0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas5 páginas

Rousseau Negrita

Rousseau sostiene que el ser humano es naturalmente bueno, pero se corrompe por la civilización y la propiedad privada, lo que genera desigualdad y sufrimiento. Propone un contrato social que respete la libertad individual y fomente la voluntad general, orientada al bien común, y aboga por una educación que recupere las virtudes del estado natural. Su crítica a la Ilustración resalta la importancia de la razón unida a la virtud para alcanzar la verdadera felicidad.

Cargado por

carmenchu2020
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas5 páginas

Rousseau Negrita

Rousseau sostiene que el ser humano es naturalmente bueno, pero se corrompe por la civilización y la propiedad privada, lo que genera desigualdad y sufrimiento. Propone un contrato social que respete la libertad individual y fomente la voluntad general, orientada al bien común, y aboga por una educación que recupere las virtudes del estado natural. Su crítica a la Ilustración resalta la importancia de la razón unida a la virtud para alcanzar la verdadera felicidad.

Cargado por

carmenchu2020
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

(Esquema fundamental)

Conocimiento o epistemología

✔ Rousseau no dedica un apartado específico a esta cuestión en su obra, original y


propio.

Antropología

✔ El ser humano es “bueno” por naturaleza


✔ Modelo del “buen salvaje”
✔ La sociedad y las ciencias corrompen al hombre natural convirtiéndolo en malo,
esclavo e infeliz
✔ El ser humano es bueno por naturaleza “buen salvaje”. Virtudes naturales como la
piedad y el amor a uno mismo, libertad e igualdad existe en un Estado presocial, como
hipótesis.
✔ Civilización corrompe, propiedad privada conlleva la competitividad y la comparación,
envidia, orgullo..etc
✔ Estado dominio de unos hombres sobre otros.
✔ Los avances científicos deben ir unidos a la virtud para producir felicidad.
✔ La educación es la solución para volver a las virtudes del Estado natural.

Política o sociedad

✔ Crítica al progreso de la civilización y de la ciencia pues ha corrompido al hombre


✔ En el estado de naturaleza el hombre es “bueno” y feliz
✔ El fin del estado de naturaleza se produce con la complejización de las sociedades y el
surgimiento de la propiedad privada, que envilece al ser humano
✔ No atacaba a las ciencias en sí mismas, son beneficiosas, pero la ciencia debe ir unida a
la virtud para producir la felicidad
✔ Tensión razón-pasión
✔ Importancia de la educación
✔ Contrato social:
o Pacto entre individuos libres
o El contrato social crea la voluntad general, que es colectiva, soberana e
inalienable
o La democracia perfecta se da cuando ambas voluntades coinciden, la voluntad
general con la voluntad de todos

ROUSSEAU

CONTEXTO HISTÓRICO, SOCIAL Y FILOSÓFICO

Juan Jacobo Rousseau (1712-1778 Francia) es un filósofo moderno, representante del


contractualismo y perteneciente a la Ilustración, movimiento intelectual de los siglos XVII-XVIII
y que culmina con la Revolución Francesa de 1789. Este movimiento no fue sólo filosófico sino
que también tuvo repercusiones en la política, la literatura, el arte o la religión. Su objetivo

1
fundamental fue difundir las “luces” de la razón frente al dogmatismo, la superstición o el
fanatismo.
En el terreno social estamos ante una sociedad estamental con tres grandes clases
sociales: el clero, la nobleza y el Tercer Estado. Dentro de este último estamento destaca la
burguesía que se adhiere con mayor fuerza a la Ilustración y harán uso de los nuevos avances
técnicos que surgen con la Revolución Industrial.
A pesar de todo, el sistema político imperante en casi todo el continente era el
despotismo ilustrado, donde los monarcas aplicaban las reformas propugnadas por la
Ilustración, pero sin contar con el pueblo.
La confrontación entre burguesía y nobleza se plasmó también en el arte; mientras la
nobleza reflejaba su lujosa concepción de la vida en el estilo Rococó, la burguesía plasmó sus
ideales en el neoclasicismo, que promovía la vuelta al severo ideal griego de belleza.
En religión los Ilustrados defendieron el deísmo, esto es, creían en la existencia de
Dios, pero sin aceptar comunicación divina con el hombre y sin aceptar las instituciones
religiosas. Este deísmo se propagó a través de asociaciones secretas como la masonería,
defensora del laicismo.
En general los ilustrados filosóficamente fueron muy críticos con la metafísica
racionalista y dogmática (como la de Descartes), al tiempo que fueron partidarios de la ciencia
de Newton. Es muy destacable la creación de la Enciclopedia, obra en la que participaron
Diderot, Rousseau o Voltaire, y en donde se defendían los principios de progreso, tolerancia y
cosmopolitismo. También influyó en esta obra la filosofía sensualista de Condillac y Helvetius,
muy influida por el empirismo inglés de Locke.
En el ámbito de la filosofía política, Montesquieu propuso su teoría de la separación
de poderes, al tiempo que en todo el continente se difundieron las concepciones
contractualistas sobre el origen de la sociedad formuladas por Hobbes y Locke.

