestos o cuál es el origen de muchas empresas.
La relación entre los impactos y los factores que determinan su alcance se
recoge en la Tabla 2.
Tabla 2. Los impactos de la IED. Factores determinantes
COSTES Y BENEFICIOS CARACTERÍSTICAS DESAFÍO EMPRESAS
IMPACTO POSITIVO
SEGÚN FILIALES EMN LOCALES
Tipo de inversión Mayor productividad Competencia por el Asociación filial EMN –
mercado empresa local
Objetivos de las EMN Mayor propensión a
Comercio exterior Exportación e innovación Empresa local con capacidad
Capacidad de absorción de absorción
empresas y sectores Mejores salarios Proveedores requieren
locales asistencia y transferencia EMN con conductas
Mayor capacidad de tecnología tecnológicas proactivas
Condiciones económicas, innovadora
sociales e institucionales Movilidad de personal
del territorio receptor
Menor vínculo con
proveedores locales
Fuente: Las Políticas hacia la IED. BID/INTAL (2021)
Síntesis de la Unidad
Los inversores pueden contemplar varias motivaciones en su proceso de
inversión, búsqueda de mercado, búsqueda de recursos, búsqueda de
eficiencia o razones estratégicas.
Desde el punto de vista de lo que los inversionistas buscan en un determinado
territorio, existen una serie de características de las potenciales localizaciones
que tienden a ser analizadas a la hora de valorar su mayor o menor
adecuación al objetivo perseguido. Éstas pueden agregarse en torno a cinco
vectores: Mercado, Medio físico y Conectividad, Innovación, Talento y Entorno
social, institucional, medioambiental.
Conocer el ciclo de vida de un proyecto de inversión y cuáles son los procesos
de decisión de una empresa resulta pues un factor clave de cara a diseñar
políticas de captación y de apoyo. No obstante, la especificidad de cada
proyecto de inversión, según los sectores o actividades contempladas, así
como las diferentes necesidades de los agentes implicados, exige su análisis
individual. Todo ello debe tenerse en cuenta en el diseño de los instrumentos a
desarrollar por las instituciones dedicadas a la promoción y atracción de IED.
La IED puede estar asociada con impactos económicos adicionales más
amplios que los aportados por la inversión realizada en el ámbito local, que
mejoran la productividad y pueden ser más duraderos y dinámicos. Los
impactos adicionales específicos se concentran en el ámbito de la tecnología y
gestión del conocimiento para la economía receptora, el aumento del tamaño
del mercado doméstico y la mejora del atractivo de ésta para posteriores
inversiones.
Bibliografía
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Some Possible Extensions. Journal of International Business Studies, 19, 1-31.
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Markusen, J. y Venables, A. (1999): “Foreign direct investment as a catalyst for industrial
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Size, Low-Budget Cities in Emerging Markets”, Vale Columbia Center
Myro, R. (dir.) (2014): “España en la Inversión Directa Internacional”, Instituto de Estudios Económicos
UNIDAD III. EL PAPEL DE LAS AGENCIAS DE PROMOCIÓN DE
INVERSIONES
III.1. Principios de la organización de la promoción de inversiones
En las dos últimas décadas, el contexto en el que se configuran las políticas de
promoción de IED y, en consecuencia, la actividad de las API se ha modificado
notablemente. El ámbito de referencia y las tendencias en la acción política en
este ámbito apuntan algunas premisas a tener en cuenta:
El nivel de competencia por captar nuevos proyectos ha aumentado de
manera significativa, como también lo han hecho el número de
oportunidades a conseguir.
Un importante grupo de nuevos inversores, Fondos Soberanos o
empresas controladas por los Estados, han emergido con fuerza,
proviniendo sobre todo de países asiáticos y de medio oriente
Los activos y capacidades para atraer IED han acrecentado su
importancia, en tanto las empresas buscan continuamente optimizar su
red global de operaciones.
La competencia existente lleva a una necesidad de mejorar los atractivos de
los territorios con políticas adecuadas, si bien los esfuerzos atañen a un buen
número de políticas –industrial, innovación, educación, regulación, etc.-, todas
las políticas que favorecen el crecimiento sostenido refuerzan el atractivo para
el capital exterior, pero no todos los factores de atracción admiten alteraciones
a corto plazo, ni ejercen el mismo impacto sobre la IED. El marco regulatorio es
particularmente susceptible de alteraciones y mejoras y, además, existe un
amplio espacio para las políticas de promoción.
