¡Santa Madre del cielo! Ese bello ser tenía razón.
Deseaba escuchar
qué era realmente Kim Taehyung. Porque semejante hombre con tal
magnificencia y perfección no podía ser humano. Ningún hombre
poseía tales características tan asombrosas. Aquella imagen le parecía
tan irreal, como si hubiera caído en un mágico sueño con seres
fantásticos como protagonistas de ello. Hasta que la voz de su hermano
quebró la burbuja de encantamiento que compartía con Kim Taehyung.
— ¡Kookie! — se acercó con rapidez a la cama por el lado opuesto al
que estaba el vampiro — ¿Cómo te sientes?
— Mareado — respondió girando lentamente su vista a su hermano.
— Me has dado un buen susto — acarició su cabello con ternura.
— Ya deberías de estar acostumbrado a esto — lo regañó con cariño —
¿Dónde estamos, ¿qué hacemos aquí? — preguntó curioso.
— Yo... — el mayor de los Jeon no sabía cómo explicarle a su hermano
su presencia en aquella antigua casa — le he pedido al señor Kim que
nos ayude con tu enfermedad.
— ¿Es usted doctor? — preguntó Jungkook dirigiéndose al otro hombre
que ya se había puesto de pie.
— No, no lo soy — respondió secamente.
— ¿Entonces cómo puede ayudarnos? — está vez le preguntó a su
hermano.
Quizás, debido a su enfermedad, Jungkook no haya podido llevar su vida
de forma "normal". Sus largas permanencias en el hospital, sus
habituales encierros en su dormitorio debido a las fatigas recurrentes
sin aparente motivo, y la poca comprensión de las personas que los
rodeaban, habían generado que ambos hermanos se tuvieran solo el
uno al otro. Con la excepción de Jung Hoseok, un viejo amigo de su
hermano que había conocido el mismo día del entierro de sus padres.
— ¿Por qué no quieres morir Jungkook? — le preguntó directamente
Kim Taehyung. La sorpresa en el rostro del mencionado no se hizo
esperar. ¿Qué clase de persona le preguntaba eso a otra?
— ¿Puede ser menos imbécil? — Jimin empezaba a creer que había
cometido un error al pensar que ese siniestro ser podía ayudarlos.
— No estoy acostumbrado a que me insulten en mi propia casa — Kim
Taehyung lo miró a los ojos — no olvide la posición en la que se
encuentra señor Jeon — volvió a tratarlo con formalidad.
— Me disculpo en su nombre señor Kim— dijo Jungkook — y
respondiendo a su extraña pregunta, no quiero morir porque siento
fascinación por la vida, siento que me faltan muchas cosas por ver, por
descubrir, por sentir, por vivir — habló sin dejar de sonreír — quiero
conocer a más personas, tener amigos, viajar, enamorarme.... — hizo
una pausa después de decir eso — quiero estar sano y hacer muchas
cosas que para algunos son simplezas, pero para mí representan un
verdadero reto y un sueño por cumplir.
— He aquí la respuesta a mi negativa de ayudarlo — Kim Taehyung le
habló a Jimin sin apartar sus ojos de él — el niño ama la vida, lo que me
pide que haga definitivamente no lo es, así que una vez que se recupere
el muchacho pueden retirarse — y sin agregar nada más se dio la vuelta
con la firme intención de retirarse.
— ¿Qué le ha pedido mi hermano? — la voz Jungkook lo hizo detenerse.
— ¿Por qué no se lo pregunta a él mismo? — fue la respuesta que
obtuvo de aquel indiferente hombre.
— Porque no me lo dirá — alegó el menor — y espero que usted, como
buen caballero, responda mi pregunta.
Kim Taehyung volvió sus pasos hasta llegar a la orilla de la cama
nuevamente. En ningún momento quitó los ojos de aquel convaleciente
joven ¿Caballero le había dicho? Ese niño no sabía con quién se estaba
metiendo. Y aunque tenía toda la intención de hablar y decirle
exactamente que estaban haciendo en ese lugar, fue el hermano mayor
él que lo detuvo a dos segundos de hacerlo.
