EPIDEMIOLOGIA Y PREVENCIÓN DEL CÁNCER
Objetivos de aprendizaje
Describir la incidencia, mortalidad y su supervivencia por cáncer y sus
principales localizaciones en España.
Presentar los factores de riesgo conocidos para el cáncer y su impacto global.
Plantear estrategias de prevención primaria y secundaria efectivas para el
cáncer.
Introducción
El cáncer está constituido por un grupo de enfermedades heterogéneas
caracterizadas, salvo excepciones, por una incidencia baja y una gran mentalidad
letalidad y que consisten en un crecimiento incontrolado y una extensión celular
anormal que llevan a la muerte a una gran proporción de quienes lo padecen. El
cáncer está causado tanto por factores ambientales o externos como el tabaco,
factores químicos, radiación, dieta e infecciones, como por factores constitucionales
e internos como mutaciones heredadas, hormonas, inmunidad u otras mutaciones
adquiridas por la edad.
El tiempo que transcurre entre el inicio de la acción de los factores de riesgo y el
cáncer detectable clínicamente, periodo de latencia, suele ser largo. Algunos
cánceres, mama, cervix, presentan estadios preclínicos que permiten el diagnóstico
y tratamiento precoz de forma efectiva, mediante cirugía, radiación, quimioterapia,
hormonas e inmunoterapia. Algunos cánceres, mama, cervix, presentan estadios
preclínicos que permiten el diagnóstico y tratamiento precoz de forma efectiva,
mediante cirugía, radiación, quimioterapia, hormonas y/o inmunoterapia. En este
capítulo se abordan la magnitud del cáncer, sus factores de riesgo y su prevención.
Magnitud del problema
El cáncer constituye en la actualidad la segunda causa de muerte tras las
enfermedades cardiovasculares. Consideradas globalmente la magnitud del cáncer
como problema de salud pública se puede medir por la incidencia o número de
casos nuevos diagnosticados de cáncer o la mortalidad, número de muertes,
expresadas habitualmente en forma de tasas ajustadas por edad usando alguna
población reconocida, por ejemplo población mundial o europea, lo cual permite
establecer comparaciones válidas entre países en un mismo país en el tiempo. La
incidencia y mortalidad por cáncer en los hombres es el doble que en las mujeres.
La supervivencia por cáncer, proporción de pacientes con cáncer que sobreviven a
un determinado periodo de tiempo tras el diagnóstico, por ejemplo cinco años, es de
especial interés para pacientes y facultativos ya que informa del pronóstico de la
enfermedad y de la eficacia del tratamiento.
La incidencia del cáncer ofrece información más real de la magnitud del cáncer,
aunque no está disponible para toda España, sólo para provincias como registros
poblacionales de cáncer con los que es posible estimar incidencias y supervivencia,
los primeros registros fueron los de Zaragoza en 1960 y Navarra en 1970 y los más
recientes los de Castilla León 2005, Andalucía 2007 y Galicia 2008 y hoy ya son
unas 35 las provincias con registro.
En el mundo la Agencia Internacional para Investigación contra el Cáncer publica los
datos de incidencia de registros poblacionales de los cinco continentes, el Instituto
Nacional del Cáncer los de Estados Unidos y en España el Centro Nacional de
Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, con toda la mortalidad de hoy el
indicador más exhaustivo y accesible para conocer mejor su evolución temporal y
comparar la magnitud del cáncer entre distintas áreas.
España presenta un patrón de incidencia, mortalidad y supervivencia por cáncer
similar al de otros países desarrollados del entorno con algunas diferencias, aunque
en su posición baja intermedia a nivel europeo en cuanto a incidencia y mortalidad.
La mortalidad global por cáncer en hombres y mujeres ha ido descendiendo en
torno al 1.4 y 1.1 por ciento anual, respectivamente en los últimos 15 años.
