USO DE BOLSAS DE
MATERIAL
BIODEGRADABLE PARA
SUPERMERCADOS,
HIPERMERCADOS,
SHOPPINGS ó Similares
INDICE:
A) ANTECEDENTES
B) FUNDAMENTOS
C) PROYECTO DE LEY
A) ANTECEDENTES:
PLÁSTICOS
A1)Definición
A2) Clasificación
A3) Identificación
A4) Características
A5) Elementos fabricados y Consumo
A6) Residuos, Reciclaje y Problemática
A7) Historia
A8) Plásticos Biodegradables y Bioplásticos
A9) Historia de la Bolsa
A10) Estimación de Comercios y Bolsas entregadas por año
A) FUNDAMENTOS
B) PROYECTO DE LEY
ANTECEDENTES
PLÁSTICOS:
A1) DEFINICIÓN:
Los plásticos son materiales fabricados con resinas (polímeros) sintéticas
que proceden de recursos naturales, principalmente petróleo.
Los monómeros, como el etileno, son las piezas fundamentales de la
estructura de los plásticos. Están formadas fundamentalmente por carbono e
hidrógeno.
La unión de muchos monómeros constituyen un polímero. Por ejemplo: el
polietileno.
A2) CLASIFICACIÓN:
Los plásticos se dividen en dos (2) categorías:
a) termofijos ó termoestables
b) termoplásticos
a) Los termofijos o termoestables, son los que una vez moldeados por
uno de los procesos usuales de transformación, no pueden ya modificar su forma,
lo cual impide un nuevo procesamiento. El ejemplo más clásico es la baquelita
(resinas fenólicas) en los enchufes u asas de recipientes. También se pueden
citar: las resinas epoxídicas utilizadas en adhesivos y componentes del automóvil;
y los poliuretanos (PU), empleados en colchones, rellenos de tapicería,
recubrimientos y acabados.
Estos materiales, aún cuando no puedan ser moldeados más de una vez,
se pueden todavía utilizar para otras aplicaciones, como cargas inertes luego de
ser molidos, o pueden incorporarse en composición con otros elementos como
acondicionadores de asfalto, etc.
b) Los termoplásticos, más ampliamente utilizados, son los que pueden
ser procesados varias veces según el mismo o diferente proceso de
transformación. Cuando se someten a temperatura y presión adecuadas se funden
y pueden moldearse otra vez. Como ejemplo, pueden citarse:
el polietileno tereftalato (PET)
el polietileno de alta densidad (PEAD)
el cloruro de polivinilo (PVC)
el polietileno de baja densidad (PEBD)
el polipropileno (PP)
el poliestireno (PS)
También pueden citarse otros como: el poliestireno expandido (EPS); las
poliamidas (PA); y muchos otros.
A3) IDENTIFICACION:
Si bien existen más de cien tipos de plásticos, los más comunes son sólo seis.
Se los identifica con un número dentro de un triángulo a los efectos de facilitar su
clasificación para el reciclado. Sus diferentes características exigen generalmente un
reciclaje por separado.
TIPO/NOMBRE CARACTERISTICAS USOS/APLICACIONES
Envases para gaseosas,
aceites, agua mineral,
cosmética, frascos varios
Se produce a partir del ácido (mayonesa, salsas, etc.).
Tereftálico y Etilenglicol, por Películas transparentes,
poli condensación; existiendo fibras textiles, laminados de
dos tipos: grado textil y grado barrera (productos
botella. Para el grado botella alimenticios), envases al
se lo debe post condensar, vacío, bolsas para horno,
PET
existiendo diversos colores bandejas para microondas,
para estos usos. cintas de video y audio,
Polietileno
geotextiles (pavimentación
Tereftalato
/caminos); películas
radiográficas.
Envases para: detergentes,
lavandina, aceites automotor,
El polietileno de alta densidad shampoo, lácteos, bolsas
es un termoplástico fabricado a para supermercados, bazar y
partir del etileno (elaborado a menaje, cajones para
partir del etano, uno de los pescados, gaseosas y
componentes del gas natural). cervezas, baldes para
Es muy versátil y se lo puede pintura, helados, aceites,
PEAD transformar de diversas tambores, caños para gas,
formas: Inyección, Soplado, telefonía, agua potable,
Polietileno de Alta Extrusión, o Rotomoldeo. minería, drenaje y uso
Densidad sanitario, macetas, bolsas
tejidas.
Se produce a partir de dos Envases para agua mineral,
materias primas naturales: gas aceites, jugos, mayonesa.
43% y sal común (*) 57%. Perfiles para marcos de
ventanas, puertas, caños
Para su procesado es para desagües domiciliarios
necesario fabricar compuestos y de redes, mangueras,
con aditivos especiales, que blister para medicamentos,
PVC permiten obtener productos de pilas, juguetes, envolturas
variadas propiedades para un para golosinas, películas
Cloruro de gran número de aplicaciones. flexibles para envasado
Polivinilo Se obtienen productos rígidos (carnes, fiambres, verduras),
o totalmente flexibles film cobertura, cables,
(Inyección - Extrusión - cuerina, papel vinílico
Soplado). (decoración), catéteres,
bolsas para sangre.
(*) Clorudo de Sodio (2 NaCl)
Bolsas de todo tipo:
Se produce a partir del gas supermercados, boutiques,
natural. Al igual que el PEAD panificación, congelados,
es de gran versatilidad y se industriales, etc. Películas
procesa de diversas formas: para: Agro (recubrimiento de
Inyección, Soplado, Extrusión Acequias), envasamiento
y Rotomoldeo. automático de alimentos y
productos industriales (leche,
Su transparencia, flexibilidad, agua, plásticos, etc.).
PEBD tenacidad y economía hacen Streech film, base para
que esté presente en una pañales descartables. Bolsas
Polietileno de Baja diversidad de envases, sólo o para suero, contenedores
Densidad en conjunto con otros herméticos domésticos.
materiales y en variadas Tubos y pomos (cosméticos,
aplicaciones. medicamentos y alimentos),
tuberías para riego.
Película/Film (para
El PP es un termoplástico que
alimentos, snacks, cigarrillos,
se obtiene por polimerización
chicles, golosinas,
del propileno. Los copolímeros
indumentaria). Bolsas tejidas
se forman agregando etileno
(para papas, cereales).
durante el proceso. El PP es
Envases industriales (Big
un plástico rígido de alta
Bag). Hilos cabos,
cristalinidad y elevado Punto
cordelería. Caños para agua
de Fusión, excelente
caliente. Jeringas
resistencia química y de más
descartables. Tapas en
baja densidad. Al adicionarle
general, envases. Bazar y
distintas cargas (talco, caucho,
menaje. Cajones para
PP fibra de vidrio, etc.), se
bebidas. Baldes para pintura,
potencian sus propiedades
helados. Potes para
hasta transformarlo en un
Polipropileno margarina. Fibras para
polímero de ingeniería. (El PP
tapicería, cubrecamas, etc.
es transformado en la industria
Telas no tejidas (pañales
por los procesos de inyección,
descartables). Alfombras.
soplado y
Cajas de batería, paragolpes
extrusión/termoformado.)
y autopartes.
PS Cristal: Es un polímero de Potes para lácteos (yoghurt,
estireno monómero (derivado postres, etc.), helados,
del petróleo), cristalino y de dulces, etc. Envases varios,
alto brillo. vasos, bandejas de
supermercados y rotiserías.
PS Alto Impacto: Es un Heladeras: contrapuertas,
polímero de estireno anaqueles. Cosmética:
PS monómero con oclusiones de envases, máquinas de afeitar
Polibutadieno que le confiere descartables. Bazar: platos,
alta resistencia al impacto.
cubiertos, bandejas, etc.
Ambos PS son fácilmente Juguetes, cassetes, blisters,
Poliestireno moldeables a través de etc. Aislantes: planchas de
procesos de: Inyección, PS espumado.
Extrusión/Termoformado,
Soplado.
A4) CARACTERISTICAS:
Las características de los termoplásticos son:
POLIETILENO TEREFTALATO (PET)
Alta densidad (se hunde en el agua)
Muy resistente
Se derrite a baja temperatura (80º C)
POLIETILENO DE ALTA DENSIDAD (PEAD)
Alta densidad (se hunde en el agua)
Se derriten a baja temperatura (PEAD = 120º C)
Se queman como una vela, y despiden olor a parafina
Superficie lisa y cerosa
CLORURO DE POLIVINILO (PVC)
Alta densidad (se hunde en el agua)
Se derrite a baja temperatura (80º C)
Se quema con gran dificultad, y despide un olor acre
Se puede soldar mediante solventes (acetonas)
POLIETILENO DE BAJA DENSIDAD (PEBD)
Baja densidad (flotan en el agua)
Se derriten a baja temperatura (PEBD = 85º C)
Se queman como una vela, y despiden olor a parafina
Superficie lisa y cerosa
POLIPROPILENO (PP)
Baja densidad (flotan en el agua)
Se derriten a baja temperatura (150º C)
Se quema como una vela, y despide olor a parafina
Cuando se aprietan entre las manos, hacen ruido como de
celefán
POLIESTIRENO (PS)
Alta densidad (se hunde en el agua)
Es quebradizo
Se derrite a bajas temperatura (80 a 100º C)
Se quema relativamente fácil y despide olor a estireno
Es afectado por muchos solventes
DENSIDAD DE PLASTICOS GRANULADOS
Tipos de plásticos Densidad (g/cm3)
Polietileno, tereftalato (PET) 1.220 – 1.400
Polietileno de Alta Densidad (PEAD) 0.940 – 0.960
Cloruro de Polivinilo (PVC) 1.220 – 1.300
Polietileno de Baja Densidad (PEBD) 0.910 – 0.930
Polipropileno (PP) 0.900 – 0.910
Poliestireno (PS) 1.040 – 1.080
A5) ELEMENTOS FABRICADOS y CONSUMO:
Materiales para tipos de plásticos:
Baldes, frascos y botellas de alcohol, tanques: PEAD
Conductores para alambres y cables eléctricos: PVC, PEBD, PP
Vasos para agua mineral: PP y PS
Vasos desechables (café, agua, cerveza, etc.): PS
Envoltorios para pasta, golosinas y galletas: PP, PEBD
Frascos de detergentes y productos de limpieza: PP, PEAD, PEBD y PVC
Frasco de champús y artículos de higiene: PEBD, PEAD, PP.
