0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas16 páginas

Cap 5

La prostatitis aguda y crónica es un desafío para los urólogos debido a su variabilidad sintomática y respuesta impredecible al tratamiento. Se clasifica en cuatro categorías: prostatitis bacteriana aguda, prostatitis bacteriana crónica, síndrome de dolor pélvico crónico y prostatitis inflamatoria asintomática. El diagnóstico se basa en la historia clínica, el examen físico y pruebas microbiológicas específicas.

Cargado por

subdmedica.ivsm
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas16 páginas

Cap 5

La prostatitis aguda y crónica es un desafío para los urólogos debido a su variabilidad sintomática y respuesta impredecible al tratamiento. Se clasifica en cuatro categorías: prostatitis bacteriana aguda, prostatitis bacteriana crónica, síndrome de dolor pélvico crónico y prostatitis inflamatoria asintomática. El diagnóstico se basa en la historia clínica, el examen físico y pruebas microbiológicas específicas.

Cargado por

subdmedica.ivsm
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PROSTATITIS AGUDA

Y CRÓNICA:
DIAGNÓSTICO
Y TRATAMIENTO

Coordinador:
Dr. Víctor Alfonso Francolugo Vélez

Participantes:
Dr. José Adrián Farías Munguía
Dr. Armando Flores Guerrero
Dr. Jorge Ignacio Bolaños Perea
Dr. Luis Enrique Soto Ramírez
PROSTATITIS AGUDA Y CRÓNICA:
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
INTRODUCCIÓN
La prostatitis aguda y crónica representa un reto para el Urólogo debido a la diversidad en la sin-
tomatología y cronicidad, identificación etiológica y la impredecible respuesta a los tratamientos.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS1
La prostatitis como entidad clínica independiente se reconoció a principios del siglo XIX. En 1815,
Legneau describió la inflamación prostática pero fue hasta 1838 cuando Verdes presentó la prime-
ra descripción de la patología de la próstata.

Al inicio del siglo XX, Gereghty y Stevens describieron la presentación clínica, patología y evalua-
ción microscópica de los especímenes tomados de la próstata, se describió en 1906 el primer aná-
lisis definitivo del líquido prostático, en esta entidad.

En 1920, la principal forma de tratamiento era el masaje prostático, pero en 1930 con la aparición
de las sulfonamidas, el tratamiento antimicrobiano ocupó el lugar de honor. En la década de 1950
se reconoce que puede existir inflamación de la próstata como un proceso congestivo no bacte-
riano.

La época moderna de tratamiento nace en 1960 y se consolida en 1968 cuando Meares & Stamey
popularizaron la prueba de los cuatro vasos para localizar el sitio de infección del tracto urinario
bajo. Con esto se abandona el masaje prostático y se racionaliza el tratamiento farmacológico. Los
retos actuales comprenden el diagnóstico para evitar el uso de antimicrobianos en casos no bac-
terianos y en el tratamiento ante la creciente resistencia bacteriana de los agentes causales y los
pobres resultados terapéuticos.

EPIDEMIOLOGÍA
Afecta a los hombres de todas las edades y es la tercera enfermedad urológica más común en los
servicios institucionales en el país. El 50% de hombres experimentará al menos un episodio de
prostatitis en su vida, y 2 a 3% de la población masculina tendrá prostatitis bacteriana. La prosta-
titis crónica es el diagnóstico urológico más común en hombres menores de 50 años y por arriba
de esta edad es el tercer diagnóstico más común.2-6

La prostatitis representa cerca del 1% del total de la consulta del médico familiar y aproximada-
mente el 8% de las consultas del Urólogo.3

57
CLASIFICACIÓN
En 1978, Dracht et al. clasificaba a la prostatitis en cuatro distintos síndromes clínicos asociados
con dolor prostático o incomodidad:4

• Prostatitis aguda bacteriana.

• Prostatitis crónica bacteriana.

• Prostatitis crónica no bacteriana.

• Prostatodinia.

Desde 1998 los grupos cooperativos de salud clasificaron la prostatitis en cuatro categorías:5

• Categoría I: Prostatitis Bacteriana Aguda.

• Categoría II: Prostatitis Bacteriana Crónica.

• Categoría III: Prostatitis no bacteriana. Síndrome de Dolor Pélvico Crónico (SDPC).

• Categoría IIIa: SDPC inflamatorio.

• Categoría IIIb: SDPC no inflamatorio.

• Categoría IV: Prostatitis Inflamatoria Asintomática (PIA).

