IDEAS POLÍTICAS Y
PENSAMIENTO SOCIAL
Carlos Chaves
EJE 4
Propongamos
Fuente: Adobe/440607820
Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
La histórica lucha por los derechos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
El Idealismo de Hegel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
El romanticismo, respuesta a la Ilustración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
El nacionalismo y la búsqueda del origen . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
El espíritu, una fuerza dinámica y evolucionadora . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
La dialéctica, avance del espíritu y las sociedades . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
El individuo como parte del Estado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
Determinismo, idealismo y el fin de la historia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Marx y la filosofía materialista . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
Los modos de producción y su importancia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
Desarrollo del capitalismo y revolución industrial . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
¿Quién y para qué se hacen las leyes? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
La polémica de Marx con los socialistas utópicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
Marxismo como filosofía de la praxis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
Balance del marxismo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
ÍNDICE
Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
Introducción
A lo largo de este curso se ha recorrido buena parte de la historia
del pensamiento político y su directa relación con el Derecho, en este
último eje, se va a exponer la importancia de la Historia como ciencia,
y cómo ella puede ser usada para explicar las peculiaridades de cada
época. Asimismo, se presentará como a través de la Historia, puede
explicarse el origen del Estado y de la Sociedad, entendida esta última
INTRODUCCIÓN
como un cuerpo heterogéneo de individuos que deben agruparse para
coexistir y se necesitan mutuamente.
Si bien el siglo XIX, es bastante rico en filósofos que han meditado
sobre el Estado, en este eje, la discusión se centrará en dos de ellos:
Jorge Guillermo Federico Hegel y Carlos Marx. Ambos son hijos netos
del siglo XIX y sus pensamientos resultan complementarios y a su
vez, contradictorios. Para lograr esto se presentará en primer lugar el
pensamiento de Hegel, teniendo en cuenta su idea del Espíritu como
fuerza motora de la historia y su método dialéctico. Luego, se abordará
a Carlos Marx, quien a partir de una visión crítica de las teorías Hege-
lianas, logrará construir un pensamiento para explicar las relaciones
de poder en los ámbitos político, económico, social y cultural, a partir
de la evolución de los modos de producción. Veremos como la filosofía
de Marx terminó teniendo influencia, aún en medio de las controversias
que de ella se han desatado.
Como se observará en este eje, se hará alusión a los Nodos del Sello
Areandino del Desarrollo Sostenible y de la Ética del Cuidado y del Buen
Vivir, como elementos determinantes para una sana convivencia.
La histórica lucha por
los derechos
Figura 1. Lucha por los derechos
Fuente: Adobe/ 472796267
Como se expuso, a fines del siglo XVIII y principios del XIX aconteció la Revolución Fran-
cesa, la cual tuvo impacto en la vida política europea e hispanoamericana, y habíamos
visto que tras el período conocido como “el Terror” y el ascenso de Napoleón Bonaparte,
se generó todo un desorden, pues Napoleón había retirado y designado arbitrariamente
gobernantes funcionales en buena parte del territorio europeo, modificando las fronteras
e imponiendo leyes y a pesar de que los gobernantes europeos tras la caída de Napoleón
intentaron restaurar el antiguo orden absolutista, ideas como que los pueblos debían
disponer de su propio destino, o que los gobernantes tenían que contar con un respaldo
popular, se habían insertado en la mentalidad de los pueblos de Europa. En esta primera
etapa del siglo XIX, surgió un filósofo que tuvo un gran impacto en el pensamiento Euro-
peo: Hegel.
El Idealismo de Hegel
Jorge Guillermo Federico Hegel se convirtió en un filósofo que simbolizó a Alemania
y que se hizo célebre por ser una guía para muchos filósofos en tierras germanas en
distintos campos, tanto en la ciencia como en la política. Nació en 1770 en Stuttgart y
ante todo, se desempeñó como académico. En el punto más alto de su vida intelectual,
sus clases en la Universidad de Berlín se hicieron muy populares y sus obras la Fenome-
nología del Espíritu y la Filosofía del Derecho, en esta última Hegel se propuso presentar
de manera esquemática los fundamentos y justificaciones de la soberanía de un sistema
político que no sea adecuado o mejor que otros, sino correcto en sí mismo (Mejía Verg-
naud & Gualdrón, 2014). Hay filósofos que han querido hablar de algún aspecto específico,
el problema es que Hegel va a buscar entender y explicarlo todo, así que este filósofo
alemán buscará hacer una síntesis para la comprensión total del mundo que todo pueda
ser almacenado y comprendido en una sola mente.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 5
Figura 2. George Wilhem Friedrich Hegel
Fuente: Adobe/66989068
Para comprender a Hegel es necesario, tener en cuenta un concepto que va
a rodear buena parte de su obra y que forma parte del pensamiento román-
tico: el espíritu, entendido como una Fuerza estructuradora y ordenadora de
la Historia y de la Sociedad. El espíritu también es el factor que estructura y
ordena el alma humana y la conciencia, por tanto, ese espíritu podía estar
presente tanto en la realidad interna como en la realidad externa del individuo.
Se puede pensar que la filosofía de Hegel no es otra cosa que un método para com-
prender el curso de la Historia. Para Hegel ese Espíritu se manifiesta en las vidas, las ideas
y la cultura de los seres humanos, las cuales están en una forma u otros interconectados,
y en conjunto abarcan todo aquello que interesó, interesa e interesará al hombre (Cor-
cuera, 2005, pp. 36-37). Para comprender estas ideas es necesario tener en cuenta dos
conceptos que en términos generales permearon el pensamiento político del siglo XIX: el
Romanticismo y el Nacionalismo.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 6
El romanticismo, respuesta a la Ilustración
Es un movimiento artístico, filosófico
y cultural desarrollado entre 1770 y 1850,
el cual representaba la expresión de una
sensibilidad artística, que clamaba por
el retorno a lo clásico, dando importan-
cia a los sentimientos del ser humano, en
contraposición a la importancia que se le
daba a la Razón en la Ilustración (Pania-
gua, 1998, pp. 40-42). Si bien su filosofía ha
sido objeto de debate y discusión y se han
reconocido distintas tendencias del pensa-
miento romántico, podemos señalar que en
términos generales este es un movimiento
que busca volver a conectar al ser humano
con la naturaleza, es volver a ver ese “buen
salvaje” que había descrito Rousseau.
A diferencia del racionalismo predicado
por Kant, en la literatura romántica hay una
Figura 3. Romanticismo libertad de imaginación, y el individuo no
Fuente: Wikimedia Commons (2011) está sujeto a ninguna norma ni constreñido
a realizar determinados principios morales. Los teóricos del Romanticismo consideraban
que esa naturaleza, a la que había de retornar está guiada y ordenada por alguna fuerza
inmaterial, que también determina la vida del ser humano (Hobsbawm, 2015, p. 262).
