Mod2 03
Mod2 03
Dietistas y Nutricionistas
Dietistas
Directoras:
Lic. Karin Nau
Lic. Gabriela Cánepa
Módulo 2
Tercera Entrega
Módulo 2
Tercera Entrega
Luego de haber visto cómo se van a absorber y digerir los componentes de la dieta que
vamos a administrar, analicemos de qué se tratan estas fórmulas, cuáles son los nutrientes
que las componen y en qué forma se encuentran.
Y antes de ver en profundidad ese tema, algunas consideraciones que en la práctica nos
servirán para implementar eficazmente el soporte nutricional.
La deficiencia de nutrientes como los ácidos grasos esenciales, la glutamina, los cuerpos
cetónicos pueden producir una disminución de la barrera mucosa intestinal, ocasionando
traslocación bacteriana, produciendo sepsis de origen intestinal y conduciendo a la falla
orgánica como dijimos. Se los muestro gráficamente:
Después de una situación de stress, actúan las prostanglandinas, los leucotrienos, las citoquinas
en cascada, llevando a un hipermetabolismo que se caracteriza por la presencia de:
Lipólisis
Proteólisis
Gluconeogénesis
Aumento de la presión arterial
Aumento de la frecuencia y el gasto cardíaco
Retención de agua y electrolitos
Alteraciones inmunitarias
Hay autores que sostienen que la alimentación enteral aumenta la secreción de insulina e
inhibe la del glucagon, disminuyendo las catecolaminas séricas y atenuando la respuesta
hipermetabólica.
En los pacientes críticos se recomienda el uso de nutrición enteral temprana, o sea dentro
de las 24 a 48 hs. siguientes al ingreso a la terapia. Su implementación temprana versus la
tardía se asocia con una reducción de la mortalidad, una significativa disminución de las
complicaciones infecciosas. En cambio, no se ha demostrado un efecto en la disminución de
la estadía hospitalaria o en la terapia, ni en los días de permanencia con ventilación
mecánica.
La implementación de las terapias de soporte nutricional debe ser precoz, sobre todo en el
paciente crítico que se encuentra en una situación hipercatabólica la cual, como vimos,
produce una rápida desnutrición.
¡Miren qué diferencia! y eso va a depender de nuestra astucia al interactuar con los otros
profesionales, y poder hacerles conocer las ventajas evolutivas de su iniciación temprana,
como son:
Para asegurar una buena implementación de esta técnica deben elaborarse normas en cada
servicio para su manejo.
Quiero contarles que aquí en Argentina hemos trabajado en la regulación de esta terapia,
para lo cual se constituyó un Comité de Expertos que funcionó durante dos años
ininterrumpidamente para la elaboración de normas que se adaptaran a nuestra realidad.
Se presentará como información adicional dicha norma (Aprobada en plenario de Comité el
01/11/01), para el que le interese profundizar en el tema.
Entiéndase por tales, los alimentos para propósitos médicos específicos y aquellos
suplementos dietarios adecuados. Están formulados a base de nutrientes destinados a ser
utilizados dentro del contexto terapéutico de una enfermedad o condición que demande
requerimientos nutricionales distintivos.
Pues bien, ¿podrían decirme qué importancia reviste el esta definición en centrar el énfasis
en los propósitos?...Se los dejo para pensar, si quieren lo discutimos en el foro.
Fórmulas enterales
La presencia de ruidos
Apetito intacto.
Algunos autores sugieren que no hay que tomar la presencia de ruidos hidroaéreos como
signo para decidir la implementación de la vía enteral, ya que en ausencia de ruidos el signo
para el control de la tolerancia será la distensión gastrointestinal.
Cuando la integridad del aparato digestivo está comprometida por trauma o cirugía, se debe
pedir una placa de abdomen superior e intestino antes de iniciar AE.
Repasemos:
Concluimos que los pacientes con apetito conservado deberán recibir una dieta adecuada a
sus necesidades y requerimientos, con suplementos y/o colaciones, de ser evaluado como
necesarios, para alcanzar las metas calórico/proteicas. Y que esto es parte del soporte
nutricional.
Los gustos y hábitos, alergias e intolerancias, así como los hábitos religiosos y culturales
deberán ser tenidos en cuenta.