El cuadro I establece una comparación entre las dos clasificaciones ya mencionadas.

58
COMPARACIîN DE LOS SISTEMAS DE CLASIFICACIîN PARA PROSTATITIS6

Categor’a IPCN* Definici—n Diagn—stico equivalente en


la clasificaci—n de Dracht
I Prostatitis aguda Infección aguda de la glándula Prostatitis aguda
bacteriana prostática bacteriana

II Prostatitis crónica IVU recurrente, infección Prostatitis crónica


bacteriana crónica de la próstata bacteriana

III SDPC**

IIIa SDPC** Incomodidad o dolor en la Prostatitis crónica no


inflamatorio región pélvica sin demostrarse bacteriana
infección usando técnicas de
cultivo estándar, pero
presencia de abundantes
leucocitos en muestras de
secreciones prostáticas y orina
después de masaje
prostático***

IIIb SDPC** Incomodidad o dolor en la Prostatodinia


No inflamatorio región pélvica sin demostrarse
infección, usando técnicas de
cultivo estándar, pero sin
leucocitos en muestras de
secreciones prostáticas y orina
después de masaje
prostático***

IV Prostatitis Evidencia de inflamación y/o --------


asintomática infección en muestras
inflamatoria prostáticas específicas en
ausencia de síntomas*
* IPCN: Grupo Colaborativo Internacional sobre Prostatitis.
** SDPC: Síndrome de Dolor Pélvico Crónico.
*** Muestras prostáticas específicas: semen, secreción prostática, orina después de masaje prostático.

59
ASPECTOS CLÍNICOS
Categoría I

PROSTATITIS AGUDA
Las manifestaciones clínicas más comunes de prostatitis aguda son:

• Fiebre.

• Escalofrío.

• Disuria.

• Polaquiuria.

• Urgencia.

• Dolor perineal, pélvico o bajo de espalda.

• Dificultad para la micción puede llegar a la retención urinaria aguda.

• Crecimiento prostático e hipersensibilidad de la glándula.

• Manifestaciones clínicas de bacteremia y puede llegar a sepsis.

La prostatitis aguda bacteriana está perfectamente reconocida como una entidad en la cual la his-
toria clínica y el examen físico son habitualmente suficientes para confirmar el diagnóstico. El ini-
cio puede ser brusco por los signos y síntomas de un paciente con enfermedad aguda del tracto
urinario bajo. El tacto rectal forma parte importante del diagnóstico. La próstata se puede encon-
trar muy sensible, caliente y reblandecida. No se debe de aplicar presión sobre la glándula, tratan-
do de evitar al máximo la cateterización transuretral ya que pudiera complicarse en ambos casos
con manifestaciones clínicas de bacteremia.7

Categoría II

PROSTATITIS CRÓNICA BACTERIANA


La prostatitis crónica bacteriana está asociada con episodios recurrentes de infección del tracto
urinario bajo bien documentados, causados por el mismo organismo, más comúnmente
Escherichia coli. Estas infecciones usualmente se acompañan por síntomas leves como frecuen-
cia urinaria, urgencia y disuria o pueden presentar una larga historia de dolor pélvico, presumible-
mente referidos a la próstata:

60
• Dolor perineal.
• Dolor abdominal bajo.
• Dolor referido a genitales (dolor del pene o testicular).
• Incomodidad o dolor a la eyaculación.
• Dolor rectal.
• Dolor de espalda baja.
• Constipación.

Categoría IIIa y IIIb (inflamatorio y no inflamatorio)


SÍNDROME DOLOROSO PÉLVICO CRÓNICO (SDPC)
El síntoma predominante en este grupo es el dolor, más comúnmente localizado en el periné, área
suprapúbica y el pene. Así como en los testículos, en la región inguinal o región baja de la espalda;
al igual que en la categoría II se puede presentar dolor durante o después de la eyaculación, algu-
nos pacientes pueden presentar síntomas obstructivos o irritativos, que pueden variar a través del
tiempo. Sin embargo, la diferencia con la categoría II está dada por la ausencia de un cultivo positi-
vo. En estos pacientes se ve afectada su calidad de vida por el impacto de esta condición sobre su
salud.

La presencia de leucocitos en la orina posterior a masaje prostático o líquido seminal se hace pre-
sente en la IIIa, a diferencia de la ausencia de éstos en la IIIb.

