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Nbla Biblia Rut

El libro de Rut narra la historia de Noemí y su nuera Rut, quienes regresan a Belén tras la muerte de los hombres de Noemí. Rut trabaja en los campos de Booz, un pariente de Noemí, quien finalmente se convierte en su redentor al casarse con ella. La historia destaca temas de lealtad, redención y la providencia divina en tiempos de dificultad.

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Nbla Biblia Rut

El libro de Rut narra la historia de Noemí y su nuera Rut, quienes regresan a Belén tras la muerte de los hombres de Noemí. Rut trabaja en los campos de Booz, un pariente de Noemí, quien finalmente se convierte en su redentor al casarse con ella. La historia destaca temas de lealtad, redención y la providencia divina en tiempos de dificultad.

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RUT

1 2 3 4

RUT 1
Titulo
Comienza cor Tay Nozmi

Rut y Noemí

1 Aconteció que en los días en que gobernaban los jueces, en Israel


hubo hambre en el país. Y un hombre de Belén de Judá fue a residir
en los campos de Moab con su mujer y sus dos hijos. 2Aquel hombre
se llamaba Elimelec, y su mujer se llamaba Noemí. Los nombres de
sus dos hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Y
llegaron a los campos de Moab y allí se quedaron. 3Y murió
Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos. 4Ellos se
casaron con mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa y el
nombre de la otra Rut. Y vivieron allí unos diez años. 5Murieron
también los dos, Mahlón y Quelión, y la mujer quedó privada de sus
dos hijos y de su marido. A Sele Esposo luego Sus
Noemi Hijos
muere Loo su
y pos .

6Entonces se levantó con sus nueras para regresar de la tierra de


Moab, porque ella había oído en la tierra de Moab que el SEÑOR había
visitado a Su pueblo dándole alimento. 7Salió, pues, del lugar donde
estaba, y sus dos nueras con ella, y se pusieron en camino para volver
a la tierra de Judá. 8Y Noemí dijo a sus dos nueras: «Vayan, regrese
cada una a la casa de su madre. Que el SEÑOR tenga misericordia de
ustedes como ustedes la han tenido con los que murieron y conmigo.
9Que el SEÑOR les conceda que hallen descanso, cada una en la casa

de su marido». Entonces las besó, y ellas alzaron sus voces y


lloraron, 10y le dijeron: «No, sino que ciertamente volveremos
contigo a tu pueblo». 11Pero Noemí dijo: «Vuélvanse, hijas mías.
¿Por qué quieren ir conmigo? ¿Acaso tengo aún hijos en mis entrañas
para que sean sus maridos? 12Vuélvanse, hijas mías. Váyanse, porque
soy demasiado vieja para tener marido. Si dijera que tengo esperanza,
y si aun tuviera un marido esta noche y también diera a luz hijos,
13¿esperarían por eso hasta que fueran mayores? ¿Dejarían ustedes de

casarse por eso? No, hijas mías, porque eso es más difícil para mí que
para ustedes, pues la mano del SEÑOR se ha levantado contra mí». 14Y
ellas alzaron sus voces y lloraron otra vez; y Orfa besó a su suegra,
pero Rut se quedó con ella.

15 Entonces Noemí dijo: «Mira, tu cuñada ha regresado a su pueblo y


a sus dioses; vuelve tras tu cuñada». 16Pero Rut le respondió: «No
insistas en que te deje o que deje de seguirte; porque adonde tú
vayas, yo iré, y donde tú mores, moraré. Tu pueblo será mi pueblo, y
tu Dios mi Dios. 17Donde tú mueras, allí moriré, y allí seré sepultada.
Así haga el SEÑOR conmigo, y aún peor, si algo, excepto la muerte,
nos separa». 18Al ver Noemí que Rut estaba decidida a ir con ella, no
le insistió más.

19 Caminaron, pues, las dos hasta que llegaron a Belén. Cuando


llegaron a Belén, toda la ciudad se conmovió a causa de ellas, y las
mujeres decían: «¿No es esta Noemí?». 20Ella les dijo: «No me
llamen Noemí, llámenme Mara, porque el trato del Todopoderoso me
ha llenado de amargura. 21Llena me fui, pero vacía me ha hecho
volver el SEÑOR. ¿Por qué me llaman Noemí, ya que el SEÑOR ha dado
testimonio contra mí y el Todopoderoso me ha afligido?».

22 Y volvió Noemí, y con ella su nuera Rut la moabita, regresando así


de los campos de Moab. Llegaron a Belén al comienzo de la siega de
la cebada.

