Estadistica Basica Con R LIBRO
Estadistica Basica Con R LIBRO
Básica
con
R y R–Commander
Estadística
Básica
con
R y R–Commander
(Versión Febrero 2008)
Autores:
A. J. Arriaza Gómez
F. Fernández Palacín
M. A. López Sánchez
M. Muñoz Márquez
S. Pérez Plaza
A. Sánchez Navas
Copyright c 2008 Universidad de Cádiz. Se concede permiso para copiar, distribuir y/o modificar este documento bajo los términos de la Licencia de
Documentación Libre de GNU, Versión 1.2 o cualquier otra versión posterior publicada por la Free Software Foundation. Una traducción de la licencia
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Depósito legal:
Índice general
Prólogo III
1. Comenzando con R 1
1.1. Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2. Instalación de R y R–Commander . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.1. Instalación en GNU/Linux . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.2. Instalación en Windows . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.3. Ejecución de Rcmdr . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
4. Distribuciones de Probabilidad 45
4.1. Distribuciones discretas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
4.1.1. Distribución Binomial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
4.1.2. Distribución de Poisson . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
4.1.3. Distribución Hipergeométrica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
4.1.4. Distribución Geométrica. Distribución Binomial Negativa . . . . . 51
4.2. Distribuciones continuas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
4.2.1. Distribución Normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53
4.2.2. Distribución Uniforme Continua . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 54
4.2.3. Distribución Exponencial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56
I
II
A. Ficheros de datos 97
Introducción
La Universidad de Cádiz es pionera en España en la búsqueda de soluciones de
conocimiento abierto, consciente de que es la forma más eficiente de lograr sus objetivos
institucionales relacionados con la docencia y la investigación. En concreto, el Punto
1 del Artículo 2 de sus Estatutos, que describe los fines esenciales de la institución,
establece como objetivo fundamental: “La creación, desarrollo, transmisión y crítica de
la ciencia, la técnica y la cultura y su integración en el patrimonio intelectual heredado”.
Mientras que en el Punto 6 del mismo artículo dice: “Acoger, defender y promover los
valores sociales e individuales que le son propios, tales como la libertad, el pluralismo,
el respeto de las ideas y el espíritu crítico, así como la búsqueda de la verdad”.
La creación de la Oficina de Software Libre (OSLUCA) el 15 de marzo de 2004, la
aprobación de la Normativa para el intercambio de información institucional el 27 de
septiembre de 2004 y la utilización de herramientas de formato abierto en las aplicacio-
nes de comunicación y gestión de la Universidad, son actuaciones que ponen de mani-
fiesto el decidido apoyo del Equipo de Gobierno de la UCA a las soluciones basadas en
formatos abiertos.
Desde un plano mucho más modesto, bajo el auspicio del Vicerrectorado de Tecno-
logías de la Información e Innovación Docente y a través de la Oficina de Software
Libre de la Universidad de Cádiz (OSLUCA), nace el Proyecto R UCA. Dicho pro-
yecto, cuyas líneas principales de actuación pueden consultarse en la página web del
proyecto [Link] contempla, entre otras acciones, la elaboración de
material para la docencia y la investigación, siendo en el primero de estos aspectos, el
docente, en el que se enmarca este manual.
En la misma línea que nuestros órganos de gobierno, pensamos que una institu-
ción como la Universidad debe preocuparse por proveer a sus miembros de las mejores
herramientas para desarrollar su tarea, en aras de la mejora global del conocimiento.
Pero la creación de conocimiento se verá muy mermada si se emplean soluciones tec-
nológicas que se ofrecen como cajas negras, es decir que no pueden ser analizadas ni
modificadas, y que además limita fuertemente el uso que se haga de los resultados que
se consigan a partir de ellas.
El uso de software propietario en áreas como la Estadística, donde existen alterna-
tivas con igual o mejor calidad con licencia libre, no sólo tiene consecuencias negativas
III
IV
desde un punto de vista económico, sino que supone un auténtico “harakiri” intelec-
tual, porque limita el ejercicio de uno de los aspectos que mejor caracterizan a nuestra
institución: su espíritu analítico y crítico, £cómo se va a fomentar ese espíritu con el
uso de herramientas absolutamente herméticas?, y si alguien consiguiera descifrarlas y
manipularlas se convertiría formalmente en un delincuente.
Centrándonos en los aspectos intrínsecos de la cuestión, cuando nos planteamos con-
feccionar este manual, tuvimos claro que no queríamos enseñar a manejar un programa,
sino a hacer análisis estadísticos con el apoyo de una herramienta que facilitara el cálcu-
lo y la aplicación de los procedimientos. De ahí el nombre del libro: “Estadística básica
con R y Rcmdr”.
La decisión de elegir R fue fácil, ningún otro programa en la actualidad reúne las
condiciones de madurez, cantidad de recursos y manejabilidad que posee R, además
de ser el que tiene una mayor implantación en la comunidad científica. El incorporar
la interfaz gráfica de usuario (GUI) Rcmdr pretende, en primera instancia, facilitar el
manejo de R y, en segundo lugar, servir como generador de instrucciones R. Es posible
que muchos de nuestros alumnos no necesiten otro nivel de uso que el que proporciona
Rcmdr, pero unos pocos y la mayoría del personal investigador, una vez superado el
respeto inicial a la herramienta, se decantarán por manejarse directamente con la con-
sola de R, creando y editando instrucciones con una evidente economía de recursos y,
lo que es más importante, con un control total sobre los procedimientos que en cada
momento se van a aplicar.
Respecto a los contenidos, el libro pretende abarcar las necesidades prácticas de un
programa básico de estadística, y así, salvo el primer capítulo, donde se presenta de
forma muy sucinta el software, el resto está dedicado a los tópicos habituales de un
curso introductorio: Análisis Exploratorio en una y dos Dimensiones, Distribuciones de
Probabilidad, Inferencia Paramétrica y no Paramétrica y Análisis de la Varianza de un
Factor. El esquema de presentación de los temas incluye una breve descripción de los
conceptos, la resolución de una serie de ejemplos con la ayuda de R y la propuesta de
ejercicios para evaluar los conocimientos adquiridos.
Al objeto de facilitar el uso del software, los primeros capítulos están soportados
básicamente sobre la interfaz Rcmdr. A partir del capítulo 5 aumenta el uso de funciones
construidas directamente en el indicador de mandatos, en parte por necesidad y en
parte por motivos estratégicos, puesto que para entonces consideramos que nuestros
alumnos están bien familiarizados con la sintaxis de las funciones de R.
Esperamos que este manual sea de utilidad y, en cualquier caso y con más motivos,
dado que se trata de la primera versión, ponemos nuestro trabajo a disposición de la
comunidad científica para que se hagan las mejoras, ampliaciones y adaptaciones que
se deseen.
Los autores,
V
Histórico
Este libro surge como material de apoyo a un curso de estadística básica con R. La
génesis está en la creación del proyecto R UCA en mayo del 2007 y su primera versión
ve la luz en enero de ese mismo año. Los autores en orden alfabético inverso son Antonio
Sánchez Navas, Sonia Pérez Plaza, Manuel Muñoz Márquez, María Auxiliadora López Sánchez,
Fernando Fernández Palacín y Antonio Jesús Arriaza Gómez.
Una versión electrónica de este documento se encuentra en:
[Link]
Capítulo 1
Comenzando con R
1.1. Introducción
El que un libro que pretende incidir sobre los aspectos prácticos de la Estadística,
comience con un capítulo dedicado al software, no debería sorprender, aun cuando en
el Prólogo se haya dejado claro que no es un objetivo fundamental enseñar a manejar
un programa informático. De hecho, este manual seguiría teniendo utilidad aun cuan-
do se usara otra interfaz gráfica distinta a la que se propone o, incluso, otro software;
bastaría en ese caso con acomodar los menús y/o la sintaxis. No obstante, el que existan
varias soluciones informáticas, no quiere decir que optar por una de ellas no tenga un
interés determinante y, por tanto, deben emplearse para su elección criterios objetivos
de eficiencia, no solo de carácter estadístico, sino que atiendan también a su facilidad
de uso.
Para la elección de R se han evaluado pues distintos aspectos, siendo especialmente
destacables sus bondades en lo que se refiere a calidad, a la cantidad de técnicas y fun-
ciones implementadas, a que es libre y a la gran comunidad científica que lo usa como
estándar para el análisis de datos. Dicha comunidad ha desarrollado y desarrolla herra-
mientas integradas en paquetes–en la actualidad más de 800–, que dan solución a una
gran variedad de problemas estadísticos.
R es un lenguaje de programación y un entorno para análisis estadístico y la realiza-
ción de gráficos. Debido a su naturaleza es fácilmente adaptable a una gran variedad de
tareas. Fue inicialmente escrito por Robert Gentleman y Ross Ihaka del Departamento de
Estadística de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda. R actualmente es el resulta-
do de un esfuerzo de colaboración de personas del todo el mundo. Desde mediados de
1997 se formó lo que se conoce como núcleo de desarrollo de R, que actualmente es el
que tiene la posibilidad de modificación directa del código fuente. Por otra parte, R es
un proyecto GNU similar a S, desarrollado éste por los Laboratorios Bell. Las diferencias
entre R y S son importantes, pero la mayoría del código escrito para S corre bajo R sin
modificaciones.
R abarca una amplia gama de técnicas estadísticas que van desde los modelos li-
1
2
neales a las más modernas técnicas de clasificación pasando por los test clásicos y el
análisis de series temporales. Proporciona una amplia gama de gráficos que además
son fácilmente adaptables y extensibles. La calidad de los gráficos producidos y la posi-
bilidad de incluir en ellos símbolos y fórmulas matemáticas, posibilitan su inclusión en
publicaciones que suelen requerir gráficos de alta calidad.
El código de R está disponible como software libre bajo las condiciones de la licencia
GNU-GPL. Además está disponible precompilado para una multitud de plataformas.
La página principal del proyecto es [Link]
Una diferencia importante entre R, y también S, con el resto del software estadístico
es el uso del objeto como entidad básica. Cualquier expresión evaluada por R tiene co-
mo resultado un objeto. Cada objeto pertenece a una clase, de forma que las funciones
pueden tener comportamientos diferentes en función de la clase a la que pertenece su
objeto argumento. Por ejemplo, el resultado de la función print evaluada sobre un vec-
tor da como resultado la impresión de todos los elementos del vector mientras que la
misma función evaluada sobre una función muestra información sobre ella. De la mis-
ma manera, la función plot no se comporta igual cuando su argumento es un vector
que cuando es un fichero de datos o una función.
A continuación se dan unas breves instrucciones que permitirán comenzar a usar
R y su interfaz gráfica R-Commander, que se denotará abreviadamente como Rcmdr.