Categoría IV

PROSTATITIS INFLAMATORIA ASINTOMÁTICA


Caracterizada por ausencia de síntomas. Los datos de inflamación se obtienen por hallazgo inci-
dental en biopsia prostática, estudios histopatológicos de la glándula, o por leucocituria, o líquido
seminal.

En general, estos pacientes acuden a consulta a revisión de la próstata, por elevación del antíge-
no prostático, infertilidad, o disfunción eréctil.8

DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de prostatitis inicialmente es clínico. El cuadro agudo suele manifestarse con datos
y un número significativo de pacientes cursa con bacteremia, siendo de gran valor el tacto rectal
para su exploración física. El cultivo de las secreciones prostáticas u orina se encuentran con cre-
cimiento bacteriano y elevación en el conteo de células blancas de acuerdo a la prueba de Meares-
Stamey.6

61
Categoría II:
Se acompaña de cuadros repetitivos de infección de vías urinarias, demostradas mediante urocul-
tivo o prueba de Meares-Stamey, que es un procedimiento en el cual se debe realizar masaje pros-
tático para obtener una muestra de secreción prostática para análisis microbiológico.6

Si bien, es cierto que la prueba de Meares-Stamey nos sirve de apoyo en el diagnóstico, hay repor-
tes de que el 47% de los Urólogos no la utiliza por considerarla costosa, lenta, y desagradable para
el paciente.9 Una simplificación de este procedimiento consiste en la toma de dos muestras antes
y después de masaje prostático.6

La comparación entre estas dos pruebas se puede observar en el Cuadro 2 y la interpretación de


los mismos se aprecia en el Cuadro 3.

Cuadro 2. CARACTERêSTICAS DE LA PRUEBA DE MEARES-STAMEY


Y DE LA PRUEBA DE DOS VASOS PARA6
DIAGNîSTICO
DE PROSTATITIS
Requisitos:
• No haber tomado antibióticos al menos un mes antes.
• No haber eyaculado al menos 2 días, y de preferencia 5, antes.
• No haber miccionado en las últimas 3 horas.
• No haber realizado aseo genital ni retracción del prepucio.

PRUEBA DE MEARES-STAMEY PRUEBA DE DOS VASOS


Frasco 1 (VB1) - Orina uretral: primeros 5-10 ml

Frasco 2 (VB2) - Orina vesical: Vaso 1 (Pre-M) - Orina vesical:


chorro medio de la micción Chorro medio de la micción

Masaje prostático vigoroso durante por lo menos 1 minuto hasta la obtención de varias
gotas de secreción prostática.

Frasco 3 (EPS): colección de secreción


prostática espontánea o de la uretra
mediante asa de 10 ul

Frasco 4 (VB3) - Orina prostática: Vaso 2 (Post-M): 5-10 ml


5-10 ml de orina inmediatamente orina inmediatamente
después de masaje. después de masaje.

VB1 = first-void bladder specimen = primera muestra de orina vesical.


VB1 = second-void bladder specimen = segunda muestra de orina vesical.
VB3 = third-void bladder specimen = tercera muestra de orina prostática.
EPS = specimen of prostatic secretion = muestra de secreción prostática.

62
Cuadro 3. INTERPRETACIîN DE LA PRUEBA DE MEARES-STAMEY
Y LA PRUEBA DE LOS DOS VASOS EN EL DIAGNîSTICO
DE PROSTATITIS AGUDA Y CRîNICA6

PRUEBA DE MEARES-STAMEY

Diagn—stico Par‡metro medido Orina uretral Orina vesical


VB1 VB2

I Prostatitis Aguda Cuenta colonias >105/ml >105/ml


Bacteriana Leucocituria +++ +++

II Prostatitis Crónica Cuenta colonias Pocas Pocas


Bacteriana Leucocituria 0 +/-

IIIa SDPC Inflamatorio Cuenta colonias 0 0


Leucocituria 0 0

IIIb SDPC no
inflamatorio Cuenta colonias 0 0
Leucocituria 0 0

IV Prostatitis
Cuenta colonias 0 0
Asintomática
Leucocituria 0 0
Inflamatoria

63
Cuadro 3. INTERPRETACIîN DE LA PRUEBA DE MEARES-STAMEY Y LA
PRUEBA DE LOS DOS VASOS EN EL DIAGNîSTICO DE PROSTATITIS
AGUDA Y CRîNICA (segunda parte)6

PRUEBA DE MEARES-STAMEY PRUEBA DE LOS DOS VASOS

Orina prost‡tica Fluido prost‡tico Orina Orina


VB3 (EPS) Premasaje Posmasaje

MPNR* >105/ml MPNR*


+++

>104/ml >104/ml Pocas >104/ml


+++ +++ +/- +++

0 0 0 0
+++ +++ +++ +++

0 0 0 0
0 0 0 0

0 0 0
+++ +++ +++

*MPNR= Masaje prostático no recomendado.