¿Cuáles son los casos en los que se indica utilizar la vía enteral?
- ACV
- Cáncer
- Trauma
- Infección
- Depresión Grave
- Anorexia Nerviosa
- Parkinson
- Cáncer
- Inflamación
- Trauma
- Trauma
- Quemaduras
- Sepsis
4. PROBLEMAS GASTROINTESTINALES
- Pancreatitis
- Enfermedad inflamatoria intestinal
- Malabsorción
- Preoperatorios
- Fístulas
5. OTRAS CAUSAS
- Falla de órganos
- Quimioterapia
- Radioterapia
- Repleción nutricional
Si la indicación del paciente es NADA POR BOCA, es necesario estimar cuándo se puede
empezar con la alimentación oral, y cuando se calcula que podrá volver a alimentarse
normalmente.
La AE está indicada durante la transición a la dieta oral. En los pacientes que han sido
alimentados por vía parenteral total, pero que no tienen un GI funcionante o que no tienen
una ingesta suficiente cuando comienzan a alimentarse por vía oral, entonces es importante
apoyar al paciente con una AE mientras él afianza la idea de que comer es seguro y no le va
a causar recidiva de la enfermedad.
Así se puede comenzar a disminuir la AP hasta eliminarla, y hacer la transición a la vía oral
empleando la AE.
Causas:
interrupción de la administración para terapia kinesiológica
o por estudios
etc.
Deberíamos mantener una estadística en nuestros servicios de lo que se pierde por día en
la administración, en costos y en el cumplimiento de las metas nutricionales que planeamos
para nuestros pacientes. Porque de lo contrario no tendremos noción de las calorías reales
que ellos están recibiendo.
Desórdenes psiquiátricos.
Disfagia severa.
Obstrucción esofágica.
Falla sistémica.
Otro caso: El soporte nutricional tras una resección masiva del intestino delgado se
caracteriza por la adaptación del tracto GI con elongación, diámetro aumentado y aumento
del grosor del intestino. La respuesta hiperplásica parece estar estimulada por nutrientes
intraluminales. Entonces, además de la indicación de AP para estos pacientes, se ve que la
AE está indicada porque estimula la adaptación intestinal.
Obstrucción intestinal
Íleo. Sin una motilidad adecuada no se indica AE. Los pacientes con motilidad escasa
tienen mayor riesgo de aspiración y sobrecrecimiento bacteriano de la solución
estancada en intestino, que podría derivar en una enteritis necrotizante. Por eso el
soporte indicado sería por vía parenteral.
Entonces:
Cuando la decisión de alimentar por vía enteral ha sido tomada, el tipo y la ruta de acceso,
el método de administración y el tipo de fórmula deben ser determinados.
[Link]éricas
Estándares
Suplementadas
Concentradas
Patologías específicas
Características:
Proteínas: 15 a 20%
Lípidos: 25 a 40%
Isotónicas
Libres de lactosa
Características:
3. Elementales
4. Modulares
- Proteínas
- Hidratos de carbono
- Lípidos
Selección de la fórmula
La selección de la fórmula enteral está basada en el cálculo de los requerimientos
nutricionales del paciente en relación con la composición nutricional de la fórmula.
Dependerá del país o lugar en el que trabajemos, pero cada vez hay más opciones en el
mercado, variedad de fórmulas, por lo cual debemos tener presente los siguientes puntos
para tomar una decisión:
La capacidad digestiva y absortiva del paciente ayuda a determinar si se debe elegir una
fórmula polimérica o elemental.
Recuerden que las fórmulas poliméricas contienen nutrientes íntegros y son las indicadas
para la mayoría de los pacientes con función intestinal normal.
Estas fórmulas son indicadas para pacientes con compromiso del tracto gastrointestinal, ya
que los nutrientes hidrolizados requieren menos digestión activa que los íntegros.
Las fórmulas poliméricas deberían ser las primeras para el tratamiento de la mayoría de los
pacientes que requieren alimentación enteral, y las elementales deberían ser reservadas
para los pacientes en que está demostrado intolerancia. Está recomendado que cuando se
inicia alimentación enteral se considere el uso de la proteína completa. También se tiene en
cuenta en esta recomendación el mayor costo de las fórmulas elementales, En pacientes
con insuficiencia renal o hepática severa se puede administrar una fórmula especial para
estas patologías. Las fórmulas para falla hepática son enriquecidas con aminoácidos de
cadena ramificada, contienen poca cantidad de aromáticos, y son utilizadas para tratar
encefalopatía en pacientes que no pueden tolerar fórmulas standard.