Se puede afirmar que la importancia del Romanticismo radica en que en este acerca-
miento del ser humano a la naturaleza, había una añoranza o anhelo de ver el pasado
como algo glorioso, buscar los orígenes del hombre. Por ello en este período en la lite-
ratura y en las artes hubo un profundo interés por explorar el pasado, sobre todo aque-
llos momentos históricos que pudieran servir para encontrar los orígenes del individuo
europeo. Por ello los autores de esta época como Goethe, Schelling o Novalis, veían con
atención períodos como la Edad Media por lo que en sus letras había una constante alu-
sión al pasado y al Medioevo, buscando, al analizar la historia y vidas de héroes vikingos,
conquistadores y leyendas populares, los orígenes de la propia identidad. O por ejemplo,
en la pintura de Gaspar David Friedrich, se encuentra una alusión constante a la natura-
leza como un objeto vivo, que necesariamente influye sobre el ser humano.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 7
Instrucción
Les invitamos a afianzar sus conocimientos
ingresando a la página principal para revisar la
actividad de aprendizaje:
Control de lectura
Para la Ciencia Política, el pensamiento del Romanticismo es importante en dos sen-
tidos. Por un lado, como lo señalaron Fichte (1762-1814) y Schelling (1775-1854) porque
el Romanticismo creará la idea de que la tarea de las ciencias sociales es comprender el
pasado y entender el contexto en el que ocurre una serie de hechos y en segundo lugar,
habrá una tesis en esta época según la cual, los acontecimientos ocurren porque hay
alguna razón o explicación detrás de ellos. Dichas razones obedecen al comportamiento
del Espíritu entendida como una fuerza motora presente dentro de la naturaleza que
guía el destino del ser humano. Al analizar a Hegel, se volverá sobre este tema (Corcuera,
2005 pp. 28-30).
Lectura recomendada
Para ampliar este apartado se invita al estudiante desde
la página principal a realizar la lectura complementaria:
La crítica de la visión moral del mundo
Ezra Heymann
[Link]
El nacionalismo y la búsqueda del origen
Como se señaló previamente, la Revolución Francesa implicó un cambio, en la medida
que el pueblo pasó a ser la fuente de soberanía y no el rey por sí mismo. En la medida
que esta idea avanzó comenzó a forjarse en los pueblos europeos una conciencia de
pertenecer a una comunidad más amplia que el espacio del propio lugar donde se reside.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 8
Figura 4. Revolución francesa
Fuente: Adobe/288320988
Esta idea se hizo más latente con el avance de Napoleón sobre Europa, en algunos
territorios alentó a los pueblos contra el invasor francés, pero tras la caída del Emperador
Francés, algunos pueblos empezaron a visualizar la posibilidad de liberarse de Imperios
que por largo tiempo les habían sometido, por ejemplo en las ciudades del Norte de Ita-
lia, empezó a surgir un fuerte movimiento contra el dominio austríaco, lo cual se replicó
en buena parte de las tierras alemanas, que se sentían mucho más cerca de Berlín,
que de Viena, cuya monarquía seguía conservando rasgos arbitrarios y contrarios a la
Democracia y buscaba la homogeneización, de todos los ciudadanos, desconociendo sus
particularidades culturales (Hobsbawm, 2015, p. 143).
Este nacionalismo se combinó con la idea de que era nece-
sario replicar en los gobiernos europeos los postulados de
Nacionalismo
la Ilustración, y al igual que con la naturaleza, se pensaba
El nacionalismo es una ideología que resal-
que la Nación era algo vivo, una fuerza superior a los hom- ta e impulsa la idea de que la nación es el
bres que genera en la ciudadanía un espíritu popular y les elemento más importante en la constitu-
ción de un Estado.
guía en su destino. El Nacionalismo estimuló en cada país, Para comprender mejor qué es el naciona-
los estudios filológicos, sobre la lengua propia, y que se lismo, hay que definir primero, de forma
despertase interés por explorar las costumbres ancestra- breve, el concepto de nación. Se puede de-
finir como un conjunto de personas que
les, así como el buscar el origen de la identidad, tanto en comparten unos determinados elementos,
los aspectos étnicos como culturales (Paniagua, 1998, pp. sean conscientes o no de ello. Elementos
como la etnia, la cultura, religión, lengua
44-47). Todo ese interés, llevaría a que se pensase en la o el pasado histórico. Con lo cual, el nacio-
necesidad de que el ser humano estuviese atado a una nalismo defiende esta idea de unidad, y de
que nación es el elemento sobre el que gira
nacionalidad, lo que implicaba también el deber de apoyar toda la política estatal y territorial.
conjuntamente el proyecto nacional.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 9
Se debe considerar que no solamente, debe
pensarse el Nacionalismo en el Siglo XIX, desde
los aspectos meramente étnicos o culturales,
Unificación de Italia y Alemania
sino que también va a rodear una idea de liber- Durante el siglo XIX influido por el Romanticismo y
tad, puesto que así como cada pueblo tenía el Nacionalismo, se inició el proceso de unificación
derecho a tener una identidad y a diferenciarse de Italia y Alemania, que hasta entonces no habían
existido como Estados-Nación propiamente dichos.
de otros, no debía existir tampoco la opresión Por el contrario, por largo tiempo habían estado
por parte de otro pueblo. Así, en los movimien- conformados por principados, ducados y reinos, que
aunque compartían un lenguaje y un pasado común,
tos de Unificación de Italia y Alemania, o en las no reconocían una misma autoridad política, sino que
luchas de los irlandeses, o de los checos, va a estaban sometidos a otros imperios como el Austro-
húngaro.
haber presente una idea en que la formación de En sentido en Italia liderada por el Conde Cavour y
la Nación podía tener un carácter “progresivo”, con el apoyo de Giuseppe Garibaldi, iniciaron una se-
rie de levantamientos en las ciudades italianas, contra
en la medida que al reunir individuos de distin- las fuerzas austríacas, las cuales fueron expulsadas de
tos estratos sociales en torno a un territorio, una territorio italiano, en 1866. La unificación italiana se
consolidó con la conquista de Roma en 1870.
lengua, una cultura y un pasado común, también
Por otro lado, el rey de Prusia, con el apoyo de su
sería mucho más fácil para el Estado el desarrollo canciller Otto Von Bismarck inicio una serie de gue-
de una economía viable, una institucionalidad rras contra Dinamarca(1864), Austria (1866) y Francia
(1870) permitieron al gobierno de Berlín unificar el
y una seguridad (Hobsbawm, 2020, pp. 96-97). territorio alemán como un solo país, bajo una sola
Estas dos ideas se verán ampliamente reflejadas autoridad central.
en el pensamiento de Hegel, a quien procedere-
mos a explicar a continuación.
El espíritu, una fuerza dinámica y evolucionadora
Figura 5. Dialéctica
Fuente: Adobe/381944296
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 10
En un primer aspecto podemos señalar que Hegel construye su pensamiento a partir
del concepto del espíritu, el cual evoluciona a través de la historia en un proceso dialéc-
tico, no meramente especulativo. En el espíritu se encuentra el desarrollo y evolución del
pensamiento y las ideas humanas, las cuales necesariamente están atadas a unas con-
diciones históricas particulares. De esta manera, cuando se analice algún pensamiento u
opinión humana, esta debe ser puesta en un contexto y momento determinado. Por ello,
en el análisis del pensamiento, se deben tener en cuenta los hechos que influyen sobre un
momento particular, puesto que la afirmación puede tener un sentido en un momento
histórico claro. Por ejemplo, en su momento, en los años setenta se llevaba a cabo una
explotación masiva de carbón y petróleo, porque se creía que era lo correcto, no se sabía
ni se conocía de los riesgos del cambio climático, lo cual explica ese accionar.
Así, Hegel consideraba que la verdad es subjetiva; es decir pertenece al
modo de pensar o sentir de un sujeto o individuo en particular. ¿Quiere esto
decir que toda afirmación es verdad? No, precisamente, para Hegel solo lo
sensato es lo que sobrevive, y permanece a través del tiempo. Por ejemplo
en el pasado se pensaba que las mujeres eran inferiores; sin embargo, las
luchas y acciones de las mujeres han demostrado lo erróneo de esa premisa,
al punto que si hoy en día intentar revertir los derechos de las mujeres es
un imposible ético.