64
CATEGORÍA IIIa y IIIb (SDPC):
En esta categoría la prueba de Meares-Stamey es de utilidad al igual que la de los dos vasos (cul-
tivo de orina antes y después del masaje prostático), para diferenciar de la categoría II y de acuer-
do a la presencia o no de leucocitos, entre la IIIa y la IIIb.

Categoría IV:
Se encontrará como diagnóstico de exclusión en la consulta del paciente por problemas de inferti-
lidad, elevación del antígeno prostático con biopsia negativa a cáncer, hiperplasia prostática obs-
tructiva y algunos casos de disfunción eréctil.

Existen otras herramientas auxiliares de diagnóstico que deben de ser manejadas por el Urólogo:

• Laboratorio: Biometría Hemática, Química Sanguínea, Antígeno Prostático Específico [total y


libre si se considera necesario], ya que siempre se eleva en los casos agudos, examen gene-
ral de orina, urocultivo, análisis PCR (Polymerase Chain Reaction Analysis) en orina posterior
a masaje prostático para la búsqueda de Chlamydia trachomatis.10,11

• Ultrasonido: En su modalidad transvesical con el objetivo de medir orina residual, valorar la


próstata, identificar calcificaciones y volumen. En la modalidad transrectal para corroborar
volumen y como guía para toma de biopsias y en casos excepcionales como auxiliar terapéu-
tico.

• Urodinamia: Este estudio está principalmente indicado en aquellos pacientes con trastornos
de la dinámica miccional, ya que pacientes etiquetados con prostatitis crónica pueden tener
alteraciones como disinergia del detrusor y/o del esfínter, vejiga neuropática o datos de obs-
trucción.

• Endoscopia: Para valorar el tracto urinario inferior y descartar algunos procesos obstructivos,
como estenosis, litiasis, etc.

65
ETIOLOGÍA
Los agentes bacterianos más comunes en la prostatitis siguen siendo las enterobacterias, siendo
la más frecuentemente aislada Escherichia coli.

En el Cuadro 4 se observan los agentes causales más comunes.

Cuadro 4. MICROORGANISMOS IMPLICADOS EN LA ETIOLOGêA


DE LA PROSTATITIS6

Asociaci—n con prostatitis Microorganismos


Patógenos prostáticos conocidos Uropatógenos Gram negativos:
Escherichia coli
Klebsiella sp
Pseudomonas sp
Otras enterobacterias
Patógenos prostáticos probables Enterococcus faecalis
Patógenos prostáticos posibles Staphylococcus aureus
Staphylococcus coagulasa negativos
Chlamydia trachomatis
Ureaplasma urealyticum
Mycoplasma spp
Bacterias anaerobias
Levaduras: Candida spp
Tricomonas vaginalis
Corynebacterium spp
Mycobacterium tuberculosis

Microorganismos no cultivables Virus


Bacterias deficientes de pared

66
PATOGÉNESIS
Las vías de acceso para la infección de la glándula prostática se esquematizan en el cuadro 5.

Cuadro 5. PATOGƒNESIS6

VêAS DE ENTRADA DE BACTERIAS A LA PRîSTATA

• Reflujo de orina infectada de la uretra prostática hacia próstata.

• Infecciones recurrentes del tracto urinario.

• Inoculación de bacterias en la uretra (instrumentación o cateterización).

• Coito anal.

• Contaminación recurrente de la uretra por gérmenes patógenos provenientes


de la flora vaginal.

• Invasión de bacterias del recto por vía linfática o directo.

• Invasión hematógena.

COMPLICACIONES
La principal complicación es el absceso prostático, calcificación prostática y síndrome doloroso
pélvico crónico.

TRATAMIENTO

Categoría I. Prostatitis bacteriana aguda


Los pacientes en esta categoría comúnmente requieren hospitalización, para control de la fiebre,
administración parenteral de líquidos y antibióticos. Con los siguientes esquemas sugeridos:

• Trimetoprim/Sulfametoxazol con un aminoglucósido.

• Quinolona con un aminoglucósido.

• Cefalosporinas con aminoglucósido.

67
La selección de la combinación antimicrobiana dependerá de los patrones locales de susceptibili-
dad/resistencia. Para las quinolonas se recomienda Ciprofloxacino. De las cefalosporinas se reco-
mienda Ceftriaxona en infecciones adquiridas en la comunidad, o Ceftazidima/Cefepima en las
nosocomiales.

En caso de bacteremia documentada (hemocultivo positivo), se recomienda que el esquema de


tratamiento inicial se prolongue en forma intravenosa por lo menos durante siete días. Se deberá
continuar con tratamiento de sostén de acuerdo al antibiograma.

En caso de no demostrarse bacteremia y que la fiebre ceda en 24 a 72 horas, el paciente podrá


ser egresado después de 24 horas de no presentar fiebre para continuar con tratamiento ambula-
torio de sostén. En este caso se recomienda utilizar aminoglucósido sólo durante cinco a siete días
y Trimetoprim/Sulfametoxazol o quinolonas o algún otro antimicrobiano durante por lo menos 4 a
12 semanas. Con este plan de tratamiento se espera buen control del paciente hasta en un 90%.
En caso de falta de respuesta al tratamiento, se deberá descartar la presencia de abscesos prostá-
ticos, o desarrollo de resistencia bacteriana.7,12

Para el tratamiento del absceso prostático, primero se deberá establecer el diagnóstico y luego
realizar el drenaje del mismo.

Categoría II. Prostatitis crónica bacteriana


En esta patología los antimicrobianos deben ser administrados de acuerdo con los resultados de
los cultivos. El tratamiento es oral, con quinolonas o con Trimetoprim/Sulfametoxazol, la duración
óptima del tratamiento no está bien determinada, se recomienda de cuatro a doce semanas. El
tratamiento de cuatro semanas parece tener altas tasas de recurrencia, pero no hay evidencia con-
cluyente de cual es la duración ideal. Las tasas de curación de esta patología oscilan de 60 a
85%.12

En caso de existir recurrencia, el tratamiento recomendado es dar nuevo tratamiento durante 12


semanas con quinolonas Trimetoprim/Sulfametoxazol, de acuerdo a cultivo en esta etapa.

Profilaxis. Indicada en pacientes con riesgo, que han presentado recurrencia, tiene como objeti-
vo evitar reinfecciones de vías urinarias, recomendándose dosis bajas de antibiótico.

Cirugía. Como último recurso, principalmente en pacientes con litiasis prostática, estenosis de
cuello vesical y/o uretra.

La recomendación de antimicrobianos se basa en la penetración que tienen en tejido prostático.


Se anexa cuadro de concentraciones plasmáticas, prostáticas y de líquido seminal de diferentes
quinolonas. Las concentraciones medias en secreciones prostáticas varían desde 0.14 mg/L para
norfloxacina hasta 1.03 mg/L con gatifloxacina, mientras que las concentraciones en líquido semi-
nal varían 1.75 md/dl con gatifloxacina hasta 6.57 md/dl con ciprofloxacino.13,14

68
Se ha recomendado el empleo de macrólidos ya que han demostrado altos niveles de concentra-
ción en tejido prostático y además que tiene acción sobre gérmenes intracelulares como
Ureaplasma y Chlamydia.15

Cuadro 6. CONCENTRACIONES MEDIAS


DE QUINOLONAS EN SECRECIîN PROSTçTICA
Y LêQUIDO SEMINAL DESPUƒS DE DOSIS òNICA

Quinolona Dosis Plasma Secreci—n Relaci—n L’quido Relaci—n


mg mg/L prost‡tica SP/plasma seminal LS/plasma
(SP) mg/L (LS) md/dL

Norfloxacino 800 1.40 0.14 0.12 ---- ----

Ciprofloxacino 750 0.88 0.23 0.23 6.57 7.7

Ciprofloxacino 250 0.53 0.16 0.30 2.59 4.9

Levofloxacino 250 1.70 0.89 0.52 3.25 1.9

Ofloxacino 400 2.00 0.66 0.33 4.09 4.0

Gatifloxacino 400 1.92 1.03 1.02 1.75 1.0

Si existe el diagnóstico de tuberculosis prostática, se dará tratamiento específico con esquema


convencional durante dos años.