En todo caso, la base inversora se ha diversificado a lo largo del tiempo, y las
empresas multinacionales (EMN) de las economías emergentes pueden
priorizar sus estrategias competitivas, motivaciones y tolerancia al riesgo en el
proceso de internacionalización de manera diferente a las de las economías
desarrolladas, hecho a tener en cuenta en el diseño de las acciones de
promoción de inversiones por parte de las API.
Por su parte, los Fondos Soberanos y empresas de control estatal
(principalmente asiáticas) se consolidan como actores importantes de los flujos
de IED. En algunos países, se está prestando especial atención regulatoria a
este tipo de inversores, ya que podrían perseguir metas distintas de las
estrictamente comerciales, e incluso constituir un riesgo para los países
receptores. A la par, estos inversores reciben muchas veces ayudas de sus
gobiernos, lo que les coloca en ventaja competitiva frente a sus contrapartes
privadas. El periodo 2022-2023 ha marcado un volumen de activos histórico
bajo gestión por estos fondos, que totalizaban 11,4 billones (trillions
anglosajones) de dólares.
Al mismo tiempo, un creciente número de gobiernos está matizando su
aproximación a la IED, ejecutando esta política como herramienta que sirve a
los objetivos nacionales/regionales, y prestando más atención no solo a la
entrada de inversión extranjera desde el punto de vista cuantitativo, sino
también a su calidad. Es lo que se ha dado en llamar IED sostenible, aquella
que maximiza la contribución al desarrollo económico, social y medioambiental
de un territorio y tiene lugar en el marco de los mecanismos adecuados de
gobernanza, aunque sin poner en peligro su viabilidad comercial. A este tema
se hará referencia específica en el Módulo 2 de este curso.
III.2. Cómo se crea una API: plano estratégico, táctico y operativo
Al igual que en cualquier empresa o institución, el desempeño de una agencia
de promoción de inversiones se puede analizar en torno a tres ámbitos de
actuación: estratégico, organizativo y operativo. Para asegurar una buena
práctica, y por su alto nivel de interdependencia, es requisito imprescindible la
correcta alineación de los objetivos en cada uno de estos niveles, persiguiendo
una implantación y evaluación holística, no siendo suficiente una mera
adopción de medidas de carácter singular y autónoma en cada ámbito.
No hay que olvidar, además, el papel esencial desempeñado por las API en el
entorno público institucional, como elemento canalizador de proyectos
empresariales y de generación de empleo.
Tabla 3. Niveles de determinación de buenas prácticas en la creación de una API
Fuente: Ecorys (2013)
La definición estratégica de la API tendrá en cuenta tanto el marco
sociopolítico en el que se integra la API como el entorno competitivo del
territorio -país, región, ciudad- al que representa. A partir de aquí, la definición
y/o planificación estratégica deberá tener en cuenta:
La misión y la visión de la API, que normalmente estarán reflejadas en
los estatutos o legislación que alumbraron su creación.
Los valores que guiarán su actividad.
Los objetivos que marcarán sus funciones, organización y operativa.
La definición de los incentivos -si se dotan- al inversor constituyen un aspecto
estratégico de una IPA, ya que afecta de forma transversal a otras áreas de la
política económica y territorial del territorio, con las que habrá de alinearse.
El ámbito organizativo de la API se concreta, una vez definida la estrategia,
en una estructura determinada, que se desarrollará en función de los recursos
económicos y humanos disponibles. La gobernanza y los perfiles necesarios
responderán a las funciones básicas de cualquier API, aspectos que se tratan
en los siguientes epígrafes de esta Unidad.
En relación con los aspectos operativos, aquellos que las API consagran a la
generación de negocio, las mejores prácticas de agencias ponen el foco en:
Caracterizar sectores y clientes potenciales.
Configurar un catálogo de servicios innovadores de calidad.
Generar una red de colaboradores y prescriptores.
