Derecho Internacional Humanitario (DIH)
El Derecho Internacional Humanitario (DIH) es una rama del Derecho internacional cuyo objetivo
principal es limitar los efectos de los conflictos armados. Su propósito es proteger a las personas que
no participan o han dejado de participar en las hostilidades, y restringir los medios y métodos de
guerra disponibles para los combatientes. En esencia, es un conjunto de normas internacionales, de
origen convencional o consuetudinario, destinadas a humanizar los conflictos armados, ya sean
internacionales o no internacionales. Limita el derecho de las partes en conflicto a elegir libremente
los métodos y medios de guerra, protege a la población civil y sus bienes, y salvaguarda a las personas
afectadas por el conflicto, como prisioneros, heridos y náufragos, con el fin de evitar daños superfluos
y sufrimientos innecesarios.
El contenido fundamental del DIH se encuentra en los Cuatro Convenios de Ginebra del 12 de
agosto de 1949, de los cuales casi todos los Estados son parte:
•Convenio I: Para aliviar la suerte de los heridos y enfermos de las fuerzas armadas en campaña.
•Convenio II: Para aliviar la suerte de los heridos, enfermos y náufragos de las fuerzas armadas en el
mar.
•Convenio III: Sobre el trato debido a los prisioneros de guerra.
•Convenio IV: Sobre la protección de personas civiles en tiempo de guerra.
Estos convenios se complementaron con los Protocolos Adicionales de 1977, relativos a la
protección de las víctimas de los conflictos armados. Además, existen otros textos que prohíben
armas específicas y protegen bienes o categorías particulares de personas, como la Convención de
La Haya de 1954 para la protección de bienes culturales, las convenciones sobre armas bacteriológicas
(1975) y químicas (1993), la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (1980), el Tratado de
Ottawa sobre minas antipersonal (1997) y el Protocolo facultativo de la Convención sobre los
Derechos del Niño relativo a la participación de niños en conflictos.
El DIH distingue entre dos tipos de conflictos:
[Link] armados internacionales: Enfrentan, como mínimo, a dos Estados. En estos se aplica
un amplio conjunto de normas, incluidos los Convenios de Ginebra y el Protocolo Adicional I.
[Link] armados no internacionales: Se desarrollan en el territorio de un Estado entre sus
fuerzas armadas y grupos armados disidentes, o entre dichos grupos entre sí. En estos casos se aplica
un conjunto más limitado de normas, en particular el Artículo 3 común a los cuatro Convenios de
Ginebra y el Protocolo Adicional II.
El Artículo 3 común es una "miniconvención" dentro de los Convenios y establece las normas
mínimas aplicables en conflictos no internacionales. Estipula que las personas que no participen
directamente en las hostilidades deben ser tratadas con humanidad, sin distinción alguna. Prohíbe
expresamente los atentados contra la vida y la integridad corporal (homicidio, mutilaciones, tortura),
la toma de rehenes, los atentados contra la dignidad personal y las condenas o ejecuciones sin previo
juicio ante un tribunal legítimamente constituido. Además, ordena recoger y asistir a los heridos y
enfermos y permite que un organismo humanitario imparcial, como el Comité Internacional de la
Cruz Roja, ofrezca sus servicios.
Es crucial diferenciar el DIH del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Aunque
comparten similitudes, son ramas distintas del derecho que se desarrollaron por separado. La
principal diferencia radica en su aplicabilidad: el derecho humanitario se aplica específicamente en
situaciones de conflicto armado, mientras que el derecho de los derechos humanos es aplicable en
tiempo de paz, y muchas de sus disposiciones pueden ser suspendidas durante un conflicto.
El origen del DIH se remonta a normas antiguas, pero su codificación moderna comenzó en el siglo
XIX. Un hito importante fue el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra de 1820,
suscrito en Venezuela durante las guerras de independencia de la Gran Colombia. El DIH
contemporáneo tiene dos fuentes principales: el Derecho de Ginebra (protección de víctimas) y
el Derecho de La Haya (regulación de medios y métodos de guerra). La Conferencia diplomática
de 1949, convocada por el Consejo Federal Suizo, culminó con la adopción de los cuatro Convenios
de Ginebra.
Un actor central en la promoción y aplicación del DIH es el Comité Internacional de la Cruz Roja
(CICR), un organismo privado, neutral e independiente creado en 1863 y con sede en Ginebra. Su
labor, basada en el mandato que le confiere el artículo 3 común, incluye visitar a prisioneros,
supervisar el cumplimiento del DIH, prestar asistencia humanitaria y ofrecer sus servicios como
intermediario neutral entre las partes en conflicto. El CICR se caracteriza por su discreción,
garantizando a los Estados que no hará público lo observado en lugares de detención, pero
interviniendo confidencialmente ante las autoridades para mejorar el trato de los detenidos.
Finalmente, es importante subrayar que el DIH no legitima ni fomenta los conflictos armados. Por el
contrario, al recordar a las partes las terribles consecuencias de la guerra y establecer límites a su
conducta, se erige como un factor que busca mitigar el horror y contribuir a la paz.