Gabinetes de computadoras, aparatos de sonido y TV: PS
Botellas de agua mineral: PEAD, PP, PET y PVC
Botellas de refrescos: PET y la tapa en PP con un redentor en EVA
Espumaplast: EPS
Lonas agrícolas: PEBD, PVC
Envases de margarinas: PP
Bolsas de abono: PEBD
Bolsas de leche: PEBD
Bolsas para los residuos sólidos: PEBD
Bolsas de rafia: PP
Caños: la mayor parte fabricada en PVC, pero también en PEAD, PEBD y
PP
A6) RESIDUOS, RECICLAJE y PROBLEMÁTICA:
Dentro del gran desafío actual, al que se enfrentan las intendencias con
respecto a la disposición final de los residuos urbanos, se encuentran los
plásticos, que por su naturaleza química se caracterizan por presentar una gran
resistencia a la biodegradación. Envases abandonados en zonas urbanas o
suburbanas son las huellas habituales que los ciudadanos descuidados van
dejando en el paisaje de la urbe.
El reaprovechar el plástico desechado en los residuos urbanos, vía cualquiera
de las alternativas posibles, es una consideración que ha ganado un gran apoyo
desde los diferentes ámbitos de la sociedad. Este residuo que consiste en gran
parte en envases desechables (bolsas, vasos, botellas, juguetes, etc.) representa
un volumen significativo.
La separación de los plásticos del resto de los residuos produce una serie de
beneficios a la población, como por ejemplo, aumento de la vida útil de los rellenos
sanitarios, mejoramiento de la estética de la ciudad, generación de empleos,
economización de energía, etc.
Aunque representen alrededor de un 11 % del peso total, los plásticos ocupan
un porcentaje mucho mayor en el volumen de los residuos urbanos, lo cual
contribuye a aumentar los costos de la recolección, del transporte y de la
disposición final. Como ilustración, basta decir que un camión, con capacidad de
transportar 12 toneladas de residuos urbanos, transportará apenas 6 a 7 toneladas
de plástico compactado, o 2 toneladas de plástico sin compactar.
Cuando los residuos urbanos se depositan en vertederos, los problemas
principales relacionados con el plástico provienen de la quema indebida y sin
control. Cuando la disposición se hace en rellenos sanitarios, los plásticos
dificultan la compactación de los residuos, y perjudican la descomposición de los
materiales biológicamente degradables, ya que forman capas impenetrables que
afectan el movimiento de gases y líquidos generados en el proceso de
biodegradación de la materia orgánica.
La quema indiscriminada de plásticos puede traer serios daños a las personas
y al medio ambiente, debido a que ciertos plásticos al ser quemados generan
gases tóxicos.
Un caso extremo es el del cloruro de polivinilo (PVC), el cual al ser quemado
libera cloro y puede originar la formación de ácido clorhídrico (muy corrosivo) y de
dioxinas (sustancias altamente tóxicas y cancerígenas).
Siendo así, su reducción y separación de los residuos urbanos son metas que
se deben procurar con todo empeño. Los municipios que hoy sienten los
problemas derivados de la dificultad en administrar adecuadamente los estos
desechos, deben iniciar el trabajo hacia la resolución del problema para evitar que
se vuelva más grave aún en los próximos años.
¿Qué hacer con los residuos plásticos?
Para cualquier residuo la primera alternativa que se debe considerar es la de
minimizarlos en origen, la primera de las 3R: Reducir, Reusar, Reciclar. En el
caso de los plásticos además de las alternativas que tiene toda industria de
minimizar su desperdicio mejorando tecnología y procesos, en particular la
industria plástica puede plantearse la reducción de la cantidad de plástico que
forma el artículo, con la ventaja de reducir el consumo de recursos no
renovables. La industria plástica está trabajando en este sentido: en los últimos
veinte años, los espesores de los envases de igual contenido se han ido
reduciendo hasta en un 50%.
La siguiente alternativa es la de dar nuevo uso a los plásticos. En ese sentido
existen para ellos tres caminos posibles:
El reciclado mecánico, la alternativa más conocida. Consiste en triturar los
objetos de plástico desechados, limpios, para elaborar gránulos de plástico
reciclado, que luego son usados en la fabricación de nuevos objetos.
La recuperación de los componentes iniciales. Se somete el material
residual polimérico a procesos fisicoquímicos para descomponerlo en
componentes más sencillos. Mediante esos procesos los materiales plásticos son
transformados en materias primas, que pueden nuevamente originar resinas
vírgenes u otras sustancias de interés para la industria, tales como gases y aceites
combustibles. Los procesos pueden ser: descomposición térmica en ausencia de
oxígeno (pirólisis); tratamiento con hidrógeno a altas temperaturas; gasificación;
tratamiento con disolventes. Esta alternativa es también vista como un reciclaje
terciario (respecto al primario y secundario), o reciclaje químico (diferenciando con
el reciclado mecánico anterior). Este tipo de recuperación no se realiza todavía a
gran escala, debido a las altas inversiones que requiere la tecnología necesaria y
a su costo más elevado que el reciclaje mecánico.
La valorización energética. El plástico es un excelente combustible, posee un
poder calorífico similar al del gas natural o al del fuel-oil, o dicho de otro modo, el
valor energético de los plásticos es equivalente al de un aceite combustible (37,7
MJ/kg). Por esta razón, se pueden volver una valiosa fuente de energía. La
incineración se realiza en muchos países para transformar residuos plásticos en
energía. En este proceso, los plásticos son quemados, pura y simplemente con el
propósito de generar energía térmica. Este proceso es especialmente adecuado
para plásticos degradados o sucios, pero requiere de particulares cuidados
técnicos para evitar la emisión de contaminantes atmosféricos, por lo mismo que
se explicó de la inconveniencia de la quema indiscrimanada de plásticos en los
residuos urbanos. La dificultad relacionada con esta tecnología es el elevado costo
de las instalaciones, que obliga a encarar escalas mínimas de operación;
necesariamente son emprendimientos de tipo municipal o regional.
El reciclaje del plástico:
El reciclaje del plástico se puede clasificar en:
Reciclaje primario o pre-consumo: Es la recuperación de estos
residuos efectuada en la propia industria generadora o por otras
empresas transformadoras. Consiste en la transformación de los
materiales termoplásticos provenientes de residuos industriales limpios y
de fácil identificación, no contaminados por partículas extrañas,
mediante tecnologías convencionales de procesamiento, en productos
con características equivalentes a las de productos fabricados a partir
de resinas vírgenes. Esos residuos están constituidos por artículos
defectuosos, descartes provenientes de moldes o de sectores de corte y
procesamiento. Se puede afirmar que en la práctica, el 100% de estos
residuos se recupera, y la calidad de los artículos producidos con este
material es en esencia la misma que la obtenida utilizando resinas
vírgenes.
En muchos países este tipo de reciclado de plástico abarca
prácticamente todos los scraps industriales. Se realiza en las propias
empresas fabricantes o empresas únicamente procesadoras de
desechos industriales, las que en algunos casos existen por acuerdos
de varias empresas fabricantes. El proceso de los scraps industriales
para fabricación de otros productos existe para el polietileno y para el
PVC. Hay empresas que fabrican, entre otros, films de polietileno y
caños de PVC únicamente con descartes industriales. Siempre teniendo
en cuenta que el material reciclado no es apto para alimentos ni agua
potable.
En el caso del PET, para el que no hay quien lo reprocese, se da el caso
de una empresa líder embotelladora de refrescos, la que mediante un
acuerdo entre un depósito, una empresa procesadora y compradores en
Estados Unidos, procesa su descarte de PET, exportándolo en forma de
escamas. Este descarte incluye los envases retornables ya no aptos
para el uso.
Reciclaje secundario o post-consumo: es la transformación de
residuos plásticos de productos descartados en los residuos urbanos.
Los materiales que entran en este grupo provienen de plantas de
clasificación, sistemas de recolección selectiva, depósitos, clasificación
informal. Están constituidos por los más diferentes tipos de material y de
resinas, lo cual exige una buena separación para que puedan ser
reaprovechados.
Cuando se habla en general de reciclado de plásticos de residuos
urbanos, se entiende este reciclaje post-consumo. Debido a la mezcla
con otros materiales, como restos de alimentos, tierra, trapos, metales,
vidrios, papel, etc., se hace necesario realizar la separación de esos
materiales en la mejor forma posible. Este problema se reduce cuando
se aplica un sistema de recolección selectiva de residuos urbanos en
origen, mediante el cual las personas mismas separan los diversos tipos
de materiales en las propias residencias y empresas comerciales, con lo
cual se evita la contaminación con otros materiales.