En cuanto a la caracterización de sectores, la práctica de las mejores API se
centra en generar propuestas de valor específicas y personalizadas en
subsectores, actividades o incluso empresas individuales. Esto conlleva la
organización en el seno de la agencia de instrumentos de inteligencia económica
avanzada y de una capacidad de promoción muy capilar. Las agencias más
avanzadas llegan a trabajar con clusters o cadenas de valor globales,
identificando las brechas existentes y dirigiéndose a empresas de la parte
superior de la cadena de valor con vocación global. También realizan un
importante esfuerzo a la hora de estrechar los nichos y de buscar el encaje e
integración con el ecosistema doméstico.
En cuando a la orientación y especialización hacia inversores, las API siguen
dos estrategias diferenciadas. Las más tradicionales se acoplan al entorno
competitivo existente, buscando IED de mercado –i.e. dirigiéndose hacia
inversores que busquen el atractivo de un mercado particular, y/o
complementar clusters locales-. Las más avanzadas, por su parte, buscan
eficiencia en la atracción de IED, analizando las cadenas de valor globales y
especificando las ventajas geográficas y económicas de las empresas que se
localizan dentro de una zona, para construir así una cartera de inversores
potenciales que sea relevante. En ambos casos, el método se basa en un
doble análisis: el relativo a las fortalezas y competitividad de la
ciudad/región/país, y el referido a las oportunidades disponibles en el mercado
mundial.
Con ello, se persigue construir una lista de empresas objetivo, lo más
cualificada posible, proceso en el que lo importante es la relevancia y
adecuación de las empresas, y no tanto su cantidad.
La especialización por tipología de cliente es también una práctica eficaz para
atraer IED, con aspectos básicos similares a los de la especialización sectorial.
De nuevo, la creación de inteligencia corporativa es un factor clave, tanto para
la identificación de empresas –tratando de ir más allá de las empresas globales
a las que persiguen todas las API- como para la selección del momento
adecuado de contacto y de la(s) persona(s) clave dentro de la empresa.
Es habitual entre las API la no-discriminación según el tipo de cliente –en el
sentido de atender a todo aquel potencial inversor que lo demande-, pero las
agencias más sofisticadas sí adecúan su cartera de servicios según el tipo de
inversor, diferenciando normalmente entre multinacionales, fondos de
inversión, medianas empresas y start-ups/scale-ups.
El Módulo 2 de este curso abundará en la definición e identificación de los
inversores potenciales.
Un elemento clave en la excelencia en la provisión de servicios a inversores es
la implantación de una mentalidad corporativa de prestación de servicios
orientada al cliente, propia de las empresas de consultoría estratégica de
ámbito privado. Así, desarrollar un catálogo de servicios de calidad constituye
una seña de identidad de las API más exitosas. A ello se dedicará
íntegramente el Módulo 4 de este curso.
III.3. Gobernanza de las API
La forma en que una API se estructura y gobierna influye en sus decisiones
operativas. En principio, una organización que reporta directamente a un
ministro, con un Consejo de Administración exclusivo de funcionarios públicos,
tendrá prioridades diferentes a las de un organismo autónomo con
representación del sector privado.
Un estudio realizado en 2004 por MIGA, el Organismo Multilateral de Garantía
de Inversiones, perteneciente al Banco Mundial, analizó los modelos de
gobernanza de agencias de promoción de inversiones de todo el mundo, y
mostró que los flujos de IED eran menores en aquellos países en los que las
agencias formaban parte de un ministerio en lugar de ser un cuerpo autónomo,
y que incluso la representación del sector privado en el consejo de
administración tenía una influencia desigual en los flujos de IED.
Más recientemente6, la OCDE y el BID realizaron un intensivo mapeo en API
tanto de países OCDE como de LAC que ponía de manifiesto que la
gobernanza de una API está relacionada con la forma en que ésta es
supervisada, guiada, controlada y administrada. Cuando se establece una API,
su estatus legal (a menudo formalizado por ley) determina muchos aspectos
organizativos y funcionales de la agencia. Y éstos tendrán una
incidencia particular en el nivel de autonomía de la API frente al gobierno,
particularmente en términos de gestión financiera y de recursos humanos.
Desde el menor hasta el mayor grado de autonomía, los tipos de estatus legal
más comunes son los siguientes:
Gubernamental (a menudo como departamento o unidad dentro de
un ministerio);
Organismo público autónomo;
Organismo conjunto público-privado; y
Organización de propiedad totalmente privada.