Los seis tipos de cáncer que causan mayor mortalidad en hombres son los del
pulmón 27.5 por ciento, colorrectal 12.6 por ciento, próstata 8.9 por ciento, vejiga 6
por ciento, estómago 5.6 por ciento y páncreas 4.3 por ciento y en las mujeres los
de mama 16 por ciento, colorrectal 15.1 por ciento, pulmón 7.5 por ciento, páncreas
6.1 por ciento, estómago 6 por ciento y ovarios 5.3 por ciento. Los tumores mal
definidos representan aún una mortalidad del 6.3 por ciento en hombres y del 8.3
por ciento en mujeres. Las tendencias recientes de mortalidad para los cánceres de
páncreas hombres y mujeres, colorrectal hombres y particularmente pulmón en
mujeres son ascendentes, mientras que las de los cánceres relacionados con el
consumo de tabaco en hombres están disminuyendo. Respecto a la incidencia de
cáncer en España se aprecia una amplia variabilidad. Tazas del periodo del 98 al
2002 entre 324 y 511 casos hombres y de entre 204 y 286 casos mujeres, con
tendencias ascendentes para la mayoría de localizaciones, a excepción del pulmón
en hombres y mama en mujeres que presentan tendencias estabilizadas. La
supervivencia del cáncer en España presenta una posición intermedia en Europa
para la mayoría de las localizaciones y ha aumentado en los últimos años los de
mama y próstata y en el melanoma, pero no mayor al cáncer de pulmón que ha
disminuido.
Factores de riesgo del cáncer
Entre los factores de riesgo del cáncer encuentran los siguientes:
Consumo de tabaco activo y pasivo: Es el mayor causante individual de muertes
por cáncer, las preferencias de consumo determinan con un retraso de 10 a 20 años
las tendencias de varias localizaciones de cáncer como la de pulmón que disminuye
en los hombres y aumenta en las mujeres, el riesgo aumenta con la dosis, duración
y la profundidad de la inhalación y disminuye a partir de los 10 años tras cesar el
hábito, el consumo de tabaco negro implica un mayor riesgo que el de rubio para
algunas localizaciones como el pulmón, el tabaco es responsable de hasta el 90 por
ciento de las muertes.
Dieta: Según los diferentes países la dieta puede ser responsable de hasta el 35 por
ciento de los cánceres, una dieta tipo occidental rica en alimentos de alta densidad
calórica, grasa animal y proteína junto con un estilo de vida sedentario aumenta el
riesgo de cáncer colorrectal, mama, próstata y endometrio entre otros, por el
contrario una dieta mediterránea rica en frutas y verduras, legumbres y otros
alimentos pocos procesados junto a una buena actividad física evitando la obesidad
reduce el riesgo de cáncer de cavidad oral, pulmón y cervix entre otros, el aumento
de la obesidad en todo el mundo parece relacionarse con el incremento de algunas
neoplasias como el adenocarcinoma de esófago y cáncer de páncreas, endometrio
y mama, (postmenopáusico).
Ocupación: La ocupación se ha relacionado con cánceres como el pulmón, vejiga,
pleura y médula ósea, algunas personas tienen un riesgo aumentado de cáncer por
mutaciones genéticas heredadas familiarmente que sin embargo son raras en la
población, no obstante algunos individuos pueden tener aumentada una
predisposición genética a presentar ciertos tipos de cáncer, sobre todo cuando se
combinan con ciertas exposiciones, algunas infecciones crónicas se asocian
causalmente a cánceres concretos y pueden generar un porcentaje elevado de
casos en países en desarrollo, el virus de la hepatitis b y c, (hígado).
Estómago y el virus del papiloma humano que puede ser causa de hasta el 90% de
los casos de cáncer cervix tipo 16, 18, 31, 33, 45 serían tres ejemplos concretos.
Factores productivos: La menarquía temprana, la menopausia tardía, no haber
tenido hijos y el uso de anticonceptivos orales se han relacionado con un riesgo
elevado de cáncer de mama y de otros del aparato reproductor femenino, otras
exposiciones como el consumo de alcohol el nivel socioeconómico, la
contaminación ambiental, obesidad, las radiaciones y ciertos procedimientos
terapéuticos también se han implicado como causantes de cáncer, prevención,
prevención primaria, incide sobre los factores conocidos para reducir el riesgo de
cáncer, existen diversas estrategias poblacionales, protección, promoción e
individuales, consejo médico que resultan efectivas, por ejemplo la nueva ley
antitabaco en España ha reducido la exposición activa y pasiva del tabaco, la
promoción de una dieta saludable junto a la práctica de actividad física regular y
prevenir obesidad, el consumo moderado de alcohol y evitar otras exposiciones
nocivas como la exposición excesiva al sol o ciertos contaminantes se recogen en el
código europeo contra el cáncer, la efectividad de la vacunación frente al virus del
papiloma humano para reducir la incidencia de cáncer de cervix deberá demostrarse
en el futuro.