Así, el espíritu se asemeja a un río que va cruzando y creando un curso y en el que cada
movimiento del agua está determinado por los torrentes en él presentes, y los mean-
dros y remolinos que hay más arriba. Es decir, los pensamientos e ideas son en últimas
producto de lo que se pensaba antes, volviendo al ejemplo planteado, hoy la sociedad
es consciente de que la explotación petrolera y carbonífera tiene impactos en el medio
ambiente porque ha podido atestiguar los efectos de la explotación en momentos del
pasado; sin embargo, las personas en décadas pasadas no contaban con información
por lo que pensaban que dicha forma de explotar los recursos era la correcta. Lo mismo
ocurre con el pensamiento humano, es en última instancia, una sucesión de ideas que
son resultado de ideas que fueron previamente pensadas. Estas ideas están expuestas a
ser rebatidas hasta que llegue una nueva idea que demuestre lo contrario y de hecho, el
que las ideas sean contradichas, es lo que ha permitido el avance de la humanidad. El
proceso de contradicción de las ideas es la dialéctica.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 11
La dialéctica, avance del espíritu y las sociedades
Figura 6. Representantes de dialéctica
Fuente: Adobe/140204703
Para Hegel todo el conocimiento y las ideas humanas están ligadas entre sí y se desa-
rrollan en ese tránsito del Espíritu, ahora ese proceso no es lineal, sino que es un proceso
dialéctico. Por dialéctica, se entiende la acción de “sostener polémica”, y es que en la
antigüedad, como hizo Sócrates en su momento, para llegar a la verdad el mejor método
era discutir con el adversario y buscar las contradicciones en el razonamiento contrario.
Hegel establece que su dialéctica funciona mediante una estructura que comprende tres
fases: tesis, antítesis y síntesis, el cual se desarrolla así:
• Una idea se plantea, con lo que vendría a ser la tesis.
• A esa tesis, se contrapone una idea que la niega, que será la antítesis.
• De esta contradicción o discusión surgida entre estas dos ideas, surge
una nueva idea que toma lo mejor de ambas y crea una síntesis.
Esta Síntesis se convierte en una nueva Tesis a la que será contradicha en el futuro por
una nueva Antítesis, y luego de ambas ideas, surgirá una nueva Síntesis, con lo que se
repetirá el proceso una y otra vez (Corcuera, 2005, p. 43).
Es importante señalar acá que no siempre la Tesis y la Antítesis son falsas, simplemente
una es la negación o la contradicción de la otra. Esto puede verse en el siguiente ejemplo:
• En un principio, René Descartes y los filósofos de la corriente del racionalismo
creían que el único conocimiento certero e infalible era el que podíamos obtener
por medio de la Razón, con lo cual creían que esa era una capacidad innata. Por
ello, las ciencias realmente más certeras eran las matemáticas (tesis).
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 12
• Por otro lado, los filósofos del empirismo como John Locke negaban la existencia
de ideas innatas, y consideraban que el conocimiento necesariamente proviene de
las experiencias que los seres humanos han tenido por medio de los sentidos. Por
ello, las ciencias realmente más certeras eran las de la Naturaleza, pues sus con-
clusiones se derivan de la observación y las experiencias (antítesis).
• Immanuel Kant consideraba que tanto racionalistas como empiristas tenían par-
cialmente la razón, y estaban equivocados. Los racionalistas tenían razón en que
el conocimiento matemático, otorga datos e información certera e indiscutible;
sin embargo, para conocer la naturaleza, era necesario observar y percibir por
medio de los sentidos como señalan los empiristas. Por ello Kant consideraba que
la ciencia realmente más certera era la Física, puesto que explica los fenómenos
naturales a partir de relaciones matemáticas (síntesis).
Y, sin embargo, las ideas de Kant posteriormente fueron discutidas, puesto que ser-
vían para explicar el funcionamiento de las ciencias de la naturaleza; sin embargo, no
permitían explicar fenómenos como el comportamiento humano. Así que esta síntesis,
se convirtió posteriormente en una nueva tesis que debía ser rebatida.
En el campo del Derecho, la Dialéctica de Hegel es un elemento que permite com-
prender y entender el desarrollo histórico de las leyes y la política. Puede observarse en
este ejemplo:
• Durante mucho tiempo, los hombres han hecho uso del carbón por medio de ter-
moeléctricas y de combustibles fósiles, para obtener energía, por lo cual han teni-
do que quemar estos minerales, así como llevar procesos de explotación minera. El
sector minero afirma que es una actividad responsable que genera ingresos para
los países donde opera y que genera empleos. (tesis)
• Sin embargo, sectores ambientalistas y comunidades nativas han hecho reclamos
constantes sobre los impactos que tiene la minería en sus territorios, por ejemplo
en la contaminación de sus aguas, deforestación de sus bosques, así como des-
plazamiento. Las comunidades afirman que tienen derechos sobre sus territorios y
que por ello no están de acuerdo con la explotación minera (antítesis).
• El Estado se ve en un debate, pues necesita de los recursos financieros que le pro-
vee la actividad minera, pero tiene la obligación de proteger a las comunidades.
Por ello, decide establecer una política basada en el desarrollo sostenible, en el
cual como lo señala el Nodo del Sello Transformador Areandino propende por de-
sarrollar acciones específicas y procesos articulados orientados a la conservación
y adecuada utilización de Recursos Naturales. Así, el Estado puede solucionar este
problema estableciendo una ley o un código de normas que regulen la actividad
minera, en la que se puede continuar con estas explotaciones de forma concer-
tada, pero a su vez, respetando los derechos de las comunidades y entregando a
éstas la debida compensación por el impacto en sus territorios (síntesis).
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 13
Como vemos las leyes y normas son resultado de procesos dialécticos en los que clara-
mente se contraponen puntos de vista, en aras de mejorar las condiciones de la sociedad.
La visión de Hegel es una visión optimista, en la medida que piensa que estas contra-
dicciones permiten el avance y el desarrollo de los pueblos, los cuales se reflejan en sus
leyes, las cuales a pesar de ser sometidas a constante escrutinio, en ellas permanecerá
lo que es sensato. Hoy en día por ejemplo, es imposible pensar en la imposición de leyes
que limiten los derechos a ciudadanos de ciertas razas o etnias, pese a que en el pasado
este tipo de leyes existían, pues se pensaba que había grupos sociales inferiores.
Instrucción
Les invitamos a ingresar a la página principal
para revisar la actividad de aprendizaje:
Videopregunta
El individuo como parte del Estado
Hegel hace extensiva su dialéctica para explicar la razón por la cual existe el Estado y
el poder, y como lo señalan Mejía y Gualdrón (2014), para Hegel “no basta con el querer o
desear ser libres, sino el conseguir objetivamente la libertad; solo somos libres actuando,
en la práctica de un sistema político particular”. En tal sentido Hegel considera que tam-
bién en la sociedad y en el ser humano, entendido como un ser racional hay presencia del
Espíritu, el cual se manifiesta tanto en su desarrollo individual como colectivo.
Así, Hegel considera que en el ser humano como individuo existe un Espíritu Subjetivo,
el cual se manifiesta en la moralidad, definida como la capacidad del sujeto de juzgar en
sí mismo la validez de sus actos y explicar las motivaciones que hay detrás de los mismos.
Este espíritu subjetivo, sería la tesis o la primera idea, en la que la persona como sujeto
individual solamente se juzga a sí mismo.
Sin embargo, ese individuo no está aislado sino que necesariamente necesita convivir
con otros seres humanos, con los cuales tiene que coexistir, por lo que en el conjunto
de los miembros de cualquier grupo humano, Hegel considera que en la medida que
los seres humanos coexisten y se desatan conflictos y contradicciones entre ellos, se va
construyendo un espíritu objetivo, el cual se manifiesta en el Derecho y las Leyes, que
vienen a ser las normas e instituciones que limitan la conducta y libertades del individuo
en aras de garantizar y permitir una vida efectiva en comunidad. En nuestro proceso
dialéctico este Espíritu Objetivo, se convierte en la antítesis del espíritu subjetivo, en la
medida que se convierten en las limitantes de libertad del individuo, pero con el fin de
permitir la coexistencia con otros sujetos (Ver figura 1).