— No quiero que mueras, Kookie — dijo bajando la mirada — y haría
cualquier cosa con tal de devolverte la salud y dejar que vivas muchos
años más.
— ¿A qué te refieres con cualquier cosa? — cuestionó el menor.
— Todo lo que este en mis manos — respondió la persona que lo había
cuidado desde niño.
— Parece que su hermano no es tonto — interrumpió la conversación de
sus invitados no esperados — ¿Por qué no le dice la verdad?
Engreído, presuntuoso y cretino... pensó Jimin de Kim Taehyung,
aunque algo dentro de su ser le decía que ni todo el diccionario de
adjetivos descalificativos sería suficiente para describir lo hijo de puta
que era. Parecía particularmente interesado en que él y Jungkook
tuvieran un enfrentamiento, se le veía divertido a pesar de tener un
semblante seco e indiferente, no se podía ser más cabrón que Kim
Taehyung de eso estaba seguro.
— ¿Cuál verdad? — volvió a cuestionar Kookie.
— Le pedí al señor Kim que me ayudará a salvar tu vida — respondió su
hermano mayor.
— ¿Cómo?
— Le pedí que... — Jimin miró a su hermano y después al engendro del
demonio que lo ponía en ese dilema — le pedí que te convirtiera en
alguien de los suyos.
"En alguien de los suyos", repitió la mente de Jungkook una y otra
vez. Según los "cuchicheos de barrio", los Kim eran una arcaica familia
de vampiros o "strigoi" como decían en Rumania. Se decía que era el
clan más antiguo de todos. Muchos se burlaban de tales afirmaciones
alegando que en los tiempos que corrían creer en esos seres
mitológicos era por demás ridículo. Algunos cautos y precavidos
preferían no tener ningún tipo de trato con ellos y mucho menos
hacerlos enojar.
Y si estaba entiendo hasta ese momento la situación, su sobreprotector
hermano mayor lo había llevado a la casa de dicha familia para que
fuera "uno de los suyos" lo que significaba que Jimin, en contra de
todo pronóstico, creía que aquel apuesto y atractivo caballero que no
dejaba de mirarlo esperando su reacción, era un vampiro.
— ¿Y qué eres? — preguntó el menor queriendo salir de dudas.
— No recuerdo haberte dado permiso de tutearme — habló Kim
Taehyung.
— Lo lamento — se disculpó Jungkook — ¿Qué es usted? — se atrevió a
preguntarle directamente.
— Según sus leyes, él no puede decirte cuál es su verdadera esencia —
alegó su hermano.
— ¿Y tú me lo dirás?
— Él es un vampiro — soltó por fin.
Hubiera esperado cualquier expresión, manifestación, exteriorización,
enunciando, semblante o ademán exagerado. Pero el joven solo ladeó la
cabeza y lo observó con curiosidad como si aquella revelación fuera
insignificante, como si todos los días le revelaran que alguien del barrio
es un vampiro.
"Kookie" extendió su mano en dirección al vampiro en señal de que lo
quería cerca. Involuntaria e inconscientemente Kim Taehyung lo
obedeció, y no solo eso, dejó que aquel muchacho tocara su gélida
mano como si de una piedra preciosa se tratara. Nunca había dejado
que nadie lo tocara de esa forma.
— Por eso tus manos son tan frías y tu piel tan pálida — susurró
Jungkook ensimismado sin dejar de acariciarlo. Kim Taehyung de
inmediato retiró su extremidad cuestionándose porque demonios había
obedecido como un zombie la petición muda de aquel chico.
— No he autorizado que me hables de "tú" — se quejó nuevamente el
inmortal.
— Lo siento — volvió a disculparse el menor — supongo que es la
emoción del momento.