Prevención secundaria: La otra posibilidad para reducir el impacto del cáncer es
mediante preservación secundaria basada en programas poblacionales de
diagnóstico y tratamiento precoz de la enfermedad cribado, los programas de
cribado poblacional frente al cáncer de mames cervix, este último aplicado a grupos
seleccionados de alto riesgo han resultado eficaces. También los programas
poblacionales basados en el uso de mamografías regulares cada dos o tres años en
mujeres mayores de 50 años han conseguido reducir la mortalidad por cáncer de
mama y se aplican en todas las comunidades españolas, asimismo se ofrece
cribado para cáncer de cervix mediante citología del papa Nicolau que han
demostrado su efectividad en los países donde se ha aplicado. En algunas
comunidades españolas se empieza a evaluar la eficacia de realizar cribado
poblacional para el cáncer de colon mediante el test de sangre o culteneses en la
actualidad no hay ninguna evidencia desde que muestra la efectividad del cribado
en otros cánceres.
RESUMEN
El cáncer es un gran problema de salud pública en España y supone globalmente la
segunda causa de muerte tras las enfermedades cardiovasculares antes que
existen cánceres emergentes que cuya frecuencia aumenta, por ejemplo, cáncer de
pulmón en las mujeres. La mayoría de localizaciones presenta tendencias estables
o descendentes de mortalidad relacionada a un descenso en los factores casuales,
por ejemplo, el tabaco y aún mejor control y prevención secundaria, por ejemplo,
cáncer de mama.
Puntos clave
El patrón de cáncer en España es similar al de otros países desarrollados del
entorno, aunque las tasas de incidencia y mortalidad se encuentran en un nivel
intermedio bajo en el contexto europeo.
La mortalidad global por cáncer en España es de la mitad de mujeres que en
hombres y está disminuyendo a expensas de las principales localizaciones en
pulmón hombres y mama mujeres.
El cáncer de pulmón presenta una clara tendencia ascendente en las mujeres
españolas.
Las intervenciones contra el tabaco y otras exposiciones, prevención primaria,
son efectivas para disminuir la incidencia y mortalidad de cáncer de algunas
localizaciones. El cribado, poblacional, prevención secundaria es efectivo para
los cánceres de mama y cervix.
Autoevaluación
1.- Con relación al cáncer, señale la respuesta incorrecta.
a) Entre el 30 y el 40% de los cánceres son atribuibles a la dieta.
b) La mortalidad por cáncer en los hombres españoles duplica la observada entre
las mujeres.
c) Tras el tabaco, la contaminación ambiental es el principal factor causante de
cáncer.
d) Las tasas de mortalidad ajustadas por edad para cáncer de estómago y mama en
mujeres españolas disminuyen.
e) Las tasas de mortalidad ajustadas por edad para cáncer de pulmón en hombres
españoles disminuyen.
2.- ¿Con qué se han observado los mejores resultados en prevención secundaria
del cáncer de mama?
a) El conocimiento de la presencia de factores de riesgo y el tratamiento radical de
síntomas precoces en mujeres a partir de 40 años.
b) El conocimiento de la presencia de factores de riesgo y el tratamiento radical de
síntomas precoces en mujeres a partir de 50 años.
c) Diagnóstico precoz mediante cribado poblacional en mujeres mayores de 40 años
y tratamiento.
d) Diagnóstico precoz mediante cribado poblacional en mujeres mayores de 50 años
y tratamiento.
e) Educación para la salud y detención de casos en la clínica en mujeres de alto
riesgo.
GENÉTICA Y SALUD PÚBLICA
Objetivos de aprendizaje
Conocer la clasificación de las principales alteraciones genéticas y distinguir las
características que tienen las alteraciones de baja y alta penetrancia.
Analizar las principales limitaciones que tienen los estudios que evalúan la
asociación entre un gen y una enfermedad.