Instrucciones más detalladas y actualizadas pueden encontrarse en [Link]
es/R en la sección R Wiki. Por último, existen multitud de documentos que ilustran
sobre el manejo de R, algunos de ellos pueden descargarse desde [Link]
es/R en la sección Documentación. Los autores de este manual han redactado un somero
documento técnico sobre el uso de R, a cuyo repositorio puede accederse en la dirección
[Link]
R–Nota 1.1
Harán falta más paquetes para la instalación completa de Rcmdr, pero se instalarán
automáticamente la primera vez que se ejecute.
R–Nota 1.2
Si se cierra Rcmdr (sin cerrar R), para volver a cargarlo se debe ejecutar la instrucción
Commander().
4
Capítulo 2
5
6
En otras ocasiones un dato presente en la matriz ha sido depurado por presentar algún
tipo de anomalía, como haber sido mal medido, mal transcrito a la matriz de datos, per-
tenecer a un colectivo distinto del que se está analizando, etc. . . La identificación de estos
elementos anómalos se realiza mediante un proceso de detección de inconsistencias o
de evaluación de valores extremos, muy grandes o muy pequeños, que determinará si
razonablemente pueden pertenecer al colectivo bajo estudio. A veces se sustituye el va-
lor depurado de un individuo por uno que sea congruente con el resto de caracteres del
mismo, mediante técnicas que se conocen como de imputación. Los huecos que defini-
tivamente queden en la matriz se referirán como valores omitidos o, más comunmente,
como valores missing. En R estos valores se representan con NA (Not Available). En fun-
ción del tipo de análisis que se esté realizando, el procedimiento desestimará sólo el
dato o todo el registro completo.
En este módulo se analizarán –salvo excepciones que se indicarán con antelación–
de forma independiente cada uno de los caracteres de la matriz de datos, de forma que
cada carácter describirá parcialmente al conjunto de individuos. La integración de todos
los análisis deberá dar una cierta visión general de la población. En cualquier caso,
este enfoque está muy lejos de ser eficiente, entre otras cosas porque habitualmente
las variables individuales comparten información y dicha redundancia distorsionaría
las conclusiones del estudio, siendo en general preferible decantarse por un análisis
global en vez del secuencial. Por tanto, la pretensión de este capítulo es tratar algunos
conceptos básicos y adquirir destreza en el manejo de medidas estadísticas que serán
empleadas masivamente cuando se aborden, más adelante, modelos más sofisticados.
Ejemplo 2.1
El caso más evidente para apreciar las diferencias entre las escalas de intervalo y las ra-
zones o escalas de cociente, lo ofrece el termómetro. Un termómetro genera una variable
de escala de intervalo, porque la diferencia real entre 2 y 3 grados es la misma que entre
40 y 41 grados, pero no se puede decir que cuando el termómetro marca 30 grados hace
el doble de calor que cuando marca 15.
Por otra parte, muchas magnitudes físicas, como el peso, la longitud o la intensi-
dad de corriente, son razones porque, por ejemplo en el caso del peso, un objeto de 20
kilogramos pesa el doble que otro de 10 kilogramos. Es decir existe el cero absoluto.
Ejemplo 2.2
Es habitual que la edad, que es intrínsecamente una variable –medida en un soporte
temporal– se emplee para dividir la población en clases dando cortes en el intervalo
de tiempo, obteniéndose por ejemplo grupos de alevines, adultos y maduros de una
comunidad de peces y adoptando por tanto la variable un rol de atributo.
En el extremo opuesto, hay investigaciones médicas que relacionan el tipo de pato-
logía con el sexo del paciente y con el desenlace de la enfermedad, caracteres todos ellos
intrínsecamente atributos.
Las variables pueden clasificarse según su conjunto soporte. El soporte de una va-
riable es el conjunto de todos los posibles valores que toma. Cuando el conjunto soporte
es finito o numerable se habla de variable discreta. Por el contrario, cuando el conjunto
soporte es no numerable, se habla de variable continua. Si la variable continua no toma
valores en puntos aislados se dice absolutamente continua. Esta diferencia tendrá rele-
vancia cuando se planteen, más adelante, estructuras de probabilidad para modelizar
la población bajo estudio.
9
Ejemplo 2.3
El número de lunares en la piel de pacientes aquejados de una cierta patología, el nú-
mero de hijos de las familias de una comunidad o el número de meteoritos que surcan
una cierta región estelar en periodos de tiempo determinados son variables discretas. La
distancia por carretera entre las capitales de provincia peninsulares españolas, el tiem-
po de reacción de los corredores de una carrera de 100 metros o las longitudes de los
cabellos de una persona son variables continuas.
Una vez identificadas, recolectadas y organizadas, las variables serán tratadas esta-
dísticamente combinando un análisis numérico, a través de una serie de medidas esta-
dísticas, con representaciones gráficas. El software estadístico R ofrece una amplia ga-
ma de ambos elementos: numéricos y gráficos, aunque conviene ser selectivos y tomar
aquellos que verdaderamente aportan información relevante. A tal efecto, se proponen
las siguientes opciones:
Species
setosa
versicolor
virginica
Ejemplo 2.4
Se consideran ahora los datos del ejemplo iris del paquete datasets de R que se des-
cribe en el apéndice A. Se carga el fichero en Rcmdr mediante la selección de las opcio-
nes del menú Datos→Datos en paquetes→Leer datos desde paquete adjunto...,
en el cuadro de diálogo se elige el paquete datasets y dentro de éste el juego de da-
tos iris,figura 2.2. Del conjunto de variables de la matriz se considera la denominada
Species, que es un atributo con los tres tipos de flores de Iris: Setosa, Virginica y
Versicolor.
Las diferencias que se establecen entre variables de clase pura y ordenada se con-
cretan desde el punto de vista del análisis numérico en que el grupo de medidas reco-
mendables son las de posición, es decir los cuantiles en sus distintas versiones. Como
medidas de representación, pensando que en general se dispondrá de pocas clases, se
recurrirá a los cuartiles y como medida de dispersión al recorrido intercuartílico. En
cuanto al análisis gráfico, se recomienda el uso del diagrama de barras.
Este tipo de variables ordenadas suele venir dada en forma de tabla de frecuencias.
Por ello, en el ejemplo que ilustra el tratamiento de este tipo de variables, se comenzará
explicando como transformar una tabla de frecuencias en una matriz de datos, al objeto
de que puedan ser tratadas por R como un [Link].
Ejemplo 2.5
Un caso de variable ordenada es la correspondiente a un estudio estadístico sobre el
nivel académico de la población gaditana en el año 2001 (Fuente: Instituto Estadístico
de Andalucía).
Los valores que toma la variable son: Sin estudios, Elementales (primaria), Medios
(secundaria, bachillerato y fp grado medio) y Superiores (fp superior, diplomatura,
licenciatura y doctorado).
12
Ejemplo 2.6
Se estudiará ahora el tratamiento de una variable continua. Para ello se considera la
base de datos chickwts, del paquete datasets de R. En ella se recogen los pesos finales,
15
350000
250000
Frequency
150000
50000
0
Sin estudios Elementales Medios Superiores
nivel
Análisis numérico: Para la variable que da el peso de los polluelos las medidas bási-
cas recomendadas son la media y la desviación típica. Estas medidas se calculan desde
Estadísticos→Resúmenes→Resúmenes numéricos..., seleccionando para la variable
weight las opciones deseadas.
> numSummary(chickwts[,“weight”], statistics=c(“mean”, “sd”))
mean sd n
261.3099 78.0737 71
> skewness(chickwts$weight)
-0.01136593
attr(,“method”)
“moment”
10
100 150 200 250 300 350 400 450 El [Link] que se está utilizando incluye un
chickwts$weight
factor, Feed, que se corresponde con las diferentes die-
tas sumimistradas a los pollos. Ello permite la realiza-
ción de un análisis por grupo, tanto numérico como gráfico, que permita evaluar las
diferencias de peso en función del tipo de alimentación seguida. Los valores que to-
ma la variable Feed son: horsebean (habas), linseed (linaza), soybean (soja), sunflower
(girasoles), meatmeal (carne) y casein (caseína).
Es interesante la representación del diagrama de caja de la variable peso, según el
tipo de alimentación (figura 2.5). Se observa que los valores de la variable peso están
más concentrados para la dieta sunflower. También éste es el único grupo en el que
se dan valores atípicos. Por contra la mayor dispersión de los datos se produce con la
dieta casein. Una evaluación inicial, parece indicar que la dieta que produce pollos de
mayor peso es sunflower, ya que los pesos que consigue están más concentrados en
torno a uno de los valores más altos.
El análisis numérico ofrece los siguientes resultados:
> numSummary(chickwts[,“weight”], groups=chickwts$feed, statistics=c(“mean”))
mean sd n
casein 323.5833 64.43384 12
horsebeen 160.2000 38.62584 10
lindseed 218.7500 52.23570 12
meatmeal 276.9091 64.90062 11
soybean 246.4286 54.12907 14
sunflower 328.9167 48.83638 12
17
400
400
350
350
300
300
weight
weight
250
250
200
200
150
150
100
feed
Una vez estudiados los distintos caracteres de la matriz de datos de forma indivi-
dual, resulta muy interesante realizar análisis conjuntos de grupos de ellos, de hecho,
la mayoría de los análisis estadísticos tienen carácter multivariable. Los motivos para
adoptar este enfoque son variados, aunque de nuevo la cuestión de la naturaleza de los
caracteres y los objetivos del estudio serán determinantes a la hora de fijar las técnicas
que se emplearán.
Aunque en posteriores entregas se tratarán técnicas multivariables muy potentes,
los objetivos en este capítulo son mucho más modestos y se limitarán a un primer acer-
camiento de naturaleza descriptiva; empleándose para ello tanto medidas de relación
entre caracteres como representaciones gráficas. En la mayoría de las ocasiones sólo se
contemplarán dos caracteres de forma conjunta, realizándose, por tanto, un análisis bi-
dimensional.
En este capítulo también se hará una primera incursión en el tema de la modeliza-
ción. Un modelo estadístico relaciona mediante una o varias expresiones matemáticas
a un grupo de caracteres, que ocasionalmente deben cumplir algunos requisitos. En es-
te caso, se abordará un modelo de ajuste bidimensional, en el que se tratará de explicar el
comportamiento de una variable causa a partir de otra que se denomina efecto.
Siempre existe un cierto grado de tolerancia para asimilar caracteres de menor nivel
de información a los de nivel superior, aunque existe una marca que no se debe trans-
gredir, que es la de la ordenación. Así, podría justificarse el tratar una variable contada
como variable de escala, pero nunca se podría asimilar un atributo a una variable orde-
nada.
