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Document 4

La obra se desarrolla en un pueblo afromexicano en Oaxaca, donde la salud de un niño enfermo provoca un conflicto entre las creencias tradicionales y la modernidad. Mamá Chayo, una curandera, y otros personajes luchan por mantener el respeto hacia el Tonal, el espíritu protector, mientras enfrentan la ambición de Elías, quien desea vender el manglar sagrado. Al final, el pueblo se une para defender sus tradiciones y recuperar su conexión con la tierra y sus creencias, logrando la sanación del niño y la restauración del equilibrio.

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La obra se desarrolla en un pueblo afromexicano en Oaxaca, donde la salud de un niño enfermo provoca un conflicto entre las creencias tradicionales y la modernidad. Mamá Chayo, una curandera, y otros personajes luchan por mantener el respeto hacia el Tonal, el espíritu protector, mientras enfrentan la ambición de Elías, quien desea vender el manglar sagrado. Al final, el pueblo se une para defender sus tradiciones y recuperar su conexión con la tierra y sus creencias, logrando la sanación del niño y la restauración del equilibrio.

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Ambientación: Un pequeño pueblo afromexicano en la costa de Oaxaca, cerca de

la desembocadura de un río. El escenario debe evocar la humedad del mar, la


arena oscura y la vegetación exuberante. Se escucha de fondo el sonido de las
olas y, ocasionalmente, el de tambores lejanos. Personajes: Mujeres:

Mamá Chayo (65): Curandera y matriarca del pueblo. Conoce las viejas historias y
respeta los naguales.

Elena (30): Joven madre, pragmática, pero atormentada por la enfermedad d e su


hijo.

Zenaida (50): La escéptica del pueblo, tiende a ridiculizar las viejas creencias.

Ikal (15): Joven aprendiz de Mamá Chayo, de origen mixteco, muy conectada con
la tierra.

Hombres: 5. Don Rómulo (70): El anciano sabio, guardián de las tradiciones


mixtecas y afromexicanas.

6. Mateo (40): Pescador, esposo de Elena. Desesperado por la salud de su hijo.

7. Elías (35): El comerciante del pueblo, representa la modernidad y el desdén por


lo antiguo

8. Javier (17): Joven pescador, amigo de Mateo, temeroso de los naguales. 9. El


Tonal (Sin edad definida): El Nagual. Puede aparecer como un hombre de mirada
penetrante o como un jaguar negro. 10. Tío Cándido (60): Músico y narrador de
historias, siempre con su tambor. 11.

Benito (20):* Joven que trabaja en la cooperativa de pesca, influenciado por elias

Padre Anselmo (55): Sacerdote católico que intenta sin éxito sincretizar las
creencias locales.

ACTO ÚNICO

MAMÁ CHAYO (Toca la frente del niño con hierbas.) La fiebre no cede, Elena. No
es solo el calor. Hay algo más, una sombra que lo persigue.

ELENA (Angustiada.) ¿Una sombra? ¡Madre Chayo, por favor! Es la falta de agua,
es la mala alimentación. Pedro no trae pescado desde hace semanas. El mar está
vacío.

PEDRO (Con la mirada perdida hacia el horizonte.) El mar nos castiga. O alguien
nos castiga. Elías dice que es el cambio climático, que necesitamos barcos más
grandes.
DON RÓMULO (Aparece, apoyado en un bastón, su voz es grave.) No es el clima,
muchacho. Es la ofensa. Desde que la gente dejó de respetar el Tonal, el equilibrio
se rompió. Los naguales están molestos.

ZENAIDA (Entra riendo sarcásticamente, cargando una cubeta vacía.) ¡Ay, Don
Rómulo! ¡Los naguales! ¿Y quiénes son ahora? ¿Elías con su camioneta nueva?
¡Dejen de asustar a la gente con cuentos de brujos! Lo que necesitamos es un
pozo.

LUCIA (Con firmeza, defendiendo a Rómulo.) Los naguales son los guardianes,
Zenaida. Son los que sostienen el puente entre el mundo de los hombres y el
mundo de los espíritus. Si los ignoramos, el tonalli del pueblo se debilita.

ELÍAS (Entra con Benito, ambos vestidos con ropa moderna, riendo.) ¡Miren, la
asamblea de los supersticiosos! ¿Naguales? Yo solo veo ignorancia. La gente de
la ciudad se ríe de nosotros. Necesitamos progreso, no leyendas. Yo propongo
que vendamos ese pedazo de manglar a los inversionistas.