Las fórmulas para pacientes con insuficiencia renal tienen un menor contenido proteico, pero
contienen un alto porcentaje de aminoácidos esenciales y son de uso por un corto tiempo en
pacientes con insuficiencia renal aguda que no son dializados.
Hay otros productos que están disponibles para pacientes con patologías como la diabetes e
insuficiencia pulmonar. Sobre diabetes nos extenderemos en el módulo correspondiente,
cuándo conviene utilizar estas fórmulas o cuando las standard y hacer correcciones con insulina.
Antes, alimentar a intestino con fórmulas elementales era lo más común, hoy lo es con
fórmulas poliméricas, incluso con las que contienen fibra, con las que se obtienen buenos
resultados incluso en alimentaciones a yeyuno vía percutánea o quirúrgica. Algunos
prefieren usar fórmulas elementales al alimentar a yeyuno, ya que tienen menor viscosidad y
entonces no ocluyen la luz del tubo de la sonda.
Las fórmulas elementales pueden ser completas o no, aunque en su mayoría contienen
todos los nutrientes esenciales. Tienen una alta osmolaridad y se utilizan en situaciones en
que se requiere una restricción importante de lípidos como en el caso del quilotórax o el
quiloperitoneo.
Las modulares son módulos de proteínas, hidratos de carbono y grasas que se utilizan para
enriquecer las fórmulas. Son útiles para patologías específicas.
Finalmente, las fórmulas artesanales que se preparan con alimentos, implican que puede no
alcanzarse las metas calóricas o proteicas con ellas, son más inestables, y tienen un mayor
riesgo de contaminación de la fórmula. Tampoco admiten ser administradas por calibres de
diámetros finos.
Hay que tener cuidado porque en su elaboración se pueden perder nutrientes en el colado
de la fórmula.
Densidad calórica
La densidad calórica varía según las necesidades del paciente. Existen de:
- 1 caloría /ml es lo que requiere la mayoría de los pacientes.
- Alta densidad calórica (1.2 a 2.0 cal/ml). Para:
1. Altos requerimientos de energía, como en los
quemados, la sepsis, o los pacientes quirúrgicos.
2. Restricción hídrica como en la insuficiencia cardíaca
congestiva.
3. Sensibilidad al volumen, por ejemplo cuando hay intolerancia a
altas tasas de infusión de fórmulas enterales.
Catalizadores: enzimas;
Función inmunitaria;
Una ingesta inadecuada de proteínas causa una disminución del contenido proteico en las
células, tejidos y órganos y un deterioro en la capacidad funcional de las células. También
puede afectar la respuesta del paciente, por ejemplo puede llevar a una atrofia muscular y
dificultar la salida del respirador.
Por todo esto es importante dar una buena calidad de proteínas, tener en cuenta no sólo la
cantidad para cubrir requerimientos sino también la calidad de las proteínas de la fórmula
seleccionada, para esto sirve el score químico, desarrollado en 1946 ¿Les recuerdo la
fórmula?
Los scores químicos de las fórmulas standard oscilan en rangos entre 46 a 70%. Las
fórmulas para pacientes renales tienen los más altos scores, de alrededor de 100%.
Los productos para insuficiencia hepática tienen los más bajos scores químicos, porque
dichas fórmulas no tienen fenilalanina o tirosina.
Otra forma de evaluar la calidad proteica es conociendo su valor biológico. Les recuerdo la
fórmula:
Las proteínas se pueden encontrar como proteínas intactas, proteínas hidrolizadas o como
aminoácidos.
Proteínas hidrolizadas
Hidrolizados parciales del suero y la carne.
Péptidos de cadena corta.
Lactoalbúmina hidrolizada.
Proteína del suero hidrolizada.
Caseína hidrolizada.
Las proteínas intactas pueden ser proteínas completas de los alimentos o proteínas
aisladas, es decir, las que han sido separadas de su fuente original.