19
20
mero de cruces sería demasiado elevado y muchos de ellos no tendrían interés práctico,
por lo que se limitará el estudio a aquellos que habitualmente se encuentran en la prác-
tica, que básicamente se corresponden con los que relacionan caracteres de la misma
naturaleza. Se expondrán previamente algunas matizaciones y precauciones que con-
viene tener presente.
En general funcionan mejor los cruces entre caracteres de la misma naturaleza. Ello
se debe a que para realizar el análisis se debe especificar algún tipo de disimilaridad
que establezca la diferencia, en función de los caracteres considerados, que existe
entre cada par de individuos de la matriz de datos. Así, la disimilaridad entre dos
individuos sobre los que se han medido dos variables de escala es habitualmente
la distancia euclídea, que como se sabe posee buenas propiedades, mientras que
si un carácter es de clase y el otro una variable de escala la disimilaridad que se
elija tendrá, con toda seguridad, propiedades mucho más débiles.
A, B B1 · · · Bj · · · Bs
A1 n11 · · · n1j · · · n1s n1·
.. .. ... .. ... .. ..
. . . . .
Ai ni1 · · · nij · · · nis ni·
.. .. ... .. ... .. ..
. . . . .
Ar nr1 · · · nrj · · · nrs nr·
n·1 · · · n·j · · · n·s n
Ejemplo 3.1
> .Table
Class
No superviviente
70
600
Superviviente
60
500
No superviviente
Superviviente
50
400
Porcentajes
Frecuencia
40
300
30
200
20
100
10
0
0
1st 2nd 3rd Crew 1st 2nd 3rd Crew
Clase Clase
No
Male
Yes
Class
Tabaux contiene la tabla de porcentajes, los porcentajes totales y las frecuencias mar-
ginales. Para representar el diagrama de barras no son necesarias las dos últimas filas,
por lo que se ha construido una nueva tabla denominada Tablarel con la información
que interesa.
Ahora se está en condiciones de construir el diagrama de barras; para ello se sus-
tituye, en la secuencia de instrucciones usada para el diagrama de barras de valores
absolutos, Tabla por Tablarel (figura 3.1).
Por último, se construirá un gráfico de mosaico, figura 3.2, con todos los atributos
del fichero Titanic. Para ello, se ejecuta la instrucción:
>mosaicplot(Titanic, main=“Supervivientes del Titanic”,
color=c(“red”,“green”))
Se han seleccionado los colores verde para los supervivientes y rojo para los no su-
pervivientes.
R–Nota 3.1
Éste puede ser un buen momento para analizar someramente la sintaxis de las instruc-
24
ciones R, dado que en ocasiones, como ha ocurrido en este ejemplo, se necesita crear
o editar una instrucción. Como el lector habrá podido comprobar, cada vez que se ha
utilizado un procedimiento de Rcmdr, éste ha generado una o varias instrucciones R;
en realidad, Rcmdr no es otra cosa que lo que se conoce como un frontend de R, es decir
un forma más amigable de acceder a los recursos de R.
Las instrucciones de R pueden ser una expresión o una asignación. Una expresión
se evalúa, se muestra su resultado y se descarta. Una asignación se evalúa obteniendo
un nuevo objeto que se almacena con el nombre especificado.
Concretamente, si se analiza la estructura de la instrucción:
>Tabla <-xtabs(∼ Survived+Class, data=Datos)
Ésta le indica a R que cree un gráfico de barras, barplot, de la tabla de doble en-
trada Tabla, siendo las etiquetas de los ejes, xlab e ylab, Clase y Frecuencia, que la
leyenda de las clases, [Link], sea No superviviente y Superviviente, que el tipo
de barras sea pegada, beside=TRUE, y que utilice la gama de colores col=[Link](2).
R–Nota 3.2
En los diagramas de barras anteriores se usa el argumento [Link] para incluir una
leyenda de los datos, pero de esta forma la leyenda se dibuja en ocasiones sobre las ba-
rras. Para mejorar los resultados gráficos se pueden utilizar las siguientes instrucciones:
2. Para localizar las coordenadas del gráfico en las que se desea insertar la leyenda se
emplea la orden locator(n), donde n es el número de puntos de los que se quiere
averiguar las coordenadas, en nuestro caso n= 1.
3. Una vez ejecutada la orden, se pincha en la gráfica anterior con el botón izquier-
do del ratón en el lugar donde se desee insertar la leyenda y automáticamente
aparecerán las coordenadas (x,y) del punto elegido.
25
Y∗ = f (X)
El conocimiento previo que se puede tener de la relación Y/X junto con el análisis de
la nube de puntos debe ofrecer las claves para la selección de la función f . En realidad
seleccionar f es elegir una clase funcional que dependerá de unos parámetros que habrá
que estimar. Es decir, se elige una recta Y = a + bX, una parábola Y = a + bX + cX 2 , una
función exponencial Y = ab X , una función potencial Y = aX b , una hipérbola Y = a + Xb ,
27
Ejemplo 3.2
• ( xi , yi )
6 •
ei = yi − yi∗ • •
•
?
•
• • 6
•
• yi∗
•
? -
X
SEXO
Mujer
Varón
110
110
100
100
90
90
PESO
PESO
80
80
70
70
60
60
160 165 170 175 180 185 190 195 160 165 170 175 180 185 190 195
ALTURA ALTURA
20
15
15
Frequency
Frequency
10
10
5
5
0
Datos2$ALTURA Datos2$PESO
las diferencias entre los valores observados, Y, y los ajustados por la función de
ajuste, Y ∗ . En particular, resulta de especial interés el análisis de los residuos ex-
tremos y de las gráficas de los residuos frente a valores de X, indexados o frente
a las predicciones. También es interesante el análisis de puntos influyentes, enten-
diendo esto como aquellos puntos que tienen un sobrepeso en la construcción de
la función de ajuste. Estos puntos van a estar localizados en los extremos de la
nube de puntos, ver ejemplo 3.3.
Mejora del modelo. Para terminar, conviene indicar que reemplazar una función
de ajuste por otra más sofisticada, con más parámetros y más compleja, sólo se
justifica si la mejora en términos de R2 es alta, pues en otro caso se complica la
interpretación del modelo sin apenas recompensa.
30
10
61
41
Datos$[Link].1
5
0
−5
−10
66
0 10 20 30 40 50
Index
Ejemplo 3.3
Para ilustrar los conceptos sobre el ajuste lineal se procederá a analizar la relación entre
peso y altura del fichero de datos peso_altura.dat, en el que aparecen, entre otras
variables, el sexo, peso y altura de un grupo de personas. Como se ha indicado anterior-
mente es necesario establecer qué variable será la explicada y cuál la explicativa. Dado
que se trata de un ejemplo y que no se cuenta con elementos adicionales para avalar la
decisión, se decide explicar el peso en función de la altura.
1. Histogramas. Antes de abordar el análisis bidimensional propiamente dicho, se
representarán los histogramas de las variables peso y altura, operando para ello
tal y como se indicó en el capítulo anterior. Al objeto de fijar el número de clases
de los histogramas y los colores, se retocan las instrucciones R que genera Rcmdr,
cambiando en ambos casos las opciones del número de intervalos (breaks) y los
colores (col) y se vuelven a ejecutar, con lo que se obtiene las figuras en 3.5. Las
instrucciones retocadas son respectivamente:
>Hist(Datos$ALTURA, scale=“frequency”, breaks=seq(155,200,3), col=[Link](13))
>Hist(Datos$PESO, scale=“frequency”, breaks=seq(55,110,5), col=[Link](12))
Una primera visión de los histogramas permite detectar una bimodalidad tanto
en la variable peso como en la altura, aunque ello es un indicio claro de mezcla
31
de poblaciones, se continuará con los siguientes pasos del ajuste con todos los
datos, en un ejercicio básicamente didáctico, en busca de establecer la relación que
justifique el peso en función de la altura.
Para analizar cada grupo de sexo, se elige como juego de datos activos el que
interese y se calcula su coeficiente de correlación de Pearson. Se observa como la
correlación para las mujeres es de 0, 897, mientras que para los hombres llega hasta
0, 928, con R2 iguales, respectivamente a 0, 804 y 0, 861, mucho más altas que las
que se tenían para el ajuste conjunto.
5. Recta de ajuste. Se obtendrá ahora una de las dos rectas de ajuste del peso en fun-
ción de la altura, concretamente se ha elegido el subgrupo de los hombres. Una
vez elegido el conjunto de datos activo correspondiente a los hombres, se seleccio-
na Estadísticos→Ajuste de modelos→Regresión lineal..., y en la ventana
de la figura 3.6, se elige PESO como variable explicada y ALTURA como variable
explicativa.
> RegModel.1 <- lm(PESO∼ ALTURA, data=Peso_Altura_Varon)
> summary(RegModel.1)
Call:
lm(formula = PESO ∼ ALTURA, data = Peso_Altura_Varon)
Residuals:
Coefficients:
Signif. codes: 0 ’***’ 0.001 ’**’ 0.01 ’*’ 0.05 ’.’ 0.1 ’ ’ 1
Residual standard error: 3.937 on 52 degrees of freedom
Multiple R-Squared: 0.8621, Adjusted R-squared: 0.8595
F-statistic: 325.2 on 1 and 52 DF, p-value: < 2,2e − 16
mean sd n
[Link].1 8.624074e+01 9.753284 54
PESO 8.624074e+01 10.504150 54
[Link].1 -3.781456e-17 3.900081 54
y efectivamente se comprueba que SY2 = SY2 ∗ + Se2 , ya que 10, 5042 = 9, 7532 + 3, 92 ;
9,7532
pudiéndose calcular el coeficiente de determinación como R2 = 10,504 2 = 0, 8621.
Se incluyen en el fichero pred los valores 180.3, 184.7, 193.1, 197.0 y 201.8 cms.
Seguidamente se asigna a la variable predicPESO las predicciones que genera el
modelo con la orden predict para los valores de la variable ALTURA del [Link]
pred:
> predicPESO <-predict(nombreModelo,pred)
El nuevo conjunto de datos se puede ver en la figura 3.6. Puesto que el rango de
valores de la altura es (167, 194), se estarían realizando tres interpolaciones y dos
extrapolaciones para los valores 197,0 y 201, 8; además, puesto que x̄ = 177, 1, la
predicción más fiable corresponde al valor 180,3 y la menos al valor 201,8.