Las investigaciones realizadas por el proyecto de “Clasificación y
Reciclaje de Residuos Urbanos”, para detectar porqué no están
presentes los plásticos en los circuitos de clasificación, siendo que,
luego de los restos de alimentos, son los que están presentes en mayor
proporción en masa y especialmente en volumen, han dado como
resultado que:
la gran variabilidad de precios que han sufrido en los últimos años
hace que los clasificadores y los depositos chicos no estén
dispuestos a correr el riesgo de acumularlos;
la falta de capacidad para clasificarlos por falta de conocimiento y
por las dificultades operativas que esto presenta han
desestimulado su recolección;
las dificultades para el lavado, especialmente los flexibles, impide
la mejora de los mismos;
es creencia generalizada que varios de los plásticos no son
reciclables;
hay poca predisposición del sector formal de tomar estos
materiales por los problemas de clasificación y lavado. La escasa
inversión de las empresas involucradas en tareas de lavado y
reciclo hace que, hasta el presente, no están en condiciones de
ofrecer al mercado materiales de niveles de limpieza,
desagregación y regularidad suficientes para inspirar confianza al
sector formal de transformadores.
En Brasil, de las empresas que se dedican a la recuperación y/o reciclaje de
materiales plásticos, una gran parte trabaja sólo con residuos industriales, los
cuales, cuando provienen de empresas idóneas, presentan una muy buena
calidad, tanto con relación a homogeneidad como en cuanto a contaminación por
otros plásticos o materiales. Son las empresas pequeñas y medianas las que
generalmente operan con plásticos recolectados debido a su bajo costo, desde
vertederos, centros de clasificación de residuos sólidos, chatarreras, e
intermediarios, que les compran materiales a los recolectores informales, a la
industria y al comercio. Se sabe que algunos recicladores utilizan, inclusive,
plásticos de residuos hospitalarios y bolsas u otros envases de agroquímicos.
La dificultad en reciclar los residuos plásticos reside, justamente, en el
hecho que estos se encuentran todos mezclados, lo cual obliga a separar los
diferentes tipos, por ser incompatibles entre sí y no poder ser procesados por un
equipo convencional. Por lo que los recicladores procuran adquirir la materia prima
deseada previamente separada, a pesar de que siempre hace falta proceder a una
inspección ocular para separar los plásticos indeseados, los cuales
invariablemente están presentes en cada lote recibido.
A7) HISTORIA:
El primer plástico se origina como resultado de un concurso realizado en 1860
en los Estados Unidos, cuando se ofrecieron 10.000 dólares a quien produjera un
sustituto del marfil —cuyas reservas se agotaban— para la fabricación de bolas de
billar. Ganó el premio John Hyatt, quien inventó un tipo de plástico al que llamó
celuloide.
El celuloide se fabricaba disolviendo celulosa, un hidrato de carbono obtenido
de las plantas, en una solución de alcanfor y etanol. Con él se empezaron a
fabricar distintos objetos como mangos de cuchillo, armazones de lentes y película
cinematográfica. Sin el celuloide no hubiera podido iniciarse la industria
cinematográfica a fines del siglo XIX. El celuloide puede ser ablandado
repetidamente y moldeado de nuevo mediante calor, por lo que recibe el
calificativo de termoplástico.
En 1907 Leo Baekeland inventó la baquelita, el primer plástico calificado como
termofijo o termoestable: plásticos que puede ser fundidos y moldeados
mientras están calientes, pero que no pueden ser ablandados por el calor y
moldeados de nuevo una vez que han fraguado. La baquelita es aislante y
resistente al agua, a los ácidos y al calor moderado. Debido a estas características
se extendió rápidamente a numerosos objetos de uso doméstico y componentes
eléctricos de uso general.
Los resultados alcanzados por los primeros plásticos incentivó a los químicos y
a la industria a buscar otras moléculas sencillas que pudieran enlazarse para crear
polímeros. En la década del 30, químicos ingleses descubrieron que el gas etileno
polimerizaba bajo la acción del calor y la presión, formando un termoplástico al
que llamaron polietileno (PE). Hacia los años 50 aparece el polipropileno (PP).
Al reemplazar en el etileno un átomo de hidrógeno por uno de cloruro se
produjo el cloruro de polivinilo (PVC), un plástico duro y resistente al fuego,
especialmente adecuado para cañerías de todo tipo. Al agregarles diversos
aditivos se logra un material más blando, sustitutivo del caucho, comúnmente
usado para ropa impermeable, manteles, cortinas y juguetes. Un plástico parecido
al PVC es el politetrafluoretileno (PTFE), conocido popularmente como teflón y
usado para rodillos y sartenes antiadherentes.
Otro de los plásticos desarrollados en los años 30 en Alemania fue el
poliestireno (PS), un material muy transparente comúnmente utilizado para
vasos, potes y hueveras. El poliestireno expandido (EPS), una espuma blanca y
rígida, es usado básicamente para embalaje y aislante térmico.
También en los años 30 se crea la primera fibra artificial, el nylon. Su
descubridor fue el químico Walace Carothers, que trabajaba para la empresa Du
Pont. Descubrió que dos sustancias químicas como el hexametilendiamina y
ácido adípico podían formar un polímero que bombeado a través de agujeros y
estirados podían formar hilos que podían tejerse. Su primer uso fue la fabricación
de paracaídas para las fuerzas armadas estadounidenses durante la Segunda
Guerra Mundial, extendiéndose rápidamente a la industria textil en la fabricación
de medias y otros tejidos combinados con algodón o lana. Al nylon le siguieron
otras fibras sintéticas como por ejemplo el orlón y el acrilán.
En la presente década, principalmente en lo que tiene que ver con el envasado
en botellas y frascos, se ha desarrollado vertiginosamente el uso del tereftalato
de polietileno (PET), material que viene desplazando al vidrio y al PVC en el
mercado de envases.
A8) PLÁSTICOS BIODEGRADABLES y BIOPLÁSTICOS:
Biodegradabilidad y transformación en compost
Algunas mezclas de polietileno y almidón pueden degradarse por agentes
físicos (tales como la luz). También se está comercializando un tipo de polietileno
que incluye un catalizador que acelera la degradación térmica del polímero. Sin
embargo, la biodegradación es otra cosa distinta.
La norma ASTM D-5488-94d define "biodegradable" como "capaz de
sufrir descomposición a dióxido de carbono, metano, agua, compuestos
inorgánicos o biomasa, siendo el mecanismo predominante la acción
enzimática de microorganismos, que puede medirse mediante ensayos
estándar, en un periodo especificado de tiempo, que refleja las condiciones
de eliminación disponibles".
La transformación en abono o compost, es un proceso de descomposición
biológica acelerada considerado por muchos como una solución potencial a la
crisis de gestión de residuos urbanos que existe en muchas partes del mundo. Un
producto transformable en abono o compost es definido como "capaz de sufrir
descomposición biológica en una zona especial como parte de un programa
disponible, de forma que el material no se pueda distinguir visualmente y se
descomponga en dióxido de carbono, agua, compuestos inorgánicos y biomasa, a
una velocidad similar a la de los materiales transformables en abono conocidos" .
La gestión de residuos urbanos debería incluir un conocimiento crítico de la
descomposición de polímeros sintéticos que pueden eliminarse como residuo en
los vertederos municipales. La investigación, el marketing y las revisiones
reglamentarias de los polímeros degradables deberían tener en cuenta las
características de degradación en vertederos reales, no sólo en ensayos de
laboratorio.
Para satisfacer los requisitos de transformación en abonos, todos los
componentes de la mezcla tienen que biodegradarse completamente en las
condiciones de formación de compost, dentro del espacio de tiempo de este
proceso. Actualmente se están desarrollando propuestas de normas de ensayo
nacionales y europeas para medir la biodegradabilidad en condiciones de
formación de compost. El factor clave es si el material de la biodegradación (es
decir, el residuo dejado por la biodegradación) es perjudicial para el medio
ambiente. Determinar solamente la cantidad de mineralización no tiene en cuenta
la naturaleza del residuo dejado. Además, la biodegradación de mezclas de
polímeros sintéticos no degradables y almidones, que de hecho pueden
"biodesintegrarse", es dudosa
Alemania está tratando el tema de salud de las plantas en sus normas de
biodegradabilidad/transformación en abono; un producto debe ser totalmente
biodegradable en condiciones de transformación en abono y el material resultante
no puede ser fitotóxico o ecotóxico, es decir que deberá ser compatible con el
crecimiento de plantas y la actividad microbiana. De hecho, la suposición de que
utilizar ingredientes naturales conduce siempre a productos inocuos no es cierta.
Lo más importante es el destino final del material biodegradable.
Un asunto a tratar es si los ensayos de laboratorio actuales reflejan con
exactitud la biodegradabilidad de un material en una pila real de compost. Los
medios en los que tiene lugar la biodegradación difieren ampliamente en términos
de composición microbiana, pH, temperatura y humedad y no se reproducen
fácilmente en el laboratorio. Otra cuestión para el desarrollo de normas es
equilibrar la necesidad de estabilidad durante la vida útil con rápida
degradabilidad. Se necesitará desarrollar sistemas de distribución más
sofisticados para evitar que los productos estén mucho tiempo en los almacenes y
crear más instalaciones de transformación en abono directamente relacionadas
con la eliminación de estos productos. En Japón, la Sociedad de Plásticos
Biodegradables (BPS) ha propuesto una norma para la degradabilidad que ha sido
aceptada en aquel país y está siendo considerada por la Organización
Internacional de Normalización (ISO).
La Marca OK de Conformidad para Compost se concede conjuntamente por la
oficina internacional de inspección de la calidad A.I.B.-Vinçotte Inter y Organic
Waste System, un instituto de investigación en el campo de la biodegradabilidad.
Los fabricantes pueden utilizar esta etiqueta en su material como prueba de que
cumple el ensayo de biodegradabilidad y de que es adecuado para compost.
Hasta ahora, no existe ningún método de laboratorio estándar, adoptado
internacionalmente, para investigar la biodegradabilidad aeróbica en un medio en
que se produce compost.