— ¿Emoción? — cuestionó Kim Taehyung sin entenderlo de todo. ¿Qué
diablos lo emocionaba?
— Saber que seré alguien como tú... digo como usted y podré curarme
me... —
— Ni siquiera sigas con eso muchacho estúpido — Kim Taehyung lo
detuvo antes de seguir escuchando toda esa sarna de estupideces.
— Pero...
— No tienes idea de lo que estás diciendo — interrumpió nuevamente —
pensé que tu hermano estaba mal de la cabeza, pero tú...
verdaderamente sobrepasas las expectativas.
— No tienes ningún derecho de insultarlo — Jimin se acercó a Kim
Taehyung con la firme intención de poner a ese desagradable sujeto en
su lugar.
— ¡Chimmy! — gritó Kookie, llamándolo por su sobrenombre — no
vamos a discutir con Ki… el señor Kim, vamos a negociar con él.
— ¿Negociar dices? — Kim Taehyung lo miró incrédulo. Aquellos dos
hombres rebasaban los límites de la locura — no tengo absolutamente
nada que negociar con ustedes.
— Si usted me convierte en un miembro de su clan le prometo eterna
fidelidad — dijo Jungkook — tendrá usted a un humilde servidor de por
vida.
— ¡Tú no vas a ser el esclavo de esta bestia! — gritó su hermano mayor
molesto.
— Chimmy, por favor.
— No me llames Chimmy, Kookie — se quejó éste a sabiendas que
cuando su pequeño hermano usaba ese nombre lo hacía con el único
objetivo de tratarlo de convencerlo de algo.
— ¿Kookie? — preguntó Kim Taehyung recriminándose por haberlo
hecho. ¿Qué demonios le interesaba como le llamaba su hermano?
— Así me dice de cariño, pero mi nombre es Jungkook — explicó el
menor — ¿Cuál su nombre?
— ¿Qué te hace pensar que te lo diré? — respondió el vampiro con su
característico mal humor.
— Si nosotros confiamos en usted, lo justo sería recibir de su parte lo
mismo.
Kookie... Jungkook... o como se llamase, era el ser humano más...
estúpido que había conocido. Y de verdad que se esforzó por encontrar
una palabra menos "tosca" para describirlo. No alcanzaba a
comprender como un mortal le hablaba de confianza. El segundo
nombre de los vampiros era: manipuladores. Eran seres demasiado
astutos capaces de manejar, utilizar, dirigir y entretenerse con los
sentimientos de los pobres hombres y mujeres que caían en sus redes y
no se tentaban el corazón para conseguir a cualquier precio lo que
deseaban.
Kim Taehyung lo había hecho miles de veces a lo largo de su existencia.
Y lo peor es que la mayoría de las veces fueron por mera y absoluta
diversión. En ninguna de las situaciones se vio comprometida su propia
seguridad, y poco le importó el bienestar de la persona que manejaba
para lograr su fin, si quería conseguir algo a través de un ser mortal
simplemente lo hacía.
— Jamás debes confiar en un vampiro — habló Jimin.
— El señor Kim parece ser un caballero que cumple con su palabra —
alegó Jungkook — en cualquier caso entiendo que no confié en mí, no
me conoce, pero si llegase a fallar a mi palabra tendrá mi vida en sus
manos — Kim Taehyung lo observó tratando de discernir la actitud tan
tranquila de ese muchacho.
— Habla usted como si yo hubiera aceptado lo que ambos tienen en
mente.
— Imagino que a sus pies tiene muchos esclavos, pero le aseguro que
ninguno será más leal que yo.
— Debe dejar de ver demasiadas películas hollywoodenses joven Jeon...
— Puede llamarme Jungkook o Kookie — pidió con una ligera sonrisa —
y le aseguro que ver televisión es lo último que hago.
— Quítese entonces esa absurda idea de la cabeza, no va a pasar.