Las proteínas hidrolizadas son aquellas que han sido degradadas por las enzimas en
pequeños péptidos o aminoácidos.
Las fórmulas que contienen di, tripéptidos y aminoácidos son llamadas elementales o
parcialmente hidrolizadas, y son absorbidas directamente.
Se pensaba que las fórmulas con aminoácidos eran superiores a las que contienen péptidos
o proteínas intactas porque éstos se absorberían directamente.
Pero esta teoría fue desafiada cuando se descubrió el sistema transportador de péptidos.
Quedó demostrado que los pequeños péptidos en forma de di y tripéptidos son absorbidos
más fácilmente a sangre, que mejoran el balance nitrogenado, mejoran la función hepática,
estimulan el trofismo intestinal y mejoran la evolución clínica. No se han encontrado
diferencias significativas en la tolerancia de pacientes ancianos con hipoalbuminemia
alimentados con una dieta que contuviera aminoácidos libres o aquella con péptidos de
cadena corta.
No está claro qué es mejor, como tampoco está claro si la proteína completa o las aisladas
no serían mejores en ciertas situaciones.
En experimentación animal, Zaloga (1) demostró que después de una hipotensión de origen
hemorrágico, las fórmulas elementales estaban asociadas con menor absorción que las
semielementales.
Como dijimos, las fórmulas elementales tienen una menor estimulación trófica sobre el
intestino y como pueden ser inmunosupresoras son poco indicadas. Las fórmulas
semielementales (con péptidos) se indican en pacientes con problemas intestinales tales
como el síndrome de intestino corto (SIC), o en casos de diarrea intratable o enfermedad
inflamatoria del intestino (EII). Luego de ser posible se pasará a una fórmula polimérica.
Glutamina
En forma parenteral puede ser aportada como dipéptido, pudiendo ser útil en tejidos con alta
tasa de proliferación como son la mucosa intestinal, los linfocitos, según lo verán en la figura
a continuación. Así se evita la depleción muscular de glutamina, la atrofia de las
vellosidades intestinales y la necrosis intestinal por el aporte que detendría la salida de las
reservas musculares.
En cuanto a las fórmulas enterales se ha visto que la glutamina administrada por esta vía
influye en la disminución de costos y de estadía hospitalaria en pacientes críticos. Y que
mejora la función inmunológica por disminución de la respuesta inflamatoria, y la morbilidad
de pacientes con trauma múltiple.
Para pacientes con que no tengan falla multiorgánica, quemados o traumatizados hay
evidencia que recomienda el uso de glutamina enteral en dosis entre 0,3 y 0,5 g/kg/día,
aunque se señala que la evidencia es débil.
Arginina
También numerosos estudios han demostrado que la arginina cumple un papel importante
en la inmunomodulación. Con la suplementación de arginina se incrementa el peso del timo
y aumenta la respuesta de los linfocitos T a los mitógenos, se ha probado que ese efecto
modulador inmunitario incrementa la supervivencia y mejora las reacciones de
hipersensiblidad tardía en modelos de animales quemados. Se ha descripto que la arginina
suplementada mejoró la inmunocompetencia en pacientes con inmunidad disminuida por el
estrés metabólico de la enfermedad y la cirugía.
Las Guías canadienses de 2013 no recomiendan el uso de arginina para el tratamiento del
paciente crítico, ya que no tiene efectos demostrados en la mejora de la mortalidad, al
contrario, ni en la disminución de la tasa de complicaciones infecciosas, ni en la duración de
la estadía hospitalaria y en la unidad de cuidados intensivos. Dado el posible daño que
podría ocasionar en los pacientes sépticos y el alto costo de las fórmulas, el Comité decidió
no recomendar su uso en pacientes críticos como lo había hecho en 2009.
Aunque un meta-análisis de 2004 ha revelado que la nutrición enteral con arginina puede
aumentar la mortalidad de pacientes críticos con sepsis severa (8)
Algunos estudios sugieren que la suplementación con arginina mejora la función endotelial
en pacientes con enfermedad coronaria, y también que un tratamiento prolongado
disminuiría los síntomas de la enfermedad vascular en pacientes con arteriosclerosis
periférica y coronaria (4).