PENSAMIENTO DE ROUSSEAU

La figura de Rousseau es ambigua y paradójica: por una parte, es uno de los principales
representantes de la Ilustración, pues comparte con otros destacados filósofos de la época,
como Voltaire, Diderot o D'Alembert, los ideales de tolerancia y libertad, pero, por otra,
también es uno de sus críticos más duros, pues defiende la primacía del sentimiento sobre la
razón y sostiene que la ciencia y la cultura no mejoran al hombre, sino que tienden a
corromperle y hacerle infeliz.

1. CRÍTICA A LA CIVILIZACIÓN Y A LA SOCIEDAD

En su primera obra, Discurso sobre las ciencias y las artes, Rousseau aparece ya como
un crítico de la Ilustración. Él es un hombre inmerso en la cultura de la época, del siglo de las
luces, pero arremete contra la Ilustración. En esta obra aparece una tesis fundamental que
choca con las ideas que reinan en el ambiente: defiende la no aceptación del optimismo
racionalista propio de los ilustrados acerca de la buena marcha de la civilización.
Para Rousseau, el ser humano es bueno por naturaleza, pero se hace malo porque en
sociedad degenera y se corrompe. El error de los ilustrados es creer que el progreso de la
civilización y de la ciencia marcha paralelo al progreso de la felicidad y la moralidad del
hombre; más bien, ha sucedido lo contrario: el progreso de las ciencias y las artes ha
contribuido a corromper las costumbres y la naturaleza humana, ha uniformizado a los
hombres y deformado sus sentimientos naturales. En sociedad nadie se muestra tal como es.
En las sociedades civilizadas, lo artificial ha sustituido a lo natural, y los rígidos
convencionalismos ahogan la libertad. Son sociedades que distorsionan la naturaleza del
hombre, encubriendo bajo una falsa máscara su verdadero ser.

2
Rousseau retoma la teoría contractualista y el concepto del “estado natural”. Este
término no designa un período de la historia humana, sino que es, más bien, una hipótesis de
trabajo que permite enjuiciar la evolución moral del hombre. Como categoría normativa,
permite comprender cómo es el ser humano al margen de los artificios que en él introducen
la sociedad y una falsa educación. En Rousseau cumple una función normativa, y se identifica
con la figura del «buen salvaje», en el que predomina no la razón, sino el sentimiento. El mal
procede, por tanto de la civilización, mientras que todo lo que se refiere a la naturaleza
humana considerada en sí misma, es armonioso y bueno.
De esta forma, el arquetipo de hombre natural rousseauniano será el “buen salvaje”.
En el estado de naturaleza, el ser humano es bueno, libre y feliz, y busca su
autoconservación, guiado por el amor de sí mismo, y colabora con el resto de sus iguales
impulsado por la piedad. La sociedad corrompe al hombre natural convirtiéndolo en malo,
esclavo e infeliz, dominado por el orgullo y envidia. Se opone radicalmente al hombre como
«lobo para el hombre», que es como Hobbes concibe al hombre natural.
En el estado de naturaleza, anterior a la vida social, los seres humanos eran pocos y
vagaban libremente por la naturaleza, que les ofrecía cuanto podían necesitar. El hombre
natural («buen salvaje») se caracterizaba por su inocencia, igualdad y libertad, y por
sentimientos como el amor de sí mismo (que lo impulsaba a conservar la vida) y la piedad
(que lo llevaba a compadecerse de sus semejantes y colaborar con ellos).
El fin del estado de naturaleza se produjo cuando, al aumentar la población y crecer
las necesidades, los seres humanos comenzaron a formar sociedades más complejas. En ellas,
se instituyó la propiedad privada, que provocó la transformación del amor a sí mismo en
amor propio, una pasión artificial que lleva a los hombres a compararse con los demás y a
desear ser los primeros en todo, con lo que se fomentan la envidia y el orgullo. Surgieron así
la ambición, la rivalidad económica y la desigualdad social.
Las relaciones del ser humano con la naturaleza fueron sustituidas por el dominio de
unos individuos sobre otros, apareciendo el Estado, que, creado por los más poderosos para
dominar a los débiles, impone la injusticia y la esclavitud.
Las ciencias y las artes terminan por domesticar al ser humano, usando los artificios y
sutilezas de la razón, y mediante la educación eliminan cualquier resto de naturalidad en su
comportamiento. Solo el sentimiento moral, que permanece en el fondo del corazón humano
y nos habla a través de la conciencia, le recuerda al hombre la libertad y la bondad naturales
que ha perdido y que debe tratar de recuperar.

2. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO Y ÉTICA

Sin embargo, hay que entender bien a Rousseau. Rousseau no atacaba a las ciencias en
sí mismas, reconoce que son beneficiosas, pero reconoce que la ciencia debe ir unida a la
virtud para producir la felicidad, y esta combinación se da en muy pocos hombres, y son
estas personas extraordinarias las que deben aconsejar a los príncipes. El avance técnico no
ha traído la felicidad. Debido al peligro del uso social de la ciencia, y debido a su pesimismo,
Rousseau dice a veces que es mejor ser bueno e ignorante que ser inmoral e instruido.
Rousseau parece que, en este ambiente, está a contracorriente, y él volvía a la etapa
presocial con “el mito del buen salvaje”, y por esto, le llegaron a ver como un irracionalista.
Voltaire le escribe una carta diciendo: “He recibido su carta contra la especie humana...”. Esta
carta ataca a ese irracionalismo de Rousseau, pero es una crítica unilateral e injusta porque
Rousseau no desconfió radicalmente de la razón, sino que hizo una crítica del uso social de la
razón, una crítica moral y política al uso de la razón.
Rousseau reivindica la razón, pero es una razón apasionada. Razón-pasión es una
tensionalidad que vive el hombre (“hombre que vea con los ojos, sienta con el corazón y le
gobierne la autoridad de la razón”). Por esto, Rousseau parece un autor paradójico.

3
3. EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN: ANTROPOLOGÍA Y POLÍTICA

Para Rousseau, una vez creada la sociedad, resulta ya imposible retornar a la


situación de libertad, igualdad y felicidad originarias, pero sí es posible recuperarla en parte
suprimiendo las barreras que la sociedad y la educación han levantado entre los hombres. El
primer paso para regresar a la naturaleza es la transformación del individuo mediante una
educación natural, no represiva.
Rousseau propone un sistema ideal de educación basado en la ausencia de toda
imposición externa, la libertad de acción para el niño y la primacía de la experiencia sobre la
erudición: el niño debe aprender a vivir libremente, conviviendo en tolerancia con los demás
seres humanos. Para conseguirlo, hay que liberarlo de los falsos prejuicios y de los
conocimientos inútiles que le inculca la sociedad. Estos valores pedagógicos del niño
aparecen en sus obras “El Emilio” y “La Nueva Eloisa”.

3.1 EL CONTRATO SOCIAL1: POLÍTICA

(Introducir con el buen salvaje y cómo le corrompe la sociedad, además de hablar de la


educación como única fórmula para recuperar en cierto modo la inocencia, libertad y felicidad
del “buen salvaje”).
El segundo paso, tras la educación, consiste en transformar la sociedad mediante un
pacto que propicie y respete la libertad de los hombres y legitime el poder, despojándolo de
su carácter arbitrario. Rousseau mantiene que es necesario organizar una sociedad de manera
que cada individuo, al asociarse a los demás, se una a todos, pero no se obedezca más que a
sí mismo, quedando tan libre como antes.
Para lograr este objetivo, propone una forma de contrato que vincula a la comunidad
con el individuo y, a la inversa, al individuo con la comunidad. Así, cada asociado se une a
todos, y no a nadie en particular. Se trata de un contrato libre, que, aunque no permite
recuperar por completo la libertad natural, sí garantiza el máximo grado posible de libertad
civil, en el marco de un Estado de derecho. Por el contrato social, el hombre se transforma en
ciudadano.
El contrato social crea la voluntad general, que es colectiva, soberana e inalienable, y
tiene como objetivo el bien común. Las leyes y el gobierno significan la puesta en ejercicio de
la voluntad general; es decir, de la soberanía del pueblo o asamblea. El gobierno elegido ha de
ocuparse de ejecutar las leyes que emanan de la voluntad general, de manera que si se opone
a los designios de esta, puede ser sustituido. Rousseau establece una clara diferencia entre la
voluntad general y la voluntad de todos, o de la mayoría: la voluntad general tiende al ideal,
es decir, al bien común, mientras que la voluntad de todos no siempre lo hace. La voluntad
general protege al colectivo de las tendencias que pueda tener un individuo de imponerse a
los otros, haciendo que se someta a las leyes que de ella emanan.
En Hobbes y Locke, el contrato designa el pacto por el que los hombres salen del
estado de naturaleza y enajenan o ceden sus derechos al monarca, o al gobierno,
respectivamente, renunciando a su libertad. Rousseau rechaza este contrato de enajenación
y propone un nuevo modelo de contrato social que protege la libertad de cada individuo,
porque se basa en un pacto entre iguales, en el que cada miembro de la sociedad cede su
derecho a la libertad a todos sus demás componentes, abandonando desde ese momento el
estado de naturaleza y convirtiéndose en ciudadano.
Es un pacto que supone la enajenación voluntaria de la libertad de cada uno en pro de
la comunidad, de manera que, los individuos no ceden su libertad a un sujeto aislado, sino a