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 14
Como resultado de esta contradicción entre espíritu subjetivo (Individuo-Morali-
dad-Tesis), y Espíritu Objetivo (Sociedad-Derecho-Antítesis), surge entre ellos una sín-
tesis manifestada en la Eticidad (Sittlichkeit), la cual es la vida en sociedad, en la que el
sujeto es consciente de sus deberes y derechos, pero conserva sus opiniones y libertad.
La Eticidad vendría a ser una forma de vida en sociedad en la que cada sujeto obedece y
es consciente de la importancia de las leyes. Así el Espíritu Subjetivo y el Objetivo darían
paso a la Eticidad como Espíritu Absoluto, en el que los seres humanos pueden vivir en
paz (Mejía y Gualdrón, 2014).
• Individuo Espíritu objetivo • Vida social
• Moralidad (Antítesis) • Eticidad
Espíritu subjetivo • Derecho Espíritu absoluto
(tesis) • Sociedad (Síntesis)
Figura 7. Evolución del Espíritu y origen del Estado y la Sociedad, según Hegel
Fuente: propia
De modo tal, que alcanzar la Eticidad, debe ser para Hegel la aspiración de cualquier
sociedad y de cualquier Estado. Por ello, según Hegel, cada ser humano nace necesa-
riamente sujeto a unas condiciones políticas y sociales determinadas por el momento
histórico en el que se vive, por lo que el individuo debe buscar su lugar en el Estado, y así
poder vivir en sociedad. La función del Estado era esencialmente garantizar y proteger la
autonomía privada de los ciudadanos, pero a su vez debía otorgarles la información y por
medio del accionar de sus instituciones permitiendo así que los ciudadanos se integren y
se consideren a sí mismos como parte del Estado (Anderson, 1995, pp. 22-23).
Determinismo, idealismo y el fin de la historia
Una de las críticas al pensamiento Hegeliano es su visión determinista de la Historia. El deter-
minismo significa que a una causa sigue un determinado efecto, por lo que concibe que en la
sociedad, al igual que en la naturaleza existen leyes inmutables, e irreversibles, por ejemplo las
leyes de la termodinámica. Es decir, para Hegel en el tránsito y evolución del Espíritu, a través del
tiempo, necesariamente habrá un fin de la historia.
Cabe señalar que la palabra “Fin”, no quiere decir una terminación (ende, en alemán)
sino que en su obra habla de ziel (meta) o resultat (resultado), es decir la Historia tiene
un propósito oculto que es llevado a cabo en la evolución consciente y automediada del
Espíritu (Anderson, 1995, págs. 19-21) Para Hegel, el fin o propósito de la Historia debía ser
que los pueblos alcancen el grado de volks staats o de grupos humanos que pertenezcan
y se sientan parte del Estado.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 15
Figura 8. Determinismo
Fuente: Adobe/458935465
Pero para alcanzar ese desarrollo, para Hegel la humanidad avanzaba a través de la
lucha dialéctica. Sin embargo, Hegel consideraba que dicho desarrollo para el caso ale-
mán concluía con la aparición del Estado Prusiano, el cual tenía a pesar de todo rezagos
del régimen absolutista, pues había en él un Emperador, un ejército y muchos terrate-
nientes para los cuales trabajaba el pueblo, a cambio de un salario. Hegel no veía en esa
condición, ninguna clase de explotación y, por el contrario, terminaba sucumbiendo ante
el Idealismo, en la medida que daba por supuesta una perfección en el sistema impuesto
por el Estado Prusiano, el cual aunque garantizaba la libertad de sus ciudadanos, no
observaba que había también en el interior de su sociedad problemas sociales (Popper,
2017, pp. 259-262).
Precisamente, por tener una visión de que el Estado Prusiano era la más alta forma de
organización social, es que algunos van a considerar que la Filosofía de Hegel es de tipo
idealista, en la medida que piensa que una fuerza sobrenatural o externa al ser humano,
es la causante de los acontecimientos humanos, los cuales debían ser explicados por la
intervención de esa fuerza, en el caso de Hegel, el Espíritu. Esto no dejará de ser rebatido
por otro filósofo, que aunque no conoció personalmente a Hegel, tomó lo mejor de su
pensamiento para construir el propio: Carlos Marx, de quien se hablará a continuación.
Marx y la filosofía materialista
Carlos Marx nace en Tréveris en 1818, y va a ser testigo de uno de los hechos más
importantes de la Historia Económica: la Revolución Industrial, en la que hubo un avance
y un cambio de modelo económico y Europa pasó de depender de un modelo económico
basado en la producción agrícola a uno en el que la riqueza se encontraba enfocada en
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 16
las actividades de elaboración de manufacturas. Marx se destacó en diversos campos, la
filosofía, la sociología, la economía y la historia, a partir de las cuales hará una revisión
histórica de la Vida Humana, y descubrió que a lo largo de la historia, ha habido unas
divisiones en clases sociales.
Figura 9. Karl Marx
Fuente: Adobe/44798993
Estas ideas son resultado de la combinación de tres elementos importantes del pen-
samiento humano:
• La economía inglesa.
• La filosofía alemana.
• El socialismo francés.
A partir de la influencia de estas tres corrientes de pensamiento, Marx construyó una
explicación a los hechos, que también sirve para la explicación del Derecho. En este sen-
tido, Marx manifestó que en la Historia de la Humanidad son determinantes los Modos
de Producción. Cabe anotar que para Marx, no había nada más allá de la naturaleza,
es decir Marx intenta construir su filosofía a partir del mundo real y perceptible con los
sentidos, por ello, su pensamiento será considerado como Materialista, al tener como
base los hechos reales, sin pensar que estos se originan por causas externas.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 17
Los modos de producción y su importancia
Para Marx, a lo largo de la historia, el ser humano ha debido enfrentarse a la natura-
leza, para obtener recursos de ella y así garantizar su supervivencia. Para ello, ha debido
crear herramientas e instrumentos para producir. Cada nueva generación ha ido creando
nuevas y mejores herramientas: se pasó del arado manual, al del arado por bueyes y más
adelante, al tractor; todos estos instrumentos permitieron un mejor aprovechamiento de
los recursos y un aumento en la producción de bienes y servicios. Pero esos instrumentos
de producción no operan sin seres humanos que los hagan funcionar, sean obreros o
campesinos. De este modo, los instrumentos de producción y las personas que los usan
para producir son las llamadas fuerzas productivas de la sociedad.
Pero el ser humano no produce de manera aislada, sino que cualquier proceso de
producción tiene un carácter social, a través del tiempo, unos seres humanos han sido
dueños de los medios de producción, y otros con el conocimiento y experticia podían
usar su fuerza de trabajo para poner en funcionamiento tales herramientas. Es decir, en
los procesos de producción, se crean relaciones entre los hombres que pueden ser por
voluntad, necesidad o fuerza, tales relaciones son denominadas por Marx como relaciones
de producción.
De este modo, la unión en conjunto de las Fuerzas Productivas y las Relaciones de
Producción son los llamados modos de producción. Así, para Marx a diferencia de Hegel,
la historia está constituida no por las biografías de hombres, sino de sociedades en las
que ha habido distintos Modos de Producción a través de los cuales el ser humano, se ha
impuesto a la naturaleza. A través del tiempo, Marx distingue cinco modos de producción:
• La comunidad primitiva.