Polímeros biodegradables
A lo largo de la primera mitad del siglo XX, la investigación de materiales
sintetizados a partir de ácido glicólico y otros ácidos-alcoholes fue abandonada
porque los polímeros resultantes eran demasiado inestables para su utilización
industrial a largo plazo. En los albores del nuevo milenio asistimos al nacimiento
de una revolución en el mercado de los polímeros plásticos, desencadenada por
esta misma característica, en principio no deseada.
Los bioplásticos de nueva generación retienen sus propiedades
fisicoquímicas termoplásticas a lo largo del ciclo de vida del producto
manufacturado pero, una vez depositados en condiciones de compostaje o
metanización, se biodegradan completamente del mismo modo que los residuos
orgánicos, es decir, son transformados por microorganismos en agua, dióxido de
carbono y/o metano a un ritmo equivalente o superior al de la celulosa.
La inestabilidad intrínseca de estas resinas –causada por la
biodegradación- las convierte en herramientas imprescindibles para contribuir a la
consecución de un auténtico desarrollo sostenible, ya que se producen a partir de
recursos renovables y se transforman en herramientas que facilitan la recogida
selectiva y posterior valorización de los residuos orgánicos generados por nuestra
civilización.
Productos útiles:
Bolsas de basura: Disponibles en cualquier dimensión y grosor
convencional. Presentan propiedades fisicoquímicas semejantes a las
de polietileno pero se biodegradan en menos de 35 días, bajo
condiciones de compostaje. Ideales para la recogida selectiva de la
fracción orgánica de los residuos domésticos y comerciales, restos de
poda, jardinería, etc.
Film para agricultura: Transparente, translúcido u opaco, disponible en
diversas formulaciones para adaptarse a las necesidades de temporalidad
del cultivo en cuestión.
Film retráctil: Transparente para envases y embalajes.
Film Postal: Transparente y termosellable, ideal para proteger periódicos,
revistas, comunicados institucionales, etc.
Cubertería: Cucharas, tenedores, cuchillos y cucharillas. Soportan
elevadas temperaturas y se degradan en 120 días bajo condiciones de
compostaje.
Platos, vasos: Fabricados en papel laminado con film biodegradable o en
ácido poliláctico (transparente).
Bandejas: Todo tipo de bandejas asimilables a las fabricadas en la
actualidad a partir de poliestireno, producidas a partir de piedra caliza y
fibra celulósica reciclada y laminadas con film plástico biodegradable.
Material de relleno: Fabricado mediante soplado en una extrusora
especial, es soluble en agua y presenta unos periodos de biodegradación
inferiores a 15 días, en condiciones de compostaje.
Rafia y bridas: para agricultura intensiva.
Bioplásticos: ¿regreso al futuro? La inmensa mayoría de los plásticos están
basados en combustibles fósiles no renovables, y por definición son productos no
sostenibles.
Los plásticos biodegradables basados en recursos renovables son los
denominados Bioplasticos. Parecen ser una alternativa prometedora para
aquellos productos de plástico que tienen un ciclo de vida corto o no se pueden
reciclar, como envases de comidas, plásticos de agricultura y otros productos de
usar y tirar. Los productos de degradación de los bioplásticos, como el metanol y
el metano, se pueden volver a utilizar y la biomasa puede transformarse en
carbono para el suelo, de esta manera se cierra el ciclo del carbono (Smits, 1996).
Los plásticos biodegradables se definen por la ISO (International Standard
Organization) como los plásticos que se degradan por la acción de
microorganismos como bacterias, hongos y algas. No obstante, el plástico
biodegradable puede proceder del petróleo y no debe confundirse con los
bioplásticos.
Los bioplásticos pueden fabricarse a partir de productos obtenidos de
materias primas producidas por organismos vivos o sistemas en crecimiento,
como almidón y celulosa, o mediante procesos de biotecnología (Smits, 1996). La
ventaja de los bioplásticos es que se degradan rápidamente y pueden
compostarse. Los polímeros naturales incluyen celulosa (de arboles o algodón),
cuernos (queratina) y caucho puro; y entre los polímeros naturales convertidos se
encuentra el caucho vulcanizado, la fibra vulcanizada, el celuloide y la proteína.
Un ejemplo de un proceso biotecnológico es el Biopol, un bioplástico obtenido a
partir de productos químicos producidos por bacterias que degradan azúcar
(Monsanto, 1996). Es esencial, sin embargo, que la producción de los bioplásticos
no utilice organismos modificados genéticamente y no permita patentes de vida.
La poliesteramida, nuevo plástico biodegradable
Bayer ha presentado un plástico biodegradable, mezclable con estiércol,
que no deja restos. el nuevo desarrollo es una poliesteramida semicristalina,
pero de aspecto traslúcido y transparente. El plástico es resistente a los
disolventes, estable a la luz, firme y extraordinariamente tenaz, según la
compañía, que lo mostró en la K'95.
El punto de fusión se sitúa en 125 grados centígrados, muy elevado para un
plástico biodegradable, lo que lo hace adecuado para fabricar láminas para
derivados lácteos, bolsas de residuos domésticos y tiestos desechables, entre
otras aplicaciones.
Hasta el presente se equipara la propiedad de la biodegradabilidad con la
procedencia natural de las materias primas. No obstante, Bayer sostiene que en
un producto obtenido con materias primas sintéticas se pueden combinar también
las propiedades biológicas y térmicas con una excelente idoneidad para la
transformación.
El plástico biodegradable es impermeable al agua durante el uso y, en
condiciones normales tiene una estabilidad ilimitada al almacenaje. La
biodegradación sólo se pone en marcha cuando intervienen factores tales como la
humedad y la tierra o el humus, que son portadores de bacterias y hongos.
Estos requisitos se dan sobre todo en el estiércol. La biodegradabilidad del
plástico recién desarrollado cumple los criterios más rigurosos de la norma DIN
parte 4 y es completamente biodegradable.
La poliesteramida puede extruirse para obtener láminas, inyectarse para
formar piezas moldeadas, moldearse por soplado para conseguir cuerpos huecos
e hilarse para tener fibras. De forma intencionada se ha desarrollado este producto
para que tenga un conjunto de propiedades similar al del polietileno de baja
densidad (PEBD) en cuanto a la absorción de cargas mecánicas y térmicas y en
cuanto a la idoneidad para la transformación.
Bolsas biodegradables fabricadas en Lanús – Argentina.
Una bolsita de supermercado sirve para dos cosas: para llevar a casa las
compras recién hechas y para sacar la basura a la calle. Después es probable que
termine taponando alguna alcantarilla o arroyo. Lo ideal sería, entonces, que el
plástico se pudiera deshacer sin contaminar. A partir de esa premisa, una firma de
Lanús tiene previsto comenzar a producir el año que viene la primera bolsita de
residuos biodegradable de la Argentina.
Se trata de la empresa MAPSA que comenzó a trabajar en el distrito en
1981 en la producción de bolsas de polietileno y que ahora pretende traer al país
un compuesto novedoso desarrolado en Italia por una firma denominada
Novamont.
El plástico se llama Mater-Bi y wa fabricado a partir del almidón de maíz,
del trigo o la papa . Sus propiedades son similares a las de los plásticos
derivados del petróleo, pero tiene como ventaja que es completamente
biodegradable.
El director de la firma Diego Summer Sasin dijo que la idea es proponer a
las autoridades locales un programa de recolección de residuos domiciliarios en
Lanús.
. El programa de la empresa es desarrollar en la Argentina un plan para
recolección de basura en forma diferenciada, empezando por los municipios.
MAPSA es la cuarta empresa del mercado nacional en producción de
bolsitas de polietileno y factura alrededor de 1,5 millones de pesos anuales. Sus
oficinas están en Lanús Este y en 1983 puso en marcha su primera planta de
reciclado de polietileno. Con la introducción del Mater-Bi MAPSA no pretende
desplazar al tradicional plástico, pero tiene intención de desarrollar nuevos
mercados, como el de recolección de residuos o el de packaging para productos
orgánicos.
El costo en Italia de las bolsitas biodegradables es cinco veces
superior al de las tradicionales, pero en Argentina sería bastante inferior,
debido a que la producción de maíz o trigo es más barata que la europea,
apalancada a base de subsidios estatales.
Plásticos Biodegradables en España
La fabricación de plásticos biodegradables a partir de materiales naturales
es uno de los grandes retos de diferentes sectores industriales, agrícolas,
materiales para servicios, etcétera. Se trata de conseguir un material que tras ser
utilizado para bolsas, cubiertas de invernaderos, etc. se autodestruya tras ser
desechado. Una empresa española Fardis Ibérica SL, especializada en el proceso
de recogida selectiva y tratamiento integral de la fracción orgánica de los residuos
municipales, ha logrado la fabricación y comercialización de productos que
cumplen con una doble condición, biodegradables y compostantes, lo que
posibilita la generación de riqueza tras su destrucción.
Plásticos solubles en agua no generan residuos de ningún tipo:
Una empresa española envasa productos a los que se accede tras mojar el
plástico que lo envuelve.
La empresa Soluble Film Packaging, ubicada en Ribarroja, Valencia (Spain)
ha puesto en el mercado un sistema de plásticos que están llamados a reducir
considerablemente el volumen de residuos que se generan día a día en industrias
y actividades domésticas. Se trata de plásticos que se disuelven en contacto con
el agua, son los llamados alcohol polivinílico o polietenol.
Sin embargo, se han desarrollado algunos materiales plásticos (más
correcto sería llamarles polímeros) que son, de alguna forma degradables. De lo
que aquí vamos a hablar es de los plásticos solubles al agua y más en concreto
del alcohol polivinílico o polietenol, que es un polímero sintético que se obtiene a
partir de otro, el acetato de polivinilo o polietanoato.