6
BID y OCDE Christian Volpe Martincus y Monica Sztajerowska (2019) Cómo armar el rompecabezas de la promoción
de inversiones. Un mapeo de las agencias de promoción de inversiones en América Latina y El Caribe y en los países
de la OCDE.
OCDE y BID (2018) Mapping of Invest Promotion Agencies in OECD countries
La gobernanza y el desempeño de una agencia pueden evaluarse y medirse,
de forma independiente y conjunta, bien sobre el mandato y los resultados,
bien sobre la calidad del servicio o sobre la evaluación del desempeño del
personal. Aspectos que afectan a esta evaluación incluyen:
La rendición de cuentas y publicación de resultados. Medir el éxito en
la inversión extranjera es un componente clave de la rendición de cuentas,
y, al mismo tiempo, un potente motor interno de acción. Existe mucha
variabilidad a la hora de establecer objetivos y medir los resultados de la
gestión de las API, aunque métricas ligadas a los proyectos –gestionados,
establecidos, impacto local, etc.- y las actividades realizadas –número de
contactos, reuniones, visitas a inversores, eventos organizados, etc.- son
habituales. Las API mejor gestionadas publican informes de su actividad y
gestión en memorias anuales.
Su tamaño. Si bien se ha demostrado7 que existe una correlación positiva
entre el tamaño y rendimiento del personal en cuanto a la atracción de IED,
no se ha definido cuál debe ser el tamaño “ideal” de este tipo de
organizaciones. El tamaño puede afectar también a su operativa en red,
tanto en el ámbito local como en el exterior.
Colaboraciones y partenariados. Para poder ofrecer un servicio de
calidad, atender las demandas específicas de sectores prioritarios, y estar
al día de los cambios y tendencias en el mercado, las API necesitan crear
redes de contacto con el sector privado y con todos los actores involucrados
7 Morisset y Andrews-Johnson (2004)
o con intereses en el desarrollo de la economía local. Existen diversas
fórmulas que derivan de las relaciones con distintos tipos de agentes y que
pueden generarse según cuáles sean la misión y los objetivos de la
agencia, incluyendo socios directos –organismos gubernamentales,
asociaciones y cámaras de comercio, bancos y empresas de servicios, etc.-
y partes interesadas o stakeholders -. Estas redes de colaboración se
instrumentan por medio de acuerdos, más o menos formales, a nivel
institucional, sectorial o acuerdos con socios comerciales o partners.
Su estructura, tanto en lo que se refiere a su configuración -estructura
funcional, número de departamentos y cómo se articulan y coordinan,
especialización- como a su nivel de centralización y grado de autonomía.
Como resultado de los análisis realizados, tanto en países OCDE como en la
región LAC, puede concluirse que la mayoría de las API tiene una fuerte
componente pública, aunque hay notables diferencias en cuanto a la
participación del sector privado en los órganos consultivos y de administración
y, sobre todo, en el perfil del personal de la agencia. Los lazos entre el sector
privado y la API normalmente se definen mediante la inclusión de
representantes del sector privado en el consejo de administración de la
agencia, u organizando una red con contactos del sector privado, como
cámaras de comercio, asociaciones industriales o empresas locales.
Si bien no parece haber una clara evidencia en relación con el tamaño de las
API o con la remuneración de sus empleados, sí parece haber una correlación
positiva entre las agencias más sofisticadas y con resultados más exitosos y el
perfil privado y de mentalidad empresarial de sus directivos y empleados.
Figura 6. Respuesta de las API al panorama actual de la IED
Panorama actual de IED Respuesta de las organizaciones
exitosas
Competencia Profesionalización
Nuevas formas inversión Especialización
IED sostenible Innovación
III.4. Instrumentos, funciones y técnicas de las API
Una vez que la API ha definido su estrategia y concretado los objetivos a corto
y medio plazo, y se ha dotado de la estructura adecuada y posible, la acción
operativa debe ponerse en funcionamiento.
Asegurar el cumplimiento de dichos objetivos exige la estructuración de unas
funciones básicas en la institucionalidad para la promoción de inversiones. Así,
las API contemplan funciones que abarcan:
La generación de negocio.