Las fórmulas enriquecidas con arginina han sido comparadas con la nutrición enteral con
resultados inconsistentes. Mientras que un estudio randomizado demostró que las fórmulas
enriquecidas con arginina reducían la estadía hospitalaria y mejoraban la cicatrización de las
heridas en pacientes quemados (9), otros estudios sugirieron que su efecto podía no ser
beneficioso y hasta ser peligroso (10). En un meta-análisis de 14 estudios randomizados de
1624 pacientes estudiados comparando administración de fórmulas enriquecidas con
arginina versus estándar en pacientes críticos no se encontraron beneficios en la mortalidad
con el uso de las primeras. Otro meta-análisis con 1154 pacientes no encontró evidencia a
favor de las complicaciones infecciosas (6).
Varias fórmulas para adultos contienen taurina y esta debería ser incluida en fórmulas
enterales pediátricas, ya que la leche materna la contiene y se ha demostrado que sin ella
los niños podrían padecer riesgo de insuficiencia de taurina y se ha demostrado que los
niveles en plasma y en orina son menores cuando los prematuros son alimentados con
fórmulas con leche de vaca sin taurina en comparación con la alimentación materna.
Durante los años 70 y 80 se pensó que los niños alimentados con fórmula podían presentar
anomalías en la función de la retina pero luego se conoció que en recién nacidos normales
alimentados con formulas con cisteína no se producen tales anormalidades en la función
visual. Pero, en los lactantes alimentados con nutrición parenteral durante un período
prolongado se recomienda la suplementación con taurina (4). Independientemente de estos
resultados las fórmulas infantiles son adicionadas con taurina.
Nucleótidos
Los nucleótidos son moléculas intracelulares que participan en una amplia variedad de
procesos bioquímicos los más conocidos son: precursores del ARN y ADN. Un nucleósido
es una purina o pirimidina base a la cual se une un azúcar.
Los nucleótidos son agregados a algunas fórmulas enterales para mejorar la inmunidad.
Los nucleótidos de la dieta parecen ser moduladores del desarrollo intestinal después de
una diarrea crónica.
Sin embargo, hay evidencia, de que son mayormente incorporados en los tejidos cuando
son incorporados por vía parenteral.
Pero las Guías Canadienses 2013 no recomiendan su uso, así como tampoco el Beta
Hidroximetil Butirato (HMB) en los pacientes críticos debido a no haber documentado
evidencia de efectos positivos en el balance nitrogenado comparado con el uso de una
nutrición standard. El Comité dice que es necesaria más investigación al respecto. No hay
cambios al respecto en la revisión de 2015.
Tal como comentáramos los aminoácidos libres ramificados (valina, leucina e isoleucina)
son esenciales y todas las fórmulas enterales los contienen. Las formulas standard
contienen aproximadamente 20% de ramificados y las soluciones enriquecidas tienen
aproximadamente 45% de los mismos.
Las soluciones enriquecidas con aminoácidos ramificados son usadas principalmente para
pacientes que tienen encefalopatía hepática. En estas enfermedades la infusión de
ramificados disminuye los aromáticos y probablemente disminuya el pasaje de aromáticos a
través de la barrera hematoencefálica, y así la síntesis de neurotransmisores se da
normalmente.
También es para considerar la relación que existe entre los aminoácidos de cadena
ramificada y la inmunidad en relación con la glutamina. Los primeros se comportan como
donantes de glutamina, incluso en situaciones de estrés. Esto ha sido estudiado con el
aporte vía parenteral, y se estima que fórmulas que contengan aminoácidos de este tipo
podrían ser importantes para la defensa contra la infección mediante el aumento de la
síntesis de proteínas en fase aguda.
Los hidratos de carbono proveen entre el 40% y el 90% de las calorías en una
fórmula de AE y en muchas fórmulas es la principal fuente de energía.
Las principales diferencias entre fórmulas provienen del tipo y composición de los hidratos
de carbono. Los tipos varían entre el almidón y la glucosa simple que aumenta la
osmolalidad, endulza y tiene que ver con la digestibilidad. En general las moléculas de
hidratos de carbono de cadena larga ejercen menor presión osmótica, su sabor es menos
dulce y requieren una mayor digestión que las de cadena corta.