Este polímero tiene una estructura parecida a la del polietileno. La
presencia de los grupos –OH tiene efectos muy importantes. El más detestacado
es que el polímero es hidrófilo y por lo tanto, soluble al agua.
Este tipo de plásticos se utilizan, además de para cuestiones industriales,
en productos domésticos como jabones y elementos de higiene personal, cocinas,
quitagrasas, bactericidas, productos para piscinas, herbicidas, y un largo etcétera.
Nuevo sistema para producir plástico biodegradable en más del 90% :
Un nuevo sistema para producir plásticos en un 92,7 por ciento
biodegradables ha sido desarrollado un equipo científico del Departamento de
Biotecnología de la Universidad de Milán (norte), según informaron [Link] equipo,
dirigido por el profesor Luca Mattia, ha conseguido un material a base de extracto
natural de corcho, que se degrada en el medio ambiente en un plazo inferior a
veinte días y sin emitir a la atmósfera de CFC (clorofluocarbonos).Según Mattia, los
estudios hechos hasta ahora habían permitido obtener plásticos biodegradables en
un porcentaje no superior al 60 por ciento, y siempre con emisión de [Link] plástico
recién conseguido, que se descompone en agua y dióxido de carbono, está
considerado uno de los principales productos industriales de la próxima generación,
en los que se emplearán derivados de los vegetales para sustituir a los procedentes
de [Link] equipo científico milanés prevé presentar los resultados de sus
investigaciones en un el congreso sobre tecnologías ecológicas que se celebrará el
próximo mes de septiembre en la Universidad de Palo Alto (Estados Unidos).
Desarrollos recientes en [Link].
En el marco de este artículo no hay espacio suficiente para presentar una
revisión de todos los plásticos biodegradables que existen o que están en
desarrollo. A continuación sólo se mencionarán dos ejemplos recientes de
innovación.
En los [Link]. cuatro laboratorios del DOE (Departamento de Energía) han
firmado un convenio de 7 millones de dólares con Applied CarboChemicals, una
empresa de especialidades químicas, para fabricar materiales de partida químicos
a partir de cultivos agrícolas renovables, con un costo sensiblemente menor que la
síntesis química convencional basada en el petróleo. El proyecto está
fundamentado en el reciente desarrollo por el DOE de un microorganismo nuevo
como parte de un proceso que convierte los cereales en intermediarios clave para
obtener una serie de productos industriales y de consumo, incluyendo polímeros,
fibras textiles, pinturas, tintas, aditivos alimentarios y parachoques para
automóviles. Los mercados nacionales para estos productos químicos superan la
cantidad de 1.300 millones de dólares anuales. También se espera un aumento en
el número de puestos de trabajo para la próxima década, cuando las empresas
aumenten su capacidad de fabricación y se extiendan a mercados mundiales. Este
es un ejemplo típico de combinación de plantas de síntesis química y de
biosíntesis, una propuesta que se persigue en América por sus posibilidades de
ahorro de energía. La línea de I+D que se está siguiendo sugiere la posibilidad de
ampliar el proceso, en un futuro próximo, al uso de residuos orgánicos industriales
( tales como los de la industria azucarera) para sustituir a los cereales.
Recientemente, Metabolix (Cambridge, Mass) ha obtenido licencias de
patentes del MIT sobre inserción de genes para la producción de las enzimas
clave en el mecanismo de producción de PHB (polihidroxibutirato, un componente
esencial de los termoplásticos de poliéster biodegradables) en bacterias y cereales
transgénicos. Las bacterias y las plantas transgénicas pueden también
copoliesterificar el -hidroxibutirato con los hidroxialcanoatos hasta C12. Dado que
los PHB, los únicos PHA que se conocen producidos en las plantas, tienen
propiedades físicas pobres, y se ha tenido poco éxito al intentar mezclarlos con
otros polímeros y plastificantes, estas innovaciones podrían ser esenciales para un
uso más amplio de PHA en productos comerciales]. El atractivo potencial de la
producción de plásticos biodegradables en un sistema de producción renovable de
bajo coste (utilizando maíz, mandioca, soja, etc.) se hace evidente si se tiene en
cuenta el incremento de "joint ventures" recientes y la adquisición de empresas
por grandes firmas multinacionales, como Monsanto y Cargill. La Tabla 1 presenta
algunas de las actividades precomerciales y comerciales que se estan llevando a
cabo en Europa.
Algunos intentos previos de desarrollo y comercialización de materiales
biodegradables, han fracasado debido a costes altos, ausencia de buenas
propiedades físicas (principalmente resistencia al calor y al agua), falta de una
infraestructura adecuada para la gestión de los residuos y de medios adecuados
para que el público pueda diferenciar los productos.
Tabla 1: Plásticos biodegradables en Europa: ejemplos de empresas
Empresa Actividades
Producción comercial de mezclas de almidón
Biotec (Melitta)
biodegradable/ policaprolactona (PCL) para, por ejemplo,
envases y embalajes y manipulación de residuos (bolsas
Emmerich (Alemania)
de basura).
Desarrollo de copoliésteres sintéticos biodegradables y
BASF Ludwigshafen mezclas con almidón, por ejemplo, para obtención de
(Alemania) películas flexibles.
Bayer/Wolf Walsrode Copoliéster-Amida biodegradable, sintética y precomercial,
Leverkusen (Alemania) por ejemplo, para obtención de películas flexibles.
Novamont Novara Producción comercial de almidón mezclado con poli-
(Italia) caprolactona y/o polivinil alcohol, "Mater-Bi".
A9) HISTORIA DE LA BOLSA:
La bolsa de plástico:
La bolsa de plástico "provocó críticas desde su aparición", dice Catherine
Coroller. Contaminante, sucia, proletaria... estos y otros muchos ataques se
acumularon para menospreciarla. Sin embargo, es imposible concebir el súper sin
ella. Patrick Sabatier, por su parte, alaba el carácter democratizador de la bolsa
que protege los alimentos congelados y las latas de refresco comprados con
cupones de descuento.
La bolsa de plástico, contaminante pero indispensable (Catherine Coroller)
Desde su aparición, hace unos cuarenta años, la bolsa de plástico ha tenido
mala reputación. En 1963, Carrefour inaugura el primer supermercado francés en
Sainte-Geneviève-des-Bois. Muy pronto, las bolsas de papel de estraza sin asas
se revelan inadecuadas. Las bolsas deben estar provistas de asas y su fabricación
ser más barata. "Con las bolsas de plástico se dividió el costo de fabricación entre
tres", señala Daniel Valeri, director de Alplast, empresa que ocupa el lugar número
dos del ramo. Actualmente, el costo de fabricación de este producto es de unos
seis centavos.
En Estados Unidos, las primeras bolsas de plástico aparecen a mediados
de los años setenta. En Francia, la explosión de la "bolsa de súper" acompaña la
expansión del gran comercio. Al sustituir al cesto, la canasta o la red, la bolsa de
plástico se vuelve el emblema de esta nueva sociedad del consumo y del
despilfarro. Como es gratuita, se reparte a discreción y se tira sin sentimientos de
culpa. Cada año, los comerciantes entregan aproximadamente 14 mil millones.
La bolsa provocó críticas desde su aparición. Porque es de plástico, materia
sospechosa, la opinión pública la considera contaminante. Y, a pesar de todos los
progresos realizados para volverla más limpia, nunca logrará deshacerse de esta
imagen. El pasado mes de junio, la Unión de Fabricantes de Plástico ordenó una
encuesta a la Junior Essec. Al interrogar a ochocientas personas sobre los daños
de la bolsa de súper, respondieron que su incineración desprendía humos tóxicos,
que contaminaba la naturaleza y que su fabricación dependía de una industria
contaminante. Afirmaciones todas erróneas. "Este producto se fabrica con
polietileno, es petróleo puro; su incineración es idéntica a la de cualquier producto
petrolero.
Algunas materias plásticas presentan toxicidad en la incineración, pero no
el polietileno", afirma Yvan Liziard, ejecutivo de una compañía especializada en
recolectar, clasificar y tratar los desechos domésticos. Antes, efectivamente, la
bolsa de plástico presentaba dos defectos: para la impresión se utilizaban tintas
que contenían plomo y metales pesados. Pero, desde mediados de los noventa,
esto se acabó: ahora las tintas son de agua. Y "estamos trabajando mucho para
reducir el porcentaje del color blanco", afirma Daniel Valeri. Ahora bien, como el
polietileno es naturalmente transparente lo que disgusta a los consumidores,
deseosos de que sus compras permanezcan en secreto, el plástico se vuelve
blanco y opaco gracias al óxido de titanio. Y es precisamente este pigmento lo que
consume mucha energía en su fabricación y es muy contaminante. "Después de
su incineración, se encuentra todavía en las cenizas", explica Liziard. La etapa
siguiente es suprimir ese color blanco. Los prototipos están listos y se van a
beneficiar de la norma francesa del medio ambiente.
¿Los consumidores adoptarán esas bolsas limpias pero transparentes?
"Debería funcionar, pues el gran comercio se preocupa cada vez más por respetar
el medio ambiente", pronostica Daniel Valeri.
En cuarenta años, la bolsa de súper también ha adelgazado. Las más
ligeras pesan ocho microgramos en comparación con los 40 o 50 de los años
setenta; desde entonces, su fabricación requiere de menos petróleo.
Al incinerarse, la bolsa de súper se convierte en humo que no deja rastros.
Abandonada, en cambio, permanece en el ambiente durante meses, incluso años.