RUT 2

Rut en el campo de Booz

1 Noemí tenía un pariente de su marido, un hombre de mucha


riqueza, de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Booz. 2Y Rut la
moabita dijo a Noemí: «Te ruego que me dejes ir al campo a recoger
espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia». Ella le respondió:
«Ve, hija mía». 3Partió, pues, y espigó en el campo en pos de los
segadores; y fue a la parte del campo que pertenecía a Booz, que era
de la familia de Elimelec. 4En ese momento vino Booz de Belén, y
dijo a los segadores: «El SEÑOR sea con ustedes». «Que el SEÑOR te
bendiga», le respondieron ellos. 5Entonces Booz dijo a su siervo que
estaba a cargo de los segadores: «¿De quién es esta joven?». 6Y el
siervo a cargo de los segadores respondió: «Es la joven moabita que
volvió con Noemí de la tierra de Moab. 7Y ella me dijo: “Te ruego
que me dejes espigar y recoger tras los segadores entre las gavillas”.
Y vino y ha permanecido desde la mañana hasta ahora; solo se ha
sentado en la casa por un momento».
Rut y Booz

8 Entonces Booz dijo a Rut: «Oye, hija mía. No vayas a espigar a otro
campo; tampoco pases de aquí, sino quédate con mis criadas. 9Fíjate
en el campo donde ellas siegan y síguelas, pues he ordenado a los
siervos que no te molesten. Cuando tengas sed, ve a las vasijas y
bebe del agua que sacan los siervos». 10Ella bajó su rostro, se postró
en tierra y le dijo: «¿Por qué he hallado gracia ante sus ojos para que
se fije en mí, siendo yo extranjera?». 11Booz le respondió: «Todo lo
que has hecho por tu suegra después de la muerte de tu esposo me ha
sido informado en detalle, y cómo dejaste a tu padre, a tu madre y tu
tierra natal, y viniste a un pueblo que antes no conocías. 12Que el
SEÑOR recompense tu obra y que tu pago sea completo de parte del
SEÑOR, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte».
13Entonces ella dijo: «Señor mío, he hallado gracia ante sus ojos,

porque me ha consolado y en verdad ha hablado con bondad a su


sierva, aunque yo no soy ni como una de sus criadas».

14 A la hora de comer, Booz le dijo a Rut: «Ven acá para que comas
del pan y mojes tu pedazo de pan en el vinagre». Así pues ella se
sentó junto a los segadores. Booz le sirvió grano tostado, y ella
comió hasta saciarse y aún le sobró. 15Cuando ella se levantó para
espigar, Booz ordenó a sus siervos y les dijo: «Déjenla espigar aun
entre las gavillas y no la avergüencen. 16También sacarán a propósito
para ella un poco de grano de los manojos y lo dejarán para que ella
lo recoja. No la reprendan».

17Rut espigó en el campo hasta el anochecer, y desgranó lo que había


espigado, y fue como 22 litros de cebada. 18Ella lo tomó y fue a la
ciudad, y su suegra vio lo que había recogido. Rut sacó también lo
que le había sobrado después de haberse saciado y se lo dio a Noemí.
19Entonces su suegra le dijo: «¿Dónde espigaste y dónde trabajaste

hoy? Bendito sea aquel que se fijó en ti». Y ella informó a su suegra
con quién había trabajado, y dijo: «El hombre con quien trabajé hoy
se llama Booz». 20Noemí dijo a su nuera: «Sea él bendito del SEÑOR,
porque no ha rehusado su bondad ni a los vivos ni a los muertos». Le
dijo también Noemí: «El hombre es nuestro pariente; es uno de
nuestros parientes más cercanos». 21Entonces Rut la moabita dijo:
«Además, él me dijo: “Debes estar cerca de mis siervos hasta que
hayan terminado toda mi cosecha”». 22Noemí dijo a Rut su nuera:
«Es bueno, hija mía, que salgas con sus criadas, no sea que en otro
campo te maltraten». 23Y Rut se quedó cerca de las criadas de Booz
espigando hasta que se acabó la cosecha de cebada y de trigo. Y ella
vivía con su suegra.

RUT 3

Rut pide a Booz que sirva de redentor

1 Después su suegra Noemí le dijo: «Hija mía, ¿no he de buscar


seguridad para ti, para que te vaya bien? 2Ahora pues, ¿no es Booz
nuestro pariente, con cuyas criadas estabas? Mira, él va a aventar
cebada en la era esta noche. 3Lávate, pues, perfúmate y ponte tu
mejor vestido y baja a la era; pero no te des a conocer al hombre
hasta que haya acabado de comer y beber. 4Y sucederá que cuando él
se acueste, notarás el lugar donde se acuesta; irás, descubrirás sus
pies y te acostarás; entonces él te dirá lo que debes hacer». 5Ella
respondió: «Todo lo que me dices, haré».
6 Descendió, pues, Rut a la era e hizo todo lo que su suegra le había
mandado. 7Cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estaba
contento, fue a acostarse al pie del montón de grano; y ella vino
calladamente, le destapó los pies y se acostó. 8A medianoche Booz se
sorprendió, y al voltearse notó que una mujer estaba acostada a sus
pies. 9Booz le preguntó: «¿Quién eres?». Y ella respondió: «Soy Rut,
su sierva. Extienda, pues, su manto sobre su sierva, por cuanto es
pariente cercano». 10Entonces él dijo: «Bendita seas del SEÑOR, hija
mía. Has hecho tu última bondad mejor que la primera, al no ir en
pos de los jóvenes, ya sean pobres o ricos. 11Ahora, hija mía, no
temas. Haré por ti todo lo que me pidas, pues todo mi pueblo en la
ciudad sabe que eres una mujer virtuosa. 12Ahora bien, es verdad que
soy pariente cercano, pero hay un pariente más cercano que yo.
13Quédate esta noche, y cuando venga la mañana, si él quiere

redimirte, bien, que te redima. Pero si no quiere redimirte, entonces,


como que el SEÑOR vive, yo te redimiré. Acuéstate hasta la mañana».