La construcción de imagen sobre el territorio.
La facilitación de los procesos de inversión.
La retención de las inversiones y la mejora del clima de negocios.
Habitualmente, éstas se pueden integrar en el diseño organizativo y la
estrategia de la API, dando lugar a las seis áreas que se muestran en la
siguiente figura, que han de tener adecuado reflejo en el organigrama de la
entidad.
Figura 7. Funciones clave en promoción de inversiones
Fuente: Sifdi, basada en WAIPA, GIZ (2020)
Todas estas funciones de una API responden a las necesidades de las
empresas inversoras, aquellas que, como se ha visto en el epígrafe 2 de esta
Unidad, son cambiantes según la fase en la que se encuentren en el proceso
de decisión.
Pues bien, las funciones básicas de la API derivan, por una parte, de la
respuesta a las necesidades específicas de los inversores en cada fase del
proceso y, por otra, de la necesaria acción proactiva para la promoción del
territorio y la captación de proyectos de inversión
III.5. Capital humano de la API: perfiles y habilidades
En lo que respecta a la remuneración y al perfil del personal de las API, si bien
hay diferencias en términos de la primera, según la imbricación de la agencia
en el tejido productivo empresarial y el nivel salarial local, sí existe cierto
consenso en cuanto al conjunto de habilidades requeridas para determinados
puestos a cubrir dentro de la API: profesionalidad y conocimiento en el binomio
IED/sectores, así como de herramientas específicas de gestión.
Los perfiles principales que debe tener en cuenta una API son:
Project Managers o gestores de proyectos. Estos deben contar con
experiencia en industria (sectores objetivo), capacidad de establecer una
relación fluida con inversores, con una actitud proactiva. Tener
experiencia laboral en una empresa extranjera es siempre una ventaja.
La utilización de herramientas tipo CRM o similares será necesaria, por
lo que es deseable que estos perfiles estén habituados a su uso.
Gestores de investigación y marketing. Para los primeros se requieren
habilidades de investigación y de organización para configurar el área de
inteligencia de la Agencia. Los segundos deben de poseer experiencia
en marketing y organización de eventos y capacidad para trabajar con
plazos cortos.
Promotores de inversión. Las competencias que se requieren son la
flexibilidad y adaptabilidad para llevar a cabo diversos tipos de trabajo de
promoción y gran capacidad de comunicación en diferentes idiomas,
fundamentalmente en inglés.
Responsables de Comunicación: La comunicación digital, la utilización
de redes sociales e incluso de herramientas de inteligencia artificial (IA)
son cada vez más frecuentes como instrumentos de marketing,
comunicación y focalización en inversores objetivos. Los perfiles actuales
en esta área han de tener en cuenta el conocimiento y experiencia
previos en su uso.
Entre las buenas prácticas identificadas, sobre todo con el fin de mejorar la
capacidad de respuesta y prestación de servicios a los inversores, se incluyen
la rapidez de respuesta, la orientación a mercado, el conocimiento de las
ventajas competitivas del territorio, y el entendimiento de las necesidades de
los inversores.
A nivel de dirección, las mejores prácticas apuntan a perfiles pragmáticos con
clara orientación al mercado, y a posibilitar la adaptación del personal a los
cambios y sensibilización sobre la dinámica del sector privado.
En línea con el nivel de especialización necesario de los recursos -fundamental
por las peculiaridades de la atracción de inversiones con respecto a otras
actividades, como la promoción de exportaciones, así como el alto grado de
competencia existente-, se hace necesario formar a los técnicos en atracción
de inversiones. Este es un aspecto muy afectado y descuidado en muchas
agencias por efecto de las restricciones presupuestarias ligadas a las crisis
económicas.
Destacan en este ámbito agencias como London&Partners, InvestChile o
ISPAT (Agencia de Promoción y Apoyo a las Inversiones en Turquía), que
tienen establecidos ciclos de formación continua, tanto presencial como en
línea, que incluyen también a sus empleados de la red de oficinas en el
exterior.
III.6. Las API de ámbito subnacional. Modelos de colaboración
nacional-subnacional para la promoción de inversiones
El panorama de la promoción de la inversión internacional está marcado por el
aumento de la competencia global por atraer proyectos de inversión.