Entender las cuestiones necesarias para la integración genética a salud pública,
incluidos los requerimientos para el cribado genético poblacional.
Introducción
Los avances que se han producido en los últimos años en el campo de la genética
humana han transformado algunas percepciones sobre las relaciones entre los
factores de riesgo y las enfermedades.
Estos cambios deben valorarse pensando en los beneficios y riesgos reales para los
enfermos. Para cualquier profesional relacionado con la salud humana, es relevante
estudiar cuál es el papel de los distintos tipos de alteraciones genéticas en la
etiología, la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el propio pronóstico de las
enfermedades humanas.
Las alteraciones genéticas relacionadas con las enfermedades humanas se dividen
en dos grandes tipos adquiridas o somáticas y heredadas o germinales.
Dentro de estas últimas se distingue a su vez dos tipos. Las alteraciones de baja
penetrancia y las de alta penetrancia. La penetrancia de un gen describe la
probabilidad de que el fenotipo se manifieste en la persona que es portadora del
genotipo.
Las alteraciones genéticas heredadas de penetrancia alta pueden ser perjudiciales
sin apenas necesidad de que ocurran factores externos, aunque sí participan
factores endógenos En cambio, las alteraciones de baja penetrancia necesitan para
manifestarse la participación de factores ambientales. Los factores relacionados con
el entorno familiar y social tienen influencia incluso en el curso clínico de una
enfermedad con fuertes determinantes genéticos. Habitualmente existe una relación
inversa entre la frecuencia poblacional de una variante o mutación genética y su
penetrancia, puesto que son infrecuentes.
Las alteraciones más penetrantes solo causan una proporción pequeña de los casos
de las enfermedades más prevalentes. La inmensa mayoría de las enfermedades
más frecuentes son el resultado de acumular durante años alteraciones genéticas
somáticas. Los polimorfismos de baja penetrancia causan una menor carga social
de enfermedad que son causados por factores ambientales como ciertos agentes
químicos, tóxicos y el tabaco.
Metodología de los estudios de asociación genética y limitaciones
Los estudios de asociación genética o de asociación gen-enfermedad buscan
establecer la relación entre una o más variantes genéticas y una enfermedad. Están
siendo utilizados para descubrir el componente genético que subyace algunas
enfermedades comunes de alta prevalencia como la diabetes mellitus. Los dos
principales tipos de estudios son:
Estudios de linkaje disequilibrium: Genotipifican cientos o miles de marcadores
espaciados en millones de bases en familias con varios pacientes afectados. Los
marcadores que se segregan en los familiares que presentan la enfermedad con
más frecuencia de la esperada se emplean para localizar el gen causante.
Su principal limitación es su poder limitado para detectar el efecto de alelos
comunes con una influencia modesta en la enfermedad.
Estudios de asociación: Buscan relacionar un marcador genético particular con
una enfermedad a través de una población más que dentro de familias.
Habitualmente se utilizan como marcadores genéticos a los polimorfismos
simples puntuales.
Actualmente en los estudios de asociación genómica amplia se realiza un
cribado del genoma completo con el fin de hallar posibles sitios de asociación.
Son más potentes para detectar alelos de enfermedades comunes que confieren
riesgo moderado.
A menudo los resultados de ambos tipos de estudios no se replican. En la mayoría
de los casos la variante genética se asocia con un 5-15 por ciento aumento del
riesgo de enfermedad y por lo tanto hay que estudiar a miles de pacientes para
alcanzar suficiente precisión. Por otro lado, un determinado genotipo puede dar
lugar a diferentes fenotipos según cuáles sean las condiciones ambientales. La
expresión de los genes depende en una buena medida de factores epigenéticos
ambientales.
Integración de la genética en la salud pública
Actualmente no hay conocimientos científicos que justifiquen la introducción de la
genética en la práctica de la salud pública sobre la población, pero es necesario
conocer, a) el papel de la genética en áreas como los programas de cribado
neonatal y de vacunación, la seguridad alimentaria, el control de las enfermedades
infecciosas o la salud laboral y ambiental. b) Los grupos de población que podrán
beneficiarse de pruebas genéticas, y c) los criterios para la valoración de una
propuesta de cribado genético. Se debe poder participar, por ejemplo, en un análisis
sobre qué servicios de genética ofrecer a una población definida. En este análisis se
tendrá en cuenta factores como la relación entre los genotipos que se desea
detectar y el correspondiente espectro de fenotipos.