• La esclavitud.
• El feudalismo.
• El capitalismo.
• El socialismo.
En todos estos modos de producción, siempre ha habido dominadores y dominados que
aunque son antagónicos, logran y necesitan existir juntos. Los tres primeros, ya han sido
explicados en momentos previos del curso, para esta última parte el análisis se centrará
en los dos últimos.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 18
Desarrollo del capitalismo y revolución industrial
Para entender el modo de producción capitalista, hay que tener en cuenta, los hechos
acontecidos tras la Revolución Francesa, en los que ascendió una clase social que sería
determinante para el desarrollo de la Historia: La Burguesía que tendrá un papel deter-
minante en la Revolución Industrial, que se explicará a continuación.
Figura 10. Capitalismo
Fuente: Adobe/121027195
Como vimos previamente, la burguesía, era la clase social urbana, que esencialmente
se dedicaba a la Actividad Artesanal y al Comercio en el siglo XV; sin embargo, esta clase
social que se caracterizaba por un grado de emprendimiento inicialmente tenía un nivel
bajo de productividad, y los bienes industriales eran producidos en talleres pequeños en
los que había pocos trabajadores y escasa división del trabajo, lo que hacía que hubiese
una baja oferta de bienes.
Sin embargo, en la medida que en el siglo
XVIII se desarrollaron nuevas tecnologías sobre
Lanzadera Volante
todo en el sector textil como la lanzadera
Innovación tecnológica que incorporó una lanzadera
volante de John Kay (1733), la Spinning Jenny volante provista de ruedecillas que, accionada por un
de James Hargreaves (1768) y la Water Frame único tejedor mediante un bramante, había que los
hilos discurrieran a través de la urdimbre a una mayor
de Richard Arkwright (1769), las cuales en con- velocidad. La incorporación de la nueva lanzadera
junto podían hilar simultáneamente decenas de a los telares manuales elevó la productividad en la
fase de tejer rompiendo su equilibrio con la de hilar.
husos. El desafío implicaba ahora crear telares
Spinning Jenny
que no fuesen movidos por la acción humana, Máquina que permite hilar simultáneamente varios
lo cual se logró en 1786 cuando Edmund Car- hilos a la vez.
twright desarrolló un telar mecánico que ini- Water Frame
cialmente fue accionado por caballos y después Máquina de hilar movida por energía hidráulica.
por energía hidráulica.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 19
Estos desarrollos tecnológicos no se detuvieron ahí, pues a fines del siglo XVIII se aplicó a
las máquinas de hilar y tejer, la energía producida por las máquinas de vapor diseñadas
por James Watt en 1769. Estas máquinas llevaron a que la productividad experimentase
un aumento, el cual inicialmente se orientó como se observa al sector de los tejidos y
posteriormente con el desarrollo químico se desarrollarían nuevas industrias como la
de los materiales para la construcción, vidrio, velas, jabón, bebidas y papel. De igual
manera, este progreso se hizo extensivo a la siderúrgica pues el aumento de la oferta
y de la demanda de bienes hizo necesario desarrollar los transportes, por lo que llega-
ría el desarrollo del acero para impulsar la construcción de ferrocarriles y de barcos,
que permitieran el transporte de mercancías (Escudero, 2009, pp. 63-69). Todos estos
progresos tecnológicos del siglo XVIII, que permitieron un gran crecimiento económico
constituyen el período conocido como Revolución Industrial.
Cabe señalar que la Revolución Industrial fue también una consecuencia de la mejora
de la productividad en el campo, puesto también en él se desarrollaron innovaciones
tecnológicas (máquinas segadoras, trilladoras), que elevaron la producción de alimentos,
con lo que se produjo un traslado de población que antes se encontraba empleada en
el sector agrícola al sector industrial; en las fábricas había una mayor distribución del
trabajo y también había un mayor grado de disciplina que el que se presentaba en el
campo; lo que contribuyó a una mayor productividad y a que la burguesía, dueña de las
fábricas, viese acrecentado su capital (Hobsbawm, 2015, pp. 55-57).
La burguesía, que en buena medida impulsó el desarrollo de estas tecnologías, logró
en la Revolución Francesa, obtener la posibilidad de formar parte de los espacios de la
democracia representativa, con lo que pudieron liberarse de pagar tributo a señores feu-
dales y al clero. Así los burgueses lograron llegar al Estado a través del cual se incentivó
la financiación de obras y nuevas industrias. Todo este proceso tuvo un desarrollo similar
en Gran Bretaña, Francia y Alemania: La Burguesía se convirtió en el Estado y así logró
también influir en la elaboración de las leyes y las normas, dando el paso a ser la clase
dominante.
En contraste, muchos de los siervos y trabajadores del campo que se
trasladaron a las ciudades, fueron convirtiéndose en una segunda clase
social: los proletarios, o la clase obrera, que a diferencia de la burguesía,
no era dueña más que su fuerza de trabajo, la cual intercambiaban por
un sueldo, que en muchas ocasiones no les daba para vivir. Para Marx el
Capitalismo como Modo de Producción estaba marcado por la lucha entre
estas dos clases sociales: burgueses (dueños de los medios de producción)
contra los proletarios (obreros dominados).
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 20
Es importante señalar que, para la época de Marx, la relación Burgués-Proletario era
muy desigual, y como no había ninguna regulación las mujeres y niños también debían
trabajar, y sus condiciones de vida no eran las mejores, podemos verlo en este texto del
amigo y compañero de Marx Federico Engels, “la situación de la clase obrera en Ingla-
terra”(Escudero, 2009, págs. 115-116) que muestra cómo era la insalubridad y el hacina-
”
miento en los suburbios obreros a partir de la Revolución Industrial:
las casas de las ciudades escocesas tienen una altura de 5 ó 6 pisos como en Pa-
rís y -contrariamente a las de Inglaterra donde en la medida de lo posible cada
quien posee su casa particular- son habitadas por un gran número de familias
diferentes; la concentración de numerosas personas en una superficie reducida
sigue acrecentándose allí. Estas calles, dice un diario inglés: “(Las calles) son por
lo general tan estrechas que se puede pasar de la ventana de una casa a aquella
de la de enfrente, y estos inmuebles presentan además tal acumulación de pi-
sos que la luz apenas puede penetrar en el patio o en el callejón que los separa.
En esa parte de la ciudad, no hay ni cloacas ni retretes o lugares de desahogo
dentro de las casas, y. por eso todas las inmundicias, detritos o excrementos de
por lo menos 50000 personas son lanzados cada noche en las cunetas y, pese
al barrido de las calles, hay una masa de excrementos secos de emanaciones
nauseabundas, que no solamente ofenden la vista y el olfato, sino que presenta
además un gran peligro para la salud de la población. ¿Es sorprendente que en
tales localidades se descuide prestar la menor atención a la salud, a las buenas
costumbres e incluso a las reglas más elementales de la decencia? Al contrario,
todos aquellos que conocen bien la situación de los habitantes, atestiguarán del
alto grado que han alcanzado aquí las enfermedades, la miseria y la ausencia
de moral. En estas regiones la sociedad ha caído a un nivel indescriptiblemente
bajo y miserable. Las viviendas de la clase pobre son en general muy sucias y al
parecer jamás se limpian en absoluto. En la mayoría de los casos tienen una sola
pieza -donde, aunque la ventilación sea de lo peor, siempre hace frío a causa de
las ventanas rotas o mal adaptadas- que a veces es húmeda y a veces está en
el subsuelo, siempre mal amueblada, y enteramente inhabitable, hasta el pun-
to que con frecuencia un montón de paja sirve de cama a una familia entera,
cama donde duermen en una confusión repugnante, hombres y mujeres, jóve-
nes y viejos. El agua solo puede obtenerse en las bombas públicas, y la dificultad
de ir a buscarla favorece naturalmente todas las asquerosidades posibles.”