Los beneficios aportados por la IED, y la toma en consideración de la
necesidad de gestionar los flujos inversores para que reviertan en los
beneficios esperados, ha desembocado en la creación de múltiples organismos
y agencias para la promoción y atracción de inversiones, tanto de nivel
nacional, regional como local.
El resultado es un incremento de la competencia, que, en una perspectiva del
último lustro, dibujan un panorama competitivo mundial como el siguiente:
Figura 8. Panorama competitivo de la promoción de inversiones
17.000 proyectos de inversión greenfield anuales
+900.000 millones de $ invertidos cada año
+4.000 agencias de promoción y atracción de inversiones
(nacionales, regionales, locales) y 10.000 agencias promoción económica
Fuente: Elaboración propia, con datos de la UNCTAD (2023)
Además, cada vez un mayor número de ciudades y zonas metropolitanas están
tratando de asumir un papel más activo a la hora de posicionarse en los
mercados globales. Conscientes de su poder económico, de su rol concentrador
de talento, y de que la vasta mayoría de la actividad económica se produce en
la actualidad en entornos urbanos, algunas ciudades siguen avanzando en el
ejercicio del poder económico a nivel global, con un mayor nivel de activismo a
nivel internacional. Esta creciente proactividad ha llevado a un número cada vez
mayor de API sub-nacionales de carácter local.
La eficacia de las API sub-nacionales genera grandes retos relacionados con la
cooperación y coordinación con las API de ámbito nacional de sus respectivos
países.
Una encuesta llevada a cabo por la OCDE y el BID8 entre API, en referencia a
este campo, resaltaba cómo la cooperación subnacional se centra en la
8
OECD (2018), Mapping of Investment Promotion Agencies in OECD Countries
prestación de servicios de facilitación de inversiones y atención posterior para
inversores extranjeros, considerando a las API sub-nacionales “socios
estratégicos” para los servicios de facilitación.
En todo caso, las API sub-nacionales cobran una importancia mayor en las
últimas fases del proceso de inversión, y en la dotación de los servicios
denominados de “última milla”, aquellos necesarios durante la fase de
establecimiento de inversores o servicios de seguimiento en la región o ciudad.
Igualmente, las API sub-nacionales desempeñan un papel fundamental en la
fase de post-inversión, esto es, en la dotación de los llamados servicios de
aftercare y policy advocacy. Este tipo de servicios, que se describen de forma
detallada en el Módulo 4 de este curso, premian la cercanía y la presencia de los
inversores en el territorio local o regional, y dotan de mayor sentido a la acción
por parte de las API regionales y/o locales, que pueden contar con mayor
capacidad para la atención a las necesidades de los inversores o la resolución
de disputas o problemas específicos.
En los ámbitos promocionales previos, esto es, cuando se trata de alinear
objetivos o sectores específicos para atraer inversores y promocionar territorios
para su ubicación, la coordinación entre las IPA nacional y sub-nacionales
presenta retos mayores. La razón es que no siempre la suma de los objetivos de
las API sub-nacionales sean compatibles con los de la agencia nacional.
En ocasiones, además, los mensajes y propuestas de valor lanzados desde los
distintos territorios sub-nacionales pueden solaparse o incluso contradecirse,
[Link]/investment/[Link]
In collaboration with the Inter-American Development Bank
generando un deterioro de la imagen global del país. Los territorios pueden tener
niveles muy diferentes de atractivo debido a su riqueza económica,
competitividad sectorial, atributos en el ámbito laboral y otras características del
ecosistema local.
Como a menudo existe competencia interregional, las API nacionales pueden
ser excluidas deliberadamente de las oportunidades identificadas localmente o,
por el contrario, si las agencias nacionales no instrumentan mecanismos
transparentes y fiables de compartición de información sobre proyectos
identificados nacionalmente, pueden generarse situaciones de pérdida de
oportunidades y déficits de gestión que redunden en merma de la imagen país
como destino inversor.
La cooperación con agencias sub-nacionales plantea también una serie de
desafíos en el ámbito organizativo. La red de agencias sub-nacionales pueden
ser heterogéneas y estar compuestas por organizaciones con diferentes niveles
de habilidades y competencias, así como diversos ámbitos de actividades.