Información sobre los determinantes no genéticos del curso clínico. Cuestiones
técnicas, éticas y culturales. Garantías de la calidad de los laboratorios.
Equidad en el acceso a los programas. Consentimiento informado. Cuestiones
legales y económicas sobre comunicación y confidencialidad.
Confidencialidad. Para todo ello se pueden valorar los criterios que debe cumplir un
programa de cribado genético. Además de estos criterios, una aproximación a la
cuestión de si sería procedente desarrollar un programa de cribado genético
consistente en calcular el número de personas que es necesario cribar para prevenir
un caso de la enfermedad.
1.- Un programa de cribado genético debe relacionarse con un problema de salud
relevante o con una condición D. Está demostrado que puede conducir a dicho
problema en los individuos que sean examinados por el programa o en sus
descendientes.
2.- El grupo diana al que va dirigido el programa de cribado debe estar claramente
definido.
3.- El propósito del programa debe ser permitir que los participantes conozcan la
presencia o el riesgo de una enfermedad, trastorno o estado deportador o
permitirles tomar una decisión en base a esa información.
4.- A partir de los resultados del programa, los participantes deben poder seguir vías
de actuación prácticas.
5.- La participación en un programa de cribado genético debe ser completamente
voluntaria y depender completamente del consentimiento otorgado tras una
información veraz y comprensible.
6.- El método prueba de cribado debe ser adecuado al objetivo del cribado.
7.- Deben de haber instalaciones y equipamientos suficientes para el buen
seguimiento de los participantes, para informarles y darles apoyo y para que lleven a
cabo las acciones que decidan.
8.- Los procedimientos utilizados para el almacenamiento de la información médica
y el material celular deben incorporar medidas adecuadas para proteger tanto la
privacidad personal de los participantes como sus derechos.
9.- Si se realiza investigación científica en el marco del programa de cribado, los
participantes deben ser correctamente informados sobre ella con anterioridad.
10.- Deben planificarse con antelación la evaluación de la calidad de todos los
componentes del programa, su efectividad, su eficiencia y la calidad de los
procedimientos del seguimiento de la información y de la ayuda ofrecidos a los
participantes en el programa.
11.- Cuando se sopesen los beneficios e inconvenientes para los participantes en el
programa, el equilibrio final debe estar claramente inclinado hacia los beneficios
para los participantes, de no ser así, el programa no debe realizarse.
Quienes propongan el programa de cribado deben proporcionar información
válida y razonada cerca de:
a) La prevalencia de las distintas formas de la enfermedad o trastorno en el grupo
diana.
b) La historia natural de la enfermedad y las variaciones más frecuentes en su
gravedad y pronóstico.
c) Los grupos dianas que reúnen los requisitos para participar en el programa y el
momento óptimo de la vida que se propone para efectuar las pruebas.
d) La especificidad, la sensibilidad y los valores predictivos del método de prueba
que se utilizarán y la carga de esas pruebas supone a los participantes.
e) Las acciones prácticas que son factible en los participantes en el programa
pueden tomarse en cuenta cuando el programa les descubre que han
desarrollado el problema de salud o que son portadores.
f) Las posibilidades, persecuciones psicológicas, sociales y de otra índole.
g) La probabilidad de resultados erróneos, sus posibles consecuencias para los
participantes y las medidas que sería posible tomar para paliar cualquier daño
que estos errores puedan causar.
h) Garantías para prevenir que los participantes sufran perjuicios injustificados para
obtener un trabajo o la cobertura de un seguro privado.
i) Los costes de poner en marcha el cribado y las infraestructuras necesarias para
ello.