1Rousseau es un autor contradictorio, pero su contrato social ha tenido una grandísima


proyección: revolución francesa, Comuna de París (1870) y también en Thomas Jefferson,
padre de la Declaración de Independencia de [Link].

4
todos los demás miembros del colectivo, formando, así, el cuerpo social, base de la
República, con el que el hombre natural deja paso al ciudadano, perdiendo la libertad
natural y ganando la libertad civil.
La soberanía reside ahora en el pueblo, y se expresa a través de la voluntad general,
que representa la razón colectiva, a la que deben someterse los intereses egoístas de los
individuos concretos. Si alguien disiente de la voluntad general, disiente contra el bien
común y, por tanto, contra sí mismo, de manera que la ley puede obligarle a obedecer a la
voluntad general; es decir, puede «obligarle a ser libre».
La democracia perfecta se da cuando ambas voluntades coinciden, la voluntad
general con la voluntad de todos y cada uno de los hombres, aunque Rousseau considera que
un gobierno estrictamente democrático es más propio de dioses que de hombres. En realidad,
el legislador debe esforzarse por adaptar las leyes que emanan de la voluntad general a las
características de cada pueblo concreto, lo que da lugar a diferentes formas de gobierno:
monarquía (para Estados grandes), aristocracia (para los medianos) y democracia, o Estado
republicano, que Rousseau considera la mejor forma de gobierno, siempre que se asiente en
un territorio pequeño, de manera que todos los ciudadanos puedan participar en la vida
pública.

CONCLUSIONES
Algunos han visto ciertos aspectos totalitarios en el concepto de voluntad general, y
aunque esto no es cierto si hay elementos de coacción en esta voluntad general porque, según
Rousseau, se le puede exigir al ciudadano que entregue su propia vida. Parece utópica e irreal
una voluntad general como esta, porque, ¿cómo se lleva a la práctica en una sociedad como la
del siglo XVIII?. Esa tensión entre libertad y coacción se enfrentan políticamente. Quizás esa
tensión sea fruto de la contradicción interna del ser humano, sus intereses egoístas, y por otro
lado, el bien común que nos obliga. Es cierto que la coacción de la virtud nos puede llevar a un
planteamiento jacobino. Rousseau, animado por su optimismo antropocéntrico intenta la
reconstrucción del paraíso perdido y plantea una libertad en solidaridad mediante un método
racional. Esta práctica está plagada de dificultades y también el pueblo puede ser engañado
víctima de su ignorancia. Rousseau ofrece una salida aritmética para este problema, y dice que
en la práctica no hay otra forma que acudir a la consulta popular, confiando en que la opinión
de la mayoría coincida con la voluntad general. Este es un problema sin resolver hasta
nuestros días. La solución de Rousseau no deja de ser abstracta, retórica o idealista, porque
parte desde la base de una sociedad que no esté fraccionada del todo.
Rousseau no es tan realista como Maquiavelo, Hobbes o Locke, porque piensa en la
ciudad de Ginebra y en la Esparta y la Atenas de la primera época. Esto muestra que su
pensamiento es el de una comunidad política que sea la mínima expresión del estado, porque
Rousseau desconfía de su sociedad contemporánea. Desde “Carta desde la montaña” dice que
su C.S. no es un texto utópico, pero reconoce que está pensando en la ciudad estado de
Ginebra, idealizada por él, y era un tipo de organización que tenía poco que ver con el estado
contemporáneo de su época. Pensaba en los antiguos cantones suizos donde se practicaba la
democracia directa. ¿A qué queda reducido en la actualidad el campo político de aplicación de
los idearios de Rousseau?. Desde luego sólo a pueblos pequeños y en vías de formación donde
no se hayan desarrollado las desigualdades sociales (Libro II, cap. X). Lo que sí queda claro es
que en la obra de Rousseau hay un conflicto irresoluble entre individuo y colectividad.

También podría gustarte