En definitiva, dado que la competencia en los niveles sub-nacionales existe, la
cooperación de las IPA nacionales con las agencias sub-nacionales presenta
retos de arbitraje. Y es que, a veces, las agencias nacionales deben convertirse
en árbitros y afrontar decisiones difíciles: ¿deben satisfacer los deseos de los
inversionistas extranjeros? ¿deben defender la mejor ubicación según los
propios criterios de la agencia? ¿Se centrará la agencia nacional en atraer
inversiones a las zonas menos dotadas y que más las necesitan?
Para lograr que la colaboración sea fructífera para ambas partes, nacional y sub-
nacionales, se necesitarán herramientas de coordinación, de comunicación,
transparencia y trabajo colaborativas que ayuden a superar estos desafíos.
Porque, en definitiva, el objetivo es organizar esfuerzos conjuntos para
responder de manera eficiente a las demandas y necesidades de los
inversionistas extranjeros y aumentar las posibilidades de conseguir proyectos
para un país y sus regiones.
Síntesis de la Unidad
El contexto en que se enmarcan las políticas de promoción de inversiones se
ha modificado en los últimos años. Se caracteriza por una mayor competencia
en la atracción de inversiones, nuevos grupos de inversionistas como
empresas controladas por los estados o fondos soberanos y se dota de mayor
importancia de los activos y capacidades para atraer inversión. Entre tanto, las
empresas buscan continuamente optimizar su red global de operaciones y
configuran nuevos patrones de producción internacional.
La creación de una API debe considerar los planos estratégico, táctico y
operativo desde una óptica articulada y coherente con la misión y objetivos
fundacionales de la API.
Las API contemplan funciones que normalmente abarcan la generación de
negocio inversor, la construcción de imagen sobre el territorio, la facilitación de
los procesos de inversión, así como a retención de las inversiones y la mejora
del clima de negocios.
La gobernanza de una API puede conllevar diferentes tipos de status legal,
desde un organismo totalmente público a totalmente privado, con alternativas
público-privadas. En todo caso, la gobernanza y el desempeño de una agencia
deben evaluarse y medirse, de forma independiente y conjunta, bien sobre el
mandato y los resultados, bien sobre la calidad del servicio o sobre la
evaluación del desempeño del personal.
Los diferentes perfiles de profesionales de una API deben contar con un
conjunto de habilidades requeridas para determinados puestos a cubrir dentro
de la API: profesionalidad y conocimiento en el binomio IED/sectores, así como
de herramientas específicas de gestión.
Las API sub-nacionales cobran una importancia mayor en las últimas fases del
proceso de inversión, y en la dotación de los servicios denominados de “última
milla”, aquellos necesarios durante la fase de establecimiento de inversores o
servicios de seguimiento en la región o ciudad.
La eficacia de las API sub-nacionales genera grandes retos relacionados con la
cooperación y coordinación con las API de ámbito nacional de sus respectivos
países.
Bibliografía
Morriset y Andrews-Johnson (2004): “The Effectiveness of Promotion Agencies at
Attracting Foreign Direct Investment”
Ecorys (2013): “Exchange of Good Practice in Foreign Direct Investment Promotion
Wells and Wint (2000), Marketing a Country: Promotion as a Tool for Attracting Foreign
Investment”
Christian Volpe Martincus y Monica Sztajerowska (2019): “Cómo armar el
rompecabezas de la promoción de inversiones. Un mapeo de las agencias de
promoción de inversiones en América Latina y El Caribe y en los países de la OCDE”.
BID y OCDE
Christian Volpe Martincus (2021): “Cómo hacer visible lo invisible. La promoción de
inversiones y la producción multinacional en América Latina y el Caribe”. Reporte
Especial sobre Integración y Comercio. BID
OECD (2018): “Mapping of Investment Promotion Agencies in OECD Countries”, In
collaboration with the Inter-American Development Bank
[Link]/investment/Mapping-of-Investment-Promotion-Agencies-in-OECD-
[Link]
WAIPA, GIZ, German Cooperation (2020): “IPA Toolbox. A practical guide to support
Investment Promotion Agencies”
OECD (2022): “The geography of foreign investment in OECD member countries: How
investment promotion agencies support regional development”
OECD (2022): “Investment Promotion and Facilitation for Sustainable Regional
Development”