61 41 66
0.20
2
61
0.15
[Link].1
[Link].1
0.10
−1
−2
41
0.05
−3
66
0.00
−4
80 90 100 110 0 10 20 30 40 50
[Link].1 obsNumber
34
41 61
0.12
2
0.10
1
[Link].1
Studentized Residuals
84 100
0.08
0
22
−1
0.06
−2
0.04
−3
0.02
66
−4
0 10 20 30 40 50
0.02 0.04 0.06 0.08 0.10 0.12
obsNumber
Hat−Values
puntos influyentes serían aquellos que superaran el doble del cociente entre el
número de variables regresoras más uno y el número de observaciones. En este
caso el valor de referencia es 0, 074 y los puntos que superan esta cota son el 32, el
34, el 84 y el 100.
Por último, la gráfica de potenciales hat frente a residuos estudentizados, donde
cada observación está identificada por un círculo cuyo diámetro es proporcional
a su distancia de cook, sintetiza toda la información a tener en cuenta a la hora
de identificar los puntos influyentes. La gráfica ha sido creada desde Modelos→
Gráficas→Gráfica de influencia y refleja de nuevo que los valores a conside-
rar son el 61 y el 66, ver figura 3.9.
37
CULTIVO
acido
basico
neutro
250
250
200
200
VIRUS
VIRUS
150
150
100
100
0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50
TIEMPO TIEMPO
0 10 20 30 40 50
TIEMPO
R–Nota 3.3
Supóngase un conjunto de datos del cual se desea obtener un modelo para
un subconjunto de estos datos. Por ejemplo en los datos peso_altura se quie-
re hacer un modelo para los datos femeninos, se selecciona Estadísticos→
Ajuste de modelos→Regresión lineal... y en la ventana de diálogo apare-
cerá la opción Expresión de selección donde se puede elegir el subconjun-
to deseado, en este caso SEXO==’Mujer’. El problema surge si se quiere aña-
dir, por ejemplo, la columna de valores ajustados seleccionando Modelos→
Añadir estadísticas de las observaciones a los datos..., esto se debe a que el
conjunto de datos activos no se corresponde con el modelo activo, para solucionar es-
to, sólo se debe hacer en primer lugar el filtrado de los datos para el subconjunto y
seguidamente aplicar el modelo.
38
Ejemplo 3.4
Para ilustrar la realización de un ajuste de tipo polinomial, se consideran los datos del
fichero reproduccion_vir.dat en el que se muestran el número de virus reproduci-
dos en función del tiempo (minutos) y de la temperatura (grados), según el tipo de
cultivo (ácido, básico o neutro). Se está interesado en ver como influye el tiempo
en el número de virus.
Se realiza en primer lugar el diagrama de dispersión de la variable número de virus
frente al tiempo. La observación de la figura 3.10 revela para el conjunto de datos una
disposición no lineal, aunque la evidente variabilidad presente en cualquier rango de
valores del tiempo hace presuponer que el factor tipo de cultivo debería tenerse en
cuenta (figura 3.10).
Si se rehace el gráfico para cada uno de los subgrupos que determina la variable
cultivo, se observa que los cultivos de tipo básico tienen un comportamiento aproxi-
madamente lineal, mientras los de tipo neutro y ácido no lo tienen.
El estudio se centrará en el cultivo ácido, para ello se filtran los datos (se almacenan
como reproduccion_vir_acido) y se representan de nuevo. El diagrama de dispersión,
figura 3.11, parece sugerir un comportamiento de tipo parabólico.
Para realizar el ajuste parabólico se selecciona Estadísticos→
Ajuste de modelos→Modelo lineal..., tomando como fórmula del modelo VIRUS∼
1+ TIEMPO+ I(TIEMPOˆ2) (figura 3.12). Los resultados obtenidos son:
> LinearModel.3 < − lm(VIRUS ∼ 1 + TIEMPO +I( TIEMPOˆ2),
data=acido)
summary(LinearModel.1)
Call:
lm(formula = VIRUS ∼ 1 + TIEMPO + I(TIEMPOˆ2), data = acido)
Residuals:
Coefficients:
Estimate Std. Error t value Pr(> |t|)
(Intercept) 115.552345 4.917038 23.500 < 2e-16 ***
TIEMPO -2.901809 0.455127 -6.376 7.25e-08 ***
I(TIEMPOˆ2) 0.101647 0.008731 11.642 1.89e-15 ***
Signif. codes: 0 ’***’ 0.001 ’**’ 0.01 ’*’ 0.05 ’.’ 0.1 ’ ’ 1
Residual standard error: 11.73 on 47 degrees of freedom
Multiple R-Squared: 0.9179, Adjusted R-squared: 0.9144
F-statistic: 262.8 on 2 and 47 DF, p-value: < 2.2e-16
Se concluye que el tiempo explica casi el 92 % del número de virus a través del ajuste
parabólico estimado.
Después de representar el gráfico de dispersión de la variable VIRUS frente al TIEMPO
(de los datos reproduccion_vir_acido) (figura 3.11) es posible representar en la misma
ventana la parábola del modelo (figura 3.12) mediante las instrucciones:
> x<- seq(0,50)
> y<- 115,552345 − 2,901809*x + 0,101647*xˆ2
> lines(x,y,col=“green”)
39
200
VIRUS
150
100
0 10 20 30 40 50
TIEMPO
Llegados a este punto, se podría plantear si los datos se ajustarían mejor a un po-
linomio de grado tres. Aunque no existen evidencias en el gráfico de dispersión, se
procederá a realizar este ajuste por motivos básicamente pedagógicos.
Al ser un modelo más general que el parabólico se producirá una mejora del ajuste,
aunque la cuestión es si esta mejora es lo suficientemente importante para justificar la
mayor complejidad del modelo.
Para realizar el ajuste de grado tres, se selecciona Estadísticos→
Ajuste de modelos→Modelo lineal..., tomando como fórmula del modelo VIRUS∼
1+ TIEMPO+ I(TIEMPOˆ2)+I(TIEMPOˆ3) (figura 3.13).
> summary(LinearModel.2)
Call:
lm(formula = VIRUS ∼ 1 + TIEMPO + I(TIEMPOˆ2) + I(TIEMPOˆ3), data = Virus_acido)
Residuals:
Coefficients:
Signif. codes: 0 ’***’ 0.001 ’**’ 0.01 ’*’ 0.05 ’.’ 0.1 ’ ’ 1
Residual standard error: 9.892 on 46 degrees of freedom
Multiple R-Squared: 0.9429, Adjusted R-squared: 0.9392
F-statistic: 253.2 on 3 and 46 DF, p-value: < 2.2e-16
200
VIRUS
150
100
0 10 20 30 40 50
TIEMPO
R–Nota 3.4
Para realizar un ajuste polinomial con Rcmdr se selecciona la opción Estadísticos→
Ajustes de modelos→Modelo lineal... y en la ventana de diálogo se escribe la ex-
presión del modelo deseado:
Y ∼ X + I ( X 2 ) + I ( X 3 ) + · · · + I ( X n ) o bien
Si se quiere observar la notación que utiliza R para formular estos modelos, véase el
apéndice C.
41
3.4. Ejercicios
3.1 Para los datos del fichero peso_altura.dat, analice el comportamiento del
peso en función de la altura para el grupo de las mujeres.
3.2 La tabla 3.2 muestra una serie histórica sobre el olivar español que recoge la
superficie, rendimiento y producción, durante el periodo 1965-1979, donde:
X = Superficie en miles de Ha.
Y = Rendimiento en Qm/Ha.
Z = Producción en miles de Tm.
Se pide:
a) El diagrama de dispersión de las variables X e Y.
b) Las medidas más representativas para cada una de las variables, indican-
do su representatividad.
c) El estudio de la relación entre las variables XY, XZ e YZ.
Año X Y Z
1965 73,6 69,8 8,5
1966 98,1 62,5 6
1967 99,8 98,5 8,7
1968 107,7 102,5 6
1969 107,7 97,4 3,7
1970 122 113,8 8,9
1971 127 118 7,9
1972 138,1 128,1 10,1
1973 152,1 145,8 6,8
1974 144,8 139,8 5
1975 160,7 152,9 11,1
1976 150,2 143,4 9,8
1977 152,1 146 9,5
1978 167,3 162,1 10,8
1979 165 160,2 10
3.3 La siguiente tabla muestra la relación existente entre la lluvia caída, en l/m2 ,
en el periodo octubre–mayo y la producción obtenida en kilogramos por olivo.
Y\X 2 3 4
0 0, 22 0, 13 0, 04
1 0, 16 0, 11 0, 05
2 0, 08 0, 16 0, 05
a) Elija la mejor clase funcional para ajustar Y/X y estime sus parámetros.
b) Establezca la bondad del ajuste.
c) Calcule la previsión para Y cuando X = 7. Analice dicha previsión.
3.9 Dada la distribución:
X 2, 5 3, 75 5 7, 5 10 12, 5 20
Y 8 14 23, 75 40 62 90 165
Distribuciones de Probabilidad
Ejemplo 4.1
Si se contesta al azar un examen tipo test de 10 preguntas, donde cada una de ellas
tiene 4 posibilidades siendo sólo una de ellas cierta, £qué número de aciertos es
más probable?
45
46
Sabemos que el servicio de autobuses entre Cádiz y San Fernando tiene salidas
cada media hora entre las 6 am y las 12 pm, una persona que se ha olvidado el
reloj en casa llega a la estación de autobuses en Cádiz £cuál es la probabilidad de
que espere menos de 10 minutos para coger el autobús?
Se sabe que las bombillas de bajo consumo de 14 w tienen una vida media útil de
10000 horas, mientras que las bombillas clásicas por incandescencia de 60 w tienen
una vida media útil de 1000 horas. Si cada día se encienden unas 4 horas £cuál es
la probabilidad de que después de un año estén funcionando las dos?, £y ninguna
de ellas?, £y al menos una de ellas?, £y como mucho una de ellas?
DISCRETAS
Distribución Parámetros En Rcmdr
Binomial n = size; p = prob binom
Binomial negativa n = size; p = prob nbinom
Geométrica p = prob geom
Hipergeométrica ( N, K, n) = (m, n, k) hyper
Poisson λ = lambda pois
Además, por abuso de lenguaje, se tiende a confundir la aplicación X con los va-
lores del conjunto imagen y se traslada la probabilidad de ocurrencia de un suceso al
valor correspondiente de la variable aleatoria; por lo tanto, se puede hablar de la pro-
babilidad de que la variable aleatoria tome un determinado valor. Las probabilidades
asociadas a cada uno de los valores de la variable aleatoria pueden ser organizadas
como una distribución de probabilidad, expresándose mediante una tabla, una gráfi-
ca o una fórmula, denominándose en este último caso, a la regla de correspondencia
valores–probabilidades, función de probabilidad.
