Un sensor capacitivo es un dispositivo que detecta cambios en la capacitancia, que
es la capacidad de un objeto para almacenar carga eléctrica. Estos sensores suelen
utilizarse para detectar la presencia o ausencia de objetos, así como para medir la
distancia o el nivel de líquidos.
El principio de funcionamiento se basa en la variación de la capacitancia que ocurre
cuando un objeto (como un dedo o un líquido) se acerca al sensor. Los sensores
capacitivos pueden ser muy precisos y no requieren contacto físico para funcionar,
lo que los hace ideales para aplicaciones en pantallas táctiles, sistemas de
automatización, y más.
Funcionamiento del sensor capacitivo
Los sensores capacitivos (KAS) reaccionan ante metales y no metales que al aproximarse
a la superficie activa sobrepasan una determinada capacidad. La distancia de conexión
respecto a un determinado material es tanto mayor cuanto más elevada sea su constante
dieléctrica.
Detección de nivel
En esta aplicación, cuando un objeto (líquidos, granulados, metales, aislantes, etc.)
penetra en el campo eléctrico que hay entre las placas sensor, varía el dieléctrico,
variando consecuentemente el valor de capacidad.
Detección de Posición
Sensores inductivos especialmente diseñados para la detección de paso de pequeñas
piezas, rotura de alambres, control de espesor y detección de herramientas.
Detección de humedad
El principio de funcionamiento de esta aplicación es similar a la anterior. En esta ocasión
el dieléctrico, por ejemplo el aire, cambia su permitividad con respecto a la humedad del
ambiente.
Los sensores capacitivos destacan por su capacidad de detectar diferentes material en
función de su constante dieléctrica, gracias al principio de un condensador de placas
ideal.
Cuando se trabaja con líquidos o material a granel, los sensores capacitivos ayudan a
detectar niveles y proporcionan una visión general del proceso de producción en cualquier
momento. La detección también es posible a través de materiales no metálicos y paredes
de contenedores.
¿Cómo funciona un sensor capacitivo?
Los sensores capacitivos funcionan según el principio de un condensador de placas ideal.
Una de las placas es el sensor propiamente dicho. La otra es el objeto de medición
opuesto. Entre las dos placas se genera un campo eléctrico. Un anillo protector alrededor
de la estructura garantiza que el campo eléctrico sea lo más homogéneo posible. Si un
cuerpo entra en el campo cambia la distancia entre las dos placas. Esto puede medirse.
El procedimiento de medición – ¿Cómo mide un sensor capacitivo?
Las dos placas, en calidad de cuerpo conductor de electricidad, acumulan una cantidad
de carga (Q). La relación entre esta cantidad de carga y la tensión eléctrica (U) se
denomina capacitancia (C). C = Q/U.
La cantidad de carga de un sensor capacitivo depende del tamaño (A) de las placas y/o
electrodos así como del material del dieléctrico (el espacio entre las placas en el que se
mantiene el campo eléctrico). La letra de identificación e («constante dieléctrica»)
describe la permitividad («permeabilidad para campos eléctricos») del dieléctrico. La
tensión es el valor inverso de la distancia entre ambas placas (d).
En consecuencia, un sensor capacitivo calcula según la fórmula siguiente: C =eA/d.
El ejemplo ideal de un procedimiento de medición es el siguiente: un vacío e tiene la
constante «1» y es justamente esta circunstancia la que aprovecha el sensor. Cualquier
otra sustancia dispone de una constante dieléctrica mayor. Por tanto, si otra sustancia
entra en el campo eléctrico, aumenta la capacitancia tal y como muestra la fórmula
anterior. El sensor se activa. Por ejemplo: Los sensores capacitivos se usan para medir el
desgaste de discos de freno. Estos discos se deforman mínimamente durante el uso. El
disco se arquea hacia el campo eléctrico: aumenta la capacitancia y el sensor se dispara.
(El aire tiene un valor e de 1,00059. El resto de sustancias tiene una constante dieléctrica
mayor.)
Para una pantalla táctil, el funcionamiento es similar. En este caso se emplea un sensor
de presión capacitivo que actúa de emisor de impulsos. Gracias a la ligera presión sobre
el cristal se mueve una membrana hacia el dieléctrico. El cambio se registra y se da el
comando previsto para ello, por ejemplo, se abre una aplicación.
¿Qué materiales conductores se usan para sensores capacitivos?
Se usan, por ejemplo:
– metales
– acetona
– agua
– tinta
Por lo general son aptos los medios con una conductividad >20 µS/cm. µS es el valor de
resistencia microsiemens.
Por tanto, un sensor capacitivo también es apto, por ejemplo, para supervisar el nivel de
líquidos, sustancias pastosas o materiales a granel. Nuestros modelos pueden trabajar de
forma estándar con temperaturas entre -25 y +70 grados. Ahora bien, pueden pedirse
también modelos resistentes a temperaturas entre -200 y +250 grados. Los sensores
pueden instalarse sin problemas en máquinas, instalaciones y vehículos. La carcasa de
los sensores garantiza que estos sean resistentes a la suciedad, sacudidas y agua
(dependiendo del modelo hasta IP68).
¿Qué sustancias/materiales detecta un sensor capacitivo?
Un sensor capacitivo responde bien a todas las sustancias/materiales cuya conductividad
eléctrica sea < 20 µS/cm. Solo debe procurarse que e tenga el valor más alto posible. Si
este número es demasiado pequeño se acerca demasiado al valor del material de
aislamiento en el dieléctrico y esto dificulta la diferenciación. Por ejemplo: el alcohol tiene
un valor e de 25 y puede reconocerse con facilidad. El papel fino solo de 1,2 y, por tanto,
es problemático, por lo que deben emplearse sensores especiales para estas aplicaciones
individuales (sensores desarrollados especialmente para el cliente).