Los oligo y polisacáridos son la forma más predominante de hidratos de carbono usada en
las fórmulas. Estos requieren la digestión de enzimas pancreáticas para ser hidrolizados y
raramente causan intolerancia.
Son hidrolizados desde el almidón, lo cual incrementa su solubilidad y los hace más
apropiados para las fórmulas enterales. Pero cuanto más es hidrolizado el almidón más se
incrementa la osmolalidad. En este caso se prefieren antes que los disacáridos, y
precisamente, por presentar mayor solubilidad y ser de fácil digestión son los más usados
en las fórmulas. Encontramos entre ellos: sólidos del jarabe de maíz, el hidrolizado del
almidón.
Los disacáridos son azúcares compuestos por dos monosacáridos y son: sacarosa, lactosa
y maltosa. Para su hidrólisis y absorción se requieren disacaridasas en el cepillo de la
mucosa intestinal. La sacarosa y la maltosa son hidrolizadas rápidamente, en cambio la
lactosa más despacio. La deficiencia de lactosa es la de más prevalencia de las deficiencias
de las disacaridasas, y la mayoría de las fórmulas son libres de lactosa por eso.
¿Saben ustedes cuál es el límite en contenido para decir que una fórmula enteral es libre de
lactosa? Menor de 2 mg.
Los monosacáridos son generalmente llamados azúcares simples, ya que no pueden ser
hidrolizados en una forma menor. Los monosacáridos de las fórmulas enterales son glucosa
y fructosa. Son dulces, y debido a su tamaño molecular pequeño son hipertónicos. No
requieren hidrólisis para su digestión, pero la tolerancia se ve limitada por la capacidad de
absorción del intestino delgado.
Por esto, es utilizada en fórmulas para pacientes diabéticos o con hiperglucemias inducidas
por estrés.
Esto en la práctica nos dice que si se administran 100 gr de fructosa en esta forma produce
intolerancia y diarrea, no así si se administran 250 gr de sacarosa (que contiene la misma
cantidad de fructosa).
Con respecto a los probióticos, los canadienses sí recomiendan considerarlos para el uso en
pacientes críticos, específicamente algún tipo de probiótico, y cuya mejora es sobre la
mortalidad en la unidad de cuidados intensivos, más que sobre la constipación o diarrea.
Dado que las fórmulas con bajo contenido de carbohidratos y alto contenido de grasas
monoinsaturadas con o sin agregado de fibra desencadena una serie de investigaciones
sobre su efecto en el control glucémico. Sin embargo, la mayoría de estos estudios son de
corta duración, de una sola ingesta, de suplementos orales, en centros de rehabilitación o de
tercer nivel, limitando su aplicación a pacientes hospitalizados con necesidad de nutrición
enteral.
Los estudios que evaluaron fórmulas específicas en pacientes que requerían soporte
nutricional prolongado en el hospital tenían como objetivo primario el control glucémico o de
lípidos, y no eran de suficiente peso como para evaluar cambios en la morbilidad y
mortalidad. El impacto en el control glucémico y/o lipídico no fue concluyente.
Las fórmulas enterales que contienen fibra tienen muchas aplicaciones en la clínica,
incluyendo:
La fibra está en las fórmulas enterales como fibra total dietaria que se expresa como un
porcentaje de la fuente de fibra, por ejemplo, el polisacárido de soja es el 75% de la fibra
total. Y muchas fuentes de salvado de avena son el 20% de la fibra total.
La fibra que más contienen estas fórmulas es el polisacárido de soja. Es una fibra insoluble
en un 94%, y fácilmente incorporada en los alimentos sin afectar la calidad del producto.
La constipación y la diarrea son las complicaciones más comunes en pacientes con AE por
largo término. No está tan claro el beneficio que darían las fórmulas enterales con fibra en
estas complicaciones. Las AE suplementadas con fibra mejoran la regulación intestinal en
pacientes estables aumentando el peristaltismo intestinal.
Actualmente, la industria ha desarrollado medios para incluir pectinas y goma guar en las
fórmulas sin que éstas formen geles.
También mantiene la flora colónica normal, ya que es sustrato de las bacterias anaeróbicas.