Como se ha indicado, según la naturaleza de la variable aleatoria pueden considerar-
se distribuciones de probabilidad discretas o continuas. Las principales distribuciones de
probabilidad de variables discretas son: Binomial, Binomial Negativa, Geométrica, Hiper-
geométrica y de Poisson. Entre los modelos de variable continua destacan las distribucio-
nes: Normal, T-Student, Chi-Cuadrado, F-Snedecor, Exponencial, Uniforme, Beta, Cauchy, Lo-
gística, Lognormal, Gamma, Weibull y Gumbel. Todas estas distribuciones están recogidas
en Rcmdr. Se puede acceder a ellas en: Distribuciones→Distribuciones continuas,
o en Distribuciones→Distribuciones discretas, o también escribiendo directamen-
te en la ventana de instrucciones el nombre de la distribución, poniendo delante una d,
si se quiere la función de densidad, una p para la función de distribución, una q para los cuan-
tiles y una r para generar una muestra aleatoria de la distribución; además, por supuesto,
de los argumentos necesarios en cada caso.
Ejemplo 4.2
Si un estudiante responde al azar a un examen de 8 preguntas de verdadero o falso.
a) £Cuál es la probabilidad de que acierte 4?
La variable X =“número de aciertos” sigue una distribución Binomial de pará-
metros n = 8 y p = 1/2. Para calcular las probabilidades en Rcmdr se selec-
ciona: Distribuciones→Distribuciones discretas→Distribución binomial→
Probabilidades binomiales...
En este caso se introduce Ensayos binomiales= 8 y Probabilidad de éxito= 0.5 y se
puede ver que P( X = 4) = 0,2734375.
>.Table < − [Link](Pr=dbinom(0:8, size= 8, prob= 0.5))
>rownames(.Table) <- 0:8
>.Table
Pr
0 0.00390625
1 0.03125000
2 0.10937500
3 0.21875000
4 0.27343750
5 0.21875000
6 0.10937500
7 0.03125000
8 0.00390625
Ejemplo 4.3
Una cierta área de Estados Unidos es afectada, en promedio, por 6 huracanes al año.
Encuentre la probabilidad de que en un determinado año esta área sea afectada por:
a) Menos de 4 huracanes.
Se define la variable X =“número de huracanes por año” y se sabe que ésta se distribu-
ye mediante una Poisson, porque describe el número de éxitos por unidad de tiempo y
porque son independientes del tiempo desde el último evento. Se calcularán ahora las
probabilidades:
Como en el caso anterior se señala Probabilidades Poisson acumuladas... tomando
ahora en la ventana emergente Valor(es) de la variable= 4, y Media= 6, para la op-
ción Cola izquierda.
>ppois(c(3), lambda = 6, [Link]=TRUE)
[1] 0.1512039
b) Entre 6 y 8 huracanes.
Para calcular la probabilidad de que ocurran entre 6 y 8 huracanes, se pueden sumar las
probabilidades P( X = 6) + P( X = 7) + P( X = 8) o restar las probabilidades acumula-
das, con la opción Cola izquierda, P( X ≤ 8) − P( X ≤ 5). Como antes se calculan en
primer lugar las probabilidades acumuladas y se restan los resultados obtenidos:
>a <- ppois(c(8), lambda = 6, [Link]=TRUE)
>b <- ppois(c(5),lambda = 6, [Link]=TRUE)
>a-b
[1] 0.4015579
0.10
0.05
0.00
0 5 10 15
→Distribución de Poisson→Gráfica de la
distribución de Poisson...(figura 4.1).
51
Ejemplo 4.4
En un juego se disponen 15 globos llenos de agua, de los que 4 tienen premio. Los
participantes en el juego, con los ojos vendados, golpean los globos con un palo por
orden hasta que cada uno consigue romper 2.
a) £Cuál es la probabilidad de que el primer participante consiga un premio?
Para el primer participante la variable X=“número de premios conseguidos entre 2
posibles” sigue una distribución Hipergeométrica de parámetros m = 11, n = 4, K = 2.
Para obtener respuesta a las cuestiones en Rcmdr se selecciona: Distribuciones→
Distribuciones discretas→Distribución hipergeométrica...
Para calcular la probabilidad de que consiga un sólo premio se elige la op-
ción probabilidades hipergeométricas..., con m(número de bolas blancas
en la urna)= 11, n(número de bolas negras en la urna)= 4 y k(número de
extracciones)= 2, resultando P( X = 1) = 0,41904762.
>.Table < − [Link](Pr=dhyper(0:2, m=11, n=4, k=2))
>.Table
Pr
0 0.05714286
1 0.41904762
2 0.52380952
Ejemplo 4.5
Un vendedor de alarmas de hogar tiene éxito en una casa de cada diez que visita. Cal-
cula:
52
1.0
Probabilidad acumulada
0.8
0.6
0.4
0.2
0.0 0.5 1.0 1.5 2.0
Número de aciertos
CONTINUAS
Distribución Parámetros En Rcmdr
Normal µ = mean; σ = sd norm
T-Student n = df t
Chi-Cuadrado n = df chisq
F-Snedecor n = d f 1; m = d f 2 f
Exponencial λ = rate exp
Uniforme ( a, b) = (min, max ) unif
Beta p = shape1; q = shape2 beta
Cauchy t = location; s = scale cauchy
Logística t = location; s = scale logis
Lognormal µ = meanlog;σ = sdlog lnorm
Gamma p = shape; α = scale gamma
Weibull p = shape; α = scale weibull
Gumbel p = shape; α = scale gumbel
R–Nota 4.1
[Link] = TRUE usa la cola de la izquierda, mientras que [Link] = FALSE usa la
derecha. Los parámetros [Link] = TRUE, mean = 0 y sd = 1 pueden ser omitidos,
pues son los valores por defecto en esta función.
54
Ejemplo 4.6
Una empresa está buscando personal para su departamento de marketing. El perfil so-
licitado es el de sujetos extrovertidos y creativos. Se han presentado 50 candidatos y
la empresa ha establecido como criterio de selección el que los candidatos superen el
percentil 80 en creatividad y extroversión. Sabiendo que la variable extroversión ( X )
se distribuye según una Normal de media 5 y desviación típica 1, que la variable crea-
tividad (Y ) sigue una t-Student de 10 grados de libertad y que las puntuaciones de
creatividad y extroversión son independientes:
a) £Cuántos candidatos serán seleccionados?
Al ser X e Y independientes, la probabilidad P( X ≥ P80 ∩ Y ≥ P80 ) = P( X ≥
P80 ) · P(Y ≥ P80 ) = 0,20 · 0,20 = 0,04. Como se han presentado 50 aspirantes, serán
seleccionadas 0,04 · 50 = 2 personas.
b) £Qué puntuaciones debe superar un aspirante en creatividad y extroversión para
ser admitido?
Según el criterio de selección se debe superar el percentil 80, en ambas variables, para ser
admitido. Se calculará pues el percentil P80 de la variable X e Y, utilizando los cuantiles
normales para la variable X :
> qnorm(c(.8), mean=5, sd=1, [Link]=TRUE)
[1] 5.841621
Distribución Normal: µ = 5, σ = 1
0.4
0.3
Densidad
0.2
0.1
0.0
2 3 4 5 6 7 8
Ejemplo 4.7
Una persona informal hace esperar a su pareja aleatoriamente entre 0 y 90 minutos.
Harto de esta situación, la persona que sufre la espera se plantea un ultimátum; si al
día siguiente su pareja tarda menos de 15 minutos mantiene la relación, si la espera está
entre 15 y 55 minutos, decide en la siguiente cita con los mismos criterios, mientras que
si tarda más de 55 minutos la relación termina en ese momento.
a) Represente gráficamente la función de densidad de la variable que modeliza esta
situación.
Se define la variable X=“tiempo de espera”, que sigue una distribución uniforme
continua definida en el intervalo (0, 90). En Rcmdr se selecciona Distribuciones→
Distribuciones continuas→Distribución uniforme... Se elige Gráfica de la
distribución uniforme..., marcando Función de densidad (figura 4.5).
b) Calcule la probabilidad de que la relación continúe hasta la siguiente cita.
En Probabilidades uniformes... se indica el valor de la variable y los límites del in-
tervalo, dejando la opción Cola Izquierda.
> punif(c(55), min=0, max=90, [Link]=TRUE)
[1] 0.6111111
Distribución t: df = 10
0.4
0.3
Densidad
0.2
0.1
0.0
−4 −2 0 2 4
0.010
0.008
0 20 40 60 80
Ejemplo 4.8
La duración media de un modelo de marcapasos es de 7 años.
a) £Cuál es la probabilidad de que dure al menos 5 años? £y menos de 3?
La variable X=“tiempo de funcionamiento del marcapasos” sigue una dis-
tribución exponencial con parámetro λ = 1/7. Utilizando la opción
Distribuciones→Distribuciones continuas→Distribución exponencial→
Probabilidades exponenciales... se obtiene P( X ≥ 5)
> pexp(c(5), rate=0.1428, [Link]=FALSE)
[1] 0.4896815
57
0.12
Densidad
0.08
0.04
0.00
0 10 20 30 40 50
Ejemplo 4.9
Una variable X sigue una distribución t-Student con 16 grados de libertad.
a) Calcular la mediana y el percentil 85.
Habría que calcular Me de forma que P(t16 ≥ Me) = 0,5, para ello se selecciona
58
0.4
Densidad
0.2
0.1
0.0
−4 −2 0 2 4 10 20 30 40 50 60
t χ2
Ejemplo 4.10
La variable X sigue una distribución Chi-cuadrado con 28 grados de libertad.
a) Calcule la probabilidad de que X sea mayor de 7,5.
La probabilidad pedida P(χ28 > 7,5), se obtiene en
Distribuciones→Distribuciones Continuas→Distribución Chi-cuadrado→
Probabilidades Chi-cuadrado..., con las opciones Valor(es) de la variable=
7.5, Grados de libertad= 28 y Cola derecha. Su valor es 0,9999611.
> pchisq(c(7.5), df=28, [Link]=FALSE)
[1] 0.9999611
0.6
Densidad
0.4
0.2
0.0
0 2 4 6 8
Hay situaciones donde es necesario generar valores aleatorios que sigan un deter-
minado patrón y que permitan estudiar el comportamiento de determinados modelos,
simular situaciones de laboratorio, generar la distribución de una combinación de varia-
bles, comparar valores muestrales con los extraídos de la verdadera población en estu-
dio, . . . En Rcmdr, para cada una de las distribuciones de probabilidad que tiene imple-
mentadas, se puede seleccionar la opción Muestra de una distribución.... Así, para
generar una muestra de tamaño 15 de una distribución uniforme en el intervalo [0, 1],
se selecciona en Distribuciones→Distribuciones continuas→Distribución uni-
forme→Muestra de una distribución uniforme..., y se introducen los parámetros,
en este caso, para obtener los datos en formato de columna, Mínimo= 0, Máximo= 1,
Número de muestras (filas)= 15 y Número de observaciones (columnas)= 1.