De igual manera, podemos ver que en tiempos de Marx había una frecuente explo-
tación de los menores de edad, que por su tamaño podían ser usados en actividades
peligrosas como el trabajo en las minas. Este testimonio de un niño trabajador en una
fábrica lo muestra:
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 21
”
yo tenía catorce horas y media de trabajo efectivo a los siete años. En esta
manufactura, había alrededor de 50 niños poco más o menos de mi edad,
estaban a menudo indispuestos y con poca salud. Había siempre una media
docena que se encontraban enfermos regularmente a causa del trabajo ex-
cesivo. La principal ocupación de uno de los capataces era azotar a los niños
para forzarlos a hacer este trabajo excesivo (Escudero, 2009, p. 116).
Todas estas malas condiciones que atestiguaron Carlos Marx y Federico Engels, los
llevaría a reflexionar sobre la posibilidad de cambiar el sistema capitalista y buscar la
construcción de una sociedad más justa.
¿Quién y para qué se hacen las leyes?
Carlos Marx hace una reflexión de la sociedad no solamente desde lo económico,
sino también en lo político, y para el momento atestiguo que las Burguesías o clases
dominantes, terminan controlando los Estados y de este modo haciendo las leyes en su
beneficio particular. Marx señaló que:
”
el gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los
negocios comunes de la clase burguesa (...) (La Burguesía) ha hecho de la
dignidad personal un simple valor de cambio. Ha sustituido las numerosas
libertades escrituradas y bien adquiridas por la única y desalmada libertad
de comercio” (Marx y Engels, 2001, p. 23).
Es decir, para Marx, la Burguesía instauró un sistema de explotación, en el que el ciu-
dadano simplemente cambia su libertad por un salario, por lo cual aunque sea un sujeto
“libre “no deja de estar explotado.
En tal sentido, Marx visualizó un fenómeno que ocurrió hasta el día de hoy, la globaliza-
ción en la Economía, y las implicaciones políticas que de ella se derivan. Marx contempló
también que las potencias industriales iniciaban sus procesos de colonización y domina-
ción en los continentes africano y asiático, en aras de garantizar territorios en los cuales
pudiesen obtener la cantidad de materias primas necesarias para sus propios aparatos
industriales, así como la obtención de mercados para las manufacturas que no podían
vender en Europa (Colorado, 2000, pp. 19-20).
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 22
Por ejemplo, cuando los británicos establecieron su dominio en India y la
convirtieron en su Colonia, desarrollaron en ella, amplias plantaciones de
algodón y destruyeron sus telares artesanales, obligando a la población
india a comprar los vestidos a los británicos. Este intercambio terminó
siendo beneficioso para los británicos en la medida que contaban todo
el año con el algodón que no podían producir todo el tiempo en Europa;
y a su vez tenían fijo un mercado para sus productos.
Para lograr este dominio el gobierno británico apoyó a los príncipes y los
marajá locales, los cuales reconocían la autoridad de Londres, a cambio
de una cierta autonomía en sus territorios; pero aunque había esa auto-
nomía, las leyes en los territorios coloniales y en la propia Gran Bretaña
terminaban siendo muy favorables a la Burguesía.
De ahí el acrecentamiento de las diferencias económicas, Marx señaló que: “la burgue-
sía ha sometido el campo al dominio de la ciudad, ha subordinado a los países bárbaros
o semi bárbaros a los países civilizados, los pueblos campesinos a los pueblos burgueses,
el Oriente al Occidente” (Marx y Engels, pp. 26-27). Se observa que hay una relación
entre élites que se hacen más poderosa en la medida que crecen los lazos comerciales.
Este problema de asimetrías entre los países más ricos y pobres, y la unión entre élites de
países ricos y pobres ha durado hasta el día de hoy.
Instrucción
Les invitamos a afianzar sus conocimientos
ingresando a la página principal para revisar el
recurso de aprendizaje:
Demostración de roles
Sin embargo, aun cuando en la obra de Marx tiene una gran importancia el aspecto
económico, las interpretaciones de su pensamiento han generado polémica, puesto que
surgió una visión economicista del marxismo (que va a ser en buena medida, la que
imperará en la Unión Soviética), que pensaba que la solución de los problemas radica en
lo meramente económico, y para algunos teóricos como Antonio Gramsci Grigory Lucacks
entre otros, lo que el Marxismo realmente planteaba era un cambio en el orden político
y cultural, no solo en lo económico.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 23
La polémica de Marx con los socialistas utópicos
Para Marx, tarde o temprano, los pueblos podrían dar un giro a su situación y construir
un nuevo modo de producción en el que habría un mayor grado de justicia: el socialismo.
Para entender la visión socialista de Marx, se explicará en primer lugar que es el socialismo
y su influencia francesa.
Tras la Revolución Francesa y la búsqueda de libertades en ella obtenidas, se empezó
a pensar en un segundo concepto importante: la igualdad, ya no solamente se hablaba
de una igualdad ante la ley, sino también una igualdad en términos de oportunidades
y desarrollo social. De ahí entonces empezaron a surgir filósofos que cuestionaban el
orden económico y que pensaban que la Revolución Francesa, estaba llevando a que se
consolidase el poder político de la Burguesía, algunos de ellos retomarán el pensamiento
de Jean Jacques Rousseau y sus críticas hacia la propiedad como elemento de conflicto
en la sociedad. Estos dos pensadores fueron Saint Simon y Fourier, que en términos
generales proyectaron un modelo de sociedad en el que se expropiaran las riquezas y se
distribuyeran de forma pareja, haciendo también obligatorios el trabajo y la educación.
Figura 12. Socialismo Vs. Capitalismo
Fuente: Adobe/254721273
Henri de Saint Simon (1760-1825), proponía por ejemplo que la economía debía ser
planificada bajo la dirección de la banca, se debía terminar la dominación y privilegios
de los nobles y organizar una nueva sociedad, que estuviese dirigida por los industriales
y que surgiese una nueva religión en la que el trabajo fuese reconocido como el único
mérito del hombre. Palabras más, palabras menos, la ideología de Saint Simon se sostenía
simplemente en que la moral religiosa resultaba suficiente para acabar con la desigualdad
social.
Por otro lado, Charles Fourier (1772-1837), proponía establecer un nuevo sistema de
colonias socialistas en el que pequeños grupos tuviesen una propiedad común y se creasen
cooperativas de consumo, que serán conocidos como falansterios. Con el fin de evitar
que creciesen las asimetrías sociales a cada quien se le pagaría según su condición.
Estas comunidades que debían ser autosuficientes se convertirían en espacios en los que
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 24
se podría llegar a una vida comunitaria pacífica y tranquila. Algo similar intentó Robert
Owen en Inglaterra quien montó en su fábrica una colonia socialista en las que había
jornadas de trabajo de solamente diez horas, y escuelas para los hijos de los trabajadores,
una forma de cooperativismo que buscó expandir sin éxito.