Le hubiera gustado que su hermano le hubiese dicho el plan que tenía
al llevarlo a la mansión de la misteriosa familia. En ningún momento el
señor Kim había negado su naturaleza por lo que concluía que era
verdad, y si ese hombre pensaba que Jimin era demasiado insistente,
todavía no lo conocía a él. Iba a hacer lo imposible para tener la
oportunidad de recuperar su salud y de paso vivir eternamente.
— ¿Quién es su superior señor Kim? — cuestionó el menor.
— ¿Disculpe?
— A menos que usted sea el líder los vampiros, alguien debe estar por
encima de usted — habló Jungkook sorprendiendo a los dos hombres
que yacían, cada uno, al costado de la cama en la que seguía
descansando.
— ¿Pretende convencer a mi padre de hacer una locura? — preguntó
con evidente tono de burla — pagaría por verlo.
— Ponga el precio — lo retó Jungkook — puedo asegurar que su padre
no le dirá que no a un mortal literalmente desahuciado.
— Tengo que admitir que ningún mortal me había divertido tanto como
usted — dijo Kim Taehyung tratando de humillarlo.
— Me sentiría en realidad satisfecho de ser su "bufón" si viera una
sonrisa en su rostro — le contestó el menor.
De acuerdo, quizás el concepto de "estúpido" en el que tenía
encasillado a ese joven había cambiado un poco, es decir, para él seguía
siéndolo solo que ahora era un "estúpido interesante". La seguridad con
la que hablaba respecto a que convencería a su padre de hacerlo uno de
los suyos le parecía tan disparatada como boba. El único voto de
confianza que le daba al joven era que Kim Namjoon era terriblemente
impredecible.
— Permítame hablar con su padre y si él dice que no, jamás volveré a
molestar a su familia.
— Mi padre regresa en dos días — respondió Kim Taehyung — pero
puedo garantizar que su respuesta será la misma que la mía.
— No ponga palabras no dichas en boca de su padre — pidió Jungkook
con respeto — seré yo quien gane el sí o el no directamente de él.
— En cuanto se sienta mejor Minho los acompañara a la salida — habló
Kim Taehyung mirando al mayor de los hermanos — los espero dentro
de dos días — se despidió dejando a Jungkook y a Jimin solos en la
habitación.
— ¿Crees que su nombre es muy feo o gracioso y por eso no nos lo
quiso decir?
— Kookie ¿de verdad me estás preguntando semejante tontería? —
Jimin no salía de su asombro por todo lo que había pasado en
habitación.
— No te queda estar molesto, no me habías dicho que pensabas
transformarme en vampiro — se quejó el menor intentando ponerse de
pie, pero aun sintiéndose mareado — pero debo reconocer que es una
buena idea — una sonrisa se dibujó en su rostro.
— ¿Qué? ¿Ni siquiera tienes miedo de lo que pueda pasar después de
eso? — su querido Kookie lo sorprendía siempre.
— ¿Cómo puedo temer de algo que desconozco?
— Precisamente por eso.
— Lo único que sé es que si aceptan convertirme en alguien de los
suyos podré estar sano y aunque técnicamente moriré, seguiré
existiendo.
………………………………
Jungkook se sintió un poco decepcionado cuando al partir aquel día de
la mansión Kim, el increíblemente atractivo señor Kim no se despidió de
ellos. De él. Esperaba encontrarlo en la lujosa puerta principal
despidiendo como todo un caballero a sus invitados, aunque sabía que
prácticamente invitados no eran. ¿Sería él un caballero como parecía?
No le importaba, aunque no negaba que sería agradable que lo fuera
porque lo parecía. El señor Kim tenía un aspecto de perfecto caballero
del siglo ¿XV o XVI? No sabía mucho de historia, pero por las pocas
películas que había visto de época se podía dar una idea. Así que la
decisión de convertirse en una especie de sirviente, asistente o paje de
dicho sujeto no le resultaba nada desagradable, le daría la oportunidad
de curar su enfermedad y hacer muchas cosas que jamás había hecho a
cambio de servirle fielmente. ¿Qué tan malo podría ser?