Categoría III. SÍNDROME DOLOROSO PÉLVICO CRÓNICO (SDPC)

Categoría IIIa. SDPC inflamatorio


El tratamiento recomendado es el empleo de antibióticos durante seis semanas, dada su posible
vinculación con patógenos o microorganismos no demostrables mediante cultivo; y si existe res-
puesta favorable se recomienda continuar durante otras seis semanas más, obteniéndose una
respuesta terapéutica en 40 a 50% de los pacientes.16

Recientemente, se puede ser más específico al realizar Polymerase Chain Reaction en orina pos-
masaje prostático y o citomorfología del mismo para la identificación de Chlamydia y tratamien-
to específico.10,17

69
Categoría IIIb. SDPC no inflamatorio
Aunque no se ha demostrado la presencia de gérmenes en esta entidad, se recomienda el empleo
de antibióticos durante cuatro semanas, antes de abandonar el uso de los mismos.16

Terapia de apoyo:

• Alfa bloqueadores.

• Antidepresivos tricíclicos.

• Analgésicos.

• Relajantes musculares, ansiolíticos.

• Ejercicio [natación, caminar].

• Dieta sin irritantes.

Categoría IV. Prostatitis asintomática inflamatoria


Los pacientes asintomáticos no requieren tratamiento. Sólo se debe realizar estudio integral del
paciente respecto a elevación de antígeno, ya que si se encuentra por arriba de lo esperado para
su edad, se deberá efectuar biopsia transrectal guiada por ultrasonido y si se documenta infección,
administrar tratamiento con antibióticos.8

70
REFERENCIAS

1. Rodríguez Rivera JA. Infecciones urinarias: Prostatitis. SAM Infecciones urinarias. 2004. Intersistemas.

2. Krieger J, et al. Chronic prostatitis epidemiology and role of infection. Urology 2002;60 (Suppl 6A):8-13.

3. National Ambulatory Medical Care Survey, 1992, CD-ROM, Series 13, No 4 SETS version 1.22a Rockville,Md US Depart-
ment of Health and Human Services, Public Health Service, Centers of Disease Control and Prevention, National
Center of Health Statistics;1992.

4. Drach GW, Fair WR, Mears EM, et al. Classification of benign diseases associated with prostatic pain: prostatitis or
prostatodynia. J Urol 1978;120:266.

5. The NIH chronic prostatitis symptom index (NIH-CPSI) development and validation of a new outcomes measure. J.
Urol 1999.

6. Naber KG. Complicated Urinary Tract Infections. Lectures in Hospital Infections. Science Press Communications,
2003.p.1-43.

7. Francolugo Vélez VA. Prostatitis, un reto para el Urólogo. Urología Panamericana 2003;15(2):31-4.

8. Francolugo Vélez VA. Antígeno Prostático Especifico (APE) en la prostatitis. Pacientes en ocho años. Rev Mex de
Urología 2002;62(5):235.

9. McNaughton-Collins M, MJ Barry, FJ Fowler Jr, et al. Diagnosing and treating chronic prostatitis: do urologists use
the fourglass test? J Urol 1999;161(4 suppl):33 Abstract 109.

10. Francolugo Vélez VA. PCR en orina post masaje prostático para identificación de Chlamydia trachomatis. Comunicación
personal. Estudio prospectivo 2004.

11. Woo-Chul Moon, Choong Hee Noh, Moon Soo Park, et al. Polymerase chain reaction and sequencing analysis of bac-
terial DNA in men with chronic prostatitis syndrome: preliminary result of multicenter study. Seoul, Republic of Korea.
AUA 2004.

12. Naber KG. Lectures in hospital infections part two complicated urinary tract infections. Science Press Ltd; 2003.p.1-43.

13. Naber KG, Kinzig M, Sorge, et al. Penetration of ciprofloxacin into prostatic fluid, ejaculate and seminal fluid. Infection
1993;21:98-100.

14. Naber KG, Kinzig M, Serge, et al. Penetration of ciprofloxacin into prostatic fluid, ejaculate and seminal fluid in volun-
teers after an oral dose of 750 mg. J Urol 1993;150:1718-21.

15. Giannopoulus AG, Korzantis, et al. Pharmacokinetics of clarihtromycin in the prostate: implications for the treatment
of chronic abacterial prostatitis. Urology 2001;165:97-9.

16. Bjerklund-JohansenT, Gruneberg RN, Guibert J. et al. The role of antibiotics in the treatment of chronic prostatitis: a
consensus statement. Euro Urol 1998;34(6):457-66.

17. Sofras F, Tsakanika K, et al. A new technique for the detection of Chlamydia trachomatis in the EPS of patients with
prostatitis using cytomorphological methods. European Urology Supplements official Journal of the EAU 2003;2(1):15 -51.

71

También podría gustarte