Estos son azúcares no hidrolizables, que son degradados por las bifidobacterias en el
intestino humano produciendo lactato y AGCC. Esto crearía un ambiente poco propicio para
el crecimiento de bacterias patógenas. Otras funciones descriptas son:
La reducción de la constipación;
Las Guías canadienses 2013 afirman que hay insuficiente evidencia para el uso de fibra en
el paciente crítico en forma rutinaria, ya sea soluble o insoluble. No hay cambios en esta
posición en la revisión de 2015.
Cuando agreguemos fibra al plan enteral, sea con fórmulas enriquecidas o con módulos de
fibra, debemos prestar atención al calibre de la sonda para evitar obstrucciones. Se
recomienda un calibre de 10 french o más.
No deberá adicionarse fibra en pacientes con gastroparesia o los que requieran un control
de líquidos diario, ya que tendrán un riesgo mayor de formar bolos fecales.
Las fórmulas con FOS se toleran bien hasta 25 g/dïa. Dosis mayores, de 30 a 50 gr, han
demostrado producir intolerancia GI con distención abdominal, diarrea y meteorismo.
Los pacientes con diarrea podrían beneficiarse con una dosis de pectina de 5 gramos tres
veces por día o con fórmulas suplementadas con 25 a 30 gr de polisacáridos de soja. Este
último es recomendado en pacientes con diarrea por clostridium difficile.
Lípidos
Las fórmulas enterales contienen desde un 2% a un 55% de calorías en forma de grasas (el
promedio es de 30% en las fórmulas standard).
Generalmente, los lípidos son adicionados a las fórmulas enterales como fuente de energía,
para mejorar la palatibilidad, y como fuente de ácidos grasos esenciales.
La mayoría de las fórmulas enterales contienen aceite vegetal como fuente de primaria de
grasa, y a su vez éste es fuente de ácidos grasos esenciales.
Hoy sabemos que, con el manejo de los lípidos, se puede mejorar o inhibir la respuesta
inmune, mantener o promover la integridad intestinal, influir sobre ciertas funciones
fisiológicas y modificar así la evolución clínica del paciente.
Los aceites vegetales son la fuente más importante en las fórmulas enterales.
Ellos son ricos en triglicéridos de cadena larga (TCL) poliinsaturados, con cadenas de 14 a
24 carbonos.
Los TCL son absorbidos en forma lenta al torrente sanguíneo, y requieren carnitina para su
transporte dentro de la mitocondria, donde son usados para producir energía metabólica.
Los TCL provenientes de los aceites vegetales contienen ácido linoleico (18:2n6), que es un
ácido graso esencial, un w-6 (omega 6), que es un precursor del ácido araquidónico
(20:4n6), precursor de los eicosanoides serie 2 (prostanoides) y serie 4 (leucotrienos). Los
prostanoides inducen la respuesta inflamatoria e incrementan la inmunosupresión. Los
leucotrienos son broncoconstrictores e incrementan la secreción mucosa traqueal, por eso
debemos ser precavidos en su uso con los pacientes críticos.
Los ácidos grasos w-3 derivados de los aceites marinos que contienen grandes cantidades
de ácidos eicosapentanoides (EPA) y ácido docosahexanoide (DHA) son conocidos por
interferir con la producción de los eicosanoides provenientes del ácido araquidónico, y por
eso podrían beneficiar al sistema inmune.
Aceites de pescados;
Las fórmulas con estos ácidos pueden tener un efecto antiinflamatario en el pulmón. Esto
lleva a pensar que pueden mejorar la respuesta clínica en pacientes con injuria pulmonar o
síndrome de distress respiratorio.
A pesar de lo dicho los beneficios necesitan aún ser confirmados con fórmulas con ácidos w-
3 exclusivamente.
Ya que pueden ser absorbidos en forma intacta sin la necesidad de digestión biliar, pasan
más rápidamente a sangre. Son transportados a hígado principalmente por vena porta, y
atraviesan la membrana mitocondrial sin ayuda de la carnitina.
Son bien tolerados en la AE, pero pueden ser asociados con algunos síntomas
gastrointestinales como:
- náuseas,
- vómitos,
- diarrea.
Hay que tener cuidado con su uso a través en la hipertensión portal, ya que al saltear el
hígado a través de los shunts, producen efecto hipnótico a nivel cerebral.