> Muestras_uniformes
obs
sample1 0.22597988
sample2 0.65997127
sample3 0.07038248
sample4 0.52902704
sample5 0.04517561
sample6 0.73990437
sample7 0.90452613
sample8 0.60055627
sample9 0.99432508
sample10 0.70652675
sample11 0.97110556
sample12 0.24558711
sample13 0.68375576
sample14 0.95487024
sample15 0.80651304
4.4. Ejercicios
4.1 Se responde al azar un examen tipo test de 10 preguntas donde en cada una
de ellas se plantean 4 posibilidades siendo sólo una de ellas cierta. Si se responden todas
las preguntas y, las preguntas con respuestas correcta suman un punto mientras que las
contestadas incorrectamente restan un cuarto de punto, se pide:
a) La variable aleatoria asociada.
b) Las gráficas de la función de cuantía y distribución y coméntelas.
c) La probabilidad de obtener 3 aciertos.
d) La probabilidad de aprobar.
e) £Qué número de aciertos es más probable?
f) £Cuántos aciertos debe tener para quedar por encima de la mitad de la
clase?
g) £Y por encima de un tercio de la clase?
4.2 Dada la distribución B(10; 0,4), calcule las siguientes probabilidades:
a) P( X ≤ 8)
b) P(2 < X ≤ 5)
c) P( X ≥ 7)
4.3 Un conocido fumador gorrón ha explotado tanto a sus compañeros que por
término medio cada uno de ellos le da un cigarrillo de cada diez veces que éste les pide.
a) £Cuál es la probabilidad de que consiga 1 cigarrillo en menos de 5 inten-
tos?
b) Si pretende hacer acopio de cigarrillos para el fin de semana, £cuántas
veces, en promedio, tendrá que pedir tabaco para conseguir 20 unidades?
4.4 En las oposiciones es frecuente que se realice un sorteo público extrayendo
una serie de bolas o papeletas de una urna o bolsa. Imagínese que un opositor se ha
preparado 60 temas entre 100, de los que se seleccionan al azar dos temas. Se pide:
a) La variable aleatoria asociada.
b) Las gráficas de la función de cuantía y distribución y coméntelas.
c) La probabilidad de que le salga uno de los temas que lleva preparado.
d) La probabilidad de que le salgan dos de los temas que lleva preparado.
e) £Qué ocurre con la probabilidad anterior si aumenta el número de temas
preparados a 80?
4.5 A un establecimiento de apuestas deportivas llega 1 cliente cada 3 minutos
por término medio.
a) £Cuál es la probabilidad de que en un periodo de 5 minutos lleguen más
de 5 clientes?
b) £Cuál es el número más probable de llegadas en media hora?
4.6 Las compañías aéreas acostumbran a reservar más plazas de las existentes en
sus vuelos, dado el porcentaje de anulaciones que se produce. Si el porcentaje medio de
anulaciones es del 5 %, £cuántas reservas deberá hacer una compañía para un vuelo con
200 plazas, si quiere con una probabilidad del 97 % que todos sus clientes tengan cabida
en dicho vuelo?
63
65
66
el siguiente ejemplo:
Ejemplo 5.1
Una máquina está preparada para fabricar piezas de 7 cms de longitud. En una inspec-
ción se toman 1000 piezas fabricadas por dicha máquina, comprobándose que la media
de éstas es de 7,0037 cms. Si se tomaran decisiones sólo a partir de esta estimación pun-
tual habría que concluir que la máquina se ha desajustado y actuar en consecuencia.
Pero se está desaprovechando información importante, como si la varianza de los da-
tos es alta o pequeña, o si, como parece, la distribución de las longitudes es normal. La
utilización de dicha información va a permitir construir un intervalo de confianza para
la media de la población o confirmar directamente si ésta se puede considerar igual a
7 cms. En todo caso se estará asumiendo un margen de error derivado del proceso de
extracción aleatorio de la muestra, ya que si se eligieran otras 1000 piezas la media sería
distinta a la anterior.
H0 : θ = θ0
®
H1 : θ 6= θ0
H1 : θ < θ0 H1 : θ > θ0
Se puede observar que en todos los casos el signo igual está incluido en la hipótesis nula,
el motivo de ello se encuentra en el procedimiento que se va a utilizar para realizar el
contraste.
Las distribuciones asociadas al proceso de muestreo son la normal y la t de student
para el estudio de medias, la Chi-cuadrado para la varianza y la F de Snedecor para
la comparación de varianzas; todas ellas estudiadas en el anterior capítulo. En general,
interesa analizar el comportamiento de la media, aunque el mismo va a depender del
conocimiento o no que se tenga de su varianza o si, para el caso de dos poblaciones
sus varianzas coinciden. No hay que olvidar que la varianza determina la escala de la
variable y siempre es más fácil comparar aquellas poblaciones con el mismo factor de
escala.
Es muy importante entender que en el contraste de hipótesis los roles que juegan las
hipótesis nula y alternativa no son equiparables y mucho menos intercambiables. En
todo caso, hay que ver este enfoque como una regla de confirmación sobre una cuestión
que el investigador cree razonablemente que es cierta, siendo la función del contraste la
68
Ejemplo 5.2
Se considera que el fichero de datos peso_altura.dat es una muestra aleatoria simple
de la población adulta de un municipio andaluz. Dicha muestra se utilizará para estu-
diar los valores medios del peso y la altura de la población.
Las características muestrales se obtienen como siempre en Estadísticos→
Resúmenes→Resúmenes numéricos..., seleccionando las correspondientes varia-
bles e indicando que se haga en función del sexo:
> numSummary(Datos[,c(“ALTURA”, “PESO”)], groups=Datos$SEXO, statistics=c(“mean”,
“sd”, “quantiles”))
Variable: ALTURA
mean sd 0% 25 % 50 % 75 % 100 % n
Mujer 171.0000 5.676462 159 167.00 170.5 175 182 46
Varón 177.1296 6.901043 167 171.25 178.0 182 194 54
Variable: PESO
mean sd 0% 25 % 50 % 75 % 100 % n
Mujer 66.95652 4.340796 59 63.00 68.0 70 75 46
Varón 86.24074 10.504150 64 77.25 86.5 93 109 54
69
H1 : µ 6= 175
con un nivel de significación α = 0,01. Editando la línea de instrucciones y ejecu-
tando se tiene:
> [Link](Hombres$ALTURA, alternative=’[Link]’, mu=175.0, [Link]=.99)
One Sample t-test
data: Hombres$ALTURA
t = 2.2677, df = 53, p-value = 0.02745
alternative hypothesis: true mean is not equal to 175
99 percent confidence interval:
174.6205 179.6388
sample estimates:
mean of x
177.1296
anterior donde se había fijado el nivel de confianza en 0, 95, pues en ese caso 175
estaba fuera del intervalo.
H1 : µ < 180
con un nivel de significación α = 0,1. Se edita de nuevo la línea de instrucciones y
se ejecuta:
> [Link](Hombres$ALTURA, alternative=’less’, mu=180.0, [Link]=.90)
One Sample t-test
data: Hombres$ALTURA
t = -3.0565, df = 53, p-value = 0.001752
alternative hypothesis: true mean is less than 180
90 percent confidence interval:
-Inf 178.3483
sample estimates:
mean of x
177.1296
Ejemplo 5.3
Para el caso de muestras independientes se usará el fichero
parque_eolico.dat, que contiene datos de la velocidad del
viento, registrados durante 730 horas de forma simultánea,
en dos localizaciones alternativas (Parque1 y Parque2). Se
tratará de establecer la localización más aconsejable para la
instalación de un parque de producción de energía eólica.
Hay que tener en cuenta, al importar este conjun-
to de datos, que el carácter decimal viene dado en es-
te fichero mediante una coma. Por otra parte, la estruc-
tura de la base de datos es de dos columnas, conte- Fig. 5.2: Ventana para api-
niendo cada una de ellas las mediciones en cada lo- lar parque_eolico.dat
calización. Aunque R puede trabajar con esta estructu-
ra de datos, resulta más manejable para Rcmdr si es transformada en dos varia-
bles, una continua que contenga las mediciones de viento y otra factor que indique
la localización. Esto se realiza desde el menú Datos→Conjunto de datos activo→
Apilar variables del conjunto de datos activo... En la ventana de diálogo
(fig. 5.2) se pide el nombre de la nueva base de datos que se ha venido a llamar
eolico_apilado, el nombre de la variable apilada, velocidad, y el nombre de la nue-
va variable factor, parque, cuyas clases se han denominado Parque1 y Parque2.
Como se ha dicho es conveniente saber si las varianzas se
pueden considerar iguales o no a la hora de comparar las dos
poblaciones. Una primera idea sobre la igualdad de varianzas
es mediante la representación simultánea de los diagramas de
15
10
parque
Parque2
Estadísticos→Varianzas→Test F para
dos varianzas... seleccionando en este caso como factor la Fig. 5.3: Velocidad se-
variable parque y como explicada la variable velocidad. gún tipo de parque
> tapply(eolico_apilado$velocidad, eolico_apilado$parque, var, [Link]=TRUE)
Parque1 Parque2
10.50574 10.59477
> [Link](velocidad ∼ parque, alternative=’[Link]’, [Link]=.95,
data=eolico_apilado)
F test to compare two variances
data: velocidad by parque
F = 0.9916, num df = 729, denom df = 729, p-value = 0.9093
alternative hypothesis: true ratio of variances is not equal to 1
95 percent confidence interval:
0.8574994 1.1466647
sample estimates:
ratio of variances
0.9915968
72
Ejemplo 5.4
Para el caso de muestras pareadas se tomará el conjunto de datos [Link] en
el que se quiere analizar si el tratamiento durante un año con fenofibrato reduce el fi-
brinógeno, contando para ello con una muestra de 32 individuos. Se efectúa el Test t
en Estadísticos→Medias→Test t para datos relacionados..., realizando un con-
traste unilateral (figura 5.4).
73
Al ser el p − valor < 0, 001 se rechaza la hipótesis nula, con lo que se acepta que la
diferencia, entre los niveles iniciales y finales, es positiva. Con ello se puede deducir que
el tratamiento anual con fenofibrato reduce los niveles de fibrinógeno en el organismo
y existen así evidencias acerca de su efectividad. Si se deseara confirmar que el trata-
miento produce un descenso de más de 50 puntos en el nivel de fenofibrato, se debería
tocar ligeramente la instrucción R incluyendo ese dato:
> [Link](Datos$FIB_A, Datos$FIB_D, alternative=’greater’, [Link]=.95, paired=TRUE,
mu=50)
Paired t-test
data: Datos$FIB_A and Datos$FIB_D
t = 2.4857, df = 31, p-value = 0.009265
alternative hypothesis: true difference in means is greater than 50
95 percent confidence interval:
57.8178 Inf
sample estimates:
mean of the differences
74.59375
5.4. Ejercicios
5.1 Utilizando el fichero de datos peso_altura.dat realice los siguientes ejerci-
cios:
a) Obtenga el intervalo de confianza del 90 % para la altura de las mujeres.
b) Obtenga los intervalos del 95 % para el peso de hombres y mujeres.
c) Para un nivel de confianza del 99 % contraste si la media de la altura de
las mujeres es mayor o igual a 173 cms y la de los hombres menor o igual a 175 cms.
£Puede indicar la razón de este aparente contrasentido?
5.2 Para estudiar la diferencia de estaturas medias, medidas en centímetros, de es-
tudiantes varones en las facultades de ciencias de Cádiz y Málaga, se toma una muestra
aleatoria de 15 estudiantes en cada facultad, obteniéndose:
182 170 175 167 171 174 181 169
Cádiz
174 174 170 176 168 178 180
181 173 177 170 170 175 169 169
Málaga
171 173 177 182 179 165 174
Obtenga el intervalo de confianza al 99 % para la diferencia de estaturas medias entre
ambos colectivos de estudiantes. Se supone que las estaturas siguen una distribución
normal.
5.3 Se está realizando un estudio sobre la evolución del nivel de colesterol de
las personas, para lo cual se seleccionan 10 individuos al azar y se les somete a una
nueva dieta alimenticia durante seis meses, tras la cual se les volvió a medir el nivel
de colesterol en mg/dl. Suponiendo normalidad, obtenga un intervalo de confianza al
90 % para la diferencia de medias.
Antes 200 156 178 241 240 256 245 220 235 200
Después 190 145 160 240 240 255 230 200 210 195
5.4 Una fábrica produce barras de hierro cuya longitud sigue una distribución
Normal. A partir de la muestra:
100, 9 101, 2 100, 2 100, 4 99, 8
100, 1 101, 5 100, 4 101, 7 99, 5.
a) Encuentre un intervalo de confianza para la longitud media.
b) Tras revisar la maquinaria, se obtuvo una nueva muestra:
99, 7 100, 7 97, 8 98, 8 101, 4
100, 3 98, 7 101, 1 99, 4 99, 5.
Estudie si se produjo algún cambio en la longitud media de la barras.
5.5 Una empresa de transporte de mercancías tiene dos oficinas en una determi-
nada ciudad. Al objeto de asignar un nuevo trabajador a una de las dos oficinas, la
dirección de la empresa decide analizar la productividad de cada una de ellas, contabi-
lizándose las facturaciones en los últimos doce meses (miles de euros).
Ofic. 1 13,7 12,1 12,3 8,9 9,7 10,1 12,7 11,0 13,2 9,7 10,1 9,9
Ofic. 2 9,8 9,9 10,0 10,3 9,5 9,3 11,1 13,9 9,8 9,5 7,3 7,9
75
77
78
Ejemplo 6.1
Para analizar si existe autocorrelación entre los elementos de una muestra, se consideran
los datos del PIB en billones de euros durante los últimos diez años: 13, 14, 18, 21, 22, 19,
20, 23, 27 y 30. Parece que debería existir influencia del PIB de años precedentes sobre
los posteriores. Para comprobarlo se aplicará el test de autocorrelación de Ljung-Box,
contemplando autocorrelaciones de primer y segundo orden. Para la de primer orden,
se fija la opción lag=1.
> x<- c(13, 14, 18, 21, 22, 19, 20, 23, 27, 30)
> [Link](x, lag = 1, type = c(“Ljung-Box”))
Box-Ljung test
data: x
X-squared = 4.2281, df = 1, p-value = 0.03976
Ejemplo 6.2
Para analizar la independencia de los mismos datos del PIB del ejemplo anterior se apli-
cará ahora el test de rachas. Previamente habrá que cargar el paquete tseries de series
temporales, bien desde el menú o con la instrucción library(“tseries”). En este caso
se realizará un contraste bilateral, rechazándose la hipótesis nula tanto si existen mu-
chas rachas como si hay muy pocas, aunque las opciones de la función de R admitirían
que se especificaran contrastes de carácter unilateral.
> [Link]([Link](x>median(x)))
Runs Test
data: [Link](x > median(x))
Standard Normal = -1.3416, p-value = 0.1797
alternative hypothesis: [Link]
79
Ejemplo 6.3
ambiental.
0.1
de Shapiro-Wilk, y un par de test genéricos para evaluar la bondad del ajuste, uno para
0 5 10 15 20 25
cuando los datos son continuos, el de Kolmogorov-Smirnov, y otro para variables cate-
góricas, el test de la χ2 . En el caso de contrastes de normalidad, se recomienda el uso
80
del test de Shapiro-Wilk para muestras pequeñas n ≤ 50, mientras que si las muestras
son grandes es preferible utilizar el test de Kolmogorov-Smirnov, salvo que los datos
vengan dados en una distribución de frecuencias por intervalos donde se empleará la
χ2 .
Ejemplo 6.4
El archivo de datos que se utilizará en este ejemplo es el [Link] que incluye las
mediciones de dos variables, diámetro de las conchas (mm) y separación entre las espi-
rales (µm), para un conjunto de 20 individuos adultos de una especie de caracoles. Dado
el tamaño de la muestra, se contrastará la hipótesis de normalidad mediante el test de
Shapiro-Wilk. Utilizando en este caso Rcmdr y marcando las opciones Estadísticos→
Resúmenes→Test de normalidad de Shapiro-Wilk... se obtiene el cuadro de diálo-
go, donde se selecciona la variable diámetro (Diam).
En la ventana de resultados de Rcmdr se tiene
tanto la instrucción de R como la salida del proce-
dimiento. En este caso el p-valor= 0, 6869 viene a
indicar que los datos se pueden considerar normales.
>[Link](Datos$Diam)
Shapiro-Wilk normality test
data: Datos$Diam
W = 0.9668, p-value = 0.6869
Ejemplo 6.5
Se estudiará la normalidad de la variable peso del fichero peso_altura.dat. Dado que
el número de individuos es grande, n = 100, se utilizará el test de Kolmogorov-Smirnov.
En primer lugar, con Rcmdr se calcula la media y la desviación típica del conjunto
de datos, resultando x̄ = 73, 37 y σ = 12, 69. A continuación se computarán las di-
ferencias entre la función de distribución empírica muestral y la distribución teórica
N (73, 37; 12, 69). Para ello se empleará el procedimiento [Link].
> [Link](Datos$PESO,pnorm,73.37,12.69)
One-sample Kolmogorov-Smirnov test
data: Datos$PESO
D = 0.136, p-value = 0.04939
alternative hypothesis: two-sided
En este caso y para un α = 0, 05 se rechaza la hipótesis de que los pesos sigan una
distribución normal.
81
Ejemplo 6.6
Se generan mediante instrucciones de R dos muestras aleatorias de 100 y 150 elementos
procedentes de distribuciones exponenciales de parámetros 1 y 1, 5, respectivamente,
mediante las instrucciones:
x<-rexp(100,1); y<-rexp(150,1.5)
Ejemplo 6.7
Para contrastar si un dado no está trucado se lanza 60 veces, obteniéndose los siguientes
resultados:
xi 1 2 3 4 5 6
ni 7 12 10 11 8 12
La hipótesis a contrastar es que pi = 1/6, ∀i, con lo que se tiene que Ei = 60(1/6) =
10, ∀i.
Para resolver el contraste con R basta introducir el vector de frecuencias, n =
(7, 12, 10, 11, 8, 12), y escribir las instrucciones de R.
> n< −c(7,12,10,11,8,12)
>[Link](n)
Chi-squared test for given probabilities
data: n
X-squared = 2.2, df = 5, p-value = 0.8208
Ejemplo 6.8
Se desea analizar la relación entre el nivel de estudios del padre y la orientación del
alumno hacia las ciencias en un determinado instituto de bachillerato. Se cuenta para
ello con la información obtenida en el centro.
Estudios padre
Orientación Ninguno Básico Medio Superior
Orientado 23 12 34 32
No orientado 18 42 16 27
Para contrastar esta relación se introduce la matriz de datos en Rcmdr como se des-
cribe en el ejemplo 3.1, obteniéndose los siguientes resultados:
> .Test <- [Link](.Table, correct=FALSE)
> .Test
Pearson’s Chi-squared test
data: .Table
X-squared = 24.1629, df= 3, p-value = 2.31e-05
Para el caso de tablas 2 × 2 se aplica el test exacto de Fisher, aunque existe la alternativa
de aplicar el test Chi-cuadrado con la corrección de Yates. Para aplicar esta corrección
bastaría especificar,correct=TRUE, en la instrucción de dicho test.
Ejemplo 6.9
En el conservatorio de música de una ciudad se pretende estudiar la relación existen-
te entre el sexo del alumnado y su afición por los instrumentos de viento. Para ello,
observados los 482 estudiantes se tiene:
Hombre Mujer
Aficionado 150 97
No aficionado 123 112
Ejemplo 6.10
Durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes bombardearon en diversas oca-
siones Londres. Al objeto de analizar si los bombardeos eran indiscriminados o
se hacían con intención, se procedió a dividir la ciudad en cuadrículas y a contar el
número de impactos en cada una de ellas. Los resultados se recogen en la siguiente tabla
Impactos 0 1 2 3 4 5
Número cuadrículas 229 211 93 35 7 1
Las hipótesis podrían ser expresadas, en términos probabilísticos, de la siguiente
manera
H0 : X ∼ P(λ)
®
H1 : X 6∼ P(λ)
[1] 0.002682857
Con objeto de comprobar si se verifica la restricción de que todos los valores espe-
rados deben ser mayores a tres, se calcula n · P[ X ≥ 5] = 576 · 0, 0027 = 1,5552 < 3,
por lo que debe procederse a una agrupación de clases y considerar ahora P( X ≥ 4). Se
obtiene que n · P[ X ≥ 4] = 576 · 0,015 = 8,64 > 3.
Se almacenan ahora estas probabilidades en un vector p, las frecuencias de los valo-
res que toma la variable en otro vector x y se aplica el test chi-cuadrado resultando:
>p< −c(0.3949,0.3669,0.1704,0.0528,0.0150)
>x< −c(229,211,93,35,8)
>[Link](x,p=p,rescale.p=TRUE)
Chi-squared test for given probabilities
data: x
X-squared = 1.0205, df = 4, p-value = 0.9067
Por lo que se puede afirmar de forma contundente, dado el valor de p, que los bom-
bardeos alemanes fueron indiscriminados.
Ejemplo 6.11
Se estudiará mediante el test de Wilcoxon para muestras independientes si las
dos ubicaciones del parque eólico, cuya información se encuentra en el archivo
eolico_apilado.dat, tienen la misma potencialidad eólica. Para ello, en el menú de
85
Ejemplo 6.12
Se desea contrastar la hipótesis nula, con α = 0, 05, de que la separación mediana entre
las espirales (variable Separ) de los caracoles del fichero [Link] es menor o
igual a 110 µm. Se supondrá que los datos son aleatorios pero no normales y se utilizará
por tanto el test de Wilcoxon para una muestra. Trabajando directamente con R se tiene:
> [Link](Datos$Separ,alternative=c("greater"),mu=110)
Wilcoxon signed rank test with continuity correction
data: Datos$Separ
V = 157, p-value = 0.006617
alternative hypothesis: true location is greater than 110
Ejemplo 6.13
Para documentar el caso de muestras pareadas se considera el mismo ejemplo que se
usó en el capítulo anterior, la eficacia del tratamiento con fenofibrato, suponiendo aho-
ra que la distribución de la diferencia de medias no es normal. En este caso se quiere
probar la afirmación del fabricante de que el tratamiento durante un año con fenofibra-
to reduce el fibrinógeno en al menos 50 puntos. Se aplicará pues el test de Wilcoxon
para muestras pareadas. Para acceder al test, se ejecuta la secuencia de Rcmdr:
Estadísticos→Test no paramétricos→Test de Wilcoxon para muestras
pareadas...
Aunque las opciones de la ventana no admiten que se especifiquen diferencias, bas-
tará con retocar mínimamente la instrucción añadiendo al final de la línea la opción
mu=50.
> [Link](Datos$FIB_A, Datos$FIB_D, alternative=’greater’, paired=TRUE, mu=50)
Wilcoxon signed rank test with continuity correction
data: Datos$FIB_A and Datos$FIB_D
V = 354, p-value = 0.01934
alternative hypothesis: true location shift is greater than 50
6.4. Ejercicios
6.1 Contraste la normalidad de la variable separación entre las espirales (Separ)
del fichero [Link].
6.2 Mediante el test de Kolmogorov-Smirnov, compruebe la hipótesis de igualdad
de las funciones de distribución empírica de dos muestras de tamaño 200, procedentes
de poblaciones N(0;1) y N(0;1,3) previamente generadas.
6.3 Compruebe la hipótesis de normalidad de la velocidad para cada una de las
ubicaciones en el fichero parque_eolico.dat.
6.4 Contraste la hipótesis de que los datos siguientes, generados aleatoriamente
mediante ordenador, procedan de una distribución Uniforme en el intervalo [0, 1] con
un nivel de significación α = 0,05.
0, 582 0, 501 0, 497 0, 026 0, 132 0, 561
0, 642 0, 994 0, 948 0, 081 0, 179 0, 619
6.5 En un grupo de 100 personas se estudian los atributos color del cabello (mo-
reno, rubio y castaño) y color de los ojos (negro, marrón, azul y verde), obteniéndose la
siguiente tabla de contingencia:
Cabello
Ojos Moreno Rubio Castaño
Negros 20 8 4
Marrones 16 2 11
Azules 5 8 8
Verdes 10 5 3
6.8 Con el fin de estudiar el tiempo de vida, en horas, de las baterías de 7 voltios,
se extrae aleatoriamente un muestra de 10 de ellas, obteniéndose los siguientes resulta-
dos:
28.9 15.2 28.7 72.5 48.6
52.4 37.6 49.5 62.1 54.5
Proponga un modelo de distribución de probabilidad y estudie su ajuste.
6.9 Para medir la introversión se aplica a 12 individuos un test de personalidad
en sus dos variantes, 1 y 2, que se supone la miden por igual. A partir de los datos de
la siguiente tabla, compruebe mediante el test de rangos de Wilcoxon, con un nivel de
significación del 5 %, si es cierto que las formas 1 y 2 miden por igual la introversión.
Individuo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Forma 1 12 18 21 10 15 27 31 6 15 13 8 10
Forma 2 10 17 20 5 21 24 29 7 9 13 8 11
6.10 Para estudiar cuál de los dos tratamientos contra la artrosis es más eficaz se
eligen aleatoriamente dos muestras de 10 y 22 pacientes a los cuales se les somete a los
tratamientos 1 y 2, respectivamente. Pasados tres meses se valoran ambos tratamientos
de manera que el que tenga mayor puntuación será más eficaz. La tabla siguiente refleja
los resultados obtenidos.
Tratamiento 1 12 15 21 17 38 42 10 23 35 28
Tratamiento 2 21 18 42 25 14 52 65 40 43 35 18
56 29 32 44 15 68 41 37 43 58 42
Utilice el test de Wilcoxon para evaluar si existen diferencias entre los dos tratamientos.
Capítulo 7
89
90
Ejemplo 7.1
El archivo [Link] contiene información sobre la producción de cuatro variedades
de cebada. Utilizando el test de Barlett se estudiará la homocedasticidad de los da-
tos. En Rcmdr, una vez cargados los datos, se selecciona: Estadísticos→Varianzas→
Test de Barlett, tomando en la ventana de diálogo, en Grupos, el factor tipo de ceba-
da, tipo, y en la variable explicada la producción de la misma, prod.
> [Link](prod∼tipo, data=Datos)
Bartlett test of homogeneity of variances
data: prod by tipo
Bartlett’s K-squared = 5.9371, df = 3, p-value = 0.1147
En muchas ocasiones las muestras que se emplean son de tamaño muy pequeño,
menores de 10 elementos, y dado que los test son en general muy conservativos, van a
tender a no rechazar la hipótesis nula debido a la escasez de información. Por ello, en
este tipo de situaciones, además de la aplicación del contraste para validar la hipótesis,
es bueno analizar la naturaleza de los datos. En particular, cuando se trata de validar la
normalidad de los datos, si éstos no se han obtenido por un procedimiento de medición
sino por observación o conteo, los datos no van a ser intrínsecamente normales aunque
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pasen el test de normalidad. Para mitigar el problema se recomienda realizar una trans-
formación de los datos. Entre las transformaciones más importantes destacan la raíz
cuadrada y la arco seno. La transformación raíz cuadrada se emplea cuando los datos
se obtienen a partir de un conteo de elementos, pues en ese caso la distribución de los
mismos suele ser de tipo Poisson. Por otra parte, cuando se tienen los datos en forma de
tanto por uno, p, es decir que proceden de una binomial, se aconseja la transformación
√
arcsen p.
7.3. Test de la F
En este epígrafe se estudiará el contraste de igualdad de medias suponiendo que los
datos son normales y homocedásticos. El test que se utilizará será el de la F, que no es
sino la generalización del test de la t de student a k poblaciones.
Ejemplo 7.2
Para evaluar el índice de alfabetización de cuatro municipios de una determinada co-
marca, se ha pasado un test a varios habitantes de cada una de ellas con los siguientes
resultados.
P2 − P1 ( )
P3 − P1 ( )
P4 − P1 ( )
P3 − P2 ( )
P4 − P2 ( )
P4 − P3 ( )
−40 −20 0 20 40
Ejemplo 7.3
Con los datos del ejemplo anterior y puesto que se ha rechazado la hi-
pótesis de igualdad global se realizarán las comparaciones de medias dos a
dos. Se accede mediante la misma secuencia de menú, Estadísticos→Medias→
ANOVA de un factor..., a la ventana de introducción de datos y opciones, marcando
ahora Comparaciones dos a dos de las medias.
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Además de la salida anterior Rcmdr crea dos bloques de instrucciones, una que ge-
nera la salida numérica de intervalos para las diferencias de medias y otra que construye
el gráfico de dichos intervalos.
Análisis numérico:
El siguiente grupo de instrucciones crea la salida numérica.
> .Pairs < − glht(.Anova, linfct = mcp(Pueblo = “Tukey”))
> confint(.Pairs)
Simultaneous Confidence Intervals for General Linear Hypotheses
Multiple Comparisons of Means: Tukey Contrasts
Fit: lm(formula = Ind∼Pueblo, data = Datos)
Estimated Quantile = 2.8607
Linear Hypotheses:
Estimate lwr upr
P2 - P1 == 0 -30.9667 -45.1295 -16.8038
P3 - P1 == 0 0.6000 -14.1926 15.3926
P4 - P1 == 0 -27.5500 -43.2399 -11.8601
P3 - P2 == 0 31.5667 17.4038 45.7295
P4 - P2 == 0 3.4167 -11.6810 18.5143
P4 - P3 == 0 -28.1500 -43.8399 -12.4601
95 % family-wise confidence level
Ejemplo 7.4
Suponga que se desea comparar el rendimiento de 5 tipos de neumáticos, A, B, C, D y E,
para lo que decide probarlos en distintos coches de similares características. Sus vidas
medias en rodaje, medidas en miles de kilómetros, vienen dadas en la siguiente tabla:
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Para contrastar que no hay diferencias entre los cinco tipos de neumáticos se
elige el test de Kruskal Wallis. Los datos han sido almacenados en el fichero
[Link] dentro del repositorio de datos. En Rcmdr se activa la secuencia de
menú Estadísticos→Test no paramétricos→Test de Kruskal Wallis, abriéndose
la correspondiente ventana de diálogo donde se seleccionan variable y factor, en es-
te caso Km y Neum. Rcmdr proporciona en primer lugar las medianas de cada grupo y
seguidamente el estadístico de Kruskal Wallis junto con su p-valor.
> tapply(DatosKm, DatosNeum, median, [Link]=TRUE)
A B C D E
68 53 72 57 65
7.5. Ejercicios
7.1 Estudie, a partir de la tabla de datos porcentuales que se da, si las medias de
los tres niveles de un determinado factor son iguales.
Porcentaje de algodón 1 2 3 4 5
15 7 7 15 11 9
20 12 17 12 18 18
25 14 18 18 19 19
30 19 25 22 19 23
35 7 10 11 15 11
£Puede considerarse que la resistencia de las prendas es la misma independiente del
porcentaje de algodón presente en sus fibras?
Apéndice A
Ficheros de datos
[Link] Conjunto de datos que recoge las medidas del diámetro y la separación
entre espirales (µm) de las conchas de 20 caracoles adultos.
eolico_apilado.dat Los datos del fichero parque_eolico.dat apilados según las va-
riables velocidad y parque. Estos datos permiten trabajar más cómodamente en
Rcmdr.
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[Link] Recoge información sobre el naufragio del buque Titanic (estatus econó-
mico, sexo, edad y supervivientes). Éste es el fichero incluido en el paquete “data-
sets” de R y está modificado para que se cargue correctamente en Rcmdr.
99
100
Apéndice C
Tabla de modelos
101
102