También encontramos a Louis Blanc (1811-1882) que afirmaba que la producción agrí-
cola e industrial debía estar concentrada exclusivamente en Talleres Nacionales, en los
que se proporcionaría trabajo, eliminando así la competencia, la cual veía como causa
de la desestabilización social. Por otro lado, Auguste Blanqui(1805-1881) creía que los
problemas sociales llevarían a que tarde o temprano habría una insurrección de las clases
populares; sin embargo, Blanqui creía que solo una minoría debía llegar al poder y no la
totalidad del proletariado. Estas primeras ideas socialistas encontraron una fuente en
el pensamiento del anarquista Pierre Joseph Proudhon(1809-1865), quien proponía un
mutualismo entre los obreros sin intervención del Estado, ese mutualismo se basaría en la
cesión de tierras a comunidades locales, que podrían gobernarse a sí mismas; asimismo
Proudhon abogada por la creación de un banco popular que prestaría a bajo costo, en
aras de incentivar el trabajo colectivo, incentivando la colaboración económica entre las
distintas clases sociales (Paniagua, 1998, p. 52).
Todas estas teorías, claramente tenían un deseo común:
lograr un grado de igualdad social y presentaban una crítica
frente al hecho de que hubiese unos sectores más ricos que Utopía
otros. Sin embargo, muchos de ellos serán conocidos como Una utopía es la representación de
una idea o sociedad en su forma
“Socialismos Utópicos”, en la medida que sus planes son bie- perfecta, ideal y sin fallos, pero cuya
nintencionados, pero no tienen asidero en la realidad. Para realización se aleja de la realidad
por su complejidad o imposibilidad
ellos, simplemente por la naturaleza social del ser humano de llevarla a la práctica por diversos
era posible crear un sistema en que se pudiera vivir juntos y factores.
colaborarse mutuamente (Hobsbawm, 2015, p. 245).
Marx, claramente tendrá una serie de discusiones con estas ideas socialistas pues en
ellas se desconoce al proletariado como actor histórico que puede contribuir a la transfor-
mación de la sociedad. Para Marx, muchas de estas propuestas no pasaban de ser simples
experimentos que no representan cambios de fondo en el sistema económico, sino que
sencillamente tenían que acabar siendo convenios con las élites. Marx consideraba que:
”
los inventores de estos sistemas, por cierto, dan cuenta del antagonismo de
las clases, así como de la acción de los elementos destructores dentro de la
misma sociedad dominante. Pero no advierten del lado del proletariado nin-
guna iniciativa histórica ni ningún movimiento político que le sea propio (...)
En la confección de sus planes tienen conciencia por cierto, de defender ante
todo los intereses de la clase obrera, por ser la clase que más sufre. El prole-
tariado no existe para ellos sino bajo el aspecto de la clase que más padece”
(Marx y Engels, 2001, págs. 70-71).
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 25
Es decir, para estos socialistas utópicos, el proletariado era simplemente un sector
social que merecería la caridad o la lástima de los más poderosos y no un actor político
que podía tener participación en el gobierno.
Muchos de estos socialismos utópicos terminaron influyendo en los posteriores pen-
sadores del Positivismo, esta es una doctrina filosófica cuyo origen fue propuesto por
Augusto Comte(1798-1857) y posteriormente desarrollado por Herbert Spencer (1820-
1903) en el que se establecía una visión en la sociedad y la existencia humana en todos sus
aspectos debía fundamentarse en torno a las Ciencias Naturales, las cuales podrían even-
tualmente convertirse en una “Nueva Religión”. El Positivismo tenía como fundamento la
idea del “Orden y el Progreso”, y creía en una evolución natural de la sociedad hacia una
mejor condición de vida. Marx no compartía esta visión determinista y, por el contrario,
abogó por un cambio en el orden, que solo sería posible por medio de una Revolución,
para lo cual Marx propuso la “filosofía de la praxis”, que se explicará a continuación.
Marxismo como filosofía de la praxis
Marx consideraba que a lo largo de la historia había existido la llamada “lucha de
clases”, la cual había permitido la transformación de los distintos modos de producción
ya explicados. Marx veía la necesidad de que el proletariado buscase también la forma
de cambiar el modo de producción capitalista, tal como en su momento lo hizo la bur-
guesía con el sistema feudal y diese paso al sistema del socialismo, cuyo plan básico, es
presentado por Marx y Engels(2001, pp. 54-55) en el Manifiesto del Partido Comunista:
”
Expropiación de la propiedad privada y aplicación de la renta del suelo a los
gastos públicos.
2. Fuerte impuesto progresivo.
3. Abolición del derecho de herencia.
4. Confiscación de la fortuna de los emigrados y rebeldes.
5. Centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco nacional con
capital del Estado y régimen de monopolio.
6. Nacionalización de los transportes.
7. Multiplicación de las fábricas nacionales y de los medios de producción, rotu-
ración y mejora de terrenos con arreglo a un plan colectivo.
8. Proclamación del deber general de trabajar; creación de ejércitos industriales,
principalmente en el campo.
9. Articulación de las explotaciones agrícolas e industriales; tendencia a ir borrando
gradualmente las diferencias entre el campo y la ciudad.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 26
10. Educación pública y gratuita para todos los niños. Prohibición del trabajo infan-
til en las fábricas bajo su forma actual. Régimen combinado de la educación
con la producción material, etc.
Para Marx, por mucho tiempo los filósofos, solo se habían ocupado de “interpretar el
mundo”, sin embargo, ahora lo importante era “cambiarlo”; en este sentido Marx propuso
la categoría praxis, la Praxis es la actividad humana, por medio de la cual se cambia la
sociedad. Es decir, el Proletariado no es un actor pasivo que deba quedarse esperando a
que los cambios lleguen por sí solos, sino que debe luchar para desarrollar y alcanzar esos
cambios. La praxis es la unión de la teoría y la práctica, así que no basta con predicar o
soñar como lo hacían los socialistas utópicos, hay que actuar para generar los cambios.
Video
Para ampliar la información se invita al estudiante a ingresar
a la página principal para visualizar la siguiente videocápsula:
La praxis para Karl Marx
[Link]
Figura 13. Proletariado y burguesía
Fuente: Adobe/259268747
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 27
Marx claramente manifestaba que los hombres eran los que hacían la historia, es
decir son quienes constituyen un nuevo humanismo y son los llamados a crear el nuevo
orden. Pero ¿cómo pueden hacerlo? Marx considera que lo más importante es buscar la
politización de las clases bajas, es decir crear una “conciencia de clase” por medio de
la educación, y formar a esta clase social para llevar a cabo una Revolución Política a
través de un partido político nuevo, un partido que se muestre articulado con las luchas
de las clases populares. Para Marx tarde o temprano, la contradicción entre burguesía
y proletariado haría inevitable que se lleve a cabo una Revolución Violenta, en la que
para Marx, los obreros no tienen nada que perder, pero, en cambio, tienen un “mundo
por ganar”.
Balance del marxismo
Marx murió en 1884, en condiciones de
pobreza, sin embargo, cabe anotar que este filó- Guerra Fría
sofo alemán pensó que las contradicciones y pos- Período histórico posterior a la segunda Guerra Mun-
terior lucha y revolución proletaria tendría lugar dial, en el que en el mundo quedaron las dos poten-
cias los Estados Unidos y la Unión Soviética, ambos
en los países con un mayor grado de industriali- ganadores de la guerra, y cada uno de ellos con un
zación (Gran Bretaña, Francia y Alemania), pero sistema político diferente: Los Estados Unidos con el
capitalismo y la Unión Soviética con socialismo.
realmente sus ideas solo se probaron con éxito en
Ambas potencias desarrollaron una carrera armamen-
1917 en Rusia, donde a fines de la Primera Guerra tista que llevó a que se diese un "equilibrio de poder"
Mundial, una alianza de campesinos y obreros, entre ambas potencias, que aunque se amenazaban
constantemente, no entraron en conflicto directo.
liderada por Vladimir Ilich Lenin quien, instauró Sin embargo, esto no implicó que fuese una época pa-
en noviembre de 1917 un régimen socialista, en el cífica pues la guerra se manifestó en conflictos en los
países menos desarrollados, pues algunos se aliaron
que hubo una abolición de la propiedad privada. con Estados Unidos y otros con los Soviéticos. Guerras
Un modelo que fue continuado por el sucesor de como la de Corea(1950-1953) y Vietnam(1965-1973)
Lenin, José Stalin, quien logró consolidarse al con- La Guerra Fría duraría hasta 1991, cuando la Unión
Soviética por sus problemas internos se disolvió, na-
vertirse junto a Estados Unidos en las potencias ciendo las actuales repúblicas de Europa Oriental.
dominantes, durante la llamada “Guerra Fría”.