14 Ella se acostó a sus pies hasta la mañana, y se levantó antes que


una persona pudiera reconocer a otra; y él dijo: «Que no se sepa que
ha venido mujer a la era». 15Luego Booz le dijo: «Dame el manto que
tienes puesto y sujétalo». Y ella lo sujetó, y él midió seis porciones
de cebada y se las puso encima. Entonces ella entró en la ciudad.
16Cuando llegó a donde estaba su suegra, esta le preguntó: «¿Cómo

te fue, hija mía?». Y Rut le contó todo lo que Booz había hecho por
ella. 17Y añadió: «Me dio estas seis porciones de cebada, pues dijo:
“No vayas a tu suegra con las manos vacías”». 18Entonces Noemí
dijo: «Espera, hija mía, hasta que sepas cómo se resolverá el asunto;
porque este hombre no descansará hasta que lo haya arreglado hoy
mismo».
RUT 4

Booz redime la heredad de Elimelec

1 Booz subió a la puerta y allí se sentó, y cuando el pariente más


cercano de quien Booz había hablado iba pasando, le dijo: «Oye,
amigo, ven acá y siéntate». Y él vino y se sentó. 2Y Booz tomó diez
hombres de los ancianos de la ciudad, y les dijo: «Siéntense aquí». Y
ellos se sentaron. 3Entonces dijo al pariente más cercano: «Noemí,
que volvió de la tierra de Moab, tiene que vender la parte de la tierra
que pertenecía a nuestro hermano Elimelec. 4Y pensé informarte,
diciéndote: “Cómprala en presencia de los que están aquí sentados, y
en presencia de los ancianos de mi pueblo. Si la vas a redimir,
redímela; y si no, dímelo para que yo lo sepa; porque no hay otro
aparte de ti que la redima, y yo después de ti”». Él dijo: «La
redimiré». 5Entonces Booz dijo: «El día que compres el campo de
manos de Noemí, también debes adquirir a Rut la moabita, viuda del
difunto, a fin de conservar el nombre del difunto en su heredad». 6Y
el pariente más cercano respondió: «No puedo redimirla para mí
mismo, no sea que perjudique mi heredad. Redímela para ti; usa tú
mi derecho de redención, pues yo no puedo redimirla».

7Y la costumbre en tiempos pasados en Israel tocante a la redención


y el intercambio de tierras para confirmar cualquier asunto era esta:
uno se quitaba la sandalia y se la daba al otro; y esta era la manera de
confirmar tratos en Israel. 8El pariente más cercano dijo a Booz:
«Cómprala para ti». Y se quitó la sandalia. 9Entonces Booz dijo a los
ancianos y a todo el pueblo: «Ustedes son testigos hoy que he
comprado de la mano de Noemí todo lo que pertenecía a Elimelec y
todo lo que pertenecía a Quelión y a Mahlón. 10Además, he adquirido
a Rut la moabita, la viuda de Mahlón, para que sea mi mujer a fin de
preservar el nombre del difunto en su heredad, para que el nombre
del difunto no sea cortado de entre sus hermanos, ni del atrio de su
lugar de nacimiento; ustedes son testigos hoy». 11Y todo el pueblo
que estaba en el atrio, y los ancianos, dijeron: «Somos testigos. Haga
el SEÑOR a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las
cuales edificaron la casa de Israel; y que tú adquieras riquezas en
Efrata y seas célebre en Belén. 12Además, sea tu casa como la casa de
Fares, el que Tamar dio a luz a Judá, por medio de la descendencia
que el SEÑOR te dará de esta joven».

Booz se casa con Rut

13 Booz tomó a Rut y ella fue su mujer, y se llegó a ella. Y el SEÑOR


hizo que concibiera, y ella dio a luz un hijo. 14Entonces las mujeres
dijeron a Noemí: «Bendito sea el SEÑOR que no te ha dejado hoy sin
redentor; que su nombre sea célebre en Israel. 15Que el niño también
sea para ti restaurador de tu vida y sustentador de tu vejez; porque tu
nuera, que te ama y que es de más valor para ti que siete hijos, lo ha
dado a luz». 16Entonces Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y
se encargó de criarlo. 17Las mujeres vecinas le dieron un nombre y
dijeron: «Le ha nacido un hijo a Noemí». Y lo llamaron Obed. Él es
el padre de Isaí, padre de David.

18 Estas son las generaciones de Fares: Fares fue el padre de Hezrón,


19Hezrón el padre de Ram, Ram el padre de Aminadab, 20Aminadab

el padre de Naasón, Naasón el padre de Salmón, 21Salmón el padre


de Booz, Booz el padre de Obed, 22Obed el padre de Isaí e Isaí fue el
padre de David.

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