Incorporación de nuevas pruebas genéticas en las organizaciones médicas
asistenciales
Es necesario conocer los elementos que hay que tener en cuenta cuando en una
organización sanitaria se analiza la posible adopción de pruebas genéticas nuevas
como señala la guía para la toma de decisiones sobre incorporación de nuevas
pruebas genéticas en el Sistema Nacional de Salud, es éticamente imperativo que la
incorporación de nuevas pruebas genéticas se fundamenta rigurosamente en los
conocimientos científicos disponibles, validez, analítica y clínica, y analice los
efectos de las decisiones que se tomarían con la información que la prueba genética
aporta, utilidad clínica, asimismo deben valorarse las implicaciones culturales,
sociales, éticas, organizativas y económicas. La prueba sólo debe aplicarse a las
indicaciones valoradas, en ningún momento se puede generalizar su uso sin una
nueva evaluación a otras indicaciones.
Cuando ya existe una prueba para el diagnóstico cribado anterior a la prueba
genética que se evalúa, ésta debe aportar ventajas clínicas relevantes, si la prueba
genética nueva supera la evaluación antes de iniciar su utilización en la práctica de
asistencial, debe preverse todos los aspectos necesarios para garantizar un uso
correcto desde el punto de vista ético y clínico.
Resumen
El conocimiento de las alteraciones genéticas relacionadas con las enfermedades
humanas no suelen modificar el papel fundamental de las políticas sociales y
ambientales para la prevención de las enfermedades. Las alteraciones genéticas se
dividen en adquirirlas y heredadas, que a su vez pueden ser de baja o alta
penetrancia. Entre las principales limitaciones de los estudios que evalúan la
asociación entre un gen y las enfermedades, se encuentra su falta de
reproducibilidad y el estudio de la variante como una variable estática, cuando en
realidad su expresión acostumbra a depender de factores ambientales.
Para la integración de la genética en la salud pública es necesaria la determinación
de la población diana y el establecimiento de criterios para las pruebas de cribado.
Puntos clave
Las alteraciones genéticas se dividen en adquiridas y heredadas, estas últimas
se dividen a su vez en alteraciones de alta penetrancia, sin apenas necesidad de
factores externos, sólo explicar un pequeño porcentaje de las enfermedades más
prevalentes y de baja penetrancia para expresarse necesitan de factores
fundamentalmente ambientales.
Bastantes estudios sobre asociaciones gen-enfermedad han resultado no
producibles.
La medicina y la salud pública deben tener en cuenta aspectos como la
población diana o los criterios de cribado con pruebas genéticas que tienen
similitudes y diferencias con los criterios para las pruebas tradicionales de
cribado.
Autoevaluación
1.- Define las principales características de las alteraciones genéticas relacionadas
con las enfermedades humanas.
2.-Enumere los aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta para la
integración de la genética en la salud pública.
EPIDEMIOLOGÍA Y PREVENCIÓN DEL TABAQUISMO
Objetivos de aprendizaje
Sabe interpretar las tendencias de la epidemia del tabaco en España.
Conocer las enfermedades asociadas con el consumo de tabaco y con la
exposición ambiental del mismo.
Describir las estrategias empleadas para reducir el consumo de tabaco.
Introducción
Uno de los principales desafíos actuales de salud pública es reducir la morbilidad y
mortalidad asociadas al consumo de tabaco. Según los datos de la Organización
Mundial de la Salud, el consumo de tabaco es responsable de la muerte de
aproximadamente 4 millones de personas cada año a escala mundial. Además, la
OMS ha proyectado que para el año 2030 esta cifra aumentará hasta
aproximadamente 10 millones y que la mayoría de las muertes, 70 por ciento,
ocurrirá en los países en vía de desarrollo.
Hoy en día existen suficientes evidencias acerca de la efectividad del abordaje
global en el control del consumo de tabaco. Este enfoque combina intervenciones
políticas educacionales y económicas. Para ello es necesario que los profesionales
de la salud conozcan la prevalencia del consumo de tabaco y su evolución en
nuestro medio, los efectos nocivos del tabaquismo activo y pasivo, sin impacto
sobre la salud y las medidas existentes para su control.
Humo de tabaco
Los fumadores inhalan la corriente humo principal, que es el que se aspira a través
del cigarro o cigarrillo. Además, la combinación, la combustión del cigarrillo
desprende el humo o corriente lateral.