Instrucción
Para ampliar la información se invita al estudiante a ingresar
a la página principal para revisar los recursos de aprendizaje:
• Zona activa
• Línea de tiempo
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 28
Sin embargo, hasta el día de hoy el modelo político marxista no ha dejado de suscitar
críticas hasta el día de hoy, evidentemente por los niveles de violencia y represión desa-
tados por el Stalinismo en la Unión Soviética, el Maoísmo en China, los Jemeres Rojos en
Camboya o en América Latina por el régimen de Fidel Castro. Para Karl Popper (2017, pp.
355-356), el que haya habido una Revolución Socialista, no garantiza por sí mismo una
abolición de las clases sociales, pues eso implicaría anular al individuo e inevitablemente,
según Popper cuando surjan intereses particulares en las clases trabajadoras, estos nece-
sariamente entrarán en conflicto con los demás miembros de la comunidad. De igual
manera, para Popper, en una Revolución Socialista, los sujetos que tomen el poder muy
probablemente serán los que tendrán la dirección del Estado, por lo que necesariamente,
constituirán una nueva clase dominante. Además, Popper establece que algunas de las
demandas del Marxismo, como la abolición del trabajo infantil y la educación pública
son perfectamente realizables en la Democracia Capitalista, como en su momento se
mostró por los Estados Unidos y en Europa en la implantación del Estado de Bienestar.
Figura 14. Guerra fría
Fuente: Wikimedia Commons (2010)
Aun así, no se puede desconocer que la obra y pensamiento de Marx ha tenido una
relevancia en el siglo XXI; por ejemplo la necesidad de lucha por los derechos sociales;
como se observa en muchos de los movimientos sociales hay unas reivindicaciones y la
necesidad de adelantar reformas profundas en el Estado, lo que ha implicado la unión
de distintos sujetos sociales: sindicatos, obreros, desempleados, estudiantes, campesinos,
indígenas, mujeres, ambientalistas, minorías sexuales y étnicas. Muchas de estas luchas
se están llevando de forma articulada, sin perder las particularidades de los diversos
movimientos.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 29
En el caso de América Latina, vemos que el Marxismo otorga una herramienta científica
para estudiar el desarrollo de las naciones, las cuales se han acogido por economistas
como Raúl Prebisch quien en conjunto con la CEPAL expresaron su preocupación por
el grado de dominación económica y política que los países más desarrollados hacen
sobre los países latinoamericanos. Movimientos como la Teología de la Liberación en los
años sesenta, nutrieron su pensamiento del marxismo, y abogaron por un cambio en las
estructuras sociales.
Lectura recomendada
Para ampliar este apartado se invita al estudiante desde
la página principal a realizar la lectura complementaria:
Cómo nos ayuda Marx a entender el populismo con-
temporáneo 1
Anselm Jappe
[Link]
Sin duda, puede sostenerse que a pesar de las controversias, el marxismo sigue otor-
gando una serie de herramientas teóricas para comprender la sociedad y por ende, el
Derecho. Un Derecho que cómo bien lo señala el Nodo Areandino de la Ética del Cuidado
y del Buen Vivir, tiene que velar por un cuidado y respeto mutuo que permita al sujeto
vivir con una dignidad y siempre en procura de la mejora de su calidad de vida y la de
los demás.
Conclusiones
Marx y Hegel son dos filósofos que influyeron notablemente en el pensamiento del
siglo XIX, y muchos de sus planteamientos, son válidos para comprender el desarrollo del
Derecho y las Sociedades el día de hoy. Si bien hay muchos más filósofos y pensadores
en el siglo XIX y aún muchos más en el siglo XX. Estos que han sido las primeras bases, se
constituyen en una aproximación que permitirá al futuro profesional del Derecho analizar
los conflictos y sucesos políticos.
Por un lado, Hegel nos muestra como en la sociedad y los grupos humanos es salu-
dable que existan contradicciones, pues las controversias, generadas a partir de estas,
producen un intercambio de argumentos que enriquece la sociedad, en tal sentido es
necesario desarrollar una actitud que se muestre favorable a escuchar las ideas contrarias
y estar dispuesto a reconocer que no se cuenta con una verdad absoluta. Ahora ¿Esto
implica que todas las ideas y afirmaciones son verdaderas? Hegel nos da la respuesta
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 30
cuando afirma que “lo sensato es aquello que sobrevive”, es decir las cosas lógicas y sen-
satas son aquellas que perduran, por ejemplo los derechos y libertades del individuo. Es
importante, por tanto, estar dispuesto a aceptar nuevas ideas, pero a la vez, a defender
aquellos postulados e ideas que garantizan nuestros derechos, como elementos garantes
de nuestra felicidad.
En este último aspecto, debemos destacar el papel de Carlos Marx, quien muestra
que es necesario luchar para crear los cambios sociales. Sin embargo, para generar estos
cambios no es necesario generar una situación de violencia, sino que puede llevarse a
cabo en la práctica, por medio de una acción respetuosa del otro, que debe aplicarse de
manera constante, en los distintos escenarios de la vida. La Democracia nunca debe ser
incompatible con la lucha por los derechos.
Ideas políticas y pensamiento social - eje 4 propongamos 31
Bibliografía
Anderson, P. (1995). Los fines de la historia. Bogotá: Tercer Mundo.
Colorado, A. (2000). Imperialismo y colonialismo. Madrid: Anaya.
Corcuera, S. (2005). Voces y Silencios en la historia. Siglos XIX y XX.
México D.F.: Fondo de Cultura Económica.
Escudero, A. (2009). La Revolución Industrial. Una nueva era . Madrid:
Anaya.
BIBLIOGRAFÍA
Gualdrón, M., & Mejía Vergnaud, A. (2014). ‘Filosofía del Derecho’, de G.
W. F. Hegel. Obtenido de [Link]
educacion-y-cultura/filosofia-del-derecho-de-g-w-f-hegel
Heymann, E. (2007). La crítica de la visión moral del mundo. Ideas y
valores. Obtenido de [Link]
647?parentSessionId=daSjuYve%2FmWJCrQBqmomotoQ0T2WYNh8
HdugWwIly4Q%3D&accountid=50441
Hobsbawm, E. (2015). Historia del siglo XX 1914-1991. Bogotá: Planeta.
Hobsbawm, E. (2015). La era de la Revolución 1789-1848. México: Crítica.
Hobsbawm, E. (2020). La Era del Capital 1848-1875. Buenos Aires:
Crítica.
Jappe, A. (2018). Cómo nos ayuda Marx a entender el populismo
contemporáneo 1. Sociología Histórica, 137-146. Obtenido de https://
[Link]/docview/2288653282/fulltextPDF/539E8F0493E
0452APQ/1?accountid=50441
Marx, C., & Engels, F. (2001). Manifiesto del Partido Comunista. (G. Silva
Rincon, Ed.) . Bogotá: Panamericana.
Paniagua, J. (1998). La Europa Revolucionaria (1789-1848). Madrid:
Anaya.
Popper, K. (2017). La Sociedad Abierta y sus enemigos. Madrid: Paidós.