"Pero las películas plásticas se degradan con el sol, se vuelven polvo y
desaparecen de la vista", protesta un especialista de la ADEME (la agencia del
medio ambiente y del dominio de la energía). Seguro, pero ¿en cuánto tiempo?
"Es cierto que, protegida de la luz y del oxígeno, se le puede encontrar intacta
durante unos cien años", reconoce este último. Es por eso que los industriales han
perfeccionado las bolsas biodegradables, fotodegradables y miscibles en agua.
Tres técnicas que garantizan su desaparición, en la tierra, mediante la luz o en el
agua. Pero los distribuidores aún no se deciden a dar ese paso.
Más que las bolsas que se evaporan solas, los centros Leclerc prefirieron
proponer a sus clientes las bolsas en depósito. "En la ruta París-Dakar observé
que había bolsas de plástico en el desierto, a decenas de kilómetros alrededor de
los oasis", recuerda Jean-Michel Bordais, director del centro Leclerc de
Concarneau. "El navegante Gérard d'Abboville me dijo incluso que en medio del
Atlántico había dado con una bolsa de plástico de Leclerc..." Descorazonado,
Bordais reflexionó. Consideró entonces la posibilidad de sustituir el plástico por
papel, "pero hablé con especialistas en equilibrio ecológico que me dijeron que la
fabricación de papel contaminaba aún más que la de plástico y requería de mucho
más petróleo". Propuso entonces a Michel-Édouard Leclerc que las bolsas de
súper dejaran de ser gratuitas. La idea fue aceptada, probada y puesta en marcha.
"La primera bolsa cuesta un franco, y se sustituyen toda la vida", precisa Bordais.
Según Leclerc, los clientes no dejan de frecuentar la tienda. Al contrario,
"recibimos varios miles de cartas de felicitación", afirma Bordais. Sin embargo, la
bolsa de Leclerc tiene un defecto: es blanca y totalmente opaca, por lo que
seguramente usa una buena dosis de óxido de titanio.
No obstante, los consumidores hacen alarde de una increíble mala fe. Por
una parte, reprueban la bolsa de plástico; por la otra, la han integrado a su vida a
tal punto que no pueden privarse de ella. El 81.6% de las personas encuestadas
por la Unión de Fabricantes de Plástico declara que la utiliza como bolsa de
basura, 64% para empacar o transportar otros productos y 32% para otras
compras.
Desde su aparición, la bolsa de súper no ha conocido perfeccionamientos
estéticos. Las únicas mejoras conciernen a la comodidad de las asas, que se han
ensanchado para lastimar menos los dedos, o al añadido de fuelles, que
aumentan su capacidad. Por lo demás, ha sido funcional y sigue siéndolo. Fea,
contaminante, pero indispensable.
En Estados Unidos, lo chic es el papel (Patrick Sabatier)
"¿Plástico o papel?" Todos los días, el consumidor norteamericano se
enfrenta a una elección de la que quizá depende la supervivencia del planeta. La
respuesta se vincula, desde luego, con el nivel de conciencia ecológica del
individuo, pero también con su estatus social. Estados Unidos, tan democrático,
marca sus diferencias de clase con mil matices sutiles, y la elección entre papel y
plástico es uno de ellos. En Washington, al cliente de Dean & DeLuca (una tienda
de delicatessen) sólo se le ofrece una bolsa de papel blanca con asas,
sobriamente marcada con el nombre del establecimiento, para transportar en ella
su foie gras, su caviar o su roquefort. En el otro extremo de la escala social, el que
hace sus compras en el supermercado Giant sólo tiene derecho a la bolsa de
plástico para amontonar en ella sus alimentos congelados y la coca cola que
compró con sus cupones de descuento... Entre los dos, la cadena alimenticia
"orgánica" Fresh Fields, frecuentada por yuppies, diplomáticos e intelectuales,
ofrece la posibilidad de elegir, pero el que escoge la de plástico es víctima de las
miradas un tanto reprobatorias de los otros clientes.
Las mismas diferencias aparecen en los almacenes de ropa y de calzado.
Los lujosos (por ejemplo, Saks Fifth Avenue), papel. Los populares (Sears),
plástico. Las tiendas y almacenes de moda (Banana Republic), papel. Los
almacenes de tenis y ropa deportiva (Foot Locker), plástico.
La lucha de clases salta a la vista en cuanto se examina la recolección de
basura. Georgetown (un barrio elegante) tiene derecho a dos recolecciones
diferentes: lo que es de papel, el viernes; desechos no biodegradables, el martes.
Los habitantes de Anacostia (el ghetto) tienen la suerte de que les recojan la
basura de vez en cuando, y las bolsas de plástico tapizan los baldíos y las casas
abandonadas que sirven de almacén a los vendedores de droga...
Algunos comercios escapan a esta lucha de clases. Las grandes librerías
(Barnes & Noble, Borders) dan bolsas de plástico, como los pequeños puestos de
periódicos, y los diarios que se entregan en las casas cada mañana van envueltos
en plástico. El plástico es igualmente de rigor en las farmacias, los almacenes de
discos y las tiendas de muebles para oficina.
Y hay por lo menos dos usos típicamente norteamericanos de la bolsa de
plástico que también trascienden las diferencias sociales y las elecciones
"políticamente correctas" que se derivan de ellas. El primero es el del doggy bag,
costumbre que tienen los norteamericanos de llevarse a su casa, en una bolsa de
plástico, los restos de los alimentos que toman en el restaurante. El otro es un
doggy bag de otro tipo: el que todos los propietarios de perros llevan en el bolsillo
para recoger las cacas que su mascota deposita en las banquetas. En ambos
casos, la superioridad del plástico sobre el papel resulta evidente.
La batalla, desde luego, ha sido llevada al espacio virtual de Internet, donde
la Plastic Bag Information Clearinghouse, sitio de la Sociedad de las industrias del
plástico ([Link]), se esfuerza por demostrar que el plástico sigue
siendo "la opción de bolsa más eficaz, tanto desde el punto de vista práctico como
en relación con el ambiente", lo que no es, obviamente, la opinión del Bag-it
Project ([Link]/Rainforest/Andes/4107), sitio ecologista que pretende
movilizar a la opinión pública en contra de la proliferación de decenas de miles de
millones de bolsas de plástico utilizadas cada año, que, dice, envenenan el
planeta durante siglos..
Italia prohibe el uso de bolsas no biodegradables.
En Italia se ha prohibido completamente usar bolsas de plástico que no sean
biodegradables debido a lo grave que es actualmente el problema en Europa. Una
ley anterior imponía a los fabricantes de envases de plástico un impuesto de 100
liras (0,08 centavos de dólar) por bolsa producida, pero a partir de enero sólo se
permiten las bolsas [Link] los últimos veinte años ha aumentado mucho
el uso de materiales sintéticos derivados de productos petroquímicos,
especialmente en el sector de envases y embalajes que abarca ahora cerca de l46
porciento del mercado total de esos productos. Los materiales plásticos constituían
en 1986 más del siete por ciento, en peso, de los desechos sólidos municipales en
la Comunidad Europea (CEE), mientras que en 1965 llegaban sólo al 0,9 por ciento.
En 1986 hubo que manejar siete millones de toneladas de desperdicios plásticos, un
quinto del volumen total de todos los desechos. Reciclar esos materiales,
separándolos de los demás, es una tarea difícil y cara y su incineración también
contamina. Según un estudio de la Autoridad Federal para el Ambiente, de
Alemania, la producción de 50.000 bolsas de polietileno arroja a la atmósfera 17 kg
de dióxido de sulfuro (502). La fabricación de los plásticos también provoca la
emisión aérea de monóxidos, nitrógeno e hidrocarburos, y de substancias tóxicas en
las aguas servidas.
La producción de una tonelada de fibra sintética basada en la refinacíón de
gas natural ernite alrededor de 31 kg de óxido de nitrógeno y 12 kg de SO2, según
un estudio reciente de la FAO. Ambos gases originan lluvias ácidas.
Los aditivos, como los estabilizadores, solventes y retardantes de la
combustión, desempeñan un papel importante en la contaminación. Se cree que
algunos de ellos son cancerígenos, como los compuestos de cadamio, al igual que
ciertos agentes retardantes de la combustión, como los aromatizadores brominados
o los asbestos.
Algunas industrias químicas han desarrollado plásticos biodegradables. Un
importante productor italiano anunció un material plástico parcialmente
biodegradable derivado de materias primas agrícolas para fabricar bolsas para las
compras, pañales y material de embalaje. Sin embargo, analistas industriales no son
optimistas debido a los costos de producción, y a que podría ser contaminante.
[Link]. desarrolla bolsas de bioplásticos:
En Estados Unidos, un centro de investigación dice haber desarrollado un
material para embalajes desechables , basado en el almidón que sería
completamente biodegradable..El producto sería transparente, flexible y moldeable
por inyección, por extrusión, por soplado o laminado. En condiciones normales de
sequedad tiene buena resistencia, pero en el agua, o en suelo húmedo, se
transformaría en dióxido de carbono (C02) y agua, debido a la acción de
microorganismos.
El desarrollo de estos plásticos podría amenazar gravemente el uso del
yute, una fibra natural biodegradable que se emplea sobre todo para embalaje,
pues dejarían de ser exclusivas sus ventajas ambientalistas.
