Venezuela, oficialmente República Bolivariana de Venezuela,[5][n 1] es un país
soberano de América, situado en el extremo norte de América del Sur y en la
región del Caribe. Conformado por un territorio continental y numerosas islas,
islotes y cayos en el mar Caribe, su capital y mayor aglomeración urbana es la
ciudad de Caracas.[n 2]
El país posee una extensión territorial de 916.445 km². El territorio continental
limita al norte con el mar Caribe y el océano Atlántico; al oeste con Colombia; al
sur con Brasil; y al este con Guyana. Con este último país, Venezuela mantiene
una reclamación sobre 159.542 km² de territorio al oeste del río Esequibo,
conocido como Guayana Esequiba o Zona en Reclamación,[6] anteriormente bajo
control de la Guayana Neerlandesa. Asimismo, Venezuela ejerce soberanía sobre
extensas áreas marítimas: 71.295 km² de mar territorial,[7] 22.224 km² en su zona
contigua,[7] 471.507 km² en la zona económica exclusiva del Caribe y del
Atlántico,[8][9][10] y 99.889 km² de plataforma continental.[10] Esta zona marina
colinda con las de trece Estados.[11] El país destaca por su elevada biodiversidad,
ubicándose en el séptimo lugar a nivel mundial en cantidad de especies, y
presenta una gran variedad de hábitats que abarcan desde las montañas andinas
en occidente hasta la selva tropical de la cuenca del Orinoco en el sur, pasando
por las extensas planicies de los Llanos, la costa caribeña y el delta del río
Orinoco en el oriente.
El territorio actualmente conocido como Venezuela fue colonizado por España a
partir de 1522, en medio de la resistencia de los pueblos indígenas que habitaban
la región. A fines del siglo XVIII y principios del XIX, las ideas de independencia se
difundieron en América Latina, y en 1811 Venezuela se convirtió en uno de los
primeros territorios hispanoamericanos en declarar su independencia de España.
La lucha independentista fue liderada por figuras como Francisco de Miranda,
Simón Bolívar y José Antonio Páez, quienes obtuvieron importantes victorias –
entre ellas la Batalla de Carabobo en 1821, decisiva para consolidar la
independencia de Venezuela y de la Gran Colombia, que posteriormente se
disolvió en 1830, dejando a Venezuela como nación independiente. Durante gran
parte del siglo XIX, el país vivió períodos de inestabilidad política dominados por
caudillos regionales, situación que dificultó el progreso. A partir de 1958,
Venezuela transitó hacia gobiernos democráticos; sin embargo, en las décadas de
1980 y 1990 se vivieron crisis económicas que desencadenaron disturbios
sociales, intentos de golpe de Estado y juicios políticos, como el de Carlos Andrés
Pérez por malversación de fondos en 1993. La insatisfacción con los partidos
tradicionales culminó en la elección de Hugo Chávez en 1998, quien, tras un
intento de golpe de Estado en 1992, inició lo que él llamó la Revolución
Bolivariana. Chávez convocó a una Asamblea Nacional Constituyente de
Venezuela de 1999 para redactar una nueva Constitución, cambiando el nombre
oficial del país a República Bolivariana de Venezuela y estableciendo un modelo
político de corte socialista, caracterizado por la nacionalización de empresas clave
y una mayor intervención estatal en la economía. Su gobierno estuvo marcado por
tensiones internas y polarización, que han configurado los desafíos políticos y
económicos posteriores.[12]
En el ámbito energético, para 2010 Venezuela contaba con las reservas petroleras
más grandes del mundo y era uno de los principales exportadores de petróleo.
Aunque históricamente el país fue un importante exportador de productos
agrícolas como el café y el cacao, la industria petrolera llegó a dominar las
exportaciones e ingresos estatales. La sobreoferta mundial de petróleo en los
años 80 provocó una crisis de deuda externa y un prolongado deterioro
económico. En 1996 se registró un aumento de la inflación, y para 1998 el PIB per
cápita retrocedió hasta niveles de 1963, alcanzando solo un tercio del máximo
registrado en 1978. El gobierno de Hugo Chávez, orientado por una ideología
antiimperialista, buscó diversificar los mercados y aumentar el gasto público
mediante programas de bienestar social, lo que, junto con políticas estatales
intervencionistas, estimuló un incremento de la deuda externa a más de 118 000
millones de dólares, a pesar de un período de bonanza petrolera cuyos efectos se
manifestaron en años posteriores.[13][14][15][16]
Con el tiempo, la reducción de ingresos, el exceso de gasto público, el aumento de
importaciones, la corrupción y la caída de la producción nacional –resultado de un
control estatal excesivo y de políticas que ahogaron al sector privado– se han
señalado como factores desestabilizadores de la economía venezolana.[15][17]
Este escenario ha derivado en una crisis generalizada, caracterizada por
hiperinflación, depresión económica, escasez de productos básicos, y un marcado
incremento en el desempleo, la pobreza, la malnutrición, la mortalidad infantil y la
criminalidad.[18][19][20][21] A fines de 2017, las agencias de calificación crediticia
declararon a Venezuela en mora con sus pagos de deuda.[15] En 2019, un
informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos denunció presuntas violaciones sistemáticas a los derechos
humanos por parte del Gobierno venezolano.[22]
Toponimia