PEDRO (Enojado.) ¡Ese manglar es sagrado, Elías! Ahí es donde dicen que el
Nagual se transforma.

ELÍAS Y ahí es donde yo veo dólares. Si no creen en el progreso, su hijo seguirá


enfermo, Pedro. La medicina es ciencia, no magia de jaguar.

MAMÁ CHAYO (Se levanta, su rostro es de profunda seriedad.) Elías, tu arrogancia


va a costar caro. El Tonal es el espíritu protector que camina en la noche. Si se le
falta el respeto, el protector se vuelve verdugo.

LALO (Temblando ligeramente.) Yo vi algo anoche, cerca de la orilla. Una sombra


grande. No era un perro. Era demasiado... inteligente.

PADRE ANSELMO (Aparece, intentando calmar los ánimos.) Hermanos, la fe en


Dios es la única verdad. Podemos rezar a San Miguel Arcángel para que ahuyente
a esos... seres. Pero debemos dejar las prácticas paganas.

TÍO CÁNDIDO (Golpea suavemente su tambor.) El tambor no miente, Padre. La


sangre de África y la tierra Mixteca nos dicen que el espíritu no se borra con un
bautismo. El Nagual es la raíz.

PADRE ANSELMO (negando con la cabeza mientras se vuelve a persinar) por esas
cosas que seguimos pensando,hijo mio,es que no tenemos ayuda de nuestro
señor,la fe en ustedes es menos..

JAVIER (riendo levemente) padre,fe? Si la ultima vez que confiamos en usted se


fue un ratote a la ciudad con la coperacion para arreglar el parque

PADRE ANSELMO (sin decir mas palabras se retira enojado)


ELENA (Dirigiéndose a Pedro, desesperada:) No sé qué creer, Pedro. Pero mi hijo
se muere. Si la ciencia no lo cura, si la fe no lo protege... ¿Qué hacemos? Hay que
pedir perdón. Hay que hacer la ofrenda en el manglar. Hay que honrar al Tonal.

(Elías se ríe y se retira con Benito y Zenaida. Pedro y Elena se miran, dudosos.
Mamá Chayo y Lucia comienzan a preparar una pequeña ofrenda con flores)

ESCENA II: La Noche de la Transformación

(Oscurece. El escenario se ilumina con una luz azulada, evocando la noche en el


manglar. Se escucha el croar de las ranas y el sonido del mar. Pedro, Elena, Don
Rómulo, Mamá Chayo, Lucia y Tío Cándido están reunidos. Lalo se mantiene a
distancia, temeroso.)

PEDRO (Con la ofrenda en las manos, su voz tiembla.) Nunca pensé que haría
esto. Me siento un tonto.

ELENA Si funciona, no serás un tonto. Serás el padre que salvó a su hijo.

MAMÁ CHAYO (Enciende el copal.) El miedo es el velo que nos impide ver. El
Nagual no es un demonio, es la fuerza vital.

(Siguen ondeando el copal y Pedro carga la ofrenda en sus manos mientras la deja
en el suelo)

DON RÓMULO Gran espíritu que caminas entre dos mundos, guardián de la arena
y la sal. El pueblo ha olvidado la promesa. Hemos permitido que la ambición y la
burla marchiten nuestra fe. Perdona nuestra ceguera.

(Cándido toca un ritmo lento y profundo en su tambor. El ambiente se vuelve


denso.)

LALO (Susurrando, asustado.) Siento que nos observan.

ELENA (Se abraza a Pedro.) Que nos ayude, por favor.

(De la oscuridad emerge una figura. No es completamente humana, pero tampoco


es un animal. Es EL TONAL. Lleva ropa sencilla, pero su presencia irradia poder.
Sus ojos brillan como brasas.)

EL TONAL (Su voz es profunda y resuena.) Me invocan cuando la desesperación


les quema la piel. Me niegan cuando el sol brilla en sus redes.

PEDRO (Cae de rodillas.) Tonal, el hijo mío está muriendo. El mar no nos da
sustento. El equilibrio está roto.
EL TONAL El equilibrio se rompió cuando permitieron que la duda envenenara su
sangre. Elías no es el peligro, sino el eco de su propia falta de respeto. Ustedes
permitieron que la tierra sagrada fuera vista como un negocio.