A10) ESTIMACIÓN EN MENDOZA DEL USO DE BOLSAS DE
MATERIAL NO BIODEGRADABLE:
1) COMERCIOS:
a) Minisupermercados
b) Supermercados Minoristas
c) Supermercados Mayoristas
d) Hipermercados
e) Hipermercados para la Construcción
f) Shoppings Center
ACTUALMENTE SE USAN EN LA MAYORÍA DE LOS COMERCIOS
CITADOS BOLSAS DE POLIETILENO DE ALTA DENSIDAD (PEAD)
2) Estimacion de la cantidad de bolsas usadas anualmente:
Ejemplo:
a) Minisupermercados tipo:
De acuerdo a información recibida:
Utilizan: 33.000 bolsas promedio por mes
33.000 bolsas x 12 meses = 396.000 bolsas anuales
(Aproximadamente 400.000)
b) Supermercado Minorista tipo:
Cantidad de cajas = 40
Promedio habilitadas por día = 20 cajas
Días trabajados al mes = 30 días
Horarios: 830 a 2230 = 14 hs.
20 cajas / día x 30 días = 600 cajas mensuales
600 cajas mensuales por 14 horas = 8.400 horas mensuales
Por hora una caja atiende promedio 8 personas
8.400 hs./mes x 7 personas x hora = 58.800 personas al mes
Se entregan promedio 3 bolsas por persona
3 bolsas x 58.800 personas al mes = 176.400 bolsas
176.400 bolsas por 12 meses = 2.116.800 bolsas anuales
(Aproximadamente 2.120.000)
d) Hipermercado tipo:
De acuerdo a información recibida; usa:
De Lunes a Jueves = 12.000 x día = 12.000 x 4 = 48.000 bolsas
De Viernes a Domingo = 17.000 x día = 17.000 x 3 = 51.000 bolsas
99.000 bolsas/ semana
99.000 bs. x semana x 4 = 396.000 bolsas / mensuales
= 12 x 396.000 bolsas = 4.752.000 bolsas anuales
(Aproximadamente 4.700.000)
3) ESTIMACIÓN DE CANTIDAD DE BOLSAS POR COMERCIOS EN
MENDOZA:
Cant. de
Comercios
60 (sesenta) a) Minisupermercados 400.000 bolsas anuales x 24.000.000
30 (treinta) b) Supermercados Minoristas 2.120.000 bolsas anuales x 63.600.000
1 (uno) c) Supermercados Mayoristas 100.000 bolsas anuales x 100.000
6 (seis) d) Hipermercados 4.700.000 bolsas anuales x 28.200.000
2 (dos) e) Hipermercados Construcción 500.000 bolsas anuales x 1.000.000
2 (dos) f) Shoppings Center 500.000 bolsas anuales x 1.000.000
bolsas anuales 117.900.000
117.900.000 de bolsas anuales en MENDOZA
4) COSTO ACTUAL DE LAS BOLSAS DE POLIETILENO DE ALTA
DENSIDAD (PEAD) USADA EN LA MAYORÍA DE LOS COMERCIOS:
Aproximadamente los comercios pagan:
$ 1,50 x 100 bolsas camiseta comunes
$ 4,50 el kg. (300 bolsas x kg.)
Costo individual: $ 0.016 por bolsa
FUNDAMENTOS
B) FUNDAMENTOS:
Por una norma de biodegradabilidad
Los plásticos biodegradables:
En los últimos años, hemos estado viendo cada vez más productos que
afirman estar hechos de "plásticos" biodegradables. No cabe duda de que hay un
mercado enorme para productos que tienen las características del plástico y que
también son biodegradables y pueden prepararse en composta o abono.
En Estados Unidos y Canadá hay legislaciones que prohiben la disposición
de desechos orgánicos en los tiraderos. Con costos ya demasiado altos para la
disposición de los desechos en los tiraderos y que se están incrementando en casi
todas partes, el reciclaje de los desechos orgánicos ha venido a ser una opción
económica para disponer de la basura urbana. Muchos generadores comerciales a
gran escala de desechos orgánicos, como los hoteles y las escuelas, han logrado
reducir sus costos de disposición de los mismos mediante la preparación de
composta.
El uso de "plásticos biodegradables” definitivamente ayudará a nuestras
comunidades en la desviación de los desechos orgánicos de los tiraderos hacia el
reciclaje. La recolección de los desechos orgánicos en bolsas biodegradables y
que pueden convertirse en abono, eliminará la necesidad costosa e ineficiente de
quitar las bolsas. Este significativo ahorro en el costo pasará en parte al cliente,
incrementando por tanto, incluso en mayor medida, la reducción en los costos de
disposición de desechos asociados con la preparación de composta.
La recolección de basura en la calle utilizando bolsas biodegradables dará
también una opción a las comunidades que están considerando reciclar sus
desechos orgánicos y preparar composta, sin tener que hacer las fuertes
inversiones de capital que se necesitan para recoger y separar los desechos
sólidos orgánicos de los que no lo son.
No son las bolsas los únicos productos biodegradables en el mercado que
pueden convertirse en composta. Existen muchas aplicaciones para esta
tecnología: utensilios para alimentos, como cubiertos, platos y tazas; artículos
médicos, como jeringas y guantes; y materiales de empaque, para nombrar a unos
cuantos.
Con todas estas ventajas, ¿por qué no se usa una mayor cantidad de estos
productos en Canadá y los Estados Unidos? En Europa, sobre todo en Alemania,
el norte de Italia, Holanda y Escandinavia, la bolsa biodegradable es
ampliamente utilizada en la recolección de desechos orgánicos. En gran parte de
estos sitios está prohibido el uso de la tradicional bolsa de polietileno.
La primera razón puede ser el costo. Actualmente, los utensilios para
alimentos y las bolsas biodegradables tienen un precio de dos a tres veces mayor
que el de productos semejantes hechos de polietileno y otros plásticos
convencionales. Esta disparidad en el precio es resultado de diferencia entre las
tecnologías y procesos que se utilizan para producir el polietileno, con respecto a
los que se utilizan para estos productos biodegradables. No obstante, cuando se
consideran los ahorros en el costo resultante de la eliminación de la
operación de quitar la bolsa, desaparece la diferencia en el costo global
entre las bolsas de polietileno convencionales y las biodegradables. La bolsa
biodegradable se vuelve tan económica como la de polietileno.
Tener conciencia del ahorro en el costo global inherente al uso de productos
biodegradables es cuestión de educación. Con el tiempo, las personas y los
gobiernos llegarán a darse cuenta de las ventajas económicas a largo plazo de los
productos biodegradables, en relación con la disposición de residuos urbanos.
La otra causa que inhibe el crecimiento del mercado de productos
biodegradables puede resultar más difícil de superar. Todavía queda una gran
desconfianza hacia los llamados productos "biodegradables" entre muchas
personas que participan en la administración de desechos urbanos. Esta
desconfianza se arrastra desde finales de los años 80 y principios de los 90,
cuando varias compañías importantes de Estados Unidos introdujeron productos
"biodegradables" en el mercado, incluyendo bolsas de basura y de desechos.
Cuando estos productos demostraron no ser lo biodegradables que se
decían, los procuradores generales de varios países entablaron demandas contra
los fabricantes por declaraciones ambientales falsas o infundadas. Una actitud de
escepticismo y hostilidad reemplazó a la actitud inicial de esperanza anticipada
que recibió a estas llamadas bolsas "biodegradables".
En los "Lineamientos para el uso de declaraciones ambientales en la
mercadotecnia" de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, un
producto es "biodegradables" solamente si "se descompone en elementos
que se encuentran en la naturaleza dentro de un tiempo razonablemente
corto después de la disposición acostumbrada". Esta definición presenta una
buena base para crear una definición uniforme. Ya que el polietileno no es un
elemento "que se encuentra en la naturaleza", no sería biodegradable una bolsa
de polietileno y almidón que se desintegra incluso de fragmentos invisibles.
Tal vez se presente un problema mucho más serio en estas mezclas de
polietileno y almidón que la existencia de residuos de polietileno en la composta.
Con el fin de incrementar la tasa de desintegración y el grado de fragmentación,
se agregan a estas mezclas de polietileno y almidón metales como cobalto,
manganeso, cobre, etc. La composta se contamina con estos metales que pueden
generar a largo plazo riesgos significativos a la salud, ya que la composta se
utiliza en aplicaciones en la agricultura. Al insertar en la tierra el polietileno, una
sustancia artificial, estamos alterando las propiedades fundamentales del suelo.
Esta alteración puede ir más allá de los que pueden permitirse los seres
humanos. La originalidad y calidades de los suelos son y serán la base de
nuestro planeta. Necesita terminarse con esta alteración reiterada hasta que
podamos medir sus consecuencias. El polietileno depositado en los suelos,
incluso en cantidades infinitesimales, está alterando a la Tierra. No queremos
llegar a descubrir en varios años, como lo hicimos con la industria del tabaco, por
ejemplo, que esta práctica puede ocasionar problemas. Necesitamos aprender de
nuestros errores pasados para evitar una costosa repetición y no podemos dejar a
las siguientes generaciones la carga de este problema.
Es imperativa la necesidad de una norma de biodegradabilidad y de sus
requisitos para poder prepararse en composta. Sin una definición aceptada en
forma general, que sea legalmente obligatoria, los fabricantes pueden continuar
declarando que sus productos son biodegradables y que pueden prepararse en
composta sin preocuparse de ser llamados a rendir cuentas. Existen varios
fabricantes de productos que son legítimamente biodegradables. Estos productos
no contaminarán la composta con polietileno y residuos de metales pesados.
Sin una definición uniforme, nos arriesgamos a que se repita la situación de
hace ocho años, cuando un público escéptico descartó a los productos que
afirmaban ser biodegradables Los plásticos tienen también un impacto muy
costoso sobre la gestión de los residuos, y las autoridades municipales están
empezando a ser conscientes del ahorro considerable que puede suponer la
recogida de los residuos orgánicos "húmedos" en los llamados "biobins" (silos
biológicos) para ser convertidos en compost. Por todas estas razones, para los
responsables de las decisiones y para la industria de los plásticos es primordial
conseguir las condiciones necesarias para sustituir los polímeros no degradables
por plásticos degradables, especialmente para aplicaciones en la industria del
envase y embalaje, sobre todo para los envases no recuperables.