Conexión en serie o en paralelo
Los interruptores de proximidad de dos y tres hilos con salida binaria pueden operarse en
serie o en paralelo, de forma similar a los contactos mecánicos. Debe tenerse en cuenta
la caída de tensión típica de los aparatos, la tensión residual Ud, que con una conexión en
serie se multiplica en correspondencia al número de dispositivos. En el caso de la
conexión en paralelo de sensores con salida de tirístor, la primera salida conmutada
absorbe la corriente de carga total.
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Sensores inductivos
Un sensor inductivo es un dispositivo que detecta objetos metálicos a través de la
variación de un campo electromagnético. Funciona mediante la creación de un campo
magnético oscilante que induce corrientes eléctricas en los objetos metálicos que se
acercan al sensor. Esta inducción provoca un cambio en la señal del sensor, lo que
permite detectar la presencia del objeto.
Los sensores inductivos son comúnmente utilizados en aplicaciones industriales para la
detección de metales, como en sistemas de automatización, control de procesos y
seguridad. Son robustos, no tienen partes móviles y son ideales para entornos donde se
requieren soluciones fiables y duraderas.
Un sensor inductivo tiene la tarea de determinar sin contacto la distancia hasta un objeto
metálico. Si no se llega a una distancia determinada (la distancia de conmutación S) el
sensor dispara una acción. Por tanto, es una herramienta indispensable en la
automatización, [Link]. como ayuda para el guiado de brazos manipuladores de máquinas
industriales. No obstante, sus campos de aplicación son claramente más amplios. Así, por
ejemplo, un sensor inductivo también puede supervisar niveles de líquidos con ayuda de
flotadores metálicos. Su versatilidad lo convierte en un valioso medio auxiliar en todos los
sectores industriales y en una gran cantidad de máquinas.
¿Cómo funciona un sensor inductivo?
Para averiguar el funcionamiento puede emplearse la chuleta siguiente: Inducción
proviene del verbo en latín «Inducere», que significa «Introducir». Por tanto, se registra un
contacto con un objeto introducido sin tocarlo. Para ello, el sensor dispone de una
superficie activa en su lado frontal que fácticamente es un oscilador. Dicho oscilador
produce un campo magnético en un semicírculo. Un objeto metálico introducido en el
campo lo debilita. De este modo el sensor puede reconocer a qué distancia está y actuar
en correspondencia. Dependiendo del modelo, la distancia de medición está entre 0,5 y
50 milímetros.
Un ejemplo procedente de la automatización industrial: El acero suele tener una distancia
de conmutación nominal (Sn) de 6 milímetros. Si una pieza determinada se encuentra por
debajo de esta distancia, el sensor inicia el movimiento de un brazo. El número de
acciones que puede activar un sensor inductivo por segundo se llama frecuencia de
conmutación. Este valor suele encontrarse entre varios centenares y varios miles de
conmutaciones. Por tanto, los sensores son aptos para procesos de producción rápidos o
la supervisión a tiempo real, por ejemplo, en el depósito de gasolina.
¿En qué se diferencian los sensores enrasados de los no enrasados?
Esta pregunta solo se da cuando un sensor inductivo debe montarse en un entorno
metálico. Los modelos enrasados permiten que la superficie activa se monte de forma
rasante con el entorno. Un aro metálico exterior apantalla la bobina de oscilación y evita
que el metal adyacente influya en el campo magnético. Los sensores no enrasados no
disponen de anillo. Por consiguiente, no deben estar enrasados con el material del
entorno. Por regla general, deben tener una zona libre (distancia hasta el próximo metal)
de como mínimo el triple de la distancia de conmutación nominal.
¿Qué debe observarse si los sensores inductivos están montados en serie o uno frente a
otro?
Cuando se montan dos sensores inductivos enrasados en serie, la zona libre entre ellos
debe ser como mínimo el diámetro de las bobinas de oscilación de los modelos. En el
caso de sensores no enrasados, la zona libre debe ser como mínimo el doble de la
distancia de conmutación nominal (2xSn).
Si los sensores se han montado directamente uno delante del otro, el peligro de que se
influyan entre sí es muy elevado. Por tanto: su distancia debe ser como mínimo ocho
veces la distancia de conmutación nominal (8xSn) y, si puede ser más, mejor.
¿Qué sustancias/materiales conductores detecta un sensor inductivo?
Por regla general, los sensores reconocen los metales siguientes:
– acero
– hierro colado
– níquel
– acero inoxidable
– cobre
– aluminio
– latón
¿En qué se diferencia la distancia de conmutación nominal (Sn) de la distancia de
conmutación real (Sr)?
La distancia de conmutación nominal se mide en condiciones ideales. La distancia de
conmutación real tiene en cuenta las circunstancias externas, como [Link]., grandes
oscilaciones de temperatura. Por tanto, ofrece los valores con los que puede operarse en
el uso diario. Nuestros modelos se suministran con carcasas de plástico o metal sólidas
selladas con resina de epoxi. Se encargan de que puedan frenarse los efectos de las
influencias externas.
Trabajar con sensores inductivos: resumen de ventajas y desventajas
Ventajas:
– sin contacto y, por tanto, sin apenas desgaste
– exactitud de conmutación y frecuencias de conmutación elevadas
– insensible a la suciedad
– insensible a vibraciones y sacudidas
– resistente a cortocircuitos
Desventajas:
– solo pueden detectarse metales
– la distancia de conmutación es tan baja que casi siempre deben conectarse varios
sensores en serie
– debido a campos magnéticos pueden darse errores en la exactitud de medición, lo que
puede ser una desventaja para algunos tipos de motores (híbridos)