MAMÁ CHAYO Elías quiere vender el manglar, el lugar de tu descanso.

EL TONAL (Mira fijamente a Pedro.) Tu hijo lleva el peso de la ofensa del pueblo. Su
tonalli se está apagando porque el tonalli de este lugar está siendo profanado.

ELENA (Llorando.) ¿Hay algo que podamos hacer?

EL TONAL ¡Detengan a Elías, no permitan que este sagrado manglar sea vendido,
defiendan sus tradiciones!

(Cuando la luz regresa, en el lugar donde estaba El Tonal, hay un majestuoso


JAGUAR NEGRO. El animal mira a los presentes, luego se da la vuelta y se adentra
en el manglar.)

MAMÁ CHAYO (Con un suspiro de reverencia.) Ha aceptado la ofrenda. Ahora


debemos actuar.

DON RÓMULO La prueba es defender el manglar.

ESCENA III: El Despertar y la Catarsis

(La mañana siguiente. De vuelta en la plaza. Elías, Zenaida y Benito están


marcando con estacas una zona cerca del manglar. Pedro y Elena observan desde
lejos. El niño de Elena, aunque aún débil, duerme en paz.)

ELÍAS (A Benito.) Apresúrate. Los inversionistas llegan al mediodía. Una vez que
firmemos, esta tierra será nuestra.

ZENAIDA (A Elías.) ¿Y si Don Rómulo y los otros protestan?

ELÍAS Que protesten. Son solo viejos y supersticiosos.

(Pedro se acerca, con una nueva determinación en su rostro. Elena lo sigue,


cargando a su hijo envuelto en una manta.)

PEDRO Elías, no puedes hacer esto.

ELÍAS ¿Quién me lo va a impedir? ¿Tu amiguito el jaguar?

ELENA (Con voz firme.) El manglar no se vende. Es la cuna de nuestro pueblo, el


lugar de nuestro Tonal.

ELÍAS ¡Tonterías!
DON RÓMULO (A Elías.) Esta tierra tiene dueño, y no eres tú. Es del espíritu que
nos protege.

ELÍAS (Riendo.) ¡Miren, la rebelión de los hechiceros!

(En ese momento, se escucha un rugido potente y cercano. No es un sonido de


animal asustado, sino de advertencia. La gente mira hacia el manglar. Una
sombra negra se mueve rápidamente entre los árboles.)

BENITO (Pálido, tirando las estacas.) ¡Es el Nagual! ¡Lo juro!

ZENAIDA (Gritando.) ¡Un jaguar! ¡Llamen a la policía!

MAMÁ CHAYO (Levantando sus manos.) ¡El Tonal ha regresado para defender su
casa!

(El rugido se repite. Elías, por primera vez, muestra verdadero miedo. El jaguar no
sale, pero su presencia es palpable y aterradora.)

PEDRO (Se para frente a Elías.) Si cruzas esa línea, ofenderás al guardián. Y el
guardián te cobrará.

ELÍAS (Recoge sus pertenencias, su arrogancia se ha desvanecido.) Esto no ha


terminado.

(Elías, Zenaida y Benito se retiran rápidamente, aterrorizados por el sonido del


jaguar.)

(Pedro se gira hacia Elena. El niño en sus brazos abre los ojos y sonríe
débilmente.)

ELENA (Llorando de alivio.) Está mejor, Pedro. La fiebre ha bajado.

PEDRO (Mira hacia el manglar, con profunda reverencia.) El Tonal nos ha devuelto
a nuestro hijo.

DON RÓMULO (Acercándose.) Nos ha devuelto más que eso, Pedro. Nos ha
devuelto la memoria. La catarsis no es olvidar, es recordar quiénes somos. Somos
la arena, el mar, el espíritu del jaguar.

LUCIA (Recoge las flores de la ofrenda y las esparce.) La leyenda no es un cuento


para asustar. Es el mapa de nuestra supervivencia.

TÍO CÁNDIDO (Comienza a tocar un ritmo alegre y triunfal en su tambor. La gente


comienza a bailar suavemente, celebrando la reconexión con su creencia.)

MAMÁ CHAYO (Mira al público, con una sonrisa sabia.) El nagual siempre camina
entre nosotros. Solo debemos abrir los ojos para verlo.

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