El humo ambiental del tabaco es la combinación del humo principal y del lateral y es
el inhalado por los no fumadores. Contiene además de nicotina, que es la sustancia
responsable de la adicción hasta 42 carcinógenos reconocidos por la Agencia
Internacional de Investigación del Cáncer.
Epidemiología del consumo de tabaco y de la exposición pasiva
La prevalencia del consumo de tabaco se analiza mediante encuestas repetidas a lo
largo del tiempo. En España la primera encuesta nacional sobre consumo de tabaco
se realizó en 1978. En 1987 se realizó la primera encuesta nacional de salud,
repetida en 1993, 1995, 1997, 2001 y 2006. A partir de estas encuestas se ha
reconstruido la prevalencia para periodos anteriores. Así, en los hombres se aprecia
una tendencia ascendente de tabaquismo desde mitad del siglo XX, que alcanzó su
cota máxima en la segunda mitad de los años 70. A partir de ese momento la
prevalencia en hombres disminuyó el 64.1% en 1978 al 35.3% en 2006, globalmente
y en todos los grupos de edad.
En las mujeres la prevalencia fue del 17.6% en 1978 y del 23.9% en 2006. Sí,
también la tendencia ha sido diferente según el grupo de edad. Entre las mujeres de
25 a 44 años el porcentaje de fumadoras mostró una tendencia ascendente hasta
1997, pero a partir de ese año comenzó a descender. La evolución de la epidemia
de tabaquismo se ha descrito de acuerdo a un modelo de difusión en cuatro
factores, en cuatro fases, según el cual España estaría en el inicio de la fase 4. En
la fase 1 el consumo de tabaco es raro y típico de las clases aventajadas, mientras
que en la fase 2 se hace más prevalente, sobre todo en hombres y con mayor nivel
socioeconómico. Durante la fase 3 empieza la reducción de la prevalencia en
hombres, mientras que en las mujeres se alcanza la máxima prevalencia y se
estabiliza. En la fase 4 la prevalencia se reduce en hombres y mujeres y es más
elevado en los grupos socioeconómicos desfavorecidos. La prevalencia de
exposición al humo ambiental del tabaco no había sido estudiada en España hasta
recientemente, según un estudio del año 2006, el 74.3% de los hombres y el 70.1%
de las mujeres no fumadores están expuestos al humo ambiental de tabaco. En
alguno de los ámbitos estudiados, domicilio, trabajo, estudio, tiempo libre o
transportes.
Enfermedades y mortalidad atribuible al consumo de tabaco
El consumo de cigarrillos es la causa de varios tipos de enfermedades. Cáncer en
varios órganos enfermedad cardiovascular, enfermedad pulmonar, obstructiva
crónica y úlcera apéptica. A partir de los riesgos relativos de padecer diferentes
enfermedades entre los fumadores respecto a los no fumadores, derivados de
grandes estudios de cohortes como el Cáncer Prevención 2 de American, con
seguimiento de un millón de personas y de la prevalencia de tabaquismo, se
calculan los riesgos atribuibles, medidas de asociación e impacto con los que se
cuantifica el impacto poblacional en términos de mortalidad atribuible al tabaco.
En España se ha calculado que cada año mueren unos 45 mil personas a
consecuencia de consumo de tabaco. Esta mortalidad está disminuyendo en los
últimos años gracias al descenso de la prevalencia de fumadores en los hombres
que se observa desde hace tres décadas. La exposición al humo ambiental del
tabaco es también causa de enfermedad tanto en niños, enfermedades respiratorias
agudas y crónicas, ostitis medias, agravación del asma, síndrome de muerte súbita
del lactante, como en adultos, cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares y
agravamiento del asma. Los datos disponibles para España en el año 2002
estimaron un mínimo de 1.228 desfunciones atribuibles a la exposición al humo
ambiental del tabaco, teniendo en cuenta sólo el cáncer de pulmón y las
enfermedades cardiovasculares.
Estrategias para el control del tabaquismo
El control del tabaquismo se puede lograr a través de una serie de actividades que
incluyen prevenir el inicio del consumo entre los no fumadores, promover el
abandono entre los fumadores y proteger la salud y los derechos de los no
fumadores, impidiendo la exposición al humo ambiental del tabaco. Sin embargo
existe una serie de obstáculos importantes para lograrlo.