En muchas fórmulas enterales se usa una mezcla de TCM y TCL para proveer energía y
ácidos grasos esenciales.
Los lípidos transesterificados son una mezcla química de TCL y TCM incorporados a la
molécula de glicerol.
Ofrecen las ventajas de los TCM para facilitar una rápida metabolización y también proveen
ácidos grasos esenciales en una forma justa, no excesiva.
Hay estudios que han demostrado que pueden disminuir la infección y mejorar la sobrevida
del paciente, ya que aportan menor cantidad de eicosanoides que son promotores de la
inflamación y la inmunosupresión.
Estos no son usados frecuentemente en fórmulas enterales, pero están siendo investigados
por los beneficios que podrían tener en enfermedades críticas.
Tienen cadenas de 2 a 4 carbonos, y se los conoce como ácidos grasos volátiles –por su
bajo peso molecular-, y son: acetato, propionato y butirato.
Pero son necesarias más investigaciones para establecer su rol en las terapias
nutricionales.
ASPEN
Los pacientes críticos que no cumplen con los criterios de inclusión para
Journal of Parenteral and Enteral Nutrition Volume 33 Number 3 May/June 2009 277-316
ESPEN
Los pacientes con sepsis leve (APACHE II <15) deberían recibir fórmulas
inmunomoduladoras por vía enteral.
Trauma: si (Grado A)
Es una nueva recomendación en las Guías canadienses de 2013 que no hay suficiente
evidencia para recomendar el uso de suplementos con aceite de pescado únicamente en el
paciente crítico, no hay efectos demostrados en mejora de la mortalidad ni la reducción de
las infecciones, tampoco en la reducción de la estadía hospitalaria, aunque se asocia con
una menor estadía en la terapia intensiva, así como en la reducción de la duración de la
ventilación mecánica. Aunque establece que fórmulas con otras combinaciones de lípidos y
con antioxidantes deberían ser consideradas.
Micronutrientes
Las recomendaciones de estos nutrientes se cubren con la mayoría de las fórmulas cuando
se cubren las necesidades energéticas y de proteínas.
Se indica suplementación cuando los requerimientos están aumentados por déficit, o en los
pacientes cuyo estado nutricional estaba en riesgo previo a la enfermedad actual. También
cuando se está iniciando un plan y en planes hipocalóricos.
El total del agua corporal está compuesto por los fluidos intra y extracelulares.
Entonces, en un paciente con AP o AE, esa cantidad de agua debe ser calculada y
suplementada. Y la hidratación debe ser evaluada monitoreando el peso diario, la ingesta y
las pérdidas.
Esto debe ser tomado en cuenta cuando se calculan los requerimientos de los fluidos.
Osmolalidad
electrolitos,
minerales,
hidratos de carbono,
proteínas o aminoácidos.
Esto es importante por su rol en el mantenimiento del balance entre los líquidos intra y
extracelulares.
Todos los nutrientes y componentes de la dieta, con excepción del agua, ontribuyen a la
osmolalidad de una solución.
Se sabe que las fórmulas enterales isotónicas (osmolalidad entre 280 y 320 mOsm/kg), son
toleradas mejor que una solución hiper o hipotónica.
1. FORMULAS NO ESTERILES
Artesanales
2. FORMULAS ESTERILES
Sistemas cerrados
1. FORMULAS NO ESTERILES
VENTAJAS:
DESVENTAJAS:
Mayor manipulación
Necesita mayor capacitación del personal que la elabora, y debe ser idóneo
Necesita refrigeración
Mayor fraccionamiento
Seguridad bacteriológica
Menor manipuleo
VENTAJAS:
Contaminación por mal manejo en la administración (es común con las no estériles)
En enfermedad aguda:
- Ganar o restablecer la composición corporal
- Prevenir o enlentecer la pérdida de masa muscular
- Mantener la función orgánica, fuerza del músculo esquelético, la función
inmune.
¡Hasta la próxima!...
Referencias:
(1) Zaloga G. Physiologic effects of peptide-based enteral formulas. NPC 5: 231, 1990.
(2) Journal of Parenteral and Enteral Nutrition Volume 33 Number 3 May/June 2009 277-316
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