Artículo principal: Etimología de Venezuela
Se dice que el país debe su nombre a que Américo Vespucio, al ver los palafitos
sobre los que vivían los indígenas, pensó en una «pequeña Venecia», nombre que
inspiró a Alonso de Ojeda para denominar a las nuevas tierras continentales
descubiertas.[23]
En 1498, en el marco de su tercer viaje, el almirante Cristóbal Colón navegó cerca
del delta del Orinoco, para luego internarse en el golfo de Paria. Colón en su carta
a los Reyes Católicos, expresa haber llegado al «paraíso terrenal», y confundido
por la inusual salobridad de las aguas, escribe:
...Torno a mi propósito referente a la Tierra de Gracia, al río y lago que allí hallé,
tan grande que más se le puede llamar mar que lago, porque lago es lugar de
agua, y en siendo grande se le llama mar, por lo que se les llama de esta manera
al de Galilea y al Muerto. Y digo que si este río no procede del Paraíso Terrenal,
viene y procede de tierra infinita, del Continente Austral, del cual hasta ahora no
se ha tenido noticia; mas yo muy asentado tengo en mi ánima que allí donde dije,
en Tierra de Gracia, se halla el Paraíso Terrenal.[24]
Colón denominó a estos parajes paradisíacos como «Tierra de Gracia», expresión
que ha prevalecido para referirse al país por antonomasia. Pero al año siguiente,
una expedición comandada por Alonso de Ojeda recorrió la costa del territorio
hasta llegar a la entrada del actual lago de Maracaibo, en un golfo localizado entre
las penínsulas de Paraguaná y de La Guajira. En aquella travesía, la tripulación
observó viviendas construidas por los indígenas añú, erigidas sobre pilotes de
madera que sobresalían del agua. Dichos palafitos le recordaron a Américo
Vespucio la ciudad de Venecia —Venezia, en italiano—, según lo manifestó en
una carta a Piero de Médici. Fue este un motivo que inspiró a Ojeda a dar el
nombre de Venezziola (Pequeña Venecia), e hispanizado luego a «Venezuela» a
la región y al golfo en que habían hecho el descubrimiento, y así recibió la
denominación de golfo de Venezuela. El nombre acuñado por el explorador
envolvería luego a todo el territorio.[23] Con posterioridad la región también fue
conocida como Tierra Firme, por ser la primera región no insular del continente en
ser explorada por los europeos.
Probablemente la popularización del nombre de «Pequeña Venecia», en Europa,
se deba a la concesión hecha a la casa comercial de los Welser para explorar y
gobernar parte del territorio de Suramérica.[25] El nombre «Klein-Venedig»
aparece en varios documentos y mapas históricos como traducción al alemán de
Venezuela.[26] De hecho Juan de Castellanos en sus Elegías atribuye el nombre a
Ambrosio Alfinger:
Y Venezuela de Venecia viene
Que tal nombre le dio por excelencia
El alemán, diciendo le conviene.[27]
Sin embargo el nombre ya estaba en uso antes de la llegada de los alemanes.[28]
Denominaciones oficiales
Nombre Período
Capitanía General de Venezuela 1777 - 1823
Estados Unidos de Venezuela[n 3] 1811 - 1812
1813 - 1814
1817 - 1819
Departamento de Venezuela 1819 - 1830
Estado de Venezuela 1830 - 1856
República de Venezuela 1856 - 1864
Estados Unidos de Venezuela 1864 - 1953
República de Venezuela 1953 - 1999
República Bolivariana de Venezuela 1999 - presente
A lo largo de su historia, Venezuela ha adoptado varias denominaciones oficiales
desde su independencia, cada una reflejando el contexto político y constitucional
de su época. La primera de ellas fue «Estados Unidos de Venezuela», establecida
en la Constitución Federal de 1811, promulgada durante la Primera República.
Este nombre, de clara inspiración federalista, sería retomado posteriormente.
Tras la incorporación a la República de Colombia ―conocida como la Gran
Colombia― en 1819, el territorio venezolano se constituyó como el
«Departamento de Venezuela» dentro de esa entidad supranacional. Con la
disolución de la Gran Colombia en 1830, Venezuela emergió como un estado
soberano con el nombre de «Estado de Venezuela», según la Constitución de ese
año. Posteriormente, hacia 1856, la denominación evolucionó a «República de
Venezuela», título que se formalizaría en la Constitución de 1858.
Un cambio significativo ocurrió en 1864, tras el triunfo de la Revolución Federal,
cuando se restableció el nombre de «Estados Unidos de Venezuela» mediante
una nueva Constitución, reafirmando la estructura federal del país. Esta
denominación perduró por casi un siglo. Sin embargo, en 1953, durante el
gobierno del general Marcos Pérez Jiménez, se promulgó una nueva carta magna
que retornó a la forma «República de Venezuela», buscando enfatizar un carácter
centralista. Este cambio nominal buscaba reflejar una visión de poder central
fuerte y homogenizador, alejándose del énfasis en la autonomía de los estados.
Este nombre se mantuvo durante todo el período democrático que comenzó en
1958.
El nombre vigente en la actualidad, «República Bolivariana de Venezuela», fue
adoptado con la Constitución de 1999, impulsada por el gobierno del presidente
Hugo Chávez. El adjetivo «Bolivariana» se incorporó como un elemento ideológico
fundamental, vinculando de manera explícita la identidad del Estado con el legado
de Simón Bolívar y con los principios del movimiento político conocido como
bolivarianismo. El preámbulo de la constitución explica que el nombre honra a
Simón Bolívar, y el artículo uno lo consagra: