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Estadística

Básica

con

R y R–Commander
Estadística
Básica
con
R y R–Commander
(Versión Febrero 2008)

Autores:
A. J. Arriaza Gómez
F. Fernández Palacín
M. A. López Sánchez
M. Muñoz Márquez
S. Pérez Plaza
A. Sánchez Navas
Copyright c 2008 Universidad de Cádiz. Se concede permiso para copiar, distribuir y/o modificar este documento bajo los términos de la Licencia de
Documentación Libre de GNU, Versión 1.2 o cualquier otra versión posterior publicada por la Free Software Foundation. Una traducción de la licencia
está incluida en la sección titulada “Licencia de Documentación Libre de GNU".

Copyright c 2008 Universidad de Cádiz. Permission is granted to copy, distribute and/or modify this document under the terms of the GNU Free
Documentation License, Version 1.2 or any later version published by the Free Software Foundation. A copy of the license is included in the section
entitled “GNU Free Documentation License".

Edita: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz


C/ Dr. Marañón, 3
11002 Cádiz

[Link]

ISBN:
Depósito legal:
Índice general

Prólogo III

1. Comenzando con R 1
1.1. Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2. Instalación de R y R–Commander . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.1. Instalación en GNU/Linux . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.2. Instalación en Windows . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.3. Ejecución de Rcmdr . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3

2. Análisis Exploratorio de Datos Unidimensional 5


2.1. La organización de la información . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
2.1.1. La matriz de datos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
2.2. Naturaleza de los caracteres: Atributos y Variables . . . . . . . . . . . . . . 7
2.3. Análisis de atributos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
2.4. Análisis de variables ordenadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
2.5. Análisis de variables de escala . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14

3. Análisis Exploratorio de Datos multidimensional 19


3.1. Tipos de relaciones entre caracteres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
3.2. Análisis de relaciones entre dos atributos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
3.3. Análisis de relaciones entre dos variables . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
3.4. Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41

4. Distribuciones de Probabilidad 45
4.1. Distribuciones discretas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
4.1.1. Distribución Binomial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
4.1.2. Distribución de Poisson . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
4.1.3. Distribución Hipergeométrica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
4.1.4. Distribución Geométrica. Distribución Binomial Negativa . . . . . 51
4.2. Distribuciones continuas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
4.2.1. Distribución Normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53
4.2.2. Distribución Uniforme Continua . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 54
4.2.3. Distribución Exponencial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56

I
II

4.2.4. Distribución t-Student . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57


4.2.5. Distribución Chi-cuadrado. Distribución F-Snedecor . . . . . . . . 58
4.3. Generación de valores aleatorios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
4.4. Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62

5. Inferencia clásica en poblaciones Normales 65


5.1. Conceptos fundamentales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
5.2. Inferencias sobre una población . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68
5.3. Inferencias sobre dos poblaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70
5.3.1. Muestras independientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71
5.3.2. Muestras pareadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
5.4. Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74

6. Inferencia no paramétrica. Diagnosis del modelo 77


6.1. Pruebas de aleatoriedad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77
6.2. Pruebas de bondad de ajuste . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
6.3. Contrastes de localización y escala . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84
6.3.1. Dos muestras independientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84
6.3.2. Una muestra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85
6.3.3. Dos muestras pareadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86
6.4. Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87

7. Introducción al Análisis de la Varianza 89


7.1. Conceptos básicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89
7.2. Diagnosis del modelo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 90
7.3. Test de la F . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91
7.3.1. Comparaciones múltiples . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92
7.4. Alternativa no paramétrica. Test de Kruskal Wallis . . . . . . . . . . . . . . 93
7.5. Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 95

A. Ficheros de datos 97

B. Tabla de medidas estadísticas 99

C. Tabla de modelos 101


Prólogo

Introducción
La Universidad de Cádiz es pionera en España en la búsqueda de soluciones de
conocimiento abierto, consciente de que es la forma más eficiente de lograr sus objetivos
institucionales relacionados con la docencia y la investigación. En concreto, el Punto
1 del Artículo 2 de sus Estatutos, que describe los fines esenciales de la institución,
establece como objetivo fundamental: “La creación, desarrollo, transmisión y crítica de
la ciencia, la técnica y la cultura y su integración en el patrimonio intelectual heredado”.
Mientras que en el Punto 6 del mismo artículo dice: “Acoger, defender y promover los
valores sociales e individuales que le son propios, tales como la libertad, el pluralismo,
el respeto de las ideas y el espíritu crítico, así como la búsqueda de la verdad”.
La creación de la Oficina de Software Libre (OSLUCA) el 15 de marzo de 2004, la
aprobación de la Normativa para el intercambio de información institucional el 27 de
septiembre de 2004 y la utilización de herramientas de formato abierto en las aplicacio-
nes de comunicación y gestión de la Universidad, son actuaciones que ponen de mani-
fiesto el decidido apoyo del Equipo de Gobierno de la UCA a las soluciones basadas en
formatos abiertos.
Desde un plano mucho más modesto, bajo el auspicio del Vicerrectorado de Tecno-
logías de la Información e Innovación Docente y a través de la Oficina de Software
Libre de la Universidad de Cádiz (OSLUCA), nace el Proyecto R UCA. Dicho pro-
yecto, cuyas líneas principales de actuación pueden consultarse en la página web del
proyecto [Link] contempla, entre otras acciones, la elaboración de
material para la docencia y la investigación, siendo en el primero de estos aspectos, el
docente, en el que se enmarca este manual.
En la misma línea que nuestros órganos de gobierno, pensamos que una institu-
ción como la Universidad debe preocuparse por proveer a sus miembros de las mejores
herramientas para desarrollar su tarea, en aras de la mejora global del conocimiento.
Pero la creación de conocimiento se verá muy mermada si se emplean soluciones tec-
nológicas que se ofrecen como cajas negras, es decir que no pueden ser analizadas ni
modificadas, y que además limita fuertemente el uso que se haga de los resultados que
se consigan a partir de ellas.
El uso de software propietario en áreas como la Estadística, donde existen alterna-
tivas con igual o mejor calidad con licencia libre, no sólo tiene consecuencias negativas

III
IV

desde un punto de vista económico, sino que supone un auténtico “harakiri” intelec-
tual, porque limita el ejercicio de uno de los aspectos que mejor caracterizan a nuestra
institución: su espíritu analítico y crítico, £cómo se va a fomentar ese espíritu con el
uso de herramientas absolutamente herméticas?, y si alguien consiguiera descifrarlas y
manipularlas se convertiría formalmente en un delincuente.
Centrándonos en los aspectos intrínsecos de la cuestión, cuando nos planteamos con-
feccionar este manual, tuvimos claro que no queríamos enseñar a manejar un programa,
sino a hacer análisis estadísticos con el apoyo de una herramienta que facilitara el cálcu-
lo y la aplicación de los procedimientos. De ahí el nombre del libro: “Estadística básica
con R y Rcmdr”.
La decisión de elegir R fue fácil, ningún otro programa en la actualidad reúne las
condiciones de madurez, cantidad de recursos y manejabilidad que posee R, además
de ser el que tiene una mayor implantación en la comunidad científica. El incorporar
la interfaz gráfica de usuario (GUI) Rcmdr pretende, en primera instancia, facilitar el
manejo de R y, en segundo lugar, servir como generador de instrucciones R. Es posible
que muchos de nuestros alumnos no necesiten otro nivel de uso que el que proporciona
Rcmdr, pero unos pocos y la mayoría del personal investigador, una vez superado el
respeto inicial a la herramienta, se decantarán por manejarse directamente con la con-
sola de R, creando y editando instrucciones con una evidente economía de recursos y,
lo que es más importante, con un control total sobre los procedimientos que en cada
momento se van a aplicar.
Respecto a los contenidos, el libro pretende abarcar las necesidades prácticas de un
programa básico de estadística, y así, salvo el primer capítulo, donde se presenta de
forma muy sucinta el software, el resto está dedicado a los tópicos habituales de un
curso introductorio: Análisis Exploratorio en una y dos Dimensiones, Distribuciones de
Probabilidad, Inferencia Paramétrica y no Paramétrica y Análisis de la Varianza de un
Factor. El esquema de presentación de los temas incluye una breve descripción de los
conceptos, la resolución de una serie de ejemplos con la ayuda de R y la propuesta de
ejercicios para evaluar los conocimientos adquiridos.
Al objeto de facilitar el uso del software, los primeros capítulos están soportados
básicamente sobre la interfaz Rcmdr. A partir del capítulo 5 aumenta el uso de funciones
construidas directamente en el indicador de mandatos, en parte por necesidad y en
parte por motivos estratégicos, puesto que para entonces consideramos que nuestros
alumnos están bien familiarizados con la sintaxis de las funciones de R.
Esperamos que este manual sea de utilidad y, en cualquier caso y con más motivos,
dado que se trata de la primera versión, ponemos nuestro trabajo a disposición de la
comunidad científica para que se hagan las mejoras, ampliaciones y adaptaciones que
se deseen.
Los autores,
V

Histórico
Este libro surge como material de apoyo a un curso de estadística básica con R. La
génesis está en la creación del proyecto R UCA en mayo del 2007 y su primera versión
ve la luz en enero de ese mismo año. Los autores en orden alfabético inverso son Antonio
Sánchez Navas, Sonia Pérez Plaza, Manuel Muñoz Márquez, María Auxiliadora López Sánchez,
Fernando Fernández Palacín y Antonio Jesús Arriaza Gómez.
Una versión electrónica de este documento se encuentra en:
[Link]
Capítulo 1

Comenzando con R

1.1. Introducción
El que un libro que pretende incidir sobre los aspectos prácticos de la Estadística,
comience con un capítulo dedicado al software, no debería sorprender, aun cuando en
el Prólogo se haya dejado claro que no es un objetivo fundamental enseñar a manejar
un programa informático. De hecho, este manual seguiría teniendo utilidad aun cuan-
do se usara otra interfaz gráfica distinta a la que se propone o, incluso, otro software;
bastaría en ese caso con acomodar los menús y/o la sintaxis. No obstante, el que existan
varias soluciones informáticas, no quiere decir que optar por una de ellas no tenga un
interés determinante y, por tanto, deben emplearse para su elección criterios objetivos
de eficiencia, no solo de carácter estadístico, sino que atiendan también a su facilidad
de uso.
Para la elección de R se han evaluado pues distintos aspectos, siendo especialmente
destacables sus bondades en lo que se refiere a calidad, a la cantidad de técnicas y fun-
ciones implementadas, a que es libre y a la gran comunidad científica que lo usa como
estándar para el análisis de datos. Dicha comunidad ha desarrollado y desarrolla herra-
mientas integradas en paquetes–en la actualidad más de 800–, que dan solución a una
gran variedad de problemas estadísticos.
R es un lenguaje de programación y un entorno para análisis estadístico y la realiza-
ción de gráficos. Debido a su naturaleza es fácilmente adaptable a una gran variedad de
tareas. Fue inicialmente escrito por Robert Gentleman y Ross Ihaka del Departamento de
Estadística de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda. R actualmente es el resulta-
do de un esfuerzo de colaboración de personas del todo el mundo. Desde mediados de
1997 se formó lo que se conoce como núcleo de desarrollo de R, que actualmente es el
que tiene la posibilidad de modificación directa del código fuente. Por otra parte, R es
un proyecto GNU similar a S, desarrollado éste por los Laboratorios Bell. Las diferencias
entre R y S son importantes, pero la mayoría del código escrito para S corre bajo R sin
modificaciones.
R abarca una amplia gama de técnicas estadísticas que van desde los modelos li-

1
2

neales a las más modernas técnicas de clasificación pasando por los test clásicos y el
análisis de series temporales. Proporciona una amplia gama de gráficos que además
son fácilmente adaptables y extensibles. La calidad de los gráficos producidos y la posi-
bilidad de incluir en ellos símbolos y fórmulas matemáticas, posibilitan su inclusión en
publicaciones que suelen requerir gráficos de alta calidad.
El código de R está disponible como software libre bajo las condiciones de la licencia
GNU-GPL. Además está disponible precompilado para una multitud de plataformas.
La página principal del proyecto es [Link]
Una diferencia importante entre R, y también S, con el resto del software estadístico
es el uso del objeto como entidad básica. Cualquier expresión evaluada por R tiene co-
mo resultado un objeto. Cada objeto pertenece a una clase, de forma que las funciones
pueden tener comportamientos diferentes en función de la clase a la que pertenece su
objeto argumento. Por ejemplo, el resultado de la función print evaluada sobre un vec-
tor da como resultado la impresión de todos los elementos del vector mientras que la
misma función evaluada sobre una función muestra información sobre ella. De la mis-
ma manera, la función plot no se comporta igual cuando su argumento es un vector
que cuando es un fichero de datos o una función.
A continuación se dan unas breves instrucciones que permitirán comenzar a usar
R y su interfaz gráfica R-Commander, que se denotará abreviadamente como Rcmdr.
Instrucciones más detalladas y actualizadas pueden encontrarse en [Link]
es/R en la sección R Wiki. Por último, existen multitud de documentos que ilustran
sobre el manejo de R, algunos de ellos pueden descargarse desde [Link]
es/R en la sección Documentación. Los autores de este manual han redactado un somero
documento técnico sobre el uso de R, a cuyo repositorio puede accederse en la dirección
[Link]

1.2. Instalación de R y R–Commander


1.2.1. Instalación en GNU/Linux
Para la instalación, distribuciones derivadas de debian (Ubuntu, Guadalinex,. . . ), en
una consola se introduce en una sola línea:
sudo apt-get install r-base-html r-cran-rcmdr r-cran-rodbc
r-doc-html r-recommended
Otra opción es utilizar el gestor de paquetes de la propia distribución e instalar los
paquetes r-base-html, r-cran-rcmdr, r-cran-rodbc, r-doc-html y r-recommended.

1.2.2. Instalación en Windows


La descarga de R en el equipo se efectua desde:
[Link]
3

Luego se procede con la ejecución, siguiendo las instrucciones. Para la instalación


de Rcmdr, se arranca R desde Inicio→Todos los programas→ R. A continuación,
Paquetes→Instalar Paquete(s) y elegido el mirror desde el cual se quiere instalar
el paquete, por ejemplo Spain (Madrid), se selecciona Rcmdr.

R–Nota 1.1
Harán falta más paquetes para la instalación completa de Rcmdr, pero se instalarán
automáticamente la primera vez que se ejecute.

1.3. Ejecución de Rcmdr


En ambos sistemas operativos, la carga de la librería se efectuará mediante la ins-
trucción library("Rcmdr").

R–Nota 1.2
Si se cierra Rcmdr (sin cerrar R), para volver a cargarlo se debe ejecutar la instrucción
Commander().
4
Capítulo 2

Análisis Exploratorio de Datos


Unidimensional

En este módulo, a través de una serie de medidas, gráficos y modelos descriptivos, se


caracterizará a un conjunto de individuos, intentando descubrir regularidades y singu-
laridades de los mismos y, si procede, comparar los resultados con los de otros grupos,
patrones o con estudios previos. Se podría considerar que este estudio es una primera
entrega de un estudio más completo o, por contra, tener un carácter finalista; en cual-
quier caso, se trata de un análisis calificable como de exploratorio, y de ahí el nombre del
capítulo.
Las conclusiones obtenidas serán aplicables exclusivamente a los individuos consi-
derados explícitamente en el estudio, sin que puedan hacerse extrapolaciones con vali-
dez científica fuera de ese contexto. Los resultados del Análisis Exploratorio de Datos
(AED) sí que podrían emplearse para establecer hipótesis sobre individuos no conside-
rados explícitamente en dicho análisis, que deberían ser posteriormente contrastadas.
Formalmente, se podría definir el AED como un conjunto de técnicas estadísticas
cuya finalidad es conseguir un entendimiento básico de los datos y de las relaciones
existentes entre las variables analizadas; aunque esta primera entrega se centrará en un
análisis de tipo unidimensional.

2.1. La organización de la información


Al conjunto de individuos físicos considerados en un análisis se le denominará Co-
lectivo o Población, aunque también se utilizarán esos mismos términos para referirse
a la(s) característica(s) de esos individuos que son objeto de estudio. De hecho, desde
un punto de vista estadístico, los individuos sólo interesan como portadores de rasgos
que son susceptibles de marcar diferencias entre ellos. La obtención y materialización
en formato analógico o digital de las características consideradas constituirá el conjunto
de datos que será estadísticamente analizado.
Los datos constituyen pues la materia prima de la Estadística, pudiéndose establecer

5
6

distintas clasificaciones en función de la forma en que éstos vengan dados. Se obtienen


datos al realizar cualquier tipo de prueba, experimento, valoración, medición, observa-
ción, . . . , dependiendo de la naturaleza de los mismos y del método empleado para su
obtención. Una vez obtenidos los datos por los procedimientos que se consideren perti-
nentes, pueden generarse nuevos datos mediante transformación y/o combinación de
las variables originales. Al conjunto de datos convenientemente organizados se le lla-
mará modelo de datos.

2.1.1. La matriz de datos


En una primera instancia se supondrá que, sobre un conjunto de n individuos físicos,
se obtienen una serie de k caracteres u observaciones de igual o distinta naturaleza. Es
importante tener en cuenta, ya desde este momento, que la calidad del análisis que se
realice, va a depender de la habilidad que se tenga a la hora de seleccionar los caracteres
que se obtendrán del conjunto de individuos seleccionados.
Los datos obtenidos se organizarán en una matriz n × k, donde cada fila representa
a un individuo o registro y las columnas a las características observadas. Las columnas
tendrán naturaleza homogénea, pudiendo tratarse de caracteres nominales, dicotómicos
o politómicos, presencias–ausencias, ordenaciones, conteos, escalas de intervalo, razo-
nes,. . . ; también se podrían tener variables compuestas como ratios, densidades,. . . En
ocasiones se añade una columna que se suele colocar en primer lugar y que asigna un
nombre a cada individuo; dicha columna recibe el nombre de variable etiqueta.
Físicamente, la estructura de una matriz
de datos se corresponde con el esquema de
una base de datos o una hoja de cálculo. Al
igual que pasa con los editores de los progra-
mas de tratamiento de datos, las dos dimen-
siones de una pantalla se acomodan perfec-
tamente al tanden individuo–variable. Si se
consideran los individuos identificados por
los términos I1 , I2 , . . . , In y los caracteres por
C1 , C2 , . . . , Ck , la casilla xij representa el com-
portamiento del individuo Ii respecto al ca-
rácter Cj . En la figura se muestra la matriz de
datos del fichero Iris del paquete datasets
de R.
R se refiere a este tipo de estructura de datos como [Link]. Este es el formato que
requiere el programa para aplicar la mayoría de los procedimientos estadísticos.

Anomalías de la matriz de datos


Hay veces en que por distintos motivos la matriz de datos presenta casillas vacías,
ello se debe a que no se ha podido medir un dato o a que se ha perdido la observación.
7

Figura 2.1: Esquema de cantidad de información

En otras ocasiones un dato presente en la matriz ha sido depurado por presentar algún
tipo de anomalía, como haber sido mal medido, mal transcrito a la matriz de datos, per-
tenecer a un colectivo distinto del que se está analizando, etc. . . La identificación de estos
elementos anómalos se realiza mediante un proceso de detección de inconsistencias o
de evaluación de valores extremos, muy grandes o muy pequeños, que determinará si
razonablemente pueden pertenecer al colectivo bajo estudio. A veces se sustituye el va-
lor depurado de un individuo por uno que sea congruente con el resto de caracteres del
mismo, mediante técnicas que se conocen como de imputación. Los huecos que defini-
tivamente queden en la matriz se referirán como valores omitidos o, más comunmente,
como valores missing. En R estos valores se representan con NA (Not Available). En fun-
ción del tipo de análisis que se esté realizando, el procedimiento desestimará sólo el
dato o todo el registro completo.
En este módulo se analizarán –salvo excepciones que se indicarán con antelación–
de forma independiente cada uno de los caracteres de la matriz de datos, de forma que
cada carácter describirá parcialmente al conjunto de individuos. La integración de todos
los análisis deberá dar una cierta visión general de la población. En cualquier caso,
este enfoque está muy lejos de ser eficiente, entre otras cosas porque habitualmente
las variables individuales comparten información y dicha redundancia distorsionaría
las conclusiones del estudio, siendo en general preferible decantarse por un análisis
global en vez del secuencial. Por tanto, la pretensión de este capítulo es tratar algunos
conceptos básicos y adquirir destreza en el manejo de medidas estadísticas que serán
empleadas masivamente cuando se aborden, más adelante, modelos más sofisticados.

2.2. Naturaleza de los caracteres: Atributos y Variables


Respecto a la cantidad de información que porta cada tipo de carácter, se puede consi-
derar que los caracteres nominales son los más “pobres”, puesto que ni siquiera poseen
orden, mientras que los más ricos serían las escalas de intervalos y las razones, que
tienen orden, son cuantitativas y en el caso de las razones el cero lo es en términos abso-
lutos, es decir, el 0 representa la ausencia de la característica. En posiciones intermedias
se situarían el resto en el orden en que se han introducido en la figura 2.1.
8

Ejemplo 2.1
El caso más evidente para apreciar las diferencias entre las escalas de intervalo y las ra-
zones o escalas de cociente, lo ofrece el termómetro. Un termómetro genera una variable
de escala de intervalo, porque la diferencia real entre 2 y 3 grados es la misma que entre
40 y 41 grados, pero no se puede decir que cuando el termómetro marca 30 grados hace
el doble de calor que cuando marca 15.
Por otra parte, muchas magnitudes físicas, como el peso, la longitud o la intensi-
dad de corriente, son razones porque, por ejemplo en el caso del peso, un objeto de 20
kilogramos pesa el doble que otro de 10 kilogramos. Es decir existe el cero absoluto.

Como ya se ha comentado, la naturaleza del carácter condicionará su tratamiento,


aunque en ningún caso hay que confundir la cantidad de información que porta con su
valor intrínseco para analizar a los individuos del colectivo.
En una primera instancia, se distinguirá entre los caracteres que no están ordenados
y los que sí lo están, los primeros jugarán en general un rol de atributos mientras que
los segundos habitualmente actuarán como variables. Los atributos tendrán la misión de
establecer clases, dividiendo el colectivo global en subgrupos o categorías; por su parte,
las variables caracterizarán a dichos subgrupos e intentarán establecer diferencias entre
unos y otros, para lo que necesariamente se debe considerar algun tipo de métrica. Pero
ello es una regla general que tiene muchas excepciones y así, en ocasiones, un carácter
llamado a adoptar el papel de variable podría, mediante una operación de punto de
corte, actuar como atributo, mientras que es factible definir una medida de asociación
sobre caracteres intrínsecamente de clase que permita caracterizar a los individuos del
colectivo en base a una serie de atributos.

Ejemplo 2.2
Es habitual que la edad, que es intrínsecamente una variable –medida en un soporte
temporal– se emplee para dividir la población en clases dando cortes en el intervalo
de tiempo, obteniéndose por ejemplo grupos de alevines, adultos y maduros de una
comunidad de peces y adoptando por tanto la variable un rol de atributo.
En el extremo opuesto, hay investigaciones médicas que relacionan el tipo de pato-
logía con el sexo del paciente y con el desenlace de la enfermedad, caracteres todos ellos
intrínsecamente atributos.
Las variables pueden clasificarse según su conjunto soporte. El soporte de una va-
riable es el conjunto de todos los posibles valores que toma. Cuando el conjunto soporte
es finito o numerable se habla de variable discreta. Por el contrario, cuando el conjunto
soporte es no numerable, se habla de variable continua. Si la variable continua no toma
valores en puntos aislados se dice absolutamente continua. Esta diferencia tendrá rele-
vancia cuando se planteen, más adelante, estructuras de probabilidad para modelizar
la población bajo estudio.
9

Figura 2.2: Ventana de selección de datos en paquetes adjuntos

Ejemplo 2.3
El número de lunares en la piel de pacientes aquejados de una cierta patología, el nú-
mero de hijos de las familias de una comunidad o el número de meteoritos que surcan
una cierta región estelar en periodos de tiempo determinados son variables discretas. La
distancia por carretera entre las capitales de provincia peninsulares españolas, el tiem-
po de reacción de los corredores de una carrera de 100 metros o las longitudes de los
cabellos de una persona son variables continuas.

Una vez identificadas, recolectadas y organizadas, las variables serán tratadas esta-
dísticamente combinando un análisis numérico, a través de una serie de medidas esta-
dísticas, con representaciones gráficas. El software estadístico R ofrece una amplia ga-
ma de ambos elementos: numéricos y gráficos, aunque conviene ser selectivos y tomar
aquellos que verdaderamente aportan información relevante. A tal efecto, se proponen
las siguientes opciones:

Escala de Medidas Medidas de Representaciones


Medida centrales dispersión gráficas
Moda
Atributo Diagrama de sectores
Porcentajes
Mediana Recorrido
Ordenación Diagrama de barras
Percentiles Intercuartílico
Recuento Media Desviación típica Diagramas de barras
Intervalo Media Desviación típica Histograma
Histograma
Media Coeficiente
Razón Diagrama de dispersión
geométrica de variación
Diagrama de cajas

Cuadro 2.1: Medidas y gráficos según tipo de variable

En última instancia corresponde al investigador el tomar las decisiones correctas en


cada momento, de forma que sin transgredir los principios básicos, den como resultado
un análisis eficiente de los datos.
10

Species

setosa

versicolor

virginica

Figura 2.3: Diagrama de sectores del fichero iris

2.3. Análisis de atributos


Los atributos son susceptibles de ser tratados de forma individual o en grupo, para
obtener los porcentajes de cada subgrupo en el colectivo global. De hecho, cada carácter
o conjunto de ellos establece una partición o catálogo de la población bajo estudio. Por
otra parte, el tratamiento gráfico más usual que se le daría a un atributo individual sería
a través de un diagrama de sectores o diagrama de tarta.

Ejemplo 2.4
Se consideran ahora los datos del ejemplo iris del paquete datasets de R que se des-
cribe en el apéndice A. Se carga el fichero en Rcmdr mediante la selección de las opcio-
nes del menú Datos→Datos en paquetes→Leer datos desde paquete adjunto...,
en el cuadro de diálogo se elige el paquete datasets y dentro de éste el juego de da-
tos iris,figura 2.2. Del conjunto de variables de la matriz se considera la denominada
Species, que es un atributo con los tres tipos de flores de Iris: Setosa, Virginica y
Versicolor.

Análisis numérico: Se selecciona Estadísticos→Resúmenes→


Distribuciones de frecuencias... y en el cuadro de diálogo se elige el único
atributo, Species. Se observa que los 150 individuos se reparten a partes iguales entre
las tres variedades de flores, 50 para cada una, y que por tanto los porcentajes son
iguales a 33, 33. No tiene sentido hablar de moda, puesto que las tres clases lo son.
> .Table <- table(iris$Species)
> .Table # counts for Species
setosa versicolor virginica
50 50 50
> 100*.Table/sum(.Table) # percentages for Species
setosa versicolor virginica
33.33333 33.33333 33.33333
11

Análisis gráfico: A continuación se selecciona el diagrama de sectores mediante


Gráficas→Gráfica de sectores...
Si el fichero de datos activo tiene más de una variable de clase se permite seleccionar
la que se quiera. En este caso, la única variable elegible es Species, que el programa
da por defecto. Si se pulsa el botón Aceptar el programa dibuja el gráfico de sectores
que se muestra en la figura 2.3. Como era de esperar, la tarta se divide en tres trozos
exactamente iguales.

2.4. Análisis de variables ordenadas

Las diferencias que se establecen entre variables de clase pura y ordenada se con-
cretan desde el punto de vista del análisis numérico en que el grupo de medidas reco-
mendables son las de posición, es decir los cuantiles en sus distintas versiones. Como
medidas de representación, pensando que en general se dispondrá de pocas clases, se
recurrirá a los cuartiles y como medida de dispersión al recorrido intercuartílico. En
cuanto al análisis gráfico, se recomienda el uso del diagrama de barras.

Este tipo de variables ordenadas suele venir dada en forma de tabla de frecuencias.
Por ello, en el ejemplo que ilustra el tratamiento de este tipo de variables, se comenzará
explicando como transformar una tabla de frecuencias en una matriz de datos, al objeto
de que puedan ser tratadas por R como un [Link].

Ejemplo 2.5
Un caso de variable ordenada es la correspondiente a un estudio estadístico sobre el
nivel académico de la población gaditana en el año 2001 (Fuente: Instituto Estadístico
de Andalucía).
Los valores que toma la variable son: Sin estudios, Elementales (primaria), Medios
(secundaria, bachillerato y fp grado medio) y Superiores (fp superior, diplomatura,
licenciatura y doctorado).
12

Los datos se recogen en la tabla:


NIVEL DE ESTUDIOS
SEXO Sin estudios Elementales Medios Superiores
Hombre 79309 107156 183488 70594
Mujer 108051 109591 174961 64858
Debido al gran número de individuos que forman esta muestra puede ser útil al-
macenar la variable estudiada a partir de su tabla de frecuencias, transformándola en
base de datos en el momento de realizar los análisis. El fichero en cuestión se ha guarda-
do bajo el nombre de tabla_freq_niv_estudios.dat, conteniendo tres variables: sexo,
nivel y frec. En total consta de 8 filas que se correponden con los cruces de las clases
sexo y nivel.
Para cargar en Rcmdr la tabla de frecuencias se selecciona
Datos→Importar datos desde archivo de
texto o portapapeles..., en este ejemplo se ha elegido el
nombre Tabla_frec para denominar al fichero que conten-
drá los datos de la tabla de frecuencias, como se muestra
en la ventana de diálogo. A continuación se elige el archivo
tabla_freq_niv_estudios.dat.
Ahora se tendrá que transformar esta tabla de frecuencias
en un conjunto de datos, [Link], con el que R pueda tra-
bajar. Para conseguir esto se procede de la siguiente manera:
>nivel<-rep(Tabla_frec$nivel,Tabla_frec$frec)
>sexo<-rep(Tabla_frec$sexo,Tabla_frec$frec)
>niv_estudios_cadiz< −[Link](nivel,sexo)

Es decir, se crean las variables nivel y sexo a partir de


la repetición de cada una de las clases de las respectivas variables, tantas veces como
indique su frecuencia. A partir de ahí, se construye el [Link] niv_estudios_cadiz
con las dos variables creadas.
Este [Link] se encuentra entre los datos que se facilitan en este libro y se puede
cargar directamente sin realizar las operaciones anteriores. Para ello, basta con seleccio-
nar Datos→Importar datos→desde archivo de texto o portapapeles..., eligien-
do ahora el archivo niv_estudios_cadiz.dat.

Análisis numérico: En variables de tipo ordenado es aconsejable utilizar, como medi-


da de posición, los cuartiles.
Para realizar este análi-
sis
la variable nivel debe ser
codificada numéricamen-
te. Se creará una nueva va-
riable en la base de datos,
que se llamará nivel_num y
13

que representará los valo-


res numéricos de la varia-
ble nivel. Los valores Sin
estudios, Elementales, Medios
y Superiores han sido codi-
ficados mediante los valores
0, 1, 2 y 3, respectivamen-
te. En Rcmdr esto se reali-
zará seleccionando Datos→
Modificar variables de los datos activos →Recodificar variables... , des-
marcando la pestaña Convertir cada nueva variable en factor.
Para realizar el análisis numérico de la variable nivel_num se selecciona:
Estadísticos→Resúmenes→Resúmenes numéricos..., eligiendo en la ventana emer-
gente la variable nivel_num y marcando la opción de cuantiles. Se puede observar entre
los cuartiles que la mediana recae sobre el valor 2.

> numSummary(Niv_estudios[,“niv_num”], statistics=c(“quantiles”))


0% 25 % 50 % 75 % 100 %
0 1 2 2 3
14

Desde Rcmdr existe otra forma de realizar el aná-


lisis numérico de una variable ordenada.
Para ello, se reordenan los niveles de la va-
riable factor usando las opciones del menú
Datos→Modificar variables del conjunto de
datos activo→Reordenar niveles de factor...,
almacenando la variable nivel como factor
de tipo ordenado. A la nueva variable se le
ha llamado nivel_ord. A continuación se al-
macena ésta como variable de tipo numéri-
co, escribiéndo en la ventana de instrucciones:
Datos$nivel_num< −[Link](Datos$nivel_ord)

siendo ya posible calcular los cuantiles, para la variable numérica Datos$nivel_num.


Como medida de dispersión se ha recomendado el recorrido intercuartílico relativo,
definido como el cociente entre la diferencia de los cuartiles tercero y primero, y la me-
diana. Rcmdr no proporciona directamente este estadístico, pero se puede implementar
fácilmente en la ventana de instrucciones, mediante las órdenes siguientes:
>Q1<-quantile(niv_estudios_cadiz$nivel_num, 0.25)
>Q2<-quantile(niv_estudios_cadiz$nivel_num, 0.5)
>Q3<-quantile(niv_estudios_cadiz$nivel_num, 0.75)
>RIR<-[Link]((Q3-Q1)/Q2)
>RIR
[1] 0.5

Análisis gráfico: Para realizar el análisis gráfico de la variable se utiliza el diagrama


de barras. En Rcmdr se selecciona: Gráficas→Gráfica de barras... y se elige en la
ventana de diálogo, la variable nivel_ord.
En R existe una gran variedad de opciones que ayudan a mejorar el aspecto de los
gráficos. Se puede acceder a ellas escribiéndolas en la ventana de instrucciones. En este
ejemplo se ha optado por modificar el color, siguiendo una escala de colores cálidos. Es-
to se consigue agregando col=[Link](5) a las opciones de barGraph (figura 2.4).

2.5. Análisis de variables de escala

Ejemplo 2.6
Se estudiará ahora el tratamiento de una variable continua. Para ello se considera la
base de datos chickwts, del paquete datasets de R. En ella se recogen los pesos finales,
15

350000
250000
Frequency
150000
50000
0
Sin estudios Elementales Medios Superiores

nivel

Figura 2.4: Diagrama de barras de la variable nivel de estudios

en gramos, de 71 polluelos, según el tipo de dieta seguida durante un periodo de 6


semanas.

Análisis numérico: Para la variable que da el peso de los polluelos las medidas bási-
cas recomendadas son la media y la desviación típica. Estas medidas se calculan desde
Estadísticos→Resúmenes→Resúmenes numéricos..., seleccionando para la variable
weight las opciones deseadas.
> numSummary(chickwts[,“weight”], statistics=c(“mean”, “sd”))
mean sd n
261.3099 78.0737 71

Aunque se está hablando de la desviación típica, la función sd calcula en realidad


la cuasidesviación típica. Cabe la posibilidad de que se necesiten otro tipo de medidas
que completen el estudio, como la simetría, el apuntamiento, . . . Para ello, en el apéndi-
ce B, se incluye una tabla de medidas estadísticas. Por ejemplo, si se deseara calcular la
simetría y la curtosis de la variable weight, habría en primer lugar que instalar y cargar
en R, si no lo está ya, el paquete fBasics. Y a continuación:
> kurtosis(chickwts$weight)
-0.9651994
attr(,“method”)
“excess”

> skewness(chickwts$weight)
-0.01136593
attr(,“method”)
“moment”

Ambos coeficientes están calculados a partir de los momentos y, en el caso de la


curtosis, se le ha restado 3. Se podría concluir que la distribución es bastante simétrica
y algo aplastada.
16

Análisis gráfico: Para analizar gráficamente la va-


riable peso se comienza con la realización del histo-
grama que se muestra al margen mediante las ins-
15

trucciones Gráficas→Histograma... En el histogra-


ma se observa un comportamiento bastante simétrico
Frequency

10

y la posibilidad de que existan dos modas.


A continuación, se construye el diagrama de ca-
ja (figura 2.5). Se puede observar en el gráfico que la
5

variable no posee valores atípicos, es simétrica y está


relativamente dispersa.
0

100 150 200 250 300 350 400 450 El [Link] que se está utilizando incluye un
chickwts$weight
factor, Feed, que se corresponde con las diferentes die-
tas sumimistradas a los pollos. Ello permite la realiza-
ción de un análisis por grupo, tanto numérico como gráfico, que permita evaluar las
diferencias de peso en función del tipo de alimentación seguida. Los valores que to-
ma la variable Feed son: horsebean (habas), linseed (linaza), soybean (soja), sunflower
(girasoles), meatmeal (carne) y casein (caseína).
Es interesante la representación del diagrama de caja de la variable peso, según el
tipo de alimentación (figura 2.5). Se observa que los valores de la variable peso están
más concentrados para la dieta sunflower. También éste es el único grupo en el que
se dan valores atípicos. Por contra la mayor dispersión de los datos se produce con la
dieta casein. Una evaluación inicial, parece indicar que la dieta que produce pollos de
mayor peso es sunflower, ya que los pesos que consigue están más concentrados en
torno a uno de los valores más altos.
El análisis numérico ofrece los siguientes resultados:
> numSummary(chickwts[,“weight”], groups=chickwts$feed, statistics=c(“mean”))

mean sd n
casein 323.5833 64.43384 12
horsebeen 160.2000 38.62584 10
lindseed 218.7500 52.23570 12
meatmeal 276.9091 64.90062 11
soybean 246.4286 54.12907 14
sunflower 328.9167 48.83638 12
17

400

400
350

350
300
300

weight
weight

250
250

200
200

150
150

100

casein horsebean linseed meatmeal soybean sunflower


100

feed

Figura 2.5: Diagramas de caja de la variable peso


18
Capítulo 3

Análisis Exploratorio de Datos


multidimensional

Una vez estudiados los distintos caracteres de la matriz de datos de forma indivi-
dual, resulta muy interesante realizar análisis conjuntos de grupos de ellos, de hecho,
la mayoría de los análisis estadísticos tienen carácter multivariable. Los motivos para
adoptar este enfoque son variados, aunque de nuevo la cuestión de la naturaleza de los
caracteres y los objetivos del estudio serán determinantes a la hora de fijar las técnicas
que se emplearán.
Aunque en posteriores entregas se tratarán técnicas multivariables muy potentes,
los objetivos en este capítulo son mucho más modestos y se limitarán a un primer acer-
camiento de naturaleza descriptiva; empleándose para ello tanto medidas de relación
entre caracteres como representaciones gráficas. En la mayoría de las ocasiones sólo se
contemplarán dos caracteres de forma conjunta, realizándose, por tanto, un análisis bi-
dimensional.
En este capítulo también se hará una primera incursión en el tema de la modeliza-
ción. Un modelo estadístico relaciona mediante una o varias expresiones matemáticas
a un grupo de caracteres, que ocasionalmente deben cumplir algunos requisitos. En es-
te caso, se abordará un modelo de ajuste bidimensional, en el que se tratará de explicar el
comportamiento de una variable causa a partir de otra que se denomina efecto.
Siempre existe un cierto grado de tolerancia para asimilar caracteres de menor nivel
de información a los de nivel superior, aunque existe una marca que no se debe trans-
gredir, que es la de la ordenación. Así, podría justificarse el tratar una variable contada
como variable de escala, pero nunca se podría asimilar un atributo a una variable orde-
nada.

3.1. Tipos de relaciones entre caracteres


En principio se podrían establecer tantos tipos de relación como los que resultarían
de cruzar los diferentes caracteres definidos en el capítulo anterior. No obstante, el nú-

19
20

mero de cruces sería demasiado elevado y muchos de ellos no tendrían interés práctico,
por lo que se limitará el estudio a aquellos que habitualmente se encuentran en la prác-
tica, que básicamente se corresponden con los que relacionan caracteres de la misma
naturaleza. Se expondrán previamente algunas matizaciones y precauciones que con-
viene tener presente.

En general funcionan mejor los cruces entre caracteres de la misma naturaleza. Ello
se debe a que para realizar el análisis se debe especificar algún tipo de disimilaridad
que establezca la diferencia, en función de los caracteres considerados, que existe
entre cada par de individuos de la matriz de datos. Así, la disimilaridad entre dos
individuos sobre los que se han medido dos variables de escala es habitualmente
la distancia euclídea, que como se sabe posee buenas propiedades, mientras que
si un carácter es de clase y el otro una variable de escala la disimilaridad que se
elija tendrá, con toda seguridad, propiedades mucho más débiles.

Como consecuencia de lo anterior cuando se incluyan en el mismo análisis ca-


racteres de distinta naturaleza conviene, siempre que sea posible, asignarles roles
distintos.

La asignación de roles a variables de la misma naturaleza en ningún caso se so-


portará por motivos estadísticos, sino que dependerá exclusivamente del criterio
del investigador.

La investigación combinatoria, es decir aquella que considera todos los grupos


posibles de variables, está fuertemente desaconsejada, aunque se trate, como es el
caso, de un análisis de carácter exploratorio. La violación de este principio puede
llevar a aceptar como válidas asociaciones meramente espúreas.

3.2. Análisis de relaciones entre dos atributos


Para relacionar dos atributos, tanto dicotómicos como politómicos, se construirá la
tabla de frecuencias conjunta o tabla de doble entrada. Así, si se considera que el atributo A
está conformado por las clases A1 , A2 , . . . , Ar y el atributo B por las clases B1 , B2 , . . . , Bs ,
la información a tratar quedaría conformada por la tabla 3.1; donde nij representa la
frecuencia absoluta del par ( Ai , Bj ), es decir el número de individuos que presentan de
forma conjunta la clase Ai de A y la Bj de B. La última columna y la última fila de la
tabla 3.1 representan las distribuciones marginales de A y B, respectivamente.
Cuando se consideran dos atributos dicotómicos se tendrá una tabla 2 × 2, que en
ocasiones necesitará un tratamiento diferenciado. Mención aparte merece el caso en que
uno o los dos atributos son del tipo presencia-ausencia de una cualidad.
21

A, B B1 · · · Bj · · · Bs
A1 n11 · · · n1j · · · n1s n1·
.. .. ... .. ... .. ..
. . . . .
Ai ni1 · · · nij · · · nis ni·
.. .. ... .. ... .. ..
. . . . .
Ar nr1 · · · nrj · · · nrs nr·
n·1 · · · n·j · · · n·s n

Cuadro 3.1: Distribuciones conjuntas y marginales de ( A, B)

Ejemplo 3.1

Como caso práctico para analizar la relación entre atributos se


ha elegido el archivo de datos [Link], en el que aparecen
las variables Class, Sex, Age y Survived, que aportan informa-
ción, respectivamente, sobre la clase que ocupaba el pasajero, su
sexo, edad y si sobrevivió o no al naufragio del famoso trans-
atlántico. En concreto, se intentará establecer una posible aso-
ciación entre la supervivencia y la clase en la que viajaban los
pasajeros del Titanic.
En primer lugar se construirá la tabla de doble en-
trada con las variables seleccionadas. Con Rcmdr esto
se consigue desde Estadísticos→Tablas de contingencia→
Tabla de doble entrada..., con lo que se abre la ventana de
diálogo mostrada arriba, en la que se seleccionan los correspondientes atributos fila
(Survived) y columna (Class), además se eligen Porcentajes totales y se deja mar-
cada la opción Prueba de independencia chi-cuadrado. Los resultados son:
> .Table < −xtabs(∼Survived+Class, data=Datos)

> .Table
Class

Survived 1st 2nd 3rd Crew


No 122 167 528 673
Yes 203 118 178 212

> totPercents(. Table) # Percentage of Total

1st 2nd 3rd Crew Total


No 5.5 7.6 24.0 30.6 67.7
Yes 9.2 5.4 8.1 9.6 32.3
Total 14.8 12.9 32.1 40.2 100.0

> .Test <- [Link](.Table, correct=FALSE)


> .Test
Pearson’s Chi-squared test
data: .Table
X-squared=190.4011 ,df=3, p-value < 2.2e-16
22

R además de proporcionar las tablas de valores absolutos y de porcentajes sobre el


total, da información sobre el grado de relación entre los atributos, a través del coeficien-
te χ2 . De momento se considera sólo el valor del estadístico χ2 = 190,4. Este estadístico
indica el grado de relación entre la clase que ocupaba el pasajero y si sobrevivió o no
al naufragio; si χ2 = 0 indicaría una ausencia de relación y a medida que χ2 crece la
relación va en aumento.
El estadístico no está acotado en un rango de valores que permita interpretar la in-
tensidad de la relación, por lo que se debe recurrir a algún coeficiente derivado que esté
acotado. Los más usuales son el coeficiente de contingencia y el coeficiente de Cramer,
ambos acotados en el intervalo [0, 1). Se empleará en este caso el primero que viene
dado por: Ã
χ2
C=
χ2 + n
donde n es el tamaño muestral. En nuestro caso el coeficiente de contingencia vale 0, 28,
lo que indica una cierta relación entre ambos atributos. Si se observa la tabla de doble
entrada se ve que porcentualmente se salvaron más pasajeros de primera clase, mientras
que los de tercera clase y la tripulación fueron los que más sufrieron las consecuencias
del naufragio. Más adelante, se verá que se puede ser más contundente a la hora de
concluir la existencia de relación utilizando los Contrastes de Hipótesis.
Para poder visualizar la relación entre las variables puede ser muy útil la realización
de un diagrama de barras de la variable supervivencia según la clase de los pasajeros.
Para ello, se almacena en primer lugar la tabla de contingencia de las variables Survived
frente a Class, a la que se ha llamado Tabla, ejecutando en la ventana de instrucciones:
>Tabla <-xtabs(∼ Survived+Class, data=Datos)

A continuación se obtiene el diagrama de barras mediante las órdenes R:


>barplot(Tabla, xlab=“Clase”, ylab=“Frecuencia”,
[Link]=c(“No superviviente”, “Superviviente”),
beside=TRUE,col=[Link](2))

Observando el diagrama de barras de valores absolutos (figura 3.1), se aprecia que


éste ofrece una visión que podría llevar a confusión, aparentando, por ejemplo, que el
número de supervivientes de primera clase es prácticamente igual al número de super-
vientes de la tripulación. Ello se debe a que se han comparado las frecuencias absolu-
tas de estos dos grupos, y mientras que en primera clase viajaban 325 individuos, los
miembros de la tripulación eran 885. Una alternativa para apreciar la relación existente
entre los dos atributos es construir el diagrama de barras de las frecuencias relativas, o
porcentajes de supervivencia respecto a cada clase, en lugar de usar las frecuencias ab-
solutas. Igual que antes, se debe almacenar previamente la tabla de porcentajes, lo que
se consigue con las siguientes instrucciones R:
>Tabaux <-colPercents(Tabla)
>Tablarel <-Tabaux[1:2,1:4]
23

No superviviente

70
600
Superviviente

60
500
No superviviente
Superviviente

50
400

Porcentajes
Frecuencia

40
300

30
200

20
100

10
0

0
1st 2nd 3rd Crew 1st 2nd 3rd Crew

Clase Clase

Figura 3.1: Diagramas de barras de la supervivencia

Supervivientes del Titanic

1st 2nd 3rd Crew


Adult Child Adult Child Adult Child Adult Child
No
Female
Yes
Sex

No
Male
Yes

Class

Figura 3.2: Gráfico de mosaico de los datos Titanic

Tabaux contiene la tabla de porcentajes, los porcentajes totales y las frecuencias mar-
ginales. Para representar el diagrama de barras no son necesarias las dos últimas filas,
por lo que se ha construido una nueva tabla denominada Tablarel con la información
que interesa.
Ahora se está en condiciones de construir el diagrama de barras; para ello se sus-
tituye, en la secuencia de instrucciones usada para el diagrama de barras de valores
absolutos, Tabla por Tablarel (figura 3.1).
Por último, se construirá un gráfico de mosaico, figura 3.2, con todos los atributos
del fichero Titanic. Para ello, se ejecuta la instrucción:
>mosaicplot(Titanic, main=“Supervivientes del Titanic”,
color=c(“red”,“green”))

Se han seleccionado los colores verde para los supervivientes y rojo para los no su-
pervivientes.

R–Nota 3.1
Éste puede ser un buen momento para analizar someramente la sintaxis de las instruc-
24

ciones R, dado que en ocasiones, como ha ocurrido en este ejemplo, se necesita crear
o editar una instrucción. Como el lector habrá podido comprobar, cada vez que se ha
utilizado un procedimiento de Rcmdr, éste ha generado una o varias instrucciones R;
en realidad, Rcmdr no es otra cosa que lo que se conoce como un frontend de R, es decir
un forma más amigable de acceder a los recursos de R.
Las instrucciones de R pueden ser una expresión o una asignación. Una expresión
se evalúa, se muestra su resultado y se descarta. Una asignación se evalúa obteniendo
un nuevo objeto que se almacena con el nombre especificado.
Concretamente, si se analiza la estructura de la instrucción:
>Tabla <-xtabs(∼ Survived+Class, data=Datos)

se observa que se crea el objeto Tabla, al que se le asigna (< −) el resultado de la


evaluación de la función xtabs, que genera una tabla de doble entrada con las variables
Survived y Class del [Link] con nombre Datos. Si ahora se fija la atención en la
instrucción:
>barplot(Tabla, xlab=“Clase”, ylab=“Frecuencia”,
[Link]=c(“No superviviente”, “Superviviente”),
beside=TRUE,col=[Link](2))

Ésta le indica a R que cree un gráfico de barras, barplot, de la tabla de doble en-
trada Tabla, siendo las etiquetas de los ejes, xlab e ylab, Clase y Frecuencia, que la
leyenda de las clases, [Link], sea No superviviente y Superviviente, que el tipo
de barras sea pegada, beside=TRUE, y que utilice la gama de colores col=[Link](2).

R–Nota 3.2
En los diagramas de barras anteriores se usa el argumento [Link] para incluir una
leyenda de los datos, pero de esta forma la leyenda se dibuja en ocasiones sobre las ba-
rras. Para mejorar los resultados gráficos se pueden utilizar las siguientes instrucciones:

1. Escribir la orden del gráfico de barras sin [Link]:


>barplot(Tablarel, xlab=“Clase”, ylab=“Porcentajes”,
beside=TRUE,col=[Link](2))

2. Para localizar las coordenadas del gráfico en las que se desea insertar la leyenda se
emplea la orden locator(n), donde n es el número de puntos de los que se quiere
averiguar las coordenadas, en nuestro caso n= 1.

3. Una vez ejecutada la orden, se pincha en la gráfica anterior con el botón izquier-
do del ratón en el lugar donde se desee insertar la leyenda y automáticamente
aparecerán las coordenadas (x,y) del punto elegido.
25

4. Por último, se incluirá la leyenda en la posición elegida con la orden:


legend(x,y,c(“No superviviente”,“Superviviente”),
fill=[Link](2))

El argumento fill sirve para indicarle los colores de las barras.


26

3.3. Análisis de relaciones entre dos variables


Una vez analizada la relación entre dos atributos, se aborda el estudio de la relación
entre dos variables medidas. Este estudio se hará a través de la construcción de una
función de ajuste, que expresa matemáticamente cómo una de las variables denominada
causa explica el comportamiento de la otra variable llamada efecto. A la variable causa
se le conoce también con los nombres de independiente, explicativa, exógena, . . . , mientras
que la variable efecto es llamada también dependiente, explicada, endógena, . . . Desde el
punto de vista de la investigación que se esté realizando es fundamental la selección de
las variables que entrarán en el análisis y la asignación de roles, causa-efecto, para cada
una de ellas.
Es muy habitual confundir los conceptos de ajuste y de regresión, y aunque no es ob-
jeto de este manual entrar en temas teóricos en profundidad, si habría que aclarar que
la idea de ajuste implica la selección de un modelo matemático que aproxime lo mejor
posible la relación entre las variables, mientras que el concepto de regresión hace refe-
rencia a la idea de predecir mediante alguna regla, un valor de la variable dependiente
para cada valor de la independiente. Dicho lo cual, y como suele ocurrir en muchos
textos estadísticos, a partir de ahora se admitirá, y usará, de forma indistinta ambos
conceptos.
Por otra parte, en la mayoría de las ocasiones la matriz de datos contiene varias va-
riables numéricas y el investigador desea estudiar cómo se explica el comportamiento
de una de ellas sobre la que tiene un especial interés (dependiente) a partir del cono-
cimiento de un conjunto del resto de variables (independientes). En esta situación, el
análisis dos a dos, en el que se consideraría la variable dependiente con cada una de las
independientes es claramente ineficiente, siendo necesario la construcción de un mo-
delo de ajuste múltiple que relacione de forma conjunta la variable dependiente con
el conjunto de las independientes. La explicación para plantear este enfoque es que las
variables independientes suelen estar relacionadas también entre ellas, es decir compar-
ten información de los individuos que se están estudiando, de forma que si se hiciera el
análisis dos a dos se estaría utilizando la misma información de forma reiterada.
En lo sucesivo, se consideran sólo dos variables, la independiente (X) y la depen-
diente (Y), dando lugar a n parejas de valores (xi , yi ). Desde un punto de vista gráfico
estos valores se pueden representar en un plano, siendo el conjunto de puntos la deno-
minada nube de puntos o diagrama de dispersión. El objeto del ajuste es la obtención de una
función que se adapte lo mejor posible a la nube de puntos.

Y∗ = f (X)

El conocimiento previo que se puede tener de la relación Y/X junto con el análisis de
la nube de puntos debe ofrecer las claves para la selección de la función f . En realidad
seleccionar f es elegir una clase funcional que dependerá de unos parámetros que habrá
que estimar. Es decir, se elige una recta Y = a + bX, una parábola Y = a + bX + cX 2 , una
función exponencial Y = ab X , una función potencial Y = aX b , una hipérbola Y = a + Xb ,
27

. . . Se puede apreciar que mediante alguna transformación muchas de estas funciones se


convierten en rectas.

Ejemplo 3.2

La clase funcional exponencial Y = ab X aplicando una transformación logarítmica


se linealiza, logY = loga + Xlogb.
b
La clase funcional hiperbólica Y = a + X también se convierte en una recta trans-
formando X ′ = X1 .

Cuando antes se ha escrito «la selección de un modelo matemático que aproxime


lo “mejor posible” la relación entre las variables» o la «obtención de una curva que
se adapte lo “mejor posible” a la nube de puntos», en realidad se estaba indicando la
necesidad de establecer un criterio de ajuste que minimice las diferencias entre la curva
de ajuste y la nube de puntos. El criterio más generalizado es el de los mínimos cuadrados,
que establece que la suma de las distancias al cuadrado entre los valores observados de
la variable Y, es decir los yi , y las predicciones que se obtienen de ésta a partir de la
función de ajuste, yi∗ = f ( xi )∀i, sea mínima. La aplicación de este criterio permite la
estimación de los parámetros del modelo y la determinación de forma unívoca de la
función de ajuste.
La figura 3.3 ilustra lo dicho para el caso lineal Y = a + bX, donde a representa
el punto de corte de la recta con el eje Y y b el incremento–decremento de Y para un
incremento unitario de X.
Y 6

• ( xi , yi )
6 • 

ei = yi − yi∗ • •

 •
?
 •
• •  6
 •

 • yi∗

 •

? -
X

Figura 3.3: Recta de ajuste


28

Predicciones. Una de las utilidades más importantes del ajuste es la de realizar


predicciones de la variable explicada para distintos valores de la variable expli-
cativa. En realidad, se trata de sustituir en el ajuste los valores de X para obtener
los correspondientes valores de Y. Cuando se sustituyen los valores de X que se
han empleado para calcular la función de ajuste, x1 , x2 , . . . , xn se obtienen los co-
rrespondientes valores ajustados por el modelo, y1∗ , y2∗ , . . . , y∗n , mientras que si se
asigna a X cualquier valor factible para esta variable, el valor que se obtiene pa-
ra Y es una predicción. Obsérvese que la diferencia entre los valores observados
de Y, yi , y sus correspondientes valores ajustados, yi∗ , son los errores del ajuste
ei = yi − yi∗ . Los puntos ajustados ( xi , yi∗ ) pertenecen a la recta de ajuste y los yi∗
tienen menos varianza que los yi , de hecho, se puede demostrar para una gran
cantidad de modelos, en particular para el lineal, que la varianza de Y es igual a
la de Y ∗ más la varianza del error, SY2 = SY2 ∗ + Se2 .
Las predicciones para valores de X distintos a los empleados en el ajuste se de-
nominan interpolaciones cuando dichos valores se encuentran dentro del rango
de valores de ajuste para X, y extrapolaciones cuando se encuentran fuera de di-
cho rango. La validez estadística de las interpolaciones es mayor que las de las
extrapolaciones, de hecho la calidad de la predicción decrece cuando aumenta la
distancia al centro de gravedad de la nube de puntos, ( x̄, ȳ) .

Análisis de bondad del ajuste. El ajuste no estaría totalmente resuelto si no vinie-


ra acompañado de una medida de su bondad, es decir, de un valor, a ser posible
acotado en un intervalo, que exprese en qué porcentaje la variable dependiente se
explica por la independiente a través del ajuste realizado. Si el ajuste fuera perfec-
to todos los valores observados se situarían sobre la nube de puntos y los residuos
y su varianza se anularían, mientras que en el extremo contrario sería la variable
ajustada la que tendría varianza nula.
La medida que sintetiza lo expresado en el párrafo anterior es el coeficiente de deter-
minación, R2 = SSY2∗ que, como puede verse, toma valores en [0, 1]; interpretándose
Y
que la variable Y se explica en un 100 ∗ R2 % por la variable X, mientras que el res-
to, es decir el 100 ∗ (1 − R2 ) %, se explicaría por una parte a través de una mejora
de la función de ajuste, por otra incorporando, si es factible, información nueva
(otras variables, con lo que se tendría un modelo de regresión múltiple) y por la
variabilidad intrínseca de los datos.
Para el caso de ajuste lineal existe un coeficiente específico de bondad de ajuste de-
nominado coeficiente de correlación lineal r, que toma valores en el intervalo [−1, 1]
y que además de medir la intensidad de la relación indica si ésta es de tipo direc-
to, cuando X crece Y crece, o inverso, cuando X crece Y decrece. Se verifica que
r 2 = R2 .

Análisis de residuos del modelo. Conviene examinar, tanto desde un punto de


vista numérico como sobre todo gráfico, los residuos que genera el ajuste, es decir
29

SEXO
Mujer
Varón

110

110
100

100
90

90
PESO

PESO
80

80
70

70
60

60
160 165 170 175 180 185 190 195 160 165 170 175 180 185 190 195

ALTURA ALTURA

Figura 3.4: Diagramas de dispersión peso-altura

20
15

15
Frequency

Frequency
10

10
5

5
0

160 170 180 190 200 60 70 80 90 100 110

Datos2$ALTURA Datos2$PESO

Figura 3.5: Histogramas de peso y altura

las diferencias entre los valores observados, Y, y los ajustados por la función de
ajuste, Y ∗ . En particular, resulta de especial interés el análisis de los residuos ex-
tremos y de las gráficas de los residuos frente a valores de X, indexados o frente
a las predicciones. También es interesante el análisis de puntos influyentes, enten-
diendo esto como aquellos puntos que tienen un sobrepeso en la construcción de
la función de ajuste. Estos puntos van a estar localizados en los extremos de la
nube de puntos, ver ejemplo 3.3.

Mejora del modelo. Para terminar, conviene indicar que reemplazar una función
de ajuste por otra más sofisticada, con más parámetros y más compleja, sólo se
justifica si la mejora en términos de R2 es alta, pues en otro caso se complica la
interpretación del modelo sin apenas recompensa.
30

Figura 3.6: Regresión lineal y predicciones

10
61
41
Datos$[Link].1
5
0
−5
−10

66

0 10 20 30 40 50

Index

Figura 3.7: Residuos indexados

Ejemplo 3.3
Para ilustrar los conceptos sobre el ajuste lineal se procederá a analizar la relación entre
peso y altura del fichero de datos peso_altura.dat, en el que aparecen, entre otras
variables, el sexo, peso y altura de un grupo de personas. Como se ha indicado anterior-
mente es necesario establecer qué variable será la explicada y cuál la explicativa. Dado
que se trata de un ejemplo y que no se cuenta con elementos adicionales para avalar la
decisión, se decide explicar el peso en función de la altura.
1. Histogramas. Antes de abordar el análisis bidimensional propiamente dicho, se
representarán los histogramas de las variables peso y altura, operando para ello
tal y como se indicó en el capítulo anterior. Al objeto de fijar el número de clases
de los histogramas y los colores, se retocan las instrucciones R que genera Rcmdr,
cambiando en ambos casos las opciones del número de intervalos (breaks) y los
colores (col) y se vuelven a ejecutar, con lo que se obtiene las figuras en 3.5. Las
instrucciones retocadas son respectivamente:
>Hist(Datos$ALTURA, scale=“frequency”, breaks=seq(155,200,3), col=[Link](13))
>Hist(Datos$PESO, scale=“frequency”, breaks=seq(55,110,5), col=[Link](12))

Una primera visión de los histogramas permite detectar una bimodalidad tanto
en la variable peso como en la altura, aunque ello es un indicio claro de mezcla
31

de poblaciones, se continuará con los siguientes pasos del ajuste con todos los
datos, en un ejercicio básicamente didáctico, en busca de establecer la relación que
justifique el peso en función de la altura.

2. Diagrama de dispersión. Al objeto de decidir el tipo de función de ajuste que se


utilizará, se representa el diagrama de dispersión. En Rcmdr se seleccionan las op-
ciones Gráficas→Diagrama de dispersión..., para las variables mencionadas.
Por defecto aparece marcada la opción línea suavizada, que ofrece una regresión
a los puntos y que da una idea de la clase funcional más eficiente bajo el criterio
de mínimos cuadrados.
A la vista de la figura 3.4 se observa la existencia de relación entre las dos varia-
bles. La línea de regresión suavizada y la línea discontinua de ajuste lineal, su-
gieren que los ajustes más eficientes son tipo lineal y posiblemente parabólico o
potencial. No obstante, la escala de representación de las variables podría ser un
factor distorsionador que podría llevar a pensar, erróneamente, que las variables
mantienen un grado de relación lineal mayor del que realmente existe. Para confir-
mar la existencia de una alta correlación se calculará el coeficiente de correlación
lineal de Pearson.

3. Análisis de la correlación. Se selecciona la secuencia de opciones Estadísticos→


Resúmenes→Test de correlación, eligiéndose en el cuadro de diálogo las varia-
bles que interesan. La salida que ofrece Rcmdr es:
> [Link](Datos$ALTURA, Datos$PESO, alternative=“[Link]”, method=“pearson”)
Pearson’s product-moment correlation
data: Datos$ALTURA and Datos$PESO
t = 15.8396, df = 98, p-value < 2.2e-16
alternative hypothesis: true correlation is not equal to 0
95 percent confidence interval:
0.7818060 0.8952982
sample estimates:
cor
0.8480039

El coeficiente de correlación es positivo y relativamente alto, r = 0, 848, lo que


indica que existe relación directa entre las variables. En cuanto a la intensidad, el
coeficiente de determinación R2 = r2 = 0, 719 implica que un 28 % de la variación
de Y no se explica por X a través de la recta de ajuste.
En este momento, y si no se hubiera detectado la bimodalidad en el histograma,
habría que plantearse la posibilidad de mejorar la función de ajuste utilizando
una clase funcional que se adaptara mejor a la nube de puntos; en el diagrama
de dispersión se ha visto que la regresión suavizada sugería la posibilidad de un
crecimiento de tipo parabólico o potencial. Pero como ya se ha comentado antes,
la bimodalidad del histograma parece indicar la confusión de dos poblaciones. En
efecto, se están considerando conjuntamente los dos sexos, hombre y mujer, cuan-
do los patrones de relación peso–altura no tienen porqué coincidir y de hecho no
32

lo hacen. Si se observa atentamente el diagrama de dispersión se puede entrever


la existencia de dos poblaciones, para confirmarlo se representará el diagrama de
dispersión pero diferenciando los individuos de ambos sexos.

4. Análisis por grupo. En Rcmdr se eligen las opciones Gráficas→


Diagrama de dispersión..., seleccionando en la ventana de diálogo la op-
ción Gráfica por grupos... la variable sexo. La visualización del gráfico 3.4
es muy elocuente, las dos líneas de ajuste se acomodan mucho mejor a sus
respectivos grupos y la regresión suavizada, al contrario de lo que ocurría antes,
no presenta desviaciones claras de la linealidad. Por lo que procede ajustar de
forma diferenciada las variables peso-altura para cada sexo.

Para dividir el conjunto de datos según la variable SEXO, se procede en Rcmdr


desde Datos→Datos activos→Filtrar los datos activos... tomando como
expresión de selección SEXO==“Mujer” para la muestra femenina y SEXO==“Varón”
para la masculina. R crea nuevos conjuntos de datos con los nombres que se le ha-
yan indicado en el correspondiente apartado de la opción de filtrado. En este caso
se han denominado Peso_Altura_Mujer y Peso_Altura_Varon, respectivamente.

Para analizar cada grupo de sexo, se elige como juego de datos activos el que
interese y se calcula su coeficiente de correlación de Pearson. Se observa como la
correlación para las mujeres es de 0, 897, mientras que para los hombres llega hasta
0, 928, con R2 iguales, respectivamente a 0, 804 y 0, 861, mucho más altas que las
que se tenían para el ajuste conjunto.

> [Link](Peso_Altura_Mujer$ALTURA, Peso_Altura_Mujer$PESO, alternative=“[Link]”,


method=“pearson”)
Pearson’s product-moment correlation
data: Peso_Altura_Mujer$ALTURA and Peso_Altura_Mujer$PESO
t = 13.4879, df = 44, p-value < 2.2e-16
alternative hypothesis: true correlation is not equal to 0
95 percent confidence interval:
0.8208994 0.9422066
sample estimates:
cor
0.8973532
33

> [Link](Peso_Altura_Varon$ALTURA, Peso_Altura_Varon$PESO, alternative=“[Link]”,


method=“pearson”)
Pearson’s product-moment correlation
data: Peso_Altura_Varon$ALTURA and Peso_Altura_Varon$PESO
t = 13.0335, df = 52, p-value < 2.2e-16
alternative hypothesis: true correlation is not equal to 0
95 percent confidence interval:
0.8793910 0.9580797
sample estimates:
cor
0.9285171

5. Recta de ajuste. Se obtendrá ahora una de las dos rectas de ajuste del peso en fun-
ción de la altura, concretamente se ha elegido el subgrupo de los hombres. Una
vez elegido el conjunto de datos activo correspondiente a los hombres, se seleccio-
na Estadísticos→Ajuste de modelos→Regresión lineal..., y en la ventana
de la figura 3.6, se elige PESO como variable explicada y ALTURA como variable
explicativa.
> RegModel.1 <- lm(PESO∼ ALTURA, data=Peso_Altura_Varon)
> summary(RegModel.1)
Call:
lm(formula = PESO ∼ ALTURA, data = Peso_Altura_Varon)
Residuals:

Min 1Q Median 3Q Max


-13.578 -2.091 -0.491 2.213 9.662

Coefficients:

Estimate Std. Error t value Pr(> |t|)


(Intercept) -164.09760 13.89222 -11.81 2.43e-16 ***
ALTURA 1.41331 0.07837 18.03 < 2e-16 ***

Signif. codes: 0 ’***’ 0.001 ’**’ 0.01 ’*’ 0.05 ’.’ 0.1 ’ ’ 1
Residual standard error: 3.937 on 52 degrees of freedom
Multiple R-Squared: 0.8621, Adjusted R-squared: 0.8595
F-statistic: 325.2 on 1 and 52 DF, p-value: < 2,2e − 16

A la vista de los resultados se sabe que la recta de regresión es Y=-164,09760


+1,41331X. Si sólo se quisieran obtener los coeficientes de la recta éstos se pue-
den obtener con las órdenes:
> RegModel.1 <- lm(PESO∼ ALTURA, data=Peso_Altura_Varon)
> coef(RegModel.1)
(Intercept) ALTURA
-164.097600 1.413306

6. Valores ajustados y predicciones. Para obtener los va-


lores ajustados por el modelo se selecciona Modelos→
Añadir las estadísticas de las observaciones a los datos... y se marcan
las opciones deseadas, en este caso Valores ajustados y residuos. R añade al
conjunto de datos activos dos nuevas columnas llamadas [Link].1 y
[Link].1 con los correspondientes valores ajustados y residuos del
modelo activo.
34

Al realizar las estadísticas descriptivas de Y, Y ∗ y e, seleccionando las opciones


media y desviación típica en resúmenes numéricos, se tiene:
> numSummary(Hombres[,c(“[Link].1”, “PESO”, “[Link].1”)],
statistics=c(“mean”, “sd”))

mean sd n
[Link].1 8.624074e+01 9.753284 54
PESO 8.624074e+01 10.504150 54
[Link].1 -3.781456e-17 3.900081 54

y efectivamente se comprueba que SY2 = SY2 ∗ + Se2 , ya que 10, 5042 = 9, 7532 + 3, 92 ;
9,7532
pudiéndose calcular el coeficiente de determinación como R2 = 10,504 2 = 0, 8621.

Para realizar predicciones para cualquier valor de X, se necesita crear previamente


un nuevo conjunto de datos, que en este caso se ha llamado pred y que contendrá
una variable cuyo nombre se hace coincidir con el nombre de la variable indepen-
diente del modelo:
>pred<-[Link](ALTURA=c(180.3,184.7,193.1,197.0,201.8))

Se incluyen en el fichero pred los valores 180.3, 184.7, 193.1, 197.0 y 201.8 cms.
Seguidamente se asigna a la variable predicPESO las predicciones que genera el
modelo con la orden predict para los valores de la variable ALTURA del [Link]
pred:
> predicPESO <-predict(nombreModelo,pred)

Por último se añade la variable predicPESO al conjunto de datos pred:


>pred<-[Link](pred,predicPESO)

El nuevo conjunto de datos se puede ver en la figura 3.6. Puesto que el rango de
valores de la altura es (167, 194), se estarían realizando tres interpolaciones y dos
extrapolaciones para los valores 197,0 y 201, 8; además, puesto que x̄ = 177, 1, la
predicción más fiable corresponde al valor 180,3 y la menos al valor 201,8.

7. Análisis de Residuos. Para obtener los residuos, tanto abso-


lutos como estudentizados, se selecciona de nuevo Modelos→
Añadir las estadísticas de las observaciones a los datos... y se marcan
las opciones correspondientes, generándose por parte de R dos nuevas colum-
nas en el fichero de datos activos, denominadas residuals.(RegModel.1) y
rstudent.(RegModel.1), donde RegModel.1 hace referencia al modelo usado.
Aunque en este capítulo se está abordando la regresión desde un punto de vista
descriptivo y por tanto no se exigen condiciones a los datos, resulta interesante
hacer una diagnosis de los residuos que detecte básicamente problemas de mala
35

elección del modelo, existencia de otras variables relevantes, presencia de valores


atípicos,. . . Para ello se suelen utilizar algunas representaciones gráficas, entre las
que destacan la de Residuos indexados y la de Residuos frente a ajustados.
De su observación se pueden extraer valiosas conclusiones.

Residuos indexados. Detecta sobre todo problemas relacionados con la in-


fluencia que valores previos de la variable X ejercen sobre los posteriores.
Ocurre sobre todo cuando la variable independiente es el tiempo, desde el
punto de vista estadístico se dice que existe un problema de autocorrelación
y la solución pasa por enfocar el tema desde la óptica de las series tem-
porales. El gráfico de los residuos indexados se obtiene desde Gráficas→
Gráfica secuencial... seleccionando la variable [Link].1, la
opción Identificar puntos con el ratón y por último elegir la representación
por puntos. En este caso, la figura 3.7 presenta una distribución de residuos sin
ninguna relación y no se obtiene mayor anormalidad que la existencia de los
candidatos a valores atípicos.

Residuos estudentizados frente a valores ajustados. Es probablemente el gráfico


que proporciona más información sobre la calidad del ajuste realizado, informan-
do sobre la falta de linealidad de la relación, la presencia de valores atípicos, la
existencia de terceras variables que aportarían información relevante sobre Y, etc.
Usando las opciones Gráficas→Diagrama de dispersión..., tomando
[Link].1 como variable explicativa y [Link].1 como
explicada, se obtiene la figura 3.8. En el que, al igual que en el gráfico de residuos
indexados, sólo destaca la presencia de los candidatos a valores atípicos.

Obtención de valores influyentes. Se buscan ahora valores especialmente deter-


minantes a la hora de estimar los parámetros del modelo. Normalmente estos va-
lores van a coincidir con valores extremos para una de las dos variables. Uno de los
criterios para detectar estos valores influyentes se basa en el cálculo de la distan-
cia de Cook. La distancia de Cook para la observación i-ésima calcula la diferencia
entre los parámetros del modelo que se obtiene incluyendo la observación i-ésima
y sin incluirla. En general se deben tener en cuenta aquellas observaciones cuya
distancia de Cook sea mayor que 1. La figura 3.8, se genera a través de Gráficas→
Gráfica secuencial... y se puede apreciar que los valores más influyentes coin-
ciden con las observaciones 41, 61 y 66.
Otra forma de ver la influencia de una observación es a través de su potencial,
que estima el peso de cada observación a la hora de realizar predicciones. Los
potenciales se obtienen como los elementos de la diagonal principal de la matriz
de Hat, H = X ( X ′ X )−1 X ′ . En la figura 3.9 se tienen la representación indexada
de los potenciales Hat, realizada a partir de la misma opción gráfica anterior. Los
36

61 41 66

0.20
2
61

0.15
[Link].1
[Link].1

0.10
−1
−2

41

0.05
−3

66

0.00
−4

80 90 100 110 0 10 20 30 40 50

[Link].1 obsNumber

Figura 3.8: Residuos estundentizados frente a Y ∗ y distancias de Cook

34

41 61
0.12

2
0.10

1
[Link].1

Studentized Residuals
84 100
0.08

0
22

−1
0.06

−2
0.04

−3
0.02

66
−4

0 10 20 30 40 50
0.02 0.04 0.06 0.08 0.10 0.12
obsNumber

Hat−Values

Figura 3.9: Potenciales Hat y puntos influyentes

puntos influyentes serían aquellos que superaran el doble del cociente entre el
número de variables regresoras más uno y el número de observaciones. En este
caso el valor de referencia es 0, 074 y los puntos que superan esta cota son el 32, el
34, el 84 y el 100.
Por último, la gráfica de potenciales hat frente a residuos estudentizados, donde
cada observación está identificada por un círculo cuyo diámetro es proporcional
a su distancia de cook, sintetiza toda la información a tener en cuenta a la hora
de identificar los puntos influyentes. La gráfica ha sido creada desde Modelos→
Gráficas→Gráfica de influencia y refleja de nuevo que los valores a conside-
rar son el 61 y el 66, ver figura 3.9.
37

CULTIVO
acido
basico
neutro

250

250
200

200
VIRUS

VIRUS
150

150
100

100
0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50
TIEMPO TIEMPO

Figura 3.10: Dispersión y dispersión según cultivo


200
VIRUS
150
100

0 10 20 30 40 50
TIEMPO

Figura 3.11: Diagrama de dispersión del cultivo ácido

R–Nota 3.3
Supóngase un conjunto de datos del cual se desea obtener un modelo para
un subconjunto de estos datos. Por ejemplo en los datos peso_altura se quie-
re hacer un modelo para los datos femeninos, se selecciona Estadísticos→
Ajuste de modelos→Regresión lineal... y en la ventana de diálogo apare-
cerá la opción Expresión de selección donde se puede elegir el subconjun-
to deseado, en este caso SEXO==’Mujer’. El problema surge si se quiere aña-
dir, por ejemplo, la columna de valores ajustados seleccionando Modelos→
Añadir estadísticas de las observaciones a los datos..., esto se debe a que el
conjunto de datos activos no se corresponde con el modelo activo, para solucionar es-
to, sólo se debe hacer en primer lugar el filtrado de los datos para el subconjunto y
seguidamente aplicar el modelo.
38

Ejemplo 3.4
Para ilustrar la realización de un ajuste de tipo polinomial, se consideran los datos del
fichero reproduccion_vir.dat en el que se muestran el número de virus reproduci-
dos en función del tiempo (minutos) y de la temperatura (grados), según el tipo de
cultivo (ácido, básico o neutro). Se está interesado en ver como influye el tiempo
en el número de virus.
Se realiza en primer lugar el diagrama de dispersión de la variable número de virus
frente al tiempo. La observación de la figura 3.10 revela para el conjunto de datos una
disposición no lineal, aunque la evidente variabilidad presente en cualquier rango de
valores del tiempo hace presuponer que el factor tipo de cultivo debería tenerse en
cuenta (figura 3.10).
Si se rehace el gráfico para cada uno de los subgrupos que determina la variable
cultivo, se observa que los cultivos de tipo básico tienen un comportamiento aproxi-
madamente lineal, mientras los de tipo neutro y ácido no lo tienen.
El estudio se centrará en el cultivo ácido, para ello se filtran los datos (se almacenan
como reproduccion_vir_acido) y se representan de nuevo. El diagrama de dispersión,
figura 3.11, parece sugerir un comportamiento de tipo parabólico.
Para realizar el ajuste parabólico se selecciona Estadísticos→
Ajuste de modelos→Modelo lineal..., tomando como fórmula del modelo VIRUS∼
1+ TIEMPO+ I(TIEMPOˆ2) (figura 3.12). Los resultados obtenidos son:
> LinearModel.3 < − lm(VIRUS ∼ 1 + TIEMPO +I( TIEMPOˆ2),
data=acido)
summary(LinearModel.1)
Call:
lm(formula = VIRUS ∼ 1 + TIEMPO + I(TIEMPOˆ2), data = acido)

Residuals:

Min 1Q Median 3Q Max


-23.295 -6.140 1.510 6.491 24.271

Coefficients:
Estimate Std. Error t value Pr(> |t|)
(Intercept) 115.552345 4.917038 23.500 < 2e-16 ***
TIEMPO -2.901809 0.455127 -6.376 7.25e-08 ***
I(TIEMPOˆ2) 0.101647 0.008731 11.642 1.89e-15 ***
Signif. codes: 0 ’***’ 0.001 ’**’ 0.01 ’*’ 0.05 ’.’ 0.1 ’ ’ 1
Residual standard error: 11.73 on 47 degrees of freedom
Multiple R-Squared: 0.9179, Adjusted R-squared: 0.9144
F-statistic: 262.8 on 2 and 47 DF, p-value: < 2.2e-16

Se concluye que el tiempo explica casi el 92 % del número de virus a través del ajuste
parabólico estimado.
Después de representar el gráfico de dispersión de la variable VIRUS frente al TIEMPO
(de los datos reproduccion_vir_acido) (figura 3.11) es posible representar en la misma
ventana la parábola del modelo (figura 3.12) mediante las instrucciones:
> x<- seq(0,50)
> y<- 115,552345 − 2,901809*x + 0,101647*xˆ2
> lines(x,y,col=“green”)
39

200
VIRUS
150
100
0 10 20 30 40 50
TIEMPO

Figura 3.12: Opciones y representación del modelo parabólico

Llegados a este punto, se podría plantear si los datos se ajustarían mejor a un po-
linomio de grado tres. Aunque no existen evidencias en el gráfico de dispersión, se
procederá a realizar este ajuste por motivos básicamente pedagógicos.
Al ser un modelo más general que el parabólico se producirá una mejora del ajuste,
aunque la cuestión es si esta mejora es lo suficientemente importante para justificar la
mayor complejidad del modelo.
Para realizar el ajuste de grado tres, se selecciona Estadísticos→
Ajuste de modelos→Modelo lineal..., tomando como fórmula del modelo VIRUS∼
1+ TIEMPO+ I(TIEMPOˆ2)+I(TIEMPOˆ3) (figura 3.13).
> summary(LinearModel.2)
Call:
lm(formula = VIRUS ∼ 1 + TIEMPO + I(TIEMPOˆ2) + I(TIEMPOˆ3), data = Virus_acido)
Residuals:

Min 1Q Median 3Q Max


-21.1995 -5.1259 -0.1860 7.1273 21.0148

Coefficients:

Estimate Std. Error t value Pr(> |t|)


(Intercept) 98.1018701 5.6855078 17.255 < 2e-16 ***
TIEMPO 1.1938655 0.9905237 1.205 0.2343
I(TIEMPOˆ2) -0.1006612 0.0457034 -2.202 0.0327 *
I(TIEMPOˆ3) 0.0026659 0.0005944 4.485 4.83e-05 ***

Signif. codes: 0 ’***’ 0.001 ’**’ 0.01 ’*’ 0.05 ’.’ 0.1 ’ ’ 1
Residual standard error: 9.892 on 46 degrees of freedom
Multiple R-Squared: 0.9429, Adjusted R-squared: 0.9392
F-statistic: 253.2 on 3 and 46 DF, p-value: < 2.2e-16

El coeficiente de determinación es igual a 0,9429, con una mejora de un 2 %, lo que


no parece justificar la adopción de este modelo más complejo. Igual que antes es posible
representar el ajuste cúbico como puede observarse en la figura 3.13.
40

200
VIRUS
150
100
0 10 20 30 40 50
TIEMPO

Figura 3.13: Opciones y representación del modelo cúbico

R–Nota 3.4
Para realizar un ajuste polinomial con Rcmdr se selecciona la opción Estadísticos→
Ajustes de modelos→Modelo lineal... y en la ventana de diálogo se escribe la ex-
presión del modelo deseado:

Para indicar un modelo lineal con término independiente se escriben cualquiera


de las dos fórmulas siguientes:
Y∼X
Y ∼ 1+X

Si se desea omitir el término independiente en un modelo lineal se utiliza una de


las fórmulas siguientes:
Y ∼ −1 + X
Y ∼ 0+X

En general para un modelo polinomial con término independiente se escribe:

Y ∼ X + I ( X 2 ) + I ( X 3 ) + · · · + I ( X n ) o bien

Y ∼ 1 + X + I (X2 ) + I (X3 ) + · · · + I (Xn )


y con un −1 ó 0 para un modelo sin término independiente.

Si se quiere observar la notación que utiliza R para formular estos modelos, véase el
apéndice C.
41

3.4. Ejercicios
3.1 Para los datos del fichero peso_altura.dat, analice el comportamiento del
peso en función de la altura para el grupo de las mujeres.
3.2 La tabla 3.2 muestra una serie histórica sobre el olivar español que recoge la
superficie, rendimiento y producción, durante el periodo 1965-1979, donde:
X = Superficie en miles de Ha.
Y = Rendimiento en Qm/Ha.
Z = Producción en miles de Tm.
Se pide:
a) El diagrama de dispersión de las variables X e Y.
b) Las medidas más representativas para cada una de las variables, indican-
do su representatividad.
c) El estudio de la relación entre las variables XY, XZ e YZ.

Año X Y Z
1965 73,6 69,8 8,5
1966 98,1 62,5 6
1967 99,8 98,5 8,7
1968 107,7 102,5 6
1969 107,7 97,4 3,7
1970 122 113,8 8,9
1971 127 118 7,9
1972 138,1 128,1 10,1
1973 152,1 145,8 6,8
1974 144,8 139,8 5
1975 160,7 152,9 11,1
1976 150,2 143,4 9,8
1977 152,1 146 9,5
1978 167,3 162,1 10,8
1979 165 160,2 10

Cuadro 3.2: Datos ejercicio 3.2

3.3 La siguiente tabla muestra la relación existente entre la lluvia caída, en l/m2 ,
en el periodo octubre–mayo y la producción obtenida en kilogramos por olivo.

X 300 400 500 600 700


Y 13 26 40 57 64
Y 24 21 31 45 69
Y 17 17 38 51 57
Y 11 26 34 58 76
Y 20 30 27 44 74
42

donde X representa la lluvia e Y la producción.


a) Represente el diagrama de dispersión.
b) Indique si existe alguna tendencia.
c) Cuantifique y comente la relación existente entre las dos variables.
3.4 Dada la siguiente tabla de doble entrada con valores porcentuales:

Y\X 2 3 4
0 0, 22 0, 13 0, 04
1 0, 16 0, 11 0, 05
2 0, 08 0, 16 0, 05

a) Obtenga la distribución marginal de X. Calcule su media, moda y media-


na.
b) Calcule la media de Y cuando X toma el valor 3.
c) Estudie la dependencia de las variables X e Y.
3.5 A un grupo de estudiantes se les preguntó por el tiempo que tardan en llegar
desde su hogar hasta la facultad, X (minutos), el tiempo que le dedican diariamente
al estudio, Y (horas), y las calificaciones obtenidas en la asignatura de Estadística, Z,
obteniéndose las siguientes respuestas:
(40, 4, 4), (45, 3, 3), (30, 4, 5), (40, 4, 5), (80, 2, 5), (20, 3, 5)
(10, 1,5, 6), (10, 4, 6), (20, 4, 6), (45, 3, 3), (20, 4, 4), (30, 4, 7)
(30, 3, 7), (20, 4, 6), (30, 1, 6), (10, 5, 5), (15, 5, 5), (20, 6, 5)
(20, 3, 7), (20, 4, 5), (20, 5, 6), (60, 2, 3), (60, 5, 5)
a) Obtenga el diagrama de dispersión correspondiente al tiempo dedicado al
estudio y las calificaciones obtenidas en Estadística.
b) £Se aprecia alguna tendencia?
c) Estudie las relaciones existentes entre XY, XZ e YZ.
3.6 Al mismo grupo del ejercicio anterior se le ha pedido que escriba un dígito al
azar entre 0 y 9 así como el número de hermanos que tiene, obteniéndose los siguientes
pares de valores:
(7, 4), (0, 1), (2, 1), (2, 0), (9, 4), (7, 4), (6, 3), (8, 5)
(7, 3), (3, 2), (7, 3), (2, 1), (7, 4),(7, 3), (8, 4), (8, 5)
(5, 3), (3, 1), (4, 2), (4, 2), (5, 3), (2, 0), (4, 2)
£Existe alguna relación entre las variables?, £de qué tipo?
3.7 Se examinan 300 alumnos de una asignatura y durante el examen se les pre-
gunta por el tiempo que han dedicado a su preparación (menos de una hora, entre una
hora y tres, más de tres), obteniéndose la siguiente tabla de calificaciones según el tiem-
po de estudio:
Nota \ Horas Estudio < 1 1 − 3 > 3
Suspenso 43 32 10
Aprobado 31 48 81
Notable 7 13 20
Sobresaliente 3 4 8
43

£Están relacionadas las calificaciones con las horas de estudio?


3.8 Dada la distribución:
X 1 1, 5 2 2, 5 3 3, 75 4, 5 5
Y 1 1, 5 2, 95 5, 65 8, 8 15 25 32

a) Elija la mejor clase funcional para ajustar Y/X y estime sus parámetros.
b) Establezca la bondad del ajuste.
c) Calcule la previsión para Y cuando X = 7. Analice dicha previsión.
3.9 Dada la distribución:
X 2, 5 3, 75 5 7, 5 10 12, 5 20
Y 8 14 23, 75 40 62 90 165

a) Utilice una ecuación del tipo aX b para ajustar Y/X.


b) Dé una medida de la bondad del ajuste.
3.10 Dada la distribución:
X 1 1, 5 2 3 4 5 6 7
Y 1 1, 75 2, 65 4, 7 7 9, 5 12 15

a) Ajuste Y/X utilizando una función del tipo aX b .


b) Analice la bondad del ajuste.
3.11 Dada la distribución:
X 5 6 8 10 13 18 20
Y 1, 5 1, 25 0, 93 0, 7 0, 46 0, 23 0, 15

a) Estime los parámetros de la clase funcional ab−0,2X para ajustar Y/X.


b) Estudie la bondad del ajuste.
44
Capítulo 4

Distribuciones de Probabilidad

La existencia de fenómenos o experimentos no determinísticos, donde el conoci-


miento de las condiciones en las que éstos se desarrollan no determinan los resultados,
hace imprescindible el uso de una función que asigne niveles de certidumbre a cada
uno de los desenlaces del fenómeno y ahí es donde aparece la teoría de la probabilidad.
Los experimentos o fenómenos que poseen la característica anterior se denominan alea-
torios. Intuitivamente, la concreción numérica del fenómeno mediante la asignación de
valores con un cierto criterio, da origen a la variable aleatoria. Una correcta proyección
de estos conceptos es lo que va a permitir estudiar grandes colectivos a partir de peque-
ñas partes de ellos, llamadas muestras, dando lugar a lo que se conoce como inferencia
estadística.
La teoría de la probabilidad y la variable aleatoria van a permitir establecer un am-
plio catálogo de modelos teóricos, tanto discretos como continuos, a los cuales se van
a poder asimilar muchas de las situaciones de la vida real. El estudio de los modelos
teóricos, incluyendo la caracterización a través de sus parámetros, el cálculo de proba-
bilidades en sus distintos formatos y la generación de números aleatorios, van a facilitar
enormemente el análisis de estas situaciones reales. Ese será el objetivo del capítulo.
Antes de entrar en materia se describirán una serie de fenómenos que se podrán
asimilar a las distribuciones de probabilidad que se describirán en este capítulo.

Ejemplo 4.1

Si se contesta al azar un examen tipo test de 10 preguntas, donde cada una de ellas
tiene 4 posibilidades siendo sólo una de ellas cierta, £qué número de aciertos es
más probable?

Cuando alguien pregunta por el número que salió en el sorteo de la ONCE, la


respuesta suele ser la unidad de dicho número: el 7, el 5,. . . £cómo se distribuyen
las unidades de los premios en el sorteo de la ONCE?

45
46

En las oposiciones es frecuente que se realice un sorteo público extrayendo una


serie de bolas o papeletas de una urna o bolsa. Imagínese un opositor que se ha
preparado 60 temas de 100, de los que se seleccionan al azar dos de ellos, £qué
probabilidad tiene el opositor de que sea elegido al menos uno de los temas que
lleva preparado?

Sabemos que el servicio de autobuses entre Cádiz y San Fernando tiene salidas
cada media hora entre las 6 am y las 12 pm, una persona que se ha olvidado el
reloj en casa llega a la estación de autobuses en Cádiz £cuál es la probabilidad de
que espere menos de 10 minutos para coger el autobús?

Se sabe que las bombillas de bajo consumo de 14 w tienen una vida media útil de
10000 horas, mientras que las bombillas clásicas por incandescencia de 60 w tienen
una vida media útil de 1000 horas. Si cada día se encienden unas 4 horas £cuál es
la probabilidad de que después de un año estén funcionando las dos?, £y ninguna
de ellas?, £y al menos una de ellas?, £y como mucho una de ellas?

Si se controlan el peso, la edad, la estatura, la talla de pantalón, las horas de estu-


dio, la nota de selectividad, ... de los 350 alumnos que están matriculados en 1ž de
Empresariales y Económicas en el campus de Cádiz y Jerez, £qué estructura tiene
su distribución?

Cada una de las situaciones anteriores conlleva la realización de un experimento


aleatorio: “elegir una de las cuatro posibles respuestas en cada una de las preguntas”,
“extraer la bola del número de las unidades entre las 10 posibles”, “sacar 2 temas entre
100”, . . . , que proporcionan resultados de distinta naturaleza. Así, el número de aciertos
que se puede obtener al responder las 10 preguntas “variará” entre 0 y 10, o sea, tiene
un número finito de posibles valores, mientras que el tiempo de espera para coger el
autobús puede tomar infinitos valores dentro del intervalo (0, 30), sólo condicionado
por la precisión de los aparatos de medición. Esto lleva a una primera gran clasificación
entre modelos de probabilidad discretos y continuos. El primer problema a resolver será
la elección del modelo teórico apropiado para cada caso en estudio.
Para tener un buen manejo matemático de las distintas situaciones que se puedan
plantear dada la distinta naturaleza y la diversidad de los resultados que proporcio-
nan los experimentos, se necesita realizar una abstracción cuantificada del experimen-
to. Para ello se asignará a cada uno de los posibles resultados del experimento aleatorio
(suceso elemental) un número real. A esta aplicación se le llamará variable aleatoria y se
designará por X, X : Ω → R. Así en el primer ejemplo, la variable aleatoria consisti-
ría en asignar al suceso “responder correctamente siete preguntas” el número 7. Esta
asignación no es única, se le podría haber asignado otro número, por ejemplo 17, lo que
proporcionaría otra variable aleatoria, pero en este caso los valores no serían fácilmente
identificables en términos del experimento de partida. Como norma, se intentará que la
asignación se realice de la forma más natural posible.
47

DISCRETAS
Distribución Parámetros En Rcmdr
Binomial n = size; p = prob binom
Binomial negativa n = size; p = prob nbinom
Geométrica p = prob geom
Hipergeométrica ( N, K, n) = (m, n, k) hyper
Poisson λ = lambda pois

Cuadro 4.1: Tabla de distribuciones discretas

Además, por abuso de lenguaje, se tiende a confundir la aplicación X con los va-
lores del conjunto imagen y se traslada la probabilidad de ocurrencia de un suceso al
valor correspondiente de la variable aleatoria; por lo tanto, se puede hablar de la pro-
babilidad de que la variable aleatoria tome un determinado valor. Las probabilidades
asociadas a cada uno de los valores de la variable aleatoria pueden ser organizadas
como una distribución de probabilidad, expresándose mediante una tabla, una gráfi-
ca o una fórmula, denominándose en este último caso, a la regla de correspondencia
valores–probabilidades, función de probabilidad.
Como se ha indicado, según la naturaleza de la variable aleatoria pueden considerar-
se distribuciones de probabilidad discretas o continuas. Las principales distribuciones de
probabilidad de variables discretas son: Binomial, Binomial Negativa, Geométrica, Hiper-
geométrica y de Poisson. Entre los modelos de variable continua destacan las distribucio-
nes: Normal, T-Student, Chi-Cuadrado, F-Snedecor, Exponencial, Uniforme, Beta, Cauchy, Lo-
gística, Lognormal, Gamma, Weibull y Gumbel. Todas estas distribuciones están recogidas
en Rcmdr. Se puede acceder a ellas en: Distribuciones→Distribuciones continuas,
o en Distribuciones→Distribuciones discretas, o también escribiendo directamen-
te en la ventana de instrucciones el nombre de la distribución, poniendo delante una d,
si se quiere la función de densidad, una p para la función de distribución, una q para los cuan-
tiles y una r para generar una muestra aleatoria de la distribución; además, por supuesto,
de los argumentos necesarios en cada caso.

4.1. Distribuciones discretas


En la tabla 4.1 están resumidas todas las distribuciones contenidas en la versión ac-
tual de Rcmdr, sus parámetros (el nombre teórico y el usado en el programa) y las
instrucciones correspondientes. Para cada una de las distribuciones discretas están dis-
ponibles las siguientes opciones:
Cuantiles: Permite calcular el valor de la variable que deja a derecha o a izquierda
(según se seleccione) una determinada probabilidad.
48

Probabilidades: Determina la probabilidad de que la variable tome un valor dado.


Gráfica de la distribución: Genera la gráfica de la función de cuantía o de distri-
bución.
Muestra de la distribución: Genera muestras aleatorias extraídas de la distribu-
ción.
Probabilidades Acumuladas: Calcula bien el valor de P( X ≤ x ) (cola de la iz-
quierda), o bien, P( X > x ) (cola de la derecha) para cada valor x.
Con el fin de familiarse con las distribuciones y su uso desde Rcmdr, se verán ahora
algunos ejemplos representativos de las distribuciones más usuales.

4.1.1. Distribución Binomial

Ejemplo 4.2
Si un estudiante responde al azar a un examen de 8 preguntas de verdadero o falso.
a) £Cuál es la probabilidad de que acierte 4?
La variable X =“número de aciertos” sigue una distribución Binomial de pará-
metros n = 8 y p = 1/2. Para calcular las probabilidades en Rcmdr se selec-
ciona: Distribuciones→Distribuciones discretas→Distribución binomial→
Probabilidades binomiales...
En este caso se introduce Ensayos binomiales= 8 y Probabilidad de éxito= 0.5 y se
puede ver que P( X = 4) = 0,2734375.
>.Table < − [Link](Pr=dbinom(0:8, size= 8, prob= 0.5))
>rownames(.Table) <- 0:8
>.Table

Pr
0 0.00390625
1 0.03125000
2 0.10937500
3 0.21875000
4 0.27343750
5 0.21875000
6 0.10937500
7 0.03125000
8 0.00390625

b) £Cuál es la probabilidad de que acierte 2 o menos?


Se calculan ahora las probabilidades acumuladas: Distribuciones→
Distribuciones discretas→Distribución binomial→Probabilidades binomiales acumuladas
Para calcular la probabilidad de que acierte 2 preguntas o menos, en la ventana que
aparece, se debe indicar Valor de la variable= 2 y Ensayos binomiales= 8, dejando
49

marcada la opción Cola izquierda.


>pbinom(c(2), size= 8, prob= 0.5, [Link]=TRUE)
[1] 0.1445313

c) £Cuál es la probabilidad de que acierte 5 o más?


Para determinar la probabilidad de que acierte 5 o más preguntas se reali-
za el mismo procedimiento, pero señalando en la ventana emergente Valor de
la variable= 4, y Ensayos binomiales= 8, tomándose la opción Cola Derecha.
>pbinom(c(4), size=8, prob=0.5, [Link]=FALSE)
[1] 0.3632813

4.1.2. Distribución de Poisson

Ejemplo 4.3
Una cierta área de Estados Unidos es afectada, en promedio, por 6 huracanes al año.
Encuentre la probabilidad de que en un determinado año esta área sea afectada por:
a) Menos de 4 huracanes.
Se define la variable X =“número de huracanes por año” y se sabe que ésta se distribu-
ye mediante una Poisson, porque describe el número de éxitos por unidad de tiempo y
porque son independientes del tiempo desde el último evento. Se calcularán ahora las
probabilidades:
Como en el caso anterior se señala Probabilidades Poisson acumuladas... tomando
ahora en la ventana emergente Valor(es) de la variable= 4, y Media= 6, para la op-
ción Cola izquierda.
>ppois(c(3), lambda = 6, [Link]=TRUE)
[1] 0.1512039

b) Entre 6 y 8 huracanes.
Para calcular la probabilidad de que ocurran entre 6 y 8 huracanes, se pueden sumar las
probabilidades P( X = 6) + P( X = 7) + P( X = 8) o restar las probabilidades acumula-
das, con la opción Cola izquierda, P( X ≤ 8) − P( X ≤ 5). Como antes se calculan en
primer lugar las probabilidades acumuladas y se restan los resultados obtenidos:
>a <- ppois(c(8), lambda = 6, [Link]=TRUE)
>b <- ppois(c(5),lambda = 6, [Link]=TRUE)
>a-b
[1] 0.4015579

Distribución de Poisson: Mean = 6


c) Represente la función de probabilidad de la variable alea-
toria que mide el número de huracanes por año. La gráfica
0.15

se realiza en Distribuciones→Distribuciones discretas


Masa de Probabilidad

0.10
0.05
0.00

0 5 10 15

Fig. 4.1: Distribución de


Poisson
50

→Distribución de Poisson→Gráfica de la
distribución de Poisson...(figura 4.1).
51

4.1.3. Distribución Hipergeométrica

Ejemplo 4.4
En un juego se disponen 15 globos llenos de agua, de los que 4 tienen premio. Los
participantes en el juego, con los ojos vendados, golpean los globos con un palo por
orden hasta que cada uno consigue romper 2.
a) £Cuál es la probabilidad de que el primer participante consiga un premio?
Para el primer participante la variable X=“número de premios conseguidos entre 2
posibles” sigue una distribución Hipergeométrica de parámetros m = 11, n = 4, K = 2.
Para obtener respuesta a las cuestiones en Rcmdr se selecciona: Distribuciones→
Distribuciones discretas→Distribución hipergeométrica...
Para calcular la probabilidad de que consiga un sólo premio se elige la op-
ción probabilidades hipergeométricas..., con m(número de bolas blancas
en la urna)= 11, n(número de bolas negras en la urna)= 4 y k(número de
extracciones)= 2, resultando P( X = 1) = 0,41904762.
>.Table < − [Link](Pr=dhyper(0:2, m=11, n=4, k=2))

>rownames(.Table) <- 0:2

>.Table

Pr
0 0.05714286
1 0.41904762
2 0.52380952

b) Construya la gráfica de la función de distribución.


Ésta se obtiene en Distribuciones→Distribuciones discretas→
Distribución hipergeométrica→Gráfica de la distribución
hipergeométrica..., marcando la opción gráfica de la función de distribución
(figura 4.2).

c) Si el primer participante ha conseguido sólo un premio, £cuál es la probabilidad


de que el segundo participante consiga otro?
Para el segundo participante la variable seguirá una hipergeométrica de parámetros m=
10, n= 3 y k= 2, resultando P( X = 1) = 0,38461538.

4.1.4. Distribución Geométrica. Distribución Binomial Negativa

Ejemplo 4.5
Un vendedor de alarmas de hogar tiene éxito en una casa de cada diez que visita. Cal-
cula:
52

Distribución Hipergeométrica: m=11, n=4, k=2

1.0
Probabilidad acumulada

0.8
0.6
0.4
0.2
0.0 0.5 1.0 1.5 2.0

Número de aciertos

Figura 4.2: Distribución hipergeométrica

a) La probabilidad de que en un día determinado consiga vender la primera alarma


en la sexta casa que visita.
Se define la variable X=“número de casas que visita antes de conseguir vender
la primera alarma”, que sigue una distribución Geométrica con Probabilidad de
éxito= 0.1. Se selecciona en Rcmdr Distribuciones→Distribuciones discretas→
Distribución geométrica→Probabilidades geométricas....
Habrá que calcular la probabilidad de que tenga 5 fracasos antes del primer éxito, obte-
niendo de la tabla la probabilidad P( X = 5) = 5,904900e−02.
b) La probabilidad de que no venda ninguna después de siete viviendas visitadas.
La variable X=“número de alarmas vendidas en 7 viviendas” sigue una distribución Bi-
nomial con Ensayos binomiales= 8 y Probabilidad de éxito= 0.1, luego en nuestro
caso se tiene P( X = 0) = 0,4782969.
c) Si se plantea vender tres alarmas, £cuál es la probabilidad de que consiga su
objetivo en la octava vivienda que visita?
Para abordar esta cuestión, se define la variable Y= “número de casas que visita
antes de conseguir vender la tercera alarma”. Esta variable sigue una distribu-
ción Binomial Negativa de parámetros Número de éxitos= 3, Probabilidad de
éxito= 0.1. En Rcmdr se selecciona Distribuciones→Distribuciones discretas→
Distribución binomial negativa→Probabilidades binomiales negativas..., de
donde: P(Y = 5) = 1,240029e−02.

4.2. Distribuciones continuas


En la tabla 4.2 están resumidas todas las distribuciones continuas contenidas en la
versión actual de Rcmdr, sus parámetros (el nombre teórico y el usado en el programa)
y las correspondientes instrucciones.
Para cada una de las distribuciones continuas están disponibles las siguientes opcio-
nes:
53

CONTINUAS
Distribución Parámetros En Rcmdr
Normal µ = mean; σ = sd norm
T-Student n = df t
Chi-Cuadrado n = df chisq
F-Snedecor n = d f 1; m = d f 2 f
Exponencial λ = rate exp
Uniforme ( a, b) = (min, max ) unif
Beta p = shape1; q = shape2 beta
Cauchy t = location; s = scale cauchy
Logística t = location; s = scale logis
Lognormal µ = meanlog;σ = sdlog lnorm
Gamma p = shape; α = scale gamma
Weibull p = shape; α = scale weibull
Gumbel p = shape; α = scale gumbel

Cuadro 4.2: Tabla de distribuciones continuas

Cuantiles: Permite calcular el valor de la variable que deja a derecha o a izquierda


(según seleccionemos) una determinada probabilidad.
Probabilidades: Determina la probabilidad que queda acumulada a izquierda (o
a derecha) de un valor dado.
Gráfica de la distribución: Genera la gráfica de la función de densidad o de dis-
tribución.
Muestra de la distribución: Genera muestras aleatorias extraídas de la distribu-
ción.

4.2.1. Distribución Normal


Trabajando directamente en R, para calcular los cuantiles normales se usaría qnorm,
agregando a ésta los argumentos necesarios. En concreto, para hallar el valor que, en
una N (0, 1), deja en la cola izquierda una probabilidad de 0,25:
qnorm(c(.25), mean = 0, sd = 1, [Link] = TRUE)

R–Nota 4.1
[Link] = TRUE usa la cola de la izquierda, mientras que [Link] = FALSE usa la
derecha. Los parámetros [Link] = TRUE, mean = 0 y sd = 1 pueden ser omitidos,
pues son los valores por defecto en esta función.
54

Ejemplo 4.6
Una empresa está buscando personal para su departamento de marketing. El perfil so-
licitado es el de sujetos extrovertidos y creativos. Se han presentado 50 candidatos y
la empresa ha establecido como criterio de selección el que los candidatos superen el
percentil 80 en creatividad y extroversión. Sabiendo que la variable extroversión ( X )
se distribuye según una Normal de media 5 y desviación típica 1, que la variable crea-
tividad (Y ) sigue una t-Student de 10 grados de libertad y que las puntuaciones de
creatividad y extroversión son independientes:
a) £Cuántos candidatos serán seleccionados?
Al ser X e Y independientes, la probabilidad P( X ≥ P80 ∩ Y ≥ P80 ) = P( X ≥
P80 ) · P(Y ≥ P80 ) = 0,20 · 0,20 = 0,04. Como se han presentado 50 aspirantes, serán
seleccionadas 0,04 · 50 = 2 personas.
b) £Qué puntuaciones debe superar un aspirante en creatividad y extroversión para
ser admitido?
Según el criterio de selección se debe superar el percentil 80, en ambas variables, para ser
admitido. Se calculará pues el percentil P80 de la variable X e Y, utilizando los cuantiles
normales para la variable X :
> qnorm(c(.8), mean=5, sd=1, [Link]=TRUE)
[1] 5.841621

y los t-cuantiles para la variable Y:


> qt(c(.8), df=10, [Link]=TRUE)
[1] 0.8790578

c) Si se extraen al azar 16 candidatos, £cuál es la probabilidad de que su media arit-


mética en extroversión sea mayor que 4,5?
Se sabe que al extraer una muestra de una población normal de tamaño n, la media de la
muestra, X̄ , sigue otra distribución normal de media igual que la poblacional y desvia-
ción típica √σn . Por lo que en este caso X̄ ∼ N (5, 14 ). Como se desea calcular P( X̄ ≥ 4,5),
se selecciona Cola derecha en la entrada de Probabilidades normales...
> pnorm(c(4.5),mean=5,sd=0.25,[Link]=FALSE)
[1] 0.9772499

d) Dibuje las gráficas de densidad de las variables Extroversión y Creatividad.


Para ello se selecciona la función de densidad de ambas variables en Distribuciones→
Distribuciones Continuas..., obteniéndose las figuras 4.3 y 4.4.

4.2.2. Distribución Uniforme Continua


55

Distribución Normal: µ = 5, σ = 1

0.4
0.3
Densidad

0.2
0.1
0.0
2 3 4 5 6 7 8

Figura 4.3: Función de densidad de la variable extroversión (normal)

Ejemplo 4.7
Una persona informal hace esperar a su pareja aleatoriamente entre 0 y 90 minutos.
Harto de esta situación, la persona que sufre la espera se plantea un ultimátum; si al
día siguiente su pareja tarda menos de 15 minutos mantiene la relación, si la espera está
entre 15 y 55 minutos, decide en la siguiente cita con los mismos criterios, mientras que
si tarda más de 55 minutos la relación termina en ese momento.
a) Represente gráficamente la función de densidad de la variable que modeliza esta
situación.
Se define la variable X=“tiempo de espera”, que sigue una distribución uniforme
continua definida en el intervalo (0, 90). En Rcmdr se selecciona Distribuciones→
Distribuciones continuas→Distribución uniforme... Se elige Gráfica de la
distribución uniforme..., marcando Función de densidad (figura 4.5).
b) Calcule la probabilidad de que la relación continúe hasta la siguiente cita.
En Probabilidades uniformes... se indica el valor de la variable y los límites del in-
tervalo, dejando la opción Cola Izquierda.
> punif(c(55), min=0, max=90, [Link]=TRUE)
[1] 0.6111111

c) Calcule la probabilidad de que la relación termine en la segunda cita.

b) En Probabilidades uniformes... se indica el valor de la variable y los límites


del intervalo, dejando la opción Cola Izquierda.
> punif(c(55), min=0, max=90, [Link]=TRUE)
[1] 0.6111111

c) Suponiendo que el tiempo de espera en una cita es independiente respecto de


otras citas, se calcula la probabilidad P(15 < X < 55) = P( X < 55) − P( X ≤ 15) =
0,6111 − 0,1666 = 0,4445, que es la probabilidad de que aplace la decisión para la
segunda cita y, en la segunda cita, la probabilidad de que lo deje definitivamente es
56

Distribución t: df = 10

0.4
0.3
Densidad

0.2
0.1
0.0
−4 −2 0 2 4

Figura 4.4: Función de densidad de la variable creatividad (t-student)

Distribución Uniforme: min=0, max=90


0.014
0.012
Densidad

0.010
0.008

0 20 40 60 80

Figura 4.5: Función de densidad

P( X > 55) = 0,3888, luego multiplicando ambas probabilidades se obtiene el valor


pedido 0,1728.

4.2.3. Distribución Exponencial

Ejemplo 4.8
La duración media de un modelo de marcapasos es de 7 años.
a) £Cuál es la probabilidad de que dure al menos 5 años? £y menos de 3?
La variable X=“tiempo de funcionamiento del marcapasos” sigue una dis-
tribución exponencial con parámetro λ = 1/7. Utilizando la opción
Distribuciones→Distribuciones continuas→Distribución exponencial→
Probabilidades exponenciales... se obtiene P( X ≥ 5)
> pexp(c(5), rate=0.1428, [Link]=FALSE)
[1] 0.4896815
57

Distribución Exponencial: rate = 0.1428571

0.12
Densidad

0.08
0.04
0.00
0 10 20 30 40 50

Figura 4.6: Gráfica de la función de densidad de una Exp(0.14285≈ 1/7)

y de igual forma P( X < 3):


> pexp(c(3), rate=0.1428, [Link]=TRUE)
[1] 0.3484493

b) Si han transcurrido ya 4 años desde su implantación, £cuál es la probabilidad de


que dure otros 4?
Teniendo en cuenta que 1 − F ( x ) = e−λ·x , se tiene que 1 − F (8) = e−8·λ = (e−4·λ )2 =
(1 − F (4))2 , con lo que P( X ≥ 8/X ≥ 4) = (1 − F (8))/(1 − F (4)) = 1 − F (4) =
0,5647182.
c) £Cuánto tiempo debería funcionar un marcapasos para estar entre el 10 % de los
más duran? Hay que calcular el percentil 90 seleccionando:
Distribuciones→Distribuciones Continuas→Distribución exponencial→
Cuantiles exponenciales..., con las opciones Probabilidades= 0.9, Parámetro de
la exponencial= 0.14285 y Cola Izquierda, o de forma similar, Probabilidades=
0.1, Parámetro de la exponencial= 0.14285 y Cola Derecha, resultando 16,12 años.
d) Calcular el valor que deben tener a y b para que P( X < a) = 0,5 y P( X > b) =
0,32, De forma análoga al apartado anterior, en el primer caso habría que calcular la
mediana, a = 4,852, y en el segundo, el percentil 68, b = 7,97.
e) Represente la función de densidad de la variable aleatoria asociada. Figura 4.6.

4.2.4. Distribución t-Student

Ejemplo 4.9
Una variable X sigue una distribución t-Student con 16 grados de libertad.
a) Calcular la mediana y el percentil 85.
Habría que calcular Me de forma que P(t16 ≥ Me) = 0,5, para ello se selecciona
58

Distribución t: df = 16 Distribución Chi−cuadrado: df = 28

0.4

0.00 0.01 0.02 0.03 0.04 0.05


0.3
Densidad

Densidad
0.2
0.1
0.0

−4 −2 0 2 4 10 20 30 40 50 60

t χ2

Figura 4.7: Gráfica de la función de densidad t16 y χ28

Distribuciones→Distribuciones Continuas→Distribución t→Cuantiles t...,


con las opciones Probabilidades= 0.5, Grados de libertad= 16 y Cola Izquierda
o, de forma similar, Probabilidades= 0.5, Grados de libertad= 16 y Cola Derecha,
resulta que el valor de la mediana es 0.
> qt(c(0.5), df=16, [Link]=TRUE)
[1] 0

El percentil 85 se calcula de forma parecida:


> qt(c(0.85), df=16, [Link]=TRUE)
[1] 1.071137

b) Encontrar el valor de a de forma que P(−1 < X < a) = 0,7.


Para calcular a, se descompone la probabilidad P(−1 < X < a) = P( X < a) − P( X ≤
−1), se calcula P( X ≤ −1) utilizando la opción Probabilidades t...
> pt(c(-1), df=16, [Link]=TRUE)
[1] 0.1660975

y, se despeja P( X < a), resultando ser P( X < a) = 0,7 +


0,166 = 0,866. Se selecciona ahora la opción Cuantiles t...,
> qt(c(0.866), df=16, [Link]=TRUE)
[1] 1.147611

resultando el valor de a=1,147611.


c) Obtener la gráfica de su función de densidad. £Qué similitud tiene con la normal
N (0, 1)?
Como se puede observar en la figura 4.7 su estructura es similar a la N (0; 1) con la
particularidad de que en la zona central la t16 se encuentra por debajo de la normal,
consecuencia de tener una varianza mayor.

4.2.5. Distribución Chi-cuadrado. Distribución F-Snedecor


59

Ejemplo 4.10
La variable X sigue una distribución Chi-cuadrado con 28 grados de libertad.
a) Calcule la probabilidad de que X sea mayor de 7,5.
La probabilidad pedida P(χ28 > 7,5), se obtiene en
Distribuciones→Distribuciones Continuas→Distribución Chi-cuadrado→
Probabilidades Chi-cuadrado..., con las opciones Valor(es) de la variable=
7.5, Grados de libertad= 28 y Cola derecha. Su valor es 0,9999611.
> pchisq(c(7.5), df=28, [Link]=FALSE)
[1] 0.9999611

b) Obtenga la función de densidad, £qué características se observan?. Otra variable


Y sigue una distribución F de Snedecor con n1 = 8 y n2 = 14 grados de libertad, si se
representa su función de densidad.
Como se puede observar en la figura 4.7 sólo toma valores positivos y es asimétrica con
forma campaniforme, salvo para n ≤ 2.
c) £Qué similitudes hay entre las gráficas?
Como se aprecia en 4.8, en general, sus características son muy similares a la función de
densidad de la χ2 .
60

Distribución F: Numerador df = 8, Denominador df = 14

0.6
Densidad

0.4
0.2
0.0
0 2 4 6 8

Figura 4.8: Función de densidad F8,14

4.3. Generación de valores aleatorios

Hay situaciones donde es necesario generar valores aleatorios que sigan un deter-
minado patrón y que permitan estudiar el comportamiento de determinados modelos,
simular situaciones de laboratorio, generar la distribución de una combinación de varia-
bles, comparar valores muestrales con los extraídos de la verdadera población en estu-
dio, . . . En Rcmdr, para cada una de las distribuciones de probabilidad que tiene imple-
mentadas, se puede seleccionar la opción Muestra de una distribución.... Así, para
generar una muestra de tamaño 15 de una distribución uniforme en el intervalo [0, 1],
se selecciona en Distribuciones→Distribuciones continuas→Distribución uni-
forme→Muestra de una distribución uniforme..., y se introducen los parámetros,
en este caso, para obtener los datos en formato de columna, Mínimo= 0, Máximo= 1,
Número de muestras (filas)= 15 y Número de observaciones (columnas)= 1.

> Muestras_uniformes < − [Link](matrix(runif(15∗1,


min=0, max=1), ncol=1))
> rownames(Muestras_uniformes) < − paste(“sample”, 1:15,
sep=“”)
> colnames(Muestras_uniformes) < − “obs”

Para mostrarlos en pantalla se escribe en la ventana de instrucciones el nombre que


se le haya asignado a la muestra:
61

> Muestras_uniformes
obs
sample1 0.22597988
sample2 0.65997127
sample3 0.07038248
sample4 0.52902704
sample5 0.04517561
sample6 0.73990437
sample7 0.90452613
sample8 0.60055627
sample9 0.99432508
sample10 0.70652675
sample11 0.97110556
sample12 0.24558711
sample13 0.68375576
sample14 0.95487024
sample15 0.80651304

O también se puede pulsar el botón Visualizar conjunto de datos en Rcmdr. De


la misma forma se podrían generar muestras aleatorias para el resto de las distribucio-
nes de probabilidad.
62

4.4. Ejercicios
4.1 Se responde al azar un examen tipo test de 10 preguntas donde en cada una
de ellas se plantean 4 posibilidades siendo sólo una de ellas cierta. Si se responden todas
las preguntas y, las preguntas con respuestas correcta suman un punto mientras que las
contestadas incorrectamente restan un cuarto de punto, se pide:
a) La variable aleatoria asociada.
b) Las gráficas de la función de cuantía y distribución y coméntelas.
c) La probabilidad de obtener 3 aciertos.
d) La probabilidad de aprobar.
e) £Qué número de aciertos es más probable?
f) £Cuántos aciertos debe tener para quedar por encima de la mitad de la
clase?
g) £Y por encima de un tercio de la clase?
4.2 Dada la distribución B(10; 0,4), calcule las siguientes probabilidades:
a) P( X ≤ 8)
b) P(2 < X ≤ 5)
c) P( X ≥ 7)
4.3 Un conocido fumador gorrón ha explotado tanto a sus compañeros que por
término medio cada uno de ellos le da un cigarrillo de cada diez veces que éste les pide.
a) £Cuál es la probabilidad de que consiga 1 cigarrillo en menos de 5 inten-
tos?
b) Si pretende hacer acopio de cigarrillos para el fin de semana, £cuántas
veces, en promedio, tendrá que pedir tabaco para conseguir 20 unidades?
4.4 En las oposiciones es frecuente que se realice un sorteo público extrayendo
una serie de bolas o papeletas de una urna o bolsa. Imagínese que un opositor se ha
preparado 60 temas entre 100, de los que se seleccionan al azar dos temas. Se pide:
a) La variable aleatoria asociada.
b) Las gráficas de la función de cuantía y distribución y coméntelas.
c) La probabilidad de que le salga uno de los temas que lleva preparado.
d) La probabilidad de que le salgan dos de los temas que lleva preparado.
e) £Qué ocurre con la probabilidad anterior si aumenta el número de temas
preparados a 80?
4.5 A un establecimiento de apuestas deportivas llega 1 cliente cada 3 minutos
por término medio.
a) £Cuál es la probabilidad de que en un periodo de 5 minutos lleguen más
de 5 clientes?
b) £Cuál es el número más probable de llegadas en media hora?
4.6 Las compañías aéreas acostumbran a reservar más plazas de las existentes en
sus vuelos, dado el porcentaje de anulaciones que se produce. Si el porcentaje medio de
anulaciones es del 5 %, £cuántas reservas deberá hacer una compañía para un vuelo con
200 plazas, si quiere con una probabilidad del 97 % que todos sus clientes tengan cabida
en dicho vuelo?
63

4.7 El servicio de reclamaciones de una asociación de consumidores recibe por


término medio 3 quejas a la hora.
a) Calcule la probabilidad de que en 1 hora no reciba ninguna reclamación.
b) Calcule la probabilidad de que en 2 horas reciba entre 2 y 6 reclamaciones.
4.8 En una pecera hay 10 peces machos y 8 hembras, si se extraen aleatoriamente
5 peces, calcule la probabilidad de que 3 sean machos y 2 hembras.
4.9 Un jugador apuesta 5e por tirada a un número de los 37 que componen la
ruleta, si acierta, gana 180e. Calcule los beneficios esperados al cabo de 100 jugadas.
4.10 El servicio de autobuses entre Cádiz y San Fernando tiene salidas cada media
hora entre las 6 am y las 12 pm, una persona que se ha olvidado el reloj en casa llega a
la estación de autobuses en Cádiz, se pide:
a) La variable aleatoria adecuada para esta situación.
b) Las gráficas de la función de densidad y distribución y coméntelas.
c) £Cuál es su media? £y su mediana? £y su moda?
d) La probabilidad de que espere menos de 10 minutos.
e) La probabilidad de que espere más de 15 minutos, pero menos de 20.
f) £Cuál es la probabilidad de que espere exactamente 11 minutos y medio?
4.11 Se sabe que las bombillas de bajo consumo de 14 w tienen una vida útil media
de 10000 horas, mientras que las bombillas clásicas por incandescencia de 60 w tienen
una vida útil media de 1000 [Link] cada día se encienden unas 4 horas, en esta situa-
ción
a) Defina la variable aleatoria asociada.
b) Obtenga las gráficas de la función de densidad y distribución y coménte-
las.
c) £Cuál es su media? £y su mediana?
d) £Cuál es la probabilidad de que después de un año estén funcionando?
4.12 £Cuál es la probabilidad de que de 10 personas elegidas al azar al menos 2
cumplan años en el mes de Enero?
4.13 Durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes bombardearon repetidas
veces Londres. Los expertos demostraron que se trataba de bombardeos indiscrimina-
dos y que caían en cada acción y por término medio 2 bombas por cada cuadrícula de
100 metros de lado. En vista a lo anterior, calcule la probabilidad de que en una cierta
cuadrícula de 50 metros de lado no haya caído ninguna bomba durante un bombardeo.
4.14 Dada una distribución normal de media 3 y varianza 9, calcule las siguientes
probabilidades:
a) P(2 ≤ X ≤ 5)
b) P( X ≥ 3)
c) P( X ≤ −2)
4.15 La centralita de un programa de televisión que premia aquellos concursantes
que llaman dando la respuesta correcta de un concurso, atiende 1 de cada 10 llamadas
que se realizan.
a) £Qué número medio de llamadas se tendrán que realizar para ser atendi-
do?
64

b) £Cuál es la probabilidad de ser atendido a la primera?


4.16 Calcule en los siguientes casos el valor de a, sabiendo que X ∼ N (1, 5).
a) P(0 ≤ X ≤ a) = 0,28
b) P(1 − a ≤ X < 1 + a) = 0,65
4.17 Se sabe que la alarma de un reloj saltará en cualquier momento entre las siete
y las ocho de la mañana. Si el propietario del reloj se despierta al oír dicha alarma y
necesita, como mínimo, veinticinco minutos para arreglarse y llegar al trabajo,
a) £Cuál es la probabilidad de que llegue antes de las ocho?
b) Si el dueño del reloj sigue programando el reloj de la misma manera du-
rante 10 días, calcule el número más probable de días en que llegará después de las
ocho.
4.18 Si se controlan el peso, la edad, la estatura, talla de pantalón, horas de estudio,
nota de selectividad, . . . de los 350 alumnos que están matriculados en 1ž de Empresaria-
les y Económicas en el campus de Cadiz y Jerez. £Qué estructura tiene su distribución?
4.19 De una tribu indígena se sabe que los hombres tienen una estatura que se
distribuye según una ley normal con media 1,70 y desviación típica σ. Si a través de
estudios realizados se conoce que la probabilidad de que su estatura sea mayor a 1,80 es
0,12, calcule la probabilidad de que un individuo elegido al azar mida entre 1,65 y 1,75.
4.20 Calcule la probabilidad de obtener más de 200 seises en 1200 lanzamientos de
un dado no trucado.
4.21 Genere muestras de tamaño 10, 100, 500 y 1000 de una población que sigue
una distribución normal de media 3,5 y desviación típica 2. Estudie el comportamiento
de la media y desviación típica en las cuatro muestras.
4.22 Obtenga una muestra aleatoria de tamaño 50 para una característica pobla-
cional que sigue una distribución binomial de parámetros n = 12 y p = 0,7. Calcule
su media y desviación típica comparándolas con los respectivos valores poblacionales.
Además, represente los datos mediante un diagrama de barras y compare los resulta-
dos con los observados en la gráfica de la función de cuantía de la distribución binomial.
£Qué ocurre si se aumenta el tamaño de la muestra a 500?
Capítulo 5

Inferencia clásica en poblaciones


Normales

5.1. Conceptos fundamentales


Hasta ahora los objetivos planteados se han limitado a explorar un conjunto de da-
tos describiendo sus características principales o las relaciones entre distintos caracteres.
La intención de este capítulo es hacer una primera incursión en lo que se conoce como
análisis inferencial, en el que a partir del estudio de una muestra pequeña y represen-
tativa de miembros de un gran colectivo, se extraen conclusiones que afectan a todos
los elementos del mismo. Interesa, por ejemplo, conocer aproximadamente las princi-
pales características del colectivo, como pueden ser la media, la desviación típica, su
estructura probabilística,. . .
El enfoque que se le va a dar a este tema se conoce como clásico. En él, las carac-
terísticas poblacionales a estudiar se consideran parámetros (constantes desconocidas),
mientras que los elementos de la muestra se consideran variables aleatorias. La alter-
nativa a este enfoque vendría dada por la teoría bayesiana, en el que los parámetros son
variables aleatorias, mientras que los datos que se poseen de la población son conside-
rados constantes.
Desde un punto de vista intuitivo, parece razonable que si efectivamente la mues-
tra representa bien al colectivo, los parámetros muestrales sean muy parecidos a los
poblacionales y aunque ciertamente este enfoque de estimación puntual es básicamente
correcto, adolece de ciertas carencias que lo convierten sólo en una parte del proceso
inferencial.
Interesa dar una mayor consistencia al análisis inferencial y ello se consigue desde
dos puntos de vista, que en muchas ocasiones son complementarios: la construcción
de intervalos de confianza y la realización de contrastes de hipótesis. Tanto uno como otro
tienen en cuenta el margen de error derivado de cierta pérdida de información, que se
produce al intentar explicar el comportamiento de una población a partir del conoci-
miento de una parte muy pequeña de sus miembros. Para ilustrar lo dicho se introduce

65
66

el siguiente ejemplo:

Ejemplo 5.1
Una máquina está preparada para fabricar piezas de 7 cms de longitud. En una inspec-
ción se toman 1000 piezas fabricadas por dicha máquina, comprobándose que la media
de éstas es de 7,0037 cms. Si se tomaran decisiones sólo a partir de esta estimación pun-
tual habría que concluir que la máquina se ha desajustado y actuar en consecuencia.
Pero se está desaprovechando información importante, como si la varianza de los da-
tos es alta o pequeña, o si, como parece, la distribución de las longitudes es normal. La
utilización de dicha información va a permitir construir un intervalo de confianza para
la media de la población o confirmar directamente si ésta se puede considerar igual a
7 cms. En todo caso se estará asumiendo un margen de error derivado del proceso de
extracción aleatorio de la muestra, ya que si se eligieran otras 1000 piezas la media sería
distinta a la anterior.

En el caso de los intervalos de confianza, el objetivo es dar una cierta “garantía” de


la presencia del parámetro dentro de un intervalo construido a partir de la muestra,
mientras que para el caso de los contrastes, la pretensión es dar respuesta a si el valor
del parámetro se encuentra, a la luz de la evidencia muestral, dentro de un conjunto de
valores especificados en lo que se conoce como hipótesis nula ( H0 ) o, por el contrario, se
haya dentro de su alternativo especificado por la hipótesis alternativa ( H1 ).
Se llama nivel de confianza, 1 − α, de un intervalo a la probabilidad (a priori) de que el
intervalo contenga el valor del parámetro a estimar. La interpretación habitual del nivel
de confianza es la probabilidad de que el intervalo de confianza, ya obtenido, contenga
el valor del parámetro. Esta interpretación es incorrecta pues una vez obtenido el inter-
valo el valor del parámetro está o no está y no tiene sentido hablar de la probabilidad
de que esto ocurra. 1 − α debe interpretarse como la proporción teórica de intervalos
(ya construidos) que contiene al valor del parámetro.
Para el caso de los contrastes, α es la probabilidad de rechazar la hipótesis nula cuan-
do ésta es cierta y se conoce también como probabilidad de error de tipo I, 1 − α también
se llama aquí nivel de confianza. En el caso de los contrastes, existe un error asociado
al α que se conoce como β y que indica la probabilidad de no rechazar la hipótesis nula
cuando es falsa, conocido también como probabilidad de error de tipo II, 1 − β se conoce
como potencia del test. Ambos errores son contrapuestos y fijado un tamaño muestral
cuando uno de los dos crece el otro decrece. El cuadro que sigue recoge las distintas si-
tuaciones que pueden darse a la hora de realizar un contraste en término de los errores
y aciertos.
Decisión estadística
No rechazar H0 Rechazar H0
Estado Real H0 cierta Correcta Error tipo I
de la cuestión H0 falsa Error tipo II Correcta
67

En el peor de los casos, a la hora de realizar un estudio inferencial se cuenta con la


información muestral, mientras que en las ocasiones más favorables, se tiene un conoci-
miento bastante aproximado de la estructura de probabilidad de la población analizada.
Cuando se hace uso de la distribución de probabilidad de la población estudiada se dice
que la inferencia realizada es paramétrica, mientras que si sólo se hace uso de la mues-
tra, la inferencia es no paramétrica. El objetivo en los contrastes paramétricos es intentar
obtener información sobre los parámetros desconocidos de la distribución de la pobla-
ción bajo estudio. En el caso de los contrastes no paramétricos, su objetivo es intentar
determinar alguna característica de la población o de la muestra bajo estudio.
Puesto que los contrastes paramétricos utilizan más información que los no paramé-
tricos, ofrecen mejores resultados. Por ello, siempre que sea posible se debe recurrir a
los primeros.
Dependiendo de la estructura de sus hipótesis, se distingue entre los siguientes tipos
de contrastes:

1. Contrastes bilaterales: en ellos se propone un valor puntual para el parámetro ba-


jo estudio, de forma que se rechazará bien porque la evidencia muestral lleve a
decidir que el valor es mayor que el propuesto o bien que es menor. Formalmente:

H0 : θ = θ0
®

H1 : θ 6= θ0

2. Contrastes unilaterales: en ellos se propone que el valor del parámetro se encuentre


por debajo (o por encima) de un cierto valor. Las dos situaciones se plantearían de
la siguiente forma:
H0 : θ ≥ θ0 H0 : θ ≤ θ0
® ®

H1 : θ < θ0 H1 : θ > θ0

Se puede observar que en todos los casos el signo igual está incluido en la hipótesis nula,
el motivo de ello se encuentra en el procedimiento que se va a utilizar para realizar el
contraste.
Las distribuciones asociadas al proceso de muestreo son la normal y la t de student
para el estudio de medias, la Chi-cuadrado para la varianza y la F de Snedecor para
la comparación de varianzas; todas ellas estudiadas en el anterior capítulo. En general,
interesa analizar el comportamiento de la media, aunque el mismo va a depender del
conocimiento o no que se tenga de su varianza o si, para el caso de dos poblaciones
sus varianzas coinciden. No hay que olvidar que la varianza determina la escala de la
variable y siempre es más fácil comparar aquellas poblaciones con el mismo factor de
escala.
Es muy importante entender que en el contraste de hipótesis los roles que juegan las
hipótesis nula y alternativa no son equiparables y mucho menos intercambiables. En
todo caso, hay que ver este enfoque como una regla de confirmación sobre una cuestión
que el investigador cree razonablemente que es cierta, siendo la función del contraste la
68

Figura 5.1: Ventana de diálogo para el test t

de validarla o, por el contrario, si la evidencia muestral en contra es muy fuerte, la de


rechazarla.
En este capítulo se estudiarán problemas que involucran a una o dos poblaciones,
mientras que en el capítulo 7 se generalizarán los resultados a más de dos poblaciones.
Se aceptará, a expensas de poder comprobarlo en el próximo capítulo, que las pobla-
ciones siguen distribuciones normales; caso de que esto no fuera cierto, habría que re-
plantear el análisis desde una perspectiva no paramétrica. Además, se supondrá que las
muestras extraídas son aleatorias y que no existen valores anómalos. Igual que para la
normalidad, en el próximo capítulo se comprobarán estos supuestos.

5.2. Inferencias sobre una población


En esta sección se abordará el estudio de la media de una población, de la que se dis-
pone de una muestra aleatoria simple de tamaño n. Aunque en el caso, poco frecuente,
de que se conozca la varianza de la población se podría utilizar la distribución Normal,
y que cuando el tamaño de la muestra sea grande (n ≥ 50) la distribución t de student
se puede reemplazar por la N (0, 1), en general se empleará la propia t de student.

Ejemplo 5.2
Se considera que el fichero de datos peso_altura.dat es una muestra aleatoria simple
de la población adulta de un municipio andaluz. Dicha muestra se utilizará para estu-
diar los valores medios del peso y la altura de la población.
Las características muestrales se obtienen como siempre en Estadísticos→
Resúmenes→Resúmenes numéricos..., seleccionando las correspondientes varia-
bles e indicando que se haga en función del sexo:
> numSummary(Datos[,c(“ALTURA”, “PESO”)], groups=Datos$SEXO, statistics=c(“mean”,
“sd”, “quantiles”))
Variable: ALTURA

mean sd 0% 25 % 50 % 75 % 100 % n
Mujer 171.0000 5.676462 159 167.00 170.5 175 182 46
Varón 177.1296 6.901043 167 171.25 178.0 182 194 54

Variable: PESO

mean sd 0% 25 % 50 % 75 % 100 % n
Mujer 66.95652 4.340796 59 63.00 68.0 70 75 46
Varón 86.24074 10.504150 64 77.25 86.5 93 109 54
69

Intervalos de confianza. A continuación se obtendrán los intervalos de con-


fianza del 95 % para la altura de los hombres. Para ello se filtra la base de
datos por la variable sexo. A continuación se marca Estadísticos→Medias→
Test t para una muestra, seleccionando en la ventana de diálogo la variable que
interesa, en este caso la altura, y comprobando que el nivel de confianza está
fijado en el 0,95(fig 5.1). Las instrucciones que se generan son:
> [Link](Hombres$ALTURA, alternative=’[Link]’, mu=0.0, [Link]=.95)
One Sample t-test
data: Hombres$ALTURA
t = 188.6138, df = 53, p-value <2.2e-16
alternative hypothesis: true mean is not equal to 0
95 percent confidence interval:
175.2460 179.0133
sample estimates:
mean of x
177.1296

De la salida interesa la parte que hace referencia al intervalo de confianza, la


media de altura de la población de hombres se encuentra dentro del intervalo
(175,24; 179,01) con una confianza, que no una probabilidad, del 95 %.

Contraste bilateral. Como se puede observar en las instrucciones de R generadas


por Rcmdr, además de la variable y el nivel de confianza, el procedimiento [Link]
incluye dos opciones más. La primera de ellas es alternative y admite tres po-
sibilidades: contraste bilateral [Link], contraste unilateral H1 : µ < µ0 less y
contraste unilateral H1 : µ > µ0 greater. La segunda opción permite fijar un valor
para la hipótesis nula mu=0.0. Para realizar los distintos contrastes se va a retocar
la línea de instrucciones. En primer lugar se desea realizar el contraste:
H0 : µ = 175
®

H1 : µ 6= 175
con un nivel de significación α = 0,01. Editando la línea de instrucciones y ejecu-
tando se tiene:
> [Link](Hombres$ALTURA, alternative=’[Link]’, mu=175.0, [Link]=.99)
One Sample t-test
data: Hombres$ALTURA
t = 2.2677, df = 53, p-value = 0.02745
alternative hypothesis: true mean is not equal to 175
99 percent confidence interval:
174.6205 179.6388
sample estimates:
mean of x
177.1296

Se puede observar que, respecto a la salida anterior al aumentar el nivel de con-


fianza ha aumentado la amplitud del intervalo y que el resto es prácticamente
igual. Respecto al contraste se concluye que puesto que el p-value= 0,027, es ma-
yor que el nivel de significación, α = 0,01, no hay evidencias para rechazar la
hipótesis nula. Se puede ver que en este caso el valor que H0 propone para la me-
dia se encuentra dentro del intervalo de confianza. Esto no ocurría en la salida
70

anterior donde se había fijado el nivel de confianza en 0, 95, pues en ese caso 175
estaba fuera del intervalo.

Contraste unilateral. Se plantea ahora la realización del contraste:


H0 : µ ≥ 180
®

H1 : µ < 180
con un nivel de significación α = 0,1. Se edita de nuevo la línea de instrucciones y
se ejecuta:
> [Link](Hombres$ALTURA, alternative=’less’, mu=180.0, [Link]=.90)
One Sample t-test
data: Hombres$ALTURA
t = -3.0565, df = 53, p-value = 0.001752
alternative hypothesis: true mean is less than 180
90 percent confidence interval:
-Inf 178.3483
sample estimates:
mean of x
177.1296

En este caso el p-valor=0,0017 es mucho menor que el nivel de significación y


por tanto se rechaza la hipótesis nula. Igualmente se puede comprobar que 180 no
pertenece al intervalo de confianza.

5.3. Inferencias sobre dos poblaciones


Para el caso de comparar las medias de dos poblaciones, además de comprobar las
hipótesis sobre normalidad y aleatoriedad, que como ya se ha comentado se verán en
el próximo capítulo, se plantean distintas situaciones. En primer lugar habrá que de-
terminar si se tienen muestras independientes o pareadas (relacionadas). La diferencia
entre uno y otro caso es que en el segundo, se dan dos mediciones de la misma o similar
característica para cada individuo o para dos individuos de idénticas, respecto de los
restantes, características relevantes de la muestra.
Si se miden el peso de 50 alevines de truchas antes y después de una cierta die-
ta alimenticia, ambas observaciones están relacionadas. La aplicación de dos pomadas
en diferentes zonas de la piel de un individuo y la observación de ambas respuestas
conduce a observaciones pareadas. A veces la dependencia no resulta tan evidente. La
longitud de la cola de trabajo de dos impresoras pueden parecer dos observaciones
independientes, sin embargo, si ambas impresoras presentan idénticas características
tanto en prestaciones como en accesibilidad, la elección del usuario dependerá de las
longitudes de las colas existentes, introduciendo dependencia entre ambas longitudes.
Otra cuestión a tener en cuenta, para el caso de muestras independientes, es si las
varianzas de las poblaciones se pueden considerar iguales o no.
71

5.3.1. Muestras independientes

Ejemplo 5.3
Para el caso de muestras independientes se usará el fichero
parque_eolico.dat, que contiene datos de la velocidad del
viento, registrados durante 730 horas de forma simultánea,
en dos localizaciones alternativas (Parque1 y Parque2). Se
tratará de establecer la localización más aconsejable para la
instalación de un parque de producción de energía eólica.
Hay que tener en cuenta, al importar este conjun-
to de datos, que el carácter decimal viene dado en es-
te fichero mediante una coma. Por otra parte, la estruc-
tura de la base de datos es de dos columnas, conte- Fig. 5.2: Ventana para api-
niendo cada una de ellas las mediciones en cada lo- lar parque_eolico.dat
calización. Aunque R puede trabajar con esta estructu-
ra de datos, resulta más manejable para Rcmdr si es transformada en dos varia-
bles, una continua que contenga las mediciones de viento y otra factor que indique
la localización. Esto se realiza desde el menú Datos→Conjunto de datos activo→
Apilar variables del conjunto de datos activo... En la ventana de diálogo
(fig. 5.2) se pide el nombre de la nueva base de datos que se ha venido a llamar
eolico_apilado, el nombre de la variable apilada, velocidad, y el nombre de la nue-
va variable factor, parque, cuyas clases se han denominado Parque1 y Parque2.
Como se ha dicho es conveniente saber si las varianzas se
pueden considerar iguales o no a la hora de comparar las dos
poblaciones. Una primera idea sobre la igualdad de varianzas
es mediante la representación simultánea de los diagramas de
15

caja de las muestras. Desde Gráficas→Diagrama de caja...,


velocidad

10

se selecciona la variable velocidad y el grupo parque, obtenién-


dose la figura 5.3.
5

La comparación de los diagramas sugiere la igualdad de va-


0

rianzas. El test F permite constrastar dicha hipótesis, desde Parque1

parque
Parque2

Estadísticos→Varianzas→Test F para
dos varianzas... seleccionando en este caso como factor la Fig. 5.3: Velocidad se-
variable parque y como explicada la variable velocidad. gún tipo de parque
> tapply(eolico_apilado$velocidad, eolico_apilado$parque, var, [Link]=TRUE)
Parque1 Parque2
10.50574 10.59477
> [Link](velocidad ∼ parque, alternative=’[Link]’, [Link]=.95,
data=eolico_apilado)
F test to compare two variances
data: velocidad by parque
F = 0.9916, num df = 729, denom df = 729, p-value = 0.9093
alternative hypothesis: true ratio of variances is not equal to 1
95 percent confidence interval:
0.8574994 1.1466647
sample estimates:
ratio of variances
0.9915968
72

Figura 5.4: Contraste unilateral de fenofibrato

Como p-valor= 0, 9093 > 0, 05 no hay motivos para recha-


zar la igualdad de varianzas. Siendo así, como se supone que
los datos están distribuidos normalmente y las varianzas son iguales, los dos parques
eólicos serán igualmente productivos cuando la diferencia de sus medias no se sepa-
re significativamente de 0. Para realizar este contraste se selecciona Estadísticos→
Medias→Test t para muestras independientes... y en la ventana de diálogo emer-
gente se selecciona como grupo la variable parque y como variable explicada la
velocidad, marcando la opción bilateral con el 95 % de nivel de confianza y supo-
niendo las varianzas iguales.
> [Link](velocidad∼parque, alternative=’[Link]’, [Link]=.95, [Link]=TRUE,
data=eolico_apilado)
Two Sample t-test
data: velocidad by parque
t = 0.9937, df = 1458, p-value = 0.3205
alternative hypothesis: true difference in means is not equal to 0
95 percent confidence interval:
-0.1645533 0.5024437
sample estimates:
mean in group Parque1 mean in group Parque2
5.801795 5.632849

Al ser el p-valor= 0, 32 > 0, 05 no se rechaza que la diferencia de las medias sea


cercana a cero.

5.3.2. Muestras pareadas

Ejemplo 5.4
Para el caso de muestras pareadas se tomará el conjunto de datos [Link] en
el que se quiere analizar si el tratamiento durante un año con fenofibrato reduce el fi-
brinógeno, contando para ello con una muestra de 32 individuos. Se efectúa el Test t
en Estadísticos→Medias→Test t para datos relacionados..., realizando un con-
traste unilateral (figura 5.4).
73

> [Link](Datos$FIB_A, Datos$FIB_D, alternative=’greater’, [Link]=.95,paired=TRUE)


Paired t-test
data: Datos$FIB_A and Datos$FIB_D
t = 7.5391, df = 31, p-value = 8.48e-09
alternative hypothesis: true difference in means is greater than 0
95 percent confidence interval:
57.8178 Inf
sample estimates:
mean of the differences
74.59375

Al ser el p − valor < 0, 001 se rechaza la hipótesis nula, con lo que se acepta que la
diferencia, entre los niveles iniciales y finales, es positiva. Con ello se puede deducir que
el tratamiento anual con fenofibrato reduce los niveles de fibrinógeno en el organismo
y existen así evidencias acerca de su efectividad. Si se deseara confirmar que el trata-
miento produce un descenso de más de 50 puntos en el nivel de fenofibrato, se debería
tocar ligeramente la instrucción R incluyendo ese dato:
> [Link](Datos$FIB_A, Datos$FIB_D, alternative=’greater’, [Link]=.95, paired=TRUE,
mu=50)
Paired t-test
data: Datos$FIB_A and Datos$FIB_D
t = 2.4857, df = 31, p-value = 0.009265
alternative hypothesis: true difference in means is greater than 50
95 percent confidence interval:
57.8178 Inf
sample estimates:
mean of the differences
74.59375

De nuevo dado que p < 0, 001 se rechaza la hipótesis de que µ A ≤ µ D + 50 y se


concluye que el medicamento produce una disminución de más de 50 puntos en el nivel
de fenofibrato.
74

5.4. Ejercicios
5.1 Utilizando el fichero de datos peso_altura.dat realice los siguientes ejerci-
cios:
a) Obtenga el intervalo de confianza del 90 % para la altura de las mujeres.
b) Obtenga los intervalos del 95 % para el peso de hombres y mujeres.
c) Para un nivel de confianza del 99 % contraste si la media de la altura de
las mujeres es mayor o igual a 173 cms y la de los hombres menor o igual a 175 cms.
£Puede indicar la razón de este aparente contrasentido?
5.2 Para estudiar la diferencia de estaturas medias, medidas en centímetros, de es-
tudiantes varones en las facultades de ciencias de Cádiz y Málaga, se toma una muestra
aleatoria de 15 estudiantes en cada facultad, obteniéndose:
182 170 175 167 171 174 181 169
Cádiz
174 174 170 176 168 178 180
181 173 177 170 170 175 169 169
Málaga
171 173 177 182 179 165 174
Obtenga el intervalo de confianza al 99 % para la diferencia de estaturas medias entre
ambos colectivos de estudiantes. Se supone que las estaturas siguen una distribución
normal.
5.3 Se está realizando un estudio sobre la evolución del nivel de colesterol de
las personas, para lo cual se seleccionan 10 individuos al azar y se les somete a una
nueva dieta alimenticia durante seis meses, tras la cual se les volvió a medir el nivel
de colesterol en mg/dl. Suponiendo normalidad, obtenga un intervalo de confianza al
90 % para la diferencia de medias.
Antes 200 156 178 241 240 256 245 220 235 200
Después 190 145 160 240 240 255 230 200 210 195

5.4 Una fábrica produce barras de hierro cuya longitud sigue una distribución
Normal. A partir de la muestra:
100, 9 101, 2 100, 2 100, 4 99, 8
100, 1 101, 5 100, 4 101, 7 99, 5.
a) Encuentre un intervalo de confianza para la longitud media.
b) Tras revisar la maquinaria, se obtuvo una nueva muestra:
99, 7 100, 7 97, 8 98, 8 101, 4
100, 3 98, 7 101, 1 99, 4 99, 5.
Estudie si se produjo algún cambio en la longitud media de la barras.
5.5 Una empresa de transporte de mercancías tiene dos oficinas en una determi-
nada ciudad. Al objeto de asignar un nuevo trabajador a una de las dos oficinas, la
dirección de la empresa decide analizar la productividad de cada una de ellas, contabi-
lizándose las facturaciones en los últimos doce meses (miles de euros).
Ofic. 1 13,7 12,1 12,3 8,9 9,7 10,1 12,7 11,0 13,2 9,7 10,1 9,9
Ofic. 2 9,8 9,9 10,0 10,3 9,5 9,3 11,1 13,9 9,8 9,5 7,3 7,9
75

Suponiendo la normalidad de ambas poblaciones, £existen diferencias de facturación


entre las dos oficinas?
5.6 Una empresa le propone al director de una fábrica un nuevo método que,
supuestamente, reduce el tiempo empleado en el montaje de uno de sus productos.
Con el propósito de comparar tal método con el empleado habitualmente, seleccionó
aleatoriamente a siete de sus empleados para que llevasen a cabo el montaje con los
dos sistemas y anotó los tiempos empleados en el montaje, obteniendo los siguientes
resultados:
Trabajador 1 2 3 4 5 6 7
Método habitual 38 32 41 35 42 32 45
Método nuevo 30 32 34 37 35 26 38
Supuesto que el tiempo de montaje sigue una distribución Normal, £se puede afirmar
que efectivamente el nuevo método reduce el tiempo en más de dos minutos?
76
Capítulo 6

Inferencia no paramétrica. Diagnosis del


modelo

En este capítulo se aborda en primer lugar la realización de contrastes sobre la cali-


dad de la muestra, a continuación se estudian test de bondad de ajuste, haciendo espe-
cial énfasis en los de normalidad y, por último, se dan alternativas no paramétricas para
el caso de que las poblaciones no sean normales.

6.1. Pruebas de aleatoriedad


En esta sección se abordará el estudio de la calidad de la muestra extraída de la
población, y aunque el procedimiento de obtención debería garantizar unos niveles mí-
nimos de calidad, lo cierto es que en ocasiones los datos vienen impuestos sin que el
investigador haya podido supervisar el procedimiento de extracción. No obstante y co-
mo en todo contraste, debe tenerse en cuenta que el test sólo desestimará la hipótesis si
la evidencia muestral en su contra es muy fuerte.
En ocasiones, los elementos de la muestra se han obtenido en un marco territorial o
temporal. Imagine por ejemplo mediciones de una cierta magnitud económica a lo largo
de un periodo de tiempo o niveles de un determinado elemento químico en estudios de
contaminación, bien en aire, agua o tierra. En estas situaciones es de esperar que las me-
diciones tomadas en un cierto entorno tengan ciertas analogías o presenten tendencias.
Para estudiar este tipo de situaciones se debe acudir a modelos específicos, como son
las series temporales o los modelos geoespaciales, en ambos casos existe un elemento
que sirve de variable de referencia o longitudinal: la fecha o el posicionamiento gps.
Sin embargo, en otras situaciones donde no se contempla esa variable de referencia, las
personas encargadas de realizar el muestreo, por comodidad o descuido, no adoptan
las medidas para garantizar la independencia de las mediciones.

77
78

Ejemplo 6.1
Para analizar si existe autocorrelación entre los elementos de una muestra, se consideran
los datos del PIB en billones de euros durante los últimos diez años: 13, 14, 18, 21, 22, 19,
20, 23, 27 y 30. Parece que debería existir influencia del PIB de años precedentes sobre
los posteriores. Para comprobarlo se aplicará el test de autocorrelación de Ljung-Box,
contemplando autocorrelaciones de primer y segundo orden. Para la de primer orden,
se fija la opción lag=1.
> x<- c(13, 14, 18, 21, 22, 19, 20, 23, 27, 30)
> [Link](x, lag = 1, type = c(“Ljung-Box”))
Box-Ljung test
data: x
X-squared = 4.2281, df = 1, p-value = 0.03976

Lo que indica, dado que p = 0, 03976, que para un α = 0, 05 se rechazaría la hipótesis


de indepedencia lineal de primer orden, por lo que el valor del PIB del año T influye
sobre la del año T + 1. Si se analiza la correlación de segundo orden, lag=2, se tiene:
> [Link](x, lag = 2, type = c(“Ljung-Box”))
Box-Ljung test
data: x
X-squared = 4.4046, df = 2, p-value = 0.1105

En esta ocasión y puesto que p > 0, 05 no se rechaza la hipótesis de independencia y se


descarta la autocorrelación de segundo orden.

Otra perspectiva desde la que analizar la aleatoriedad de la muestra, si ésta viene


dada en forma de variable binaria, es comprobar si existen muy pocas o muchas rachas,
entendiendo por racha al grupo de valores consecutivos iguales interrumpido por uno
de signo distinto. Si la variable no es de tipo binario, se la puede transformar para que
lo sea asignando las clases de la dicotomía en función de que el elemento muestral esté
por encima o por debajo de un determinado valor, típicamente la mediana.

Ejemplo 6.2
Para analizar la independencia de los mismos datos del PIB del ejemplo anterior se apli-
cará ahora el test de rachas. Previamente habrá que cargar el paquete tseries de series
temporales, bien desde el menú o con la instrucción library(“tseries”). En este caso
se realizará un contraste bilateral, rechazándose la hipótesis nula tanto si existen mu-
chas rachas como si hay muy pocas, aunque las opciones de la función de R admitirían
que se especificaran contrastes de carácter unilateral.
> [Link]([Link](x>median(x)))
Runs Test
data: [Link](x > median(x))
Standard Normal = -1.3416, p-value = 0.1797
alternative hypothesis: [Link]
79

Con la orden [Link](x>median(x)) se convierte a la variable x en dicotómica,


dando códigos distintos en función de que el valor esté por debajo o por encima de la
mediana (20,5). La salida del procedimiento indica, puesto que p > 0, 05, que no hay
evidencias para considerar los datos no aleatorios.

6.2. Pruebas de bondad de ajuste


En este epígrafe se contrastará si la estructura de la población analizada se ajusta a
una determinada distribución. En principio el procedimiento de obtención de la infor-
mación deberá ofrecer pautas para decidir si la población tiene una u otra estructura
probabilística. Así, en el caso que más nos interesa, si la variable se genera a partir de
la medición objetiva de alguna característica, ésta será en general normal; la excepción
se dará cuando se haya considerado un conjunto de individuos no homogéneos, mez-
clando grupos de edad, sexos, . . . Si realmente se han mezclado grupos de individuos,
un análisis exploratorio arrojará una estructura probabilística multimodal, mientras que
si, por el contrario, la población física es homogénea, la distribución presentará, si aca-
so, problemas de simetría; en algunas ocasiones estos problemas se pueden solucionar
mediante transformaciones de los datos. También puede darse la circunstancia de que
distribuciones que converjan a la normal en situaciones ideales y para muestras gran-
des, como es el caso de la binomial o la Poisson, necesiten alguna transformación para
mejorar la simetría. Se analizará esta cuestión en el capítulo de Análisis de la Varianza.
Por último, hay que indicar que en muchas ocasiones hay que realizar una operación
de truncamiento para adaptar la distribución teórica al rango de valores de los datos en
estudio.

Ejemplo 6.3

En problemas ecológicos es muy habitual que la abundan-


cia de una especie tenga una distribución de tipo lognor- Distribución Lognormal: Media = 0, SD = 5(escala log)

mal respecto a los parámetros ambientales, por tanto una


0.6

transformación logarítmica convertiría a la abundancia en


0.5

una variable normal. Como se puede ver, no se trata de


0.4

una medición de una característica de los individuos, sino


0.3

de una medida de su abundancia respecto a una variable


0.2

ambiental.
0.1

A continuación se presentará un contraste específico de normalidad, como es el test


0.0

de Shapiro-Wilk, y un par de test genéricos para evaluar la bondad del ajuste, uno para
0 5 10 15 20 25

cuando los datos son continuos, el de Kolmogorov-Smirnov, y otro para variables cate-
góricas, el test de la χ2 . En el caso de contrastes de normalidad, se recomienda el uso
80

del test de Shapiro-Wilk para muestras pequeñas n ≤ 50, mientras que si las muestras
son grandes es preferible utilizar el test de Kolmogorov-Smirnov, salvo que los datos
vengan dados en una distribución de frecuencias por intervalos donde se empleará la
χ2 .

Ejemplo 6.4
El archivo de datos que se utilizará en este ejemplo es el [Link] que incluye las
mediciones de dos variables, diámetro de las conchas (mm) y separación entre las espi-
rales (µm), para un conjunto de 20 individuos adultos de una especie de caracoles. Dado
el tamaño de la muestra, se contrastará la hipótesis de normalidad mediante el test de
Shapiro-Wilk. Utilizando en este caso Rcmdr y marcando las opciones Estadísticos→
Resúmenes→Test de normalidad de Shapiro-Wilk... se obtiene el cuadro de diálo-
go, donde se selecciona la variable diámetro (Diam).
En la ventana de resultados de Rcmdr se tiene
tanto la instrucción de R como la salida del proce-
dimiento. En este caso el p-valor= 0, 6869 viene a
indicar que los datos se pueden considerar normales.
>[Link](Datos$Diam)
Shapiro-Wilk normality test
data: Datos$Diam
W = 0.9668, p-value = 0.6869

Ejemplo 6.5
Se estudiará la normalidad de la variable peso del fichero peso_altura.dat. Dado que
el número de individuos es grande, n = 100, se utilizará el test de Kolmogorov-Smirnov.
En primer lugar, con Rcmdr se calcula la media y la desviación típica del conjunto
de datos, resultando x̄ = 73, 37 y σ = 12, 69. A continuación se computarán las di-
ferencias entre la función de distribución empírica muestral y la distribución teórica
N (73, 37; 12, 69). Para ello se empleará el procedimiento [Link].
> [Link](Datos$PESO,pnorm,73.37,12.69)
One-sample Kolmogorov-Smirnov test
data: Datos$PESO
D = 0.136, p-value = 0.04939
alternative hypothesis: two-sided

En este caso y para un α = 0, 05 se rechaza la hipótesis de que los pesos sigan una
distribución normal.
81

El test de Kolmogorov-Smirnov también se puede utilizar para comparar las distri-


buciones empíricas de dos conjuntos de datos, para ello en la instrucción se sustituiría
la distribución a ajustar por la segunda variable.

Ejemplo 6.6
Se generan mediante instrucciones de R dos muestras aleatorias de 100 y 150 elementos
procedentes de distribuciones exponenciales de parámetros 1 y 1, 5, respectivamente,
mediante las instrucciones:

x<-rexp(100,1); y<-rexp(150,1.5)

Aplicando de nuevo el test de Kolmogorov-Smirnov para comparar las funciones de


distribución empírica de ambas muestras, se tendría:
>[Link](x,y)
Two-sample Kolmogorov-Smirnov test
data: x and y
D = 0.2833, p-value = 0.0001310
alternative hypothesis: two-sided

Se puede comprobar que el test rechaza la hipótesis de igualdad de funciones de


distribución empíricas con un p-valor= 0, 00013.

El análisis de la bondad de ajuste de una serie de datos a una distribución de pro-


babilidad se estudia mediante el test de la chi-cuadrado de Pearson. Básicamente, el
estadístico χ2 evalúa las diferencias entre los valores observados y los valores ajusta-
dos por la ley de probabilidad. Se verán a continuación distintas situaciones y cómo se
resuelven con R.

Ejemplo 6.7
Para contrastar si un dado no está trucado se lanza 60 veces, obteniéndose los siguientes
resultados:

xi 1 2 3 4 5 6
ni 7 12 10 11 8 12
La hipótesis a contrastar es que pi = 1/6, ∀i, con lo que se tiene que Ei = 60(1/6) =
10, ∀i.
Para resolver el contraste con R basta introducir el vector de frecuencias, n =
(7, 12, 10, 11, 8, 12), y escribir las instrucciones de R.
> n< −c(7,12,10,11,8,12)
>[Link](n)
Chi-squared test for given probabilities
data: n
X-squared = 2.2, df = 5, p-value = 0.8208

A la vista del p-valor no se rechaza que el dado no está trucado.


82

El test Chi-cuadrado permite contrastar la hipótesis de independencia entre dos atri-


butos organizados en tabla de contingencia.

Ejemplo 6.8
Se desea analizar la relación entre el nivel de estudios del padre y la orientación del
alumno hacia las ciencias en un determinado instituto de bachillerato. Se cuenta para
ello con la información obtenida en el centro.
Estudios padre
Orientación Ninguno Básico Medio Superior
Orientado 23 12 34 32
No orientado 18 42 16 27

Para contrastar esta relación se introduce la matriz de datos en Rcmdr como se des-
cribe en el ejemplo 3.1, obteniéndose los siguientes resultados:
> .Test <- [Link](.Table, correct=FALSE)
> .Test
Pearson’s Chi-squared test
data: .Table
X-squared = 24.1629, df= 3, p-value = 2.31e-05

Lo que indica que se rechaza la hipótesis de independencia y existe una relación


entre los estudios de los padres y la orientación hacia las ciencias de sus hijos.

Para el caso de tablas 2 × 2 se aplica el test exacto de Fisher, aunque existe la alternativa
de aplicar el test Chi-cuadrado con la corrección de Yates. Para aplicar esta corrección
bastaría especificar,correct=TRUE, en la instrucción de dicho test.

Ejemplo 6.9
En el conservatorio de música de una ciudad se pretende estudiar la relación existen-
te entre el sexo del alumnado y su afición por los instrumentos de viento. Para ello,
observados los 482 estudiantes se tiene:

Hombre Mujer
Aficionado 150 97
No aficionado 123 112

Se introduce la matriz de datos de la misma forma que en el ejemplo 3.1 seleccionan-


do la opción de Prueba exacta de Fisher
>[Link](.Table)
Fisher’s Exact Test for Count Data
data: .Table
p-value = 0.06655
alternative hypothesis: true odds ratio is not equal to 1
83

Por lo que para un nivel de significación α = 0, 05 no se rechaza, aunque con poca


evidencia, la hipótesis de independencia entre el sexo y la afición a los instrumentos de
viento.

Se analizará ahora la bondad de ajuste de unos datos a una distribución teórica no


uniforme.

Ejemplo 6.10
Durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes bombardearon en diversas oca-
siones Londres. Al objeto de analizar si los bombardeos eran indiscriminados o
se hacían con intención, se procedió a dividir la ciudad en cuadrículas y a contar el
número de impactos en cada una de ellas. Los resultados se recogen en la siguiente tabla

Impactos 0 1 2 3 4 5
Número cuadrículas 229 211 93 35 7 1
Las hipótesis podrían ser expresadas, en términos probabilísticos, de la siguiente
manera
H0 : X ∼ P(λ)
®

H1 : X 6∼ P(λ)

puesto que si las bombas caen indiscriminadamente, lo hacen de forma independiente


en un soporte continuo. Lo que, de ser cierto, indicaría que la variable que mide el
número de impactos por cuadrículas debe ser Poisson.

En primer lugar, se estimará el parámetro de la Poisson a partir de la media mues-


tral, resultando que λ̂ = 0, 929. A continuación se calcularán las probabilidades P( X =
i ), con i = 0, 1, 2, 3, 4 y P( X ≥ 5) mediante Rcmdr.
Las probabilidades discretas se obtienen en:
Distribuciones→Distribuciones discretas→Distribución de Poisson→
Probabilidades de Poisson... tomando media= 0,929.
>.Table
Pr
0 0.3949
1 0.3669
2 0.1704
3 0.0528
4 0.0123
5 0.0023
6 0.0004
7 0.0000

La probabilidad P( X ≥ 5) se obtiene desde: Distribuciones→


Distribuciones discretas→Distribución de Poisson→
Probabilidades de Poisson acumuladas..., tomando valor(es) de la variable=
4 ya que Rcmdr realiza P( X > 4)= P( X ≥ 5),
84

para la cola de la derecha y media= 0,929, resulta:


> ppois(c(4), lambda=0.929, [Link]=FALSE)

[1] 0.002682857

Con objeto de comprobar si se verifica la restricción de que todos los valores espe-
rados deben ser mayores a tres, se calcula n · P[ X ≥ 5] = 576 · 0, 0027 = 1,5552 < 3,
por lo que debe procederse a una agrupación de clases y considerar ahora P( X ≥ 4). Se
obtiene que n · P[ X ≥ 4] = 576 · 0,015 = 8,64 > 3.
Se almacenan ahora estas probabilidades en un vector p, las frecuencias de los valo-
res que toma la variable en otro vector x y se aplica el test chi-cuadrado resultando:
>p< −c(0.3949,0.3669,0.1704,0.0528,0.0150)
>x< −c(229,211,93,35,8)
>[Link](x,p=p,rescale.p=TRUE)
Chi-squared test for given probabilities
data: x
X-squared = 1.0205, df = 4, p-value = 0.9067

Por lo que se puede afirmar de forma contundente, dado el valor de p, que los bom-
bardeos alemanes fueron indiscriminados.

6.3. Contrastes de localización y escala


Si se desestima la hipótesis de normalidad de los datos, no son aplicables los test
vistos en el capítulo anterior basados en dicha distribución, siendo necesario utilizar
contrastes no paramétricos. Este tipo de test se basan en el análisis de la situación de los
elementos de la muestra respecto a determinadas medidas de posición, muy en especial
respecto a la mediana. De esta forma, se estudia si los datos muestrales están por encima
o por debajo de la mediana, es decir, se analiza el signo de su diferencia con la mediana;
o bien, se estudia la distancia ordenada a la que se encuentra de la mediana, es decir, se
considera el rango o la posición que ocupa dicho elemento en la secuencia ordenada de
las diferencias.
En todo caso, las situaciones a analizar son las mismas del capítulo anterior: una
muestra, dos muestras independientes y dos muestras apareadas, a las que se intentará
dar respuesta con los ejemplos que siguen.

6.3.1. Dos muestras independientes

Ejemplo 6.11
Se estudiará mediante el test de Wilcoxon para muestras independientes si las
dos ubicaciones del parque eólico, cuya información se encuentra en el archivo
eolico_apilado.dat, tienen la misma potencialidad eólica. Para ello, en el menú de
85

Figura 6.1: Test de Wilcoxon

Rcmdr se seleccionan las opciones de menú, Estadísticos→Test no paramétricos→


Test de Wilcoxon para dos muestras..., con lo que abre la ventana de diálogo 6.1.
Seleccionados los únicos elementos de la base de datos, variable y factor, los resulta-
dos del análisis son:
> [Link](velocidad∼parque, alternative="[Link]", data=Datos)
Wilcoxon rank sum test with continuity correction
data: velocidad by parque
W = 276269.5, p-value = 0.2228
alternative hypothesis: true location shift is not equal to 0

Lo que implica el no rechazo de la hipótesis nula de igualdad de medianas, siendo


indistinta, desde esta óptica, la ubicación del parque eólico.

6.3.2. Una muestra

Ejemplo 6.12
Se desea contrastar la hipótesis nula, con α = 0, 05, de que la separación mediana entre
las espirales (variable Separ) de los caracoles del fichero [Link] es menor o
igual a 110 µm. Se supondrá que los datos son aleatorios pero no normales y se utilizará
por tanto el test de Wilcoxon para una muestra. Trabajando directamente con R se tiene:
> [Link](Datos$Separ,alternative=c("greater"),mu=110)
Wilcoxon signed rank test with continuity correction
data: Datos$Separ
V = 157, p-value = 0.006617
alternative hypothesis: true location is greater than 110

Por lo que se rechaza la hipótesis nula y se concluye que la separación mediana es


superior a 110 µm.
86

6.3.3. Dos muestras pareadas

Ejemplo 6.13
Para documentar el caso de muestras pareadas se considera el mismo ejemplo que se
usó en el capítulo anterior, la eficacia del tratamiento con fenofibrato, suponiendo aho-
ra que la distribución de la diferencia de medias no es normal. En este caso se quiere
probar la afirmación del fabricante de que el tratamiento durante un año con fenofibra-
to reduce el fibrinógeno en al menos 50 puntos. Se aplicará pues el test de Wilcoxon
para muestras pareadas. Para acceder al test, se ejecuta la secuencia de Rcmdr:
Estadísticos→Test no paramétricos→Test de Wilcoxon para muestras
pareadas...
Aunque las opciones de la ventana no admiten que se especifiquen diferencias, bas-
tará con retocar mínimamente la instrucción añadiendo al final de la línea la opción
mu=50.
> [Link](Datos$FIB_A, Datos$FIB_D, alternative=’greater’, paired=TRUE, mu=50)
Wilcoxon signed rank test with continuity correction
data: Datos$FIB_A and Datos$FIB_D
V = 354, p-value = 0.01934
alternative hypothesis: true location shift is greater than 50

Así para α = 0, 05 se rechaza la hipótesis de que med A − medD ≤ 50 y se conclu-


ye que el medicamento produce una disminución de más de 50 puntos en el nivel de
fenofibrato.
87

6.4. Ejercicios
6.1 Contraste la normalidad de la variable separación entre las espirales (Separ)
del fichero [Link].
6.2 Mediante el test de Kolmogorov-Smirnov, compruebe la hipótesis de igualdad
de las funciones de distribución empírica de dos muestras de tamaño 200, procedentes
de poblaciones N(0;1) y N(0;1,3) previamente generadas.
6.3 Compruebe la hipótesis de normalidad de la velocidad para cada una de las
ubicaciones en el fichero parque_eolico.dat.
6.4 Contraste la hipótesis de que los datos siguientes, generados aleatoriamente
mediante ordenador, procedan de una distribución Uniforme en el intervalo [0, 1] con
un nivel de significación α = 0,05.
0, 582 0, 501 0, 497 0, 026 0, 132 0, 561
0, 642 0, 994 0, 948 0, 081 0, 179 0, 619
6.5 En un grupo de 100 personas se estudian los atributos color del cabello (mo-
reno, rubio y castaño) y color de los ojos (negro, marrón, azul y verde), obteniéndose la
siguiente tabla de contingencia:

Cabello
Ojos Moreno Rubio Castaño
Negros 20 8 4
Marrones 16 2 11
Azules 5 8 8
Verdes 10 5 3

£Están relacionados dichos atributos?


6.6 Contraste si los datos de la siguiente muestra organizada como distribución
de frecuencias proceden de una Normal.
( L i −1 , L i ] n i
(0, 1] 1
(1, 2] 3
(2, 3] 7
(3, 4] 12
(4, 5] 6
(5, 6] 2
(6, 7] 1
2
6.7 Estudie, utilizando el contraste χ de bondad de ajuste, si la siguiente muestra
de tamaño 30 procede de una Normal.

107 96 91 80 103 88 101 106 112 106


93 88 101 109 102 99 93 86 100 99
104 116 87 93 106 102 89 96 104 90
88

6.8 Con el fin de estudiar el tiempo de vida, en horas, de las baterías de 7 voltios,
se extrae aleatoriamente un muestra de 10 de ellas, obteniéndose los siguientes resulta-
dos:
28.9 15.2 28.7 72.5 48.6
52.4 37.6 49.5 62.1 54.5
Proponga un modelo de distribución de probabilidad y estudie su ajuste.
6.9 Para medir la introversión se aplica a 12 individuos un test de personalidad
en sus dos variantes, 1 y 2, que se supone la miden por igual. A partir de los datos de
la siguiente tabla, compruebe mediante el test de rangos de Wilcoxon, con un nivel de
significación del 5 %, si es cierto que las formas 1 y 2 miden por igual la introversión.
Individuo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Forma 1 12 18 21 10 15 27 31 6 15 13 8 10
Forma 2 10 17 20 5 21 24 29 7 9 13 8 11
6.10 Para estudiar cuál de los dos tratamientos contra la artrosis es más eficaz se
eligen aleatoriamente dos muestras de 10 y 22 pacientes a los cuales se les somete a los
tratamientos 1 y 2, respectivamente. Pasados tres meses se valoran ambos tratamientos
de manera que el que tenga mayor puntuación será más eficaz. La tabla siguiente refleja
los resultados obtenidos.
Tratamiento 1 12 15 21 17 38 42 10 23 35 28
Tratamiento 2 21 18 42 25 14 52 65 40 43 35 18
56 29 32 44 15 68 41 37 43 58 42
Utilice el test de Wilcoxon para evaluar si existen diferencias entre los dos tratamientos.
Capítulo 7

Introducción al Análisis de la Varianza

7.1. Conceptos básicos


Aunque en origen el Análisis de la Varianza (ANOVA) fue introducido por Fisher pa-
ra evaluar los efectos de los distintos niveles de un factor sobre una variable respuesta
continua, desde un punto de vista puramente abstracto el ANOVA va a permitir genera-
lizar el contraste de igualdad de medias de dos a k poblaciones. Y esa es la perspectiva
en la que se va a centrar este último capítulo. No se propondrá pues ningún mode-
lo teórico, sino que el objetivo se limitará a usar la técnica para contrastar la hipótesis
H0 : µ1 = µ2 = . . . = µk . Eso sí, al igual que se ha hecho para una y dos poblaciones,
se evaluarán las hipótesis previas relativas a la calidad de la muestra, a la estructura
de probabilidad, normal o no, de la población y a si las distintas poblaciones tienen
varianzas iguales o distintas, propiedad esta última conocida como homocedasticidad.
El ANOVA en su versión paramétrica del test de la F, como todos los procedimientos
estadísticos, tiene un cierto grado de robustez frente a un relativo incumplimiento de
alguna(s) de sus hipótesis. En concreto, el test de la F soporta mejor las deficiencias res-
pecto a la normalidad que las relacionadas con la homocedasticidad. En todo caso, los
test son menos sensibles a las desviaciones de las hipótesis exigidas cuando el número
de observaciones de las muestras es aproximadamente el mismo.
Como libro de ruta se propone que, cuando se verifiquen todas las hipótesis exigi-
das la alternativa preferida sea el test de la F. Cuando se dé la normalidad pero no la
homocedasticidad, se recomienda el uso del test de Welch o el test de Kruskal Wallis. Si
falla, aunque no de forma drástica la normalidad, con valores de p entre 0, 01 y 0, 05, la
robustez del test de la F le hace seguir siendo una buena opción. Por último, si fallara
fuertemente la normalidad, se recomienda el uso del test de Kruskal Wallis.
Si la conclusión del test aplicado fuera el rechazo de la hipótesis nula, no ocurriría
como en el caso de dos poblaciones en el que claramente una de ellas tendría media
superior a la otra, sino que habría que evaluar las relaciones entre las k poblaciones,
bien dos a dos o a través de combinaciones entre ellas, mediante los denominados test
de comparaciones múltiples. El resultado final de estas comparaciones desembocará en un

89
90

mapa de relaciones que, debido a la naturaleza intrínseca de los test, no verificará en


general el principio de transitividad.
Existe una gran cantidad de test que realizan las comparaciones múltiples, tratando
cada uno de ellos de adaptarse mejor a determinadas circunstancias. Cabe destacar,
por ser de uso más extendido, los contrastes de Duncan, Newman-Keuls, Bonferroni,
Scheffé y HSD de Tukey. Dependiendo de que las comparaciones sean entre parejas de
medias o más generales, combinaciones de las mismas, será más aconsejable el test de
Tukey o el de Scheffé. En el caso de comparaciones de parejas de medias, puesto que
el de Tukey proporciona intervalos de confianza de menor longitud, se preferirá al de
Scheffé.

7.2. Diagnosis del modelo


Como se ha puesto de manifiesto, los primeros pasos a dar son los de comprobar si
las muestras son aleatorias y las poblaciones normales a través de los test descritos en el
capítulo anterior. A continuación, si la muestra no está contaminada y no hay desviacio-
nes importantes de normalidad, se comprobará la hipótesis de homocedasticidad y a la
vista de ambas pruebas se elegirá el contraste adecuado. Puesto que ya se han visto los
test de aleatoriedad y de normalidad, se dedicará este epígrafe a validar la hipótesis de
homocedasticidad. Para ello, se empleará el test de homogeneidad de varianzas de Barlett.

Ejemplo 7.1
El archivo [Link] contiene información sobre la producción de cuatro variedades
de cebada. Utilizando el test de Barlett se estudiará la homocedasticidad de los da-
tos. En Rcmdr, una vez cargados los datos, se selecciona: Estadísticos→Varianzas→
Test de Barlett, tomando en la ventana de diálogo, en Grupos, el factor tipo de ceba-
da, tipo, y en la variable explicada la producción de la misma, prod.
> [Link](prod∼tipo, data=Datos)
Bartlett test of homogeneity of variances
data: prod by tipo
Bartlett’s K-squared = 5.9371, df = 3, p-value = 0.1147

Dado que p-valor= 0, 1147 no se rechaza la hipótesis de igualdad de varianzas para


los cuatro tipos del factor.

En muchas ocasiones las muestras que se emplean son de tamaño muy pequeño,
menores de 10 elementos, y dado que los test son en general muy conservativos, van a
tender a no rechazar la hipótesis nula debido a la escasez de información. Por ello, en
este tipo de situaciones, además de la aplicación del contraste para validar la hipótesis,
es bueno analizar la naturaleza de los datos. En particular, cuando se trata de validar la
normalidad de los datos, si éstos no se han obtenido por un procedimiento de medición
sino por observación o conteo, los datos no van a ser intrínsecamente normales aunque
91

pasen el test de normalidad. Para mitigar el problema se recomienda realizar una trans-
formación de los datos. Entre las transformaciones más importantes destacan la raíz
cuadrada y la arco seno. La transformación raíz cuadrada se emplea cuando los datos
se obtienen a partir de un conteo de elementos, pues en ese caso la distribución de los
mismos suele ser de tipo Poisson. Por otra parte, cuando se tienen los datos en forma de
tanto por uno, p, es decir que proceden de una binomial, se aconseja la transformación

arcsen p.

7.3. Test de la F
En este epígrafe se estudiará el contraste de igualdad de medias suponiendo que los
datos son normales y homocedásticos. El test que se utilizará será el de la F, que no es
sino la generalización del test de la t de student a k poblaciones.

Ejemplo 7.2
Para evaluar el índice de alfabetización de cuatro municipios de una determinada co-
marca, se ha pasado un test a varios habitantes de cada una de ellas con los siguientes
resultados.

Pueblo 1 Pueblo 2 Pueblo 3 Pueblo 4


78 52 82 57
85 48 91 61
90 60 85 45
77 35 74 46
69 51 70
47
Los datos se han recogido en el fichero [Link]. Suponiendo que los datos son
normales y que las varianzas son iguales se aplicará el test de la F. En Rcmdr, una vez
cargados los datos, se selecciona Estadísticos→Medias→ANOVA de un factor..., lo
que da acceso a la ventana de diálogo del procedimiento donde se indicarán las varia-
bles a tratar, obteniendo en Rcmdr la siguiente salida:
> .Anova < − lm(Ind∼Pueblo, data=Datos)
> anova(.Anova)
Analysis of Variance Table
Response: Ind
Df Sum Sq Mean Sq F value Pr(> F)
Pueblo 3 4499.0 1499.7 22.433 5.632e-06 *** –-
Residuals 16 1069.6 66.8
Signif. codes: 0 ’***’ 0.001 ’**’ 0.01 ’*’ 0.05 ’.’ 0.1 ’ ’ 1
> tapply(Datos$Ind, Datos$Pueblo, mean, [Link]=TRUE) # means
P1 P2 P3 P4
79.80000 48.83333 80.40000 52.25000
92

Intervalo de confianza del 95%

P2 − P1 ( )

P3 − P1 ( )

P4 − P1 ( )

P3 − P2 ( )

P4 − P2 ( )

P4 − P3 ( )

−40 −20 0 20 40

Figura 7.1: Intervalos de confianza de Tukey

> tapply(Datos$Ind, Datos$Pueblo, sd, [Link]=TRUE) # std. deviations


P1 P2 P3 P4
8.043631 8.183316 8.443933 7.973916
> tapply(Datos$Ind, Datos$Pueblo, function(x) sum(![Link](x))) # counts
P1 P2 P3 P4
5 6 5 4
> remove(.Anova)

Puesto que el p-valor < 0, 001 se rechaza la hipótesis de igualdad de medias en el


índice de alfabetización de los cuatro municipios.

7.3.1. Comparaciones múltiples


Bajo las mismas hipótesis del test de la F, si se rechaza la hipótesis nula de igualdad
de medias se debe proceder a la realización de contrastes de medias dos a dos.

Ejemplo 7.3
Con los datos del ejemplo anterior y puesto que se ha rechazado la hi-
pótesis de igualdad global se realizarán las comparaciones de medias dos a
dos. Se accede mediante la misma secuencia de menú, Estadísticos→Medias→
ANOVA de un factor..., a la ventana de introducción de datos y opciones, marcando
ahora Comparaciones dos a dos de las medias.
93

Además de la salida anterior Rcmdr crea dos bloques de instrucciones, una que ge-
nera la salida numérica de intervalos para las diferencias de medias y otra que construye
el gráfico de dichos intervalos.
Análisis numérico:
El siguiente grupo de instrucciones crea la salida numérica.
> .Pairs < − glht(.Anova, linfct = mcp(Pueblo = “Tukey”))
> confint(.Pairs)
Simultaneous Confidence Intervals for General Linear Hypotheses
Multiple Comparisons of Means: Tukey Contrasts
Fit: lm(formula = Ind∼Pueblo, data = Datos)
Estimated Quantile = 2.8607
Linear Hypotheses:
Estimate lwr upr
P2 - P1 == 0 -30.9667 -45.1295 -16.8038
P3 - P1 == 0 0.6000 -14.1926 15.3926
P4 - P1 == 0 -27.5500 -43.2399 -11.8601
P3 - P2 == 0 31.5667 17.4038 45.7295
P4 - P2 == 0 3.4167 -11.6810 18.5143
P4 - P3 == 0 -28.1500 -43.8399 -12.4601
95 % family-wise confidence level

El análisis de la salida lleva a que P1 es igual a P3 y mayor que P2 y P4 , que P2 es igual


a P4 y menor que P3 y que P3 es mayor que P4 .
Análisis gráfico:
Por otra parte, el siguiente grupo de instrucciones crea el gráfico
de intervalos de confianza para la diferencia de medias (figura 7.1).
> [Link] < − par(oma=c(0,5,0,0))
> plot(confint(.Pairs), col= “red”, main=“Intervalo de confianza del
95 %”,[Link]=“blue”, xlab=“ ”, [Link]=“blue”)
> par([Link])
> remove(.Pairs)

7.4. Alternativa no paramétrica. Test de Kruskal Wallis


Como se ha indicado, si fallan las hipótesis de normalidad y/o homocedasticidad
se debe recurrir a una alternativa no paramétrica para realizar el test de igualdad de
medias. La solución más extendida la proporciona el test de Kruskal Wallis. Dicho test
es una prueba basada en rangos con signos y es una generalización del test de Wilcoxon
al caso de k muestras.

Ejemplo 7.4
Suponga que se desea comparar el rendimiento de 5 tipos de neumáticos, A, B, C, D y E,
para lo que decide probarlos en distintos coches de similares características. Sus vidas
medias en rodaje, medidas en miles de kilómetros, vienen dadas en la siguiente tabla:
94

Llantas Vidas medias


A 68 72 77 42 53
B 72 53 63 53 48
C 60 82 64 75 72
D 48 61 57 64 50
E 64 65 70 68 53

Para contrastar que no hay diferencias entre los cinco tipos de neumáticos se
elige el test de Kruskal Wallis. Los datos han sido almacenados en el fichero
[Link] dentro del repositorio de datos. En Rcmdr se activa la secuencia de
menú Estadísticos→Test no paramétricos→Test de Kruskal Wallis, abriéndose
la correspondiente ventana de diálogo donde se seleccionan variable y factor, en es-
te caso Km y Neum. Rcmdr proporciona en primer lugar las medianas de cada grupo y
seguidamente el estadístico de Kruskal Wallis junto con su p-valor.
> tapply(DatosKm, DatosNeum, median, [Link]=TRUE)
A B C D E
68 53 72 57 65

> [Link](Km∼Neum, data=Datos)

Kruskal-Wallis rank sum test


data: Km by Neum
Kruskal-Wallis chi-squared = 6.4949, df = 4, p-value = 0.1651

A la vista de los resultados, p-valor = 0, 1651, se concluye que no hay diferencias


significativas entre los rendimientos de los cinco tipos de neumáticos.
95

7.5. Ejercicios
7.1 Estudie, a partir de la tabla de datos porcentuales que se da, si las medias de
los tres niveles de un determinado factor son iguales.

Nivel I Nivel II Nivel III


8, 1 8, 6 12
9, 2 8, 9 13, 2
9, 5 7, 4 13, 1
7.2 Una empresa tiene en un establecimiento cuatro vendedores y pretende asig-
nar primas en función de las ventas. A la vista de la tabla de ventas en los últimos cinco
meses (miles de euros), indique si los cuatro vendedores son igualmente eficaces. De no
ser así elabore el ranking en razón de las ventas.

Vend. 1 Vend. 2 Vend. 3 Vend. 4


6, 46 5, 79 8, 37 4, 94
4, 83 5, 13 7, 57 4, 11
5, 89 6, 17 8, 69 5, 45
5, 30 4, 72 8, 06 5, 21
6, 33 5, 60 7, 23 5, 00
7.3 A partir de la cuenta de resultados que presentaban 13 entidades financieras
englobadas en los ámbitos europeo, nacional y regional se ha calculado el porcentaje
destinado a la generación bruta de fondos, con los siguientes resultados:

Ámbito Generación bruta de fondos


Europeo 0, 4 3, 8 2, 5 2, 9
Tipo II 4, 7 2, 0 1, 8 2, 8
Tipo III 0, 9 3, 7 3, 1 6, 2 2, 7
£Puede considerarse que la proporción de fondos es igual independientemente del
ámbito de actuación?
7.4 Una cierta planta ha sido cultivada con cinco fertilizantes distintos. Se desea
estudiar si el tipo de fertilizante influye en la longitud de la planta, para lo cual se han
medido las longitudes de cinco series de 10 plantas, obteniéndose para cada serie los
resultados que aparecen en el fichero [Link]. £Hay evidencia estadística suficiente
para afirmar que las medias son diferentes? De ser así, £existen tipos de fertilizante que
no se diferencien entre sí?
7.5 Un fabricante está interesado en la resistencia a la tensión de una fibra sinté-
tica. Se sospecha que la resistencia está relacionada con el porcentaje de algodón en la
fibra. Suponer que la distribución para cada porcentaje son aproximadamente norma-
les y se da la homogeneidad de las varianzas. Para ello, se emplean cinco niveles de
porcentaje de algodón. De 5 réplicas aleatorias se obtienen los siguientes datos:
96

Porcentaje de algodón 1 2 3 4 5
15 7 7 15 11 9
20 12 17 12 18 18
25 14 18 18 19 19
30 19 25 22 19 23
35 7 10 11 15 11
£Puede considerarse que la resistencia de las prendas es la misma independiente del
porcentaje de algodón presente en sus fibras?
Apéndice A

Ficheros de datos

Puede accederse a los ficheros documentados en esta sección en la dirección http:


//[Link]/ebrcmdr.

[Link] Conjunto de datos que recoge las medidas del diámetro y la separación
entre espirales (µm) de las conchas de 20 caracoles adultos.

[Link] Contiene información sobre la producción de cuatro variedades de cebada


A, B, C y D.

chickwts Datos contenidos en el paquete “datasets” de R. Peso de 71 pollos sometidos


a distintos tipos de alimentación Contiene dos variables, una numérica weight:
peso y un factor feed: tipo de alimentación, con 6 niveles.

eolico_apilado.dat Los datos del fichero parque_eolico.dat apilados según las va-
riables velocidad y parque. Estos datos permiten trabajar más cómodamente en
Rcmdr.

[Link] Niveles de fibrinógeno de 32 pacientes, antes y después de ser trata-


dos durante un año con fenofibrato.

iris Datos contenidos en el paquete “datasets” de R. Provienen del famoso estudio


realizado por el estadístico y genetista Sir Ronald A. Fisher. sobre la clasificación
de 3 especies de iris (setosa, versicolor y virginica). Las variables de estudio son la
longitud y el ancho del sépalo y, la longitud y el ancho del pétalo de las 3 especies
mencionadas.

[Link] Vidas medias en rodaje de 5 tipos de neumáticos A, B, C, D y E, medi-


das en miles de kilómetros, probados en distintos coches de similares característi-
cas.

niv_estudios_cadiz.dat Nivel académico de la población gaditana. Fuente: Instituto


Estadístico de Andalucía.

97
98

peso_altura.dat Fichero en el que se proporcionan peso, altura y presión arterial ini-


cial y final de un grupo de 100 pacientes sometidos a cierto fármaco (Ca Antago-
nista + diurético, IECA o placebo).

reproduccion_vir.dat Número de virus reproducidos en función del tiempo (minu-


tos) y de la temperatura (grados), según el tipo de cultivo (ácido, básico o neutro).

[Link] Recoge información sobre el naufragio del buque Titanic (estatus econó-
mico, sexo, edad y supervivientes). Éste es el fichero incluido en el paquete “data-
sets” de R y está modificado para que se cargue correctamente en Rcmdr.

parque_eolico.dat Mediciones de la velocidad del viento (m/s) en dos localizaciones


alternativas (Parque1 y Parque2) registradas de forma simultánea durante 730 ho-
ras.
Apéndice B

Tabla de medidas estadísticas

En la siguiente tabla se ofrece un resumen de las medidas más usadas en estadística


descriptiva con sus correspondientes instrucciones en R

Medidas de posición Instrucciones en R


> quantile(datos,p)
con p vector de cuantiles
Cuantiles deseados.
> quantile(datos)
obtenemos todos los cuartiles.
Medidas de centralización
Media > mean(datos)
Mediana > median(datos)
Medidas de dispersión
Cuasivarianza > var(datos)
Cuasidesviación típica > sd(datos)
Varianza > var(datos)*
(length(datos)-1)/length(datos)
Medidas de dispersión Instrucciones en R
Desviación típica >sqrt(var(datos)*
(length(datos)-1)/length(datos))
Rango muestral >max(datos)-min(datos)
Rango intercuartílico >quantile(datos,.75)
-quantile(datos,.25)
Coeficiente de variación >sd(datos)/abs(mean(datos))
Medidas de forma En el paquete fBasics
Coeficiente de curtosis >kurtosis(datos)
Coeficiente de asimetría >skewness(datos)

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Apéndice C

Tabla de modelos

Modelo Instrucción Ecuación


Lineal >lm(Y ∼ X, data=Datos) Y = a+b·X
Lineal
sin término >lm(Y ∼ 0 + X, data=Datos) Y = a·X
independiente
>lm(Y ∼ X + I ( X 2 )+ Y = a0 + a1 · X +
Polinomial + I ( X 3 ) + · · · + I ( X n ), + · · · + an · X n
data=Datos)
Polinomial >lm(Y ∼ 0 + X + I ( X 2 )+ Y = a1 · X +
sin término + I ( X 3 ) + · · · + I ( X n ), + · · · + an · X n
independiente data=Datos)
Potencial >lm(log(Y ) ∼ log( X ), Y = a′ · X b , (1)
data=Datos)
Exponencial >lm(log(Y ) ∼ X, data=Datos) Y = e a+b· X
Logarítmico >lm(Y ∼ log( X ), data=Datos) Y = a + b · log( X )
Hiperbólico >lm(Y ∼ I (1/X ), data=Datos) Y = a + Xb
Doble inverso >lm(I (1/Y ) ∼ I (1/X ), Y = a+1 b
X
data=Datos)
Lineal >glm(fórmula, family= (2)
generalizado =familia(link), data=Datos)
(1) Los coeficientes a y b obtenidos en Rcmdr corresponden a la ecuación log(Y ) =
a + b · log( X ), con lo que el modelo potencial sería Y = e a · X b .
(2) familia puede tomar los valores gaussian, binomial, poisson, Gamma, [Link]
quasibinomial y quasipoisson. La función de enlace (link) puede tomar distintos va-
lores según la familia seleccionada. Podemos ver las distintas opciones consultando en
la ayuda de R la función family (help(family) o ?family).

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