Por donde lo viera era un ganar — ganar. Así que no sabía
exactamente porque se negaba a hacerlo, sin embargo, al haber alguien
superior a él le dio esperanza de que quizás el líder de los vampiros si
pudiera cumplir su petición. En ese momento se preguntó si la persona
que intentaría convencer dentro de dos días sería igualmente hermosa
como lo era el señor Kim. Sonrió de lado, claro que sería un hombre
ridículamente bello, pero estaba seguro que no se comparaba como el
atractivo del hombre que prácticamente lo consideraba un lunático.
Suspiró cansado cuando una sensación de fatiga atacó su débil cuerpo
sin motivo alguno. ¡Dios! Llevaba acostado toda la mañana como para
sentirse así de agotado. ¿Pensar demasiado en el señor Kim podía
considerarse como una actividad extenuante? Probablemente, llevaba
dos días sin quitarlo de sus pensamientos y justo esa tarde lo vería
nuevamente, o al menos esperaba verlo cuando se reuniera con el
padre de éste.
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.
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Eran las seis de la tarde cuando los hermanos Jeon ingresaban por la
puerta principal de la mansión Kim o "Casa Assan" como la conocían el
resto de los vecinos. Minho los había recibido con extrema cordialidad y
los había guiado hasta la sala principal.
— En breve el señor Kim estará con ustedes — indicó.
— ¿El señor Kim padre o el señor Kim hijo? — preguntó Jungkook al
empleado.
— Yo — respondió Kim Taehyung antes de que Minho pudiera hacerlo
— veo que ahora nos acompaña en silla de ruedas.
— ¡Tú! — Jimin no toleraba que ese ser se burlara las condiciones de
salud de su hermano.
— Detente, Jimin— le pidió Jungkook — no crea que es para causarle
lástima a su padre, la mayor parte del tiempo estoy postrado en esta
silla debido a mi debilidad.
— Mi comentario no fue para burlarme — se defendió el vampiro —
encuentro inapetente y tedioso mofarse de las desgracias de los
mortales.
— Hace dos días no parecía lo mismo — alegó Jimin.
— No esperaba tal recibimiento de tu parte, amado hijo — la voz de Kim
Namjoon interrumpió la discusión entre el médium y el vampiro —
menos con invitados tan distinguidos.
— Padre — Kim Taehyung hizo una reverencia que imitó Jungkook.
— Es un placer conocerlo, señor Kim — el menor de los Jeon habló
llamando la atención del veterano vampiro.
— ¿Y este encantador joven quién es? — preguntó Namjoon.
— Soy Jeon Jungkook— se presentó él mismo — Jungkook, si gusta
llamarme así no hay problema.
— ¡Qué simpático jovencito! — se acercó a él y revolvió sus cabellos.
— ¿Y usted es? — le preguntó al otro hombre desconocido.
— Mi nombre es Jimin— respondió con seriedad.
— No puedo decir que usted sea especialmente encantador como su
hermano, pero puedo notar que es muy poderoso — expresó con la
misma seriedad con la que el hermano de Jungkook le había hablado —
¿Y a qué debo el honor de tan ilustre visita? — preguntó el recién
llegado observando como su hijo se tensaba un poco. Raro, muy raro en
él, a decir verdad.
— He venido a pedirle que por favor se apiade de mi vida y me
convierta en un vampiro, como ustedes — soltó Jungkook sin filtro
alguna provocando que los tres hombres lo observaran atónitos.
— ¡Qué muchacho tan... directo! — Namjoon dejó escapar una
carcajada ante las palabras del muchacho en silla de ruedas. A pesar de
llevar casi medio milenio de existencia, los humanos no dejaban de
impresionarlo, siempre tan ingenuos y espontáneos. Y ese joven,
además era hermoso.