El cambio hacia fuentes renovables
La producción de plásticos biodegradables puede enmarcarse dentro del
contexto más amplio de una "industria más verde", con la mayoría de los
programas nacionales de Investigación, Tecnología y Desarrollo centrados en el
uso de biomasa renovable como suministro alternativo frente a los combustibles
fósiles para la industria petroquímica. Las principales razones de todo esto son la
explotación del potencial de la fotosíntesis para ahorrar energía, la disminución del
efecto invernadero, el desarrollo de procesos y productos compatibles desde el
punto de vista ecológico, la diversificación de la agricultura más allá de la
producción alimentaria y, posiblemente, la creación de empleo.
Así, la utilización de biomasa renovable (cosechas) y de los "residuos"
agroindustriales emerge como alternativa clave. Realmente, los residuos
constituyen la opción de suministro más prometedora: no sólo son baratos sino
que su conversión resuelve otros problemas medioambientales, convirtiendo
"desechos" en productos útiles. Esto significa que los países sin posibilidades de
ampliar sus producciones agropecuarias podrían, sin embargo, beneficiarse
económica y ecológicamente, reduciendo el impacto ambiental asociado a la
eliminación de sus residuos industriales. Esto ha dado lugar a una importante
labor de investigación y también, recientemente, se han logrado innovaciones en
dos direcciones principales: el desarrollo de nuevos microorganismos que pueden
convertir sustratos baratos, y la clonación y expresión de genes biosintéticos en
las plantas.
Extensión del ciclo de reciclado
El reciclado de plásticos convencionales es un modo de reducir los
problemas asociados a los residuos plásticos. Sin embargo, muchos materiales de
envase y embalaje no son apropiados para el reciclado porque están
contaminados con alimentos y tinta, y la limpieza necesaria previa al reciclado
resulta muy cara. El reciclado de los envases les cuesta a los alemanes
aproximadamente 3 DM por kg. Además, el reprocesamiento conduce a menudo a
una degradación en el uso del polímero y a una acumulación creciente en el
sistema. En otros países la ausencia de mercados para polímeros reciclados ha
llevado a la acumulación de existencias y al dumping. El reciente cambio en la
legislación alemana relativa al reciclado de envases, que disminuye las cuotas del
64% al 50%, es en parte la respuesta a la ausencia de mercado para los
polímeros reciclados de baja calidad. Se están desarrollando tecnologías de
despolimerización que pueden devolver los plásticos a su material de partida (el
monómero de alimentación), de modo que puedan utilizarse para rehacer el
polímero no degradable. Sin embargo, este proceso aumentará el coste del
monómero de alimentación y por consiguiente del plástico final, y no resolverá el
problema de la degradabilidad del plástico, que perdurará en el medio ambiente.
Incluso el ciclo más eficaz de reciclado de residuos plásticos no
biodegradables, en cualquier proceso de producción, tiene un coste de producción
asociado al que hay que añadir el coste de eliminación. No obstante, los plásticos
biodegradables no deben considerarse como sustitutos de los plásticos en
general, sino sólo para aplicaciones específicas. De hecho, algunos materiales
plásticos tienen propiedades físicas únicas, por lo que serán insustituibles durante
mucho tiempo.
Retos futuros
La aceptación de polímeros biodegradables probablemente depende de
cuatro incógnitas:
1) la respuesta de los consumidores a los costes que hoy día
son de 2 a 4 veces más altos que para los polímeros
convencionales;
2) la posible legislación (en particular la concerniente a
polímeros hidrosolubles);
3) el logro de biodegradabilidad total;
4) el desarrollo de una infraestructura para recoger, aceptar y
procesar polímeros biodegradables como una opción
generalmente disponible para la eliminación de residuos.
En un contexto social, los plásticos biodegradables requieren una
reconsideración de los hábitos de vida. Estos exigirán su recogida por separado,
implicar al público en general, responsabilizar a las grandes comunidades para
que instalen sistemas de reciclado, etc. En la cuestión de coste, la mera
conciencia del hecho puede, a menudo, subestimar la importancia de los costes
de eliminación y de los ambientales que habrán de añadirse al coste del
tratamiento.
La biodegradabilidad está ligada a un medio ambiente específico. Por
ejemplo, el tiempo de biodegradación medio requerido para la transformación en
compost de un bioplástico es de 1 a 6 meses. En Europa la transformación en
compost está aumentando y el porcentaje de población con este tipo de
instalaciones disponibles para sus basuras llega al 80% en Holanda, 40% en
Alemania y 30% en Bélgica. Sin embargo, se carece todavía de una regulación
adecuada y ya han aparecido las primeras quejas, por ejemplo en Holanda, donde
los ciudadanos deben pagar el mismo impuesto por los plásticos para transformar
en compost que para incineración.
El desarrollo de plásticos biodegradables, a base de almidón, parece muy
prometedor, dado que el almidón es barato, disponible anualmente, biodegradable
en varios medios e incinerable. Las principales desventajas para la industria son la
baja impermeabilidad de los bioplásticos y la migración de los plastificantes
hidrófilos con los consiguientes fenómenos de envejecimiento. El primer problema,
junto con el factor coste, es común a todos los plásticos biodegradables.
En resumen, los bioplásticos del futuro se producirán a partir de
fuentes renovables(maíz, almidón, trigo, papa, extracto de corcho, etc.),
tendrán un bajo contenido energético y presentarán propiedades de uso
similares a las de los plásticos convencionales. Pero la gran ventaja será el
evitar la contaminación de los suelos, de las napas acuíferas, del aire, es
decir, del medio ambiente donde deberán vivir muchísimas generaciones
más a la nuestra. En nuestra Provincia se utilizan casi 118.000.000 de bolsas
de Polietileno de Alta Densidad (PEAD) en su gran porcentaje al año. Es ésto
considerando solamente los grandes comercios (super, hiper, mercados,
shoppings, etc.) Ninguna de estas bolsas son BIODEGRADABLES, la
mayoría son reciclables y un porcentaje menor ni siquiera ésto. En la
Provincia el reciclado de bolsas de (PEAD) es casi nulo, por lo tanto este
impresionante número de bolsas va a parar a los vertederos, a los rellenos
sanitarios, a las cunetas ó cauces de riego, etc. Esto provoca una terrible
contaminación del aire, el agua y los suelos y son materiales que no se
degradarán por años y años. De esta manera, estamos hipotecando el medio
ambiente para el futuro de las próximas generaciones.
Es hora de dar un paso adelante obligando a que estas bolsas sean de
material biodegradable ó de bioplásticos, lo que permitirá mejorar la calidad
de vida de la población y de las generaciones venideras.
MENDOZA, 14 de Junio de 2004.
MARIO ROBERTO BLANCO
Diputado Provincial
PROYECTO
DE LEY
PROYECTO DE LEY
USO DE BOLSAS DE MATERIAL BIODEGRADABLE PARA
SUPERMERCADOS, HIPERMERCADOS, SHOPPING ó Similares
CAPITULO I - Disposiciones Generales
Artículo 1º) : Las disposiciones de esta Ley establecen un marco legal y
administrativo que prohíbe la entrega de bolsas, de materiales
no biodegradables, para transporte de la mercadería adquirida
por sus clientes, cualquiera fuera, en los comercios denominados
o clasificados como supermercados, hipermercados,
shoppings ó similares
Artículo 2º) : Estos Comercios deberán entregar a sus clientes bolsas de
material BIODEGRADABLE en un 75 %, como mínimo, ó de
material BIOPLÁSTICO, avaladas por la norma Internacional
correspondiente.
Artículo 3º) : También se prohíbe en estos comercios la venta de Bolsas para
Residuos que no estén fabricadas con material
BIODEGRADABLE al 75 %, como mínimo, ó en su defecto con
BIOPLÁSTICOS.
CAPITULO II- Autoridades
Artículo 4º) : La Autoridad de Aplicación de esta norma será el Ministerio de
Ambiente y Obras Públicas de la Provincia de Mendoza.
Artículo 5º) : Las Autoridades Competentes serán los Municipios de la
Provincia de Mendoza; a través de su organismo de contralor por
Comercio e Industrias.
CAPITULO III- Multas y Sanciones
Artículo 6º) : Se aplicará una multa de (0,5 UTM) por cada bolsa que no cumpla
con lo establecido en el Artículo 2º) de la presente Ley en el primer
año de vigencia.
La Autoridad de Aplicación hará una estimación mensual por
comercio para aplicar la misma.
El pago del importe por el no uso de bolsas biodegradables ó de
bioplásticos deberá ser mensual. De incurrir en mora será pasible
de clausura del comercio.
A partir del segundo año de vigencia de la Ley se aplicará una
multa de (1 UTM) en las mismas condiciones que el primer año.
A partir del tercer año directamente se clausurará el comercio que
no cumplan con el Artículo 2º) de la presente Ley.
Artículo 7º) : Lo recaudado en concepto a lo establecido por esta Ley en el
Artículo 5º) será usado, por los Municipios recaudadores,
exclusivamente para la GESTIÓN INTEGRAL DE RESIDUOS
URBANOS. Deberán priorizar estos fondos para darle una
solución social y laboral a las familias que viven del cirujeo en los
Basurales.
Artículo 8º) : La presente Ley comenzará a regir a los 180 (ciento ochenta)
días corridos de su promulgación.
Artículo 9º) : Comuníquese al Poder Ejecutivo.
MENDOZA, 14 de Junio de 2004.
MARIO ROBERTO BLANCO
Diputado Provincial